2 de noviembre de 2010

MY SOUL TO TAKE (2010)



Para empezar, pido perdón por anticipado por el lenguage que utilizo en este post. Es que son demasiadas palabrotas para ir pidiendo perdón después de cada una y se me hace imposible hablar de este film sin decirlas.





Empecemos.

En el idílico pueblo Riverdale circula la leyenda de que un asesino en serie, conocido como el destripador, volverá de entre los muertos para matar a los siete jóvenes que nacieron el día en que murió, el 25 de julio. De hecho, esos siete jóvenes se reúnen todos los años para celebrar esa noche en un extraño ritual. Ese 25 de julio, se cumplen 16 años de que la policía diese muerte al destripador cuando este mató a su mujer embarazada e intentaba matar a su hija de tres años. Sin embargo, nunca se encontró su cadáver, ya que la ambulancia donde lo transportaban se estrelló cuando el asesino despertó inesperadamente.

Ahora, en el 16º aniversario, los jóvenes empiezan a ser brutalmente asesinados uno por uno de una forma muy parecida a como lo hacía el destripador. Uno de ellos, Bug (Max Thieriot) empieza a tener extrañas visiones y sueños de sus amigos muertos y empieza a temer que tiene un extraño vínculo con el asesino. No obstante, desconoce que su pasado está mas unido de lo que cree con el pasado del asesino.

Esta es la premisa argumental de My Soul to Take, la nueva película de Wes Craven. Película que se estrena en España el próximo 19 de noviembre después de haberlo hecho en EEUU el pasado 8 de octubre. La película ha sido un fracaso total. Con un presupuesto de 25 millones de dólares solo ha recaudado 17 millones. A lo mejor consigue remontar en la taquilla mundial, pero lo dudo mucho. Claro, que el desastre de esta película no está solo en su taquilla.

El film también ha sido machacado por la crítica. Los que me conocéis y me leéis sabéis que nunca me dejo llevar por las opiniones de lo críticos; de hecho, las películas que son mas machacadas por la crítica suelen ser las películas que mas me gustan. Así que, si mi opinión de una película coincide con la de los críticos, es pura casualidad. Quiero dejar esto claro porque aquí mi opinión si coincide bastante con la de ellos; aunque, no tanto, porque me parece que la crítica ha sido demasiado indulgente con este MONTÓN DE MIERDA.

La película está escrita y dirigida por Wes Craven, todo un maestro del cine de terror, autor de obras de arte como La Última Casa a la Izquierda (1972), Pesadilla en Elm Street (1984) o Scream (1996). Es alguien al que yo admiro y respeto mucho. Sin embargo, yo no le chupo la polla a nadie y, cuando un director que me gusta la caga, lo digo sin contemplaciones. Ya lo dejé bien claro el año pasado cuando Sam Raimi me decepcionó terriblemente con Arrástrame al Infierno. Y aquí hago lo mismo, porque el ultra-bodrio que ha hecho Craven es, incluso, mucho peor que aquella. Me van a matar por lo que voy a decir, pero el remake de Pesadilla en Elm Street está mucho mejor que este engendro.

Vayamos por partes.

La película es un refrito de elementos que pueblan la fimografía de Craven –especialmente, de Pesadilla en Elm Street (los sueños) y Scream (el asesino y los teléfonos móviles) –, pero todo mezclado de forma torpe y chapucera. Resulta difícil creer que Craven ha dirigido este film, porque la realización y el montaje son de pena, el ritmo no para de decaer y el desarrollo en tan lento que aburre terriblemente. En serio, la película es un auténtico plomazo. Hay un montón de escenas largas en las que no pasa nada donde dan unas ganas terribles de echar una cabezada. Pero, lo peor es que, cuando pasa algo, la película no mejora mucho, que digamos. Las escenas de los asesinatos son de lo mas cutre y los momentos de crear suspense son penosos, ya que todo es tan previsible que te sabes lo que va a pasar en cualquier momento; sobre todo, al final. Y, para rematar, hay tantos tópicos y clichés mil veces vistos en el cine de terror que llega a ser insultante.

A nivel de guión, el film está a la misma altura. El guión de Craven es terrible y no hay por donde cogerlo. Una larga sucesión de escenas ridículas, situaciones absurdas y diálogos estúpidos acompañados de un montón de personajes estereotipados y anódinos que no aportan nada a la trama. Encima, hay momentos humorísticos –digo yo que lo serán porque, de lo contrario, no entiendo a que venían –que no hacen mas que empeorar las cosas. Para poner un ejemplo, hay una escena en plena clase que tiene que ver con un disfraz de cóndor que vomita y caga –no bromeo –que dan ganas de arrancarse los ojos de lo ridícula que es; en serio.

Vamos, un guión malo de narices que parece que Craven lo escribió en una noche a toda prisa.

Y, para terminar, está el tema del reparto. Los actores mas malos que he visto en mi vida. Comenzando por el protagonista, Max Thieriot, quién hace una interpretación terriblemente mala, lo mismo que el resto del elenco. Naturalmente, hay algunas excepciones, claro. Por ejemplo, Frank Grillo, que hace una interpretación correcta como el policía que sigue de cerca los asesinatos. Luego está Zena Grey, que está muy bien en su papel de chica religiosa que habla con Dios desde que se levanta por la mañana –no estoy bromeando –. Aunque, la que de verdad está genial en este film es Emily Meade, quién da vida a Fang. Para mi, su interpretación es de lo mejor del film. Sin embargo, la desaprovechan terriblemente en favor del nefasto protagonista. Lo peor es que cuando, al final del film, su personaje empieza a adquirir verdadero peso en la trama, es cuando mas la desaprovechan. Vergonozoso...

Resumiendo, una película MALA DE COJONES.

En serio, es terriblemente nefasta. Mira que Craven ya tiene algunos bodrios a sus espaldas, como Un Vampiro suelto en Brooklyn (1995) o La Maldición (2004), pero ninguno de ellos es comparable a esta mierda que apesta desde el principio. Desde luego, espero que Craven la haya hecho por obligación o para saldar una deuda porque, de lo contrario, significaría que está ya acabado como director. No se que nos tendrá preparado con Scream 4, que llegará en abril de 2011 pero, como sea algo parecido a esto, apaga y vámonos...

El próximo 19 de noviembre tendréis la oportunidad de comprobarlo vosotros mismos. Si queréis, claro, porque yo esta mierda no se la recomiendo ni a mi peor enemigo. Si no he querido esperar para verla es porque me apetecía ver la última película de Craven en plena semana de Halloween. Claro, que de haber sabido lo que me esperaba, mejor me hubiera ido viendo Casper.



ACTUALIZACIÓN: El estreno de la película en España ha sido retrasado hasta el 4 de febrero del año que viene. Lo que mas fastidia es que llegará a nuestros cines a pesar de todo mientras que otras películas mejores, como Piraña 3D, todavía ni tienen fecha de estreno en nuestro país ¡Que injusto es este puñetero mundo!