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15 de julio de 2025

SUPERINUTIL (2025)

 

ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún, que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todas formas, lo hará bajo su total responsabilidad.







Bueno, ya he visto la nueva versión cinematográfica de Superman que, además, es el comienzo del nuevo DC Universe.

Pero, vayamos por partes.

30 años atrás, Jor-El (Bradley Cooper) y Lara Lor-Van (Angela Sarafyan) enviaron a su único hijo, Kal-El, a la Tierra para salvarlo de la destrucción del planeta Krypton. En la Tierra, Kal-El creció en la ciudad de Smallville (Kansas) criado por sus padres adoptivos humanos, Jonathan Kent (Pruitt Taylor Vince) y Martha Kent (Neva Howell), convirtiéndose en Clark Kent (David Corenswet), quién inspirado por un mensaje grabado por sus padres kryptonianos, el cual quedó dañado y está incompleto, decidió proteger a la humanidad bajo la identidad de Superman mientras, como Clark Kent, trabaja como periodista en el Daily Planet, donde tiene una relación con Lois Lane (Rachel Brosnahan).

Pero, las cosas se tuercen cuando Superman decide intervenir directamente en un conflicto internacional, evitando que Boravia, un aliado de EEUU, invada el vecino país de Jarhanpur. Esto será utilizado por el multimillonario megalómano Lex Luthor (Nicholas Hoult) para poner a la opinión pública contra el superhéroe y así poder destruirlo. El golpe definitivo llega cuando Luthor logra acceder a la Fortaleza de la Soledad y logra hacerse con el mensaje dañado de los padres kryptonianos de Superman, el cual logra reproducir en su totalidad, descubriendo algo que hace que, definitivamente, la opinión pública se vuelva contra el hombre de acero.

Bueno, la historia de esta película es de sobras conocida. 

Cuando WarnerMedia se fusionó con Discovery, creándose así Warner Bros. Discovery, DC fue separada de Warner Bros. y se creó DC Studios, a cuyo frente pusieron pusieron a James Gunn y a Peter Safran. Estos cerraron definitivamente el DCEU y pusieron en marcha un nuevo universo cinematográfico de DC, el conocido como DC Universe.

En este nuevo DCU, el propio Gunn se adjudicó la nueva película de Superman, la cual él mismo escribiría y dirigiría. Pero, parece que Gunn fuese el único y no quería más hombres de acero en live action circulando por ahí, por lo que no dudó en cancelar un proyecto de secuela de Man of Steel (Zack Snyder, 2013) que el productor Charles Roven había puesto en marcha y cerró toda puerta a que Henry Cavill pudiera volver a ser Superman. Y no solo eso, también se cargó la serie Superman & Lois, la cual estaba gustando mucho.

Al final, quedó solo esta película que se estrenó el pasado viernes, 11 de julio. Sobre como le está yendo, la crítica la está alabando y la opinión del público, aunque menos entusiasta, también está siendo favorable.




En cuanto a la taquilla, la película ha hecho en su primer fin de semana 217 millones. 122 de estos millones recaudados en EEUU, donde la película ha superado las expectativas, pero no se puede decir lo mismo del resto del mundo, donde la película no ha llegado ni a alcanzar los 100 millones, quedándose en 95 millones de dólares. 

A pesar de todo, esos 217 millones de dólares parece que son suficientes para Warner Bros. Discovery se muestre optimista y siga adelante con el DCU. Claro, que hay que entender que la compañía pasa actualmente por un momento económico muy precario -de hecho, van a dividir la compañía en dos -, por lo que cualquier éxito, por pequeño que sea, es bienvenido. Además de que bajaron mucho las expectativas con la película, empezaron con la esperanza de que hiciese más de 1.000 millones, luego bajaron a 700 millones y, ahora, se conforman con que la película alcance los 500 millones.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

La decisión de Henry Cavill no volviera a ser Superman cabreó a muchos fans que no han parado de poner a Gunn a caer de un burro desde entonces y le han declarado la guerra a esta película. Y no voy a mentir, yo estoy entre toda esa gente cabreada, porque soy muy fan de Man of Steel y, sobre todo, del Superman de Henry Cavill, el cual podría haber tenido una nueva película ubicada en DC Elseworlds, espacio que abarca todos los productos de DC no relacionados con el DCU. Sin embargo, el ego de James Gunn es demasiado grande

Si, tengo un cabreo de mil pares de narices y, si me encontrara en persona con James Gunn, me entrarían ganas de escupirle a la cara. Sin embargo, cuando se trata de cine y dar mi opinión sobre una película, no me dejo llevar por el enfado y el fanatismo y, sobre todo, antepongo la sinceridad por encima de todo.

Creo que lo dejé claro con Kraven el Cazador (J. C. Chandor, 2024), película que fui a ver con intención de destrozarla porque pertenece al Spider-Verse de Sony, el cual no hace más que entregarnos mierda. Sin embargo, al final la película no llegó a desagradarme del todo e, incluso, llegué a disfrutarla. Puede que no valiera una mierda como adaptación de Kraven el Cazador, pero como película de acción para pasar el rato funcionaba y lo dejé bien claro en este blog.

Quiero dejar esto bien claro para que nadie me acuse de Snyderbot o de machacar esta película por puro odio. Mi opinión sobre ella está hecha con toda la sinceridad del mundo.

Y con toda la sinceridad del mundo digo que esta película es una PUTISIMA MIERDA. Pero no solo la película, también el nuevo Superman que nos presenta.

Richard Donner nos dio el Superman más icónico de la historia del cine, Bryan Singer nos dio el Superman más aburrido de la historia del cine, Zack Snyder nos dio el mejor Superman de la historia del cine y, ahora, James Gunn nos acaba de dar...


...EL SUPERMAN MAS INUTIL DE LA HISTORIA DEL CINE


Yo no tengo nada en contra de que Superman necesite ayuda de vez en cuando, todos los superhéroes, por muy poderosos que sean, siempre se encontrarán con una amenaza que los supere. Pero es que este nuevo Superman necesita ayuda hasta para atarse los cordones de los zapatos. No hay ni una sola escena de acción o momento peligroso que no resuelva sin ayuda de alguien. Incluso la pelea final con Ultraman, quizá el momento más espectacular del film -los cuales no abundan mucho -quién termina resolviendo la situación es el perro Krypto. 

Que ya podrían haber hecho la película sobre el perro, porque llega a tener más peso que el propio Superman. De hecho, cualquiera de los personajes secundarios llega a tener más peso que el propio Superman, al cual le podrían borrar de esta película y no pasaría nada, ya que se sustentaría sin problemas con los personajes secundarios. 

Ese era uno de los temores que tenía con este film. Si nos fijamos en la filmografía de Gunn, sus películas son principalmente grupales, no hay películas con un único protagonista y, al final, ha pasado lo que tenía que pasar, que Superman termina siendo devorado por los que le secundan.

Así están las cosas, en una película que se titula Superman, el propio Superman no pinta ni con acuarelas.

Por cierto, en cuanto al título, la película iba a titularse originalmente Superman: Legacy, un título bastante fuera de lugar, ya que se trata de una película de Superman en sus primeros años como superhéroe. Así que Gunn decidió rebautizarla y llamarla solo Superman. Y no es la única, ya que, recientemente, Supergirl: Woman of Tomorrow, ha pasado a llamarse solamente Supergirl y seguro que dentro de poco The Brave and the Bold termina llamándose solamente Batman, tiempo al tiempo.

Al final no sé cuanto de la fase Dioses y Monstruos que nos anunciaron va a quedar.

Y, ya que hablamos de títulos, aquí voy a decir algo positivo de la película. Me refiero al momento en el que aparece el título de la película en pantalla, con la misma tipografía de letra y el mismo efecto que los míticos títulos de crédito de la película de Richard Donner, haciendo un claro homenaje a esta.

Esto si me ha gustado porque esto si es un verdadero homenaje frente a lo que hizo Bryan Singer en Superman Returns (2006), donde plagió descaradamente los créditos de la película de Donner y tuvo los santos cojones de tratar de vendérnoslo como un homenaje.

Si, lo del título me ha gustado, pero eso es solo un pequeño islote en el océano de putrefacción que es esta película.

Ya he dicho que este Superman es un inútil, pero también es un saco de boxeo. La película comienza con esa escena que vimos en el tráiler con Superman machacado estrellándose en medio de la nieve y el perro Krypto se lo lleva a rastras como si fuera un borracho al que han echado de un bar. Una escena que debería haber pertenecido a la mitad de la película o a la parte final de esta, pero nos la ponen para abrir el film después de decirnos con letras que es porque un villano conocido como Hummer le ha pateado el culo al hombre de acero por interferir en el conflicto de Boravia y Jarhanpur.

Es lo más estúpido que he visto en mi vida. Es como si hicieran una película de Tomb Raider que comenzase con Lara Croft rindiéndose cobardemente después de ser derrotada en una pelea... Ah, espera, que eso ya lo hicieron en 2018.

Y luego la cosa sigue. Porque, después de que Krypto lo lleve a rastras hasta la Fortaleza de la Soledad -que sigo pensando que es la misma de la serie Supergirl, la cual han sido tan cutres de reciclarla -y, con la ayuda de unos robots que cuando llegó la hora de fabricarles un cerebro se quedaron sin piezas, el cantamañanas de acero recupera su poder y vuelve a la pelea contra Hammer en Metrópolis. Y yo, inocente de mi, llegué a creer de verdad que Superman se iba a tomar la revancha y, esta vez, iba a ser él quién le pateara el culo a Hammer.

¡Mis cojones 33! Hammer vuelve a patearle el culo al inútil de acero este, el cual esta vez se va con papá y mamá para que le curen.

¿Qué clase de enfermo mental hace una película sobre un superhéroe y lo deja por los suelos nada más comenzar la película? Y no me vale la excusa de que aquí han querido humanizar más a Superman, que no estoy para tonterías.




Que esa es otra, lo de humanizar al personaje acercándolo más a sus padres terrícolas y alejándolo de sus padres kryptonianos. Aquí tenemos una cagada por partida doble que echa a perder a los padres, tanto los de la Tierra como los de Krypton.

Primero con los padres de la Tierra, porque es imposible tomarse en serio a esos dos personajes que nos ponen, un gordo llorón y una vieja con un pelucón de disfraz de carnaval de saldo. No parecen los padres adoptivos de Superman, sino dos que se hacen pasar por ellos. Cuando los vi por primera vez me recordó a aquel episodio de Legends of Tomorrow en el que Sara Lance conoce a los supuestos padres de Ava Sharpe y rápidamente se daba cuenta de que son más falsos que un duro de yeso. Aquí lo mismo.

Y luego está el giro que le dan a los padres kryptonianos, que eso es para echarlo de comer a parte. Ahora resulta que los padres de Kal-El lo enviaron a la Tierra para dominar a los humanos, considerados una raza inferior, y aparearse con el mayor número de mujeres para perpetuar la raza kryptoniana. Y lo más cachondo es que los críticos y fans que alaban esta película no parecen tener ningún problema.

Solo digo una cosa. Llega a hacer esto Zack Snyder y le falta planeta Tierra para salir corriendo. Si ya por quitarle a Superman los calzoncillos rojos querían lincharle, llega a hacer esto con los padres del superhéroe y termina como Pasolini.

Además, este giro argumental podría haber sido aprovechado para crear un interesante conflicto en un Superman debatiéndose entre su fidelidad a sus orígenes kryptonianos y su fidelidad a la humanidad. Eso si hubiera sido interesante. En cambio, lo utilizan para que Lex Luthor ponga a la opinión pública en contra del héroe. Porque es hacer público el mensaje y casi todo el mundo se vuelve contra él.

Pero, bueno, sigamos con la película, que es lo que toca. Y ahora toca hablar del villano principal, el mencionado Lex Luthor. Porque no es solo Superman el que sale ridiculizado en este film, también lo es su principal antagonista. Por ahí van diciendo que es la mejor versión live action del personaje y, una de dos, o están mintiendo o es que se han fumado alguna cosa rara, porque es imposible tomarse en serio a un Lex Luthor como este.

Especialmente, cuando se revela cual es su plan con respecto al conflicto entre los dos países y Gunn hace gala de su "originalidad":


¡OTRA VEZ LEX LUTHOR BUSCANDO TIERRA!


Esta fue una de las muchas veces en las que me llevé las manos a la cabeza durante el visionado de la película.

Luego, como era de esperar, es el que está detrás de todo, tanto del conflicto entre los dos países, como el hate hacia Superman en las redes sociales con un montón de monos twitteando en plan bot contra el superhéroe -aunque, a mi me parecieron más los verdaderos guionistas de la película haciendo un cameo -. Y, bueno, también es el que está detrás de Hammer, el cual era Ultraman disfrazado. Además, Ultraman resulta ser un clon de Superman que Luthor creó a partir de un pelo del superhéroe que encontró -muy bien, Gunn, haciendo referencias a Superman IV (aplausos sarcásticos) -.

Además, al igual que mis peores temores, se confirma la sinopsis filtrada que decía que este Lex Luthor tiene un universo de bolsillo que utiliza como cárcel donde, entre otras cosas, tiene encerradas a sus ex-novias.

En esa cárcel termina encerrando a Superman porque termina entregándose a las autoridades. Pero no creáis que lo hace para proteger a la humanidad, como lo hizo el Superman de Henry Cavill en Man of Steel, lo hace porque Luthor tiene prisionero al perro Krypto y piensa que así puede rescatarlo -a este también se le acabaron las piezas a la hora de hacerle un cerebro -.

Aquí tenemos el que, sin duda, es el momento más ridículo entre los muchos momentos ridículos que pueblan este film. Lex Luthor, al igual que los otros Lex Luthor que hemos visto en el pasado, está obsesionado con matar a Superman y, teniéndole aquí completamente a su merced, no lo mata.

No digo que quiera que Lex Luthor gane y mate a Superman pero, al menos, podrían haberlo justificado mejor, porque la razón de que no lo mate es que el gobierno de EEUU quiere que lo interrogue antes. Una completa tontería, porque Luthor hace lo que le da la gana en ese universo de bolsillo y bien podría haber matado al hombre de acero y decirle al gobierno que murió intentando escapar, como en Cadena Perpetua (Frank Darabont, 1994).

Más creíble hubiese sido que Luthor lo hubiera mantenido vivo para hacerlo sufrir por puro sadismo. Como en The Dark Knight Rises (Christopher Nolan, 2012), cuando Bane mantiene vivo a Batman en la prisión para que vea impotente como destruye Gotham City. Pero eso creo que es pedirle mucho a James Gunn.

Y luego, la forma en la que logran derrotarlo es de traca. Y no me refiero a cuando el perro Krypto derrota a Ultraman, hablo de como Lois Lane y el Daily Planet exponen sus verdades al público porque su última novia, la famosa Eve Teschmacher, la cual se pasa todo el tiempo en plan rubia tonta haciéndose selfies, pero luego resulta que con esos selfies fotografiaba las actividades delictivas de Lex, le pasa las pruebas a Jimmy Olsen, con quién está liada en secreto.

No voy a mentir, todo eso me pareció muy ingenioso, lo admito. El problema es que lo han hecho con el villano equivocado, porque cuesta mucho creer que una mente brillante como Lex Luthor dejara que alguien con una cámara estuviese cerca mientras él está con sus asuntos sucios. Alguien cuyas actividades delictivas se basan principalmente en el engaño, querría tener una cámara lo más lejos posible sin necesidad de que sospeche de la persona que la maneja.

Para poner un ejemplo, si esto lo hubieran hecho con alguien como Morgan Edge, hubiera quedado más creíble. 

Y, hablando de Jimmy Olsen, digo a su favor que no es tan repelente como el Jimmy Olsen de la serie Supergirl. Aunque, aquí nos lo convierten en un seductor por el que las chicas suspiran cada vez que lo ven.

De esto no me quejo mucho, Zack Snyder convirtió al personaje en un agente de la CIA. Pero, me cuesta mucho creer que el Jimmy Olsen de esta película, que parece un cosplayer de la película Supersalidos (Greg Mottola, 2007), sea un conquistador. Cuando veía a las chicas babeando por este personaje creía que estaba viendo un anuncio de Axe.

En fin, podría seguir hablando de las tonterías que tiene el guion de la película, pero me tiraría aquí todo el día entero y parte del otro.

Vamos, entonces, con el aspecto técnico.

Los efectos especiales no están mal, pero podrían haber sido mejor. En cuanto al diseño de producción, está muy bien... si esto fuera una serie del Arrowverse, para un blockbuster cinematográfico se queda muy atrás.

De hecho, más que una película, parece que estás viendo varios episodios de una serie de Tv que han cogido al azar y luego los han juntado. Encima, el ritmo no para de decaer y la película se hace aburrida a ratos, además de que, como he mencionado antes, a penas tenemos momentos espectaculares y las escenas de acción son en general muy planas.




En cuanto al reparto, aquí no me voy a enrollar. Los actores han hecho lo que han podido frente a un guion de mierda que no ha hecho más que ridiculizarlos durante todo el metraje.

Bueno, vamos resumiendo ya.

No se puede decir que James Gunn me haya decepcionado, porque este desastre lo veía venir desde lejos. 

Por mucho que tratara de engañarnos diciendo que se había tomado la película en serio y que no iba a seguir la misma fórmula que con los Guardianes de la Galaxia, el Escuadrón Suicida o Pacemaker, al final hemos visto que no se ha tomado la película en serio y ha seguido la fórmula que con los Guardianes de la Galaxia, el Escuadrón Suicida o Pacemaker -quién, por cierto, hace un cameo en la película -, ignorando por completo que Superman juega en otra liga.

Al final, nos ha dado más una película de James Gunn que una película de Superman.

No sé que película habrán visto los críticos o los que no paran de echarle flores en la red, pero para mi esto es una PUTA MIERDA y, sin ninguna duda, de lo peor del año.

Diría que es hasta peor que Superman Returns porque, aunque fuera una castaña y un desperdicio de 250 millones, lo que hizo Bryan Singer, al menos, tenía pinta de película y no parecían varios episodios de una serie de Tv mal ensamblados, como he mencionado antes.

Desde luego, como todo lo demás sea así, menudo DC Universe nos espera. Ya las primeras muestras que dieron de él en la serie Creatures Commandos son para caerse de culo -una Liga de la Justicia que puede ser derrotada por una princesa, no digo más -; aunque, si es cierto que la película de Supergirl tiene buena pinta -a menos, hasta que Gunn ponga sus manos en ella -.

Y, hablando de Supergirl, olvidaba mencionar el cameo que hace Rhaenyra Targaryen en la película. Porque, por desgracia, también se confirma la filtración del cameo que decía que la chica de acero aparece borracha en la película.

Así es, Supergirl llega borracha porque se va de juerga a planetas con Sol rojo -ya que el Sol amarillo de la Tierra le impide emborracharse -y llega para llevarse a Krypto, ya que ella es su dueña y Superman solo se lo estaba cuidando, algo que ella se lo agradece llamándole Perra.


¡HASTA SU PROPIA PRIMA PASA POR ENCIMA DE ESTE PELELE DE FERIA AL QUE LLAMAN SUPERMAN!









22 de mayo de 2023

GUARDIANES DE LA GALAXIA VOL. 3 (2023)


ATENCIÓN. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todas formas, lo hará bajo su total responsabilidad.








Bueno, ya tenemos entre manos la tercera entrega de la saga Guardianes de la Galaxia, de nuevo escrita y dirigida por James Gunn y con sus mismos protagonistas.

Esta película debería haber llegado en 2020, pero no pudo ser. Y no, precisamente, por la pandemia, que hizo que muchas de las películas previstas para ese año se retrasaran. Su retraso se debe a otras razones.

Como bien sabemos, en julio 2018, mientras se encontraba desarrollando esta película, James Gunn fue despedido por parte de Disney a causa de unos tweets de años atrás donde el director se mofaba de temas controvertidos como la violación y eso, en plena época del #MeToo, era algo imperdonable. 

Sin embargo, tanto a Disney como a Marvel Studios se les puso en contra ese despido. Por un lado, varios de los intérpretes de la saga, con Dave Bautista a la cabeza, salieron en defensa de Gunn y a estos pronto se les unieron varias personalidades y, además, le dio a la compañía muy mala prensa. A esto hay que unir que Marvel Studios trató de seguir adelante con la película por su cuenta, pero no lograban encontrar un nuevo director y todo eran problemas.

Finalmente, Disney optó por volver a contratar a Gunn en octubre de 2018 pero, mientras estaba despedido, el cineasta había sido contratado por los grandes rivales de Marvel Studios, Warner Bros. y DC Entertainment, para dirigir la película The Suicide Squad (2021), así que esta película tuvo que esperar.

Además, Gunn finalmente decidió quedarse en DC, donde también pudo realizar un spin-off televisivo de su película, la serie Peacemaker y, pasado año 2022, tras la fusión de Warner Bros. con Discovery, fue elegido junto a Peter Safran para dirigir la nueva DC Studios y ponerse al frente del nuevo universo cinematográfico de DC, el ahora conocido como DC Universe.

Así que esta película supone su despedida de Marvel dándole un cierre a su trilogía y, si veremos más películas de Guardianes de la Galaxia en el futuro, será con otro director y con un nuevo equipo protagonista. Quizá algunos actores repitan, pero ya hay algunos, como Dave Bautista, Zoe Saldana y Chris Pratt, que ya han manifestado su intención de largarse y se habla de que podrían formar parte ahora del DCU; a Pratt, por ejemplo, ya se le rumorea como nuevo intérprete de Batman en la futura The Brave and the Bold, la nueva película del hombre murciélago en el DCU.




Pero, volvamos con la película y como le está yendo. Porque, aunque Gunn sea ahora el jefe de DC, le está dando beneficios a Marvel. Desde su estreno, el pasado 5 de mayo, la película lleva recaudados 267 millones de dólares en EEUU y 392 millones más en el resto del mundo, haciendo un total de 659 millones de dólares.

Puede que este fin de semana haya perdido el primer puesto frente a Fast X, la nueva entrega de la saga Fast & Furious, pero se mantiene fuerte en el segundo puesto y no hay duda de que hará una muy buena taquilla al final. Una muy buena noticia para Marvel Studios, ya que ha tenido unas cuantas decepciones taquilleras en el último año.

Además, la crítica la está elogiando y la opinión mayoritaria del público es de lo más entusiasta.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

La verdad es que yo tengo una relación de amor-odio con esta película. Por un lado, la esperaba con muchas ganas, ya que esta saga me gusta mucho. La primera película, Guardianes de la Galaxia (2014), me encanta, la segunda, Guardianes de la Galaxia Vol. 2 (2017), me gusta menos, pero también me gusta.

Por el otro lado está el cabreo que tengo con James Gunn al impedir que podamos ver más a Henry Cavill como Superman ahora que es el nuevo jefe de DC junto a Peter Safran. Como ya he dicho muchas veces, yo nunca he sido muy fan del personaje de Superman, sin embargo, si soy muy fan del Superman cinematográfico interpretado por Henry Cavill, el cual considero el mejor Superman cinematográfico, incluso mejor que Christopher Reeve, y esperaba verle, al menos, en una nueva película.

Encima, es que nos dieron esperanza después de que Dwayne Johnson lograra introducirlo en la escena de los créditos finales de Black Adam (Jaume Collet-Serra, 2022) y, poco después, el actor anunció entusiasmado su regreso a DC como Superman. Incluso había un proyecto sobre la mesa de una nueva película de Superman con Cavill. Michael De Luca, nuevo jefe de Warner Bros. junto a Pamela Abdy, estaba interesado en hacerla, pero no quiso darle luz verde, ya que la nueva DC Studios está fuera de Warner y quiso esperar a ver que decisión tomaba el nuevo jefe de esta cuando fuese nombrado.

Y la respuesta no pudo ser peor. Poco después de que Gunn y Safran fueran nombrados CEOs de DC Studios, tuvieron una reunión con Cavill para decirle que ya no volvería a ser más Superman, echándonos un jarro de agua bien fría a los que esperábamos que volviera. 

Difícil de entender esta decisión de DC Studios porque, a parte del DCU, también tiene el DC Elseworlds, donde se incluyen los proyectos relacionados con DC que no tienen que ver con el DCU, como las respectivas secuelas de Joker (Todd Phillips, 2019) y The Batman (Matt Reeves, 2022). Ahí podría encajar bien esa película de Superman con Cavill que quiere hacer De Luca, pero no es así. Incluso la futura The Flash (Andy Muschietti, 2023) va a borrar el paso del Superman de Cavill por el universo DC.

La única explicación que le encuentro es que Gunn no quiere otro Superman que pueda hacerle sobra al suyo, porque el tipo está escribiendo y dirigiendo Superman Legacy, la película que nos presentará al Superman del DCU. De ahí que tenga tanto cabreo con él.

Pero, bueno, volvamos con Guardianes de la Galaxia Vol. 3 que es de lo que estamos hablando. 

Ya manifesté mi intención de no ver esta película en cines por mi cabreo con Gunn y eso hice. Pero, tras ver la película por métodos poco ortodoxos, al final he tenido que ir al cine a verla -de ahí que esta review llegue un poco tarde -porque la película lo merece. Además, después de pasarme la pandemia defendiendo a muerte los estrenos cinematográficos frente a los que defendían los estrenos directamente en streaming, pues no daría muy buena imagen si ahora hago esto.




Pues bien, como ya he dicho, la película vale la pena verla en cines porque es MUY BUENA.

Dejando de lado mi cabreo con Gunn -el cual sigue vigente, que nadie se crea lo contrario -, debo decir que la película me ha encantado, he disfrutado mucho viéndola y hasta tengo ganas de verla más veces. La película es larga, dura 150 minutos, unas dos horas y media, pero a penas se nota, porque esas dos horas y media se pasan volando.

Yo es que me atrevo a decir que es la mejor de las tres. Personalmente, la que más me gusta de las tres sigue siendo la primera pero, objetivamente hablando, esta es la mejor de las tres y, desde luego, una muy digna despedida de la saga tal y como la conocemos.

Porque, tal y como he dicho antes, esta película es el final de un ciclo y, si hacen más películas de Guardianes de la Galaxia, serán diferentes, con otro director y con nuevos personajes; aunque, puede que algunos repitan, como se ve cuando nos presentan al nuevo equipo de Guardianes en una de las escenas de los créditos finales.

Sobre el aspecto técnico, no me enrollaré mucho. En lo que afectos especiales y diseño de producción se refiere, la película está muy lograda, al igual que sus dos predecesoras. Todo ello con un ritmo que nunca decae gracias a la dirección de Gunn que, pese a mi cabreo, debo decir que es de lo más eficaz.

Aunque, donde de verdad la película marca la diferencia con las otras es en el guion. Un guion muy logrado que hace que, aunque la película no pierde el humor, hace que esta sea la más dramática y emotiva de las tres. 

Emotiva por la despedida de algunos personajes y dramática por todo lo relacionado con Rocket Raccoon, de quién conocemos su triste pasado y sus tristes orígenes y la relación que tiene con el villano principal, el Alto Evolucionador interpretado por Chukwudi Iwuji. 

Un villano que, desde luego, es de los mejores villanos que nos ha ofrecido Marvel Studios. El tipo es un auténtico hijo de puta, además de que está completamente desquiciado y, encima, se cree un dios y hace todo lo posible para demostrarlo.

Bueno, esto me da pie para hablar del reparto, del cual no hay mucho que decir. 

Los que repiten vuelven a hacer un gran trabajo. Aquí destaco claramente a Zoe Saldana como la nueva Gamora surgida de lo sucedido en las dos últimas películas de los Vengadores. En la otra cara de la moneda está Elizabeth Debicki como Ayesha. La actriz vuelve a hacer un excelente trabajo, pero no me ha gustado como la han desaprovechado. Uno de los puntos negativos que debo ponerle al film.




Sobre los nuevos. Además de lo muy logrado que está el personaje del Alto Evolucionador, Iwuji hace un estupendo trabajo. También lo hace un estupendo trabajo Will Poulter, aunque, el Adam Warlock que vemos en la película no es el que esperábamos. Sin embargo, si Marvel Studios no lo desperdicia, como ha hecho con otros personajes prometedores, este personaje puede dar mucho juego si cae en buenas manos y lo pulen bien.

También cabe mencionar a Nathan Fillion, que por fin hace una aparición en esa saga en condiciones, y a Linda Cardellini, actriz a la que ya hemos visto en el MCU dando vida a la esposa de Clint Barton (Jeremy Renner) y que aquí pone voz a Lylla, la nutria que se hace amiga de Rocket en los flashbacks del pasado.

Y, desde luego, no puedo olvidarme de Daniela Melchior, quién tiene una aparición en este film y, desde luego, hace un excelente trabajo. Recuerdo lo mucho que me gustó esta actriz cuando la vi en The Suicide Squad, también a las órdenes de Gunn, y aquí, pese a no tener mucho protagonismo, también me ha encantado.

Bueno, vamos terminando ya.

Guardianes de la Galaxia Vol. 3 es una película muy buena, muy recomendable y, desde luego, la mejor de las tres y una forma muy digna de cerrar un ciclo.

Puede que aún me dure el cabreo con James Gunn por lo de Henry Cavill, pero que un cabreo no me impida disfrutar de una muy buena película, porque esta lo es.





19 de agosto de 2021

THE SUICIDE SQUAD (2021)


ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún que se abstenga de leerla y, si lo hace de todas formas, lo hará bajo su total responsabilidad.








Vamos con una película que ha tenido la suerte de que su estreno no se ha visto retrasado a causa de la pandemia del COVID-19. Y es que su rodaje finalizó poco antes de que esta estallase y así, su estreno, fijado para el pasado 6 de agosto, pudo mantenerse.

Rick Flag (Joel Kinnaman), Harley Quinn (Margot Robbie), el Capitán Boomerang (Jai Courtney) son enviados en un nuevo comando de Task Force X con nuevos miembros a una misión en Corto Maltese, un país insular donde un golpe de estado derrocó del poder al régimen que lo gobernaba y lo ha sustituido por otro régimen contrario a EEUU, lo que supone un peligro, ya que esto hace que ese nuevo régimen pueda acceder a un proyecto secreto que podría tener drásticas consecuencias.

La misión de esta nuevo Escuadrón Suicida es infiltrarse en Corto Maltese y destruir todo lo relacionado con ese proyecto. Sin embargo, nada más llegar, el equipo es emboscado por el ejército del país y la mayoría de sus miembros terminan muertos, con excepción de Harley Quinn, que es capturada por las tropas gubernamentales, y Rick Flag, que cae en poder de la guerrilla que lucha contra el gobierno del país. Todo esto se debe a que Amanda Waller (Viola Davis) los envió como señuelo para que un segundo equipo pueda entrar en el país. Este equipo está formado por Bloodsport (Idris Elba), Ratcatcher 2 (Daniela Melchior), Polka-Dot Man (David Dastmalchian), King Shark (voz de Sylvester Stallone) y Peacemaker (John Cena).

Escuadrón Suicida (David Ayer, 2016) es una película que hizo una buena taquilla pero recibió una críticas horribles, algo que muchos achacaron a los cambios que Warner hizo en el montaje final; de hecho, David Ayer está ahora pidiendo hacer el AyerCut de esa película después de que Zack Snyder haya podido hacer el SnyderCut de Justice League y los excelentes resultados que este ha dado.



Dejando esto a un lado, Warner puso en marcha una secuela de aquel film, la cual estuvo en manos de otros directores, pero sin llegar a avanzar mucho. No obstante, la cosa cambió cuando Disney despidió a James Gunn por unos polémicos tweets del pasado y Warner no dudó en contratarlo para DC. Ya sabemos que Warner está siempre con el radar alerta para contratar a todo el que sale cabreado del Marvel Cinematic Universe; de hecho, se dice que ahora van detrás de Scarlett Johansson.

El caso es que, de los proyectos que le ofrecían, Gunn se decantó por la secuela de Escuadrón Suicida, la cual volvió a escribir empezando desde cero y ha dirigido contando con una gran libertad creativa que, entre otras cosas, le ha permitido poder hacer la película con clasificación R con una gran cantidad de violencia, humor negro e incorrección política.

Por desgracia, no parece que Gunn vaya a poder gozar de nuevo de esta libertad creativa en vista de los flojos resultados que la película está teniendo en taquilla.

Pese a que debutó en el primer puesto en su primer fin de semana, tan solo hizo 26 millones de dólares en la taquilla estadounidense y, en su segundo fin de semana, ha sufrido una fuerte caída del 81%. A día de hoy, lleva recaudados 43 millones en EEUU y 75 millones más en el resto del mundo, haciendo un total de 118 millones de dólares. Una cifra nada positiva para una película que ha costado 185 millones de dólares -sin contar los otros gastos -.

Yo, la verdad, soy la primera persona que se sorprende con esto. Esperaba que esta película fuera a ser un gran éxito; incluso pensaba que, si había una película que pudiera superar los 80 millones de dólares que Black Widow hizo en su estreno, sería esta. Pero, nada más lejos de la realidad. 

Desde luego, Gunn tiene suerte de que Disney le haya perdonado y le deje dirigir Guardianes de la Galaxia Vol. 3, que llegará en 2023 y con la que, seguramente, logrará resarcirse. Aunque, su periodo en DC Films aún no ha terminado y, de hecho, está buscando nuevos proyectos de DC y se están rumoreando algunos; el más reciente es la anunciada película de Gotham City Sirens.




Volviendo a la película, esta sin duda va a ser un fracaso, en vista de como están cayendo las recaudaciones, y ya se están buscando culpables. Unos culpan a la pandemia, otros a la mala promoción, otros al estreno simultáneo con HBO Max, otros a la clasificación R... Yo, en cambio, pienso que le ha pasado factura su predecesora, la cual decepcionó a mucha gente que ha creído que esta película iba a ser más de lo mismo. Ya les pasó a El Increíble Hulk (Louis Leterrier, 2008) y a Godzilla: Rey de los Monstruos (Michael Dougherty, 2019).

Por otro lado, la película está teniendo unas excelentes críticas y, aunque el boca a boca no parece que la esté ayudando, la opinión de la mayoría del público es de lo más positiva.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Para empezar, a mi si me gustó la primera película. Aunque, si es cierto que tenía cosas mejorables, como ese nefasto Joker interpretado por Jared Leto; el cual, Zack Snyder nos lo ha arreglado recientemente.

Esta secuela me la esperaba mucho mejor y, desde luego, no me he equivocado, porque la película...


...ME HA ENCANTADO


Desde luego, la película ha sido lo que me esperaba y he disfrutado enormemente viéndola, dejándome con muchas ganas de querer verla más veces. 

Aunque, eso si, aunque me ha gustado, me parece una película muy buena y está entre lo mejor del año, no me ha parecido esa gran maravilla de la muchos están hablando, elevándola a los altares y diciendo que es lo mejor que se ha hecho en cine de superhéroes -cuando es una película de anti-héroes, no de superhéroes -. Y, desde luego, no me parece ni por asomo que sea mejor que Black Widow. A la película que si supera, y en mucho, es a su predecesora; que creo que, aunque se haga al final el AyerCut, seguirá quedando por debajo de esta.

Una cosa que quiero dejar clara antes de ponerme a analizar la película es que esta película es una secuela, no un reboot, como muchos la están calificando. La película es una secuela y los personajes que repiten son los mismos que los del film anterior, no otras versiones con los mismos actores. Lo que ocurre es que Gunn ha decidido seguir su propio camino, ignorando, no solo a su predecesora, también a todo el universo cinematográfico de DC. Porque el tipo ha hecho aquí lo que le ha dado la gana.

Y eso es lo mejor de la película, ver a un James Gunn totalmente desatado y gozando de una total libertad que no tenía ni con Guardianes de la Galaxia (2014). Una libertad que, por desgracia, es muy probable que pierda en vista de los flojos resultados de este film.

Pero, bueno, al menos ha conseguido hacer lo que quiere en esta película, donde no se corta un pelo en lo que ha violencia, humor negro e incorrección política se refiere.




Porque aquí, a diferencia de la película de 2016, no se andan con ocultamientos y nos dejan claro desde el principio para que se ha creado algo como la Task Force X. Mientras en la primera película trataban de taparlo diciéndonos que había sido creada para combatir contra Superman -cuando cualquiera de esos individuos no duraría ni un minuto contra el hombre de acero -, aquí no se cortan y nos dejan claro que los escuadrones suicidas son grupos de personas prescindibles que realizan misiones ultrasecretas de carácter ilegal, muchas veces, para ocultar los trapos sucios del gobierno de EEUU; como se da aquí el caso.

Luego tenemos que esta película si tiene bien ganada la clasificación R, todo lo contrario que la nefasta Birds of Prey (Cathy Yan, 2020). De hecho, estuve la mayor parte del tiempo comparándola con aquella porquería de película, la cual presumía mucho de clasificación R pero, al final, mucho ruido y pocas nueces. Porque, vamos, entre ver a Harley Quinn liándose a tiros y provocando una auténtica matanza de soldados de Corto Maltese -adornando la cosa con flores y pajaritos -en la escena de su fuga a verla irrumpiendo en una comisaría disparando bolsas de judías contra los polis, yo me quedo con lo primero todos los días de la semana.

Aquí no se da el caso de aquella porquería de película, ya que tenemos violencia y gore para parar un tren. Hay cuerpos reventando cada dos por tres, decapitaciones, desmenbramientos, cuerpos partidos por la mitad y, sobre todo, muertos por todos lados; tanto de una bando, como de otro. Porque, ya desde el principio, nos dejan claro los prescindibles que son los miembros de la Task Force X; especialmente, para una Amanda Waller mucho más hija de puta que lo que fue en la primera.

Pero, como ya he mencionado antes, además de la violencia y el gore, también tenemos buenas dosis de humor negro -el momento de Harley Quinn con el personaje de Juan Diego Botto es para aplaudirlo; más que nada, porque ese actor me cae fatal -y, sobre todo, incorrección política. El comentario que hacen sobre los afganos hay que tener muchos huevos para hacerlo hoy en día; especialmente, sabiendo las razones por las que James Gunn fue despedido por Disney.

Por lo demás, la película está muy bien a nivel visual. Los efectos especiales están muy logrados, el diseño de producción es estupendo y las escenas de acción son brutales y están muy bien rodadas. 

En cuanto al reparto, no me enrollaré mucho, ya que es una película con una gran cantidad de personajes -aunque, muchos de ellos terminan criando malvas -. 




Margot Robbie como Harley Quinn sigue siendo lo mejor; y aquí, además, ha mejorado con respecto a la anterior película. Idris Elba está muy bien como sustituto de Will Smith. John Cena parece que ha nacido para el personaje de Pacemaker y, desde luego, tiene su serie spin-off bien merecida. Viola Davis vuelve a hacer un excelente trabajo como Amanda Waller. Y, desde luego, el gran descubrimiento de la película es la actriz portuguesa Daniela Melchior, que está impresionante como Ratcatcher 2 y logra brillar con luz propia en varios momentos de la película; ella, desde luego, también se merece su propio spin-off.

Bueno, vamos resumiendo ya.

The Suicide Squad es una película muy buena y muy disfrutable desde que empieza hasta que termina, además de que posee una mala leche que se echa mucho de menos en el cines de hoy en día -y no solo el de Hollywood -. 

Como secuela, es muy superior a su predecesora y, aunque es fiel a esta, bien puede funcionar como película autosuficiente.





23 de mayo de 2017

GUARDIANES DE LA GALAXIA VOL. 2 (2017)



















Bueno, he tardado pero ya por fin he visto la esperadísima secuela de Guardianes de la Galaxia, película que fue toda una sorpresa, tanto dentro del universo Marvel como del cine actual.

Unos meses después de salvar Xandar, los Guardianes de la Galaxia, el equipo formado por Star-Lord (Chris Pratt), Gamora (Zoe Saldana), Drax (Dave Bautista), Rocket Raccoon (Bradley Cooper) y Groot (Vin Diesel) –ahora Baby Groot –, se han convertido en toda una celebridad y muchos recurren a sus servicios. Como los Soberanos, una raza muy avanzada que les encarga deshacerse de un monstruo que amenaza sus valiosas baterías. Como pago, les es entregada Nebula (Karen Gillan), quién fue capturada intentando robar las baterías. Sin embargo, a Rocket no le parece pago suficiente y decide robar una de las baterías.

Cuando Ayesha (Elizabeth Debicki), suma sacerdotisa de los Soberanos, lo descubre, envía un ejército de drones zánganos contra ellos. Inesperadamente, los Guardianes son salvados por algo misterioso, pero no pueden evitar que su nave se estrelle en un planeta cercano. Allí, descubren que su salvador es Ego (Kurt Russell), el padre de Star-Lord, quién llega hasta allí acompañado de Mantis (Pom Klementieff) invitándoles a acompañarles a un misterioso planeta que parece tener vida propia. Star-Lord, Gamora y Drax lo acompañan, Rocket y Baby Groot, en cambio, se quedan para intentar reparar la nave y vigilar a Nebula. Mientras, Ayesha contrata los servicios de Yondu (Michael Rooker) y su equipo para dar caza a los Guardianes. El equipo de Yondu no pasa por su mejor momento, ya que han sido expulsados de los Saqueadores por haber traficado con niños para Ego y Yondu empieza a ser cuestionado como líder dentro de su propio equipo.


Como ya he dicho, Guardianes de la Galaxia fue una gran sorpresa. Basada en unos cómics de Marvel muy poco conocidos fuera de los círculos comiqueros, muchos se sorprendieron cuando Marvel Studios anunció que iba a hacer una película sobre ellos y muchos temieron que el estudio estuviera ante su primer gran batacazo.

No obstante, las cosas no fueron así ni por asomo. La película fue un gran éxito de público y crítica y muchos la colocan entre lo mejor del MCU.

Ahora, nos llega su muy esperada primera secuela, donde James Gunn repite como guionista y director, al igual que sus protagonistas y casi todo el elenco de la primera, a quienes se unen nuevos rostros, entre los que destaca, Kurt Russell, y los habituales cameos, como el de Sylvester Stallone, la cantante Miley Cyrus, que pone voz a un personaje, y hasta Jeff Goldblum –que aparece en los créditos finales como el personaje que interpreta en Thor: Ragnarok –.

La película se estrenó en EEUU el pasado viernes, 5 de mayo; aunque, en España –y muchos otros países –lo hizo una semana antes, el 28 de abril. Y, desde el primer momento, está arrasando en taquilla. El fin de semana antes de estrenarse en los cines EEUU llegó a recaudar 101 millones de dólares en los países donde se había estrenado –España incluida –y, en su primer fin de semana en EEUU, recaudó 145 millones de dólares. A día de hoy, lleva recaudados 305 millones solo en EEUU y 431 millones más en el resto del mundo, haciendo un total de 736 millones de dólares. Un éxito en toda regla. Nadie duda de que superará a su predecesora y hasta podría superar los 1.000 millones.

A todo esto hay que unir la muy positiva reacción del público y de la crítica.

Sin embargo, debo decir que he notado en muchas críticas que, pese a alavar la película, también dicen que esta no llega a estar a la altura de su predecesora, ya que le falta “algo” que le hace no estar a la altura de esta.

Y, la verdad, tras haber visto la película, debo decir que –pese a que no suelo coincidir mucho con la opinión de los críticos –razón no les falta.

Antes de ponerme con la película, quiero recordar que a mí la primera me gusta mucho; ya lo dejé bien claro en este blog. No me parece una obra maestra ni la colocaría a la altura de las películas del Capitán América o la primera de Los Vengadores, pero si me pareció una película muy buena que se disfruta enormemente desde que empieza hasta que termina, con la que te ríes una barbaridad y que deja con muchas ganas de querer ver más. Así que esta secuela la esperaba con muchas ganas.

Pues bien, la película me ha gustado mucho. Una secuela de lo más digna que hace pasar un muy buen rato y que, sin duda, gustará a todo el que le gustó la primera y, seguramente, los que no la vieron, les va a gustar mucho más.

Sin embargo, también debo decir que no ha cumplido del todo mis expectativas. Si tuviera que puntuar ambas películas, a la primera le pondría una nota que estaría entre un 8 y un 9 y a esta le pondría una nota entre un 6 y un 7.


Y es que, tal y como dicen, a esta secuela le falta “algo”. Y ese “algo” es una cosa fundamental que hacía a la primera ser especial. Me refiero a ese tono gamberro que la primera película despedía por todos los costados y que esta secuela no ha abandonado del todo, pero si ha hecho mucho menos uso de él y ha apostado más por un humor más casposo.

Humor que, por cierto, no está tan logrado como debería. La película es muy divertida, no me malinterpretéis, me he reido mucho con ella. Sin embargo, ha habido momentos chistosos que no lo han sido tanto; o, al menos, no me han parecido tan divertidos. Un buen ejemplo es el personaje de Drax, al cual han hecho más chistoso que en la primera pero, salvo algunos momentos, a penas llega a hacer gracia; de hecho, el personaje divierte más cuando se pone serio que cuando hace chistes.

Otra cosa es el Baby Groot, una de las grandes novedades de la película. A mí el Baby Groot me ha encantado, no me malinterpretéis, y protagoniza momentos muy divertidos, como los estupendos créditos iniciales o la escena en la que intenta ayudar a escapar a Rocket y Yondu. Pero también ha habido momentos en los que llega a cansar, porque me parece que han abusado mucho de él.

Hasta aquí las cosas malas. Me las he querido quitar de encima porque, pese a estos defectos, la película es muy buena. No está a la altura de la primera, pero tampoco se le queda muy atrás.

Está muy bien dirigida. De nuevo, James Gunn ha hecho un estupendo trabajo, con unas escenas de acción de lo más logradas y una genial dirección de actores. El diseño de producción es alucinante –salvo algunas excepciones, como la recreación del planeta Ego –y los efectos especiales están completamente a la altura. El ritmo nunca decae y la película se disfruta mucho desde que empieza hasta que termina.

Los protagonistas vuelven a estar muy bien, aquí no me enrollo mucho; tanto los actores como los personajes están muy bien. Algunos, incluso, obtienen más protagonismo, como Nebula y, sobre todo, Yondu; aunque, Rocket Raccoon vuelve a ser de lo mejor.

Sobre las nuevas incorporaciones destaca, sin duda, Kurt Russell como padre de Star-Lord pero que, además, guarda muchos secretos que mucho más interesante.


También me ha gustado mucho Elizabeth Debicki, que me ha llegado a sorprender como Ayesha. Antes de ver la película, creía que este personaje iba a pasar sin pena ni gloria pero, al final, me ha gustado mucho y me ha parecido una buena villana. Además, protagoniza una de las escenas post-créditos que implica la creación de un personaje muy importante que, sin duda, jugará un papel importante en la tercera entrega y, digan lo que digan, yo creo que si saldrá en Avengers: Infinity War.

La otra cara de la moneda ha sido, sin duda, Mantis. Pom Klementieff hace un buen trabajo, pero el personaje me ha parecido tan cargante como insustancial.

Bueno, vamos terminando ya.

Guardianes de la Galaxia Vol. 2 es una película que ha estado muy bien, he disfrutado mucho con ella y, aunque no llegue a la altura de su predecesora, es una secuela de los más digna.


Una película totalmente recomendable; tanto a los que disfrutaron con la primera como a los que no la han visto aún.