8 de febrero de 2026

RETURN TO SILENT HILL (2026)

 

ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún, que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todos modos, lo hará bajo su total responsabilidad.







Vamos con esta película, la tercera traslación a la gran pantalla de la popular franquicia de videojuegos de Konami.

Pero, vayamos por partes.

En el pasado, James Suderland (Jeremy Irvine), un joven pintor que se encuentra viajando en su coche, se encuentra con Mary Crane (Hannah Emily Anderson), a quién le hace perder el autobús cuando trataba de irse de su pueblo, Silent Hill. Ambos terminan enamorándose y terminan viviendo juntos en ese pueblo.

En el presente, James vive solo en la ciudad, atormentado, alcohólico y en psicoanálisis. Cuando recibe una carta de Mary invitándole a regresar a Silent Hill, no se lo piensa dos veces y regresa al pueblo, el cual encuentra cubierto de niebla y ceniza y prácticamente abandonado a causa de una extraña enfermedad que ha causado muchas muertes.

Silent Hill fue llevado por primera vez al cine en una película de 2006 dirigida por el francés Christophe Gans. Una película que, aunque no gustó a la crítica, si gustó al público y rápidamente se convirtió en una película de culto.

Después, se hizo una secuela, Silent Hill: Revelation 3D (2012), escrita y dirigida por M. J. Bassett, que no hizo una muy buena taquilla -aunque se libró del fracaso gracias a su bajo presupuesto -, pero fue mucho más machacada por la crítica que la primera y tampoco agradó a gran parte del público.




Después de esto, la franquicia parecía muerta en el cine hasta que, sorpresivamente, se puso en marcha esta película, donde Christophe Gans regresa como director. Este nuevo film es un completo reinicio de la saga inspirado en el segundo videojuego de la franquicia, Silent Hill 2, lanzado en 2001 y con un reciente remake lanzado en 2024.

La película no se estrena en España hasta el próximo 19 de febrero, pero ya lleva tiempo estrenada en muchos países.

En taquilla, las cosas no le han ido nada bien, incluso peor que a sus predecesoras, con una recaudación global de 13 millones de dólares con un presupuesto de 23 millones. Un fracaso en toda regla.

A esto hay que unir unas críticas desastrosas y un recibimiento del público bastante negativo.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Como ya he mencionado antes, la película no se estrena en España hasta febrero, pero me las he apañado para verla por métodos poco ortodoxos porque le tenía muchas ganas, la verdad.

Para empezar, me gustan mucho los videojuegos de la franquicia -al menos, los primeros -, siendo Silent Hill 3 uno de mis videojuegos favoritos. En cuanto a las películas, me gustó mucho la primera y, pese a que se llevó muchos palos, me gustó mucho también Silent Hill: Revelation 3D.

Es por ello que esperaba mucho esta película, la cual pintaba muy bien por sus tráilers y promociones y porque, además, recuperaba como director a Christophe Gans, que hizo un excelente trabajo en la película de 2006 y, además, es un estupendo director, responsable de películas muy buenas, como Crying Freeman: Los Paraísos Perdidos (1995), El Pacto de los Lobos (2001) o La Bella y la Bestia (2014) -que le daba cien patadas a la versión que hizo Disney con Hermione Granger -.

Con esas expectativas he visto esta película esperando una tercera buena película basada en los videojuegos de Silent Hill que añadir a mi lista. Sin embargo, he terminado llevándome... 


...LA PRIMERA GRAN DECEPCION DEL AÑO


Para empezar, pienso que su principal problema es que hayan querido hacer una adaptación de Silent Hill 2; una adaptación muy libre, eso si, pero una adaptación de todos modos.

Para mi, lo que mejor funcionaba de la película de 2006 era que no adaptaba ningún videojuego en especial, sino que se trataba de una historia libre ambientada en el universo de los videojuegos manteniéndose fiel a estos. Silent Hill: Revelation 3D, en cambio, si estaba claramente inspirada en Silent Hill 3. Pero solamente estaba inspirada, no se trataba de una adaptación en toda regla; al menos, yo no la veo como tal -quizá será por eso por lo que me gusta tanto -.




Pero aquí si que han querido hacer una adaptación y ahí es donde la han cagado. No porque se trate de una adaptación muy libre, porque las adaptaciones libres funcionan cuando están bien hechas, el problema es que esta no lo está.

Debo decir que, como película, no es mala del todo. Visualmente está muy bien, además de que recrea bastante bien la atmósfera de los videojuegos algunos momentos icónicos de Silent Hill 2. Ahí se ha notado bastante la mano de Gans como director.

En cambio, de quién si hemos notado la ausencia es de Roger Avary en el guion. Recordemos que Avary, co-guionista de Pulp Fiction (Quentin Tarantino, 1994), fue quién escribió la película de 2006; además de que ya había trabajado anteriormente con Gans con una participación no acreditada en el guion de Crying Freeman.

Aquí Gans no ha vuelto a contar con Avary -puede que por los problemas que este tuvo con la ley -y se ha encargado él mismo del guion junto con otros dos guionistas; uno de ellos guionista del reboot de El Cuervo -eso explica muchas cosas -. Y el resultado al final ha sido lamentable, con una película que comienza muy bien y te hace tener esperanzas de que vas a ver una buena película, pero luego, a medida que avanza, se vuelve todo un puñetero caos, dando la sensación de que ni Gans ni los otros guionistas sabían ni por donde tenían que tirar y todo es ir dando palos de ciego. Encima, con un ritmo, que hace que la película aburra totalmente.

Al final es todo un sin sentido que termina con un ¿Final feliz? que yo creo que metieron con calzador esperando compensar al público por la paja mental que acaban de tragarse. Igual que metieron con calzador a la psicoterapeuta, un personaje completamente anodino que yo pienso que está en la película solo para tratar de explicarnos un poco lo que sucede porque creo que hasta Gans es consciente de que ni Sherlock Holmes iba a entender lo que pasa aquí.

También, para explicarnos lo que ocurre, tenemos una serie de flashbacks entre medias que nos muestran la relación entre James y Mary y como esta se va deteriorando por la relación que tiene ella con el Culto, ofreciéndonos una escena ritual que es de lo más perturbadora. Estos flashbacks no están mal, la verdad, pero tampoco mejoran mucho el conjunto.

Luego, en lo que a la parte fiel al videojuego se refiere, ya he dicho que la película visualmente está muy bien hecha y recrea muy bien la atmósfera de los videojuegos, como he mencionado antes también.

Pero, más allá de eso, en lo que a guion se refiere, la película va de cagada en cagada. Especialmente, con lo que hacen con varios de los personajes del videojuego. Como el personaje de Eddie, que para lo que hace en la película, se lo podrían haber ahorrado.

Luego tenemos a Laura, que lo que hacen aquí con ella es de juzgado de guardia. Visualmente, le han cambiado por completo su aspecto y parece más un fantasma salido de las películas de Expediente Warren. Sin embargo, eso no es lo peor que hacen con ella, lo peor es que, argumentalmente hablando, le dan por completo la vuelta al personaje.




Esto podría tener pase si hubiera visto la película doblada, porque podría hacer que, aunque el personaje se llame Laura, no sea la misma Laura del videojuego. Como hago con el personaje de Jon Snow en Silent Hill: Revelation 3D, que aunque se llame Vincent, yo no o veo ni por asomo como el Vincent del videojuego y pienso en él como personaje completamente diferente que se llama igual. Aquí podría hacer lo mismo con Laura, el problema es que he visto la película en voz original y la actriz que le da vida es Evie Templeton, la misma que le pone voz en el remake de Silent Hill 2, así que al escuchar su voz no puedo imaginarla como un personaje diferente que tiene el mismo nombre.

Y luego tenemos a Angela y a María que, a diferencia del videojuego, aquí pasan sin pena ni gloria. Para colmo, hacen una mezcla de personajes, haciendo que estas, al igual que Laura, sean distintas representaciones de Mary, algo que, aunque ya lo intuimos de primeras, nos revelan de forma muy patética con la lápida de un cementerio. Y lo mismo ocurre con el mencionado Eddie, que es representado como una versión perdedora de James, ya que este menciona que quería ser pintor. 

Porque hacen como que el viaje a Silent Hill ocurre solo en la mente de James, quién se encuentra atado en una cama de hospital. Pero, esto es algo que tampoco queda muy claro porque, como ya he mencionado antes, al llegar a este momento la película que ha vuelto un puñetero caos que ni sus propios responsables entienden.

Y, para rematar, dos elementos muy característicos de los videojuego, el icónico Pyramid Head y las Enfermeras, las tenemos en la película, pero ambos metidos con calzador. Pyramid Head a penas aparece en un par de escenas y, encima lo convierten también en otra de las representaciones de James. En cuanto a las Enfermeras, a penas aparecen en una escena, algo habitual, el problema es que aquí da la sensación de que, mientras hacían la película, alguien se acordó de ellas en el último momento y decidió meterlas.

En fin, vamos resumiendo ya.

Return to Silent Hill es la decepción hecha película. Se esperaba mucho de ella, sobre todo con el regreso de Christophe Gans, pero este regreso solo se ha notado en el apartado visual, uno de los puntos positivos que tiene este film junto con el trabajo de sus protagonistas.

Una completa paja mental que solo se entiende a medias si has jugado al videojuego Silent Hill 2 -especialmente, el remake -, porque quienes no lo hayan jugado lo más seguro es que terminen más perdidos que un burro en un garaje. De ahí que hasta tengan que sacarse una anódina psicoterapeuta para tratar de explicar un poco lo que ocurre aquí.

La peor de las tres, sin duda. Cuando veo una película por los métodos poco ortodoxos, me haya gustado o no, luego suelo ir a verla a los cines cuando se estrena en España para compensar -más en estos momentos en que los cines necesitan todo el apoyo del mundo -, pero no sé si con está película hacer una excepción.



5 de enero de 2026

AVATAR: FUEGO Y CENIZA (2025)

 

ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quienes no la hayan visto aún, que se abstengan de leer lo que viene a continuación y, si deciden hacerlo de todas maneras, lo harán bajo su total responsabilidad.









Bueno, si habéis visto mi resumen del año del otro blog, ya sabréis un poco mi opinión sobre esta película, la tercera de la exitosa saga creada por James Cameron en 2009 y uno de los últimos grandes estrenos del pasado 2025.

Me hubiera gustado haber escrito esta review antes, pero no tuve tiempo y creo que se merece que de una opinión más detallada de ella, que es lo que voy a hacer.

Pero, vayamos por partes.

Tras lo ocurrido en la anterior película, Jake Sully (Sam Worthington) y su familia se han instalado definitivamente en Metkayina. Pero, las cosas no van muy bien, ya que la familia tiene que lidiar con la muerte de Neteyam (Jamie Flatters), el hijo mayor, algo que ha afectado especialmente a Neytiri (Zoe Saldaña), quién ha desarrollado un odio a los humanos tan grande que hasta llega a despreciar a Spider (Jack Champion), el hijo del Coronel Quaritch (Stephen Lang) que fue adoptado por la familia. Además, la convivencia con Spider se hace difícil al no poder respirar la atmósfera de Pandora.

Esto lleva a Sully a tomar la drástica decisión de llevar a Spider de vuelta con los humanos. Pero, para que no se sienta abandonado, toda la familia lo acompaña en el viaje que realizan con unos mercaderes Na'vi. Pero, en plena travesía, el convoy es atacado por los Mangkwan, un clan Na'vi de ideas radicales liderado por la despiadada Varang (Oona Chaplin). Los Mangkwan incendian y saquean las naves y persiguen a los supervivientes, como a Sully y su familia, quienes quedan separados y deben huir a través de la jungla. Pero, no solo de los Mangkwan, ya que Quaritch acude al lugar con intención de vengarse de Sully y recuperar a su hijo. Este tiene un primer encuentro con Varang y los Mangkwan que no es nada agradable, pero después ve en ellos unos potenciales aliados y terminará logrando una alianza entre ellos y los humanos. Mientras, en la huida, la máscara de Spider se queda sin energía, lo que pone su vida en peligro, ya que la máscara de repuesto quedó en el convoy, ahora destruido y tomado por los Mangkwan. Esto lleva a Kiri (Sigourney Weaver), la hija del avatar de la Dra. Grace Augustine, a conectar su cola con él y el joven adquiere la habilidad de respirar la atmósfera de Pandora. Esto le hace aún más peligrosa, ya que si cae en manos de los humanos estos pueden reproducir esa habilidad y tendrían menos problemas para asentarse en Pandora.




James Cameron rodó esta película simultáneamente con la anterior entrega, Avatar: El Sentido del Agua (2022). De hecho, ambas iban a ser una sola película, pero Cameron decidió separarlas.

Aún quedan otras dos entregas más para completar la saga, previstas para 2029 y 2031, pero aún se desconoce si se llegarán a rodar; hasta el propio Cameron ha manifestado la posibilidad de no hacer esas dos películas y dedicarse a otros proyectos -algo que yo agradecería mucho -. Sin embargo, todo dependerá de como le vaya a esta película.

En el momento que escribo esto, la película lleva recaudados 265 millones de dólares en EEUU y 669 millones en el resto del mundo, haciendo un total de 934 millones de dólares; no obstante puede que ya haya superado los mil millones. Un éxito, si, pero inferior a sus predecesoras y no parece que vaya a superar los dos mil millones, como si hicieron estas. De todas maneras, después de un año tan flojo en lo que a taquilla se refiere, estas cifras serán muy bienvenidas.

Además, las críticas siguen siendo buenas, aunque bastante inferiores a las de sus predecesoras, pero la opinión del público sigue siendo muy favorable.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Como ya dejé claro en mi resumen de fin de año del blog matriz, considero esta película una de las decepciones del año, al igual que su predecesora, la cual es una película bastante superior a la primera entrega, Avatar (2009), pero llegó a gustarme menos que aquella porque, en el fondo, me pareció estar viendo la misma película, ya que, pese a su cambio de ubicación por un entorno más oceánico, Cameron nos dio más de lo mismo.

Pues prácticamente lo mismo se podría decir de este film. Aunque, si debo decir que he encontrado esta película más disfrutable que su predecesora y, además, se agradece que hayan metido a otros villanos a parte de los humanos; el problema es que, a pesar de ello, la amenaza sigue siendo la misma.




Para empezar, hablaré del apartado técnico y visual donde, al igual que las anteriores películas, este film aprueba con matrícula, ya que visualmente es una obra maestra, ya que este es el punto fuerte de la saga. Los efectos especiales, el diseño de producción o el uso de las 3D siguen siendo de lo mejor, lo mismo que las escenas de acción, tan espectaculares y trepidantes como siempre. 

Hasta aquí todo muy bien, ya que el apartado técnico es lo más trabajado de esta saga por parte de Cameron. El problema, como siempre, está en el guion donde, aunque se nota cierta mejoría al contar con la ayuda de Amanda Silver, Rick Jaffa y otros guionistas, sigue siendo el talón de Aquiles.

Aunque, el mayor problema es que Cameron no quiera explorar más este universo que él mismo ha creado y que tiene un sin fin de posibilidades. Pero no, el tipo se empeña en seguir metiéndonos con cucharón el mensaje ecologista y anti-colonialista, el cual ya quedó bien claro en la primera película y, que está bien que lo quiera mantener en las secuelas, pero no a costa de seguir centrando las tramas en ello.

Ese es problema de Cameron, que se ha vuelto últimamente muy comodón. Y hablo del mismo Cameron que dirigió Aliens: El Regreso (1986) y Terminator 2: El Día del Juicio Final (1991), dos secuelas fieles a sus predecesoras -una de ellas, dirigida también por él -, pero a la vez muy diferentes de ella, cosa que lamentablemente no ocurre en esta saga.

Aunque, aquí ha tenido la oportunidad de hacer algo distinto pero, lamentablemente, la ha desperdiciado.

Sin duda, la mejor parte de la película es, sin duda, la primera. El viaje con los mercaderes del aire me ha parecido genial; aunque, me hubiera gustado que hubiera sido más denso. Luego, el ataque de los Mangkwan es de lo más brutal e impresionante, llegó a parecerme un Mad Max en el aire. Y, luego, toda esa parte de supervivencia en la jungla me ha gustado mucho y, si la película hubiera seguido por ese camino, el resultado hubiera sido mejor, sin ninguna duda.

Pero no, Cameron nos saca de la jungla y hace que los Mangkwan se alíen con los humanos para seguir dándonos más de lo mismo. Encima, ahora hasta se remakea a si mismo haciendo que Quaritch enamorándose de Varaang y uniéndose más a su clan, de la misma manera que Sully se enamoraba de Neytiri y se unía más a su clan en la primera película.




Y no digamos ya que, al igual que en la primera, otra vez tiene que intervenir la diosa Eywa en la batalla final. Para colmo, esto me confirma uno de los peores temores que tenía desde la segunda película: el avatar de Sigourney Weaver es la Virgen María.

En fin, vamos resumiendo ya.

Puede que esta tercera entrega me haya gustado más que la segunda pero, al igual que aquella, también la considero una decepción. Cameron tenía la oportunidad de llevar la saga a otro nivel, pero la ha desperdiciado.

Aunque, vale la pena verla en cines y en 3D, al menos una vez, por su brillante acabado visual, pero nada más.

Desde luego, pocas ganas tengo de que Cameron haga la cuarta y la quinta entrega, salvo que, de una vez, le de por de por dejar de lado la guerra entre Na'vi y humanos y se decida de una vez a explorar más este universo que ha creado, el cual tiene un sin fin de posibilidades si se le echa imaginación.



25 de noviembre de 2025

PREDATOR: BADLANDS (2025)


ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS. Quién no haya visto la película aún que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todos modos, lo hará bajo su total responsabilidad.






Bueno, he tardado más de lo que esperaba, pero por fin he visto Predator: Badlandsuna de las películas que más esperaba este año por dos razones en especial.          

Una es porque pertenece a la saga Predator y cualquier cosa que hagan con los Predators tiene mi interés. La otra es porque la dirige Dan Trachtenberg, quién logró revitalizar la franquicia con la estupenda Prey (2022), la cual me gustó mucho.

Y no solo eso, con estas películas y la película animada Predator: Killer of Killers, estrenada este mismo año y que dirigió junto a Joss Wassung, parece que está construyendo un universo cinematográfico bastante interesante donde también podrían tener cabida los xenomorfos de Alien; de hecho, el tipo ha llegado a insinuar que podríamos ver una nueva película de Alien vs. Predator en el futuro, además de un posible regreso de Arnold Schwarzenegger en acción real.

Aunque, de eso ya habrá tiempo de hablar, vamos a ver lo que me ha parecido esta película, que es a lo que estamos.

Pero antes, vayamos por partes.

Ambientada en el futuro y fuera de la Tierra, la historia sigue a Dek (Dimitrius Schuster-Koloamatangi), un joven Yautja que, con la ayuda de su hermano, Kwei (Mike Homik), se prepara para demostrar que es un gran cazador y digno de pertenecer a su clan. Para ello, debe ir a Genna, un planeta lleno de peligros donde la supervivencia es poco probable, para dar caza a Kalisk, una bestia muy difícil de matar. Así, podrá demostrar que, pese a no ser tan fuerte como los demás miembros, puede formar parte del clan.

Pero, antes de que pueda partir, llega Njohrr -interpretado también por Schuster-Koloamatangi -, padre de Kwei y Dek y líder del clan. Este no confía en Dek, a quién considera demasiado débil para pertenecer al clan y ordena a Kwei que lo mate. Pero, Kwei se niega a matar a su hermano y decide sacrificarse, dejando que su padre lo mate a él mientras hace que Dek pueda escapar y llegar a Genna. Una vez allí, el predator formará una incómoda alianza con Thia (Elle Fanning), una sintética de Weyland-Yutani dañada.




Tras su estreno, el pasado 7 de noviembre, la película tuvo un muy buen estreno en su primer fin de semana, llegando a recaudar 80 millones de dólares en todo el mundo. Sin embargo, en su segundo fin de semana tuvo una caída bastante grande que ensombreció su magnífico estreno.

A día de hoy, la película lleva recaudados 76 millones de dólares en EEUU y 84 millones más en el resto del mundo, haciendo un total de 160 millones de dólares. Todo ello con un presupuesto de 105 millones, sin contar otros gastos, como promoción o distribución. Así que la película está caminando entre la línea que separa el éxito del fracaso. El tiempo dirá en que lado se queda. 

Por otro lado, las críticas están siendo muy buenas y la opinión de la mayoría del público es bastante favorable. Aunque, hay un amplio sector entre los fans de la franquicia que ha reaccionado bastante mal con este film.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

La verdad es que debo decir que he tenido sentimientos encontrados con esta película. Por un lado, me ha gustado mucho y he disfrutado mucho viéndola, pero también debo decir que no he salido de verla con la sensación de haber visto una película de Predator.

Esa es la razón del disgusto de una parte de los fans, que no han tolerado que la película no haya seguido la fórmula de la saga y hasta la acusan de haber infantilizado a los predators -o Yautjas, como prefiráis llamarlos -.

En resumidas cuentas, aunque esta película lleve Predator en el título y en ella veamos Yautjas, no se podría decir que sea una película de Predator, cosa que si era Prey.

A mi esta película me ha gustado menos que Prey, pero no por esas razones, sino porque Prey es mejor película. 

Como ya he dicho, este cambio de rumbo que nos ha dado Trachtenberg me ha creado sentimientos encontrados, pero debo decir que, al final, los sentimientos de que la película me ha gustado se han terminado imponiendo. Así que, aunque este film me ha gustado menos que Prey, también me ha gustado mucho, al igual que la película de animación que he mencionado al principio. Y, desde luego, tengo muchas ganas de ver que más puede ofrecernos Trachtenberg, por lo que espero que al final la película haga una buena taquilla.

Estamos ante una película diferente, donde un predator es ahora el protagonista y no un cazador de humanos; de hecho, los humanos aquí no aparecen, ya que todos son sintéticos de Wayland-Yutami.




Esto es lo que no perdonan muchos fans que quieren ver siempre lo mismo, humanos sobreviviendo a los predators, algo que ya hemos tenido en cinco películas. Yo, en cambio, siempre agradezco los cambios cuando estos están bien hechos, y en esta película lo están. 

Y, sobre lo que dicen que la película es infantil y carece de violencia, no sé que película han visto los que lo dicen. La película es muy violencia, ya ver al comienzo a un padre matando a su propio hijo es de por si bastante fuerte. Cierto que la película tiene clasificación PC-13, pero eso no ha sido un problema, ya que la total ausencia de personajes humanos ha jugado en su favor.

La película, a parte de tener unas escenas de acción brutales y muy bien rodadas, está llena de decapitaciones, desmembramientos, destripamientos y demás contenido gore pero, al no verse sangre humana en ningún momento, ya que todo es sangre extraterrestre o el líquido blanco de los sintéticos, logra esquivar la clasificación R. Así que este es uno de esos casos en los que la clasificación PG-13 no resulta un inconveniente.

Todo lo contrario a lo sucedido con M3gan 2.0, de Gerard Johnstone, donde los descerebrados que dirigen ahora Universal Pictures decidieron recortarle violencia para que la película fuera PG-13 y, en las escenas de acción, se notan una barbaridad los cortes que les hacen para que estas sean menos sangrientas y, al final, terminan echando a perder una película que podría haber funcionado mejor.

Lo único infantil que tiene la película es esa especie de mono espacial que se une a Dek y Thia, sin duda, de lo peor de la película, ya que es un personaje bastante cargante que se podrían haber ahorrado. Sin embargo, al final tiene su importancia en la película, así que tiene razones para quedarse.

Otra cosa que ha molestado mucho es que, al final de la película, después de que Dek mate a su padre para vengar a su hermano, la película termina con la llegada de su madre. Esto, sin duda, abre la puerta a que veamos predators hembras en una siguiente película, lo cual ha hecho que algunos fans pongan el grito en el cielo y hasta haya hecho que la película sea acusada de wokista. Algo con lo que yo, que como muchos otros estoy hasta las narices del wokismo y el daño que le está haciendo a la industria del entretenimiento, no estoy nada de acuerdo. Cualquiera que conozca la franquicia más allá de las película, porque también existen cómics y videojuegos, sabrá que las predators hembras son de todo menos wokistas.




Pero, bueno, dejemos ya todo esto y vamos con otros aspectos. En lo técnico, no tengo ningún problema. La película es una maravilla visualmente, con unos efectos especiales y un diseño de producción que le dan cien mil patadas a los del Superman de James Gunn, una película con un presupuesto muchísimo mayor que esta.

En el apartado interpretativo, aquí solo puedo hablar de Elle Fanning, una estupenda actriz -mejor que su hermana, Dakota Fanning, debo añadir -que aquí hace un excelente trabajo en su doble papel, dando vida a dos sintéticas de personalidades muy diferente.

Bueno, vamos resumiendo ya.

Como ya he mencionado antes, Predator: Badlands es inferior a Prey, pero eso no impide que sea una muy buena película que, aunque se aleja de la fórmula de la saga, también la lleva por un muy buen camino.

Los que la odian están en su derecho de odiarla, pero yo he disfrutado mucho con ella y quiero ver más de lo que su director nos tiene preparado.

 



8 de septiembre de 2025

WEAPONS (2025)

 

ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún, que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todos modos, lo hará bajo su total responsabilidad.







Bueno, ya he visto Weapons, uno de los éxitos del verano. Pero un éxito de verdad, no lo que quieren colarnos con el Superman inútil de James Gunn.

La historia tiene lugar en Maybrook, una pequeña localidad del estado de Pensilvania, donde una noche, a las 2:17 a.m., 17 niños de una misma clase salen corriendo de sus casas al mismo tiempo y desaparecen, quedando solamente uno de los alumnos Alex Lilly (Cary Christopher). La desaparición de los niños provoca un gran escándalo en la ciudad y los padres de los niños desaparecidos no dudan en culpar a la profesora de la clase, Justine Gandy (Julia Garner), por lo que el director de la escuela, Marcus Miller (Benedict Wong) se vea obligado a tener que apartarla del colegio, lo que hace que ella se deprima, caiga en el alcoholismo y vuelva a liarse con su ex-novie, el policía Paul Morgan (Alden Ehrenreich), quién ahora está casado con la hija de su superior.

No queriendo quedarse de brazos cruzados, Justine empieza a seguir a Billy, cuyo comportamiento es bastante raro, llegando a descubrir que algo raro ocurre en su casa. No es la única que investiga, Archer Graff (Josh Brolin), el padre de uno de los niños desaparecidos, en vista de la ineficacia de la policía, decide investigar por su cuenta y, viendo el vídeo de la desaparición de su hijo y los de otros niños, consigue averiguar que todos corrieron en la misma dirección, algo que también le lleva a la casa de Billy. Por otro lado, Paul también llega hasta esa casa, donde es llevado por un drogadicto al que acaba de detener quién el dice que, cuando entró a robar en esa casa, vio a los niños desaparecidos en ella.

Tenía muchas ganas de ver esta película porque está escrita y dirigida por Zach Cregger, director de la exitosa Barbarian (2022), película que me gustó mucho e, incluso, llegó a sorprenderme y todo.

De hecho, el éxito de esa película hizo que los estudios se peleasen por adquirir el guion de esta, saliendo ganadora Warner Bros. con Michael De Luca a la cabeza, quién la produjo a través de New Line Cinema. 



Como ya he dicho, la película ha sido todo un éxito, al igual que Barbarian. Con un presupuesto de 38 millones de dólares, solo en EEUU lleva recaudados a día de hoy 143 millones a los que hay que sumar 108 millones más recaudados en el resto del mundo, haciendo un total de 251 millones de dólares.

De hecho, ha estado ocupando el primer puesto del top ten estadounidense hasta que, recientemente, ha sido desbancada por la última entrega de Expediente Warren.

Además, ha sido muy bien recibida por crítica y público por igual.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Como ya he mencionado antes, tenía muchas ganas de ver esta película por lo mucho que me gustó la anterior película de su director.

Una vez vista, puedo decir que esta película también me ha gustado y me ha confirmado del todo que Zach Cregger es un director muy bueno con mucho talento para el cine de terror. Desde luego, estoy deseando mucho ver su película de Resident Evil.

Aunque, también debo decir que me ha gustado menos que Barbarian, ya que hay un detalle en el que he encontrado la película algo decepcionante. Pero, de esto hablaré más adelante. 

Vamos primero con lo bueno.

Como ya he dicho, Cregger es muy bueno dirigiendo terror, como ya demostró en su anterior película. Sabe meter sustos cuando hay que meterlos, sabe muy bien como crear tensión y, sobre todo, sabe hacer algo que muchas películas de terror de hoy en día no consiguen: dar miedo de verdad.

Otra cosa en la que este director destaca es en como contar la historia a través de los puntos de vista de distintos personajes, algo que ya hizo en Barbarian, pero que aquí hace en mucha mayor medida.

Algo que logra también con una eficaz dirección de actores que se ve beneficiada por un muy buen reparto. Julia Garner, Josh Brolin, Alden Ehrenreich, Amy Madigan e, incluso, el niño Cary Christopher, hacen un excelente trabajo en el film.




La película se disfruta mucho, es realmente aterradora y hasta tiene momentos de lo más brutales; especialmente, en la parte final.

¿Cuál es el problema?

El problema está en que la película pierde fuelle en cuanto descubres el misterio que está detrás de la desaparición de los niños. A lo mejor es solo cosa mía, pero descubrir que la causante de todo es una bruja lo encontré un tanto decepcionante y, de no ser por el gran talento de su director, dudo que hubiera podido disfrutar la película hasta el final como si lo he hecho.

Es la gran diferencia con Barbarian. En aquella, a medida que ibas descubriendo los misterios que ocultaba aquella casa, la película se iba volviendo más interesante y se iba haciendo más aterradora. Aquí ocurre lo contrario. La película no se hace menos aterradora, pero si se hace menos interesantes.

Es por ello por lo que, aunque la película me ha gustado mucho, también la he encontrado algo decepcionante y, desde luego, palidece mucho en comparación con Barbarian.

Esto hace también que te des más cuenta de las incoherencias. Barbarian también las tenía, pero las podías pasar fácilmente por alto. Aquí, lamentablemente, no ocurre eso.

No puedes pasar por alto que la ciudad donde transcurre la película tiene a la policía más incompetente del mundo, a los que un simple contratista les tiene que hacer el trabajo. Y no digamos ya el personaje de Alden Ehrenreich, que no es capaz ni de registrar bien a un drogadicto; y, más adelante, cuando acorrala a ese mismo drogadicto en una tienda de campaña, en lugar de apuntarle con la pistola y obligarle a salir, no se le ocurra nada mejor que meter la cabeza para mirar. No me extraña que la protagonista solo lo utilice para aliviar sus penas.




Aunque, los policías no son los únicos incompetentes de ese pueblo, la mayoría de los vecinos también son para hacérselo mirar. Están tan centrados en culpar y señalar con el dedo a la profesora que no se fijan en que el único niño que no ha desaparecido acude solo a hacer la compra y solamente compra latas de sopa.

Yo veo algo así y, una de dos, o el niño tiene de invitado a Andy Warhol o es que en su casa está pasando algo.

Pero, bueno; y con esto vamos resumiendo ya.

Pese a los defectos que he enumerado, Weapons es una muy buena película de terror y, desde luego, no me sorprende nada su éxito. Puede que palidezca en comparación con Barbarian, pero eso no impide que podamos ver el gran talento de su director.