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8 de febrero de 2026

RETURN TO SILENT HILL (2026)

 

ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún, que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todos modos, lo hará bajo su total responsabilidad.







Vamos con esta película, la tercera traslación a la gran pantalla de la popular franquicia de videojuegos de Konami.

Pero, vayamos por partes.

En el pasado, James Suderland (Jeremy Irvine), un joven pintor que se encuentra viajando en su coche, se encuentra con Mary Crane (Hannah Emily Anderson), a quién le hace perder el autobús cuando trataba de irse de su pueblo, Silent Hill. Ambos terminan enamorándose y terminan viviendo juntos en ese pueblo.

En el presente, James vive solo en la ciudad, atormentado, alcohólico y en psicoanálisis. Cuando recibe una carta de Mary invitándole a regresar a Silent Hill, no se lo piensa dos veces y regresa al pueblo, el cual encuentra cubierto de niebla y ceniza y prácticamente abandonado a causa de una extraña enfermedad que ha causado muchas muertes.

Silent Hill fue llevado por primera vez al cine en una película de 2006 dirigida por el francés Christophe Gans. Una película que, aunque no gustó a la crítica, si gustó al público y rápidamente se convirtió en una película de culto.

Después, se hizo una secuela, Silent Hill: Revelation 3D (2012), escrita y dirigida por M. J. Bassett, que no hizo una muy buena taquilla -aunque se libró del fracaso gracias a su bajo presupuesto -, pero fue mucho más machacada por la crítica que la primera y tampoco agradó a gran parte del público.




Después de esto, la franquicia parecía muerta en el cine hasta que, sorpresivamente, se puso en marcha esta película, donde Christophe Gans regresa como director. Este nuevo film es un completo reinicio de la saga inspirado en el segundo videojuego de la franquicia, Silent Hill 2, lanzado en 2001 y con un reciente remake lanzado en 2024.

La película no se estrena en España hasta el próximo 19 de febrero, pero ya lleva tiempo estrenada en muchos países.

En taquilla, las cosas no le han ido nada bien, incluso peor que a sus predecesoras, con una recaudación global de 13 millones de dólares con un presupuesto de 23 millones. Un fracaso en toda regla.

A esto hay que unir unas críticas desastrosas y un recibimiento del público bastante negativo.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Como ya he mencionado antes, la película no se estrena en España hasta febrero, pero me las he apañado para verla por métodos poco ortodoxos porque le tenía muchas ganas, la verdad.

Para empezar, me gustan mucho los videojuegos de la franquicia -al menos, los primeros -, siendo Silent Hill 3 uno de mis videojuegos favoritos. En cuanto a las películas, me gustó mucho la primera y, pese a que se llevó muchos palos, me gustó mucho también Silent Hill: Revelation 3D.

Es por ello que esperaba mucho esta película, la cual pintaba muy bien por sus tráilers y promociones y porque, además, recuperaba como director a Christophe Gans, que hizo un excelente trabajo en la película de 2006 y, además, es un estupendo director, responsable de películas muy buenas, como Crying Freeman: Los Paraísos Perdidos (1995), El Pacto de los Lobos (2001) o La Bella y la Bestia (2014) -que le daba cien patadas a la versión que hizo Disney con Hermione Granger -.

Con esas expectativas he visto esta película esperando una tercera buena película basada en los videojuegos de Silent Hill que añadir a mi lista. Sin embargo, he terminado llevándome... 


...LA PRIMERA GRAN DECEPCION DEL AÑO


Para empezar, pienso que su principal problema es que hayan querido hacer una adaptación de Silent Hill 2; una adaptación muy libre, eso si, pero una adaptación de todos modos.

Para mi, lo que mejor funcionaba de la película de 2006 era que no adaptaba ningún videojuego en especial, sino que se trataba de una historia libre ambientada en el universo de los videojuegos manteniéndose fiel a estos. Silent Hill: Revelation 3D, en cambio, si estaba claramente inspirada en Silent Hill 3. Pero solamente estaba inspirada, no se trataba de una adaptación en toda regla; al menos, yo no la veo como tal -quizá será por eso por lo que me gusta tanto -.




Pero aquí si que han querido hacer una adaptación y ahí es donde la han cagado. No porque se trate de una adaptación muy libre, porque las adaptaciones libres funcionan cuando están bien hechas, el problema es que esta no lo está.

Debo decir que, como película, no es mala del todo. Visualmente está muy bien, además de que recrea bastante bien la atmósfera de los videojuegos algunos momentos icónicos de Silent Hill 2. Ahí se ha notado bastante la mano de Gans como director.

En cambio, de quién si hemos notado la ausencia es de Roger Avary en el guion. Recordemos que Avary, co-guionista de Pulp Fiction (Quentin Tarantino, 1994), fue quién escribió la película de 2006; además de que ya había trabajado anteriormente con Gans con una participación no acreditada en el guion de Crying Freeman.

Aquí Gans no ha vuelto a contar con Avary -puede que por los problemas que este tuvo con la ley -y se ha encargado él mismo del guion junto con otros dos guionistas; uno de ellos guionista del reboot de El Cuervo -eso explica muchas cosas -. Y el resultado al final ha sido lamentable, con una película que comienza muy bien y te hace tener esperanzas de que vas a ver una buena película, pero luego, a medida que avanza, se vuelve todo un puñetero caos, dando la sensación de que ni Gans ni los otros guionistas sabían ni por donde tenían que tirar y todo es ir dando palos de ciego. Encima, con un ritmo, que hace que la película aburra totalmente.

Al final es todo un sin sentido que termina con un ¿Final feliz? que yo creo que metieron con calzador esperando compensar al público por la paja mental que acaban de tragarse. Igual que metieron con calzador a la psicoterapeuta, un personaje completamente anodino que yo pienso que está en la película solo para tratar de explicarnos un poco lo que sucede porque creo que hasta Gans es consciente de que ni Sherlock Holmes iba a entender lo que pasa aquí.

También, para explicarnos lo que ocurre, tenemos una serie de flashbacks entre medias que nos muestran la relación entre James y Mary y como esta se va deteriorando por la relación que tiene ella con el Culto, ofreciéndonos una escena ritual que es de lo más perturbadora. Estos flashbacks no están mal, la verdad, pero tampoco mejoran mucho el conjunto.

Luego, en lo que a la parte fiel al videojuego se refiere, ya he dicho que la película visualmente está muy bien hecha y recrea muy bien la atmósfera de los videojuegos, como he mencionado antes también.

Pero, más allá de eso, en lo que a guion se refiere, la película va de cagada en cagada. Especialmente, con lo que hacen con varios de los personajes del videojuego. Como el personaje de Eddie, que para lo que hace en la película, se lo podrían haber ahorrado.

Luego tenemos a Laura, que lo que hacen aquí con ella es de juzgado de guardia. Visualmente, le han cambiado por completo su aspecto y parece más un fantasma salido de las películas de Expediente Warren. Sin embargo, eso no es lo peor que hacen con ella, lo peor es que, argumentalmente hablando, le dan por completo la vuelta al personaje.




Esto podría tener pase si hubiera visto la película doblada, porque podría hacer que, aunque el personaje se llame Laura, no sea la misma Laura del videojuego. Como hago con el personaje de Jon Snow en Silent Hill: Revelation 3D, que aunque se llame Vincent, yo no o veo ni por asomo como el Vincent del videojuego y pienso en él como personaje completamente diferente que se llama igual. Aquí podría hacer lo mismo con Laura, el problema es que he visto la película en voz original y la actriz que le da vida es Evie Templeton, la misma que le pone voz en el remake de Silent Hill 2, así que al escuchar su voz no puedo imaginarla como un personaje diferente que tiene el mismo nombre.

Y luego tenemos a Angela y a María que, a diferencia del videojuego, aquí pasan sin pena ni gloria. Para colmo, hacen una mezcla de personajes, haciendo que estas, al igual que Laura, sean distintas representaciones de Mary, algo que, aunque ya lo intuimos de primeras, nos revelan de forma muy patética con la lápida de un cementerio. Y lo mismo ocurre con el mencionado Eddie, que es representado como una versión perdedora de James, ya que este menciona que quería ser pintor. 

Porque hacen como que el viaje a Silent Hill ocurre solo en la mente de James, quién se encuentra atado en una cama de hospital. Pero, esto es algo que tampoco queda muy claro porque, como ya he mencionado antes, al llegar a este momento la película que ha vuelto un puñetero caos que ni sus propios responsables entienden.

Y, para rematar, dos elementos muy característicos de los videojuego, el icónico Pyramid Head y las Enfermeras, las tenemos en la película, pero ambos metidos con calzador. Pyramid Head a penas aparece en un par de escenas y, encima lo convierten también en otra de las representaciones de James. En cuanto a las Enfermeras, a penas aparecen en una escena, algo habitual, el problema es que aquí da la sensación de que, mientras hacían la película, alguien se acordó de ellas en el último momento y decidió meterlas.

En fin, vamos resumiendo ya.

Return to Silent Hill es la decepción hecha película. Se esperaba mucho de ella, sobre todo con el regreso de Christophe Gans, pero este regreso solo se ha notado en el apartado visual, uno de los puntos positivos que tiene este film junto con el trabajo de sus protagonistas.

Una completa paja mental que solo se entiende a medias si has jugado al videojuego Silent Hill 2 -especialmente, el remake -, porque quienes no lo hayan jugado lo más seguro es que terminen más perdidos que un burro en un garaje. De ahí que hasta tengan que sacarse una anódina psicoterapeuta para tratar de explicar un poco lo que ocurre aquí.

La peor de las tres, sin duda. Cuando veo una película por los métodos poco ortodoxos, me haya gustado o no, luego suelo ir a verla a los cines cuando se estrena en España para compensar -más en estos momentos en que los cines necesitan todo el apoyo del mundo -, pero no sé si con está película hacer una excepción.



3 de marzo de 2022

UNCHARTED (2022)


ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todas formas, lo hará bajo su total responsabilidad.











Bueno, ya he visto Uncharted, adaptación cinematográfica de la famosa saga de videojuegos del mismo nombre ¿Habrán hecho una película que haga justicia al videojuego o entrará en el -cada vez más lleno -cajón de los desastres en lo que a adaptaciones de videojuegos se refiere? Pues bien, eso lo vamos a ver ahora.

Pero, vayamos por partes.

Nathan Drake (Tom Holland) es un joven que trabaja como barman en Nueva York hasta que un día se acerca a él Victor "Sully" Sullivan (Mark Wahlberg), un cazador de tesoros que busca su ayuda para encontrar que Juan Sebastián Elcano y otros miembros de la tripulación de Fernando de Magallanes escondieron en el pasado. Sully le revela que la expedición de Magallanes fue en realidad financiada por los Moncada, una rica y poderosa familia, y su finalidad era encontrar dicho tesoro pero, tras la muerte de Magallanes, Elcano y otros ocho hombres jamás entregaron ese tesoro.

Sully también le confiesa que él trabajaba en la búsqueda de ese tesoro con su hermano, Sam Drake (Rudy Pankow), pero este desapareció. Nathan y Sam se criaron juntos en un orfanato desde la muerte de sus padres, pero fueron separados después de que el orfanato expulsara a Sam cuando él y Nathan trataban de robar un mapa de Magallanes de un museo. Desde entonces, no volvió a saber de él. Esto es lo que motiva a Nathan a asociarse con Sully en la búsqueda de ese tesoro, lo cual les enfrentará contra Santiago Moncada (Antonio Banderas), último descendiente de la familia Moncada, quién busca el tesoro que no le fue entregado a sus antepasados.

Esta película ha tardado mucho en ver la luz. No solo por un largo y complicado proceso de desarrollo que duró muchos años, también tuvo que retrasar sus estreno a causa de la pandemia.

La primera vez que se supo que una película de Uncharted estaba en proceso fue en 2008. El estudio encargado de sacarlo adelante era Sony Pictures, puesto que Sony es la que distribuye la saga de videojuegos desarrollada por Naughty Dog a través de Sony Computer Entertainment.

Sin embargo, como ya he mencionado antes, la película tardaría muchos años en ver la luz, ya que Sony no lograba sacar el proyecto adelante. El guión pasó por las manos de muchos guionistas y, luego, les costaba encontrar director, ya que los directores elegidos terminaban largándose después de un tiempo trabajando en la película.




El primero fue David O. Russell y a este le siguieron  Neil Burger, Seth Gordon, Shawn Levy y Dan Trachtenberg. La cosa parecía ya tirar para delante con la elección de Travis Knight, director de la estupenda Bumblebee (2018), pero este también terminó desertando.

Finalmente, la dirección cayó en manos de Ruben Fleischer, que ya había dirigido para Sony Venom (2018), una mediocre adaptación del famoso villano de Spiderman que, incomprensiblemente, fue un gran éxito de taquilla, dando como resultado Venom: Habrá Matanza (2021), una secuela aún peor.

En cuanto al elegido para dar vida a Nathan Drake, otro Nathan, el actor Nathan Fillion, hizo campaña para hacerse con el papel, contando con el apoyo de muchos fans. Sin embargo, el estudio optó más por Mark Wahlberg, quién estuvo muchos años vinculado al papel a pesar de que nunca se llegó a confirmar oficialmente. 

No obstante, en mayo de 2017, se anunció oficialmente que el elegido era el joven actor Tom Holland, quién por entonces empezaba a ser una estrella al dar vida a Spiderman en el Marvel Cinematic Universe. Para ello, el estudio optó por hacer una precuela de los videojuegos protagonizada por una versión joven del personaje. Tampoco se olvidaron de Wahlberg, a quién le dieron el papel de Sully.

Sin embargo, los problemas de la película no terminaron. El rodaje dio comienzo en marzo de 2020 en Berlín (Alemania), pero entonces estalló la pandemia del COVID-19 y el rodaje se suspendió ese mismo día, no volviendo a reanudarse hasta julio de ese mismo año, no volviéndose ya a paralizar; aunque, a principios de agosto, Antonio Banderas tuvo que salirse del rodaje a causa de dar positivo, pero pudo regresar a finales del mismo mes.

El rodaje tampoco fue muy largo, finalizando el 29 de octubre de 2020 en Barcelona, donde transcurre parte de la película. Aunque, esta no fue la única parte de España donde se rodó la película, ya que anteriormente rodaron en localizaciones de Alicante y Valencia y, después, en julio de 2021, hubo regrabaciones en Madrid.

La película debía haberse estrenado en 2021, pero la pandemia hizo también que su estreno se fuera retrasando hasta que, finalmente, se estrenó en EEUU el pasado 18 de febrero; aunque, a España llegó antes, el 11 de febrero.

La película está haciendo una buena taquilla; aunque, cabe destacar que no tiene una competencia fuerte que le haga sombra hasta el estreno de The Batman este viernes. Aún así, la película lleva recaudados 83 millones de dólares en EEUU y 143 millones más en el resto del mundo, haciendo un total de 226 millones de dólares.

En cuanto a la crítica, no ha sido muy benevolente con ella, pero tampoco la ha machacado. La respuesta del público ha sido más positiva, pero no muy entusiasta.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Antes de comenzar quiero dejar claro que me gustan mucho los videojuegos de Uncharted y he jugado mucho a ellos. Por eso, esta película la esperaba con ganas, pero también con cierto temor, ya que el historial de Hollywood con las adaptaciones de videojuegos no es para tirar muchos cohetes. 

Pues bien, después de haberla visto, lamentablemente, debo decir que mis temores se han cumplido en gran parte.




La película no es mala del todo. Como película de acción y aventuras para pasar el rato, logra dar, aunque no mucho, la talla. Si tuviera que puntuarla, llegaría al aprobado, aunque con un 5 raspado. Porque la película, aunque no sea mala, me ha gustado más bien poco.

El problema con el que nos encontramos aquí es el mismo que nos encontramos hace cuatro años en la última película de Tomb Raider, que es que hay que esperar más de la mitad de la película para que empiece a parecerse en algo a los videojuegos. Y, desde luego, calcar una famosa escena de uno de los videojuegos y ponérnosla hasta la saciedad en los tráilers y las promociones, no le funcionó a la película protagonizada por Alicia Vikander ni le funciona a esta.

El director Ruben Fleischer ha hecho aquí lo mismo que hizo en Venom, que no es otra cosa que limitarse a hacer lo que le dicen y punto -no es de extrañar tanta deserción de directores, ya que estos seguro que no quisieron entrar por el aro -, ofreciéndonos de nuevo una dirección correcta, pero de lo más plana sin a penas momentos brillantes o espectaculares. El climax en los barcos que son transportados por aire si lo encontré algo espectacular, pero no me llega a satisfacer del todo.

Y es que la película no sabe aprovechar las cosas buenas que tiene. La historia está bien y me alegra que el MacGuffin sea algo relacionado con la historia de España. Pero es que no lo han aprovechado bien.

Por ejemplo, la parte que transcurre en Barcelona, una ciudad llena de historia cuyas catacumbas podrían albergar un sin fin de trampas y lugares misteriosos que pueden dar mucho juego y ayudar a potenciar la historia. Sin embargo, cuando Nathan Drak y Chloe Frazer se meten por el pasadizo secreto de la iglesia con trampas a los Indiana Jones van a parar...


...A UNA PUÑETERA DISCOTECA


Que parece que Sony tiene últimamente fijación por las discotecas. Al menos, aquí la escena no resulta tan ridícula ni da tanta vergüenza ajena como la de Venom: Habrá Matanza.

Que, por cierto, una de las cerraduras está en una discoteca y la otra en una pizzería. Si llega a haber una tercera llave ¿Dónde habrían colocado la cerradura? ¿En un Starbucks? 

Luego tenemos un guión que, a parte de simplón, está lleno de giros para intentar sorprender, con los personajes principales -tanto en el bando de los buenos como el de los malos -traicionándose constantemente. Es cierto que este tipo de giros son habituales en este tipo de películas, pero es que, por un lado, abusan demasiado de ellos hasta el punto de que llegan ya a cansar y, por el otro, la mayoría de giros son demasiado previsibles y la sorpresa que provocan es completamente nula.

Otro elemento desaprovechado es la familia Moncada. Esta familia, que a lo largo de la historia ha estado oculta en las sombras detrás de las élites y es la responsable de muchas de las barbaridades que se han producido en el mundo, podría haber dado mucho más juego que el que da al final. Además, para ser una familia tan rica y poderosa, a sus miembros se los puede asesinar fácilmente sin ningún tipo de represalia alguna.

En cuanto al reparto, la gran pregunta es si Tom Holland ha dado la talla como un joven Nathan Drake y yo ya digo directamente que NO, porque de lo que hace en la película no es Nathan Drake, sino un sucedáneo de Peter Parker.

Y no es culpa del actor, ojo, porque Holland es muy buen actor y pienso que podría hacer muy bien de un Nathan Drake joven. El problema es Sony que parece que solo lo quiere para hacer versiones de Peter Parker. Desde luego, el actor hace bien en querer retirarse durante un tiempo, porque de lo contrario lo van a terminar encasillando.

Sobre Mark Wahlberg como Sully, tres cuartos de lo mismo. El tipo es buen actor pero su Sully está a años luz de ser el Sully de los videojuegos. Además, no se si es solo cosa mía pero da la impresión en todo momento de que el actor lo que en realidad está haciendo es tratar de demostrar lo que podría haber sido si lo hubieran elegido a él como Nathan Drake en lugar de a Holland.

Tati Gabrielle, nuestra querida Prudence Night de Las Escalofriantes Aventuras de Sabrina, está bien en su papel de villana y se desenvuelve bien en las escenas de acción. Por desgracia, su transición de villana secundaria a villana principal no funciona muy bien por lo previsible y forzado del momento.

Algo parecido pasa con Antonio Banderas. El actor se esfuerza por hacer un buen trabajo como Santiago Moncada, pero el personaje está muy desdibujado y no consigue en ningún momento dar la sensación de ser la gran amenaza de la película. De ahí que la traición del personaje de Gabrielle resulte tan previsible.

En el reparto hay otro actor español, Manuel de Blas, al que hemos visto en series como El Internado. El tipo, que da vida a Armando Cabrera, el padre de Santiago Cabrera y patriarca de la familia hasta que deciden quitarlo de en medio, no solo hace un muy buen trabajo pese a lo poco que sale, sino que, aunque no nos lo presentan en ningún momento como antagonista, se puede ver a la legua que habría dado la talla como gran villano de la historia por encima, incluso, de Banderas. Por desgracia, los responsables de la película no han sabido verlo y lo desaprovechan terriblemente.

No obstante, quién en mi más modesta opinión ha sido quién más ha destacado en este film es la protagonista femenina, Chloe Frazer, interpretada por Sophia Ali, actriz que está empezando a hacerse famosa con éxitos como Truco o Trato (Jeff Wadlow, 2018, pero que yo recuerdo más por su papel de Sabrina en la serie Faking It.




Tampoco es que el paso de esta chica por la película sea para tirar muchos cohetes, pero es que se la ve mucho más centrada que sus dos compañeros, los cuales en muchas ocasiones se los ve muy perdidos -no por culpa de ellos, como ya he dicho, sino por culpa del simplón guion y la ineficaz dirección -y su personaje es el que más se acerca a su homólogo en los videojuegos; no mucho, eso si, pero si en comparación con sus dos colegas.

Y yo creo que los responsables de la película se dieron cuenta de que la chica estaba empezando a eclipsar a los dos protagonista y de ahí la razón de que la saquen de cuadro en el último actor con unos de esos giros cansinos y previsibles que tanto pueblan el fin, Vamos, que en lugar de potenciarla, deciden desaprovecharla, como hacen con todo lo bueno de este film.

Ya se que acostumbro a pedir spin-off de personajes femeninos de las películas, pero aquí tengo a favor que el personaje de Chloe Frazer ha llegado a protagonizar su propio videojuego en la franquicia, por lo que una película de Chloe Frazer protagonizada por Ali es algo que, desde luego, me apetecería mucho más ver que una secuela de este film.

Bueno, vamos resumiendo ya.

Como película de acción y aventuras destinada solo a pasar el rato, es pasable. Se deja ver sin problemas, pero se ve tan rápido como se olvida. Como adaptación de los videojuegos Uncharted, es de lo más mediocre y poco hay en ella de lo que hace buenos a los videojuegos.

Al igual que con la película de Tomb Raider de 2018, no ha valido al final la pena tantos años de espera.







3 de abril de 2018

TOMB RAIDER (2018)





ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto que se abstenga de leerla y si, por el contrario, la lee de todas formas, lo hará bajo su total responsabilidad.
















Lara Croft vuelve al cine después de 15 años y lo hace cambiando de rostro. Alicia Vikander es quién toma ahora el relevo de Angelina Jolie dando vida a la famosa asaltatumbas en una película que reinicia por completo la saga.

Lara Croft (Alicia Vikander) era solo una adolescente cuando su padre, Lord Richard Croft (Dominic West) desapareció. Desde entonces, vive el día a día en las calles de Londres, trabajando como mensajera y practicando artes marciales mixtas. Se niega a heredar el imperio empresarial de su padre, ya que hacerlo sería como admitir que está muerto. No obstante, Ana Miller (Kristin Scott Thomas), logra convencerla diciéndole que, de no hacerlo, la mansión de la familia sería vendida. Durante la firma de los papeles de la herencia, Mr. Yaffe (Derek Jacobi), otro de los socios de su padre, le hace entrega de una caja rompecabezas que su padre le dejó antes de desaparecer.

La caja la lleva hasta una oficina secreta donde su padre guardaba  todo su trabajo sobre Himiko, una legendaria reina japonesa de quién se decía que tenía el poder sobre la vida y la muerte. Entre todas las cosas, encuentra una grabación de su padre diciéndole que, de pasarle a él algo, debe destruir todo lo que tenga referencia a Himiko. Sin embargo, Lara decide no hacerlo y, utilizando el trabajo de su padre, decide empreder su búsqueda. Así llega hasta Hong Kong, donde se reune con Lu Ren (Daniel Wu), capitán del barco Endurance, el cual iba a comprar su padre antes de desaparecer. Lu Ren la lleva hasta el Mar del Diablo, donde conducen las notas de su padre, pero son sorprendidos por una fuerte tormenta y el barco naufraga, llegando ambos hasta la isla de Yamatai, donde son apresados por Mathias Vogel (Walton Goggins), quién dirige una expedición que busca la tumba de Himiko. Vogel sigue órdenes de una misteriosa organización conocida como Trinity y no puede abandonar la isla hasta encontrarla.

  
Pongámonos en antecedentes. La famosa franquicia de videojuegos Tomb Raider hizo su debut en el cine en la película Lara Croft: Tomb Raider (Simon West, 2001) donde, como ya he dicho antes, Angelina Jolie fue la encargada de dar vida a la heroína central de esta saga de videojuegos, la ya icónica Lara Croft.

A la película no le fue mal en la taquilla, con 274 millones de dólares recaudados en todo el mundo, pero fue muy machacada por la crítica y no gustó a gran parte de los fans de los videojuegos. No obstante, Paramount Pictures, el estudio que la produjo, sacó adelante una secuela, Lara Croft: Tomb Raider – La Cuna de la Vida (2003), donde Angelina Jolie repitió como Lara Croft, pero Simon West era reemplazado en la dirección por Jan de Bont.

Con solo 156 millones de dólares recaudados en todo el mundo, la película fue un fracaso. Sus críticas fueron peores, tanto por parte de la crítica profesional como por parte de los fans, pero Paramount culpó del fracaso de la película al sexto videojuego de la franquicia, Tomb Raider: El Ángel de la Oscuridad, el cual fue lanzado ese mismo año y también fue un estrepitoso fracaso.

Esto dejó en el aire una posible tercera entrega con Angelina Jolie que, aunque estuvo entre los planes del estudio, jamás llegó a realizarse y calló en el olvido.

El éxito en 2006 de Tomb Raider: Legend, séptimo videojuego de la saga –y el primero realizado por Crystal Dynamics, compañía que reemplazó a Core Design –, reactivó la franquicia y esto hizo que volviera a hablarse de la tercera entrega protagonizada por Jolie. No obstante, tras el enorme éxito de The Dark Knight (Christopher Nolan, 2008), empezó a hablarse más de la posibilidad de reiniciar la franquicia, ya que los reboots empezaron a estar muy de moda.

A partin de entonces empezaron a haber movimientos en torno a una nueva película de Tomb Raider, pero sin nada claro en el horizonte hasta que, en 2011, GK Films se hizo con los derechos cinematográficos de la franquicia. La compañía puso en marcha la película junto a Warner Bros., MGM y Square Enix; compañía dueña de la franquicia Tomb Raider tras comprar Eidos Interactive en 2009.

Con el paso de los años, el proyecto empezó a tomar forma. La nueva película sería un reboot y se basaría en el videojuego Tomb Raider (2013), el cual también reinició por completo la saga de videojuegos con una nueva Lara Croft más realista y menos sexualizada que la Lara Croft clásica; aunque, seguía siendo sexy.

Geneva Robertson-Dworet fue contratada para escribir el guión; aunque este fue posteriormente revisado por Evan Daugherty primero y Alastair Siddons. Aunque, en un principio se habló de que fuera una mujer quién dirigiera la película, la dirección recayó, finalmenten, en el noruego Roar Uthaug.

Para dar vida a Lara Croft sonaron muchas candidatas. Daisy Ridley, Emilia Clarke, Elizabeth Olsen, Emma Watson o Camilla Luddington –quién ya le puso voz y prestó sus movimientos a Lara Croft en el videojuego de 2013 y en su continuación, Rise of the Tomb Raider –fueron quienes más sonaron para el papel; en el caso de Daisy Ridley, muchos medios ya la dieron por elegida. Sin embargo, en abril de 2016 se anunció que la gran elegida era Alicia Vikander, actriz que no aparecía en las quinielas y que, poco antes, había ganado un oscar; algo parecido a Angelina Jolie, quién también había ganado un oscar –y en la misma categoría de Vikander, mejor actriz de reparto –poco antes de ser elegida como Lara Croft en su día.


La película se estrenó en EEUU y otros países, incluida España, el pasado 16 de marzo. La taquilla que está haciendo no es muy espectacular, al menos en EEUU. Con 94 millones de dólares de presupuesto, a día de hoy lleva recaudados 50 millones en territorio estadounidense. Mejor le están yendo las cosas fuera de EEUU, donde lleva recaudados 197 millones, haciendo un total de 247 millones de dólares.

Por su parte, la crítica la ha recibido con división de opiniones; aunque, son mayoría las negativas que las positivas. También hay división entre los fans de los videojuegos y, en cuanto al público, su reacción ha sido más favorable, aunque no muy entusiasta.

¿Y que opino yo? Pues a eso vamos.

Antes de ponerme con la película, quiero dejar claro que a mí me encantan los videojuegos de Tomb Raider. He jugado mucho a ellos y los conozco muy bien. Y, desde luego, me encanta Lara Croft, una de mis heroínas favoritas.

Y me gusta tanto la Lara Croft clásica como la nueva Lara Croft de los últimos videojuegos. Ambas son dos Laras muy buenas y lo suficientemente diferentes la una de la otra como para tener que elegir entre una y otra.

En cuanto a las películas, Lara Croft: Tomb Raider me gusta mucho. Es cierto que le hace falta más acción y más metraje, pero se disfruta mucho y recrea muy bien el espíritu de los videojuegos. Además, Angelina Jolie está fantástica como Lara Croft; no solo encaja muy bien en el personaje físicamente, también recrea muy bien su personalidad. Para mí fue, sin duda, una gran elección.

En cuanto a la segunda, Lara Croft: Tomb Raider – La Cuna de la Vida, me parece una de las mayores mierdas que se han hecho en mucho tiempo y que ni el estupendo trabajo de Angelina Jolie logra salvar. La película tiene un comienzo bastante potente pero, rápidamente, se desploma y va en caída libre hasta el final. Su fracaso está más que merecido por mucho que Paramount le quiera echar la culpa a Tomb Raider: El Ángel de la Oscuridad; que puede que fuera un videojuego fallido, pero era mil veces mejor que esa mierda de película.

Ahora, después de muchos años esperando una nueva película de Tomb Raider, nos llega este nuevo film que he esperado con muchas ganas, ya que quería volver a ver a Lara Croft en el cine.


Sin embargo, la noticia de la elección de Alicia Vikander para dar vida a Lara Croft fue algo que me echó bastante para atrás. Y es que, aunque Vikander me parece una estupenda actriz, no conseguía verla como Lara Croft y, una vez vista la película, continúa sin convencerme.

Eso si, las razones por las que no la veo como Lara Croft no tienen nada que ver con su físico. Desde luego, yo no estoy con esos gilipollas que la critican por no tener las tetas grandes; gente ignorante que no se para a pensar que Lara Croft es mucho más que una tía buena que corre, salta y dispara con dos pistolas.

De hecho, en el físico es donde Vikander está más acertada. Cuando salieron las primeras imágenes de ella como Lara Croft y vi lo muy en forma que se había puesto, empezó a convencerme hasta que salió el primer tráiler. La actriz se ha machacado a conciencia para este papel –no hay más que ver los vídeos de su entrenamiento –y en las escenas de acción y momentos físicos si está de lo más creíble.

El problema con Vikander tiene que ver con la personalidad. Y es que, perse a su talento como actriz, no me parece que ha conseguido plasmar en la gran pantalla la personalidad de Lara Croft; ni siquiera de la Lara Croft de los últimos videojuegos en la que se basa. Aunque, no es todo culpa de la actriz, sino porque no han sabido representarla bien en el guión, haciendo una rara mezcla entre la nueva Lara y la Lara clásica que no ha funcionado bien.

No obstante, pese a no convencerme como Lara Croft, si tengo una cosa clara con Alicia Vikander. Y es que ella ha sido, sin duda, lo mejor de la película.

La película no es mala. Desde luego, no nos encontramos ante otro bodrio, como La Cuna de la Vida. La película es buena, está bien hecha, pero no me ha terminado de matar.

Para empezar, la primera parte es un auténtico coñazo. Todo lo que sucede antes de llegar a la isla se lo podrían haber ahorrado porque lo único que hace es aburrir, aturdir y perder un tiempo precioso que podrían haber empleado en otras cosas mejores. Pero no, pierden el tiempo con carreras de bicicletas, rollos de herencias, una escena en una tienda de empeños que resulta soporífera o una amiga de Lara –interpretada por Hannah John-Kamen –que aparece solo unos minutos y luego no se la vuelve a ver, lo mismo que el chico del restaurante hindú que está colado por ella; dos elementos que se los podrían haber ahorrado porque no aportan nada a la película y parecen estar de relleno.

 

Aunque, lo peor es la parte que transcurre en Hong Kong, con una persecución en los muelles que aburre de lo previsible que es. Pero, encima, cuando finalmente termina, van y nos meten una segunda persecución tan larga y cansina como la anterior.

Es cuando llega a la isla cuando la película comienza a despegar; aunque, tampoco se puede decir que vuele muy alto. Aún así, nos da una cuantas secuencias de acción bastante buenas antes de introducirnos a una cueva llena de elementos propios de los videojuegos de Tomb Raider, como trampas o cerraduras que hay que abrir; la escena con los cristales está bastante bien.

Como ya he dicho, la parte de la isla está más entretenida y salva a la película del desastre. Sin embargo, como también he dicho, tampoco es gran cosa y no ha habido ningún momento que me haya impresionado. Además, aunque se recreen fielmente algunas escenas, como la del avión de la II Guerra Mundial estrellado en la catarata que tanto hemos visto en los tráilers, a penas me ha recordado al videojuego de 2013.

De hecho, en lugar del videojuego, lo que más me vino a la cabeza viendo todo eso fue la serie Arrow y los flashbacks que transcurren en la isla; especiamente, los de la primera y la cuarta temporada.

No obstante, lo que menos me ha gustado de la película y me ha parecido una gran equivocación, es que la película elimina por completo los elementos fantásticos y sobrenaturales que hay en todos los videojuegos de Tomb Raider; incluido el videojuego de 2013 que tanto dicen que están adaptando.

Tenía esperanzas de ver elementos fantásticos en el climax, cuando encontraran la tumba de Himiko. Pero, al final, nada de nada. Ni traspaso de alma, ni Guardia de la Tormenta, ni porras el vinagre. Al final resulta que todo gira alrededor de una enfermedad que porta la reina y de la que se quiere apoderar Trinity, esa “misteriosa” organización que está detrás de los malos; y he puesto misteriosa entre comillas porque se sabe desde el primer momento quién es la persona que está detrás de todo por mucho que nos quieran sorprender –sorpresa a la altura de la de Alien: Covenant –.

El caso es que la película prescinde por completo de los elementos fantásticos y apuesta por una visión más realista. Si, como hizo Christopher Nolan con Batman. Pero, al menos, Nolan nos dio tres auténticos películones muy superiores a lo que nos han ofrecido aquí.


Y lo que nos han ofrecido aquí es una película de acción y aventuras que está bien, con una dirección correcta, un logrado diseño de producción y unas buenas interpretaciones, pero que resulta bastante simplona, se ve tan rápido como se olvida y se sustenta principalmente en su protagonista.

Una protagonista que hace un gran trabajo, tanto físico como a nivel de interpretación, lleva muy bien el peso de la película sobre sus hombros, pero no consigue meterse en la piel de Lara Croft pese a que lo intenta, y mucho.

En resumen, una película buena, pero que no compensa los 15 años que ha habido que esperar para volver a ver Tomb Raider en el cine.