2 de diciembre de 2012

SUPERMAN (1978)


















El año que viene se estrena Man of Steel, la esperada película que reiniciará a Superman en el cine y que ha corrido a cargo de Zack Snyder como director, Christopher Nolan como productor y David S. Goyer como guionista. Tres genios que han unido sus talentos y que, si han sabido trabajar juntos y complementarse bien, es muy probable que hayan hecho una gran película.

Yo le tengo mucha fe a esta nueva película de Superman y tengo muchas ganas de verla. Pero, mientras tanto, como ya con Batman antes del estreno de The Dark Knight Rises, voy a ir analizando las películas del hombre de acero que se han estrenado hasta ahora.

Y comienzo con este film ya mítico que no solo llevó al famoso superheroe a la gran pantalla, sino que creó precedentes en lo que a adaptaciones de cómic se refiere.

Después de ayudar a contener una sublevación encabezada por el General Zod (Terence Stamp), quién es encarcelado en la Zona Fantasma junto a sus cómplices, el científico Jor-El (Marlon Brando) descubre que su planeta, Krypton, está a punto de explotar, pero el Consejo que gobierna el planeta no le cree y le prohíbe abandonar el planeta para no crear una falsa alarma. Es por ello que, junto a su esposa, Lara Lor-Van (Susannah York), decide enviar a su único hijo, Kal-El, a la Tierra, un planeta mucho mas primitivo que Krypton en el que su estructura molecular le hará tener poderes sobrehumanos, como una gran fuerza y resistencia, un oído mucho mas desarrollado, una vista capaz de traspasar objetos o la capacidad de desafiar la gravedad del planeta y poder volvar. Poco antes de que el planeta explote, Kal-El es lanzado en una nave en dirección a la Tierra.

Tras un viaje de tres años, en el que ha aprendido muchas cosas gracias a unos cristales de memoria que dejó su padre en la nave, Kal-El llega a la Tierra, donde es recogido por el matrimonio formado por Jonathan y Martha Kent (Glenn Ford y Phyllis Thaxter), quienes deciden adoptarlo y criarlo en su granja como si fuera su hijo bajo la identidad de Clark Kent, ocultando al mundo sus extraordinarios poderes. Tras la muerte de Jonathan y al cumplir los 18 años, el joven Clark (Jeff East) encuentra un cristal verde que vino con él en la nave y escucha una llamada que lo lleva hasta el polo norte, donde construye con el cristal un gran edificio de la misma arquitectura que los de Krypton –la Fortaleza de la Soledad –. Allí, gracias a la memoria de su padres, descubrirá sus orígenes y terminará de formarse. Después de 12 años, regresa a la civilización con una doble vida. Por un lado, como Clark Kent, trabajará como periodista en el Daily Planet junto a la reportera Lois Lane (Margot Kidder). Por el otro, bajo el nombre de Superman, y con un cantoso traje rojo y azul con el escudo de su familia kryptoniana en el pecho, combatirá contra el crimen empleando sus superpoderes. Esto le enfrentará con Lex Luthor (Gene Hackman), un poderoso genio del mal que está preparando un diabólico plan para destruir la costa oeste de EEUU.


Superman es un personaje que no necesita presentación. Creado por Jerry Siegel y Joe Shuster en 1938 en el mítico primer número de Action Comics, es uno de los superheroes mas famosos que existen y ha llegado a formar parte de la cultura popular americana.

Este personaje ya había sido adaptado en series de Tv, seriales de radio e, incluso, en musicales de teatro. En el cine, no obstante, a parte de algunos cortos animados o aquellos seriales cinematográficos que se hacían en los años 40 para levantar la moral de los americanos durante la II Guerra Mundial, no había conocido adaptación alguna.

La idea de llevar al cine a este superheroe surgió en 1973 por parte de la productora Ilya Salkind, quién se hizo con los derechos del personaje un año después junto a su padre, Alexander Salkind. Desde el primer momento se pensó en hacer una saga y decidieron rodar conjuntamente la primera y la segunda entregas. El escritor y guionista Mario Puzo (El Padrino) fue contratado para escribir el guión, entregando un libreto de hasta 500 páginas que luego sería reescrito por Robert Benton, David Newman y Leslie Newman y un no-acreditado Tom Mankiewicz.

Para dirigir las películas, fueron muchos los directores de la época tanteados; William Friedkin, Francis Ford Coppola, Peter Yates, John Guillermin, Sam Peckinpah y hasta George Lucas están en la larga lista. De entre los directores que mas cerca estuvieron destaca el mismísimo Steven Spielberg. Fue la propia Ilya Salkind quién propuso a Spielberg cuando este se encontraba en pleno rodaje de Tiburón (1975), pero su padre prefirió esperar a ver que resultados daba esa película. Cuando esta fue el enorme éxito que todos conocemos, Spielberg fue aceptado con los brazos abiertos, pero este rechazó la oferta para escribir y dirigir un proyecto mas personal: la película Encuentros en la Tercera Fase (1977).

A Spielberg le siguieron Guy Hamilton y Mark Robson hasta que Richard Donner resultó ser el gran elegido gracias a su trabajo en la película de terror La Profecía (1976), el cual convenció a los Salkind para su elección.

Para dar vida a Superman también fueron muchos los nombres que sonaron. Paul Newman, Sylvester Stallone, Burt Reynolds, Al Pacino, James Caan y Kurt Russell, entre muchos otros, forman parte de la larga lista de actores tanteados. El gran reto era encontrar un buen actor que, además, poseyera un físico parecido al del personaje y, tras una larga búsqueda, encontraron en Christopher Reeve el interprete ideal, ya que era un buen actor y, aunque luego tuvo que pulirse algo mas en el gimnasio –donde tuvo como supervisor a David Prowse, el hombre que dio vida a Darth Vader –, su físico encajaba mucho con el personaje.

El rodaje comenzó en marzo de 1977 y se prolongó hasta octubre de 1978, dos meses antes del estreno de la película en EEUU, el 15 de diciembre de 1978. Como ya he dicho antes, se decidió rodar conjuntamente la primera y la segunda película pero, debido a los continuos problemas de producción, retrasos y, sobre todo, las interminables peleas entre Donner y los productores, se decidió paralizar la segunda entrega –aunque ya se había rodado un 75% de esta –y se centraron en la primera película.

No obstante, la cosa salió muy bien. La película, que había costado 55 millones de dólares –un cifra mastodóntica en aquellos tiempos –, fue todo un éxito, recaudando 134 millones solo en EEUU y 166 millones mas en el resto del mundo, haciendo un total de 300 millones de dólares, un éxito enorme.


Además del éxito, la película puso a los superheroes en el punto de mira de Hollywood e, incluso, influyó mucho en los cómics del hombre de acero posteriores al film. Además, la película fue todo un fenómeno sociológico. Circula la leyenda de que varios niños murieron al arrojarse por las ventanas creyéndo que eran Superman o que podían volar como él; aunque yo no doy mucho crédito a estas historias y, de ser ciertas, culparía mas a los padres o al estado mental de los niños antes de a la película.

En fin, empecemos ya.

Como ya he dicho muchas veces, Superman no es uno de mis superheroes favoritos. Reconozco la importancia que tiene dentro del mundo de los cómics y los superheroes y en la cultura popular pero, personalmente, yo siempre he preferido mucho mas a otros personajes, como Batman, Spiderman o el Capitán América.

No obstante, esto no quiere decir que no me guste o no lo conozca a él o su historia. Ni tampoco que no haya leído cómics suyos. Ni, mucho menos, que no pueda apreciar las adaptaciones que han hecho de él, como esta película que nos ocupa.

Para mi es una película muy buena y una estupenda adaptación de cómic.

Como adaptación, a pesar de ciertas libertades que se toman –como ocurre siempre –, es muy fiel a los cómics; especialmente, en la parte que respecta a los orígenes del personaje.

A pesar de sus broncas con los productores, el trabajo de Richard Donner es fenomenal. El tipo dirige muy bien cada momento, tanto las estupendas escenas de acción como los momentos dramáticos y cómicos y sabe manejar muy bien a los actores. Además, le sabe dar a la película excelentes toques épicos, como ese comienzo de la película mostrando el planeta Krypton después de los excelentes créditos iniciales con la ya mítica banda sonora de John Williams, la muerte de Jonathan Kent o –por mucho que digan los científicos que es una escena muy inverosímil –cuando hace girar la Tierra al revés para retroceder en el tiempo y salvar a Lois.

La fotografía de Geoffrey Usdworth, quién había trabajado en películas como 2001: Una Odisea en el Espacio (Stanley Kubrick, 1968), Cabaret (Bob Fosse, 1972) o Zardoz (John Boorman, 1974), es sensacional y el diseño de producción es de lo mas logrado, especialmente, en el diseño del planeta Krypton, la Fortaleza de la Soledad o el traje del protagonista, el cual es muy fiel al de los cómics; aunque debería haber sido mucho mas ceñido y marcar mucho mas los músculos en lugar de ser tan tipo pijama. Aunque, si se hubieran olvidado de los famosos calzoncillos rojos, no me hubiera importado nada. 


Los efectos especiales son otro gran logro de la película; especialmente, en lo que se refiere a hacer volar a Superman. Fueron muchas la cosas que se emplearon para hacer mas creíbles las escenas de vuelo, desde una marioneta colgada de un helicóptero hasta disparar un maniquí con un cañón. Finalmente, se optó por colgar al protagonista de unos cables sobre una pantalla azul, lo que dio muy buen resultado. La película ganó un muy bien merecido oscar por sus efectos especiales, además de recibir nominaciones por su montaje, sonido y, sobre todo, banda sonora.

Sobre los actores, cabe decir que el reparto en general hace un buen trabajo; algunos mejor que otros, pero en general todos están bien. Cabe especial mención a su protagonista, Christopher Reeve, que hace un estupendo trabajo y demuestra que fue una muy buena elección para el papel, a Gene Hackman, que está genial como Lex Luthor y resulta un notable villano, y un siempre magistral Marlon Brando que hace un gran trabajo en los pocos, pero muy bien pagados, minutos que aparece en el film como Jor-El.

Una mención a parte merece Margot Kidder, quién da vida a Lois Lane. El trabajo de la actriz es muy bueno, no lo voy a negar, y no está mal que le de al personaje ese toque tan dicharachero que le da en el film. Pero tengo que decir en su contra que su Lois Lane no resulta sexy. No estoy diciendo que Kidder sea poco atractiva, al contrario, pero en los cómics Lois Lane es una mujer muy sexy que rezuma sensualidad por todos lados y de eso no veo nada en la película. Ese sería uno de los fallos de la película, cual también tiene sus fallos.

Otro fallo que le veo es que le falta metraje. Las situaciones se van sucediendo de forma bastante rápida y hay veces que cuesta un poco seguir el hilo de la historia. Es bien sabido que la película duraba originalmente mas de tres horas que se fueron recortando y muchas escenas interesantes se quedaron en la sala de montaje; aunque algunas fueron recuperadas posteriormente en ediciones domésticas.

Entre las escenas cortadas destacan una en la que, cuando Superman llega a la guarida de Luthor, debe superar varios obstáculos para poder acceder a ella. También hay otra escena que explica que sucede con Eve Teschmacher (Valerie Perrine), la lugarteniente de Luthor junto al torpe Otis (Ned Beatty), después de que esta salvara a Superman para que evitara que uno de los misiles desviados por Luthor destruyera la ciudad donde vive su madre. Al parecer, Luthor la castiga colgándola de una cuerda sobre un foso lleno de leones y, cuando hace que Otis la suelte para que caiga dentro, aparece Superman y la salva mientras le dice que su madre le envía recuerdos.


Otro fallo que le veo es que nos encontramos ante una película muy ambiciosa, con un gran presupuesto, un despliegue de medios muy amplio, unos efectos especiales cojonudos y repleto de escenas de los mas espectaculares. Sin embargo, aunque el guión es bueno, la historia no la encuentro lo suficiente ambiciosa para una película de esta magnitud. Y es que el film se pasa la mayor parte del tiempo presentando al personaje y, al final, el enfrentamiento con Lex Luthor queda bastante insípido.

Claro, que la película tiene varias disculpas. La primera se la podemos achacar a que su montaje original debía haber sido mucho mas largo –de tres horas, como he dicho antes –. La segunda a la época en que se hizo, en la que las películas de superheroes no estaban tan de moda como ahora y muchas de las cosas que se hacen hoy en día eran imposible entonces por mucho dinero y medios que se tuviera. Y la tercera a que la película ya se hizo siendo pensada para ser la primera de una saga de películas donde el personaje debía ser presentado.

De todas maneras, estos fallos no estropean mucho el conjunto final.

Resumiendo.

Para mi Superman –o Superman: La Película, como también se la conoce –es una película muy buena y, como adaptación de cómic, es estupenda. No es la mejor adaptación de cómic de la historia, como dicen algunos por ahí, pero si es la mejor película de Superman que se ha hecho hasta la fecha; a la espera, claro está, de como resulta Man of Steel.

Puede que Superman no sea un personaje de cómic que me entusiasme mucho, pero eso no me impide que pueda disfrutar una buena película como esta.







2 comentarios:

Yota dijo...

He de reconocer, que tarde mucho en pillarle el punto a la película.

La vi cuando era pequeño y no me gustó. Luego hasta hae seis meses no volví a verla, ya con un bagaje como lector mucho mayor y un conocimiento del personaje más amplio. Y quitando el final de opereta me parece genial.

Sobre todo Lois Lane. La mejor!

AXA dijo...

Me alegro.