28 de julio de 2026

THE ODYSSEY (2026)


ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todas formas, lo hará bajo su total responsabilidad.








Ya he visto la nueva película de Christopher Nolan. Bueno, la vi el pasado miércoles, pero la Comic-Con de San Diego me ha ocupado mucho tiempo y no he podido hacer la review hasta ahora.

También vi la película en IMAX, ya que esta es la primera película de la historia rodada enteramente en ese formato, del cual Nolan es todo un enamorado. Desgraciadamente, esto solo lo ha podido conseguir gracias a las nuevas cámaras IMAX 70mm y, por desgracia, no son muchos los cines con una pantalla lo suficientemente grande para poder mostrar la película en toda su plenitud.

Aquí en España no hay ninguno, así que no he podido ver el trabajo de Nolan en toda su inmensidad, viéndose parte de la imagen cortada. Sin embargo, a pesar de todo esto, ver esta película en IMAX ha sido toda una experiencia y yo, desde luego, lo recomiendo.

Pero, no adelantemos acontecimientos y vayamos por partes.

La historia es de sobras conocida. Después de diez años de guerra, las tropas griegas, lideradas por Agamenón (Benny Safdie), rey de Micenas, consiguen tomar la ciudad de Troya gracias a un engaño con un caballo de madera ideado por Odiseo (Matt Damon), rey de Ítaca. Terminada la guerra, los griegos regresan a sus hogares y Odiseo, viendo que necesitan provisiones para el viaje de regreso, decide tomar una ruta diferente a la de Agamenón y los demás griegos.

Pero, durante una parada en una isla, Odiseo y sus hombres dejan ciego a Polifemo (Bill Irwin), un cíclope que resulta ser hijo de Poseidón, dios del mar, quién como represalia provoca vientos y tormentas que hacen que el viaje de regreso de Odiseo se alargue, convirtiéndose en una odisea donde se encontrará con brujas, sirenas y monstruos. Mientras, en Ítaca, la tardanza de Odiseo en regresar hace que muchos le den por muerto, lo que provoca que el palacio real se llene de pretendientes pidiendo la mano de Penélope (Anne Hathaway), la esposa de Odiseo. Ante la tardanza de la reina en elegir un nuevo esposo, los pretendientes, liderados por el pérfido Antínoo (Robert Pattinson), toman el palacio y consumen los recursos del reino al tiempo que abusan de la hospitalidad. Telémaco (Tom Holland), el hijo de Odiseo y Penélope, cansado de esa situación, decide salir de Ítaca en busca de información sobre su padre.

Después del éxito de Oppenheimer (2023), donde hasta la Academia de los Oscars, que siempre le ha tenido como un apestado, tuvo que rendirse a él, había mucha expectación por cual iba a ser el siguiente proyecto de Christopher Nolan, quién actualmente vive en momento muy privilegiado en Hollywood, donde mientras siga dándoles éxitos de taquilla, puede elegir los proyectos que quiera y gozar de todos los medios y la libertad creativa que desee. 

Fue una gran sorpresa cuando el cineasta eligió hacer su propia adaptación cinematográfica de La Odisea de Homero, ya adaptada en varias ocasiones al cine, la Tv y otros formatos -hasta hicieron una serie anime futurista -.

Aunque, la cosa pasó a mayores cuando, como he mencionado antes, Nolan decidió rodarla enteramente en IMAX. Todo un reto que Nolan, alguien acostumbrado a superar retos, ha sabido afrontar.




Y, cómo no, la jugada ha vuelto a salirle maestra. En lo que a taquilla se refiere, recaudó 124 millones de dólares solo en EEUU y 140 millones más en el resto del mundo en su primer fin de semana, haciendo un total de 264 millones de dólares, una cifra que no solo superaba las previsiones, también le daban a Nolan el mejor estreno de su carrera, superando con creces los 249 millones que hizo en su día The Dark Knight Rises (2012).

Y en su segundo fin de semana las cosas tampoco le han ido nada mal, haciendo que, a día de hoy, lleve recaudados 286 millones solo en EEUU y 353 millones más en el resto del mundo, haciendo un total de 639 millones de dólares. Un éxito en toda regla.

Además, las críticas están siendo excelentes, pero mejor aún están siendo las opiniones del público.

Un éxito en todos los niveles que, sin ninguna duda, no gustará nada a todos los haters que llevan semanas, incluso meses, atacando a esta película desde las redes sociales o canales de YouTube, esperando que toda esta campaña de odio afectase a la película y esta terminara siendo un fracaso, cuando lo único que al final ha fracasado ha sido toda esa mierda de campaña.

Las primeras críticas fueron por su falta de rigor histórico, como que Odiseo y los griegos llevasen armaduras más acordes de la época Helénica cuando la historia tiene lugar en la época Micénica, o que los barcos parezcan más vikingos que griegos. No obstante, como ya dije en su día cuando salieron estas cosas, no estamos en una película histórica, sino en un film más de corte fantástico. A mí no me molestó que en Excalibur (John Boorman, 1981) los caballeros llevasen armaduras de cuerpo entero, que empezaron a utilizarse en el siglo XIV, en una historia que tiene lugar durante la Alta Edad Media ya que también era una película fantástica, así que no me van a molestar lo de las armaduras y los barcos en esta película.

Y ojo que a mi me gusta mucho la Historia, pero hay que diferenciar entre realidad y ficción. Otra cosa sería si hablasemos de una película histórica; aunque, de todas maneras, a saber cuantas películas históricas habrá que se ciñan al 100% a los hechos históricos que cuentan; seguro que se pueden contar con los dedos de una mano y, como mucho, llegarán al 99%.

Sin embargo, la cosa pasó a mayores a causa de unas decisiones de casting muy cuestionables. Las más sonadas son la elección de Lupita Nyong'o, una actriz negra, para interpretar el papel de Helena de Troya, descrita siempre como una mujer blanca y rubia, o el rumor de que Elliot Page, un actor transexual antes conocido como Ellen Page, iba a interpretar al héroe Aquiles.

Todo esto provocó un terremoto bien grande en la red, donde se acusó a Nolan de haberse entregado al wokismo, el cual le está haciendo mucho daño a la industria del entretenimiento los últimos años -hasta se han cargado el Marvel Cinematic Universe -, lo que generó una campaña de odio y burlas hacia el director y la película que ya se pasaba ya de lo normal y que, como ya he dicho, iba encaminada a provocar que la película se diese la hostia del año. Tal era la cantidad de gilipolleces que se decían en torno a la película que, llegué a dejar de buscar cosas sobre ella en internet durante varias semanas, lo que me obligó a no hablar de ella en el blog matriz.

Pero, como hemos podido comprobar, todos los que han estado detrás de esta campaña solamente han conseguido dos cosas: perder el tiempo y hacer el ridículo.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Ya sabéis quienes me conocéis que Christopher Nolan me encanta y me parece un excelente director. Llevo admirándole desde que vi en su día Memento (2000) -Following (1998), su primera película, no la vi hasta más tarde -y, hasta ahora, no me ha defraudado.

Claro, que siempre hay una primera vez para todo.

Afortunadamente, esa primera vez todavía no ha llegado porque la película...


...ME HA ENCANTADO


Me ha parecido una película excelente con la que he disfrutado enormemente desde que empieza hasta que termina y que, desde luego, me ha dejado con ganas de verla más veces. De hecho, pienso volver a verla este fin de semana -aunque, esta vez de forma convencional porque las entradas IMAX están muy caras -.

Para empezar, visualmente es impresionante. Como todas las películas de Nolan, a nivel visual es un auténtico espectáculo. 

Sin embargo, también como es habitual en la filmografía de Nolan, la cosa no se queda solo ahí y la película viene también acompañada por un muy buen guion que, entre otras cosas, hace que el ritmo no decaiga nada, haciendo que las casi tres horas que dura se pasen volando. Además, al igual que con Dunkirk (2017) y la mencionada Oppenheimer, Nolan vuelve a apostar por una narrativa salteada en lugar de contar la historia de principio a fin siguiendo una narrativa lineal.

Por poner un ejemplo, nos engañaron -para bien, debo añadir -cuando lanzaron la escena del caballo y la toma de Troya como los primeros minutos de la película, ya que esto sucede bien entrada la película.




Al igual que el poema de Homero, la película nos cuenta dos historias que convergen en la parte final. Por un lado tenemos a Odiseo y su "accidentado" viaje para regresar a Ítaca, mientras que por el otro tenemos a, su esposa, la reina Penélope teniendo que lidiar con los pretendientes que quieren hacerse con el reino casándose con ella y su hijo, Telémaco, buscando información sobre su padre.

Y, como ya he dicho, todo eso converge en la parte final -mi momento favorito de la historia, debo añadir -, que es cuando Odiseo regresa y mata a los pretendientes tras tensar el arco y disparar la flecha, una escena de lo más brutal y llena de tensión que hace hasta que entren ganas de aplaudir.

De hecho, la película está llena de momentos brutales. Gracias a su posición privilegiada, Nolan ha podido hacer la película con clasificación R, por lo que las escenas de lucha son de lo más violentas y sangrientas que hacen que me ría más de los que acusan a la película de wokista.

El mejor ejemplo es la escena de la toma de Troya, la cual refleja ese momento como que fue, un auténtico baño de sangre. Los griegos, resentidos después de diez años de guerra acampados en una playa, una vez entraron en la ciudad, no tuvieron piedad alguna y, mientras saqueaban la ciudad, masacraron a los civiles y violaron a las mujeres. Todo esto lo tenemos en la película; las violaciones no se ven, pero si se escuchan los gritos de fondo y ponen los pelos de punta.

Me hace gracia que muchos de los que acusan a la película de wokista no hacen más que compararla con Troya (Wolfgang Petersen, 2004) -la cual, por cierto, Nolan fue candidato a dirigirla -, película a la que reivindican porque ahí si tienen una Helena de Troya blanca y rubia y tienen a Brad Pitt como Aquiles.

¿Sabéis lo que también tiene Troya? Un túnel que sale de la ciudad y que el guionista se sacó del culo por el que los civiles troyanos escapan en plan Sonrisas y Lágrimas librándose de la matanza, la cual es principalmente de soldados troyanos. Vamos, un recurso narrativo para hacer ese momento menos desagradable y no herir sensibilidades, algo muy propio del wokismo.

Pero, bueno, no voy a empezar una guerra con Troya que, a pesar de lo que acabo de decir, es una buena película; aunque no le llega a The Odyssey ni a la suela del zapato.

Además de los momentos brutales de los que acabo de hablar, la película tiene también momentos terroríficos, como el encuentro con las Sirenas, e incluso momentos perturbadores, como cuando Circe convierte a los hombres de Odiseo en cerdos, con un gran trabajo de maquillaje de por medio. Porque Nolan sigue apostando por utilizar el CGI lo menos posible y optar más por efectos prácticos. Buen ejemplo aquí lo tenemos en el cíclope Polifemo, el cual otros directores más convencionales hubieran seguido el camino más fácil y lo hubieran hecho completamente animado por ordenador, pero Nolan es de otra pasta.

Vamos ahora con el reparto, otro de los puntos fuertes de la película -y también de los más polémicos por lo que he mencionado al principio -.

De nuevo, Nolan vuelve a rodearse de un extenso reparto lleno de caras conocidas, pero todos buenos intérpretes bien elegidos que no están como simple adorno y que hacen un gran trabajo mejorado por la eficaz dirección de actores de Nolan.

Y comenzamos con su protagonista, Odiseo. 

Mira que Matt Damon nunca ha sido santo de mi devoción. Sin embargo, Nolan ya consiguió que me gustase mucho en su papel en Oppenheimer y, ahora, ha vuelto a repetir la jugada, en este caso, como protagonista principal, haciendo un excelente trabajo y metiéndose completamente en el papel.

Se habla mucho de que Anne Hathaway merece ganar el Oscar por su papel como reina Penélope y, desde luego, yo secundo la moción porque el trabajo de la actriz es una completa maravilla.

Tom Holland, a quién pronto vamos a volver a ver como Spiderman, también hace un excelente trabajo dando vida a Telémaco.

Robert Pattinson también está excelente en el papel de Antínoo, logrando que odiemos de forma visceral a su personaje y disfrutemos con la escena de su muerte.

Charlize Theron está fantástica en el papel de la ninfa Calipso y da gusto verla cada vez que aparece en pantalla.

Zendaya también está fantástica en el papel de la diosa Atenea. Su elección también despertó polémica, pero en la película se justifica bien su elección ya que su imagen es la de una sacerdotisa troyana que decapitan delante de Odiseo y la diosa la utiliza para comunicarse con él.

Otro que despertó polémica fue John Leguizamo, un actor de origen colombiano que en la película interpreta a un griego, el ciego Eumaeus. Algo con lo que yo no he tenido ningún problema, el actor no desentona en ningún momento gracias a su estupendo trabajo y su caracterización. El problema es el actor en si, quién ha decidido seguir el mal ejemplo de otros compañeros de profesión, como Peter Dinklage, y ponerse en plan hipócrita ante los medios de comunicación.

En cuanto a los dos fichajes más polémicos, Lupita Nyong'o y Elliot Page, pues una vez vista la película, toda esa polémica queda ya estúpida.

No voy a mentir, yo también hubiera preferido una Helena de Troya blanca y rubia, si hiciera mi propia película sobre La Odisea o La Iliada, también de Homero, no dudaría en elegir a una actriz blanca -sin necesidad de que sea rubia, ya que existen los tintes de pelo -. Pero Nolan no elige a su intérpretes a la ligera y, si la eligió para el papel, es porque la vio en él. Por no hablar de que Lupita Nyong'o es bellísima y muy buena actriz y en la película hace un gran trabajo.

De todas maneras, Helena de Troya juega un papel muy secundario en la película como para que se forme tanta tontería a su alrededor. Por no hablar de que Nolan no es el primero que nos ha dado a una Helena de Troya negra, ya en 1950 el mismísimo Orson Welles eligió a Eartha Kitt -quién luego interpretó a Catwoman en la serie de Batman de los años 60 -para darle vida en una representación teatral del mito de Fausto y, más cercanamente, tuvimos también una Helena de Troya negra en la serie Xena, la Princesa Guerrera interpretada por Galyn Görg.




Y, por cierto, esa imagen congelada donde se ve a Lupita Nyong'o con cara de loca que los contrarios a la película están haciendo circular junto a comentarios estúpidos como "Y por esta cosa zarparon mil naves" ni tan siquiera pertenece a Helena de Troya, puesto que la actriz hace un doble papel e interpreta también a su hermana, Clytemnestra, esposa de Agamenón. Y lo de la cara de loca es porque ese fotograma pertenece al momento en el que asesina a su esposo en represalia por haber sacrificado a su hija.

Y, desde luego, las bromas sobre la supuesta fealdad de esta Helena de Troya son ya hasta de mal gusto viendo en la película el castigo que ella ha recibido por su fuga a Troya y darle a Agamenón una excusa para invadir Troya y arrastrar a los griegos a una guerra de diez años.

En cuanto a Elliot Page, ya desde el principio me pareció una soberana gilipollez el que dijeran que iba a interpretar a Aquiles; personaje que no aparece en la película, por cierto. A quién interpreta en realidad es a Sinón, personaje que también tiene poca presencia en la película, pero si juega un papel importante.

A parte de hacer un excelente trabajo, Page encaja muy bien con la versión que ha hecho Nolan de este personaje en la película, donde es el hijo de un sirviente de Antínoo al que este se las arregla para que vaya a la guerra de Troya en su lugar, ya que en la película los pretendientes son cobardes que no quisieron ir a la guerra y sus papás se las arreglaron para librarles de ella.

Bueno, vamos terminando ya.

The Odyssey me ha parecido una excelente película. Sin duda, de lo mejor en la filmografía de Nolan y una de las mejores películas del año.

Como adaptación del poema de Homero, es muy libre, ya que Nolan ha hecho claramente su versión de la historia y se ha tomado muchas licencias. A pesar de ello, mantiene viva la esencia de la historia, que es lo primordial a la hora de hacer una adaptación.

Y, desde luego, me da igual que los griegos lleven armaduras de la época helénica en tiempos de la época micénica, que los barcos parezcan vikingos o que las armaduras de los los gigantes lestrigones parezcan de la Edad Media, porque no estamos ante una película histórica y, además, yo juzgo a la película más por sus logros cinematográficos, que aquí son muchos.

Por cierto, todos los historiadores que están mirando la película con lupa y resaltan cualquier incongruencia histórica me gustaría saber donde se meten cuando salen películas de Hollywood que hablan de la Leyenda Negra de España, porque ahí no se les ve el pelo por ninguna parte.





18 de julio de 2026

SUPERBORRACHA (2026)


ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todas formas, lo hará bajo su total responsabilidad.











Si os gustó Superinútil, os va encantar Superborracha.

Pues si, finalmente he visto la película protagonizada por la nueva Supergirl y me dispongo a dar mi opinión sobre ella.

Pero, vayamos por partes.

Al igual que Superman (David Corenswet), Supergirl (Milly Alcock) es una superviviente del planeta Krypton, aunque su historia es muy diferente. Cuando Krypton fue destruido al explotar el núcleo del planeta, el científico Zor-El (David Krumholtz) logra salvar a su esposa, Alura In-Ze (Emily Beecham) y a una gran cantidad de kryptonianos al crear un campo de fuerza alrededor de Argo City que logra evitar que la ciudad sea destruida. Vagando por el espacio, Zor-El y Alura continúan con sus vidas y llegan a tener una hija, Kara. Sin embargo, pronto descubren que la separación de Argo City del resto de Krypton ha sacado a la luz un mineral, la kryptonita, el cual es mortal para los kryptonianos.

Poco a poco, los habitantes de Argo City van sucumbiendo a la kryptonita y van muriendo. Tras la muerte de Alura y caer enfermo, Zor-El decide emular a su hermano, Jor-El, y enviar a Kara a la Tierra en una nave para evitar que ella muera también. Al llegar a la Tierra, Kara es recibida por su primo, Kal-El, quién lleva años viviendo en la Tierra llevando una doble vida como Clark Kent y Superman. Este le da una cálida bienvenida a su prima y la anima a defender la Tierra con él como Supergirl. Pero, Kara no supera el trauma de haber visto morir a su madre y a la gente de Argo City. El actualidad, Kara pasa el tiempo de planeta en planeta emborrachándose y yendo a fiestas con su perro, Krypto, como única compañía. Mientras celebra su 23º cumpleaños con una de sus habituales cogorzas, se cruza con Ruthye Marye Knoll (Eve Ridley), una joven que busca venganza contra Krem de las Colinas Amarillas (Matthias Schoenaerts), líder de una banda de piratas espaciales que asesinó a su familia delante de ella. Ruthye quiere que Kara la ayude, pero esta no está por la labor hasta que Krem roba su nave y deja gravemente herido a Krypto.

A parte de una película protagonizada por Supergirl, esta es también la segunda película que nos llega del DC Universe creado por James Gunn desde que está al frente de DC Studios y que ejerce de productor junto a Peter Safran, el otro jefe de DC Studios. Craig Gillespie, director de películas como Yo, Tonya (2017) o Cruella (2021), es quién dirige la película con guion de Ana Nogueira, guionista también de la futura película de Wonder Woman.

Milly Alcock, actriz que saltó a la fama al dar vida a la joven Rhaenyra Targaryen en la primera temporada de House of the Dragon, es la actriz que da vida a la chica de acero, de quién ya tuvimos un primer vistazo el año pasado en una pequeña aparición que hizo en el Superman de James Gunn donde ya nos daban una idea de por donde iban a ir los tiros en esta película.

Sobre como le está yendo, pues le está yendo como el culo.




Con un presupuesto de entre 170 y 186 millones de dólares, a día de hoy solo lleva recaudados 117 millones en todo el mundo. Un fracaso en toda regla que, a diferencia del Superman de Gunn, no van a poder disimular.

Además, esta vez la crítica no está ayudando, ya que la película está teniendo unas críticas nefastas. La opinión del público está siendo algo más positiva, pero no mucho.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Digo a su favor que, cinematográficamente hablando, es mejor que la película de Superman de James Gunn. Aunque, claro, eso tampoco es decir mucho ya que la película de Gunn es una puta mierda que no hay por donde cogerla por mucho que la crítica y un montón de fanboys que parecen más miembros de una secta que otra cosa trataran por todos los medios de hacernos creer lo contrario.

También digo a su favor que, de momento, es lo mejor que nos ha dado el DC Universe. Aunque, digo lo mismo, eso tampoco es decir mucho, ya que todo lo visto hasta ahora del DCU es pura mierda. A parte del Superman de Gunn, tenemos la serie de animación Creature Commandos, que es otra putísima mierda, una muy buena idea y una buena animación totalmente desperdiciadas a causa de los nefastos guiones de Gunn; que, encima, salía en los créditos dándoselas de escritor. Y, además, tenemos la segunda temporada de Peacemaker, que fue una decepción total con respecto a la primera.

Si, la película mejora en comparación con lo visto hasta ahora del DCU, pero eso no quita que esta película sea también...


...UNA PUTA MIERDA


Para empezar, se supone que la película se inspira en Superman: Woman of Tomorrow, el célebre cómic de 2022 de Tom King y Bilquis Evely -de hecho, al principio la película iba a llevar el subtítulo de Woman of Tomorrow -, sin embargo, tal y como me esperaba, lo único que tenemos del cómic son algunas referencias y elementos fácilmente reconocibles para quién haya leído el cómic, pero nada más. 

Al final, lo que tenemos es más una space opera en la línea de Star Wars, Star Trek o, incluso, los Guardianes de la Galaxia de Gunn, pero todo hecho de forma torpe y chapucera.

Por poner un ejemplo, mientras en Star Wars, Star Trek o Guardianes de la Galaxia veíamos universos lleno de mundos completamente distintos unos de otros, aquí todos los mundos que visitan son exactamente iguales. En serio, se pasan todo el tiempo viajando de un planeta a otro pero no da en ningún momento la sensación de que se hayan movido del mismo planeta porque allá donde van todo es igual, la misma geografía, las mismas ciudades, las mismas razas alienígenas viviendo juntas y revueltas...

No sé si es porque en este nuevo DCU el espacio va a ser así o, simplemente, los encargados del diseño de producción son una panda de vagos. Me valen las dos respuestas.

Luego tenemos que la película es terriblemente aburrida. La película de 1984 con Helen Slater también lo era pero, al menos, era porque la mayor parte del tiempo no pasaba nada. Aquí tienen más delito porque no paran de pasar cosas todo el tiempo, pero son cosas tan insulsas que a penas despiertan interés. Encima, cuando parece que la película va a despegar de una vez, vuelve a estancarse y sigue siendo aburrida.

Ni las escenas de acción salvan a este engendro, ya que la mayoría son torpes y chapuceras y, para colmo, las pocas que llegan a ser algo espectaculares las ponen en segundo plano. 

Desde luego, Craig Gillespie no vale para dirigir acción y aquí lo demuestra con creces.

Aunque, sin duda, la que suspende aquí es Ana Nogueira, porque el guion es una completa chapuza; miedo me da lo que esta tipa vaya a hacer con Wonder Woman.




Empezando por los villanos, que son una mierda. Krem y sus piratas espaciales parecen salidos de una de esas copias cutres de Mad Max que se hacían en los 80 y que iban directas a los videoclubs. Pero, a parte de eso, son villanos sin superpoderes a los que Supergirl, una vez entrando en contacto con el Sol amarillo, los puede derrotar en cuestión de segundos sin siquiera despeinarse. Así que, para que la película no se acorte mucho, el guion trata de arreglárselas para que Supergirl tenga dificultades para poder enfrentarse a ellos todo el tiempo.

Y mira que había mil formas argumentales de hacer esto sin resultar cutres ni dar vergüenza ajena. Pero NO. Todo lo hacen a base de estupideces como que a Supergirl la envenenen, la engañen para ir a un planeta con Sol verde -que ya hablaré más adelante de esto, porque tela -o que Krem se saque flechas de kryptonita del culo. 

Todo ello para terminar en una batalla final espectacular pero que dura dos telediarios todo para culminar en un final de lo más estúpido donde le dan la vuelta al final de cómic.

A lo largo de la película tenemos a Supergirl diciéndole constantemente a Ruthye que no debe vengarse de Krem porque eso sería malo para ella, soltándole todo ese rollo de que la venganza es mala y bla, bla bla. A parte de lo chocante que resulta ver a una borracha a la que todo se la suda dar ese tipo de lecciones, al final tenemos la típica escena en la que Ruthye va a matar a un derrotado Krem pero Supergirl la persuade de que no lo haga con todo ese rollo que he mencionado antes y, tras convencerla, va la propia Supergirl y mata al villano a sangre fría.

No quiero decir que no disfrutase viendo morir a ese hijo de la gran puta, ya que este Krem es muy diferente al del cómic y con él no había redención posible. Lo que pasa es que esa escena echa por tierra todo ese viaje del héroe -en este caso, de la heroína -por el que pasa la protagonista durante toda la película y hace difícil de creer que deje atrás la mala vida y al final se vuelva con Superman a defender la Tierra. Patético.

Aunque, para cagadas monumentales está el momento más estúpido que he visto en muchos años y no sé por qué a Ana Nogueira no se le cae la cara de vergüenza por haber escrito algo así, porque a mi si me produce una vergüenza ajena terrible. Puede que esta película, en conjunto, sea superior al Superman de Gunn, pero esta estupidez supera a cualquiera de las estupideces de esa película; y eso que estas eran muchas.

Hablo del mencionado momento en el que a Supergirl le tienden una trampa llevándola a un planeta con un Sol verde, el cual es letal para los kryptonianos. A parte de que eso hace que la protagonista de este film pase una buena parte del tiempo fuera de cuadro, la forma en como es llevada a ese planeta es para hacérselo mirar.

Ella interroga a un criminal extraterrestre para que la lleve a donde se esconden Krem y sus piratas y este la convence para ponerse un saco en la cabeza y así no reconocer el camino. Ya el hecho de que Supergirl se preste a algo así con unos criminales que te venderían por cuatro duros resulta demasiado gilipollas, pero es que ese saco es una medida inútil para alguien que tiene rayos X en los ojos. A menos que le hubieran puesto un cubo de plomo en la cabeza, Supergirl hubiera visto sin ningún problema por donde la llevaban y, al acercarse al planeta, incluso al entrar al sistema solar, se hubiera dado cuenta de que se acercaban a un planeta con un Sol verde, el cual ella sabe que son letales para ella y los de su raza, por lo que no hubiera caído en la trampa.

¿Creéis que Supergirl hace todo esto que acabo de decir?

¡Mis cojones 33! En todo el viaje solamente utiliza la visión de rayos X para mirar el reloj donde se ve el tiempo de vida que le  queda a krypto. Unos criminales que venden a la gente por cuatro duros la llevan a ciegas a un planeta desconocido donde el villano principal tiene su guarida y lo único que se le ocurre hacer con la visión de rayos X es mirar un puñetero reloj.

La chica de este mítico spot de los años 90 es el doble de lista que esta chica de acero.

Así están las cosas, el nuevo Superman es un inútil y su prima también. Y todavía no han llegado el Batman padre primerizo y una Wonder Woman de la que aún no sabemos nada pero, tal y como están las cosas, no me extrañaría nada que parezca salida de un episodio de Sexo en Nueva York.


LES ESTA QUEDANDO UN DCU PRECIOSO...


Eso si, debo decir que el personaje de Lobo, interpretado por Jason Momoa, está muy bien y los momentos que sale la película despega un poco; por desgracia, no sale mucho. 

Desde luego, este Lobo pide a gritos tener su propia película, la cual, teniendo en cuenta los criterios de James Gunn, no la vamos a ver en la puta vida.

En fin vamos terminando ya porque si me pongo a enumerar todas las gilipolleces de esta película termino convirtiéndome en un esqueleto cubierto de telas de araña.




Le tenía fe a esta película, la verdad; mucha más fe que al Superman de James Gunn. De hecho, lo único que me daba miedo es cuanto había metido Gunn sus zarpas en ella. Y las ha metido, se nota, sobre todo, en escena como el encuentro con Superman al final; en ese apartamento que me gustaría saber como lo ha pagado porque me parece a mi que con el sueldo de un reportero no me da para pagarlo.

Sin embargo, aunque Gunn no hubiera metido sus zarpas en ella, esta película estaba abocada al desastre. Una pena el desperdicio que se hace aquí de un gran personaje -no soy muy fan de Superman, pero si lo soy de Supergirl -y un buen cómic.

Lo único bueno de este montón de mierda es que hace quedar mejor a la película de 1984 con Helen Slater y me hace apreciar más la serie de Tv protagonizada por Melissa Benoist y a la Supergirl interpretada por Sasha Calle que apareció en la película The Flash (Andy Muschietti, 2023).

Por quién más lo siento es por Milly Alcock, que es una buena actriz y en la película se esfuerza por hacer un buen trabajo frente a un guion empeñado en ridiculizarla; además de que el traje -aunque sea una sucesión del chándal de estar por casa de Superman -le queda muy bien. 

Desde luego, como el resto del DCU sea igual o peor a lo que llevamos visto ya, apaga y vámonos.




26 de junio de 2026

SUPERGIRL (1984)









 

Vamos a hablar de Supergirl. Pero no de la película del DC Universe que se estrena hoy -más que nada, porque aún no la he visto -, sino de la primera adaptación cinematográfica de este personaje creado por 
Otto Binder y Al Plastino en 1959.

Cuando se estrenó Man of Steel (Zack Snyder, 2013), antes de ver la película hice reviews de las películas de Superman que se habían hecho hasta entonces, así que creo justo que, antes de ver esta nueva película, analice antes esta otra película.

Dirigida por Jeannot Szwarc, director de Tiburón 2 (1978), y con guion de David Odell, guionista de Cristal Oscuro (Jim Henson y Frank Oz, 1982) y Masters del Universo (Gary Goddard, 1987), la película es un spin-off de las películas de Superman protagonizadas por Christopher Reeve, aunque este no aparece en la película a pesar de que lo intentaron, teniendo que sacarse de la manga que Superman se encontraba luchando por la paz en otra galaxia para justificar su ausencia en la película -aunque si llegamos a verle en un póster -.

La actriz Helen Slater fue la encargada de dar vida a Supergirl, mientras que en su reparto teníamos a Faye Dunaway como la villana Selene, a Mia Farrow como Alura, la madre de Supergirl, y Peter O'Toole como Zaltar, un científico kryptoniano creado para la película. Marc McClure, repitiendo el papel de Jimmy Olsen, fue el nexo de unión con la saga del hombre de acero mientras que Maureen Teefy dio vida a Lucy Lane, la hermana de Lois Lane.




Los responsables de la saga esperaban solventar con esta película los flojos resultados de Superman III (Richard Lester, 1983), pero la cosa les salió mal, ya que la película fue un enorme fracaso, recaudando tan solo 14´3 millones de dólares con un presupuesto de 35 millones, lo que hizo que Alexander Salkind e Ilya Salkind, los dueños de la franquicia, terminaran vendiéndole los derechos a la Cannon y ya vimos las consecuencias que tuvo.

Además de eso, la crítica la machacó y la opinión del público no fue nada positiva.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Digo a su favor que esta película no es mala del todo, no nos encontramos ante un ultra-brodio ni nada por el estilo. Tampoco es una película del todo buena, más bien una película regulera tirando a aceptable.

El gran problema de la película es que es ABURRIDISIMA.

No llega al nivel de aburrimiento de Superman Returns (Bryan Singer, 2006), eso si, pero se entiende su fracaso porque la película es soporífera. Ni que decir tiene que me la revisé recientemente para escribir esta review y parte de la película me la he pasado durmiendo.

A parte de que el ritmo es muy lento, tenemos que durante gran parte de la película no ocurre prácticamente nada. Tenemos algunas escenas de acción, como la de la excavadora, para que Supergirl pueda lucirse que están bastante bien, pero la mayor parte del tiempo esto parece una comedia romántica o un culebrón, ya que la protagonista y la villana principal se pasan casi todo el tiempo peleándose por el mismo tío, el jardinero interpretado por Hart Bochner, el actor que luego interpretaría a Ellis en La Jungla de Cristal (John McTiernan, 1988).

Así es, Supergirl y Selena se pelean en esta película por el tipo que le tiraba los tejos a la esposa de John McClane.

Y luego está la parte que transcurre en el colegio privado, la cual recuerda a la película Private School (Noel Black, 1983), pero sin desnudos; aunque la escena de la ducha no está mal si se le echa imaginación.




Y mejor no hablo ya de los momentos en los que Supergirl se cambia de ropa -ropa que, por cierto, aparece como por arte de magia -como si estuviera en un vídeo de Instagram o cuando se pone a dar saltos entre los árboles como si estuviera en un anuncio de compresas.

En fin, como ya he mencionado antes, no me sorprende su fracaso, ya que es una película muy difícil de ver entre el aburrimiento que produce la película en si y la vergüenza ajena que dan cosas como lo que he mencionado de la ropa. Sin embargo, debo decir que yo la he visto mucha veces, ya que la tengo en DVD -comprada en un CeX, eso si -, y siempre que la pasan por Tv me animo a verla.

¿Y por qué hago esto?

Pues por qué va a ser, porque Helen Slater está buenísima y el traje de Supergirl le sienta de maravilla. Si no fuera porque solo tenía cuatro años cuando se estrenó este film, la hubiera visto en el cine, fijo. Me hubiera aburrido una barbaridad, como con Superman Returns, pero al menos aquí la habría tenido a ella para hacerme la sesión más agradable, mucho mejor que el marcapaquetes de Brandon Routh.

A la espera de ver que hace Rhaenyra Targaryen, para mi Slater sigue siendo la mejor Supergirl cinematográfica pese a que me gustó mucho la chica de acero interpretada por Sasha Calle en The Flash (Andy Muschietti, 2023), otra buena Supergirl desperdiciada, al igual que esta, que merecía una película mejor en lugar de una película regulera y aburrida.




Eso si, no hago comparaciones con las Supergirls televisivas, como Laura Vandervoort en Smallville o Melissa Benoist en la serie del ArrowVerse; quién, por cierto, contó con Slater dando vida a su madre adoptiva.

Bueno, vamos resumiendo ya.

Como ya he dicho, Supergirl no es mala del todo. Pese a algunos diálogos tontos y situaciones ridículas -¿de verdad esto lo escribió el guionista de Cristal Oscuro? -, no estamos ante un ultra-bodrio como Superman IV: En Busca de la Paz (Sidney J. Furie, 1987), pero si a años luz de una gran película como Superman (Richard Donner, 1978).

Su mayor problema es que es terriblemente aburrida y que desperdicia por completo a una estupenda Supergirl cinematográfica que podría haber dado hasta para una saga completa.




8 de febrero de 2026

RETURN TO SILENT HILL (2026)

 

ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún, que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todos modos, lo hará bajo su total responsabilidad.







Vamos con esta película, la tercera traslación a la gran pantalla de la popular franquicia de videojuegos de Konami.

Pero, vayamos por partes.

En el pasado, James Suderland (Jeremy Irvine), un joven pintor que se encuentra viajando en su coche, se encuentra con Mary Crane (Hannah Emily Anderson), a quién le hace perder el autobús cuando trataba de irse de su pueblo, Silent Hill. Ambos terminan enamorándose y terminan viviendo juntos en ese pueblo.

En el presente, James vive solo en la ciudad, atormentado, alcohólico y en psicoanálisis. Cuando recibe una carta de Mary invitándole a regresar a Silent Hill, no se lo piensa dos veces y regresa al pueblo, el cual encuentra cubierto de niebla y ceniza y prácticamente abandonado a causa de una extraña enfermedad que ha causado muchas muertes.

Silent Hill fue llevado por primera vez al cine en una película de 2006 dirigida por el francés Christophe Gans. Una película que, aunque no gustó a la crítica, si gustó al público y rápidamente se convirtió en una película de culto.

Después, se hizo una secuela, Silent Hill: Revelation 3D (2012), escrita y dirigida por M. J. Bassett, que no hizo una muy buena taquilla -aunque se libró del fracaso gracias a su bajo presupuesto -, pero fue mucho más machacada por la crítica que la primera y tampoco agradó a gran parte del público.




Después de esto, la franquicia parecía muerta en el cine hasta que, sorpresivamente, se puso en marcha esta película, donde Christophe Gans regresa como director. Este nuevo film es un completo reinicio de la saga inspirado en el segundo videojuego de la franquicia, Silent Hill 2, lanzado en 2001 y con un reciente remake lanzado en 2024.

La película no se estrena en España hasta el próximo 19 de febrero, pero ya lleva tiempo estrenada en muchos países.

En taquilla, las cosas no le han ido nada bien, incluso peor que a sus predecesoras, con una recaudación global de 13 millones de dólares con un presupuesto de 23 millones. Un fracaso en toda regla.

A esto hay que unir unas críticas desastrosas y un recibimiento del público bastante negativo.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Como ya he mencionado antes, la película no se estrena en España hasta febrero, pero me las he apañado para verla por métodos poco ortodoxos porque le tenía muchas ganas, la verdad.

Para empezar, me gustan mucho los videojuegos de la franquicia -al menos, los primeros -, siendo Silent Hill 3 uno de mis videojuegos favoritos. En cuanto a las películas, me gustó mucho la primera y, pese a que se llevó muchos palos, me gustó mucho también Silent Hill: Revelation 3D.

Es por ello que esperaba mucho esta película, la cual pintaba muy bien por sus tráilers y promociones y porque, además, recuperaba como director a Christophe Gans, que hizo un excelente trabajo en la película de 2006 y, además, es un estupendo director, responsable de películas muy buenas, como Crying Freeman: Los Paraísos Perdidos (1995), El Pacto de los Lobos (2001) o La Bella y la Bestia (2014) -que le daba cien patadas a la versión que hizo Disney con Hermione Granger -.

Con esas expectativas he visto esta película esperando una tercera buena película basada en los videojuegos de Silent Hill que añadir a mi lista. Sin embargo, he terminado llevándome... 


...LA PRIMERA GRAN DECEPCION DEL AÑO


Para empezar, pienso que su principal problema es que hayan querido hacer una adaptación de Silent Hill 2; una adaptación muy libre, eso si, pero una adaptación de todos modos.

Para mi, lo que mejor funcionaba de la película de 2006 era que no adaptaba ningún videojuego en especial, sino que se trataba de una historia libre ambientada en el universo de los videojuegos manteniéndose fiel a estos. Silent Hill: Revelation 3D, en cambio, si estaba claramente inspirada en Silent Hill 3. Pero solamente estaba inspirada, no se trataba de una adaptación en toda regla; al menos, yo no la veo como tal -quizá será por eso por lo que me gusta tanto -.




Pero aquí si que han querido hacer una adaptación y ahí es donde la han cagado. No porque se trate de una adaptación muy libre, porque las adaptaciones libres funcionan cuando están bien hechas, el problema es que esta no lo está.

Debo decir que, como película, no es mala del todo. Visualmente está muy bien, además de que recrea bastante bien la atmósfera de los videojuegos algunos momentos icónicos de Silent Hill 2. Ahí se ha notado bastante la mano de Gans como director.

En cambio, de quién si hemos notado la ausencia es de Roger Avary en el guion. Recordemos que Avary, co-guionista de Pulp Fiction (Quentin Tarantino, 1994), fue quién escribió la película de 2006; además de que ya había trabajado anteriormente con Gans con una participación no acreditada en el guion de Crying Freeman.

Aquí Gans no ha vuelto a contar con Avary -puede que por los problemas que este tuvo con la ley -y se ha encargado él mismo del guion junto con otros dos guionistas; uno de ellos guionista del reboot de El Cuervo -eso explica muchas cosas -. Y el resultado al final ha sido lamentable, con una película que comienza muy bien y te hace tener esperanzas de que vas a ver una buena película, pero luego, a medida que avanza, se vuelve todo un puñetero caos, dando la sensación de que ni Gans ni los otros guionistas sabían ni por donde tenían que tirar y todo es ir dando palos de ciego. Encima, con un ritmo, que hace que la película aburra totalmente.

Al final es todo un sin sentido que termina con un ¿Final feliz? que yo creo que metieron con calzador esperando compensar al público por la paja mental que acaban de tragarse. Igual que metieron con calzador a la psicoterapeuta, un personaje completamente anodino que yo pienso que está en la película solo para tratar de explicarnos un poco lo que sucede porque creo que hasta Gans es consciente de que ni Sherlock Holmes iba a entender lo que pasa aquí.

También, para explicarnos lo que ocurre, tenemos una serie de flashbacks entre medias que nos muestran la relación entre James y Mary y como esta se va deteriorando por la relación que tiene ella con el Culto, ofreciéndonos una escena ritual que es de lo más perturbadora. Estos flashbacks no están mal, la verdad, pero tampoco mejoran mucho el conjunto.

Luego, en lo que a la parte fiel al videojuego se refiere, ya he dicho que la película visualmente está muy bien hecha y recrea muy bien la atmósfera de los videojuegos, como he mencionado antes también.

Pero, más allá de eso, en lo que a guion se refiere, la película va de cagada en cagada. Especialmente, con lo que hacen con varios de los personajes del videojuego. Como el personaje de Eddie, que para lo que hace en la película, se lo podrían haber ahorrado.

Luego tenemos a Laura, que lo que hacen aquí con ella es de juzgado de guardia. Visualmente, le han cambiado por completo su aspecto y parece más un fantasma salido de las películas de Expediente Warren. Sin embargo, eso no es lo peor que hacen con ella, lo peor es que, argumentalmente hablando, le dan por completo la vuelta al personaje.




Esto podría tener pase si hubiera visto la película doblada, porque podría hacer que, aunque el personaje se llame Laura, no sea la misma Laura del videojuego. Como hago con el personaje de Jon Snow en Silent Hill: Revelation 3D, que aunque se llame Vincent, yo no o veo ni por asomo como el Vincent del videojuego y pienso en él como personaje completamente diferente que se llama igual. Aquí podría hacer lo mismo con Laura, el problema es que he visto la película en voz original y la actriz que le da vida es Evie Templeton, la misma que le pone voz en el remake de Silent Hill 2, así que al escuchar su voz no puedo imaginarla como un personaje diferente que tiene el mismo nombre.

Y luego tenemos a Angela y a María que, a diferencia del videojuego, aquí pasan sin pena ni gloria. Para colmo, hacen una mezcla de personajes, haciendo que estas, al igual que Laura, sean distintas representaciones de Mary, algo que, aunque ya lo intuimos de primeras, nos revelan de forma muy patética con la lápida de un cementerio. Y lo mismo ocurre con el mencionado Eddie, que es representado como una versión perdedora de James, ya que este menciona que quería ser pintor. 

Porque hacen como que el viaje a Silent Hill ocurre solo en la mente de James, quién se encuentra atado en una cama de hospital. Pero, esto es algo que tampoco queda muy claro porque, como ya he mencionado antes, al llegar a este momento la película que ha vuelto un puñetero caos que ni sus propios responsables entienden.

Y, para rematar, dos elementos muy característicos de los videojuego, el icónico Pyramid Head y las Enfermeras, las tenemos en la película, pero ambos metidos con calzador. Pyramid Head a penas aparece en un par de escenas y, encima lo convierten también en otra de las representaciones de James. En cuanto a las Enfermeras, a penas aparecen en una escena, algo habitual, el problema es que aquí da la sensación de que, mientras hacían la película, alguien se acordó de ellas en el último momento y decidió meterlas.

En fin, vamos resumiendo ya.

Return to Silent Hill es la decepción hecha película. Se esperaba mucho de ella, sobre todo con el regreso de Christophe Gans, pero este regreso solo se ha notado en el apartado visual, uno de los puntos positivos que tiene este film junto con el trabajo de sus protagonistas.

Una completa paja mental que solo se entiende a medias si has jugado al videojuego Silent Hill 2 -especialmente, el remake -, porque quienes no lo hayan jugado lo más seguro es que terminen más perdidos que un burro en un garaje. De ahí que hasta tengan que sacarse una anódina psicoterapeuta para tratar de explicar un poco lo que ocurre aquí.

La peor de las tres, sin duda. Cuando veo una película por los métodos poco ortodoxos, me haya gustado o no, luego suelo ir a verla a los cines cuando se estrena en España para compensar -más en estos momentos en que los cines necesitan todo el apoyo del mundo -, pero no sé si con está película hacer una excepción.