1 de julio de 2010

BARB WIRE (1996)




A mediados de los años 90, Pamela Anderson era todo un fenómeno. Gracias a su papel en la serie de Tv
Los Vigilantes de la Playa, donde sus impresionantes curvas embutidas en aquel bañador rojo nos alegró muchas tardes, se convirtió en toda una estrella mediática y en una de las mujeres mas deseadas del planeta. Así que, a alguien se le ocurrió la “genial idea” de convertirla también en una estrella de cine y, para ello, escogieron una heroína de cómic que estaba tan buena como ella y el guión de Casablanca (Michael Curtiz, 1942) para hacer uno de los mayores bodrios de la pasada década y de los últimos años.

Vayamos por partes.

Barbara Kopetski (Pamela Anderson), mas conocida como Barb Wire, es una chica dura, experta en tácticas de combate, lucha cuerpo a cuerpo y el manejo de todo tipo de armas, que vive en el año 2017 en un mundo donde los débiles no pueden sobrevivir. En el pasado, fue una combatiente en la Segunda Guerra Civil Americana, la cual ha convertido a los EEUU en un país devastado y dominado por una dictadura fascista. Ella ahora vive en Steel Harbor, la única ciudad libre del país, donde es dueña de un bar muy popular a la vez que trabaja como cazarrecompensas para sacar dinero extra. Vive ajena a todo lo que no concierne a ella o a su bar y no le preocupan nada los problemas de los demás a menos que le paguen bien por resolvérselos.

Un día llegan a la ciudad Axel Hood (Temuera Robinson) y la doctora Cora Devonshire (Victoria Rowell), esposa de este. Ambos huyen del régimen que domina los EEUU, ya que Cora posee información sobre un arma biológica vital para que el régimen mantenga su control sobre el país. Sin embargo, para conseguir pasarle la información a la resistencia, necesitan llegar hasta Canadá y, para ello, necesitan unas lentes de contacto que la ayudarían a pasar los controles de retina de los aeropuertos. Por ello, buscan la ayuda de Barb. Sin embargo, ella está furiosa con Axel, con quién tuvo una relación en el pasado que no terminó nada bien. Mientras tanto, Willis (Xander Berkeley), el corrupto jefe de policía de la ciudad, va tras ellos en una operación conjunta con soldados del régimen exterior.

La película, como he dicho, es una adaptación de un cómic creado por Chris Warner para la editorial Dark Horse en 1994. La protagonista es una chica dura, rubia y voluptuosa, que posee un bar en la ciudad de Steel Harbor y trabaja como cazarrecompensas. Afortunadamente, esto se respeta en la película, incluido también el hermano ciego de la protagonista, Charlie Kopetski, al que da vida en el film el actor Jack Noseworthy; aunque no como el experto en armamento del cómic, sino como pianista en el bar de su hermana para convertirlo en una versión moderna de Sam, el famoso pianista negro de Casablanca al que dio vida Dooley Wilson.

Porque, como he insinuado antes, esta película no es mas que un remake encubierto -o un plagio en toda regla -de Casablanca, aquel clásico inmortal de Michael Curtiz. Barb es, prácticamente, el personaje de Humphrey Bogart, Axel el personaje de Ingrid Bergman, Cora el personaje de Paul Henreid, Charlie el personaje de Dooley Wilson -como ya he dicho antes -, y Willis el personaje de Claude Rains; de hecho, la escena final de este con Barb Wire en el aeropuerto -donde se hace mención a París -es, prácticamente, una recreación de la famosísima escena final del film de Curtiz donde Rains pronunciaba la famosísima frase: “creo que este es el comienzo de una gran amistad”. Lo mismo digo de la despedida, poco antes, de Barb Wire y Axel antes de que este suba al avión con Cora. Por lo demás, cambiamos Casablanca por Steel Harbor, la II Guerra Mundial por la II Guerra Civil estadounidense, las cartas de tránsito por las lentes de contacto y los nazis por los fascistas que gobiernan los EEUU en ese futuro desolador, y ya tenemos una nueva Casablanca disfrazada de film futurista de acción.

En serio. Cualquiera que haya visto Casablanca sentirá con esta película una sensación de dèja vu que le acompañará durante todo el metrage.

Por lo demás, la película es rematadamente mala. La dirección de David Hogan, quién debutaba en la dirección con este film tras haber sido director de la segunda unidad en films como Alien 3 (David Fincher, 1992) y Batman Forever (Joel Schumacher, 1995), es de pena, sus secuencias de acción son lamentables, el ritmo decae cada dos por tres haciendo que su desarrollo llegue a aburrir y el guión está lleno de situaciones ridículas -como una escena metida con calzador de un borracho entrando en pleno día al bar de Wire para liarla y esta le echa encima a su perro -. El diseño de producción, eso si, está bastante logrado. Lo mismo que el vestuario de la protagonista, que se asemeja en mucho al de la heroína del cómic. Es de lo poco bueno de este bochornoso film.

¿Y que decir de Pamela Anderson?

La chica es todo un regalo para la vista, se desenvuelve bien como chica de acción y, físicamente, se parece mucho a la protagonista de los cómics. Además, por muy limitadas que sean sus dotes como actriz -que lo son -, se nota que se toma en serio su personaje y eso es de agradecer. No tengo duda de que la película podría haber funcionado con ella de protagonista si los responsables se lo hubieran tomado mas en serio y se lo hubieran currado un poco mas para hacer un film mejor.

En cambio, los responsables creyeron que, teniendo a Pamela Anderson como protagonista, el éxito estaba ya garantizado y que los fans de ella irían a ver la película en masa solo porque estaba la chica de sus sueños embutida en cuero ajustado. Por eso no se molestaron en cuidar mas el guión y los detalles de producción para hacer un film mas agradable y entretenido en lugar de un vehículo de lucimiento para ella. Así les pasó. La película fue un completo fracaso, cuyos ingresos brutos a penas llegaron a los 4 millones de dólares; desconozco cual fue exactamente el presupuesto de este film, pero si se que es mucho mayor de lo que recaudó. Después de este desastre, la emergente carrera de Anderson en el cine quedó completamente pulverizada y David Hogan solo pudo rodar después la película Se Busca (1997), film de acción de serie B escrito y protagonizado por Keenen Ivory Wayans (Scary Movie) que no corrió mejor suerte que este film.

En resumen, una película terriblemente mala como adaptación de cómic y película de acción cuyo único atractivo son las curvas de Pamela Anderson y que solo es aconsejable de ver una noche de verano que no tengas nada que hacer y de la casualidad que la echen en esos momentos por la tele.

El cómic en que se basa es poco conocido -al menos, en España -y, desde luego, este film no le hizo ningún favor.



1 comentario:

Alejandro Pinedo Solano dijo...

Una película que no hay por donde cogerla, bueno a Pam sí hay sitio desde luego jejej