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8 de febrero de 2026

RETURN TO SILENT HILL (2026)

 

ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún, que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todos modos, lo hará bajo su total responsabilidad.







Vamos con esta película, la tercera traslación a la gran pantalla de la popular franquicia de videojuegos de Konami.

Pero, vayamos por partes.

En el pasado, James Suderland (Jeremy Irvine), un joven pintor que se encuentra viajando en su coche, se encuentra con Mary Crane (Hannah Emily Anderson), a quién le hace perder el autobús cuando trataba de irse de su pueblo, Silent Hill. Ambos terminan enamorándose y terminan viviendo juntos en ese pueblo.

En el presente, James vive solo en la ciudad, atormentado, alcohólico y en psicoanálisis. Cuando recibe una carta de Mary invitándole a regresar a Silent Hill, no se lo piensa dos veces y regresa al pueblo, el cual encuentra cubierto de niebla y ceniza y prácticamente abandonado a causa de una extraña enfermedad que ha causado muchas muertes.

Silent Hill fue llevado por primera vez al cine en una película de 2006 dirigida por el francés Christophe Gans. Una película que, aunque no gustó a la crítica, si gustó al público y rápidamente se convirtió en una película de culto.

Después, se hizo una secuela, Silent Hill: Revelation 3D (2012), escrita y dirigida por M. J. Bassett, que no hizo una muy buena taquilla -aunque se libró del fracaso gracias a su bajo presupuesto -, pero fue mucho más machacada por la crítica que la primera y tampoco agradó a gran parte del público.




Después de esto, la franquicia parecía muerta en el cine hasta que, sorpresivamente, se puso en marcha esta película, donde Christophe Gans regresa como director. Este nuevo film es un completo reinicio de la saga inspirado en el segundo videojuego de la franquicia, Silent Hill 2, lanzado en 2001 y con un reciente remake lanzado en 2024.

La película no se estrena en España hasta el próximo 19 de febrero, pero ya lleva tiempo estrenada en muchos países.

En taquilla, las cosas no le han ido nada bien, incluso peor que a sus predecesoras, con una recaudación global de 13 millones de dólares con un presupuesto de 23 millones. Un fracaso en toda regla.

A esto hay que unir unas críticas desastrosas y un recibimiento del público bastante negativo.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Como ya he mencionado antes, la película no se estrena en España hasta febrero, pero me las he apañado para verla por métodos poco ortodoxos porque le tenía muchas ganas, la verdad.

Para empezar, me gustan mucho los videojuegos de la franquicia -al menos, los primeros -, siendo Silent Hill 3 uno de mis videojuegos favoritos. En cuanto a las películas, me gustó mucho la primera y, pese a que se llevó muchos palos, me gustó mucho también Silent Hill: Revelation 3D.

Es por ello que esperaba mucho esta película, la cual pintaba muy bien por sus tráilers y promociones y porque, además, recuperaba como director a Christophe Gans, que hizo un excelente trabajo en la película de 2006 y, además, es un estupendo director, responsable de películas muy buenas, como Crying Freeman: Los Paraísos Perdidos (1995), El Pacto de los Lobos (2001) o La Bella y la Bestia (2014) -que le daba cien patadas a la versión que hizo Disney con Hermione Granger -.

Con esas expectativas he visto esta película esperando una tercera buena película basada en los videojuegos de Silent Hill que añadir a mi lista. Sin embargo, he terminado llevándome... 


...LA PRIMERA GRAN DECEPCION DEL AÑO


Para empezar, pienso que su principal problema es que hayan querido hacer una adaptación de Silent Hill 2; una adaptación muy libre, eso si, pero una adaptación de todos modos.

Para mi, lo que mejor funcionaba de la película de 2006 era que no adaptaba ningún videojuego en especial, sino que se trataba de una historia libre ambientada en el universo de los videojuegos manteniéndose fiel a estos. Silent Hill: Revelation 3D, en cambio, si estaba claramente inspirada en Silent Hill 3. Pero solamente estaba inspirada, no se trataba de una adaptación en toda regla; al menos, yo no la veo como tal -quizá será por eso por lo que me gusta tanto -.




Pero aquí si que han querido hacer una adaptación y ahí es donde la han cagado. No porque se trate de una adaptación muy libre, porque las adaptaciones libres funcionan cuando están bien hechas, el problema es que esta no lo está.

Debo decir que, como película, no es mala del todo. Visualmente está muy bien, además de que recrea bastante bien la atmósfera de los videojuegos algunos momentos icónicos de Silent Hill 2. Ahí se ha notado bastante la mano de Gans como director.

En cambio, de quién si hemos notado la ausencia es de Roger Avary en el guion. Recordemos que Avary, co-guionista de Pulp Fiction (Quentin Tarantino, 1994), fue quién escribió la película de 2006; además de que ya había trabajado anteriormente con Gans con una participación no acreditada en el guion de Crying Freeman.

Aquí Gans no ha vuelto a contar con Avary -puede que por los problemas que este tuvo con la ley -y se ha encargado él mismo del guion junto con otros dos guionistas; uno de ellos guionista del reboot de El Cuervo -eso explica muchas cosas -. Y el resultado al final ha sido lamentable, con una película que comienza muy bien y te hace tener esperanzas de que vas a ver una buena película, pero luego, a medida que avanza, se vuelve todo un puñetero caos, dando la sensación de que ni Gans ni los otros guionistas sabían ni por donde tenían que tirar y todo es ir dando palos de ciego. Encima, con un ritmo, que hace que la película aburra totalmente.

Al final es todo un sin sentido que termina con un ¿Final feliz? que yo creo que metieron con calzador esperando compensar al público por la paja mental que acaban de tragarse. Igual que metieron con calzador a la psicoterapeuta, un personaje completamente anodino que yo pienso que está en la película solo para tratar de explicarnos un poco lo que sucede porque creo que hasta Gans es consciente de que ni Sherlock Holmes iba a entender lo que pasa aquí.

También, para explicarnos lo que ocurre, tenemos una serie de flashbacks entre medias que nos muestran la relación entre James y Mary y como esta se va deteriorando por la relación que tiene ella con el Culto, ofreciéndonos una escena ritual que es de lo más perturbadora. Estos flashbacks no están mal, la verdad, pero tampoco mejoran mucho el conjunto.

Luego, en lo que a la parte fiel al videojuego se refiere, ya he dicho que la película visualmente está muy bien hecha y recrea muy bien la atmósfera de los videojuegos, como he mencionado antes también.

Pero, más allá de eso, en lo que a guion se refiere, la película va de cagada en cagada. Especialmente, con lo que hacen con varios de los personajes del videojuego. Como el personaje de Eddie, que para lo que hace en la película, se lo podrían haber ahorrado.

Luego tenemos a Laura, que lo que hacen aquí con ella es de juzgado de guardia. Visualmente, le han cambiado por completo su aspecto y parece más un fantasma salido de las películas de Expediente Warren. Sin embargo, eso no es lo peor que hacen con ella, lo peor es que, argumentalmente hablando, le dan por completo la vuelta al personaje.




Esto podría tener pase si hubiera visto la película doblada, porque podría hacer que, aunque el personaje se llame Laura, no sea la misma Laura del videojuego. Como hago con el personaje de Jon Snow en Silent Hill: Revelation 3D, que aunque se llame Vincent, yo no o veo ni por asomo como el Vincent del videojuego y pienso en él como personaje completamente diferente que se llama igual. Aquí podría hacer lo mismo con Laura, el problema es que he visto la película en voz original y la actriz que le da vida es Evie Templeton, la misma que le pone voz en el remake de Silent Hill 2, así que al escuchar su voz no puedo imaginarla como un personaje diferente que tiene el mismo nombre.

Y luego tenemos a Angela y a María que, a diferencia del videojuego, aquí pasan sin pena ni gloria. Para colmo, hacen una mezcla de personajes, haciendo que estas, al igual que Laura, sean distintas representaciones de Mary, algo que, aunque ya lo intuimos de primeras, nos revelan de forma muy patética con la lápida de un cementerio. Y lo mismo ocurre con el mencionado Eddie, que es representado como una versión perdedora de James, ya que este menciona que quería ser pintor. 

Porque hacen como que el viaje a Silent Hill ocurre solo en la mente de James, quién se encuentra atado en una cama de hospital. Pero, esto es algo que tampoco queda muy claro porque, como ya he mencionado antes, al llegar a este momento la película que ha vuelto un puñetero caos que ni sus propios responsables entienden.

Y, para rematar, dos elementos muy característicos de los videojuego, el icónico Pyramid Head y las Enfermeras, las tenemos en la película, pero ambos metidos con calzador. Pyramid Head a penas aparece en un par de escenas y, encima lo convierten también en otra de las representaciones de James. En cuanto a las Enfermeras, a penas aparecen en una escena, algo habitual, el problema es que aquí da la sensación de que, mientras hacían la película, alguien se acordó de ellas en el último momento y decidió meterlas.

En fin, vamos resumiendo ya.

Return to Silent Hill es la decepción hecha película. Se esperaba mucho de ella, sobre todo con el regreso de Christophe Gans, pero este regreso solo se ha notado en el apartado visual, uno de los puntos positivos que tiene este film junto con el trabajo de sus protagonistas.

Una completa paja mental que solo se entiende a medias si has jugado al videojuego Silent Hill 2 -especialmente, el remake -, porque quienes no lo hayan jugado lo más seguro es que terminen más perdidos que un burro en un garaje. De ahí que hasta tengan que sacarse una anódina psicoterapeuta para tratar de explicar un poco lo que ocurre aquí.

La peor de las tres, sin duda. Cuando veo una película por los métodos poco ortodoxos, me haya gustado o no, luego suelo ir a verla a los cines cuando se estrena en España para compensar -más en estos momentos en que los cines necesitan todo el apoyo del mundo -, pero no sé si con está película hacer una excepción.



28 de noviembre de 2024

GLADIATOR II (2024)

 


ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún, que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todos modos, lo hará bajo su total responsabilidad.








Vamos con secuela de Gladiator, la cual ya he podido ver. Una película que tenía ganas de ver, pero también muchos temores.

Más adelante hablaré de ello. Ahora, vayamos por partes.

La historia sucede 16 años después de lo sucedido en la primera película. Lucio Vero (Paul Mescal), el hijo de Lucila (Connie Nielsen), vive escondido en Namidia bajo el nombre de Hanno. Después de que Máximo Decimo Meridio matara al Emperador Comodo, cuando Lucio era solo un niño, Lucila se vio obligada a separarse de él para que fuese escondido de los muchos que ambicionaban el poder y querían quitarse de en medio al legítimo heredero de Comodo.

Ahora, Lucio vive tranquilamente, ajeno a todo lo que tiene que ver con Roma, junto a su esposa, Arishat (Yuval Gonen). Pero, la cosa cambia cuando un ejército romano, dirigido por el General Acacio (Pedro Pascal), llega para invadir la ciudad. Lucio y su esposa luchan con el resto de los ejércitos de la ciudad para combatir a los romanos, pero pierden la batalla. La ciudad es tomada y Lucio es esclavizado junto con otros prisioneros. Aunque, lo peor es que Arishat muere durante la batalla y Acacio es el principal responsable de su muerte, por lo Lucio jura vengarse de él. Durante un combate contra babuinos, Lucio logra impresionar a Macrino (Denzel Washington), un poderoso traficante de armas, quién decide comprarlo y le promete que tendrá su venganza si lucha para él en el Coliseo. Sin embargo, Macrino tiene también oscuras intenciones con respecto a Roma y pretende utilizar a Lucio para conseguir sus objetivos.

Gladiator (2000), fue un gran éxito que hizo que Hollywood volviera a interesarse por el péplum, pero también fue la película que salvó la carrera de Ridley Scott.

Muchos lo han olvidado ya pero, en los años 90, Scott no pasaba por sus mejores momentos después del batacazo de 1492: La Conquista del Paraíso (1992), malviviendo con películas como Tormenta Blanca (1996) y La Teniente O'Neil (1997). Yo si me acuerdo muy bien de aquello, como muchos le daban ya por acabado y empezó a circular la teoría de que él no había dirigido en realidad Alien, el Octavo Pasajero (1979) y Blade Runner (1982).




Yo, en cambio, que ya sentía por aquel entonces una gran admiración por este director, no hice caso a esas habladurías y siempre confié que lograría resurgir de sus cenizas con una película adecuada. 

Y ahí llegó Gladiator para darme la razón.

Después de Gladiator, Scott tuvo una segunda vida como director y productor, pero también muy irregular. Nos ha dado muy buenas películas, como Black Hawk Derribado (2001), American Gangster (2007), Red de Mentiras (2008) o Prometheus (2012) -que pese a sus fallos de guion, era una película muy buena -, pero también algunas películas más fallidas, como Los Impostores (2003), El Reino de los Cielos (2005) o Robin Hood (2010), y también auténticos bodrios, como Un Buen Año (2006), El Consejero (2013) y, sobre todo, Alien: Covenant (2017).

Ahora nos trae una secuela de Gladiator lleva desarrollándose desde 2001 y que, finalmente, decidió sacar adelante. Y, según dice, está tan ilusionada con ella que ya está trabajando en un Gladiator III.

La película se estrenó en EEUU el pasado 22 de noviembre, aunque a España llegó antes, el 15 de noviembre. En taquilla, de momento, las cosas le están yendo bien, con 60 millones de dólares recaudados en EEUU y 166 millones más en el resto del mundo, haciendo un total de 226 millones de dólares. Aunque, con un presupuesto que podría ascender hasta los 310 millones, todavía le queda mucho por recaudar.

Por lo demás, la respuesta de la crítica también ha sido positiva, al igual que la del público.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

A mi Gladiator me encanta, me parece una gran película y me alegró mucho en su día que rescatase la carrera de Ridley Scott. Aunque, hoy en día, ya no tengo tanta admiración por este director como la tenía antes.

Y no lo digo por las gilipolleces que va diciendo por los medios de comunicación -motivadas por un ego demasiado hinchado -, sino porque ya no me parece tan buen director como antes. De hecho, últimamente le prefiero más como productor que como director.

Y, desde luego, esta secuela hace que me reafirme en esos pensamientos.

La película no es mala del todo, se deja ver -aunque si resulta aburrida en algunos momentos -. Pero, desde luego, está a años luz de su predecesora. 

Aunque, si debo decir que esta película tiene algo que le faltó a la primera. Yo la película original fui a verla en su día esperando ver más combates contra animales. Teníamos esa espectacular escena con los tigres, pero nada más. Aquello me decepcionó un poco, todo hay que decirlo, pero no importó mucho porque lo compensó todo lo demás.

En esta película si tenemos más de eso. Hay una espectacular lucho contra unos babuinos, también un espectacular combate con un rinoceronte y hasta llenan el Coliseo de agua con tiburones.

Si, esta película tiene lo que le faltaba a la original para ser del todo redonda. El problema es que, por el otro lado, le falta todo, TODO, lo que hacía del film original la gran película que es. Le falta por completo la épica, la cual la película de 2000 despedía por todos los costados. Carece por completo de grandes momentos, los cuales abundaban en el primer film. Las interpretaciones son buenas, pero no tienen ni un rasgo de brillantez, como si las tenían en la original. Y del guion... mejor no hablamos.




Y todo esto porque Ridley Scott ya no es lo que era. Ya me lo demostró el año pasado con Napoleón (2023) y me lo vuelve a demostrar con esta película. Y, como he mencionado antes, le prefiero más como productor que como director; precisamente, este año hemos tendido un muy buen ejemplo con Alien: Romulus.

Seguro que si esta película la hubiera dirigido Denis Villeneuve y Scott se hubiera limitado a la producción, como en Blade Runner 2049 (2017), otro gallo hubiera cantado.

Pero no, se empeñó en dirigirla él mismo y, aunque el apartado visual sigue currándoselo bien, como ya he mencionado antes, no nos da ni un solo momento grandioso o emocionante, ni un solo plano digno de recordarse o interpretaciones magistrales, ya que su dirección de actores es de lo más plana, desaprovechando las muy buenas interpretaciones de parte de su elenco, como Connie Nielsen, Pedro Pascal y, sobre todo, Denzel Washington.

Al protagonista, Paul Mescal, no lo menciono porque, aunque su trabajo no está mal del todo a nivel interpretativo, el tipo falla mucho como reemplazo de Russell Crowe, al que no se acerca ni de lejos y, desde luego, no consigue evitar que se note su ausencia, por mucho que quieran mantener su figura presente a lo largo de la película.

Y luego tenemos a Joseph Quinn y Fred Hechinger como los emperadores Geta y Caracalla, a los que representan como una mala parodia del Comodo de la primera película, interpretado magistralmente por Joaquin Phoenix.

De hecho, al final el villano principal resulta ser Macrino, el personaje de Denzel Washington, al que al principio nos presentan como una nueva versión del personaje interpretado por el fallecido Oliver Reed en la primera película, pero luego vemos como evoluciona a villano principal, siendo esto lo único novedoso del film, porque la película no hace más que repetir situaciones de la primera, pero sin llegar ni de lejos a su altura.

Por ejemplo, tenemos una gran batalla al principio, como en la primera. El protagonista va haciéndose popular a medida que va ganando combates como gladiador y eso hace que los emperadores no se atrevan a ejecutarlo. Volvemos a tener a los senadores conspirando contra el poder imperial y esto vuelve a terminar en una traición. Y, sobre todo, tenemos al final un combate entre el protagonista y el villano. 

Para terminar, está el tema de la poca fidelidad con los hechos históricos, algo de lo que también pecaba la primera película. Yo, aunque me gusta la Historia, no doy mucha importancia a estas cosas porque no hay una sola película histórica que no se tome libertades con los hechos históricos que retrata.




Sin embargo, con esta película se ha dado cierta polémica porque, una vez más, Ridley Scott ha sacado su ego y, sobre todo, su lengua a pasear, criticando a los historiadores que han hablado de los errores históricos de la película, diciéndoles que ellos no pueden saber lo que ocurrió de verdad porque no estuvieron allí; que me diga él donde tiene escondido el DeLorean con el que ha viajado a la antigua Roma.

En fin, otra muestra más de que Scott, lo que antes tenía de gran director, hoy lo tiene de egocéntrico. Una pena porque, como ya he mencionado antes, yo admiraba mucho a este director.

Bueno, vamos resumiendo.

No puedo decir que Gladiator II me haya decepcionado, porque no esperaba mucho de ella, la verdad. 

Como película, es regulera; entretenida en algunos momentos, espectacular en otros -muy pocos, eso si -y aburrida en otros. Como secuela, muy inferior a su magistral predecesora, quedándose a años luz de ella.

Que Ridley Scott se ahorre esa tercera entrega que tiene pensado hacer, porque lo más seguro es que algo igual o peor que esto.





24 de octubre de 2023

LOS MERCEN4RIOS (2023)


ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todos modos, lo hará bajo su total responsabilidad.











Bueno, he tardado en verla, pero ya he podido ver la cuarta entrega de la saga The Expendables, conocida en España como Los Mercenarios, que nos ha traído Sylvester Stallone.

Aunque, esta vez, Stallone ha decidido echarse a un lado y dejarle el protagonismo a Jason Statham, quién interpreta en esta saga a Christmas, el número dos de su personaje.

La historia comienza en Libia, en una antigua planta química de Gadafi que es atacada por unos mercenarios liderados por Suarto Rahmat (Iko Uwais), los cuales pretenden robar unas ojivas nucleares para Ocelot, un misterioso líder criminal cuya identidad se desconoce y muchos lo consideran un mito. Barney Ross (Sylvester Stallone) y su equipo de mercenarios son contratados para frustrar este robo por Marsh (Andy García), su nuevo contacto con la CIA. Ross se toma esta misión de forma personal, ya que, en el pasado, también participó en una misión contra Ocelot que salió mal y su equipo resultó muerto.

Ross y sus mercenarios logran interceptar a Rahmat y los suyos en pleno robo, pero este logra derribar su avión y matar a Ross. Lo peor es que Christmas (Jason Statham), mejor amigo de Ross y su número dos en el equipo, deja de lado la misión para intentar salvarle la vida sin éxito y, con ello, permite que que Rahmat escape con las ojivas. Como consecuencia, Christmas es apartado del equipo, a cuyo frente ponen a Gina (Megan Fox), una operadora de la CIA que, además, es ex-novia de Christmas. El equipo es enviado a un barco donde Rahmat va a entregarle las ojivas a Ocelot, quién pretende detonarlas cerca de Rusia en ese barco, disfrazado como un portaaviones estadounidense, y provocar la III Guerra Mundial. Pero Christmas, deseoso de vengar a su amigo, decide seguirles la pista y actuar por su cuenta con la ayuda de Decha (Tony Jaa), un antiguo miembro del equipo de Ross.

Los Mercenarios 3 (Patrick Hughes, 2014) no hizo los resultados en taquilla esperados, de ahí que esta cuarta entrega haya tardado tanto en llegar. Bueno, aunque también podían haber influido otros factores en este retraso, ya que se va diciendo por ahí que, después de la tercera, Stallone y el estudio estuvieron enfrentados y eso tuvo la saga paralizada hasta que el estudio le hizo una jugarreta a Stallone y le quitaron el control sobre la saga y tuvieron vía libre para hacer esta película.

Esto es solo un rumor, pero eso explicaría lo poco que Stallone sale en la película y que esta sea su despedida de la saga, dejando ahora como principal protagonista a Statham.




Aunque, dudo mucho que vayan a hacer más películas en vista de los resultados económicos de esta, que hacen que los de la tercera película no parezcan tan malos. Con 100 millones de dólares de presupuesto, la película solo ha recaudado 49 millones en todo el mundo, un desastre en toda regla. Por no hablar de que la crítica la ha pulverizado, el público tampoco la respalda y hasta la mayoría de fans de la saga echa pestes de ella.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Recuerdo cuando llegó la primera película de la saga, Los Mercenarios (2010), dirigida y protagonizada por Stallone, la cual se nos anunció como una gran acontecimiento, reuniendo a viejas glorias del cine de acción de los 80 para encarnar a un grupo de mercenarios formado por soldados veteranos que emprendían una guerra contra un dictador corrupto. Además, la película nos iba a brindar la oportunidad de ver juntos por primera vez en la pantalla grande a la Trinidad del cine de acción (Stallone, Arnold Schwarzenegger y Bruce Willis), lo cual iba a ser una pasada.

Con todo esto, me hice unas expectativas enormes en su día pero, al final, mucho ruido y pocas nueces. El resultado fue una película de acción simplona que se ve tan rápido como se olvida. Encima, la reunión de la Trinidad se limitaba a una sola escena donde los personajes lo único que hacían era tener una conversación y ya está.

Aún así, la película tuvo éxito y esto dio lugar a que se hiciera una secuela, The Expendables 2 (2012), donde Stallone le cedió la dirección a Simon West. Después de la enorme decepción que me llevé con la primera, esta la vi con unas expectativas mucho más bajas y, sin embargo, el resultado fue a la inversa.

Puede que The Expendables 2 esté lejos de ser una maravilla y sea solo una película de acción para pasar el rato también, pero supera en mucho a su predecesora y disfruto enormemente viéndole, cosa que no ocurre con la otra. Además, esta vez estuvieron más acertados y la reunión de la Trinidad es mucho mejor, no limitándose a ser solo una simple escena de conversación, sino que les vemos combatir juntos y todo. Encima, teníamos a Chuck Norris pululando por ahí y a Jean Claude Van Damme haciendo de villano sin ponerle una peluca hortera.

Con todo esto, cuando se hizo la tercera entrega, la ya mencionada Los Mercenarios 3 (Patrick Hughes, 2014), me animé más a verla, pero de nuevo me llevé otro chasco, mayor incluso que con la primera que, por muy decepcionante que fuera, no era del todo una mala película. Esta, en cambio, fue un bodrio de campeonato que, encima, traicionaba el espíritu de la saga introduciendo un equipo nuevo con personajes jóvenes, queriendo hacer así un choque de generaciones, pero que les salió como el culo.

Todo ello acompañado de unos nefastos efectos especiales y unas escenas de acción muy mal rodadas. Encima, Stallone cedió a las presiones del estudio e hizo la película PG-13, con lo que no parábamos de ver cuerpos acribillados que quedan intactos y sin una sola gota de sangre o momentos patético, como poner una pila de cajas frente a la cámara para ocultar un degollamiento. Querían ampliar la franquicia a otro tipo de público y lo único que hicieron es casi hundir una saga que ya de por si no había comenzado muy bien, pero que había remontado en la segunda entrega.




Después de esto, ni me quedaban ganas de que hicieran una cuarta película. Además, dado que es la única película de la saga que me gusta y que he visto varias veces sin cansarme de verla, a la segunda entrega la llamo The Expendables 2, en lugar de Los Mercenarios 2, para diferenciarla de las otras.

Pero, en fin, ya que han hecho una cuarta, pues había que verla. Eso así, esta vez no me he molestado en verla en cines, como las otras, porque también me intuía aquí otro tongo.

Pues bien, una vez vista la película, digo a su favor que, cinematográficamente hablando, la he encontrado mejor que la tercera; aunque, eso no tiene mucho mérito, ya que hasta una pantalla en negro es mejor que esa película.

Sobre si me ha gustado o no, ya he dado una pista con el título. Si me hubiera gustado tanto como la segunda, habría mantenido el título original, Expend4bles, pero ya habéis podido ver que la llamo por el título que le han puesto en España, Los Mercen4rios, así que ya os imaginaréis por donde van los tiros.

La película no solo no me ha gustado, hasta me ha aburrido mucho en su primera parte. La cosa mejora luego en la segunda, cuando empieza la acción en el barco, cuando empiezan los tiroteos y las escenas de acción. Pero, hasta que todo eso llega, nos toca ver una trama que no avanza nada donde las únicas escenas de acción las tenemos en Libia y tampoco son gran cosa.

Todo ese rollo de Christmas siendo apartado del equipo y buscando trabajo por ahí en la seguridad privada es un rollo patatero. Admito que mola el momento en el que le parte la cara a ese influencer gilipollas, pero tampoco es gran cosa. Luego, todo ese rollo de pareja que se trae con Megan Fox de ahora nos peleamos ahora nos revolcamos en la cama, a parte de estar ya muy trillado, no hace más que hacer a la película más aburrida.

Y, por cierto, ya que han recuperado la clasificación R, podrían habernos dado una escena de sexo en condiciones y no un plano de Megan Fox en ropa interior que se puede encontrar con una rápida búsqueda en internet.

Y, hablando de Megan Fox, tanto ella como las nuevas incorporaciones son desaprovechados terriblemente. Tan solo han aprovechado un poco a Iko Awais como villano, pero ni tan siquiera es el villano principal. Que esa es otra, pero de eso hablaré más adelante.

Pero, el mayor desperdicio que han hecho ha sido con Tony Jaa. Su personaje me ha encantado y me ha parecido lo mejor de la película; hasta pediría que le dieran una película propia y todo. Sin embargo, aunque le vemos luchar un poco, no le dan un solo momento para lucirse. Tan solo tiene un oportunidad en una escena de pelea, pero se tiene que unir a la asiática Targaryen para estropearlo. Claro, que tampoco la culpo a ella, porque durante todo la película la estaba usando solo como adorno.

Porque, vamos, que modo de desperdiciar a los personajes femeninos, lo único que consiguen es que cada vez eche más de menos a Nan Yu en The Expendables 2, la mejor fémina de toda la saga.

El director, Scott Waugh, no lo hace del todo mal. Las escenas de acción están bien rodadas y los efectos especiales son decentes. Pero, al menos al comienzo, el montaje ha sido de pena. Eso de alternar la escena de Libia con otras escenas con los protagonistas es para hacérselo mirar. La película debería haber comenzado con el asalto a la planta química como prólogo, después salir el titulo, las escenas con los protagonistas, el momento en el que se les encomiendan la misión y luego la muerte de Ross en otro escenario, no en la escena de Libia.

Me da a mi que había una escena de acción entre medias de Libia y el barco que era donde moría Ross, pero debieron cortarla por razones de presupuesto o de duración, haciendo al final ese pastiche que vemos.

Ahora vamos con lo del misterioso villano, Ocelot, con el que han querido hacer una especie de homenaje a Sospechosos Habituales (Bryan Singer, 1995) con todo eso del barco donde sabemos que el misterioso villano está ahí, pero no podemos verlo. Pero, vamos, otra cosa que les ha salido como el culo, porque el misterio sobre la identidad del villano hace de todo menos sorprender. 




Yo cuando vi que había un villano misterioso en la película cuya identidad podría ser cualquiera de los personajes del film, rápidamente, me dije que, una de dos, o es el personaje de Andy García, tomando así el camino más fácil, o es el propio Barney Ross, dándole un inesperado giro a la saga. Porque estaba más que claro que la muerte de Ross era fingida.

Pues bien, al final optan, como no, por el camino fácil, algo que podrían haber arreglado si la reaparición de Stallone con ese helicóptero de combate hubiera sido épica, pero de nuevo el mal montaje de Waugh vuelve a jugar en contra del film.

Además, que al final Ocelot resulte ser el personaje de Garcia hace que todo lo que hemos visto con Statham en la primera parte de la película resulte más estúpido de lo que ya es. Si su plan era coger prisioneros a los mercenarios para intercambiarlos por el testigo que puede identificarle ¿Para qué sacar a Christmas del equipo? Si lo hubiera dejado dentro, lo habría hecho prisionero con los demás y no le hubiera supuesto un problema. Además, no hubiera hecho tan innecesario lo de la trampilla que se abre si le orinas encima que, visto lo visto, se la podrían haber ahorrado de lo ridícula que es.

Bueno, vamos resumiendo ya.

Si Los Mercenarios 3 casi hundió esta saga, esta cuarta película, aunque mejora un poco a la tercera, le ha dado el tiro de gracia. De todas maneras, esta saga ya empezó mal desde el principio y, aunque una de sus películas mejoró las cosas, sus responsables la han terminado de echar a perder.

Lo siento, The Expendables 2, pero te quedas sola. Claro, que tú no tienes la culpa de que tus hermanas la hayan cagado.




3 de marzo de 2022

UNCHARTED (2022)


ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todas formas, lo hará bajo su total responsabilidad.











Bueno, ya he visto Uncharted, adaptación cinematográfica de la famosa saga de videojuegos del mismo nombre ¿Habrán hecho una película que haga justicia al videojuego o entrará en el -cada vez más lleno -cajón de los desastres en lo que a adaptaciones de videojuegos se refiere? Pues bien, eso lo vamos a ver ahora.

Pero, vayamos por partes.

Nathan Drake (Tom Holland) es un joven que trabaja como barman en Nueva York hasta que un día se acerca a él Victor "Sully" Sullivan (Mark Wahlberg), un cazador de tesoros que busca su ayuda para encontrar que Juan Sebastián Elcano y otros miembros de la tripulación de Fernando de Magallanes escondieron en el pasado. Sully le revela que la expedición de Magallanes fue en realidad financiada por los Moncada, una rica y poderosa familia, y su finalidad era encontrar dicho tesoro pero, tras la muerte de Magallanes, Elcano y otros ocho hombres jamás entregaron ese tesoro.

Sully también le confiesa que él trabajaba en la búsqueda de ese tesoro con su hermano, Sam Drake (Rudy Pankow), pero este desapareció. Nathan y Sam se criaron juntos en un orfanato desde la muerte de sus padres, pero fueron separados después de que el orfanato expulsara a Sam cuando él y Nathan trataban de robar un mapa de Magallanes de un museo. Desde entonces, no volvió a saber de él. Esto es lo que motiva a Nathan a asociarse con Sully en la búsqueda de ese tesoro, lo cual les enfrentará contra Santiago Moncada (Antonio Banderas), último descendiente de la familia Moncada, quién busca el tesoro que no le fue entregado a sus antepasados.

Esta película ha tardado mucho en ver la luz. No solo por un largo y complicado proceso de desarrollo que duró muchos años, también tuvo que retrasar sus estreno a causa de la pandemia.

La primera vez que se supo que una película de Uncharted estaba en proceso fue en 2008. El estudio encargado de sacarlo adelante era Sony Pictures, puesto que Sony es la que distribuye la saga de videojuegos desarrollada por Naughty Dog a través de Sony Computer Entertainment.

Sin embargo, como ya he mencionado antes, la película tardaría muchos años en ver la luz, ya que Sony no lograba sacar el proyecto adelante. El guión pasó por las manos de muchos guionistas y, luego, les costaba encontrar director, ya que los directores elegidos terminaban largándose después de un tiempo trabajando en la película.




El primero fue David O. Russell y a este le siguieron  Neil Burger, Seth Gordon, Shawn Levy y Dan Trachtenberg. La cosa parecía ya tirar para delante con la elección de Travis Knight, director de la estupenda Bumblebee (2018), pero este también terminó desertando.

Finalmente, la dirección cayó en manos de Ruben Fleischer, que ya había dirigido para Sony Venom (2018), una mediocre adaptación del famoso villano de Spiderman que, incomprensiblemente, fue un gran éxito de taquilla, dando como resultado Venom: Habrá Matanza (2021), una secuela aún peor.

En cuanto al elegido para dar vida a Nathan Drake, otro Nathan, el actor Nathan Fillion, hizo campaña para hacerse con el papel, contando con el apoyo de muchos fans. Sin embargo, el estudio optó más por Mark Wahlberg, quién estuvo muchos años vinculado al papel a pesar de que nunca se llegó a confirmar oficialmente. 

No obstante, en mayo de 2017, se anunció oficialmente que el elegido era el joven actor Tom Holland, quién por entonces empezaba a ser una estrella al dar vida a Spiderman en el Marvel Cinematic Universe. Para ello, el estudio optó por hacer una precuela de los videojuegos protagonizada por una versión joven del personaje. Tampoco se olvidaron de Wahlberg, a quién le dieron el papel de Sully.

Sin embargo, los problemas de la película no terminaron. El rodaje dio comienzo en marzo de 2020 en Berlín (Alemania), pero entonces estalló la pandemia del COVID-19 y el rodaje se suspendió ese mismo día, no volviendo a reanudarse hasta julio de ese mismo año, no volviéndose ya a paralizar; aunque, a principios de agosto, Antonio Banderas tuvo que salirse del rodaje a causa de dar positivo, pero pudo regresar a finales del mismo mes.

El rodaje tampoco fue muy largo, finalizando el 29 de octubre de 2020 en Barcelona, donde transcurre parte de la película. Aunque, esta no fue la única parte de España donde se rodó la película, ya que anteriormente rodaron en localizaciones de Alicante y Valencia y, después, en julio de 2021, hubo regrabaciones en Madrid.

La película debía haberse estrenado en 2021, pero la pandemia hizo también que su estreno se fuera retrasando hasta que, finalmente, se estrenó en EEUU el pasado 18 de febrero; aunque, a España llegó antes, el 11 de febrero.

La película está haciendo una buena taquilla; aunque, cabe destacar que no tiene una competencia fuerte que le haga sombra hasta el estreno de The Batman este viernes. Aún así, la película lleva recaudados 83 millones de dólares en EEUU y 143 millones más en el resto del mundo, haciendo un total de 226 millones de dólares.

En cuanto a la crítica, no ha sido muy benevolente con ella, pero tampoco la ha machacado. La respuesta del público ha sido más positiva, pero no muy entusiasta.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Antes de comenzar quiero dejar claro que me gustan mucho los videojuegos de Uncharted y he jugado mucho a ellos. Por eso, esta película la esperaba con ganas, pero también con cierto temor, ya que el historial de Hollywood con las adaptaciones de videojuegos no es para tirar muchos cohetes. 

Pues bien, después de haberla visto, lamentablemente, debo decir que mis temores se han cumplido en gran parte.




La película no es mala del todo. Como película de acción y aventuras para pasar el rato, logra dar, aunque no mucho, la talla. Si tuviera que puntuarla, llegaría al aprobado, aunque con un 5 raspado. Porque la película, aunque no sea mala, me ha gustado más bien poco.

El problema con el que nos encontramos aquí es el mismo que nos encontramos hace cuatro años en la última película de Tomb Raider, que es que hay que esperar más de la mitad de la película para que empiece a parecerse en algo a los videojuegos. Y, desde luego, calcar una famosa escena de uno de los videojuegos y ponérnosla hasta la saciedad en los tráilers y las promociones, no le funcionó a la película protagonizada por Alicia Vikander ni le funciona a esta.

El director Ruben Fleischer ha hecho aquí lo mismo que hizo en Venom, que no es otra cosa que limitarse a hacer lo que le dicen y punto -no es de extrañar tanta deserción de directores, ya que estos seguro que no quisieron entrar por el aro -, ofreciéndonos de nuevo una dirección correcta, pero de lo más plana sin a penas momentos brillantes o espectaculares. El climax en los barcos que son transportados por aire si lo encontré algo espectacular, pero no me llega a satisfacer del todo.

Y es que la película no sabe aprovechar las cosas buenas que tiene. La historia está bien y me alegra que el MacGuffin sea algo relacionado con la historia de España. Pero es que no lo han aprovechado bien.

Por ejemplo, la parte que transcurre en Barcelona, una ciudad llena de historia cuyas catacumbas podrían albergar un sin fin de trampas y lugares misteriosos que pueden dar mucho juego y ayudar a potenciar la historia. Sin embargo, cuando Nathan Drak y Chloe Frazer se meten por el pasadizo secreto de la iglesia con trampas a los Indiana Jones van a parar...


...A UNA PUÑETERA DISCOTECA


Que parece que Sony tiene últimamente fijación por las discotecas. Al menos, aquí la escena no resulta tan ridícula ni da tanta vergüenza ajena como la de Venom: Habrá Matanza.

Que, por cierto, una de las cerraduras está en una discoteca y la otra en una pizzería. Si llega a haber una tercera llave ¿Dónde habrían colocado la cerradura? ¿En un Starbucks? 

Luego tenemos un guión que, a parte de simplón, está lleno de giros para intentar sorprender, con los personajes principales -tanto en el bando de los buenos como el de los malos -traicionándose constantemente. Es cierto que este tipo de giros son habituales en este tipo de películas, pero es que, por un lado, abusan demasiado de ellos hasta el punto de que llegan ya a cansar y, por el otro, la mayoría de giros son demasiado previsibles y la sorpresa que provocan es completamente nula.

Otro elemento desaprovechado es la familia Moncada. Esta familia, que a lo largo de la historia ha estado oculta en las sombras detrás de las élites y es la responsable de muchas de las barbaridades que se han producido en el mundo, podría haber dado mucho más juego que el que da al final. Además, para ser una familia tan rica y poderosa, a sus miembros se los puede asesinar fácilmente sin ningún tipo de represalia alguna.

En cuanto al reparto, la gran pregunta es si Tom Holland ha dado la talla como un joven Nathan Drake y yo ya digo directamente que NO, porque de lo que hace en la película no es Nathan Drake, sino un sucedáneo de Peter Parker.

Y no es culpa del actor, ojo, porque Holland es muy buen actor y pienso que podría hacer muy bien de un Nathan Drake joven. El problema es Sony que parece que solo lo quiere para hacer versiones de Peter Parker. Desde luego, el actor hace bien en querer retirarse durante un tiempo, porque de lo contrario lo van a terminar encasillando.

Sobre Mark Wahlberg como Sully, tres cuartos de lo mismo. El tipo es buen actor pero su Sully está a años luz de ser el Sully de los videojuegos. Además, no se si es solo cosa mía pero da la impresión en todo momento de que el actor lo que en realidad está haciendo es tratar de demostrar lo que podría haber sido si lo hubieran elegido a él como Nathan Drake en lugar de a Holland.

Tati Gabrielle, nuestra querida Prudence Night de Las Escalofriantes Aventuras de Sabrina, está bien en su papel de villana y se desenvuelve bien en las escenas de acción. Por desgracia, su transición de villana secundaria a villana principal no funciona muy bien por lo previsible y forzado del momento.

Algo parecido pasa con Antonio Banderas. El actor se esfuerza por hacer un buen trabajo como Santiago Moncada, pero el personaje está muy desdibujado y no consigue en ningún momento dar la sensación de ser la gran amenaza de la película. De ahí que la traición del personaje de Gabrielle resulte tan previsible.

En el reparto hay otro actor español, Manuel de Blas, al que hemos visto en series como El Internado. El tipo, que da vida a Armando Cabrera, el padre de Santiago Cabrera y patriarca de la familia hasta que deciden quitarlo de en medio, no solo hace un muy buen trabajo pese a lo poco que sale, sino que, aunque no nos lo presentan en ningún momento como antagonista, se puede ver a la legua que habría dado la talla como gran villano de la historia por encima, incluso, de Banderas. Por desgracia, los responsables de la película no han sabido verlo y lo desaprovechan terriblemente.

No obstante, quién en mi más modesta opinión ha sido quién más ha destacado en este film es la protagonista femenina, Chloe Frazer, interpretada por Sophia Ali, actriz que está empezando a hacerse famosa con éxitos como Truco o Trato (Jeff Wadlow, 2018, pero que yo recuerdo más por su papel de Sabrina en la serie Faking It.




Tampoco es que el paso de esta chica por la película sea para tirar muchos cohetes, pero es que se la ve mucho más centrada que sus dos compañeros, los cuales en muchas ocasiones se los ve muy perdidos -no por culpa de ellos, como ya he dicho, sino por culpa del simplón guion y la ineficaz dirección -y su personaje es el que más se acerca a su homólogo en los videojuegos; no mucho, eso si, pero si en comparación con sus dos colegas.

Y yo creo que los responsables de la película se dieron cuenta de que la chica estaba empezando a eclipsar a los dos protagonista y de ahí la razón de que la saquen de cuadro en el último actor con unos de esos giros cansinos y previsibles que tanto pueblan el fin, Vamos, que en lugar de potenciarla, deciden desaprovecharla, como hacen con todo lo bueno de este film.

Ya se que acostumbro a pedir spin-off de personajes femeninos de las películas, pero aquí tengo a favor que el personaje de Chloe Frazer ha llegado a protagonizar su propio videojuego en la franquicia, por lo que una película de Chloe Frazer protagonizada por Ali es algo que, desde luego, me apetecería mucho más ver que una secuela de este film.

Bueno, vamos resumiendo ya.

Como película de acción y aventuras destinada solo a pasar el rato, es pasable. Se deja ver sin problemas, pero se ve tan rápido como se olvida. Como adaptación de los videojuegos Uncharted, es de lo más mediocre y poco hay en ella de lo que hace buenos a los videojuegos.

Al igual que con la película de Tomb Raider de 2018, no ha valido al final la pena tantos años de espera.