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8 de agosto de 2026

SPIDER-MAN: BRAND NEW DAY (2026)

 


ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todos modos, lo hará bajo su total responsabilidad.












La cuarta película protagonizada por el Spiderman interpretado por Tom Holland ya está en los cines y yo ya he podido verla y me dispongo a dar mi opinión sobre ella.

Pero, vayamos por partes.

Han pasado cuatro años desde que el Doctor Extraño lanzase el hechizo con el que Peter Parker (Tom Holland) sacrificó su existencia, haciendo que todo el mundo olvidase quién es. Todo ese tiempo lo ha pasado protegiendo la ciudad de Nueva York bajo la identidad de Spiderman al mismo tiempo que se mantiene alejado de todos los que fueron cercanos a él, como Ned Leeds (Jacob Batalon), su mejor amigo, y MJ (Zendaya), la mujer que ama, viendo a través de las redes sociales como ambos viven la vida que él también debía haber vivido con ellos.

Cuando interviene para intentar detener un tanque que está arrasando parte de la ciudad e irrumpe en el edificio del Departamento de Control de Daños se verá enfrentado a un misterioso villano con poderes telepáticos capaz de controlar las mentes de otras personas. Investigando, logra descubrir que este misterioso villano es en realidad una chica (Sadie Sink) que está atacando al Control de Daños y que busca algo que está en poder de estos.

Esta cuarta película de Spiderman dentro del Marvel Cinematic Universe llega con cambio en la silla de director. Jon Watts, director de las tres películas anteriores, Spider-Man: Homecoming (2017), Spider-Man: Lejos de Casa (2019) y Spider-Man: No Way Home (2021), ha sido reemplazado por Destin Daniel Cretton, quién ya tiene experiencia trabajando con Marvel Studios tras dirigir la película Shang-Chi y la Leyenda de los Diez Anillos (2021) y ser el creador y principal responsable de la serie Wonder Man.




En cambio, se mantienen la pareja de guionistas formada por Chris McKenna y Erik Sommers y Kevin Feige y Amy Pascal siguen siendo los principales productores; él a través de Marvel Studios y ella a través de Sony Pictures.

La película se estrenó el pasado 31 de julio en EEUU, aunque a otros países llegó antes, como España, donde se estrenó el 29 de julio.

Sus resultados no pueden ser mejores. La película terminó su primer fin de semana con una recaudación de 360 millones de dólares en EEUU y 516 millones en el resto del mundo, haciendo un total de ¡932 millones de dólares! 

Además, los 360 millones recaudados en EEUU hacen que supere el récord de Vengadores: Endgame (Anthony Russo y Joe Russo, 2019) como mejor estreno en cines estadounidenses.

Y la cosa sigue subiendo, ya que a día de hoy lleva recaudados nada menos que 510 millones en EEUU y 706 millones en el resto del mundo, haciendo un total de 1.216 millones de dólares, habiendo superado ya la barrera de los mil millones cuando aún no lleva ni dos semanas en cartel.

Y, por si eso fuera poco, la película está teniendo unas críticas excelentes y la opinión del público es, incluso, mejor.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Desde luego, la película se merece el enorme éxito que está teniendo y lo mucho que está gustando a público y crítica porque...


...ME HA ENCANTADO


Como alguien a quién le encanta Spiderman, mi superhéroes favorito junto con Batman, he disfrutado una barbaridad con la película.

Me ha parecido la mejor de las películas protagonizadas por Tom Holland, y eso que sus tres predecesoras son muy buenos. Pero es que, a gustos personales -repito, a GUSTOS PERSONALES -, la encuentro, incluso, mejor que Spiderman 2 (Sam Raimi, 2004); eso si, Spiderman (Sam Raimi, 2002) todavía sigue siendo para mi insuperable.

Además, puedo decir que, finalmente, puedo tener esperanzas de que el MCU aún continúa con vida. Es cierto que el año pasado ya se vieron signos de mejora con Thunderbolts y Los Cuatro Fantásticos: Primeros Pasos, pero no eran signos lo suficientemente grandes como para darnos muchas esperanzas.

Sin embargo, con esta película, y si Vengadores: Doomsday cumple las expectativas, se puede decir que al MCU le queda todavía cuerda para rato y, aunque dudo que vuelva a reinar como lo hizo la década pasada, todavía puede hacernos disfrutar unos años más.

Pero, bueno, dejemos el MCU a un lado y vamos con la película que, como ya he dicho, me parece buenísima, un...


...PELICULON


Como ya he dicho antes, las tres películas anteriores son muy buenas, no obstante, esas películas nos mostraban la formación de Spiderman como superhéroe y el paso de Peter Parker de ser un adolescente a su salto a la madurez, por lo que en esta película tenemos ya a Spiderman completamente formado como superhéroe y, sobre todo, como defensor de la ciudad de Nueva York.

La película no defrauda. Lo que nos adelantaron justo al final de No Way Home, lo tenemos aquí con excelentes resultados, con unas logradísima secuencias de Spiderman balanceándose entre los edificios de Nueva York que recuerdan mucho a las películas de Sam Raimi o mostrando al hombre araña combatiendo a villanos de su universo en secuencias fugaces, pero que recrean famosas portadas de los cómics. Hasta recrean la mítica portada del Amazing Fantasy #15, donde Spiderman hizo su primera aparición en 1962.



También hay muchas referencias, pero no solo a los cómics, también a las películas anteriores, tanto las de Raimi como las de Marc Webb; incluso recrean lo del helicóptero atrapado en telas de araña de aquel tráiler de la primera película de Raimi censurado a causa del 11-S.

Y todo ello con un ritmo que nunca decae, un gran sentido del espectáculo y, sobre todo, un gran respeto por Spiderman y su universo.

Se nota el cambio de director, pero se nota para bien; aquí no ocurre como, por poner un ejemplo, cuando Joel Schumacher reemplazó a Tim Burton en la saga Batman. No es por menospreciar a Jon Watts, quién hizo un muy buen trabajo en las películas anteriores, pero cabe decir que Destin Daniel Cretton, a parte de dirigir muy bien, también le da a la película algo que Watts no le dio, lo mismo que Webb, pero si se lo dio Raimi, que es personalidad, dejando muy bien su sello personal en la película. Además, sus escenas de acción son mucho más brutales y espectaculares.

También, con un buen trabajo coordinado con los guionistas habituales de la saga, Cretton ha sabido llevar muy bien todo el tema de Peter Parker viviendo en un mundo donde todo el mundo le ha olvidado y las consecuencias que ello provoca en sus poderes, siendo la razón de todas esas mutaciones que sufre y que le ponen frente al dilema de seguir siendo Peter Parker o ser solamente Spiderman. Todo esto lo aborda muy bien la película y lo resuelve muy bien.




Sobre el reparto, Tom Holland vuelve a estar excelente, como Peter Parker y como Spiderman. El actor lleva muy el peso en esta película, ya que, pese a la aparición de otros personajes del MCU en ella, es claramente una película de Spiderman y el trepamuros no queda en ningún momento ensombrecido por ninguno de los que le secundan; todo lo contrario que con el Superman de James Gunn el año pasado, que quedaba eclipsado hasta por el perro Krypto.

Zendaya y Jacob Batalon vuelven ha hacer un gran trabajo en sus respectivos papeles de MJ y Ned Leeds, quienes juegan un papel importante en la película, no siendo simplemente un nexo de unión con las películas anteriores, que era lo que más temía.

Jon Bernthal no solo vuelve a estar genial dando vida a Punisher, también me ha sorprendido mucho la enorme química que tienen él y Holland durante toda la película.

También está muy bien de nuevo Mark Ruffalo como Bruce Banner y como Hulk; que, por cierto, la pelea entre Spiderman y Hulk es una auténtica pasada y uno de los mejores momentos del film.

Y, bueno, luego tenemos a la gran revelación de la película, la actriz Sadie Sink, quién ya podemos decir a las claras que da vida a Jean Grey, algo que ha sido un secreto a voces durante meses pese a que intentaron despistar con rumores que la vinculaban con Mary Jane o Gwen Stacy -quién, por cierto, se rumorea que podría ser esa chica rubia con la que Peter se encuentra varias veces en el ascensor -.

Sink está realmente fantástica dando vida a este personaje que pertenece a los X-Men, los cuales tienen previsto desembarcar pronto en el MCU, y que en la película, al principio, juega el papel de villano principal, confirmándose algunas de las teorías que dije sobre ella, aunque no todas.

No obstante, finalmente se revela que el gran villano de la función es el Departamento de Control de Daños, algo que no sorprende mucho, ya que han sido unos hijos de la gran puta desde su primera aparición en Spider-Man: Homecoming y aquí hasta se revela que han fabricado armas para anular los poderes de Spiderman.




Aquí son representados por su director, William Metzger, interpretado por Tramell Tillman, personaje del que se dice que ha logrado escapar al final de la película y que, teniendo en cuenta a su homólogo en los cómics, algo me dice que podríamos verlo de nuevo ejerciendo de villano en la nueva película de X-Men.

Y, para terminar, cabe mencionar el buen trabajo que hace Liza Colón-Zayas como Jean DeWolff quién, al igual que en los cómics, es una Detective de la policía de Nueva York aliada de Spiderman. No obstante, aquí en la película también es un soporte emocional del héroe.

Bueno, vamos terminando ya.

Spider-Man: Brand New Day es una muy buena película que se disfruta enormemente desde que empieza hasta que termina, hace las delicias de los amantes del hombre araña y nos da muchas esperanzas con el MCU.

La mejor película de Spiderman protagonizada por Tom Holland y una de las mejores películas de Spiderman en general que se han hecho.

Se merece con creces el enorme éxito que está teniendo.





18 de julio de 2026

SUPERBORRACHA (2026)


ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todas formas, lo hará bajo su total responsabilidad.











Si os gustó Superinútil, os va encantar Superborracha.

Pues si, finalmente he visto la película protagonizada por la nueva Supergirl y me dispongo a dar mi opinión sobre ella.

Pero, vayamos por partes.

Al igual que Superman (David Corenswet), Supergirl (Milly Alcock) es una superviviente del planeta Krypton, aunque su historia es muy diferente. Cuando Krypton fue destruido al explotar el núcleo del planeta, el científico Zor-El (David Krumholtz) logra salvar a su esposa, Alura In-Ze (Emily Beecham) y a una gran cantidad de kryptonianos al crear un campo de fuerza alrededor de Argo City que logra evitar que la ciudad sea destruida. Vagando por el espacio, Zor-El y Alura continúan con sus vidas y llegan a tener una hija, Kara. Sin embargo, pronto descubren que la separación de Argo City del resto de Krypton ha sacado a la luz un mineral, la kryptonita, el cual es mortal para los kryptonianos.

Poco a poco, los habitantes de Argo City van sucumbiendo a la kryptonita y van muriendo. Tras la muerte de Alura y caer enfermo, Zor-El decide emular a su hermano, Jor-El, y enviar a Kara a la Tierra en una nave para evitar que ella muera también. Al llegar a la Tierra, Kara es recibida por su primo, Kal-El, quién lleva años viviendo en la Tierra llevando una doble vida como Clark Kent y Superman. Este le da una cálida bienvenida a su prima y la anima a defender la Tierra con él como Supergirl. Pero, Kara no supera el trauma de haber visto morir a su madre y a la gente de Argo City. El actualidad, Kara pasa el tiempo de planeta en planeta emborrachándose y yendo a fiestas con su perro, Krypto, como única compañía. Mientras celebra su 23º cumpleaños con una de sus habituales cogorzas, se cruza con Ruthye Marye Knoll (Eve Ridley), una joven que busca venganza contra Krem de las Colinas Amarillas (Matthias Schoenaerts), líder de una banda de piratas espaciales que asesinó a su familia delante de ella. Ruthye quiere que Kara la ayude, pero esta no está por la labor hasta que Krem roba su nave y deja gravemente herido a Krypto.

A parte de una película protagonizada por Supergirl, esta es también la segunda película que nos llega del DC Universe creado por James Gunn desde que está al frente de DC Studios y que ejerce de productor junto a Peter Safran, el otro jefe de DC Studios. Craig Gillespie, director de películas como Yo, Tonya (2017) o Cruella (2021), es quién dirige la película con guion de Ana Nogueira, guionista también de la futura película de Wonder Woman.

Milly Alcock, actriz que saltó a la fama al dar vida a la joven Rhaenyra Targaryen en la primera temporada de House of the Dragon, es la actriz que da vida a la chica de acero, de quién ya tuvimos un primer vistazo el año pasado en una pequeña aparición que hizo en el Superman de James Gunn donde ya nos daban una idea de por donde iban a ir los tiros en esta película.

Sobre como le está yendo, pues le está yendo como el culo.




Con un presupuesto de entre 170 y 186 millones de dólares, a día de hoy solo lleva recaudados 117 millones en todo el mundo. Un fracaso en toda regla que, a diferencia del Superman de Gunn, no van a poder disimular.

Además, esta vez la crítica no está ayudando, ya que la película está teniendo unas críticas nefastas. La opinión del público está siendo algo más positiva, pero no mucho.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Digo a su favor que, cinematográficamente hablando, es mejor que la película de Superman de James Gunn. Aunque, claro, eso tampoco es decir mucho ya que la película de Gunn es una puta mierda que no hay por donde cogerla por mucho que la crítica y un montón de fanboys que parecen más miembros de una secta que otra cosa trataran por todos los medios de hacernos creer lo contrario.

También digo a su favor que, de momento, es lo mejor que nos ha dado el DC Universe. Aunque, digo lo mismo, eso tampoco es decir mucho, ya que todo lo visto hasta ahora del DCU es pura mierda. A parte del Superman de Gunn, tenemos la serie de animación Creature Commandos, que es otra putísima mierda, una muy buena idea y una buena animación totalmente desperdiciadas a causa de los nefastos guiones de Gunn; que, encima, salía en los créditos dándoselas de escritor. Y, además, tenemos la segunda temporada de Peacemaker, que fue una decepción total con respecto a la primera.

Si, la película mejora en comparación con lo visto hasta ahora del DCU, pero eso no quita que esta película sea también...


...UNA PUTA MIERDA


Para empezar, se supone que la película se inspira en Superman: Woman of Tomorrow, el célebre cómic de 2022 de Tom King y Bilquis Evely -de hecho, al principio la película iba a llevar el subtítulo de Woman of Tomorrow -, sin embargo, tal y como me esperaba, lo único que tenemos del cómic son algunas referencias y elementos fácilmente reconocibles para quién haya leído el cómic, pero nada más. 

Al final, lo que tenemos es más una space opera en la línea de Star Wars, Star Trek o, incluso, los Guardianes de la Galaxia de Gunn, pero todo hecho de forma torpe y chapucera.

Por poner un ejemplo, mientras en Star Wars, Star Trek o Guardianes de la Galaxia veíamos universos lleno de mundos completamente distintos unos de otros, aquí todos los mundos que visitan son exactamente iguales. En serio, se pasan todo el tiempo viajando de un planeta a otro pero no da en ningún momento la sensación de que se hayan movido del mismo planeta porque allá donde van todo es igual, la misma geografía, las mismas ciudades, las mismas razas alienígenas viviendo juntas y revueltas...

No sé si es porque en este nuevo DCU el espacio va a ser así o, simplemente, los encargados del diseño de producción son una panda de vagos. Me valen las dos respuestas.

Luego tenemos que la película es terriblemente aburrida. La película de 1984 con Helen Slater también lo era pero, al menos, era porque la mayor parte del tiempo no pasaba nada. Aquí tienen más delito porque no paran de pasar cosas todo el tiempo, pero son cosas tan insulsas que a penas despiertan interés. Encima, cuando parece que la película va a despegar de una vez, vuelve a estancarse y sigue siendo aburrida.

Ni las escenas de acción salvan a este engendro, ya que la mayoría son torpes y chapuceras y, para colmo, las pocas que llegan a ser algo espectaculares las ponen en segundo plano. 

Desde luego, Craig Gillespie no vale para dirigir acción y aquí lo demuestra con creces.

Aunque, sin duda, la que suspende aquí es Ana Nogueira, porque el guion es una completa chapuza; miedo me da lo que esta tipa vaya a hacer con Wonder Woman.




Empezando por los villanos, que son una mierda. Krem y sus piratas espaciales parecen salidos de una de esas copias cutres de Mad Max que se hacían en los 80 y que iban directas a los videoclubs. Pero, a parte de eso, son villanos sin superpoderes a los que Supergirl, una vez entrando en contacto con el Sol amarillo, los puede derrotar en cuestión de segundos sin siquiera despeinarse. Así que, para que la película no se acorte mucho, el guion trata de arreglárselas para que Supergirl tenga dificultades para poder enfrentarse a ellos todo el tiempo.

Y mira que había mil formas argumentales de hacer esto sin resultar cutres ni dar vergüenza ajena. Pero NO. Todo lo hacen a base de estupideces como que a Supergirl la envenenen, la engañen para ir a un planeta con Sol verde -que ya hablaré más adelante de esto, porque tela -o que Krem se saque flechas de kryptonita del culo. 

Todo ello para terminar en una batalla final espectacular pero que dura dos telediarios todo para culminar en un final de lo más estúpido donde le dan la vuelta al final de cómic.

A lo largo de la película tenemos a Supergirl diciéndole constantemente a Ruthye que no debe vengarse de Krem porque eso sería malo para ella, soltándole todo ese rollo de que la venganza es mala y bla, bla bla. A parte de lo chocante que resulta ver a una borracha a la que todo se la suda dar ese tipo de lecciones, al final tenemos la típica escena en la que Ruthye va a matar a un derrotado Krem pero Supergirl la persuade de que no lo haga con todo ese rollo que he mencionado antes y, tras convencerla, va la propia Supergirl y mata al villano a sangre fría.

No quiero decir que no disfrutase viendo morir a ese hijo de la gran puta, ya que este Krem es muy diferente al del cómic y con él no había redención posible. Lo que pasa es que esa escena echa por tierra todo ese viaje del héroe -en este caso, de la heroína -por el que pasa la protagonista durante toda la película y hace difícil de creer que deje atrás la mala vida y al final se vuelva con Superman a defender la Tierra. Patético.

Aunque, para cagadas monumentales está el momento más estúpido que he visto en muchos años y no sé por qué a Ana Nogueira no se le cae la cara de vergüenza por haber escrito algo así, porque a mi si me produce una vergüenza ajena terrible. Puede que esta película, en conjunto, sea superior al Superman de Gunn, pero esta estupidez supera a cualquiera de las estupideces de esa película; y eso que estas eran muchas.

Hablo del mencionado momento en el que a Supergirl le tienden una trampa llevándola a un planeta con un Sol verde, el cual es letal para los kryptonianos. A parte de que eso hace que la protagonista de este film pase una buena parte del tiempo fuera de cuadro, la forma en como es llevada a ese planeta es para hacérselo mirar.

Ella interroga a un criminal extraterrestre para que la lleve a donde se esconden Krem y sus piratas y este la convence para ponerse un saco en la cabeza y así no reconocer el camino. Ya el hecho de que Supergirl se preste a algo así con unos criminales que te venderían por cuatro duros resulta demasiado gilipollas, pero es que ese saco es una medida inútil para alguien que tiene rayos X en los ojos. A menos que le hubieran puesto un cubo de plomo en la cabeza, Supergirl hubiera visto sin ningún problema por donde la llevaban y, al acercarse al planeta, incluso al entrar al sistema solar, se hubiera dado cuenta de que se acercaban a un planeta con un Sol verde, el cual ella sabe que son letales para ella y los de su raza, por lo que no hubiera caído en la trampa.

¿Creéis que Supergirl hace todo esto que acabo de decir?

¡Mis cojones 33! En todo el viaje solamente utiliza la visión de rayos X para mirar el reloj donde se ve el tiempo de vida que le  queda a krypto. Unos criminales que venden a la gente por cuatro duros la llevan a ciegas a un planeta desconocido donde el villano principal tiene su guarida y lo único que se le ocurre hacer con la visión de rayos X es mirar un puñetero reloj.

La chica de este mítico spot de los años 90 es el doble de lista que esta chica de acero.

Así están las cosas, el nuevo Superman es un inútil y su prima también. Y todavía no han llegado el Batman padre primerizo y una Wonder Woman de la que aún no sabemos nada pero, tal y como están las cosas, no me extrañaría nada que parezca salida de un episodio de Sexo en Nueva York.


LES ESTA QUEDANDO UN DCU PRECIOSO...


Eso si, debo decir que el personaje de Lobo, interpretado por Jason Momoa, está muy bien y los momentos que sale la película despega un poco; por desgracia, no sale mucho. 

Desde luego, este Lobo pide a gritos tener su propia película, la cual, teniendo en cuenta los criterios de James Gunn, no la vamos a ver en la puta vida.

En fin vamos terminando ya porque si me pongo a enumerar todas las gilipolleces de esta película termino convirtiéndome en un esqueleto cubierto de telas de araña.




Le tenía fe a esta película, la verdad; mucha más fe que al Superman de James Gunn. De hecho, lo único que me daba miedo es cuanto había metido Gunn sus zarpas en ella. Y las ha metido, se nota, sobre todo, en escena como el encuentro con Superman al final; en ese apartamento que me gustaría saber como lo ha pagado porque me parece a mi que con el sueldo de un reportero no me da para pagarlo.

Sin embargo, aunque Gunn no hubiera metido sus zarpas en ella, esta película estaba abocada al desastre. Una pena el desperdicio que se hace aquí de un gran personaje -no soy muy fan de Superman, pero si lo soy de Supergirl -y un buen cómic.

Lo único bueno de este montón de mierda es que hace quedar mejor a la película de 1984 con Helen Slater y me hace apreciar más la serie de Tv protagonizada por Melissa Benoist y a la Supergirl interpretada por Sasha Calle que apareció en la película The Flash (Andy Muschietti, 2023).

Por quién más lo siento es por Milly Alcock, que es una buena actriz y en la película se esfuerza por hacer un buen trabajo frente a un guion empeñado en ridiculizarla; además de que el traje -aunque sea una sucesión del chándal de estar por casa de Superman -le queda muy bien. 

Desde luego, como el resto del DCU sea igual o peor a lo que llevamos visto ya, apaga y vámonos.




26 de junio de 2026

SUPERGIRL (1984)









 

Vamos a hablar de Supergirl. Pero no de la película del DC Universe que se estrena hoy -más que nada, porque aún no la he visto -, sino de la primera adaptación cinematográfica de este personaje creado por 
Otto Binder y Al Plastino en 1959.

Cuando se estrenó Man of Steel (Zack Snyder, 2013), antes de ver la película hice reviews de las películas de Superman que se habían hecho hasta entonces, así que creo justo que, antes de ver esta nueva película, analice antes esta otra película.

Dirigida por Jeannot Szwarc, director de Tiburón 2 (1978), y con guion de David Odell, guionista de Cristal Oscuro (Jim Henson y Frank Oz, 1982) y Masters del Universo (Gary Goddard, 1987), la película es un spin-off de las películas de Superman protagonizadas por Christopher Reeve, aunque este no aparece en la película a pesar de que lo intentaron, teniendo que sacarse de la manga que Superman se encontraba luchando por la paz en otra galaxia para justificar su ausencia en la película -aunque si llegamos a verle en un póster -.

La actriz Helen Slater fue la encargada de dar vida a Supergirl, mientras que en su reparto teníamos a Faye Dunaway como la villana Selene, a Mia Farrow como Alura, la madre de Supergirl, y Peter O'Toole como Zaltar, un científico kryptoniano creado para la película. Marc McClure, repitiendo el papel de Jimmy Olsen, fue el nexo de unión con la saga del hombre de acero mientras que Maureen Teefy dio vida a Lucy Lane, la hermana de Lois Lane.




Los responsables de la saga esperaban solventar con esta película los flojos resultados de Superman III (Richard Lester, 1983), pero la cosa les salió mal, ya que la película fue un enorme fracaso, recaudando tan solo 14´3 millones de dólares con un presupuesto de 35 millones, lo que hizo que Alexander Salkind e Ilya Salkind, los dueños de la franquicia, terminaran vendiéndole los derechos a la Cannon y ya vimos las consecuencias que tuvo.

Además de eso, la crítica la machacó y la opinión del público no fue nada positiva.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Digo a su favor que esta película no es mala del todo, no nos encontramos ante un ultra-brodio ni nada por el estilo. Tampoco es una película del todo buena, más bien una película regulera tirando a aceptable.

El gran problema de la película es que es ABURRIDISIMA.

No llega al nivel de aburrimiento de Superman Returns (Bryan Singer, 2006), eso si, pero se entiende su fracaso porque la película es soporífera. Ni que decir tiene que me la revisé recientemente para escribir esta review y parte de la película me la he pasado durmiendo.

A parte de que el ritmo es muy lento, tenemos que durante gran parte de la película no ocurre prácticamente nada. Tenemos algunas escenas de acción, como la de la excavadora, para que Supergirl pueda lucirse que están bastante bien, pero la mayor parte del tiempo esto parece una comedia romántica o un culebrón, ya que la protagonista y la villana principal se pasan casi todo el tiempo peleándose por el mismo tío, el jardinero interpretado por Hart Bochner, el actor que luego interpretaría a Ellis en La Jungla de Cristal (John McTiernan, 1988).

Así es, Supergirl y Selena se pelean en esta película por el tipo que le tiraba los tejos a la esposa de John McClane.

Y luego está la parte que transcurre en el colegio privado, la cual recuerda a la película Private School (Noel Black, 1983), pero sin desnudos; aunque la escena de la ducha no está mal si se le echa imaginación.




Y mejor no hablo ya de los momentos en los que Supergirl se cambia de ropa -ropa que, por cierto, aparece como por arte de magia -como si estuviera en un vídeo de Instagram o cuando se pone a dar saltos entre los árboles como si estuviera en un anuncio de compresas.

En fin, como ya he mencionado antes, no me sorprende su fracaso, ya que es una película muy difícil de ver entre el aburrimiento que produce la película en si y la vergüenza ajena que dan cosas como lo que he mencionado de la ropa. Sin embargo, debo decir que yo la he visto mucha veces, ya que la tengo en DVD -comprada en un CeX, eso si -, y siempre que la pasan por Tv me animo a verla.

¿Y por qué hago esto?

Pues por qué va a ser, porque Helen Slater está buenísima y el traje de Supergirl le sienta de maravilla. Si no fuera porque solo tenía cuatro años cuando se estrenó este film, la hubiera visto en el cine, fijo. Me hubiera aburrido una barbaridad, como con Superman Returns, pero al menos aquí la habría tenido a ella para hacerme la sesión más agradable, mucho mejor que el marcapaquetes de Brandon Routh.

A la espera de ver que hace Rhaenyra Targaryen, para mi Slater sigue siendo la mejor Supergirl cinematográfica pese a que me gustó mucho la chica de acero interpretada por Sasha Calle en The Flash (Andy Muschietti, 2023), otra buena Supergirl desperdiciada, al igual que esta, que merecía una película mejor en lugar de una película regulera y aburrida.




Eso si, no hago comparaciones con las Supergirls televisivas, como Laura Vandervoort en Smallville o Melissa Benoist en la serie del ArrowVerse; quién, por cierto, contó con Slater dando vida a su madre adoptiva.

Bueno, vamos resumiendo ya.

Como ya he dicho, Supergirl no es mala del todo. Pese a algunos diálogos tontos y situaciones ridículas -¿de verdad esto lo escribió el guionista de Cristal Oscuro? -, no estamos ante un ultra-bodrio como Superman IV: En Busca de la Paz (Sidney J. Furie, 1987), pero si a años luz de una gran película como Superman (Richard Donner, 1978).

Su mayor problema es que es terriblemente aburrida y que desperdicia por completo a una estupenda Supergirl cinematográfica que podría haber dado hasta para una saga completa.