15 de junio de 2013

SUPERMAN RETURNS (2006)




















Después de aquel desastre que fue Superman IV: En Busca de la Paz yo pensaba que no se podía hacer algo peor que aquello. Una gran equivocación, porque la película que nos ocupa ahora demuestra que, aún contando con mas dinero, mas medios y un director muy bueno gozando de total libertad, se puede hacer una cagada todavía mayor.

Pero vayamos por partes.

Cinco años después de que se fuera al espacio a inspeccionar unos restos de su planeta natal, Krypton, Superman (Brandon Routh) regresa a la Tierra encontrándose con muchos cambios. Uno de ellos tiene que ver con su gran amor, Lois Lane (Kate Bosworth), quién ha rehecho su vida con Richard White (James Marsden), el sobrino de Perry White (Frank Langella), con quién tiene un hijo llamado Jason (Tristan Lake Leabu). Además, ella ha publicado un artículo de mucho éxito que hasta le ha valido el Pulizzer donde explica que el mundo no necesita a Superman. Esto le hará tener que recuperar su lugar en el mundo, como Superman y como Clark Kent. Mientras, Lex Luthor (Kevin Spacy), que salió de la cárcel gracias a que Superman no estaba en la Tierra para testificar contra él en un juicio, ha logrado heredar una gran fortuna de una anciana multimillonaria y se dirige hacia la Fortaleza de la Soledad en el Polo Norte, donde roba los cristales que guardan el secreto de la tecnología de Krypton, los cuales piensa utilizar para conseguir su propio país y tener de una vez su propia tierra.

Antes de empezar a analizar la película, pongámonos en antecedentes.

Tras el fracaso de Superman IV: En Busca de la Paz (Sidney J. Furie, 1987), la Cannon no solo no pudo hacer esa quinta entrega que tenían planeada con el chapucero Albert Pyun como director –salían de Guatemala para meterse en Guatepeor –, sino que también perdieron los derechos de Superman, los cuales regresaron a Alexander Salkind y su hija Ilya Salkind. Estos quisieron seguir adelante con la quinta entrega, la cual pusieron el título provisional de Superman: The New Movie. Pero la cosa no salió adelante; especialmente, porque ni Christopher Reeve ni ningún otro miembro del reparto original quería ya participar y, esta vez, no pensaban dejarse engañar otra vez.


Superman quedó unos años en el olvido hasta que a principios de los 90 volvió a resurgir gracias, especialmente, al éxito del cómic La Muerte de Superman (1992), el cual marcaría los siguientes proyectos cinematográficos del hombre de acero.

En 1993, la Warner compró los derechos a los Salkind y pusieron en marcha su propio proyecto, poniendo al frente al productor Jon Peters, que ya había producido para ellos las películas de Batman de Tim Burton: Batman (1989) y Batman Vuelve (1992).

El primer proyecto que se puso en marcha fue Superman Reborn, el cual contaba con un guión de Jonathan Lemkin cuya historia contaba como Superman moría a manos de Doomsday pero, antes, había concebido un hijo con Lois Lane, el cual nace y se convierte en Superman renacido. Pero a la Warner no le convencía esta historia y ordenó a Gregory Poirier que lo reescribiera. Sin embargo, ninguna de las muchas reescrituras que sufrió el guión gustó al estudio y este terminó por desechar este guión y escoger otro.

El elegido era un guión titulado Superman Lives, que Kevin Smith escribió en el verano de 1996 y que tenía como villanos a Lex Luthor, Brainiac y Doomsday y también se centraba en la muerte y posterior resurrección de Superman. El guión gustó al estudio, que puso en marcha el proyecto en 1997. Como director fue elegido Tim Burton y el actor que iba a dar vida al hombre de acero era Nicolas Cage, quién acogió el papel con gran entusiasmo ya que es un gran fan del personaje; hasta el punto de que a uno de sus hijos le puso como nombre Kal-El.

No obstante, después de varios meses de pre-producción, la Warner canceló el proyecto en abril de 1998. La razón oficial fue que el estudio, con el fracaso de Batman y Robin (Joel Schumacher, 1997) aún en el cuerpo, veía que el presupuesto de 190 millones que iba a tener la película era demasiado para un film que iba a resultar demasiado oscuro y mas cercano a las películas de Batman que había dirigido Burton –especialmente, Batman Vuelve –que a las películas protagonizadas por Christopher Reeve.

No obstante, hay otras razones. Una de las mas sonadas fue la mala relación entre Burton y Smith, ya que al director de Eduardo Manostijeras no le terminó de convencer aquel guión y no paraba de reescribirlo, provocando elenfado y la salida de Smith del proyecto; además de una enemistad entre ambos cineastas que aún hoy perdura. Otra de las razones fue las continuas injerencias de Jon Peters –el peluquero de Barbra Streisand metido a productor de cine –, quién no paraba de sugerir chorradas para la película, como que Superman no llevara capa y no pudiera volar, que Brainicac tuviera un robot gay de ayudante –no es coña, lo juro –o que se incluyera un araña gigante; el tipo estaba emperrado en meter una araña gigante en sus proyectos, algo que consiguió en Wild Wild West (Barry Sonnenfeld, 1999).


Tras la cancelación de Superman Lives, el hombre de acero estuvo unos años en estado comatoso sin ningún proyecto en el horizonte; aunque estuvo cerca de verse las caras en la pantalla grande con Batman en un proyecto que iba a dirigir Wolfgang Petersen con guión de Andrew Kevin Walker que también fue cancelado.

Sin embargo, la cosa cambió en julio de 2002, cuando los éxitos de Blade (Stephen Norrington, 1998), X-Men (Bryan Singer, 2000) y, sobre todo, Spiderman (Sam Raimi, 2002) pusieron de nuevo de moda las adaptaciones de cómic.

Por esa época la Warner puso en marcha un nuevo proyecto titulado Superman: Flyby que contaba con un guión escrito por J. J. Abrams, quién también tenía pensado dirigir el film. Sin embargo, este todavía no era el director de Star Trek (2009) o Super 8 (2011) y el estudio buscó a otro como director. El elegido fue Brett Ratner pero, tras varios meses trabajando en la pre-producción del film, abandonó el proyecto cuando la Warner se negó a concederle los 400 millones de dólares que pedía de presupuesto para que la película fuera tan espectacular como el guión de Abrams.

Su sustituto fue McG, quién también trabajó varios meses en la pre-producción de la película, pero también abandonó el proyecto cuando la Warner se empeñó en rodar la película en Australia para abaratar costes, lo cual supondría al director, que tiene pánico a volar, a terner que viajar en avión.

Tras este segundo abandono, Ratner regresó a la dirección y la cosa pareció volver a tomar vuelo. Sin embargo, el proyecto no conseguía arrancar de una vez y ninguno de los implicados parecía saber como sacarlo adelante y el director terminó por irse otra vez.

La cosa cambió tras un cambio de directiva en la Warner y se decidió coger el toro por los cuernos. Bryan Singer, director de X-Men y su secuela, X2 (2003), fue fichado en julio de 2004 para hacerse cargo del proyecto como director y productor. Esto supuso el no poder dirigir la tercera entrega de la franquicia mutante, X-Men: La Decisión Final (2006); la cual, paradógicamente, terminó en manos de Ratner.

Nada mas llegar, Singer se trajo a muchos de su equipo habitual y empezó a hacer cambios. Rechazó el guión de Abrams y tiró a la basura todo lo hecho hasta entonces e ideó un proyecto completamente diferente que no sería ningún reinicio, sino una continuación directa de Superman (Richard Donner, 1978) y Superman II (Richard Lester, 1980) que ignoraba por completo a Superman III (Richard Lester, 1983) y la ya mencionada Superman IV: El Busca de la Paz. Él mismo ideó el argumento de la película, contratando a los guionistas Michael Dougherty y Dan Harris para que lo convirtieran en guión.

Así surgió esta Superman Returns que nos ocupa. Una película que despertó enormes expectativas. Tantas que el estudio invirtió 250 millones de dólares en ella y hasta, unos meses antes de su estreno, puso en marcha una secuela, Superman: The Man of Steel, prevista para el año 2009.

Al final, la película tuvo un resultado desigual. En EEUU recaudó 200 millones de dólares e hizo 191 millones mas en el resto del mundo, con lo que su recaudación total de 391 millones de dólares. Con todo esto, la película tan solo cubrió costes e hizo algo de dinero, lo cual no es muy buena noticia para un film con un presupuesto tan enorme. La Warner esperaba que, al menos, la película hiciese mas de 500 millones de dólares en la taquilla mundial; cifra a la que ni se acercó.


Sobre como fue recibida, la mayoría de los críticos la recibieron con alabanzas; algunos hasta decían que era la mejor adaptación de cómic que se había hecho en la historia del cine. La otra cara de la moneda fue el público. La mayoría de la gente que la vio salió echando pestes de ella; especialmente los fans de los cómics, que rápidamente la pusieron en la lista negra; por no decir que casi linchan a Singer cuando a este se le ocurrió la “genial idea” de pasarse por la Comic-Con de San Diego.

¿Y que opino yo de esta película?

Pues bien. En su día me hice muchas ilusiones y unas enormes expectativas con este film. Como ya he dicho muchas veces, Superman no está entre mis superheroes favoritos, pero si me interesan mucho sus películas cuando hay un buen director detrás. Y aquí contaban con Bryan Singer, que es un director muy bueno y, además, venía de hacer un muy buen trabajo en las películas de X-Men, por lo que mi confianza en él era muy grande. Luego estaba que justo un año antes me había llevado una de las mayores alegrías de mi vida con Batman Begins (Christopher Nolan, 2005) y creía que la Warner se había puesto las pilas de una vez con las adaptaciones de DC.

Es cierto que los trailers, imágenes y demás material promocional del film no mostraban mucha espectacularidad y, además, había algunas cosas que echaban un poco para atrás, como el traje del superhéroe –algo de lo que hablaré mas adelante –. Tampoco la sinopsis oficial ayudaba mucho; por no hablar de que, una vez mas, volvían a contar con Lex Luthor como villano principal. Sin embargo, yo guardaba la esperanza de que se nos estuvieran ocultando cosas y la película estuviera llena de sorpresas ocultas. Por ejemplo, pensaba que habría mucha mas espectacularidad que la vista en los trailers, una trama oculta mas compleja y algún villano mas poderoso escondido, como Bainiac o Doomsday, o que el plan de Luthor fuera mucho mas megalómano. Encima, unos meses antes salió el trailer del videojuego de la película donde se veía a Superman luchando contra extraterrestres y robots gigantes, dando un idea muy diferente de lo que era la película en realidad.

Luego estaba el asunto del presupuesto. 250 millones de dólares todavía eran una burrada en el año 2006 y yo me negaba a creer que se fueran a pulir un dineral como ese en una película tan simple. Yo me esperaba una película de lo mas espectacular, que hiciera vibrar todo el cine y provocara saltos en la butaca. Que fuera la película de Superman que todo el mundo estaba esperando.

Con esas ilusiones fui al cine con la esperanza de encontrarme con una película que me dejara la boca abierta.

Y si, salí del cine con la boca abierta, pero a causa de los bostezos. Hacía años que no me había aburrido tanto en un cine –tuve que hacer esfuerzos titánicos por no dormirme –y haber salido con una sensación de decepción tan enorme; y supongo que los que también estaban en el cine sintieron algo parecido, porque la gente salía con cara de volver de un funeral.

Yo, mientras, en mi cabeza no paraba de darle vueltas a una pregunta:




¿250 MILLONES PARA ESTA PUTA MIERDA?




Como ya he dicho antes, Singer es un buen director y su trabajo en las películas de X-Men fue muy bueno. Pero aquí se equivocó de medio a medio.

Para empezar, fue un completo error tratar de emular la película de 1978. Porque eso es lo que es en realidad esta película; lo de continuar la saga después de la segunda entrega solo es una excusa. Esto queda claro de los títulos de crédito iniciales que, por mucho que digan que son un homenaje, para mi fueron un plagio en toda regla; además, ya la escena que precede a esos créditos con esa tan reconocible música de fondo es para mi homenaje suficiente. Tal es la obsesión de Singer por emular a la película de Richard Donner que hasta trajo de vuelta a Marlon Brando como Jor-El utilizando las escenas de él que se rodaron para Superman II; las cuales ya podían utilizarse debido al fallecimiento del actor en 2004.

Los defensores de esta película siempre me atacan con los mismos argumentos: “que si es una película seria y profunda”, “que si se centra mas en los personajes y las relaciones humanas”, “que si es que no te ha gustado porque solo buscas acción”, “que si no he dicho ya suficientes gilipolleces”...

Vamos a ver.

Para empezar, yo no ataco esta película por ser seria y profunda; de ser así, también machacaría las películas de Batman de Christopher Nolan. Se puede ser todo lo serio y profundo que quieras en una adaptación de cómic, pero hay que ser consciente también con lo que se tiene entre manos y saber que el público habitual de este tipo de películas no solo va a ver drama y romanticismo, también quiere acción y espectacularidad. Si solo quieres ver drama o amor te vas a ver otro tipo de películas, películas mas de este tipo que las hay a puñados en la cartelera todos los meses del año, no te vas a ver una película de superhéroes.

La película tiene un guión serio y profundo, eso no lo voy a negar. Pero ¿de que narices sirve esto cuando a penas se tiene argumento? Porque el argumento de este film es mas plano que el encefalograma de Nuria Bermúdez. Si construyes una casa muy bonita y majestuosa, pero lo haces sobre unos cimientos muy malos, la casa termina por derrumbarse. Pues eso es lo que ocurre con el guión de esta película, que por muy bueno que sea, si no tiene una buena historia a la que agarrarse, al final el resultado es...




...UN AUTÉNTICO COÑAZO.




Porque la película aburre hasta a las piedras. Es TAN LENTA que llegas a tener deseos de abrirte las venas en determinados momentos y luego no ayudan nada sus diálogos, que no son malos, pero resultan de lo mas cansinos, llegando a haber momentos a lo largo del film en los que te la sopla lo que estén hablando los personajes. Y si a todo eso le metemos cosas como que el hijo de Lois resulta ser hijo de Superman o hacer que el hombre de acero termine en el hospital, ya es que llegas a creerte que estás viendo un culebrón tipo Santa Bárbara.

La cosa se anima un poco con las escenas de acción, pero estas son pocas y contadas.

Aunque eso no es lo peor. Lo peor es que se nota mucho que están metidas con calzador y, encima, son de lo mas forzadas; ¿un transbordador espacial despegando de un avión de pasajeros en pleno vuelo?, eso es ir provocando.

Encima, algunas llegan a resultar hasta ridículas en la forma en que están tratadas. El mejor ejemplo es la secuencia del atraco por parte de unos atracadores armados hasta los dientes con un arsenal mas propio de un ejército con el que podrían invadir hasta 10 repúblicas bananeras, todo para que no parezcan muy insignificantes frente a Superman. Aunque, eso termina importando, porque Superman llega y se los carga sin ningún problema –encima, todo a cámara lenta, por si no nos hubiéramos aburrido ya suficiente –; aunque no llegamos a verlo.


Y esa es otra, porque, al menos, podrían haber hecho esa escena mucho mas espectacular y densa. Los atracadores podrían haber sacado un lanza-misiles o que tuvieran el apoyo de un helicóptero de combate artillado –o un tanque, ya que estamos –, cualquier cosa que le hubiera puesto las cosas al hombre de acero un poco mas difíciles y les hubiera dado a los atracadores la oportunidad de presentar batalla antes de ser derrotados y detenidos. Pero no, tan solo vemos como Superman baja, le rebotan las balas en el cuerpo –incluido en su ojo –y ya está, se termina la escena con una sonrisita del protagonista. Algo así podría haber sido un bombazo en 1978 pero, en 2006, dudo mucho que impresione a alguien.

Otra cosa que no ayuda nada es el reparto, empezando por su protagonista. Físicamente, Brandon Routh encaja muy bien en el personaje –incluso guarda cierto parecido con Christopher Reeve –, pero mas soso y falto de carisma no puede ser. Kate Bosworth, a parte de que su interpretación deja mucho que desear, carece por completo de la fuerza y la garra de su personaje; además, a pesar de ser muy bella, no consigue darle el toque sexy que posee en los cómics y que, de momento, no han sabido dárselo en las películas. Kevin Spacey es un excelente actor y, la verdad, no se me ocurre mejor interprete para dar vida a Lex Luthor después de Gene Hackman; sin embargo, en esta película no hace, precisamente, uno de sus mejores trabajos y, encima, el personaje está muy mal tratado en el guión, sin que a penas se parezca en nada al interpretado por Hackman.

Luego, encima, hay muy buenos actores como Frank Langella, Sam Huntington –que interpreta a Jimmy Olsen –o Parker Posey –que da vida a Kitty Kowalski, la nueva ayudante de Lex Luthor –, pero todos son desaprovechados terriblemente.

En lo que es el aspecto técnico y visual, la película si está bastante acertada –claro, que con un presupuesto tan enorme, haber hecho todo esto mal hubiera tenido delito –. La ciudad de Metropolis está muy bien recreada, lo mismo que el edificio del Daily Planet o la Fortaleza de la Soledad; aunque, lo que mas me gusta es ese pedazo de yate en el que viaja Luthor y que llega a ser de lo poco impresionante que hay en este film.

No obstante, lo que no me convence para nada es el traje de Superman, a quién vuelven a vestir con una especie de pijama que, practicamente, le hace quedar ridículo. Ya en las películas de Christopher Reeve no me convencía nada esto y aquí mucho menos. Superman necesita un traje como el de los cómics, muy ceñido y de un tejido elástico que marque músculos por todas partes, sobre todo en la parte torácica, dándonos la sensación de ser el superhombre que es. Lo único que este nuevo traje marcaba era paquete, ya que hubo una pequeña polémica –asemejada a la de los pezones de Batman y Robin –cuando vieron que el nuevo Superman marcaba demasiado y esto obligó a los de vestuario a crear un calzoncillo especial para disimulárselo; y no con retoques en post-producción mediante CGI, como se rumoreó en un principio.


De todas maneras, en lo que es el aspecto técnico y visual, la película consigue el aprobado. Sin embargo, esto solo consigue que la nota final supere en poco el 2, quedándose por debajo del 3. Un 2´4 sería la nota que se merece la película al completo, porque el resto de la película es de 0 o de 1 para abajo.

Para mi la película es un bodrio que lo único que consigue es aburrir y abochornar, que carece casi por completo de cosas destacables y que no logra ninguno de sus propósitos. Yo es que la encuentro, incluso, peor que Superman IV porque, como ya dije, con aquella, al menos, disfruté y lo pasé bien cuando la vi con 7 años. En cambio, si hubiera visto con siete año esta película, seguro que hubiera estado durmiendo la mayor parte del tiempo.

Yo lo siento por Bryan Singer, que es un director estupendo y a mi me gusta mucho, pero esta es, sin duda, su peor película. Como ya he dicho, el tipo se equivocó completamente tratando de emular la película de 1978 y su primera secuela en lugar de hacer lo que debía haber hecho, una película completamente renovada mas cercana a los cómics que a las películas protagonizadas por Reeve. El tipo tiene suerte de que Superman no esté entre mis superheroes favoritos porque, de lo contrario, hubiera ido de cabeza a mi lista negra, haciéndole compañía a Joel Schuchacher o a Albert Pyun.

Me alegro de que el tipo haya vuelto a los X-Men, que estos si que se le dan bien. Porque, la verdad, esta es una empresa que le venía grande desde el primer momento.



En resumen, una película solo recomendable para personas con insomnio. Los 250 millones de dólares peor invertidos de la historia.








1 de junio de 2013

Premio bloguero: LIEBSTER AWARD







Hoy, 1 de junio, tengo el placer de anunciar que, tanto este blog como el blog matriz, Las Crónicas de Axa, han sido premiados con el premio Liebster Award, que me ha ofrecido Jose Maria Mera, del  blog Siniestroteca Mera 37. Y yo lo recojo con con gran agradecimiento. No obstante, como suele ocurrir en estos casos, hay unas reglas que seguir, las cuales elaboro a continuación:

Seguir la cadena consiste en:

   1. Nombrar y agradecer el premio a la persona que te lo concedió.
   2. Responder a once preguntas de la persona que te concedió el premio.
   3. Conceder el premio a once blogs más que te gusten.
   4. Elaborar once preguntas a los blogs que premias.
   5. Informar del premio a cada uno de los premiados.
   6. Visitar los blogs que han sido premiados junto al tuyo.
   7. Para no romper la cadena , evitar mandar el premio al blog que te lo envió.

   Así que procederé con mucho gusto a responder a las preguntas que me formulan:

01: ¿Cuanto tiempo llevas en el mundo blogger?
02: ¿Por que decidiste crear tu blog?
03: ¿En que te sueles inspirar para tus posts?
04: ¿Que te llama más la atención a la hora de leer un post; la imagen o el titulo?
05: ¿Que música escuchas?
06: ¿Que prefieres, el cine en casa o en pantalla grande?
07: ¿Cuales son tu películas preferidas?
08: ¿Cuales son tus libros o novelas preferidas?
09: ¿Con que personaje público (solo uno), te gustaría naufragar en una isla desierta?
10: Tres palabras que describan tu personalidad.
11: ¿Cuales son tus aficiones?


01: Empecé mi andadura por este mundo el 8 de febrero de 2007, por lo que llevo ya mas de 6 años con esto.

02: Fue mi hermana la que me animó ha hacerme un blog. Al principio no me convencía mucho, pero ahora forma parte de mi vida.

03: Para este blog mi única inspiración es la actualidad cinematográfica.

04: Suelo fijarme en todo pero, sin duda, sería mas en la imagen.

05: En música no tengo un gusto muy definido, ya que -salvo el reggaeton -me gusta todo tipo de música, desde el rock a la música clásica.

06: En pantalla grande, sin ninguna duda. Ultimamente voy menos al cine, pero procuro ir siempre que puedo y cuando la película valga la pena.

07: La lista es muy larga, pero en los primeros puestos estarían títulos como L.A. Confidential (Curtis Hanson, 1997), Parque Jurásico (Steven Spielberg, 1993), Psicosis (Alfred Hithcock, 1960), King Kong (Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack, 1933), Apocalypse Now (Francis Ford Coppola, 1979) o La Guerra de las Galaxias (George Lucas, 1977).

08: La lista también es muy larga. Pero, por citar títulos, tendríamos 1984 de George Orwell, En las Montañas de la Locura, de H. P. Lovecraft, o El Misterio de la Cripta Embrujada, de Eduardo Mendoza.

09: Supongo que muchos de los que me conocen lo habrán adivinado ya: Scarlett Johansson.

10: Sinceridad, modestia y decisión.

11: A parte del cine y los cómics, aficiones que ya he dejado bien claras escribiendo en este blog, también está escribir relatos -a ver si me animo este verano a publicar alguno en el blog -.



Ya en el otro blog he puesto los blogs a los que he decidido premiar, así que aquí ya he terminado.




27 de mayo de 2013

STAR TREK INTO DARKNESS (2013)





















La nueva película de la saga cinematográfica de Star Trek, la número 12 de las que se han hecho hasta ahora y la segunda de las precuelas que ha dirigido J. J. Abrams, se estrenó en EEUU el pasado viernes, 17 de mayo, y ya son muchos los países donde se ha estrenado ya; algunos, incluso, el estreno fue mucho antes que en EEUU. Sin embargo, a España no llegará hasta el próximo ¡5 de julio!, para el que queda todavía mas de un mes.

Y, como ya sabéis la poca paciencia que suelo con los estrenos tardíos cuando se trata de una película que tengo muchas ganas de ver, me las he arreglado para verla en una calidad decente para poder opinar sobre ella; cosa a la que voy.

Paro vayamos por partes.

Lo que debía haber sido una simple misión de observación en un planeta poblado por una raza de seres primitivos se complica cuando un volcán amenaza con arrasar todo el planeta y el capitán James T. Kirk (Chris Pine) viola las normas interviniendo para evitar que el volcán estalle, lo que hace que Spock (Zachary Quinto) casi pierda la vida y los habitantes vean la nave Enterprise y la convierten en su nuevo dios. Esto hace que la Flota Estelar degrade a Kirk y le quite el mando de la Enterprise, la cual vuelve a ser comandada por el almirante Christopher Pike (Bruce Greenwood), quién consigue que Kirk permanezca en ella como primer oficial, ya que Spock, el primer oficial actual, ha sido destinado a otra nave. Sin embargo, un atentado en Londres perpetrado por John Harrison (Benedict Cumberbatch), quién en el pasado fue uno de los mejores agentes de a Federación, hace que el alto mando de la Flota Estelar se reúna.

Reunión a la que asiste Kirk acompañando a Pike. Este descubre que el atentado solo era una excusa para reunir a la cúpula y así Harrison poder atacarles, cosa que hace a bordo de un helicóptero de combate. Kirk logra repeler el ataque, pero no evita que Harrison logre escapar y se produzcan varias muertes; una de ellas, la de Pike. Esto hace que Kirk sea nombrado de nuevo capitán del Enterprise por el almirante Marcus (Peter Weller), principal comandante de la flota, quién le encomienda la misión de encontrar y eliminar a Harrison, algo que Kirk, deseoso de venganza, acepta sin dudarlo; aunque con la condición de contar de nuevo con su tripulación, incluido Spock. Como ayuda, Marcus le entrega varios torpedos de protones especiales que son cargados en la nave, algo que no hace mucha gracia a Scotty (Simon Pegg), que no duda en dimitir. Kirk, en cambio, está mas pendiente de encontrar a Harrison, a quién localiza en Kronos, el planeta de los Klingons, lo que hace que la misión sea mas peligrosa, ya que esto podría provocar una guerra entre la Federación y el Imperio Klingon.


En 2009, J. J. Abrams sorprendió con Star Trek, una película que era una precuela de la saga cinematográfica de la famosa serie creada por Gene Roddenberry pero, además, también reiniciaba todo el universo utilizando de forma muy inteligente los viajes en el tiempo. La película no solo fue un éxito que revitalizó la saga cinematográfica, bastante decaída tras los flojos resultados de la anterior entrega, Star Trek: Némesis (Stuart Baird, 2003), sino que resultó de lo mas satisfactoria y entusiasmó a casi todo el mundo; incluso muchos fans de Star Wars se quitaron el sombrero y afirmaron que ya les hubiera gustado tener una precuela así en lugar de La Amenaza Fantasma (George Lucas, 1999).

Rápidamente se habló de una secuela, pero esta estuvo en un estado incierto durante bastante tiempo, ya que Abrams, inmerso en otros proyectos, afirmó que no tenía intención de dirigirla, tan solo producirla, y dejar la dirección a otro. Sin embargo, finalmente aceptó repetir como director y el estudio dio luz verde al proyecto, dando como resultado la película que nos ocupa.

De momento, a la película no le está yendo mal en taquilla, aunque si es cierto que sus responsables esperaban algo mas. Además, en su segundo fin de semana ha perdido el primer puesto y ha bajado al tercero; claro, que hay que tener en cuenta los dos estrenos fuertes que había, Fast & Furious 6 y R3sacon. De todas maneras, con un presupuesto de 190 millones de dólares, la película lleva recaudados 146 millones en EEUU y 102 millones mas en el resto del mundo, haciendo un total de 248 millones de dólares.

Antes de ponerme a analizarla, quiero dejar clara mi posición en torno a Star Trek. Como ya he dicho varias veces, nunca he sido fan de la creación de Roddenberry ni formo parte de los denominados trekkies, que es como se denomina a los fans mas incondicionales; yo siempre he sido mas fan de Star Wars. Sin embargo, el que no sea fan de algo no quiere decir siempre que no me guste o lo desconozca. Lo mismo ocurre con Superman, que no está entre mis superhéroes favoritos, pero estoy impaciente por ver su última película, Man of Steel, porque tiene una pintaza tremenda y viene firmada por tres pesos pesados como Zack Snyder, Christopher Nolan y David S. Goyer.

De Star Trek recuerdo que veía la serie original en mi infancia y adolescencia, cuando todavía la pasaban por la Tv, y me gustan varias de sus películas, como la maravillosa Star Trek II: La Ira de Khan (Nicholas Meyer, 1982), a la que este film hace varios guiños y, sobre todo, homenajes –el mas claro de todos al final –. Y, desde luego, disfruté mucho con la película de 2009, por lo que tenía una enorme curiosidad por ver esta secuela.


Ahora que la he visto, solo puedo decir una cosa: ME HA ENCANTADO.

Como secuela, para mi es superior a su predecesora. Sigue completamente la linea marcada por aquella, pero multiplicándolo todo x2. Es mas oscura, tiene mucha mas acción y un guión mejor, a pesar de que la presencia de Damon Lindelof –responsable del decepcionante capítulo final de Perdidos o las cagadas de Prometheus (Ridley Scott, 2012) –hacía temer lo peor; pero, afortunadamente, no ha sido así y la película aprueba en lo que ha guión se refiere.

Lo mejor de esta película es que sorprende gracias, principalmente, a una serie de giros argumentales que funcionan muy bien y hacen la historia mas interesante. Todo ello acompañado de un ritmo que nunca decae y la hace totalmente disfrutable desde que empieza hasta que termina. Todo ello acompañado de unos estupendos efectos especiales y un notable diseño de producción, además de unas escenas de acción muy logradas y muy bien rodadas junto a algunos momentos realmente violentos e impactantes.

No obstante, el mejor ejemplo de la superioridad de esta secuela frente a su predecesora es, sin duda, el villano principal –porque en la película hay varios –. Sin menospreciar al Nero interpretado por Eric Bana en el anterior film, este John Harrison al que da vida un excelente Benedict Cumberbatch es un villano muy superior y llega a resultar realmente impresionante. Un adversario impracable que se las hace pasar muy putas a los protagonistas y que, además, es tan enigmático y amenazador que llega a dar miedo. Todo esto sin mencionar que también es un gran manipulador capaz de engañar y hacer creer que puede ser un buen amigo y aliado cuando en realidad es alguien a quién no querrías tener ni a 10 Km de distancia.






Lo que viene a continuación son SPOILERS de los grandes. Quién no haya visto la película que se abstenga de leer lo que viene a continuación; incluso hay que marcar el texto para poder leerlo.








Spock (Zachary Quinto) tiene suerte de que su yo del futuro (Leonard Nimoy) le advierta sobre este personaje y el peligro que representa, ya que es un viejo conocido de los fans de Star Trek.

Si, se trata del mismísimo Khan, al que dio vida el fallecido Ricardo Montalban en el episodio Space Seed (1967) de la serie original y en la ya mencionada película Star Trek II: La Ira de Khan. Se había rumoreado en multitud de ocasiones que era este personaje el que se encontraba tras la identidad de John Harrison y en un par de ocasiones se llegó a confirmar por parte de los medios de comunicación; aunque los responsables de la película y el propio Cumberbatch se empeñaban constantemente en desmentirlo.

Ahora, tras ver la película, si puedo decir a las claras de que se trata del mismísimo Khan, el cual también ha visto su historia modificada por le reinicio temporal que se hizo en la primera. Ahora es el Almirante Marcus, un estupendo Peter Weller (Robocop), quién encontró el Botany Bay y revivió a Khan, al que utilizó para la futura guerra contra los Klingons pero, como suele ocurrir, se le fue de las manos y ahora trata de manipular a Kirk para que acabe con Khan por él y, de paso, acelere el inicio de la guerra con los Klingon, descubriéndose como el segundo villano de la historia.

El almirante Marcus, por cierto, es el padre de la doctora Carol Marcus, personaje que –al igual que Khan –repite de la película de 1982 y que aquí está interpretada por una bella Alice Eve que hace un buen trabajo, aunque el personaje está un poco desaprovechado en el guión.










Fin de los SPOILERS, ya podéis leer con tranquilidad.







Como puntos negativos, a parte de lo desaprovechados de algunos personajes –lo que ya he dicho antes de Carol Marcus en los spoilers –, está el hecho de que la película no es exactamente la que te esperabas viendo los trailers, los cuales daban la impresión de que John Harrison iba a provocar el caos y traer la anarquía a la Federación; si es un personaje capaz de hacer todo eso, pero en la película no tiene oportunidad. Ocurre un poco como en Iron Man 3Sin embargo, el resultado final, aunque diferente, es de lo mas satisfactorio y, a diferencia de Iron Man 3, aquí no va a haber decepción en cuanto a la identidad del villano.

Resumiendo.

La película es muy buena, altamente satisfactoria y no decepciona –salvo un poco por lo que he dicho antes de los trailers –. Un film totalmente recomendable, tanto para los fans incondicionales de Star Trek como para los que ni tan siquiera conocen esta franquicia.



Desde luego, J. J. Abrams se ha superado a si mismo y, después del excelente trabajo que ha hecho, tanto en esta película como en su predecesora, ahora si que no tengo dudas de que han hecho una gran elección al encomendarle el Episodio VII de Star Wars que veremos en 2015 y que ya estoy deseando que llegue.

Claro, que esto le va a impedir dirigir la ya anunciada tercera entrega, para la que ya buscan un nuevo director, siendo Joe Cornish, director de Attack the Block (2011) y co-guionista de la futura Ant-Man, de Edgar Wright, el primer nombre en sonar como posible candidato. La tercera entrega podría llegar en 2016 y es muy probable que los Klingons sean los villanos principales.

Pero, esto es otra historia. Ahora lo que importa es esta Star Trek Into Darkness que, desde luego, me ha gustado mucho, he disfrutado una barbaridad viéndola y, sin ninguna duda, cuando la estrenen en España iré corriendo a verla en el cine porque vale la pena pagar por ella.









19 de mayo de 2013

OBLIVION (2013)

















Oblivion es la segunda película de Joseph Kosinski después de Tron Legacy (2010), secuela de la ya clásica Tron (Steven Lisberger, 1982), donde el director adapta una novela gráfica que el mismo escribió junto a Avid Nelson.

En el año 2077 la Tierra está completamente debastada. 60 años antes, la humanidad entró en guerra con una raza extraterrestre, los Scavs. Los humanos ganaron la guerra, pero las consecuencias fueron desastrosas ya que, antes de lanzar su ataque, los Scavs destruyeron la Luna, provocando una serie de terremotos y tsunamis que arrasaron el planeta y destruyeron a la mayor parte de la humanidad. Esto obligó a los humanos supervivientes a defenderse con armas nucleares, lo que hizo que ganaran la guerra, pero dejasen el planeta mucho mas inhabitable, al crear grandes zonas radiactivas. Fue por ello por lo que lo que quedó de la humanidad fue evacuada a Titán, una de las lunas de Saturno, donde han creado una colonia espacial.

Al menos, esto es lo que le contaron a Jack Harper (Tom Cruise), quién permanece en la Tierra junto a Vic (Andrea Riseborough), su compañera, tanto de equipo como sentimental. Los dos son los encargados de vigilar y mantener en funcionamiento los androides que se encargan de vigilar y proteger las grandes plataformas que absorben el agua de la Tierra para llevarla a Titán. Jack se encarga de reparar los robots averiados en los enfrentamientos con lo que queda de los Scav volando de un lado a otro en una aeronave mientras Vic le da instrucciones desde la Torre 49, su cuartel general y residencia. Los dos fueron sometidos a un borrado de memoria obligatorio pero, desde hace tiempo, Jack tiene varios sueños donde se encuentra en la Tierra antes de la guerra y en donde suele aparecer una bella mujer (Olga Kurylenko); además, a diferencia de Vic, él está mas cómodo en la Tierra y cada vez desea menos volver a Titán, que es lo que ocurrirá cuando terminen su misión. La vida de Jack cambiará por completo cuando, entre los restos de una nave anterior a la guerra que ha caído del espacio, encuentra varios supervivientes conservados en cápsulas de invernación y entre ellos se encuentra a la mujer que aparece en sus sueños, la cual responde al nombre de Julia. Cuando los androides empiezan a matar a los demás supervivientes, Jack empieza a sospechar que algo está pasando.


El primer intento de Kosinski para convertir su cómic en película fue con la Disney, con quienes ya había trabajado en Tron Legacy, pero estos querían una película menos oscura y mas para todos los públicos, lo que hizo que el director abandonara y se fuera con Universal Pictures, quienes aceptaron hacer una película PG-13. Kosinski escribió el primer borrador del guión junto a William Monahan y este fue posteriormente reescrito por Karl Gajdusek hasta que la Universal encargó la reescritura final a Michael Arndt, guionista de la futura nueva entrega de Star Wars.

El papel principal fue para Tom Cruise, quién llevaba tiempo detrás de este papel, y para la protagonista femenina tuvieron como aspirantes a actrices como Jessica Chastain, Olivia Wilde o Noomi Rapace hasta que cayó en manos de la actriz y modelo ucraniana Olga Kurylenko. Para el otro rol femenino principal, Vic, actrices como Hayley Atwell, Diane Kruger o Kate Beckinsale hicieron pruebas en Pittsburgh con Cruise –quién en esos momentos rodaba allí Jack Reacher –, aunque la elegida fue la menos conocida Andrea Riseborough.

La película se estrenó en EEUU el pasado 19 de abril –aunque en España lo hizo antes, el 12 de abril –y ha tenido un éxito algo irregular. Con un presupuesto de 120 millones de dólares, en EEUU no ha llegado a superar los 100 millones, quedándose en 84 millones de dólares. No obstante, en el resto del mundo le ha ido mucho mejor, recaudando 160 millones con los que su recaudación total es de 244 millones de dólares.

Antes de empezar a analizar la película, quiero dejar claro que no he leído el cómic en que se basa la película –cosa rara en mi, ya que he leído una gran cantidad de cómics a lo largo de mi vida –, así que solo la analizaré como película y no como adaptación. También voy a intentan analizarla sin spoilers y tratando de desvelar los menos posible de la trama.

La película me ha gustado; aunque tampoco se puede decir que me haya entusiasmado mucho.

A nivel visual, es excelente. Kosinski dirige muy bien, como ya demostró en Tron Legacy, y maneja de manera formidable los efectos especiales y las escenas de acción –aunque se echan de menos algunas mas en el film –. Luego, el diseño de producción es realmente genial, sobre todo, con esa Tierra debastada donde los grandes rascacielos se mezclan con el terreno, o el diseño de las naves y los androides.


A nivel técnico y visual, la película funciona muy bien, como ya he dicho. El problema es que falla en otros aspectos. Como en el guión, el cual no es malo, al contrario, es bueno; pero tampoco es para tirar muchos cohetes.

Uno de los grandes problemas es que ocurre lo mismo que, por ejemplo, con La Isla (Michael Bay, 2005). El guión coge multitud de elementos de muchas otras películas de temática similar y eso afecta mucho tanto al mensaje que quiere transmitirnos como a la propia película en si, porque te da en todo momento la sensación de que ya la has visto. El mejor ejemplo es el final, el cual me recordó en todo momento a Independence Day (Roland Emmerich, 1996) mezclándola un poco con 2001: Una Odisea en el Espacio (Stanley Kubrick, 1968). Aunque, a la película que mas está recordando a la mayoría de la gente es a Moon (Duncan Jones, 2009), con la que guarda bastante similitudes.

No se puede machacar a esta película por mezclar elementos de otras películas, ya que esto lo han hecho multitud de películas, pero, como ya he dicho, en todo momentos tienes la sensación de que ya has visto la película antes.

Otro problema del guión es el desarrollo. La primera parte de la película se hace un tanto aburrida y pesada; afortunadamente, en la segunda mitad coge mas fuerza y todo se desarrolla con un ritmo mas fluido que la hace mucho mas entretenida.

Aunque, el punto mas negativo de la película lo he encontrado en sus protagonistas. Tom Cruise y Olga Kurylenko no lo hacen mal, pero tienen muy, pero que muy, poca química entre ellos y esto echa bastante a perder el film, ya que la historia principal se sustenta en la historia de amor entre sus personajes, la cual termina resultando un tanto insustancial. Luego están Morgan Freeman, Melissa Leo o Nikolaj Coster-Waldau –el Jaime Lannister de Juego de Tronos –que hacen un buen trabajo, pero pasan por la película sin pena ni gloria a causa de unos personajes un tanto vacíos y poco desarrollados.

La otra cara de la moneda es Andrea Riseborough, quién ha llegado a sorprenderme y para mi es de lo mejor del film. A penas conocía a esta actriz británica y vaya lo que me estaba perdiendo. Es una actriz estupenda y su interpretación en la película es impresionante, llenando la pantalla en todo momento y transmitiendo mucho mas en las escenas sin diálogos, ya que su mirada expresa mucho mas que los gestos de Cruise. Es una pena que le haya tocado interpretar a un personaje de los que les toca morir a mitad de la película; afortunadamente, los giros que hay en la trama hacen que podamos verla mas veces.


En definitiva, Oblivion no deja de ser una de tantas películas de ciencia ficción distópicas con el mensaje de que no debemos creernos todo lo que nos dicen y de que tenemos que hacer mas caso a nuestros instintos, ya que, de lo contrario, terminaremos siendo esclavos sin tan siquiera saberlo. Un buen mensaje pero, desgraciadamente, la película no logra pasar mas allá del entretenimiento; aunque, eso si, al menos lo intenta.

Aún así, es una buena película que se disfruta bastante y, a pesar de los fallos que ya he comentado, deja al final un buen sabor de boca.


Yo, desde luego, la recomiendo; aunque advierto que no vayáis a verla con las expectativas muy altas.