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25 de diciembre de 2024

KRAVEN EL CAZADOR (2024)

 


ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún, que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todas formas, lo hará bajo su total responsabilidad.








Ya he visto Kraven el Cazador, tercera película del Spider-Verse que Sony nos ofrece este año, y me dispongo a dar mi opinión sobre ella.

Pero, vayamos por partes.

Sergei Kravinoff tiene una difícil relación con su padre, Nikolai Kravinoff (Russell Crowe), un poderoso líder criminal con afición por la caza que quiere que le suceda al frente de su imperio del crimen. Para ello, quiere que crezca fuerte y no duda en llevarlo a sus cacerías. Después de la muerte de su madre, Sergei y su medio-hermano, Dimitri son llevados por Nikolai a África para cazar un famoso león que muchos han intentado cazar sin éxito, ya que quién logre cazarlo se convierte en una leyenda. Sergei está cerca de dispararle, pero no se atreve a hacerlo y el león lo ataca y lo deja malherido. 

Una joven llamada Calypso lo encuentra y le da una extraña poción que le dio su abuela, una sacerdotisa vudú, antes de pedir ayuda y lograr llevarlo al hospital. Tras recuperarse, Sergei se da cuenta de que está adquiriendo unas habilidades sobrenaturales, al tiempo que la relación con su padre se vuelve más difícil, lo que le lleva a fugarse de casa. Años después, un Sergei ya adulto (Aaron Taylor-Johnson) se dedica a dar caza a criminales y cazadores furtivos bajo el nombre de Kraven. Una de sus últimas víctimas es un poderoso traficante de armas que opera desde una cárcel rusa al que Calypso (Ariana DeBose), convertida en una abogada, perseguía. Aún mantiene una buena relación con Dimitri (Fred Hechinger), mientras la relación con su padre sigue distante.

Kraven el Cazador es un famoso villano de Spiderman. Antes de darle una película en solitario, Sony intentó de forma fallida ponerlo como villano en una de las películas del hombre araña, como la cancelada cuarta entrega de la saga de Sam Raimi o en The Amazing Spider-Man (Marc Webb, 2012). 




Finalmente, en 2017 pusieron en marcha su película en solitario. Richard Wenk, guionista de películas como The Expendables 2 (Simon West, 2012) o The Equializer (Antoine Fuqua, 2014), fue contratado para escribir el guion, el cual luego fue reescrito por Art Marcum & Matt Holloway, guionistas de Iron Man (Jon Favreau, 2008) o Uncharted (Ruben Fleischer, 2022). 

Para dirigir la película, el elegido fue J.C. Chandor, director de películas como Cuando todo está Perdido (2013), El Año más Violento (2014) o Triple Frontera (2019).

Después de sufrir varios retrasos, la película se estrenó finalmente en EEUU el pasado 12 de diciembre -en España un día después -.

Sus resultados en taquilla no pueden ser peores. Con un presupuesto de 110 millones de dólares -presupuesto que se incrementó a causa de los muchos retrasos que tuvo la película -, solo lleva recaudados 18 millones en EEUU y 25 millones más en el resto del mundo, haciendo un total de 43 millones de dólares. Un fracaso en toda regla; de hecho, están recortando la película para ver si esta tiene más suerte en los próximos días.

Tampoco le ha ido bien con la crítica, la cual la ha pulverizado. El público ha sido más benevolente, pero muy poco.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Yo, sinceramente, he ido a ver esta película con los cuchillos afilados para destrozarla en cuanto saliera de verla. Porque el historial que tiene Sony con el Spider-Verse es de traca. Sobre todo este año, con Madame Web y la tercera entrega de Venom, de las que tenéis review en este mismo blog por si queréis ver como "reparto amor" a ambas películas. Así que con esta película no iba a tener piedad alguna si se cumplían mis peores expectativas.

Sin embargo, y sinceramente también, debo decir que con esta película me he llevado una sorpresa; y bastante agradable, debo añadir.

Bueno, tampoco ha sido tanta sorpresa, ya que me intuía algo así cuando salió el primer tráiler y, una vez vista la película, he podido comprobar que se han cumplido mis pronósticos más positivos.

Y es que la película funciona. Pero, ESO SI, funciona siempre que no la veamos como una película de Kraven el Cazador. Porque esto de Kraven el Cazador no tiene ABSOLUTAMENTE NADA.

Esto no es Kraven el Cazador. De Kraven el Cazador solo tiene el título, los nombres de los personajes y alguna que otra referencia a los cómics, como el famoso chaleco del personaje que meten con calzador al final de la película o un momento del film donde el protagonista ve arañas imaginarias, un guiño al cómic La Última Cacería de Kraven. 

Pero, por lo demás, esto no se podría ni considerar una adaptación de Kraven el Cazador. Puede que, oficialmente, lo sea, pero no lo es en absoluto. Para disfrutarla, hay que verla como de verdad es, una película de acción sobre un tipo con habilidades sobrenaturales que se dedica a dar caza a criminales y a cazadores furtivos.


AHÍ ES DONDE LA PELÍCULA FUNCIONA


Porque eso es lo que tenemos. No es nada del otro mundo, es una película de acción simple para pasar el rato, pero bien hecha y que se disfruta bastante de principio a fin. Encima, con una muy bienvenida clasificación R que le permite ofrecernos escenas de acción de lo más brutales y buenas dosis de sangre y gore.

Además, la película acierta en una cosa en la que fallan las otras películas del Spider-Verse; especialmente, las películas de Venom. Y es que el protagonista no es ningún héroe ni ningún superhéroe, sino un ANTI-HÉROE. Otra cosa muy bienvenida, ya que las películas de anti-héroes no abundan mucho hoy en día.




En esto tiene mucho que ver el trabajo de su protagonista. Aquí entro en el tema del reparto.

Aaron Taylor-Johnson no ha sido nunca santo de mi devoción. Es un buen actor, pero siempre le he visto funcionar mejor en papeles secundarios -como el que hacía en TENET (Christopher Nolan, 2020) -pero no me convencía como protagonista; incluso en las películas de Kick-Ass se lo comía con patatas la Hit-Girl de Chloë Grace Moretz.

Sin embargo, en esta película ha logrado convencerme como protagonista y hasta empiezo a pensar que sería una buena idea que él sea el próximo James Bond, tal y como dicen.

También me ha gustado mucho Ariana DeBose como Calypso, además de que su personaje no es ningún adorno ni ningún florero, ya que tiene bastante peso en la trama. Además, también se agradece que no metan ningún romance entre ella y el protagonista, otra cosa de agradecer.

El que si que no me ha convencido es Alessandro Nivola, que interpreta a Rhino, uno de los villanos e la película. Y no lo digo porque no pueda soportar a este actor desde que le vi en Parque Jurásico III (Joe Johnston, 2001). El problema es su interpretación cuando es Aleksei Sytsevich, el alter ego del personaje, porque parece que está repitiendo el personaje que interpretó en la película Cara a Cara (John Woo, 1997) en lugar del personaje que debía interpretar.

Cuando al final se convierte en Rhino, la cosa mejora. Aunque, lo estropea algo el CGI, ya que los efectos especiales por ordenador son un punto flaco de la película.

Después está Fred Hechinger, al que vimos hace poco como el Emperador Caracalla en Gladiator II (Ridley Scott, 2024), quién hace un buen trabajo dando vida a Dimitri Kravinoff, el hermanastro del protagonista. Al final, termina convirtiéndose en el Camaleón, otro famoso villano de Spiderman. Algo que ocurre en los cómics, si, pero cualquiera que conozca la historia de Kraven y el Camaleón en las viñetas sabe que su relación de hermanos no es tan buena como la que se ve en la película.

Cabe mencionar que en la película aparece Christopher Abott, protagonista de la nueva película del Hombre Lobo de Blumhouse, quién se supone que interpreta a el Extraño. El trabajo del actor es bueno, pero el personaje como que sobra en una película como esta.

Aunque, sin duda, el mejor de todos ha sido Russell Crowe, quién hace un trabajo excelente como el padre del protagonista y el verdadero villano de la película. Además, su personaje es lo que más se acerca al Kraven el Cazador de los cómics.




Bueno, vamos resumiendo ya. 

Desde luego, he disfrutado mucho viendo esta película, cosa que no esperaba ni de lejos, porque disfrutar con una película del Spider-Verse era misión imposible hasta ahora.

No obstante, se disfrutar siempre que no la veas como una película de Kraven el Cazador. Porque esto no es Kraven el Cazador. El director J.C. Chandor ha hecho su propia película y se la ha entregado a los de Sony disfrazada como una adaptación de Kraven el Cazador, que era lo que le pedían. Un total acierto en vista de los resultados.

No se merece, ni de lejos, el fracaso que está teniendo en los cines pero, por desgracia, la mala fama de sus predecesoras le ha pasado factura. Una pena, porque me hubiera gustado que hicieran una secuela, cosa que ahora es imposible que ocurra.

Como también es imposible que Sony recapacite y nos ofrezca cosas como esta en lugar de basuras como las películas de Venom, Morbius y Madame Web.





27 de mayo de 2014

GODZILLA (2014)

















ATENCION. Advierto que esta entrada contiene SPOILERS muy reveladores de la película. Quién aún no la haya visto que no la lea o lo haga bajo su total responsabilidad.





Por fin he podido ver Godzilla, nueva versión americana del famosísimo monstruo japonés y completo reboot de la franquicia que nos llega de la mano de un director joven y con poca experiencia, pero que ha demostrado tener mucho talento.

En 1999, mientras los científicos Ishiro Serizawa (Ken Watanabe) y Vivienne Graham (Sally Hawkins) investigan una mina en Filipinas donde han encontrado un enorme esqueleto y unas extrañas vainas en forma de huevo, la Planta Nuclear de Janjira, cerca de Tokio, experimenta una actividad sísmica inusual que el ingeniero supervisor, Joe Brody (Bryan Cranston), lleva días investigando. Es entonces cuando la planta sufre una gran explosión en la que Sandra (Juliette Binoche), la esposa de Joe, quién la había enviado con un equipo a investigar estas anomalías, muere.

15 años después, Ford Brody (Aaron Taylor-Johnson), el hijo de Joe y Sandra, vive en San Francisco junto a su esposa, Elle (Elizabeth Olsen), y su hijo, Sam (Carson Bolde), y es un oficial del ejército americano formando parte de un equipo antibombas. Por su parte, Joe está obsesionado con el suceso que causó la muerte de su esposa y está convencido de que lo que sucedió en la planta no fue un simple terremoto. Cuando intenta entrar en la zona de la planta nuclear, la cual está en cuarentena, es arrestado y Ford viaja hasta Japón para liberarlo. Sin embargo, Joe logra convencerle para que entre allí con él. Al hacerlo, descubren que la zona no es radiactiva y que allí el ejército americano está ocultando algo.


Godzilla es un personaje que creo que no necesita presentación. Un gigantesco monstruo con forma de saurio cuyo nombre hace referencia a un gigantesco monstruo marino de la mitología japonesa y que se creó, en parte, para criticar la bomba atómica de Hiroshima y el peligro de las armas nucleares.

Hizo su debut hace 60 años en la ya mítica película Japón bajo el terror del Monstruo (Ishirô Honda, 1954), a la que siguió una rápida secuela, Godzilla Contraataca (Motoyoshi Oda, 1955), y varios años después regresó en una tercera entrega, King Kong vs Godzilla (Ishirô Honda, 1962), donde se veía las caras con el famoso simio amante de las rubias. A partir de ahí comenzó una larga saga que, a través de tres etapas (Showa, Haisei y Millenium), ha perdurado las últimas seis décadas.

Sin embargo, el legado de Godzilla no se limita a una saga de películas, también ha influido mucho en la cultura popular nipona y ha llegado a crear un subgénero, el Kaiju Eiga, consistente en películas de monstruos gigantes e invasiones extraterrestres realizadas siempre con maquetas y tipos disfrazados.

Con todo esto, no es de extrañar que los americanos quisieran hacer sus propias versiones.

La primera versión americana llegó en 1998 en un ambicioso film dirigida por Roland Emmerich, que venía precedido del enorme éxito de Independence Day (1996), bajo el sello de Sony Pictures, que produjo la película a través de TriStar Pictures –subsidiaria de Columbia Pictures, también propiedad de Sony –. La película fue un éxito, pero no el enorme taquillazo que esperaban sus responsables y recibió muy duras críticas. Por no hablar de que los japoneses quedaron muy descontentos y renegaron de ella reactivando su saga con el inicio de la etapa Millenium.

Años después se supo que Legendary Pictures iba detrás de realizar una nueva versión, pero no se llegó a nada hasta que en 2010 se anunció la llegada a un acuerdo con Toho –compañía japonesa productora de las películas de Godzilla –para obtener los derechos y rápidamente, se puso en marcha un proyecto cinematográfico junto con sus socios de entonces, Warner Bros. Pictures.

Al frente de este proyecto se puso a Gareth Edwards, joven director británico que por aquellas fechas había sorprendido con su primera película, Monsters (2010), un film muy modesto, pero realizado con mucho talento.

Sin embargo, a pesar de contar ya con director, el proyecto no lograba salir adelante y todo parecía indicar que no llegaría a estrenarse en 2012, año en que se fijó su estreno. Sin embargo, en la Comic-Con de ese año, Edwards proyectó un breve footage que, entre otras cosas, mostraba un breve vistazo al monstruo, y la reacción de los asistentes fue de lo más entusiasta, haciendo que el proyecto resucitase y, rápidamente, se puso en marcha su producción fijando el estreno en 2014, año en que Godzilla cumple 60 años.


Así llegamos a la película que ahora nos ocupa, a la cual no le están yendo mal las cosas, puesto que a día de hoy lleva recaudados 156 millones de dólares solo en EEUU y 166 millones más a nivel mundial, haciendo un total de 322 millones de dólares. Por otro lado, la crítica no la está recibiendo muy bien; aunque no la están despellejando, como a la versión de 1998. La otra cara de la moneda es el público, que en su mayoría la está recibiendo de una forma muy entusiasta.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

No sé si hace falta decir que soy muy, muy, muy, muy, muy, pero que muy fan de Godzilla.

En mi infancia tuve la suerte de que en mi pueblo había un videoclub que era el paraíso de cualquier friki, ya que solo tenían películas de serie B o serie Z y muchas de esas películas eran kaiju eigas y, sobre todo, películas de Godzilla. Y, vamos, me las veía todas y me encantaban. Por entonces no me fijaba en la cutrez de sus efectos especiales y su diseño de producción. Hoy en día, en edad adulta, es imposible no fijarse en esas cosas. Pero, aún así, me importa poco y continúo viendo y disfrutando esas películas como el primer día.

En su momento esperé como agua de mayo la versión de 1998 y, cuando la vi, recuerdo que no me desagradó mucho ni me pareció el gran bodrio que decían que era. En lo que más fallaba era en el casting y en la historia de amor entre los protagonistas humanos, la cual llegaba a parecer a ratos salida de una comedia romántica. Pero como monster-movie no estaba mal. Además, el monstruo estaba muy bien hecho y su diseño molaba bastante. El problema es que se parecía a Godzilla lo que un huevo a una castaña; era más bien como un monstruo independiente que los americanos tomaban por el Godzilla japonés -como los japoneses nos quisieron hacer creer en una película posterior-.

Para mí, Emmerich hizo una monster-movie apreciable. Pero Godzilla no tuvo la versión americana que se merecía.

Ahora, los americanos han tenido una segunda oportunidad con este reboot que ha dirigido un director no curtido en las grandes superproducciones de efectos especiales, pero con mucho talento, y que guarda más fidelidad con el original japonés.

Pues bien, tras haber visto la película, puedo decir a las claras que esta me ha gustado mucho y me parece que por fin los americanos han hecho justicia con Godzilla. No obstante, también debo decir que ha habido algunos detalles que me han decepcionado y que, desgraciadamente, hacen que esta película no sea del todo redonda. Pero, tranquilos, que no me he llevado una decepción como la que me llevé el año pasado con Pacific Rim (Guillermo del Toro, 2013).

Comenzaré por las cosas buenas.

Y empiezo por su director, Gareth Edwards. El tipo ya demostró en Monsters que es un director con mucho talento al conseguir hacer una película muy buena con un presupuesto pequeño, pocos actores y un equipo técnico muy reducido. No obstante, aquí existía la duda de si iba a estar a la altura de una gran superproducción de 160 millones de dólares financiada por dos grandes estudios.

Para mí, el tipo ha hecho un excelente trabajo. La película está muy bien dirigida, con un ritmo que nunca decae y un impresionante acabado visual. También me ha gustado mucho su forma de enfocar la película desde el punto de vista de los humanos con un estilo que me ha recordado bastante a Monstruoso (Matt Reeves, 2008) –película que me gustó mucho –y con una muy lograda forma de ir creando tensión hasta el gran enfrentamiento final de una forma muy parecida a Encuentros en la Tercera Fase (Steven Spielberg, 1977); película que Edwards tuvo muy en mente a la hora de hacer esta película.

Esto es lo que no ha gustado a muchos críticos que dicen sentirse decepcionados con esta película, afirmando que Godzilla sale poco y que solo vale la pena los últimos 20 minutos y el resto es pura basura.


Yo, desde luego, no puedo estar más en desacuerdo con esta gente. Cierto que me hubiera gustado ver a Godzilla mas en pantalla, no lo voy a negar, pero creo que ha salido lo suficiente para satisfacer. Además, la película no se me ha hecho ni larga ni, mucho menos, aburrida. Aquí no ocurre como en Pacific Rim, donde la mayor parte de la película se sumergía en un pozo de aburrimiento, diálogos sosos y situaciones de todo menos interesantes.

Al contrario, esta película juega muy bien con los personajes, los diálogos y las situaciones, logrando un buen equilibrio entre drama y espectáculo. A todo esto ayuda un guión estupendo y muy trabajado que está en las antípodas del nefasto guión de Pacific Rim. Guión en el que, aunque solo aparezcan acreditados Dave Callaham y Max Borenstein –como autor del argumento y autor del guión, respectivamente –, han trabajado personalidades como David S. Goyer, Drew Pearce o el mismísimo Frank Darabont.

En cuanto a este nuevo Godzilla, me ha encantado. Durante mucho tiempo llegué a creer que hacer con CGI un Godzilla similar al original japonés era imposible. Sin embargo, esta película me ha dado un buen ¡Zas! En toda la boca.

Este nuevo Godzilla es impresionante y está muy bien hecho. Su diseño es excelente y, a pesar de que su cabeza sea algo mas cuadrada, es muy fiel al original japonés.

En la película han escogido al Godzilla defensor de la humanidad, siendo al final la única esperanza contra los MUTOS frente a un ejército americano que se ve impotente frente a esta nueva amenaza; de ahí que no entienda tantas críticas tachándola de patriota por tener tanta presencia militar –en la de 1998 vale porque ahí si los reflejaban como héroes; pero en esta… –. Me ha encantado el final, en el que tras derrotar a los MUTOS regresa al mar mientras la gente lo aplaude; todo lo contrario que en la película de 1998.

También me ha gustado mucho el nuevo origen que se le ha dado. Ya que aquí no es un ser radiactivo surgido como consecuencia de la bomba de Hiroshima. Si es radiactivo, pero se trata en realidad de un último superviviente de una especie prehistórica que habitaba la Tierra en una época anterior, incluso, a los dinosaurios en la que la Tierra estaba cubierta de radiación y que, cuando la radiación se acabó, se metieron en el fondo de los océanos, cerca de núcleo central de la Tierra. También está muy bien lo de que el que el ejército americano supiera de su existencia desde que lo despertaron en 1954 e intentaran matarlo con explosiones nucleares que ocultaron como pruebas nucleares,

Por su parte, los MUTOS no están mal. Son seres nuevos creados mezclando elementos de otros enemigos de Godzilla, como Rodan, Mothra o Gigan.

Ahora vamos con las cosas malas.

Empiezo por la muerte del personaje de Bryan Cranston, quién, como era de esperar, hace una excelente interpretación; siendo sin duda lo mejor de un reparto que, en general, hace un buen trabajo. Además, pienso que hubiera llevado mucho mejor el protagonismo de la película en lugar de su hijo en la ficción, Aaron Taylor-Johnson, quién no lo hace mal, pero no le he encontrado muy a la altura de lo que su papel requiere.

Otro defecto relacionado con el reparto es Elizabeth Olsen. No es que lo haga mal, al contrario, está fantástica y, desde luego, le podría dar unas cuantas lecciones a sus hermanas mayores. El defecto es que la desaprovechan mucho.

No obstante, el mayor defecto que tiene la película son dos escenas en concreto.

Una es cuando se produce el primer enfrentamiento entre Godzilla y el MUTO macho en Hawaii. Cuando los vemos a los dos frente a frente dispuestos a darse de hostias, cortan y lo único que vemos de ese enfrentamiento son escenas salteadas en la Tv.

La otra escena es el segundo enfrentamiento entre Godzilla y el MUTO macho en San Francisco; un enfrentamiento que, encima, iba a ser a plena luz del día. Sin embargo, vuelven a hacer lo mismo, cuando los dos se disponen  a pelear cierran las puertas y nos vuelven a dejar con la miel en los labios.


Menos mal que al final tenemos una espectacular pelea entre Godzilla y los dos MUTOS que es una auténtica pasada, ya que hasta vemos a Godzilla utilizando su famoso aliento radiactivo y todo. Esta pelea compensa bastante esos dos momentos anteriores pero, aún así, me dejaron un muy mal sabor de boca.

Espero sinceramente que esa maniobra no sea por lo de enfocar la película desde el punto de vista de los humanos –lo cual sería una terrible gilipollez –y obedezca más problemas técnicos con los efectos especiales que les obligó a cambiar esas escenas.

Como ya he dicho, esos defectos impiden que la película sea totalmente redonda. Pero no impiden que este reboot de Godzilla sea una película muy buena, disfrutable de principio a fin y que hace las delicias de cualquier fan de las kaiju eigas y del monstruo japonés.

Desde luego, Gareth Edwards demuestra por segunda vez que es un director excelente y un tipo con mucho talento que tiene ante sí una muy prometedora carrera por delante. Que ganas tengo de ver ese spin-off de Star Wars que él va a dirigir y que llegará en 2016. Y también espero con muchas ansias la secuela de esta película; donde espero que se corrijan los defectos de estos.


Desde luego, me HA ENCANTADO esta película, que a ratos ha llegado a emocionarme y todo. Sin duda, la recomiendo abiertamente, tanto a los que son fans de Godzilla, como yo, como a cualquiera que ni haya visto nunca una de sus películas.









24 de agosto de 2013

KICK-ASS 2 (2013)






















Ya me conocéis y sabéis que cuando una película que espero con muchas ansias tarda en estrenarse en España no suelo tener paciencia y suelo arreglármelas para verla cuanto antes.

Pues bien, la secuela de Kick-Ass no es una excepción. La película se estrenó en EEUU el pasado 16 de agosto, pero no se estrena en España hasta el 30 de agosto; todavía no entiendo como los distribuidores españoles no han aprendido del error de la primera, la cual se estrenó en España con casi un mes de retraso e hizo una taquilla aquí lamentable.

El caso es que la he visto y, además, he tenido bastante suerte, ya que he encontrado una copia con una calidad muy buena. Normalmente no suele pasarme esto a la primera, pero aquí si ha habido excepción.

El caso es que ya he visto la película y paso a contaros cual ha sido mi impresión sobre ella.

Dave Lizewski (Aaron Taylor-Johnson) se ha retirado como superheroe y trata de seguir viviendo como un adolescente normal. Sin embargo, sus hazañas como Kick-Ass han inspirado a mucha gente que se disfraza y sale a la calle para combatir el crimen y esto le anima a volver. Sin embargo, no quiere hacerlo solo, por lo que convence a Mindy Macready (Chloë Moretz), la letal Hit Girl, para formar equipo con él. Pero, antes debe someterse a un duro entrenamiento que le hace faltar a clase y le pasará factura a su relación con Katie Deauxma (Lindsy Fonseca). Sin embargo, Marcus (Morris Chestnut), el tutor de Mindy, se entera de su doble vida y la hace prometerle que dejará la vida de superheroe.

Ante esta situación, Dave se une a un nuevo grupo de superheroes llamado Justice Forever creado y liderado por el Coronel Stars (Jim Carrey). Con ellos patrulla las calles, ayuda a la comunidad y lucha contra los criminales. Por su parte, Mindy intenta adaptarse a la vida normal y logra entrar en un grupo de chicas populares. Pero la líder del grupo, Brooke (Claudia Lee), pronto la ve como una amenaza. Pero las cosas empeorarán cuando Chris D´Amico (Christopher Mintz-Plasse), el antiguo Red Mist, decide emprender su venganza contra Kick-Ass y Hit Girl ahora que controla la fortuna de su familia tras la muerte de su madre (Yancy Butler). Con ayuda de Javier (John Leguizamo), su guardaespaldas, forma su propio grupo de supervillanos mientras él adopta una nueva identidad: el Mother Fucker.


Kick-Ass (2010), adaptación del cómic homónimo de Mark Millar y John Romita Jr., fue una gran sorpresa. El director Matthew Vaughn la realizó de forma independiente y se pasó mucho tiempo buscando un distribuidor sin ningún éxito hasta que, tras su exitoso paso por la Comic-Con de San Diego en 2009 cambió las tornas y los estudios empezaron a pelearse por ella, siendo Lionsgate la ganadora.

La película se estrenó a principios de 2010 y logró un importante éxito, recaudando 96 millones de dólares en todo el mundo con un presupuesto de 30 millones.

Una secuela era algo inevitable. Especialmente, cuando Millar publicó el segundo volumen del cómic, titulado Kick-Ass 2: Balls to the Wall, el cual ha servido de inspiración para esta secuela que nos ocupa. Aunque no es el único cómic que ha adaptado, ya que también ha cogido elementos de un cómic que Millar ha publicado mas recientemente y que es un spin-off centrado en Hit Girl cuya trama se sitúa entre el primer y segundo volumen.

La secuela se puso en marcha poco después del estreno de la primera, Matthew Vaughn iba a volver a dirigirla y su estreno estaba previsto para 2012. Sin embargo, la cosa se retrasó y, durante varios meses, el futuro de esta secuela parecía incierto hasta que resucitó, esta vez con Matthew Vaughn solo como productor y Jeff Wadlow, director de las películas Cly Wolf (2005) y Rompiendo las Reglas (2008), como guionista y director. Por su parte, el reparto de la primera entrega ha regresado a la vez que se han unido nuevas incorporaciones, de entre los que destaca Jim Carrey quién, no obstante, ha tenido una trifulca con los responsables del film al criticar la violencia de la película. El actor afirmó haber quedado muy impresionado por la matanza de Newtown –la cual ocurrió un mes después del rodaje de la película –y se negó a promocionar la película; algo que ni los responsables, ni sus compañeros de reparto, ni tan siquiera el propio Millar han entendido.

Dejando todo esto a un lado, la película se estrenó en EEUU acompañada de una gran expectación despertada en las redes sociales, sobre todo en Twitter. Por eso ha sorprendido que la película no esté teniendo un arranque mayor y que, a día de hoy, solo lleve recaudados 17 millones de dólares en EEUU y 6 millones mas en el resto del mundo, haciendo un total de 23 millones de dólares -cifra que aumentará este fin de semana -. Afortunadamente, el presupuesto de la película ha sido de 28 millones de dólares, con lo que la película se puede librar del fracaso.

Sobre como está siendo recibida, la crítica la está destrozando y el público la está recibiendo con opiniones desiguales.

¿Y que opino yo de este film?


Como ya he dicho, yo esta película la esperaba con muchas ansias. La primera entrega me gustó mucho, aunque me chirriaban algunas cosas, como el final impuesto por la productora o cosas como que sustituyeran el lanzallamas de Hello Kitty por un cacharro volador y artillado que, la verdad, quedaba como una auténtica fantasmada. Pero, aún así, me pareció una película muy buena y esperaba con ansias una secuela que, tras tres años de espera, por fin ha llegado.

Pues bien, la película me HA ENCANTADO.

Un auténtico peliculón. He disfrutado enormemente viéndola desde el principio hasta el final. Esperaba que fuera a gustarme, pero me ha llegado a gustar mucho mas de lo que esperaba; incluso la he encontrado superior a la primera.

La película es una auténtica gozada desde que empieza hasta que termina. El ritmo nunca decae y la historia va progresando a medida que avanza el film.

Como adaptación, sigue la linea marcada por su predecesora, pero guarda algo mas de fidelidad con el cómic, recreando muchos de los mejores momentos de este: Kick-Ass siendo apaleado por Hit Girl durante un entrenamiento, cuando Kick-Ass y los Justice Forever se cargan un burdel ilegal, la matanza de policías a manos de Mother Russia en un barrio residencial, la muerte del padre de Kick-Ass o la escena de la furgoneta, la cual es una auténtica pasada. No obstante, también introduce cosas nuevas que resultan bastante interesantes, como que Kick-Ass y Night Bitch se terminen liando, la escena del callejón donde Hit Girl da una paliza a unos delincuentes tras utilizar a un Kick-Ass disfrazado de mamarracho como cebo o el personaje de la madre de Chris D´Amico que, aunque sale poco, te deja con ganas de saber mas sobre ella –sobre todo, cuando el hijo descubre sus “juguetes” –.

En cuanto al climax, puede que no veamos esa gran batalla entre superheroes y supervillanos en Times Square del cómic, pero me ha gustado. Al final hay una batalla, algo mas reducida y en un espacio cerrado, pero es una escena de lo mas brutal y espectacular que deja muy buen sabor de boca. La pelea entre Hit Girl y Mother Russia sigue siendo la caña y el desenlace del enfrentamiento entre Kick-Ass y el Mother Fucker es mucho mas divertido que en el cómic; además, hay una escenas tras los créditos finales que tiene que ver con este desenlace.

Al igual que la primera, esta película no es tan sangrienta como el cómic y lima varias asperezas, pero contiene mucha violencia, incorrección política y, sobre todo, humor negro.

El trabajo de Jeff Wadlow ha sido sobresaliente. El tipo ha recogido muy bien el testigo de Matthew Vaughn, cuya mano como productor también se nota, con una dirección muy lograda, un buen manejo de los actores y, sobre todo, unas estupendas escenas de acción muy bien rodadas. Además, el tipo también aprueba como guionista con un guión a la altura de las circustancias que, como ya he dicho, se mantiene fiel al cómic cuando tiene que serlo y mete cambios cuando tiene que meterlos.


Los actores hacen un buen trabajo y los personajes están muy bien tratados.

Empezando por el protagonista, Kick-Ass, interpretado de nuevo por Aaron Taylor Johnson, quién vuelve a hacer un buen trabajo. El personaje, en cambio, está bien, pero cada vez difiere mas de su homólogo en el cómic, ya que no es un enclenque, es menos perdedor y hasta se ha convertido en un ligón. Así que esos fans perdedores y vírgenes que tanto se identifican con el personaje en lo cómics y que arremetieron contra la primera película porque el personaje ya no era tan patético como ellos que se abstengan de ver esta secuela. Pero, aún así, el personaje sigue teniendo sus dosis de patetismo.

El nuevo villano principal es Chris D´Amico, interpretado de nuevo bien por Christopher Mintz-Plasse, el cual deja de ser Red Mist y se convierte en el Mother Fucker. Y, desde luego, hace honor a su nuevo nombre, porque es un auténtico HIJO DE PUTA. Puede que no le veamos disparando a niños en plena calle, pero es tan cabrón como su homólogo en las viñetas. Pero, a diferencia de este, el Mother Fucker de la película es también un tío PATETICO, tan patético que hasta da vergüenza ajena y, de no ser porque puede contratar matones con la fortuna de su familia para hacerlos pasar por supervillanos, no representaría ninguna amenaza. Es que no hay mas que ver el traje que se fabrica y lo que utiliza para fabricarlo; vamos, que se pasea por San Francisco y se ponen a gritar ¡Uno de los nuestros! ¡Uno de los nuestros!

[SPOILER] Una buena muestra de lo cabrón y patético a partes iguales que puede llegar a ser este personaje la tenemos en la escena de la violación, una escena tan llena de humor negro que hasta me hizo reír a pesar de que este tipo de cosas no me hacen ninguna gracia. En el cómic a quién violan en el barrio residencial mientras Mother Russia masacra a los policías es a Katie, pero esta en la película solo sale un poco al principio. La víctima en su lugar es Night Bitch pero, cuando llega el momento fatal, al susodicho Mother Fucker resulta que no se le pone dura por mucho que lo intenta y a pesar de que la chica excita con solo mirarla a la cara –acordaos de lo que he dicho antes de San Francisco –; de ahí el humor negro de esa escena. Al final, violación ahí –aunque no llegamos a verla –, pero es el matón que acompaña al Mother Fucker quién tiene que hacer los honores. [/SPOILER]

El equipo de Justice Forever está de lo mas logrado. De entre todos destaca el Coronel Stars, interpretado por Jim Carrey quién, polémicas a parte, hace un estupendo trabajo. Para mi Carrey es un estupendo actor y su encarnación de este personaje es fantástica.

Luego está Mother Russia, interpretada por la culturista Olga Kurkulina, la cual difiere físicamente de la del cómic, ya que la Mother Russia de las viñetas es negra mientras esta es blanca y rubia. Pero eso es en lo único en lo que el personaje difiere del cómic, ya que en la película esta Mother Russia también es una mala bestia y una completa máquina de matar. La tía es una bola de demolición por donde pasa, hace una auténtica matanza con los policías en la mencionada escena del barrio residencial y también le propina una buena paliza a Hit Girl antes de caer derrotada por esta. [SPOILER] Lo único que lamento es que al final no vemos como Hit Girl le corta la cabez; aunque me da que esa escena la rodaron y fue cortada. [/SPOILER]

Sin embargo, si hay alguien que sobresale por encima de todos, esa es sin duda Hit Girl. La chica ya se robó muchas escenas y le quitó bastante protagonismo a Kick-Ass en la primera entrega, pero es que aquí se roba la película por completo y se la podría considerar la verdadera protagonista del film. Y no lo digo solo yo, ya que todo el mundo, tanto críticos como público, coinciden en que ella es lo mejor del film. Chloë Moretz está fantástica, su interpretación es magistral y se desenvuelve cada vez mejor en las escenas de acción. Además aquí ya no es una niña, sino una adolescente quinceañera que hasta empieza a ponerse cachonda –aunque también nos pone cachondos a nosotros –y a tener problemas en el instituto con la chica popular, una hija de puta interpretada por Claudia Lee que termina puteándola cuando ve que empieza a hacerle sombra; aunque nuestra heroína luego se toma su venganza de una forma mas divertida y original que si se hubiera limitado a darle una paliza, cosa que todos esperábamos. Cuando se estrenó la primera película hubo alguien que dijo que Hit Girl era capaz de hacer que sus enemigos se cagaran encima; pues aquí se lo toman de forma literal.



Vamos resumiendo ya.

Kick-Ass 2 es una película estupenda, una muy lograda adaptación de cómic y, sobre todo, una secuela que supera a su predecesora, ya que coge todo lo bueno que tenía aquella y le añade mas cosas buenas aún, haciendo un cóctel explosivo que hace disfrutar todo el tiempo y deja con ganas de querer verla otra vez. Cuando la estrenen en cines en España pienso ir corriendo a verla porque, desde luego, vale mucho la pena.

Ya pueden decir misa los críticos o la gente que dice que no le ha gustado, porque para mi está entre lo mejor del año.