18 de julio de 2026

SUPERBORRACHA (2026)


ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todas formas, lo hará bajo su total responsabilidad.











Si os gustó Superinútil, os va encantar Superborracha.

Pues si, finalmente he visto la película protagonizada por la nueva Supergirl y me dispongo a dar mi opinión sobre ella.

Pero, vayamos por partes.

Al igual que Superman (David Corenswet), Supergirl (Milly Alcock) es una superviviente del planeta Krypton, aunque su historia es muy diferente. Cuando Krypton fue destruido al explotar el núcleo del planeta, el científico Zor-El (David Krumholtz) logra salvar a su esposa, Alura In-Ze (Emily Beecham) y a una gran cantidad de kryptonianos al crear un campo de fuerza alrededor de Argo City que logra evitar que la ciudad sea destruida. Vagando por el espacio, Zor-El y Alura continúan con sus vidas y llegan a tener una hija, Kara. Sin embargo, pronto descubren que la separación de Argo City del resto de Krypton ha sacado a la luz un mineral, la kryptonita, el cual es mortal para los kryptonianos.

Poco a poco, los habitantes de Argo City van sucumbiendo a la kryptonita y van muriendo. Tras la muerte de Alura y caer enfermo, Zor-El decide emular a su hermano, Jor-El, y enviar a Kara a la Tierra en una nave para evitar que ella muera también. Al llegar a la Tierra, Kara es recibida por su primo, Kal-El, quién lleva años viviendo en la Tierra llevando una doble vida como Clark Kent y Superman. Este le da una cálida bienvenida a su prima y la anima a defender la Tierra con él como Supergirl. Pero, Kara no supera el trauma de haber visto morir a su madre y a la gente de Argo City. El actualidad, Kara pasa el tiempo de planeta en planeta emborrachándose y yendo a fiestas con su perro, Krypto, como única compañía. Mientras celebra su 23º cumpleaños con una de sus habituales cogorzas, se cruza con Ruthye Marye Knoll (Eve Ridley), una joven que busca venganza contra Krem de las Colinas Amarillas (Matthias Schoenaerts), líder de una banda de piratas espaciales que asesinó a su familia delante de ella. Ruthye quiere que Kara la ayude, pero esta no está por la labor hasta que Krem roba su nave y deja gravemente herido a Krypto.

A parte de una película protagonizada por Supergirl, esta es también la segunda película que nos llega del DC Universe creado por James Gunn desde que está al frente de DC Studios y que ejerce de productor junto a Peter Safran, el otro jefe de DC Studios. Craig Gillespie, director de películas como Yo, Tonya (2017) o Cruella (2021), es quién dirige la película con guion de Ana Nogueira, guionista también de la futura película de Wonder Woman.

Milly Alcock, actriz que saltó a la fama al dar vida a la joven Rhaenyra Targaryen en la primera temporada de House of the Dragon, es la actriz que da vida a la chica de acero, de quién ya tuvimos un primer vistazo el año pasado en una pequeña aparición que hizo en el Superman de James Gunn donde ya nos daban una idea de por donde iban a ir los tiros en esta película.

Sobre como le está yendo, pues le está yendo como el culo.




Con un presupuesto de entre 170 y 186 millones de dólares, a día de hoy solo lleva recaudados 117 millones en todo el mundo. Un fracaso en toda regla que, a diferencia del Superman de Gunn, no van a poder disimular.

Además, esta vez la crítica no está ayudando, ya que la película está teniendo unas críticas nefastas. La opinión del público está siendo algo más positiva, pero no mucho.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Digo a su favor que, cinematográficamente hablando, es mejor que la película de Superman de James Gunn. Aunque, claro, eso tampoco es decir mucho ya que la película de Gunn es una puta mierda que no hay por donde cogerla por mucho que la crítica y un montón de fanboys que parecen más miembros de una secta que otra cosa trataran por todos los medios de hacernos creer lo contrario.

También digo a su favor que, de momento, es lo mejor que nos ha dado el DC Universe. Aunque, digo lo mismo, eso tampoco es decir mucho, ya que todo lo visto hasta ahora del DCU es pura mierda. A parte del Superman de Gunn, tenemos la serie de animación Creature Commandos, que es otra putísima mierda, una muy buena idea y una buena animación totalmente desperdiciadas a causa de los nefastos guiones de Gunn; que, encima, salía en los créditos dándoselas de escritor. Y, además, tenemos la segunda temporada de Peacemaker, que fue una decepción total con respecto a la primera.

Si, la película mejora en comparación con lo visto hasta ahora del DCU, pero eso no quita que esta película sea también...


...UNA PUTA MIERDA


Para empezar, se supone que la película se inspira en Superman: Woman of Tomorrow, el célebre cómic de 2022 de Tom King y Bilquis Evely -de hecho, al principio la película iba a llevar el subtítulo de Woman of Tomorrow -, sin embargo, tal y como me esperaba, lo único que tenemos del cómic son algunas referencias y elementos fácilmente reconocibles para quién haya leído el cómic, pero nada más. 

Al final, lo que tenemos es más una space opera en la línea de Star Wars, Star Trek o, incluso, los Guardianes de la Galaxia de Gunn, pero todo hecho de forma torpe y chapucera.

Por poner un ejemplo, mientras en Star Wars, Star Trek o Guardianes de la Galaxia veíamos universos lleno de mundos completamente distintos unos de otros, aquí todos los mundos que visitan son exactamente iguales. En serio, se pasan todo el tiempo viajando de un planeta a otro pero no da en ningún momento la sensación de que se hayan movido del mismo planeta porque allá donde van todo es igual, la misma geografía, las mismas ciudades, las mismas razas alienígenas viviendo juntas y revueltas...

No sé si es porque en este nuevo DCU el espacio va a ser así o, simplemente, los encargados del diseño de producción son una panda de vagos. Me valen las dos respuestas.

Luego tenemos que la película es terriblemente aburrida. La película de 1984 con Helen Slater también lo era pero, al menos, era porque la mayor parte del tiempo no pasaba nada. Aquí tienen más delito porque no paran de pasar cosas todo el tiempo, pero son cosas tan insulsas que a penas despiertan interés. Encima, cuando parece que la película va a despegar de una vez, vuelve a estancarse y sigue siendo aburrida.

Ni las escenas de acción salvan a este engendro, ya que la mayoría son torpes y chapuceras y, para colmo, las pocas que llegan a ser algo espectaculares las ponen en segundo plano. 

Desde luego, Craig Gillespie no vale para dirigir acción y aquí lo demuestra con creces.

Aunque, sin duda, la que suspende aquí es Ana Nogueira, porque el guion es una completa chapuza; miedo me da lo que esta tipa vaya a hacer con Wonder Woman.




Empezando por los villanos, que son una mierda. Krem y sus piratas espaciales parecen salidos de una de esas copias cutres de Mad Max que se hacían en los 80 y que iban directas a los videoclubs. Pero, a parte de eso, son villanos sin superpoderes a los que Supergirl, una vez entrando en contacto con el Sol amarillo, los puede derrotar en cuestión de segundos sin siquiera despeinarse. Así que, para que la película no se acorte mucho, el guion trata de arreglárselas para que Supergirl tenga dificultades para poder enfrentarse a ellos todo el tiempo.

Y mira que había mil formas argumentales de hacer esto sin resultar cutres ni dar vergüenza ajena. Pero NO. Todo lo hacen a base de estupideces como que a Supergirl la envenenen, la engañen para ir a un planeta con Sol verde -que ya hablaré más adelante de esto, porque tela -o que Krem se saque flechas de kryptonita del culo. 

Todo ello para terminar en una batalla final espectacular pero que dura dos telediarios todo para culminar en un final de lo más estúpido donde le dan la vuelta al final de cómic.

A lo largo de la película tenemos a Supergirl diciéndole constantemente a Ruthye que no debe vengarse de Krem porque eso sería malo para ella, soltándole todo ese rollo de que la venganza es mala y bla, bla bla. A parte de lo chocante que resulta ver a una borracha a la que todo se la suda dar ese tipo de lecciones, al final tenemos la típica escena en la que Ruthye va a matar a un derrotado Krem pero Supergirl la persuade de que no lo haga con todo ese rollo que he mencionado antes y, tras convencerla, va la propia Supergirl y mata al villano a sangre fría.

No quiero decir que no disfrutase viendo morir a ese hijo de la gran puta, ya que este Krem es muy diferente al del cómic y con él no había redención posible. Lo que pasa es que esa escena echa por tierra todo ese viaje del héroe -en este caso, de la heroína -por el que pasa la protagonista durante toda la película y hace difícil de creer que deje atrás la mala vida y al final se vuelva con Superman a defender la Tierra. Patético.

Aunque, para cagadas monumentales está el momento más estúpido que he visto en muchos años y no sé por qué a Ana Nogueira no se le cae la cara de vergüenza por haber escrito algo así, porque a mi si me produce una vergüenza ajena terrible. Puede que esta película, en conjunto, sea superior al Superman de Gunn, pero esta estupidez supera a cualquiera de las estupideces de esa película; y eso que estas eran muchas.

Hablo del mencionado momento en el que a Supergirl le tienden una trampa llevándola a un planeta con un Sol verde, el cual es letal para los kryptonianos. A parte de que eso hace que la protagonista de este film pase una buena parte del tiempo fuera de cuadro, la forma en como es llevada a ese planeta es para hacérselo mirar.

Ella interroga a un criminal extraterrestre para que la lleve a donde se esconden Krem y sus piratas y este la convence para ponerse un saco en la cabeza y así no reconocer el camino. Ya el hecho de que Supergirl se preste a algo así con unos criminales que te venderían por cuatro duros resulta demasiado gilipollas, pero es que ese saco es una medida inútil para alguien que tiene rayos X en los ojos. A menos que le hubieran puesto un cubo de plomo en la cabeza, Supergirl hubiera visto sin ningún problema por donde la llevaban y, al acercarse al planeta, incluso al entrar al sistema solar, se hubiera dado cuenta de que se acercaban a un planeta con un Sol verde, el cual ella sabe que son letales para ella y los de su raza, por lo que no hubiera caído en la trampa.

¿Creéis que Supergirl hace todo esto que acabo de decir?

¡Mis cojones 33! En todo el viaje solamente utiliza la visión de rayos X para mirar el reloj donde se ve el tiempo de vida que le  queda a krypto. Unos criminales que venden a la gente por cuatro duros la llevan a ciegas a un planeta desconocido donde el villano principal tiene su guarida y lo único que se le ocurre hacer con la visión de rayos X es mirar un puñetero reloj.

La chica de este mítico spot de los años 90 es el doble de lista que esta chica de acero.

Así están las cosas, el nuevo Superman es un inútil y su prima también. Y todavía no han llegado el Batman padre primerizo y una Wonder Woman de la que aún no sabemos nada pero, tal y como están las cosas, no me extrañaría nada que parezca salida de un episodio de Sexo en Nueva York.


LES ESTA QUEDANDO UN DCU PRECIOSO...


Eso si, debo decir que el personaje de Lobo, interpretado por Jason Momoa, está muy bien y los momentos que sale la película despega un poco; por desgracia, no sale mucho. 

Desde luego, este Lobo pide a gritos tener su propia película, la cual, teniendo en cuenta los criterios de James Gunn, no la vamos a ver en la puta vida.

En fin vamos terminando ya porque si me pongo a enumerar todas las gilipolleces de esta película termino convirtiéndome en un esqueleto cubierto de telas de araña.




Le tenía fe a esta película, la verdad; mucha más fe que al Superman de James Gunn. De hecho, lo único que me daba miedo es cuanto había metido Gunn sus zarpas en ella. Y las ha metido, se nota, sobre todo, en escena como el encuentro con Superman al final; en ese apartamento que me gustaría saber como lo ha pagado porque me parece a mi que con el sueldo de un reportero no me da para pagarlo.

Sin embargo, aunque Gunn no hubiera metido sus zarpas en ella, esta película estaba abocada al desastre. Una pena el desperdicio que se hace aquí de un gran personaje -no soy muy fan de Superman, pero si lo soy de Supergirl -y un buen cómic.

Lo único bueno de este montón de mierda es que hace quedar mejor a la película de 1984 con Helen Slater y me hace apreciar más la serie de Tv protagonizada por Melissa Benoist y a la Supergirl interpretada por Sasha Calle que apareció en la película The Flash (Andy Muschietti, 2023).

Por quién más lo siento es por Milly Alcock, que es una buena actriz y en la película se esfuerza por hacer un buen trabajo frente a un guion empeñado en ridiculizarla; además de que el traje -aunque sea una sucesión del chándal de estar por casa de Superman -le queda muy bien. 

Desde luego, como el resto del DCU sea igual o peor a lo que llevamos visto ya, apaga y vámonos.




26 de junio de 2026

SUPERGIRL (1984)









 

Vamos a hablar de Supergirl. Pero no de la película del DC Universe que se estrena hoy -más que nada, porque aún no la he visto -, sino de la primera adaptación cinematográfica de este personaje creado por 
Otto Binder y Al Plastino en 1959.

Cuando se estrenó Man of Steel (Zack Snyder, 2013), antes de ver la película hice reviews de las películas de Superman que se habían hecho hasta entonces, así que creo justo que, antes de ver esta nueva película, analice antes esta otra película.

Dirigida por Jeannot Szwarc, director de Tiburón 2 (1978), y con guion de David Odell, guionista de Cristal Oscuro (Jim Henson y Frank Oz, 1982) y Masters del Universo (Gary Goddard, 1987), la película es un spin-off de las películas de Superman protagonizadas por Christopher Reeve, aunque este no aparece en la película a pesar de que lo intentaron, teniendo que sacarse de la manga que Superman se encontraba luchando por la paz en otra galaxia para justificar su ausencia en la película -aunque si llegamos a verle en un póster -.

La actriz Helen Slater fue la encargada de dar vida a Supergirl, mientras que en su reparto teníamos a Faye Dunaway como la villana Selene, a Mia Farrow como Alura, la madre de Supergirl, y Peter O'Toole como Zaltar, un científico kryptoniano creado para la película. Marc McClure, repitiendo el papel de Jimmy Olsen, fue el nexo de unión con la saga del hombre de acero mientras que Maureen Teefy dio vida a Lucy Lane, la hermana de Lois Lane.




Los responsables de la saga esperaban solventar con esta película los flojos resultados de Superman III (Richard Lester, 1983), pero la cosa les salió mal, ya que la película fue un enorme fracaso, recaudando tan solo 14´3 millones de dólares con un presupuesto de 35 millones, lo que hizo que Alexander Salkind e Ilya Salkind, los dueños de la franquicia, terminaran vendiéndole los derechos a la Cannon y ya vimos las consecuencias que tuvo.

Además de eso, la crítica la machacó y la opinión del público no fue nada positiva.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Digo a su favor que esta película no es mala del todo, no nos encontramos ante un ultra-brodio ni nada por el estilo. Tampoco es una película del todo buena, más bien una película regulera tirando a aceptable.

El gran problema de la película es que es ABURRIDISIMA.

No llega al nivel de aburrimiento de Superman Returns (Bryan Singer, 2006), eso si, pero se entiende su fracaso porque la película es soporífera. Ni que decir tiene que me la revisé recientemente para escribir esta review y parte de la película me la he pasado durmiendo.

A parte de que el ritmo es muy lento, tenemos que durante gran parte de la película no ocurre prácticamente nada. Tenemos algunas escenas de acción, como la de la excavadora, para que Supergirl pueda lucirse que están bastante bien, pero la mayor parte del tiempo esto parece una comedia romántica o un culebrón, ya que la protagonista y la villana principal se pasan casi todo el tiempo peleándose por el mismo tío, el jardinero interpretado por Hart Bochner, el actor que luego interpretaría a Ellis en La Jungla de Cristal (John McTiernan, 1988).

Así es, Supergirl y Selena se pelean en esta película por el tipo que le tiraba los tejos a la esposa de John McClane.

Y luego está la parte que transcurre en el colegio privado, la cual recuerda a la película Private School (Noel Black, 1983), pero sin desnudos; aunque la escena de la ducha no está mal si se le echa imaginación.




Y mejor no hablo ya de los momentos en los que Supergirl se cambia de ropa -ropa que, por cierto, aparece como por arte de magia -como si estuviera en un vídeo de Instagram o cuando se pone a dar saltos entre los árboles como si estuviera en un anuncio de compresas.

En fin, como ya he mencionado antes, no me sorprende su fracaso, ya que es una película muy difícil de ver entre el aburrimiento que produce la película en si y la vergüenza ajena que dan cosas como lo que he mencionado de la ropa. Sin embargo, debo decir que yo la he visto mucha veces, ya que la tengo en DVD -comprada en un CeX, eso si -, y siempre que la pasan por Tv me animo a verla.

¿Y por qué hago esto?

Pues por qué va a ser, porque Helen Slater está buenísima y el traje de Supergirl le sienta de maravilla. Si no fuera porque solo tenía cuatro años cuando se estrenó este film, la hubiera visto en el cine, fijo. Me hubiera aburrido una barbaridad, como con Superman Returns, pero al menos aquí la habría tenido a ella para hacerme la sesión más agradable, mucho mejor que el marcapaquetes de Brandon Routh.

A la espera de ver que hace Rhaenyra Targaryen, para mi Slater sigue siendo la mejor Supergirl cinematográfica pese a que me gustó mucho la chica de acero interpretada por Sasha Calle en The Flash (Andy Muschietti, 2023), otra buena Supergirl desperdiciada, al igual que esta, que merecía una película mejor en lugar de una película regulera y aburrida.




Eso si, no hago comparaciones con las Supergirls televisivas, como Laura Vandervoort en Smallville o Melissa Benoist en la serie del ArrowVerse; quién, por cierto, contó con Slater dando vida a su madre adoptiva.

Bueno, vamos resumiendo ya.

Como ya he dicho, Supergirl no es mala del todo. Pese a algunos diálogos tontos y situaciones ridículas -¿de verdad esto lo escribió el guionista de Cristal Oscuro? -, no estamos ante un ultra-bodrio como Superman IV: En Busca de la Paz (Sidney J. Furie, 1987), pero si a años luz de una gran película como Superman (Richard Donner, 1978).

Su mayor problema es que es terriblemente aburrida y que desperdicia por completo a una estupenda Supergirl cinematográfica que podría haber dado hasta para una saga completa.




8 de febrero de 2026

RETURN TO SILENT HILL (2026)

 

ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún, que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todos modos, lo hará bajo su total responsabilidad.







Vamos con esta película, la tercera traslación a la gran pantalla de la popular franquicia de videojuegos de Konami.

Pero, vayamos por partes.

En el pasado, James Suderland (Jeremy Irvine), un joven pintor que se encuentra viajando en su coche, se encuentra con Mary Crane (Hannah Emily Anderson), a quién le hace perder el autobús cuando trataba de irse de su pueblo, Silent Hill. Ambos terminan enamorándose y terminan viviendo juntos en ese pueblo.

En el presente, James vive solo en la ciudad, atormentado, alcohólico y en psicoanálisis. Cuando recibe una carta de Mary invitándole a regresar a Silent Hill, no se lo piensa dos veces y regresa al pueblo, el cual encuentra cubierto de niebla y ceniza y prácticamente abandonado a causa de una extraña enfermedad que ha causado muchas muertes.

Silent Hill fue llevado por primera vez al cine en una película de 2006 dirigida por el francés Christophe Gans. Una película que, aunque no gustó a la crítica, si gustó al público y rápidamente se convirtió en una película de culto.

Después, se hizo una secuela, Silent Hill: Revelation 3D (2012), escrita y dirigida por M. J. Bassett, que no hizo una muy buena taquilla -aunque se libró del fracaso gracias a su bajo presupuesto -, pero fue mucho más machacada por la crítica que la primera y tampoco agradó a gran parte del público.




Después de esto, la franquicia parecía muerta en el cine hasta que, sorpresivamente, se puso en marcha esta película, donde Christophe Gans regresa como director. Este nuevo film es un completo reinicio de la saga inspirado en el segundo videojuego de la franquicia, Silent Hill 2, lanzado en 2001 y con un reciente remake lanzado en 2024.

La película no se estrena en España hasta el próximo 19 de febrero, pero ya lleva tiempo estrenada en muchos países.

En taquilla, las cosas no le han ido nada bien, incluso peor que a sus predecesoras, con una recaudación global de 13 millones de dólares con un presupuesto de 23 millones. Un fracaso en toda regla.

A esto hay que unir unas críticas desastrosas y un recibimiento del público bastante negativo.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Como ya he mencionado antes, la película no se estrena en España hasta febrero, pero me las he apañado para verla por métodos poco ortodoxos porque le tenía muchas ganas, la verdad.

Para empezar, me gustan mucho los videojuegos de la franquicia -al menos, los primeros -, siendo Silent Hill 3 uno de mis videojuegos favoritos. En cuanto a las películas, me gustó mucho la primera y, pese a que se llevó muchos palos, me gustó mucho también Silent Hill: Revelation 3D.

Es por ello que esperaba mucho esta película, la cual pintaba muy bien por sus tráilers y promociones y porque, además, recuperaba como director a Christophe Gans, que hizo un excelente trabajo en la película de 2006 y, además, es un estupendo director, responsable de películas muy buenas, como Crying Freeman: Los Paraísos Perdidos (1995), El Pacto de los Lobos (2001) o La Bella y la Bestia (2014) -que le daba cien patadas a la versión que hizo Disney con Hermione Granger -.

Con esas expectativas he visto esta película esperando una tercera buena película basada en los videojuegos de Silent Hill que añadir a mi lista. Sin embargo, he terminado llevándome... 


...LA PRIMERA GRAN DECEPCION DEL AÑO


Para empezar, pienso que su principal problema es que hayan querido hacer una adaptación de Silent Hill 2; una adaptación muy libre, eso si, pero una adaptación de todos modos.

Para mi, lo que mejor funcionaba de la película de 2006 era que no adaptaba ningún videojuego en especial, sino que se trataba de una historia libre ambientada en el universo de los videojuegos manteniéndose fiel a estos. Silent Hill: Revelation 3D, en cambio, si estaba claramente inspirada en Silent Hill 3. Pero solamente estaba inspirada, no se trataba de una adaptación en toda regla; al menos, yo no la veo como tal -quizá será por eso por lo que me gusta tanto -.




Pero aquí si que han querido hacer una adaptación y ahí es donde la han cagado. No porque se trate de una adaptación muy libre, porque las adaptaciones libres funcionan cuando están bien hechas, el problema es que esta no lo está.

Debo decir que, como película, no es mala del todo. Visualmente está muy bien, además de que recrea bastante bien la atmósfera de los videojuegos algunos momentos icónicos de Silent Hill 2. Ahí se ha notado bastante la mano de Gans como director.

En cambio, de quién si hemos notado la ausencia es de Roger Avary en el guion. Recordemos que Avary, co-guionista de Pulp Fiction (Quentin Tarantino, 1994), fue quién escribió la película de 2006; además de que ya había trabajado anteriormente con Gans con una participación no acreditada en el guion de Crying Freeman.

Aquí Gans no ha vuelto a contar con Avary -puede que por los problemas que este tuvo con la ley -y se ha encargado él mismo del guion junto con otros dos guionistas; uno de ellos guionista del reboot de El Cuervo -eso explica muchas cosas -. Y el resultado al final ha sido lamentable, con una película que comienza muy bien y te hace tener esperanzas de que vas a ver una buena película, pero luego, a medida que avanza, se vuelve todo un puñetero caos, dando la sensación de que ni Gans ni los otros guionistas sabían ni por donde tenían que tirar y todo es ir dando palos de ciego. Encima, con un ritmo, que hace que la película aburra totalmente.

Al final es todo un sin sentido que termina con un ¿Final feliz? que yo creo que metieron con calzador esperando compensar al público por la paja mental que acaban de tragarse. Igual que metieron con calzador a la psicoterapeuta, un personaje completamente anodino que yo pienso que está en la película solo para tratar de explicarnos un poco lo que sucede porque creo que hasta Gans es consciente de que ni Sherlock Holmes iba a entender lo que pasa aquí.

También, para explicarnos lo que ocurre, tenemos una serie de flashbacks entre medias que nos muestran la relación entre James y Mary y como esta se va deteriorando por la relación que tiene ella con el Culto, ofreciéndonos una escena ritual que es de lo más perturbadora. Estos flashbacks no están mal, la verdad, pero tampoco mejoran mucho el conjunto.

Luego, en lo que a la parte fiel al videojuego se refiere, ya he dicho que la película visualmente está muy bien hecha y recrea muy bien la atmósfera de los videojuegos, como he mencionado antes también.

Pero, más allá de eso, en lo que a guion se refiere, la película va de cagada en cagada. Especialmente, con lo que hacen con varios de los personajes del videojuego. Como el personaje de Eddie, que para lo que hace en la película, se lo podrían haber ahorrado.

Luego tenemos a Laura, que lo que hacen aquí con ella es de juzgado de guardia. Visualmente, le han cambiado por completo su aspecto y parece más un fantasma salido de las películas de Expediente Warren. Sin embargo, eso no es lo peor que hacen con ella, lo peor es que, argumentalmente hablando, le dan por completo la vuelta al personaje.




Esto podría tener pase si hubiera visto la película doblada, porque podría hacer que, aunque el personaje se llame Laura, no sea la misma Laura del videojuego. Como hago con el personaje de Jon Snow en Silent Hill: Revelation 3D, que aunque se llame Vincent, yo no o veo ni por asomo como el Vincent del videojuego y pienso en él como personaje completamente diferente que se llama igual. Aquí podría hacer lo mismo con Laura, el problema es que he visto la película en voz original y la actriz que le da vida es Evie Templeton, la misma que le pone voz en el remake de Silent Hill 2, así que al escuchar su voz no puedo imaginarla como un personaje diferente que tiene el mismo nombre.

Y luego tenemos a Angela y a María que, a diferencia del videojuego, aquí pasan sin pena ni gloria. Para colmo, hacen una mezcla de personajes, haciendo que estas, al igual que Laura, sean distintas representaciones de Mary, algo que, aunque ya lo intuimos de primeras, nos revelan de forma muy patética con la lápida de un cementerio. Y lo mismo ocurre con el mencionado Eddie, que es representado como una versión perdedora de James, ya que este menciona que quería ser pintor. 

Porque hacen como que el viaje a Silent Hill ocurre solo en la mente de James, quién se encuentra atado en una cama de hospital. Pero, esto es algo que tampoco queda muy claro porque, como ya he mencionado antes, al llegar a este momento la película que ha vuelto un puñetero caos que ni sus propios responsables entienden.

Y, para rematar, dos elementos muy característicos de los videojuego, el icónico Pyramid Head y las Enfermeras, las tenemos en la película, pero ambos metidos con calzador. Pyramid Head a penas aparece en un par de escenas y, encima lo convierten también en otra de las representaciones de James. En cuanto a las Enfermeras, a penas aparecen en una escena, algo habitual, el problema es que aquí da la sensación de que, mientras hacían la película, alguien se acordó de ellas en el último momento y decidió meterlas.

En fin, vamos resumiendo ya.

Return to Silent Hill es la decepción hecha película. Se esperaba mucho de ella, sobre todo con el regreso de Christophe Gans, pero este regreso solo se ha notado en el apartado visual, uno de los puntos positivos que tiene este film junto con el trabajo de sus protagonistas.

Una completa paja mental que solo se entiende a medias si has jugado al videojuego Silent Hill 2 -especialmente, el remake -, porque quienes no lo hayan jugado lo más seguro es que terminen más perdidos que un burro en un garaje. De ahí que hasta tengan que sacarse una anódina psicoterapeuta para tratar de explicar un poco lo que ocurre aquí.

La peor de las tres, sin duda. Cuando veo una película por los métodos poco ortodoxos, me haya gustado o no, luego suelo ir a verla a los cines cuando se estrena en España para compensar -más en estos momentos en que los cines necesitan todo el apoyo del mundo -, pero no sé si con está película hacer una excepción.



5 de enero de 2026

AVATAR: FUEGO Y CENIZA (2025)

 

ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quienes no la hayan visto aún, que se abstengan de leer lo que viene a continuación y, si deciden hacerlo de todas maneras, lo harán bajo su total responsabilidad.









Bueno, si habéis visto mi resumen del año del otro blog, ya sabréis un poco mi opinión sobre esta película, la tercera de la exitosa saga creada por James Cameron en 2009 y uno de los últimos grandes estrenos del pasado 2025.

Me hubiera gustado haber escrito esta review antes, pero no tuve tiempo y creo que se merece que de una opinión más detallada de ella, que es lo que voy a hacer.

Pero, vayamos por partes.

Tras lo ocurrido en la anterior película, Jake Sully (Sam Worthington) y su familia se han instalado definitivamente en Metkayina. Pero, las cosas no van muy bien, ya que la familia tiene que lidiar con la muerte de Neteyam (Jamie Flatters), el hijo mayor, algo que ha afectado especialmente a Neytiri (Zoe Saldaña), quién ha desarrollado un odio a los humanos tan grande que hasta llega a despreciar a Spider (Jack Champion), el hijo del Coronel Quaritch (Stephen Lang) que fue adoptado por la familia. Además, la convivencia con Spider se hace difícil al no poder respirar la atmósfera de Pandora.

Esto lleva a Sully a tomar la drástica decisión de llevar a Spider de vuelta con los humanos. Pero, para que no se sienta abandonado, toda la familia lo acompaña en el viaje que realizan con unos mercaderes Na'vi. Pero, en plena travesía, el convoy es atacado por los Mangkwan, un clan Na'vi de ideas radicales liderado por la despiadada Varang (Oona Chaplin). Los Mangkwan incendian y saquean las naves y persiguen a los supervivientes, como a Sully y su familia, quienes quedan separados y deben huir a través de la jungla. Pero, no solo de los Mangkwan, ya que Quaritch acude al lugar con intención de vengarse de Sully y recuperar a su hijo. Este tiene un primer encuentro con Varang y los Mangkwan que no es nada agradable, pero después ve en ellos unos potenciales aliados y terminará logrando una alianza entre ellos y los humanos. Mientras, en la huida, la máscara de Spider se queda sin energía, lo que pone su vida en peligro, ya que la máscara de repuesto quedó en el convoy, ahora destruido y tomado por los Mangkwan. Esto lleva a Kiri (Sigourney Weaver), la hija del avatar de la Dra. Grace Augustine, a conectar su cola con él y el joven adquiere la habilidad de respirar la atmósfera de Pandora. Esto le hace aún más peligrosa, ya que si cae en manos de los humanos estos pueden reproducir esa habilidad y tendrían menos problemas para asentarse en Pandora.




James Cameron rodó esta película simultáneamente con la anterior entrega, Avatar: El Sentido del Agua (2022). De hecho, ambas iban a ser una sola película, pero Cameron decidió separarlas.

Aún quedan otras dos entregas más para completar la saga, previstas para 2029 y 2031, pero aún se desconoce si se llegarán a rodar; hasta el propio Cameron ha manifestado la posibilidad de no hacer esas dos películas y dedicarse a otros proyectos -algo que yo agradecería mucho -. Sin embargo, todo dependerá de como le vaya a esta película.

En el momento que escribo esto, la película lleva recaudados 265 millones de dólares en EEUU y 669 millones en el resto del mundo, haciendo un total de 934 millones de dólares; no obstante puede que ya haya superado los mil millones. Un éxito, si, pero inferior a sus predecesoras y no parece que vaya a superar los dos mil millones, como si hicieron estas. De todas maneras, después de un año tan flojo en lo que a taquilla se refiere, estas cifras serán muy bienvenidas.

Además, las críticas siguen siendo buenas, aunque bastante inferiores a las de sus predecesoras, pero la opinión del público sigue siendo muy favorable.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Como ya dejé claro en mi resumen de fin de año del blog matriz, considero esta película una de las decepciones del año, al igual que su predecesora, la cual es una película bastante superior a la primera entrega, Avatar (2009), pero llegó a gustarme menos que aquella porque, en el fondo, me pareció estar viendo la misma película, ya que, pese a su cambio de ubicación por un entorno más oceánico, Cameron nos dio más de lo mismo.

Pues prácticamente lo mismo se podría decir de este film. Aunque, si debo decir que he encontrado esta película más disfrutable que su predecesora y, además, se agradece que hayan metido a otros villanos a parte de los humanos; el problema es que, a pesar de ello, la amenaza sigue siendo la misma.




Para empezar, hablaré del apartado técnico y visual donde, al igual que las anteriores películas, este film aprueba con matrícula, ya que visualmente es una obra maestra, ya que este es el punto fuerte de la saga. Los efectos especiales, el diseño de producción o el uso de las 3D siguen siendo de lo mejor, lo mismo que las escenas de acción, tan espectaculares y trepidantes como siempre. 

Hasta aquí todo muy bien, ya que el apartado técnico es lo más trabajado de esta saga por parte de Cameron. El problema, como siempre, está en el guion donde, aunque se nota cierta mejoría al contar con la ayuda de Amanda Silver, Rick Jaffa y otros guionistas, sigue siendo el talón de Aquiles.

Aunque, el mayor problema es que Cameron no quiera explorar más este universo que él mismo ha creado y que tiene un sin fin de posibilidades. Pero no, el tipo se empeña en seguir metiéndonos con cucharón el mensaje ecologista y anti-colonialista, el cual ya quedó bien claro en la primera película y, que está bien que lo quiera mantener en las secuelas, pero no a costa de seguir centrando las tramas en ello.

Ese es problema de Cameron, que se ha vuelto últimamente muy comodón. Y hablo del mismo Cameron que dirigió Aliens: El Regreso (1986) y Terminator 2: El Día del Juicio Final (1991), dos secuelas fieles a sus predecesoras -una de ellas, dirigida también por él -, pero a la vez muy diferentes de ella, cosa que lamentablemente no ocurre en esta saga.

Aunque, aquí ha tenido la oportunidad de hacer algo distinto pero, lamentablemente, la ha desperdiciado.

Sin duda, la mejor parte de la película es, sin duda, la primera. El viaje con los mercaderes del aire me ha parecido genial; aunque, me hubiera gustado que hubiera sido más denso. Luego, el ataque de los Mangkwan es de lo más brutal e impresionante, llegó a parecerme un Mad Max en el aire. Y, luego, toda esa parte de supervivencia en la jungla me ha gustado mucho y, si la película hubiera seguido por ese camino, el resultado hubiera sido mejor, sin ninguna duda.

Pero no, Cameron nos saca de la jungla y hace que los Mangkwan se alíen con los humanos para seguir dándonos más de lo mismo. Encima, ahora hasta se remakea a si mismo haciendo que Quaritch enamorándose de Varaang y uniéndose más a su clan, de la misma manera que Sully se enamoraba de Neytiri y se unía más a su clan en la primera película.




Y no digamos ya que, al igual que en la primera, otra vez tiene que intervenir la diosa Eywa en la batalla final. Para colmo, esto me confirma uno de los peores temores que tenía desde la segunda película: el avatar de Sigourney Weaver es la Virgen María.

En fin, vamos resumiendo ya.

Puede que esta tercera entrega me haya gustado más que la segunda pero, al igual que aquella, también la considero una decepción. Cameron tenía la oportunidad de llevar la saga a otro nivel, pero la ha desperdiciado.

Aunque, vale la pena verla en cines y en 3D, al menos una vez, por su brillante acabado visual, pero nada más.

Desde luego, pocas ganas tengo de que Cameron haga la cuarta y la quinta entrega, salvo que, de una vez, le de por de por dejar de lado la guerra entre Na'vi y humanos y se decida de una vez a explorar más este universo que ha creado, el cual tiene un sin fin de posibilidades si se le echa imaginación.