ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todas formas, lo hará bajo su total responsabilidad.
Si os gustó Superinútil, os va encantar Superborracha.
Pues si, finalmente he visto la película protagonizada por la nueva Supergirl y me dispongo a dar mi opinión sobre ella.
Pero, vayamos por partes.
Al igual que Superman (David Corenswet), Supergirl (Milly Alcock) es una superviviente del planeta Krypton, aunque su historia es muy diferente. Cuando Krypton fue destruido al explotar el núcleo del planeta, el científico Zor-El (David Krumholtz) logra salvar a su esposa, Alura In-Ze (Emily Beecham) y a una gran cantidad de kryptonianos al crear un campo de fuerza alrededor de Argo City que logra evitar que la ciudad sea destruida. Vagando por el espacio, Zor-El y Alura continúan con sus vidas y llegan a tener una hija, Kara. Sin embargo, pronto descubren que la separación de Argo City del resto de Krypton ha sacado a la luz un mineral, la kryptonita, el cual es mortal para los kryptonianos.
Poco a poco, los habitantes de Argo City van sucumbiendo a la kryptonita y van muriendo. Tras la muerte de Alura y caer enfermo, Zor-El decide emular a su hermano, Jor-El, y enviar a Kara a la Tierra en una nave para evitar que ella muera también. Al llegar a la Tierra, Kara es recibida por su primo, Kal-El, quién lleva años viviendo en la Tierra llevando una doble vida como Clark Kent y Superman. Este le da una cálida bienvenida a su prima y la anima a defender la Tierra con él como Supergirl. Pero, Kara no supera el trauma de haber visto morir a su madre y a la gente de Argo City. El actualidad, Kara pasa el tiempo de planeta en planeta emborrachándose y yendo a fiestas con su perro, Krypto, como única compañía. Mientras celebra su 23º cumpleaños con una de sus habituales cogorzas, se cruza con Ruthye Marye Knoll (Eve Ridley), una joven que busca venganza contra Krem de las Colinas Amarillas (Matthias Schoenaerts), líder de una banda de piratas espaciales que asesinó a su familia delante de ella. Ruthye quiere que Kara la ayude, pero esta no está por la labor hasta que Krem roba su nave y deja gravemente herido a Krypto.
A parte de una película protagonizada por Supergirl, esta es también la segunda película que nos llega del DC Universe creado por James Gunn desde que está al frente de DC Studios y que ejerce de productor junto a Peter Safran, el otro jefe de DC Studios. Craig Gillespie, director de películas como Yo, Tonya (2017) o Cruella (2021), es quién dirige la película con guion de Ana Nogueira, guionista también de la futura película de Wonder Woman.
Milly Alcock, actriz que saltó a la fama al dar vida a la joven Rhaenyra Targaryen en la primera temporada de House of the Dragon, es la actriz que da vida a la chica de acero, de quién ya tuvimos un primer vistazo el año pasado en una pequeña aparición que hizo en el Superman de James Gunn donde ya nos daban una idea de por donde iban a ir los tiros en esta película.
Sobre como le está yendo, pues le está yendo como el culo.
Con un presupuesto de entre 170 y 186 millones de dólares, a día de hoy solo lleva recaudados 117 millones en todo el mundo. Un fracaso en toda regla que, a diferencia del Superman de Gunn, no van a poder disimular.
Además, esta vez la crítica no está ayudando, ya que la película está teniendo unas críticas nefastas. La opinión del público está siendo algo más positiva, pero no mucho.
¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.
Digo a su favor que, cinematográficamente hablando, es mejor que la película de Superman de James Gunn. Aunque, claro, eso tampoco es decir mucho ya que la película de Gunn es una puta mierda que no hay por donde cogerla por mucho que la crítica y un montón de fanboys que parecen más miembros de una secta que otra cosa trataran por todos los medios de hacernos creer lo contrario.
También digo a su favor que, de momento, es lo mejor que nos ha dado el DC Universe. Aunque, digo lo mismo, eso tampoco es decir mucho, ya que todo lo visto hasta ahora del DCU es pura mierda. A parte del Superman de Gunn, tenemos la serie de animación Creature Commandos, que es otra putísima mierda, una muy buena idea y una buena animación totalmente desperdiciadas a causa de los nefastos guiones de Gunn; que, encima, salía en los créditos dándoselas de escritor. Y, además, tenemos la segunda temporada de Peacemaker, que fue una decepción total con respecto a la primera.
Si, la película mejora en comparación con lo visto hasta ahora del DCU, pero eso no quita que esta película sea también...
...UNA PUTA MIERDA
Para empezar, se supone que la película se inspira en Superman: Woman of Tomorrow, el célebre cómic de 2022 de Tom King y Bilquis Evely -de hecho, al principio la película iba a llevar el subtítulo de Woman of Tomorrow -, sin embargo, tal y como me esperaba, lo único que tenemos del cómic son algunas referencias y elementos fácilmente reconocibles para quién haya leído el cómic, pero nada más.
Al final, lo que tenemos es más una space opera en la línea de Star Wars, Star Trek o, incluso, los Guardianes de la Galaxia de Gunn, pero todo hecho de forma torpe y chapucera.
Por poner un ejemplo, mientras en Star Wars, Star Trek o Guardianes de la Galaxia veíamos universos lleno de mundos completamente distintos unos de otros, aquí todos los mundos que visitan son exactamente iguales. En serio, se pasan todo el tiempo viajando de un planeta a otro pero no da en ningún momento la sensación de que se hayan movido del mismo planeta porque allá donde van todo es igual, la misma geografía, las mismas ciudades, las mismas razas alienígenas viviendo juntas y revueltas...
No sé si es porque en este nuevo DCU el espacio va a ser así o, simplemente, los encargados del diseño de producción son una panda de vagos. Me valen las dos respuestas.
Luego tenemos que la película es terriblemente aburrida. La película de 1984 con Helen Slater también lo era pero, al menos, era porque la mayor parte del tiempo no pasaba nada. Aquí tienen más delito porque no paran de pasar cosas todo el tiempo, pero son cosas tan insulsas que a penas despiertan interés. Encima, cuando parece que la película va a despegar de una vez, vuelve a estancarse y sigue siendo aburrida.
Ni las escenas de acción salvan a este engendro, ya que la mayoría son torpes y chapuceras y, para colmo, las pocas que llegan a ser algo espectaculares las ponen en segundo plano.
Desde luego, Craig Gillespie no vale para dirigir acción y aquí lo demuestra con creces.
Aunque, sin duda, la que suspende aquí es Ana Nogueira, porque el guion es una completa chapuza; miedo me da lo que esta tipa vaya a hacer con Wonder Woman.
Empezando por los villanos, que son una mierda. Krem y sus piratas espaciales parecen salidos de una de esas copias cutres de Mad Max que se hacían en los 80 y que iban directas a los videoclubs. Pero, a parte de eso, son villanos sin superpoderes a los que Supergirl, una vez entrando en contacto con el Sol amarillo, los puede derrotar en cuestión de segundos sin siquiera despeinarse. Así que, para que la película no se acorte mucho, el guion trata de arreglárselas para que Supergirl tenga dificultades para poder enfrentarse a ellos todo el tiempo.
Y mira que había mil formas argumentales de hacer esto sin resultar cutres ni dar vergüenza ajena. Pero NO. Todo lo hacen a base de estupideces como que a Supergirl la envenenen, la engañen para ir a un planeta con Sol verde -que ya hablaré más adelante de esto, porque tela -o que Krem se saque flechas de kryptonita del culo.
Todo ello para terminar en una batalla final espectacular pero que dura dos telediarios todo para culminar en un final de lo más estúpido donde le dan la vuelta al final de cómic.
A lo largo de la película tenemos a Supergirl diciéndole constantemente a Ruthye que no debe vengarse de Krem porque eso sería malo para ella, soltándole todo ese rollo de que la venganza es mala y bla, bla bla. A parte de lo chocante que resulta ver a una borracha a la que todo se la suda dar ese tipo de lecciones, al final tenemos la típica escena en la que Ruthye va a matar a un derrotado Krem pero Supergirl la persuade de que no lo haga con todo ese rollo que he mencionado antes y, tras convencerla, va la propia Supergirl y mata al villano a sangre fría.
No quiero decir que no disfrutase viendo morir a ese hijo de la gran puta, ya que este Krem es muy diferente al del cómic y con él no había redención posible. Lo que pasa es que esa escena echa por tierra todo ese viaje del héroe -en este caso, de la heroína -por el que pasa la protagonista durante toda la película y hace difícil de creer que deje atrás la mala vida y al final se vuelva con Superman a defender la Tierra. Patético.
Aunque, para cagadas monumentales está el momento más estúpido que he visto en muchos años y no sé por qué a Ana Nogueira no se le cae la cara de vergüenza por haber escrito algo así, porque a mi si me produce una vergüenza ajena terrible. Puede que esta película, en conjunto, sea superior al Superman de Gunn, pero esta estupidez supera a cualquiera de las estupideces de esa película; y eso que estas eran muchas.
Hablo del mencionado momento en el que a Supergirl le tienden una trampa llevándola a un planeta con un Sol verde, el cual es letal para los kryptonianos. A parte de que eso hace que la protagonista de este film pase una buena parte del tiempo fuera de cuadro, la forma en como es llevada a ese planeta es para hacérselo mirar.
Ella interroga a un criminal extraterrestre para que la lleve a donde se esconden Krem y sus piratas y este la convence para ponerse un saco en la cabeza y así no reconocer el camino. Ya el hecho de que Supergirl se preste a algo así con unos criminales que te venderían por cuatro duros resulta demasiado gilipollas, pero es que ese saco es una medida inútil para alguien que tiene rayos X en los ojos. A menos que le hubieran puesto un cubo de plomo en la cabeza, Supergirl hubiera visto sin ningún problema por donde la llevaban y, al acercarse al planeta, incluso al entrar al sistema solar, se hubiera dado cuenta de que se acercaban a un planeta con un Sol verde, el cual ella sabe que son letales para ella y los de su raza, por lo que no hubiera caído en la trampa.
¿Creéis que Supergirl hace todo esto que acabo de decir?
¡Mis cojones 33! En todo el viaje solamente utiliza la visión de rayos X para mirar el reloj donde se ve el tiempo de vida que le queda a krypto. Unos criminales que venden a la gente por cuatro duros la llevan a ciegas a un planeta desconocido donde el villano principal tiene su guarida y lo único que se le ocurre hacer con la visión de rayos X es mirar un puñetero reloj.
La chica de este mítico spot de los años 90 es el doble de lista que esta chica de acero.
Así están las cosas, el nuevo Superman es un inútil y su prima también. Y todavía no han llegado el Batman padre primerizo y una Wonder Woman de la que aún no sabemos nada pero, tal y como están las cosas, no me extrañaría nada que parezca salida de un episodio de Sexo en Nueva York.
LES ESTA QUEDANDO UN DCU PRECIOSO...
Eso si, debo decir que el personaje de Lobo, interpretado por Jason Momoa, está muy bien y los momentos que sale la película despega un poco; por desgracia, no sale mucho.
Desde luego, este Lobo pide a gritos tener su propia película, la cual, teniendo en cuenta los criterios de James Gunn, no la vamos a ver en la puta vida.
En fin vamos terminando ya porque si me pongo a enumerar todas las gilipolleces de esta película termino convirtiéndome en un esqueleto cubierto de telas de araña.
Le tenía fe a esta película, la verdad; mucha más fe que al Superman de James Gunn. De hecho, lo único que me daba miedo es cuanto había metido Gunn sus zarpas en ella. Y las ha metido, se nota, sobre todo, en escena como el encuentro con Superman al final; en ese apartamento que me gustaría saber como lo ha pagado porque me parece a mi que con el sueldo de un reportero no me da para pagarlo.
Sin embargo, aunque Gunn no hubiera metido sus zarpas en ella, esta película estaba abocada al desastre. Una pena el desperdicio que se hace aquí de un gran personaje -no soy muy fan de Superman, pero si lo soy de Supergirl -y un buen cómic.
Lo único bueno de este montón de mierda es que hace quedar mejor a la película de 1984 con Helen Slater y me hace apreciar más la serie de Tv protagonizada por Melissa Benoist y a la Supergirl interpretada por Sasha Calle que apareció en la película The Flash (Andy Muschietti, 2023).
Por quién más lo siento es por Milly Alcock, que es una buena actriz y en la película se esfuerza por hacer un buen trabajo frente a un guion empeñado en ridiculizarla; además de que el traje -aunque sea una sucesión del chándal de estar por casa de Superman -le queda muy bien.
Desde luego, como el resto del DCU sea igual o peor a lo que llevamos visto ya, apaga y vámonos.















































