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24 de octubre de 2023

LOS MERCEN4RIOS (2023)


ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todos modos, lo hará bajo su total responsabilidad.











Bueno, he tardado en verla, pero ya he podido ver la cuarta entrega de la saga The Expendables, conocida en España como Los Mercenarios, que nos ha traído Sylvester Stallone.

Aunque, esta vez, Stallone ha decidido echarse a un lado y dejarle el protagonismo a Jason Statham, quién interpreta en esta saga a Christmas, el número dos de su personaje.

La historia comienza en Libia, en una antigua planta química de Gadafi que es atacada por unos mercenarios liderados por Suarto Rahmat (Iko Uwais), los cuales pretenden robar unas ojivas nucleares para Ocelot, un misterioso líder criminal cuya identidad se desconoce y muchos lo consideran un mito. Barney Ross (Sylvester Stallone) y su equipo de mercenarios son contratados para frustrar este robo por Marsh (Andy García), su nuevo contacto con la CIA. Ross se toma esta misión de forma personal, ya que, en el pasado, también participó en una misión contra Ocelot que salió mal y su equipo resultó muerto.

Ross y sus mercenarios logran interceptar a Rahmat y los suyos en pleno robo, pero este logra derribar su avión y matar a Ross. Lo peor es que Christmas (Jason Statham), mejor amigo de Ross y su número dos en el equipo, deja de lado la misión para intentar salvarle la vida sin éxito y, con ello, permite que que Rahmat escape con las ojivas. Como consecuencia, Christmas es apartado del equipo, a cuyo frente ponen a Gina (Megan Fox), una operadora de la CIA que, además, es ex-novia de Christmas. El equipo es enviado a un barco donde Rahmat va a entregarle las ojivas a Ocelot, quién pretende detonarlas cerca de Rusia en ese barco, disfrazado como un portaaviones estadounidense, y provocar la III Guerra Mundial. Pero Christmas, deseoso de vengar a su amigo, decide seguirles la pista y actuar por su cuenta con la ayuda de Decha (Tony Jaa), un antiguo miembro del equipo de Ross.

Los Mercenarios 3 (Patrick Hughes, 2014) no hizo los resultados en taquilla esperados, de ahí que esta cuarta entrega haya tardado tanto en llegar. Bueno, aunque también podían haber influido otros factores en este retraso, ya que se va diciendo por ahí que, después de la tercera, Stallone y el estudio estuvieron enfrentados y eso tuvo la saga paralizada hasta que el estudio le hizo una jugarreta a Stallone y le quitaron el control sobre la saga y tuvieron vía libre para hacer esta película.

Esto es solo un rumor, pero eso explicaría lo poco que Stallone sale en la película y que esta sea su despedida de la saga, dejando ahora como principal protagonista a Statham.




Aunque, dudo mucho que vayan a hacer más películas en vista de los resultados económicos de esta, que hacen que los de la tercera película no parezcan tan malos. Con 100 millones de dólares de presupuesto, la película solo ha recaudado 49 millones en todo el mundo, un desastre en toda regla. Por no hablar de que la crítica la ha pulverizado, el público tampoco la respalda y hasta la mayoría de fans de la saga echa pestes de ella.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Recuerdo cuando llegó la primera película de la saga, Los Mercenarios (2010), dirigida y protagonizada por Stallone, la cual se nos anunció como una gran acontecimiento, reuniendo a viejas glorias del cine de acción de los 80 para encarnar a un grupo de mercenarios formado por soldados veteranos que emprendían una guerra contra un dictador corrupto. Además, la película nos iba a brindar la oportunidad de ver juntos por primera vez en la pantalla grande a la Trinidad del cine de acción (Stallone, Arnold Schwarzenegger y Bruce Willis), lo cual iba a ser una pasada.

Con todo esto, me hice unas expectativas enormes en su día pero, al final, mucho ruido y pocas nueces. El resultado fue una película de acción simplona que se ve tan rápido como se olvida. Encima, la reunión de la Trinidad se limitaba a una sola escena donde los personajes lo único que hacían era tener una conversación y ya está.

Aún así, la película tuvo éxito y esto dio lugar a que se hiciera una secuela, The Expendables 2 (2012), donde Stallone le cedió la dirección a Simon West. Después de la enorme decepción que me llevé con la primera, esta la vi con unas expectativas mucho más bajas y, sin embargo, el resultado fue a la inversa.

Puede que The Expendables 2 esté lejos de ser una maravilla y sea solo una película de acción para pasar el rato también, pero supera en mucho a su predecesora y disfruto enormemente viéndole, cosa que no ocurre con la otra. Además, esta vez estuvieron más acertados y la reunión de la Trinidad es mucho mejor, no limitándose a ser solo una simple escena de conversación, sino que les vemos combatir juntos y todo. Encima, teníamos a Chuck Norris pululando por ahí y a Jean Claude Van Damme haciendo de villano sin ponerle una peluca hortera.

Con todo esto, cuando se hizo la tercera entrega, la ya mencionada Los Mercenarios 3 (Patrick Hughes, 2014), me animé más a verla, pero de nuevo me llevé otro chasco, mayor incluso que con la primera que, por muy decepcionante que fuera, no era del todo una mala película. Esta, en cambio, fue un bodrio de campeonato que, encima, traicionaba el espíritu de la saga introduciendo un equipo nuevo con personajes jóvenes, queriendo hacer así un choque de generaciones, pero que les salió como el culo.

Todo ello acompañado de unos nefastos efectos especiales y unas escenas de acción muy mal rodadas. Encima, Stallone cedió a las presiones del estudio e hizo la película PG-13, con lo que no parábamos de ver cuerpos acribillados que quedan intactos y sin una sola gota de sangre o momentos patético, como poner una pila de cajas frente a la cámara para ocultar un degollamiento. Querían ampliar la franquicia a otro tipo de público y lo único que hicieron es casi hundir una saga que ya de por si no había comenzado muy bien, pero que había remontado en la segunda entrega.




Después de esto, ni me quedaban ganas de que hicieran una cuarta película. Además, dado que es la única película de la saga que me gusta y que he visto varias veces sin cansarme de verla, a la segunda entrega la llamo The Expendables 2, en lugar de Los Mercenarios 2, para diferenciarla de las otras.

Pero, en fin, ya que han hecho una cuarta, pues había que verla. Eso así, esta vez no me he molestado en verla en cines, como las otras, porque también me intuía aquí otro tongo.

Pues bien, una vez vista la película, digo a su favor que, cinematográficamente hablando, la he encontrado mejor que la tercera; aunque, eso no tiene mucho mérito, ya que hasta una pantalla en negro es mejor que esa película.

Sobre si me ha gustado o no, ya he dado una pista con el título. Si me hubiera gustado tanto como la segunda, habría mantenido el título original, Expend4bles, pero ya habéis podido ver que la llamo por el título que le han puesto en España, Los Mercen4rios, así que ya os imaginaréis por donde van los tiros.

La película no solo no me ha gustado, hasta me ha aburrido mucho en su primera parte. La cosa mejora luego en la segunda, cuando empieza la acción en el barco, cuando empiezan los tiroteos y las escenas de acción. Pero, hasta que todo eso llega, nos toca ver una trama que no avanza nada donde las únicas escenas de acción las tenemos en Libia y tampoco son gran cosa.

Todo ese rollo de Christmas siendo apartado del equipo y buscando trabajo por ahí en la seguridad privada es un rollo patatero. Admito que mola el momento en el que le parte la cara a ese influencer gilipollas, pero tampoco es gran cosa. Luego, todo ese rollo de pareja que se trae con Megan Fox de ahora nos peleamos ahora nos revolcamos en la cama, a parte de estar ya muy trillado, no hace más que hacer a la película más aburrida.

Y, por cierto, ya que han recuperado la clasificación R, podrían habernos dado una escena de sexo en condiciones y no un plano de Megan Fox en ropa interior que se puede encontrar con una rápida búsqueda en internet.

Y, hablando de Megan Fox, tanto ella como las nuevas incorporaciones son desaprovechados terriblemente. Tan solo han aprovechado un poco a Iko Awais como villano, pero ni tan siquiera es el villano principal. Que esa es otra, pero de eso hablaré más adelante.

Pero, el mayor desperdicio que han hecho ha sido con Tony Jaa. Su personaje me ha encantado y me ha parecido lo mejor de la película; hasta pediría que le dieran una película propia y todo. Sin embargo, aunque le vemos luchar un poco, no le dan un solo momento para lucirse. Tan solo tiene un oportunidad en una escena de pelea, pero se tiene que unir a la asiática Targaryen para estropearlo. Claro, que tampoco la culpo a ella, porque durante todo la película la estaba usando solo como adorno.

Porque, vamos, que modo de desperdiciar a los personajes femeninos, lo único que consiguen es que cada vez eche más de menos a Nan Yu en The Expendables 2, la mejor fémina de toda la saga.

El director, Scott Waugh, no lo hace del todo mal. Las escenas de acción están bien rodadas y los efectos especiales son decentes. Pero, al menos al comienzo, el montaje ha sido de pena. Eso de alternar la escena de Libia con otras escenas con los protagonistas es para hacérselo mirar. La película debería haber comenzado con el asalto a la planta química como prólogo, después salir el titulo, las escenas con los protagonistas, el momento en el que se les encomiendan la misión y luego la muerte de Ross en otro escenario, no en la escena de Libia.

Me da a mi que había una escena de acción entre medias de Libia y el barco que era donde moría Ross, pero debieron cortarla por razones de presupuesto o de duración, haciendo al final ese pastiche que vemos.

Ahora vamos con lo del misterioso villano, Ocelot, con el que han querido hacer una especie de homenaje a Sospechosos Habituales (Bryan Singer, 1995) con todo eso del barco donde sabemos que el misterioso villano está ahí, pero no podemos verlo. Pero, vamos, otra cosa que les ha salido como el culo, porque el misterio sobre la identidad del villano hace de todo menos sorprender. 




Yo cuando vi que había un villano misterioso en la película cuya identidad podría ser cualquiera de los personajes del film, rápidamente, me dije que, una de dos, o es el personaje de Andy García, tomando así el camino más fácil, o es el propio Barney Ross, dándole un inesperado giro a la saga. Porque estaba más que claro que la muerte de Ross era fingida.

Pues bien, al final optan, como no, por el camino fácil, algo que podrían haber arreglado si la reaparición de Stallone con ese helicóptero de combate hubiera sido épica, pero de nuevo el mal montaje de Waugh vuelve a jugar en contra del film.

Además, que al final Ocelot resulte ser el personaje de Garcia hace que todo lo que hemos visto con Statham en la primera parte de la película resulte más estúpido de lo que ya es. Si su plan era coger prisioneros a los mercenarios para intercambiarlos por el testigo que puede identificarle ¿Para qué sacar a Christmas del equipo? Si lo hubiera dejado dentro, lo habría hecho prisionero con los demás y no le hubiera supuesto un problema. Además, no hubiera hecho tan innecesario lo de la trampilla que se abre si le orinas encima que, visto lo visto, se la podrían haber ahorrado de lo ridícula que es.

Bueno, vamos resumiendo ya.

Si Los Mercenarios 3 casi hundió esta saga, esta cuarta película, aunque mejora un poco a la tercera, le ha dado el tiro de gracia. De todas maneras, esta saga ya empezó mal desde el principio y, aunque una de sus películas mejoró las cosas, sus responsables la han terminado de echar a perder.

Lo siento, The Expendables 2, pero te quedas sola. Claro, que tú no tienes la culpa de que tus hermanas la hayan cagado.




15 de agosto de 2014

NINJA TURTLES (2014)






















Este esperado reinicio cinematográfico de las Tortugas Ninja ha sido una película muy polémica desde su puesta en marcha allá por el 2009.

El hecho de reiniciar a unos personajes que, sin duda, han marcado la infancia de mucha gente ya era de por sí un elemento de desconfianza para muchos. Luego, si le añadimos que la Paramount dejó el proyecto en manos de Michael Bay para producirlo, ya hizo que saltaran las alarmas de mucha gente. Y luego cosas como la elección de Megan Fox para ser April O´Neil o el diseño de las nuevas tortugas tampoco ayudaron mucho.

Sin embargo, a lo que a mí respecta, yo le tenía más fe a este proyecto. A diferencia de toda esta gente de la que he hablado –la mayoría de ellos, los que se les conoce como gafapastas –, yo no odio a Michael Bay, me gusta Megan Fox y el nuevo diseño de las tortugas me convenció desde que salieron aquellas primeras imágenes filtradas. Además, la película pintaba bastante bien en los numerosos tráilers, clips, imágenes y Tv-spots con los que el estudio ha promocionado incansablemente este film en las últimas semanas.

Como veis, no he querido esperarme a que la película llegue a España el próximo 17 de octubre –y dudo mucho que alguien lo haga; tan solo los que no les quede más remedio –y ya he podido verla y puedo dar abiertamente mi opinión sobre ella.

Pero vayamos por partes.

La ciudad de Nueva York está siendo asolada por una organización criminal conocida como el Clan del Píe. April O´Neil (Megan Fox), una intrépida reportera que desafía a la cadena donde trabaja, el Canal 6, la cual la tiene haciendo simples reportajes sensacionalistas, sigue los pasos de este clan y, una noche, durante un golpe en los muelles, es testigo de cómo un misterioso vigilante asalta a los criminales y desaparece en la sombra. Pero, al contarlo en su trabajo, nadie la cree. Más tarde, siguiendo de nuevo los pasos del clan del píe, es cogida como rehén junto a muchas otras personas en una estación de metro. La intención del clan, liderado por Karai (Minae Noji), lugarteniente de Shredder, el misterioso líder de la organización, es hacer que el justiciero salga a la luz y acabar con él. Pero ella y todos los miembros del clan se ven sorprendidos por varios justicieros.

April logra seguirlos hasta una azotea y allí descubre que estos justicieros son cuatro tortugas mutantes que hablan y luchan como ninjas. Su sorpresa es mayor cuando descubre que estas tortugas tienen que ver con su pasado y el de su padre, un científico que falleció cuando el laboratorio donde trabajaba en una cura milagrosa se incendió. Trata de advertir a su jefa, Bernadette Thompson (Whoopi Goldberg), pero esta no la cree y la despide. Tan solo encuentra el apoyo de su compañero, Vernon Fenwick (Will Arnett), aunque este tampoco cree su historia. Entonces, decide hablar con Eric Sacks (William Fichtner), el que fuera socio de su padre, quién le ofrece su ayuda. Finalmente, las tortugas se ponen en contacto con ella y la llevan a su guarida en el subsuelo de la ciudad ante su padre adoptivo y maestro, Splinter (Danny Woodburn), una rata mutante. Este le revela a April sus verdaderos orígenes y el papel que jugó ella en el pasado para su supervivencia. También le revela que Sacks no es la persona que dice ser y que guarda un terrible secreto relacionado con Shredder.



Las Tortugas Ninja nacieron en un cómic creado por Kevin Eastman y Peter Laird en 1984 como parodia de varios cómics de Frank Miller. Poco a poco, se fueron haciendo populares dentro del mundo del cómic. Aunque, su gran fama mundial entre el gran público llegó en 1987, gracias a una serie de animación ya mítica emitida por la CBS hasta 1996.

Su salto a la gran pantalla no se hizo esperar. Este se produjo en 1990, en una película dirigida por Steve Barron que fue un éxito enorme, con más de 200 millones de dólares recaudados en todo el mundo, y a día de hoy es un pequeño clásico del cine de superhéroes. A esta película pronto le siguieron dos secuelas, una dirigida por Michael Pressman en 1991 y otra escrita y dirigida por Stuart Gillard en 1993, pero ninguna estuvo a la altura en éxito ni en calidad a su predecesora.

Tendrían que pasar muchos años para volver a ver a las Tortugas Ninja en el cine, esta vez en forma de película de animación 3D, con TMNT (2007), escrita y dirigida por Kevin Munroe, que era como una continuación de las películas en acción real.

Ahora nos llega este reboot que mezcla acción real y animación CGI realizada con motion capture y que, como ya he dicho antes, produce Michael Bay a través de su compañía, Platinum Dunes, y le dejó la dirección a Jonathan Liebesman, director de, entre otras, Battle: Los Angeles (2011) o Ira de Titanes (2012). Aunque, lo que más sorprendió fue la elección de Megan Fox para dar vida a April O´Neil cuando ellos llevaban un tiempo enemistados.

Lo que ocurrió es de sobras conocido. Ella, tras hacerse mundialmente famosa de la mano de Bay en Transformers (2007), volvió a trabajar con él en la secuela, Trasnformers: La Venganza de los Caídos (2009), tras la cual hizo unas duras declaraciones contra el director, al que comparó con Hitler por su modo brusco y autoritario a la hora de rodar, y esto a Bay no le hizo mucha gracia.

Megan estuvo un tiempo implicada en la tercera entrega, Transformers: El Lado Oscuro de la Luna (2011), incluso salieron unas imágenes donde se la veía en el set de rodaje. Sin embargo, terminó saliendo bruscamente de la producción y fue reemplazada por Rosie Huntington-Whiteley. Las razones de su marcha no están claras del todo. Oficialmente, fue despedida al estar demasiado delgada y se negó a engordar para el papel –aunque, el que luego contrataran como sustituta a una modelo de Victoria´s Secret, para mí echa un poco por tierra esta teoría –, mientras otros dicen que fue ella la que abandonó al no querer volver a someterse a las órdenes de Bay. Hay también otras teorías de lo más absurdas que dicen cosas como que Bay la acosaba sexualmente o que fue Steven Spielberg –productor ejecutivo de la saga –quién hizo que la despidieran ya que, como judío, no le gustó que ella comparara a Bay con Hitler.

El caso es que ella y Bay se distanciaron y parecía que ya nunca más iban a volver a trabajar juntos y que su relación era ya irreconciliable.

Sin embargo, en febrero del año pasado, Bay sorprendió a todo el mundo publicando muy entusiasmado en su blog que Megan Fox volvía a la familia el mismo día que salió la noticia de que ella se incorporaba al reboot de las Tortugas Ninja para dar vida a April O´Neil; prueba de que los dos se habían reconciliado. Además, con la noticia del fichaje de Fox, el proyecto, que había estado unos años dando tumbos, fue tomando forma hasta quedar listo para estrenarse por estas fechas.

Como ya he dicho, esta película fue mal recibida desde el mismo momento de su concepción y no ha parado de recibir críticas e insultos en todo momento. Cosas como el nuevo diseño de las tortugas, el hecho de que sean CGI o hasta el tema principal de la banda sonora, el rap Shell Shocked, no han parado de recibir hostias día sí y día también. Hasta Megan Fox –blanco también de muchas de esas críticas –se ha mostrado muy molesta con este asunto y, en una entrevista no hace mucho, no pudo resistirse y volvió a sacar a relucir esa boquita que tan mala fama le dio hace cinco años afirmando que a los que no les guste la película “les follen”.


Y, la verdad, yo le doy la razón. Vale que las formas que utilizó no fueron las adecuadas, pero es que ya me cansa esta gente que se dedica a machacar las películas sin haberlas visto aún. Una cosa es que una película no les pinte bien y les de malas vibraciones y otra es juzgarla y tacharla directamente de bodrio sin haberla visto aún. Además, nadie menciona que ella esta vez ha utilizado sus malas formas para defender su película y a la gente que ha trabajado con ella; todo lo contrario que en 2009.

Pero, bueno, dejemos a un lado todas estas cosas y vamos con la película.

Para empezar, le está yendo bastante bien en taquilla. El fin de semana de su estreno sorprendió recaudando solo en EEUU la friolera de 65 millones de dólares, cifra que superaba las previsiones que le daban los expertos. A día de hoy lleva ya recaudados 89 millones de dólares en territorio estadounidense a los que hay que unir 28 millones más recaudados en el resto del mundo, por lo que su recaudación global asciende a 117 millones de dólares; muy cerca de los 125 millones de su presupuesto. La Paramount se ha visto tan satisfecha con estos resultados que, rápidamente, ha confirmado la secuela para 2016.

Por otro lado, el público la ha recibido medianamente bien y, como era de esperar, la crítica la está pulverizando.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Como ya he dicho, yo tenía bastante interés en esta película. Es cierto que al principio no me atraía mucho una nueva película de las Tortugas Ninja en estos tiempos. Pero, poco a poco, me fui interesando por ella. Y, como ya sabéis, me gusta mucho Megan Fox y la noticia de su fichaje multiplicó por mil mi interés en el film.

A mí me gustan mucho las Tortugas Ninja. Como la mayoría de gente de mi generación, he crecido con ellas; hasta hicieron que me aficionara por la pizza. Mi primer contacto con estos persojes fue con la famosa serie animada de los 80. Después, he leído muchos cómics suyos y, sobre todo, he visto las películas.

La primera película, Las Tortugas Ninja (Steve Barron, 1990) me gusta mucho. No es un film brillante ni una obra maestra, pero es un film muy apreciable, muy bien hecho y, sobre todo, es un clásico de mi infancia que he debido ver ya miles de veces.

La segunda película, Tortugas Ninja II: El Secreto de los Mocos Verdes (Michael Pressman, 1991) contó con un presupuesto mucho mayor y, de hecho, técnicamente es bastante superior a la primera. Sin embargo, aunque su comienzo es bueno, el resultado final es una verdadera mierda que solo consigue aburrir y abochornar. Eso si, como ocurrió también con Superman IV: En Busca de la Paz (Sidney J. Furie, 1987), la disfruté mucho en su día viéndola con mis ojos infantiles y me gustó hasta que empecé a hacerme mayor.

La tercera película, Tortugas Ninja III (Stuart Gillard, 1993), esa es mejor olvidarla. Si la segunda era mala, esta fue aún peor. Al menos, la segunda estaba bien hecha técnicamente, pero este film es de lo más cutre en todos los sentidos y hasta resulta muy insoportable de ver. Lo peor es que se desaprovecha una interesante historia donde las tortugas y April viajan en el tiempo hasta el Japón del siglo XVII.


La cuarta película, el film animado TMNT (Kevin Munroe, 2007), recuerdo que me resistí mucho tiempo a verla, ya que, aunque la animación estaba muy lograda, el diseño de las tortugas y los demás personajes no era muy bueno y le daban un aspecto demasiado infantil, cosa que me echaba para atrás. Sin embargo, tras animarme a verla, terminó gustándome mucho; incluso más que la película de 1990.

Y ahora toca la película que nos ocupa, la cual he podido ver en cuanto me he hecho con una copia decente que me permite poder analizarla bien.

Como ya he dicho, yo le tenía fe a la película y todo el material visto hasta ahora me daba buenas vibraciones. Eso sí, tampoco me hice una expectativas muy altas y no me esperaba ni de lejos una obra maestra ni un film memorable.

Pues bien, tras haber visto la película, puedo decir que mis expectativas no se han visto defraudadas y la película me ha gustado. Tal y como me esperaba, no es ninguna obra maestra, ni un film brillante, pero he disfrutado mucho viéndola y me he divertido mucho, ya que la película tiene muy buenos golpes de humor; la mayoría de ellos servidos por Michalangelo.

A nivel técnico y visual, la película tiene una factura impecable, eso no se puede negar. Con un gran presupuesto y un gran despliegue de medios a sus espaldas, su diseño de producción es realmente fascinante y los efectos especiales son de lo más logrado.

Las tortugas están muy bien hechas. Como ya he dicho, su nuevo diseño me convencía, pero faltaba verlas actuar en la película. Ya se las había podido ver un poco en los tráilers, clips y Tv-spots, pero es viendo la película entera cuando de verdad aprecias todo eso. Y, desde luego, cumplen a la perfección. Sus gestos, sus movimientos y su forma de interactuar con los personajes reales resultan de lo más realistas y a penas cantan nada. Además, aunque los gafapastas y los detractores de la película dirán lo contrario, son personajes con mucha personalidad y llegas a creerte que son personajes reales y no seres generados por computadora. Desde luego, la motion capture hace maravillas.

La rata Splinter también está muy lograda y me gusta mucho como se mueve, como lucha y como utiliza su cola como si de un tentáculo se tratara. Lo único que no me convence es, a diferencia de las tortugas, su diseño, el cual no es malo del todo, pero no termina de satisfacerme del todo. Aún así, esto se compensa al ver interpretar al personaje.

En cuanto a la nueva armadura de Shredder, resulta bastante aparatosa al principio, pero luego termina convenciendo cuando la ves en plena lucha.

A pesar de que se nota su mano como productor, Michael Bay no se adueña de la película como muchos temían y no llega a encumbrir el eficiente trabajo de su director, Jonathan Liebesman, quién hace un buen trabajo a lo largo de todo el film. Liebesman es uno de esos directores que no pasarán a la historia como un gran cineasta, pero es un tipo muy competente y sabe hacer un buen trabajo cuando el material que le dan es bueno. Y, en esta película, lo es. Sobre todo, en las secuencias de acción, que son de lo más espectaculares y muy bien filmadas.


Especial mención requiere la que, para mí, es la secuencia estrella de la película, la persecución en la nieve, un momento de lo más espectacular y trepidante, con unos buenos movimientos de cámara y unas logradísimas secuencias de lucha y acrobacias. Otros momentos brillantes son el asalto a la guarida de las tortugas, donde podemos ver el enfrentamiento entre Splinter y Shredder, el cual es de lo más brutal, o la espectacular pelea final en la torre.

En cuanto al guión, desde luego no es el punto más fuerte de la película. Es bastante simplón y, además, tiene algunos fallos. Pero, aún así, no es malo del todo y cumple su cometido.

Sobre como han respetado la historia y la mitología de las Tortugas Ninja, a eso voy ahora. Aunque, para hacerlo, antes tengo que destripar el argumento de la película.




ATENCION. Advierto que lo siguiente contiene SPOILERS de lo más reveladores. Quién no haya visto la película aún que se abstenga de leer esta parte o lo haga bajo su total responsabilidad.



Aquí nos encontramos con que las tortugas y Splinter eran sujetos de laboratorio en un proyecto científico, el Proyecto Renacimiento, dirigido por Eric Sacks y el padre de April O´Neil que consistía en administrarles los mocos verdes, los cuales se menciona que son de origen extraterrestre, con intención de buscar una cura para todas las enfermedades. Pero, cuando descubrió los perversos planes de Sacks con Shredder, el padre de April quemó el laboratorio y destruyó todo el trabajo antes de ser asesinado por Sacks.

Pero April, que era una niña por entonces –el año 1999 –, salvó a las tortugas y a Splinter del incendio y las liberó en las alcantarillas, donde sobrevivieron y se convirtieron en lo que son a causa de los efectos mutantes de los mocos verder. Ella, que pasaba mucho tiempo en el laboratorio, solía jugar con ellas, les daba de comer pizza a escondidas –de ahí la afición de las tortugas por esta comida –e, incluso, fue ella quién les puso los nombres de autores renacentistas por un libro del renacimiento de su padre.

En las cloacas, Splinter cría a las tortugas como si fueran sus hijos y les enseña artes marciales que aprende de un libro que encuentra. Muchos dicen que esto es muy difícil de creer; pero, vamos, también es difícil de creer que Splinter las aprendiera observando a su amo desde una jaula siendo solo una simple rata sin mutar.

En cuanto a Shredder, no es el personaje de Eric Sacks, tal y como se dijo. Este es tan solo el pupilo del verdadero Shredder, quién acogió a Sacks cuando este, hijo de un militar americano destinado en Japón, se quedó huérfano tras la muerte de su padre en Vietnam. El verdadero Shredder, interpretado por Tohoru Masamune, aunque no se le ve la cara en ningún momento, es japonés, lo que espero que acalle a los que tanto han criticado que en la película el gran enemigo de las tortugas no es oriental.

Se podría decir, que con Shredder nos dan la fórmula de Iron Man 3 a la inversa; lo cual está muy bien




Fin de los SPOILERS; ya podéis leer con tranquilidad.




La historia ha sido cambiada, no lo voy a negar. Sin embargo, aún así sigue siendo fiel a la mitología de los personajes. Las tortugas y Splinter siguen siendo mutantes a causa de los mocos verdes, los cuales también en la película son de origen extraterrestre –a eso es a lo que se refería Michael Bay en aquellas declaraciones que tanta polémica provocaron al hacer creer a los fans que las tortugas iban a ser extraterrestres en lugar de mutantes –.

Además, aunque tengan un aspecto diferente, las tortugas siguen siendo las mismas. Todas tienen sus respectivos colores, usan las mismas armas y, sobre todo, tienen la misma personalidad. Leonardo sigue siendo el líder del grupo. Donatello sigue siendo el científico y cerebro del grupo. Michelangelo, a quién debemos los momentos más cómicos, sigue siendo el más payaso e irresponsable del grupo. Y Raphael sigue siendo el duro del grupo, rebelde y solitario, pero fiel a sus hermanos. Raphael siempre ha sido mi favorito de los cuatro y en la película me gusta mucho como ha quedado.

Y en cuanto al tema de Shredder, pues eso. Hay que esperarse a ver la película antes de criticarla sin tener ni puta idea, porque no hay que esperar mucho para ver que esos temores infundados no son ciertos. Lo más criticable sería la armadura, la cual tiene mucha parafernalia, como ya he dicho, pero el personaje, aunque no comparta historia con Splinter, sigue siendo prácticamente el mismo.


Pasando a los personajes humanos, aquí el protagonismo recae exclusivamente en April O´Neil.

Ya he dicho que esta chica me gusta mucho, aunque reconozco que sus cualidades interpretativas suelen ser limitadas; aunque no completamente nulas, como dicen su detractores. Aún así, ella suele tomarse en serio los papeles que interpreta y siempre intenta hacerlo lo mejor posible; todo lo contrario que otras actrices malas que son sobrevaloradas, como la siempre pésima Penélope Cruz, que ni tan siquiera hacen un mínimo esfuerzo y casi siempre parece que hacen del mismo personaje. Además, se nota que ha ido mejorando a lo largo de los años.

Y en esta película está muy bien. A parte de aportar su inmensa belleza al personaje y darle un toque de lo más sexy, también le da bastante frescura, simpatía y carisma. Además, su faceta de heroína, heredada de su papel en Transformers, le viene muy bien para resultar creíble dando vida a alguien que no duda en meter las narices en todos los fregados y que tiene el valor suficiente para plantar cara a alguien como Shredder a pesar de que no duraría ni dos segundos contra él. Para mi hicieron una muy buena elección con ella.

Por lo demás, Will Arnett no está mal como Vernon Fenwick, haciendo un buen trabajo en toda la película. William Fichtner está genial en su papel de Eric Sacks y, desde luego, se le da muy bien hacer de malo. También merece especial mención Minae Noji como Karai, la lugarteniente de Shredder al frente del Clan del Píe; aunque, sinceramente, yo hubiera preferido más a alguien como Kelly Hu o Michelle Yeoh en este papel.

Ahora vamos con las cosas malas.

La película se desarrolla bien, va directa al grano y el ritmo nunca decae. Lo malo es que se hace demasiado corta. Su duración es de 101 minutos, pero parece que has visto una película de 80 minutos o menos. Ese es su mayor problema porque, cuando una película se hace muy disfrutable, por muy larga que sea, el tiempo se pasa volando y a penas se hace larga. Ese es el caso de esta película, que con una duración de 120 minutos o más a penas hubiera importado.

Desde luego, fue un error hacer que se redujera la duración del film –seguramente, por exigencias del estudio –, porque hay un montón de cosas que cortaron en el montaje final, muchas escenas que se vieron durante el rodaje –como esa de April y Raphael en un parque con gente disfrazada de personajes infantiles, como Dora la Exploradora –y que al final no salen.


Además, hay personajes que podrían haber tenido más presencia, como la jefa de April, interpretada por la siempre estupenda Whoopi Goldberg, que solo sale en un par de escenas. Lo mismo que el personaje de Abby Elliot, el cual se decía que iba a ser Irma Langinstein, pero al final es la compañera de piso de April, llamada Taylor.

Vamos resumiendo ya.

Como ya he dicho, la película me ha gustado. Es una película para pasar el rato, solamente; pero un rato de lo más agradable. Desde luego, he disfrutado mucho viéndola y me lo he pasado muy bien con estas nuevas tortugas. Ya tengo ganas de verla de nuevo y, seguramente, iré a verla al cine cuando la estrenen en España allá por mediados de octubre.

Como adaptación, para mí, a pesar de los cambios en la historia, han hecho justicia con las Tortugas Ninja, las cuales he encontrado de lo más logradas y su diseño me convence, dándome completamente igual que les hayan puesto nariz y labios, que vayan cargadas de accesorios, que parezcan negros de Harlen o demás tonterías por la que muchos están tachando este film de sacrilegio, acusando a Michael Bay de robarles su infancia.

Yo, como alguien que ha crecido con las Tortugas Ninja, recomiendo esta película abiertamente.