Mostrando entradas con la etiqueta DC Comics. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta DC Comics. Mostrar todas las entradas

15 de julio de 2025

SUPERINUTIL (2025)

 

ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún, que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todas formas, lo hará bajo su total responsabilidad.







Bueno, ya he visto la nueva versión cinematográfica de Superman que, además, es el comienzo del nuevo DC Universe.

Pero, vayamos por partes.

30 años atrás, Jor-El (Bradley Cooper) y Lara Lor-Van (Angela Sarafyan) enviaron a su único hijo, Kal-El, a la Tierra para salvarlo de la destrucción del planeta Krypton. En la Tierra, Kal-El creció en la ciudad de Smallville (Kansas) criado por sus padres adoptivos humanos, Jonathan Kent (Pruitt Taylor Vince) y Martha Kent (Neva Howell), convirtiéndose en Clark Kent (David Corenswet), quién inspirado por un mensaje grabado por sus padres kryptonianos, el cual quedó dañado y está incompleto, decidió proteger a la humanidad bajo la identidad de Superman mientras, como Clark Kent, trabaja como periodista en el Daily Planet, donde tiene una relación con Lois Lane (Rachel Brosnahan).

Pero, las cosas se tuercen cuando Superman decide intervenir directamente en un conflicto internacional, evitando que Boravia, un aliado de EEUU, invada el vecino país de Jarhanpur. Esto será utilizado por el multimillonario megalómano Lex Luthor (Nicholas Hoult) para poner a la opinión pública contra el superhéroe y así poder destruirlo. El golpe definitivo llega cuando Luthor logra acceder a la Fortaleza de la Soledad y logra hacerse con el mensaje dañado de los padres kryptonianos de Superman, el cual logra reproducir en su totalidad, descubriendo algo que hace que, definitivamente, la opinión pública se vuelva contra el hombre de acero.

Bueno, la historia de esta película es de sobras conocida. 

Cuando WarnerMedia se fusionó con Discovery, creándose así Warner Bros. Discovery, DC fue separada de Warner Bros. y se creó DC Studios, a cuyo frente pusieron pusieron a James Gunn y a Peter Safran. Estos cerraron definitivamente el DCEU y pusieron en marcha un nuevo universo cinematográfico de DC, el conocido como DC Universe.

En este nuevo DCU, el propio Gunn se adjudicó la nueva película de Superman, la cual él mismo escribiría y dirigiría. Pero, parece que Gunn fuese el único y no quería más hombres de acero en live action circulando por ahí, por lo que no dudó en cancelar un proyecto de secuela de Man of Steel (Zack Snyder, 2013) que el productor Charles Roven había puesto en marcha y cerró toda puerta a que Henry Cavill pudiera volver a ser Superman. Y no solo eso, también se cargó la serie Superman & Lois, la cual estaba gustando mucho.

Al final, quedó solo esta película que se estrenó el pasado viernes, 11 de julio. Sobre como le está yendo, la crítica la está alabando y la opinión del público, aunque menos entusiasta, también está siendo favorable.




En cuanto a la taquilla, la película ha hecho en su primer fin de semana 217 millones. 122 de estos millones recaudados en EEUU, donde la película ha superado las expectativas, pero no se puede decir lo mismo del resto del mundo, donde la película no ha llegado ni a alcanzar los 100 millones, quedándose en 95 millones de dólares. 

A pesar de todo, esos 217 millones de dólares parece que son suficientes para Warner Bros. Discovery se muestre optimista y siga adelante con el DCU. Claro, que hay que entender que la compañía pasa actualmente por un momento económico muy precario -de hecho, van a dividir la compañía en dos -, por lo que cualquier éxito, por pequeño que sea, es bienvenido. Además de que bajaron mucho las expectativas con la película, empezaron con la esperanza de que hiciese más de 1.000 millones, luego bajaron a 700 millones y, ahora, se conforman con que la película alcance los 500 millones.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

La decisión de Henry Cavill no volviera a ser Superman cabreó a muchos fans que no han parado de poner a Gunn a caer de un burro desde entonces y le han declarado la guerra a esta película. Y no voy a mentir, yo estoy entre toda esa gente cabreada, porque soy muy fan de Man of Steel y, sobre todo, del Superman de Henry Cavill, el cual podría haber tenido una nueva película ubicada en DC Elseworlds, espacio que abarca todos los productos de DC no relacionados con el DCU. Sin embargo, el ego de James Gunn es demasiado grande

Si, tengo un cabreo de mil pares de narices y, si me encontrara en persona con James Gunn, me entrarían ganas de escupirle a la cara. Sin embargo, cuando se trata de cine y dar mi opinión sobre una película, no me dejo llevar por el enfado y el fanatismo y, sobre todo, antepongo la sinceridad por encima de todo.

Creo que lo dejé claro con Kraven el Cazador (J. C. Chandor, 2024), película que fui a ver con intención de destrozarla porque pertenece al Spider-Verse de Sony, el cual no hace más que entregarnos mierda. Sin embargo, al final la película no llegó a desagradarme del todo e, incluso, llegué a disfrutarla. Puede que no valiera una mierda como adaptación de Kraven el Cazador, pero como película de acción para pasar el rato funcionaba y lo dejé bien claro en este blog.

Quiero dejar esto bien claro para que nadie me acuse de Snyderbot o de machacar esta película por puro odio. Mi opinión sobre ella está hecha con toda la sinceridad del mundo.

Y con toda la sinceridad del mundo digo que esta película es una PUTISIMA MIERDA. Pero no solo la película, también el nuevo Superman que nos presenta.

Richard Donner nos dio el Superman más icónico de la historia del cine, Bryan Singer nos dio el Superman más aburrido de la historia del cine, Zack Snyder nos dio el mejor Superman de la historia del cine y, ahora, James Gunn nos acaba de dar...


...EL SUPERMAN MAS INUTIL DE LA HISTORIA DEL CINE


Yo no tengo nada en contra de que Superman necesite ayuda de vez en cuando, todos los superhéroes, por muy poderosos que sean, siempre se encontrarán con una amenaza que los supere. Pero es que este nuevo Superman necesita ayuda hasta para atarse los cordones de los zapatos. No hay ni una sola escena de acción o momento peligroso que no resuelva sin ayuda de alguien. Incluso la pelea final con Ultraman, quizá el momento más espectacular del film -los cuales no abundan mucho -quién termina resolviendo la situación es el perro Krypto. 

Que ya podrían haber hecho la película sobre el perro, porque llega a tener más peso que el propio Superman. De hecho, cualquiera de los personajes secundarios llega a tener más peso que el propio Superman, al cual le podrían borrar de esta película y no pasaría nada, ya que se sustentaría sin problemas con los personajes secundarios. 

Ese era uno de los temores que tenía con este film. Si nos fijamos en la filmografía de Gunn, sus películas son principalmente grupales, no hay películas con un único protagonista y, al final, ha pasado lo que tenía que pasar, que Superman termina siendo devorado por los que le secundan.

Así están las cosas, en una película que se titula Superman, el propio Superman no pinta ni con acuarelas.

Por cierto, en cuanto al título, la película iba a titularse originalmente Superman: Legacy, un título bastante fuera de lugar, ya que se trata de una película de Superman en sus primeros años como superhéroe. Así que Gunn decidió rebautizarla y llamarla solo Superman. Y no es la única, ya que, recientemente, Supergirl: Woman of Tomorrow, ha pasado a llamarse solamente Supergirl y seguro que dentro de poco The Brave and the Bold termina llamándose solamente Batman, tiempo al tiempo.

Al final no sé cuanto de la fase Dioses y Monstruos que nos anunciaron va a quedar.

Y, ya que hablamos de títulos, aquí voy a decir algo positivo de la película. Me refiero al momento en el que aparece el título de la película en pantalla, con la misma tipografía de letra y el mismo efecto que los míticos títulos de crédito de la película de Richard Donner, haciendo un claro homenaje a esta.

Esto si me ha gustado porque esto si es un verdadero homenaje frente a lo que hizo Bryan Singer en Superman Returns (2006), donde plagió descaradamente los créditos de la película de Donner y tuvo los santos cojones de tratar de vendérnoslo como un homenaje.

Si, lo del título me ha gustado, pero eso es solo un pequeño islote en el océano de putrefacción que es esta película.

Ya he dicho que este Superman es un inútil, pero también es un saco de boxeo. La película comienza con esa escena que vimos en el tráiler con Superman machacado estrellándose en medio de la nieve y el perro Krypto se lo lleva a rastras como si fuera un borracho al que han echado de un bar. Una escena que debería haber pertenecido a la mitad de la película o a la parte final de esta, pero nos la ponen para abrir el film después de decirnos con letras que es porque un villano conocido como Hummer le ha pateado el culo al hombre de acero por interferir en el conflicto de Boravia y Jarhanpur.

Es lo más estúpido que he visto en mi vida. Es como si hicieran una película de Tomb Raider que comenzase con Lara Croft rindiéndose cobardemente después de ser derrotada en una pelea... Ah, espera, que eso ya lo hicieron en 2018.

Y luego la cosa sigue. Porque, después de que Krypto lo lleve a rastras hasta la Fortaleza de la Soledad -que sigo pensando que es la misma de la serie Supergirl, la cual han sido tan cutres de reciclarla -y, con la ayuda de unos robots que cuando llegó la hora de fabricarles un cerebro se quedaron sin piezas, el cantamañanas de acero recupera su poder y vuelve a la pelea contra Hammer en Metrópolis. Y yo, inocente de mi, llegué a creer de verdad que Superman se iba a tomar la revancha y, esta vez, iba a ser él quién le pateara el culo a Hammer.

¡Mis cojones 33! Hammer vuelve a patearle el culo al inútil de acero este, el cual esta vez se va con papá y mamá para que le curen.

¿Qué clase de enfermo mental hace una película sobre un superhéroe y lo deja por los suelos nada más comenzar la película? Y no me vale la excusa de que aquí han querido humanizar más a Superman, que no estoy para tonterías.




Que esa es otra, lo de humanizar al personaje acercándolo más a sus padres terrícolas y alejándolo de sus padres kryptonianos. Aquí tenemos una cagada por partida doble que echa a perder a los padres, tanto los de la Tierra como los de Krypton.

Primero con los padres de la Tierra, porque es imposible tomarse en serio a esos dos personajes que nos ponen, un gordo llorón y una vieja con un pelucón de disfraz de carnaval de saldo. No parecen los padres adoptivos de Superman, sino dos que se hacen pasar por ellos. Cuando los vi por primera vez me recordó a aquel episodio de Legends of Tomorrow en el que Sara Lance conoce a los supuestos padres de Ava Sharpe y rápidamente se daba cuenta de que son más falsos que un duro de yeso. Aquí lo mismo.

Y luego está el giro que le dan a los padres kryptonianos, que eso es para echarlo de comer a parte. Ahora resulta que los padres de Kal-El lo enviaron a la Tierra para dominar a los humanos, considerados una raza inferior, y aparearse con el mayor número de mujeres para perpetuar la raza kryptoniana. Y lo más cachondo es que los críticos y fans que alaban esta película no parecen tener ningún problema.

Solo digo una cosa. Llega a hacer esto Zack Snyder y le falta planeta Tierra para salir corriendo. Si ya por quitarle a Superman los calzoncillos rojos querían lincharle, llega a hacer esto con los padres del superhéroe y termina como Pasolini.

Además, este giro argumental podría haber sido aprovechado para crear un interesante conflicto en un Superman debatiéndose entre su fidelidad a sus orígenes kryptonianos y su fidelidad a la humanidad. Eso si hubiera sido interesante. En cambio, lo utilizan para que Lex Luthor ponga a la opinión pública en contra del héroe. Porque es hacer público el mensaje y casi todo el mundo se vuelve contra él.

Pero, bueno, sigamos con la película, que es lo que toca. Y ahora toca hablar del villano principal, el mencionado Lex Luthor. Porque no es solo Superman el que sale ridiculizado en este film, también lo es su principal antagonista. Por ahí van diciendo que es la mejor versión live action del personaje y, una de dos, o están mintiendo o es que se han fumado alguna cosa rara, porque es imposible tomarse en serio a un Lex Luthor como este.

Especialmente, cuando se revela cual es su plan con respecto al conflicto entre los dos países y Gunn hace gala de su "originalidad":


¡OTRA VEZ LEX LUTHOR BUSCANDO TIERRA!


Esta fue una de las muchas veces en las que me llevé las manos a la cabeza durante el visionado de la película.

Luego, como era de esperar, es el que está detrás de todo, tanto del conflicto entre los dos países, como el hate hacia Superman en las redes sociales con un montón de monos twitteando en plan bot contra el superhéroe -aunque, a mi me parecieron más los verdaderos guionistas de la película haciendo un cameo -. Y, bueno, también es el que está detrás de Hammer, el cual era Ultraman disfrazado. Además, Ultraman resulta ser un clon de Superman que Luthor creó a partir de un pelo del superhéroe que encontró -muy bien, Gunn, haciendo referencias a Superman IV (aplausos sarcásticos) -.

Además, al igual que mis peores temores, se confirma la sinopsis filtrada que decía que este Lex Luthor tiene un universo de bolsillo que utiliza como cárcel donde, entre otras cosas, tiene encerradas a sus ex-novias.

En esa cárcel termina encerrando a Superman porque termina entregándose a las autoridades. Pero no creáis que lo hace para proteger a la humanidad, como lo hizo el Superman de Henry Cavill en Man of Steel, lo hace porque Luthor tiene prisionero al perro Krypto y piensa que así puede rescatarlo -a este también se le acabaron las piezas a la hora de hacerle un cerebro -.

Aquí tenemos el que, sin duda, es el momento más ridículo entre los muchos momentos ridículos que pueblan este film. Lex Luthor, al igual que los otros Lex Luthor que hemos visto en el pasado, está obsesionado con matar a Superman y, teniéndole aquí completamente a su merced, no lo mata.

No digo que quiera que Lex Luthor gane y mate a Superman pero, al menos, podrían haberlo justificado mejor, porque la razón de que no lo mate es que el gobierno de EEUU quiere que lo interrogue antes. Una completa tontería, porque Luthor hace lo que le da la gana en ese universo de bolsillo y bien podría haber matado al hombre de acero y decirle al gobierno que murió intentando escapar, como en Cadena Perpetua (Frank Darabont, 1994).

Más creíble hubiese sido que Luthor lo hubiera mantenido vivo para hacerlo sufrir por puro sadismo. Como en The Dark Knight Rises (Christopher Nolan, 2012), cuando Bane mantiene vivo a Batman en la prisión para que vea impotente como destruye Gotham City. Pero eso creo que es pedirle mucho a James Gunn.

Y luego, la forma en la que logran derrotarlo es de traca. Y no me refiero a cuando el perro Krypto derrota a Ultraman, hablo de como Lois Lane y el Daily Planet exponen sus verdades al público porque su última novia, la famosa Eve Teschmacher, la cual se pasa todo el tiempo en plan rubia tonta haciéndose selfies, pero luego resulta que con esos selfies fotografiaba las actividades delictivas de Lex, le pasa las pruebas a Jimmy Olsen, con quién está liada en secreto.

No voy a mentir, todo eso me pareció muy ingenioso, lo admito. El problema es que lo han hecho con el villano equivocado, porque cuesta mucho creer que una mente brillante como Lex Luthor dejara que alguien con una cámara estuviese cerca mientras él está con sus asuntos sucios. Alguien cuyas actividades delictivas se basan principalmente en el engaño, querría tener una cámara lo más lejos posible sin necesidad de que sospeche de la persona que la maneja.

Para poner un ejemplo, si esto lo hubieran hecho con alguien como Morgan Edge, hubiera quedado más creíble. 

Y, hablando de Jimmy Olsen, digo a su favor que no es tan repelente como el Jimmy Olsen de la serie Supergirl. Aunque, aquí nos lo convierten en un seductor por el que las chicas suspiran cada vez que lo ven.

De esto no me quejo mucho, Zack Snyder convirtió al personaje en un agente de la CIA. Pero, me cuesta mucho creer que el Jimmy Olsen de esta película, que parece un cosplayer de la película Supersalidos (Greg Mottola, 2007), sea un conquistador. Cuando veía a las chicas babeando por este personaje creía que estaba viendo un anuncio de Axe.

En fin, podría seguir hablando de las tonterías que tiene el guion de la película, pero me tiraría aquí todo el día entero y parte del otro.

Vamos, entonces, con el aspecto técnico.

Los efectos especiales no están mal, pero podrían haber sido mejor. En cuanto al diseño de producción, está muy bien... si esto fuera una serie del Arrowverse, para un blockbuster cinematográfico se queda muy atrás.

De hecho, más que una película, parece que estás viendo varios episodios de una serie de Tv que han cogido al azar y luego los han juntado. Encima, el ritmo no para de decaer y la película se hace aburrida a ratos, además de que, como he mencionado antes, a penas tenemos momentos espectaculares y las escenas de acción son en general muy planas.




En cuanto al reparto, aquí no me voy a enrollar. Los actores han hecho lo que han podido frente a un guion de mierda que no ha hecho más que ridiculizarlos durante todo el metraje.

Bueno, vamos resumiendo ya.

No se puede decir que James Gunn me haya decepcionado, porque este desastre lo veía venir desde lejos. 

Por mucho que tratara de engañarnos diciendo que se había tomado la película en serio y que no iba a seguir la misma fórmula que con los Guardianes de la Galaxia, el Escuadrón Suicida o Pacemaker, al final hemos visto que no se ha tomado la película en serio y ha seguido la fórmula que con los Guardianes de la Galaxia, el Escuadrón Suicida o Pacemaker -quién, por cierto, hace un cameo en la película -, ignorando por completo que Superman juega en otra liga.

Al final, nos ha dado más una película de James Gunn que una película de Superman.

No sé que película habrán visto los críticos o los que no paran de echarle flores en la red, pero para mi esto es una PUTA MIERDA y, sin ninguna duda, de lo peor del año.

Diría que es hasta peor que Superman Returns porque, aunque fuera una castaña y un desperdicio de 250 millones, lo que hizo Bryan Singer, al menos, tenía pinta de película y no parecían varios episodios de una serie de Tv mal ensamblados, como he mencionado antes.

Desde luego, como todo lo demás sea así, menudo DC Universe nos espera. Ya las primeras muestras que dieron de él en la serie Creatures Commandos son para caerse de culo -una Liga de la Justicia que puede ser derrotada por una princesa, no digo más -; aunque, si es cierto que la película de Supergirl tiene buena pinta -a menos, hasta que Gunn ponga sus manos en ella -.

Y, hablando de Supergirl, olvidaba mencionar el cameo que hace Rhaenyra Targaryen en la película. Porque, por desgracia, también se confirma la filtración del cameo que decía que la chica de acero aparece borracha en la película.

Así es, Supergirl llega borracha porque se va de juerga a planetas con Sol rojo -ya que el Sol amarillo de la Tierra le impide emborracharse -y llega para llevarse a Krypto, ya que ella es su dueña y Superman solo se lo estaba cuidando, algo que ella se lo agradece llamándole Perra.


¡HASTA SU PROPIA PRIMA PASA POR ENCIMA DE ESTE PELELE DE FERIA AL QUE LLAMAN SUPERMAN!









28 de octubre de 2022

BLACK ADAM (2022)


ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todas formas, lo hará bajo su total responsabilidad.














El pasado viernes se estrenó finalmente Black Adam, una película de DC que ha tardado muchos años en ver la luz y cuyo recorrido ha sido bastante curioso.

Black Adam no es un superhéroes, sino un villano y es conocido, principalmente, por ser el archienemigo de Shazam. De hecho, estaba previsto que fuera el villano principal de la película de este superhéroe anteriormente conocido como Capitán Marvel.

Al igual que esta película, la película de Shazam, que llegó a los cines en 2019 bajo la dirección de David F. Sandberg y con Zachary Levi y Asher Angel como principales protagonistas, también tardó muchos años en ver la luz. New Line Cinema comenzó a desarrollarla por el año 2000, pero no comenzó a tomar fuerza hasta 2007, cuando se anunció que Dwayne Johnson era elegido para dar vida a Black Adam como villano principal.

Durante los años siguientes, Johnson fue el único miembro del reparto confirmado y siempre estaba hablando con entusiasmo del proyecto en las redes sociales, llegando a parecer que él era el protagonista de la película.

Finalmente, los ejecutivos de Warner Bros. vieron que era un desperdicio tener a una superestrella como Johnson como villano en una película así, en 2017, con Shazam! ya incluida dentro del universo cinematográfico de DC, se reunieron con Johnson y acordaron sacarle de la película y darle un proyecto propio con Black Adam como protagonista principal en plan anti-héroe.




Así surgió la película que nos ocupa, la cual nos llega cinco años después bajo la dirección del español Jaume Collet-Serra y con la presencia también de la Sociedad de la Justicia de América -la JSA si juntamos sus siglas en inglés -; además de una sorpresa en los créditos finales que luego ya no fue tan sorpresa debido a las filtraciones.

En taquilla le están yendo las cosas muy bien, recaudando 140 millones de dólares en todo el mundo en su primer fin de semana y, a día de hoy, lleva ya recaudados 152 millones de dólares con una recaudación muy igualada en EEUU y el resto del mundo, habiendo recaudado en ambas 76 millones de dólares.

Lo que no está tan igualado son las opiniones de crítica y público. Mientras que la crítica la está vapuleando, la opinión mayoritaria del público es mucho más entusiasta.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Personalmente hablando, la película me ha gustado mucho. He disfrutado mucho viéndola, tengo ganas de verla más veces y, cuando salga a la venta, lo más seguro es que me la compre.

Objetivamente hablando, debo decir que no estamos ante una gran película y, mucho menos, una obra maestra. La película es buena, pero nada del otro mundo. Desde luego, está muy lejos de estar a la altura de películas brillantes como Man of Steel (Zack Snyder, 2013), Wonder Woman (Patty Jenkins, 2017) o Aquaman (James Wan, 2018), pero tampoco es una decepción, como Wonder Woman 1984 (Patty Jenkins, 2020), ni un bodrio infumable, como Birds of Prey (Cathy Yan, 2020). Si estaría a la altura de películas como la ya nombrada Shazam! o The Suicide Squad (James Gunn, 2021).

Es una película correcta que cumple en sus dos principales objetivos, que son entretener y presentar al personaje de Black Adam en plan anti-héroe para el universo cinematográfico de DC, el ahora conocido como DC Universe (DCU) en esta nueva etapa con Warner Bros. Discovery.

Yo, desde luego, no comparto que la película esté teniendo esas críticas tan nefastas. Para mi es una película que merece el aprobado; y no solo con un 5 raspado. Di tuviera que puntuarla le pondría un 6´5 o puede que una nota más cercana al 7, aunque sin llegar al 7.

Visualmente, la película es alucinante, con un muy logrado diseño de producción y unos correctos efectos especiales; además de unas muy buenas escenas de acción. Todo ello servido por la eficaz dirección de Jaume Collet-Serra, que hace un muy buen trabajo en este film.

La otra cara de la moneda es el guion. Puede que no sea del todo malo ni inexistente, pero está claro que el guion no es el fuerte de esta película pese a tener a tres guionistas acreditados. Se trata de un guion correcto que cumple en los objetivos antes nombrados, entretener y presentarnos al personaje de Black Adam.

Porque la presentación de este personaje me ha parecido bastante acertada y me ha gustado como han ido revelando detalles de sus orígenes a lo largo de la película. La otra cara de la moneda es la presentación de la JSA, la cual se ha quedado a medias. 

El grupo en si me ha gustado; deberían haber incluido algún que otro miembro más, pero para su presentación, está bien. El problema es que, mientras los personajes de Hawkman y Doctor Fate han tenido un tiempo aceptable en pantalla, los personajes de Cyclone y Atom Smasher los he encontrado algo desaprovechados.




Este sería uno de los puntos decepcionantes de la película, que tiene unos cuantos. Otro de ellos es el villano principal, el cual deja algo que desear pese al buen trabajo del actor. Cuando se convierte en Sabbac en el tramo final de la película mejora bastante; aunque, lo estropea algo su diseño, el cual no está del todo acertado.

Otra cosa que he encontrado decepcionante es que no se haya desarrollado el tema de cuando se critica que la JSA intervenga en Khandaq, un país que, tras siglos sufriendo invasiones, se encuentra bajo el dominio de los mercenarios de Intergang mientras la comunidad internacional mira para otro lado -algo que, desgraciadamente, ocurre mucho en el mundo real -. No estoy pidiendo que hagan una película política o panfletaria, pero si podrían haber hecho algo de denuncia social, como si hizo The Suicide Squad.

Hablando del Escuadrón Suicida, la película cuenta con una breve aparición de Viola Davis como Amanda Waller. Esto es algo que ya se sabía, pero ha sorprendido la aparición también de Jannifer Holland repitiendo el papel de Emilia Harcourt, que interpretó en The Suicide Squad y la serie Pacemaker. También hay pequeña aparición de Djimon Hounsou como Wizard, el cual volverá a interpretar en la secuela de Shazam! el año que viene.

No obstante, la aparición que más está dando que hablar es, sin duda, la que se produce en la escena de los créditos finales, como ya he dicho antes, el regreso de Henry Cavill como Superman. Una breve aparición que el propio Cavill ya ha confirmado que solo es una pequeña muestra de lo que está por venir en virtud a su regreso al universo DC.

Y esto es algo que le debemos a Dwayne Johnson, que es quién se empeñó en introducir a Cavill como Superman en la película y, durante años, ha estado luchando para que esto se produzca mientras ha estado siempre en contacto con Cavill, ya que ambos comparten agente. Johnson siempre se encontró con la firme oposición de los directivos de Warner y DC, especialmente, Walter Hamada, quién hasta hace poco fue el jefe de DC Films. Sin embargo, con la llegada de Warner Bros. Discovery, Johnson no dudó en pasar por encima de Hamada y acudir a los nuevos CEOs de Warner, Michael De Luca y Pamela Abdy, que si dieron el visto bueno.

En cuanto al reparto, Dwayne Johnson cumple dando vida a Black Adam. Ya he dicho muchas veces que este actor no es solo una gran masa de músculos, sino un tipo de lo más carismático y en esta película lo demuestra con creces.

Sarah Shahi está muy bien en el papel de Adrianna Tomaz que, a pesar de lo que digan algunos críticos, no es un simple adorno y su personaje tiene algo de peso en la película. Puede que no la veamos convertirse en Isis, pero pienso que hubiera sido algo precipitado hacerlo en la primera película.

Pese a lo desaprovechado de su personaje, Marwan Kenzari hace un buen trabajo como Ishmael Gregor.

Y, en cuanto a los miembros de la JSA, Pierce Brosnan como Doctor Fate, Aldis Hodge como Hawkman, Quintessa Swindell como Cyclone y Noah Centineo como Atom Smasher, todos hacen una buen trabajo interpretativo independientemente de como hayan sido aprovechados sus respectivos personajes.




Bueno, vamos terminando ya.

Sin ser nada del otro mundo, Black Adam es una buena que se disfruta bastante y presenta de forma aceptable al personaje en el nuevo universo cinematográfico de DC, del que esta película será su originaria, según dijeron en la Comic-Con de San Diego.

Desde luego, para mi esta película no ha sido ninguna decepción, como si lo ha sido Thor: Love and Thunder.

Por cierto, si hacen una nueva película de Tomb Raider, deberían darle la dirección a Jaume Collet-Serra. La parte del comienzo en la que Adrianna Tomaz busca la Corona de Sabbac y da con la tumba de Black Adam me recordó más a los videojuegos de Tomb Raider que la película de 2018.







8 de marzo de 2022

THE BATMAN (2022)

 

ATENCIÓN. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todas formas, lo hará bajo su total responsabilidad.










Este viernes se estrenó finalmente la nueva película protagonizada por Batman; película que debimos haber visto ya en 2021, pero la pandemia afectó a su producción y tuvo que retrasarse hasta este año.

Pero, vayamos por partes.

En la noche de Halloween, el alcalde de Gotham City, que se encuentra en plena campaña electoral contra una candidata joven y progresista (Jayme Lawson), es asesinado por un misterioso asesino que se hace llamar Enigma (Paul Dano), quién deja una nota con un acertijo y pistas que desvelan que el alcalde acudía al  Iceberg Lounge, el club que dirige El Pingüino (Colin Farrell), lugarteniente de Carmine Falcone (John Turturro), el gran capo de la ciudad. Batman (Robert Pattinson), que ayuda al teniente James Gordon (Jeffrey Wright) decide seguir la pista de una misteriosa chica con la que el alcalde se veía en el club, la cual se encuentra desaparecida y cree que es porque escuchó algo que no debía.

Batman logra encontrar a la chica a través de su compañera de piso, Selina Kyle (Zoë Kravitz), pero esta ha vuelto a desaparecer, por lo que decide investigar el club con ayuda de Selina. Mientras, Enigma continúa asesinando, matando al comisario de policía (Alex Ferns) y al fiscal del distrito (Peter Sarsgaard), afirmando que va a por los corruptos de la ciudad. No obstante, la investigación de Batman le lleva a descubrir que todo está relacionado con una gran operación policial del pasado que acabó con otro gran capo del crimen, Salvatore Maroni, lo cual hizo muy popular al alcalde, al fiscal y a la policía de Gotham. Sin embargo, Batman sabe que hay algo más detrás de aquello y que la clave de todo es encontrar al misterioso informante que le ayudó a acabar con Maroni.

Esta es la primera película de Batman en solitario que tenemos en diez años, después de que se estrenara The Dark Knight Rises (2012), el cierre de la trilogía de Nolan. Entre medias de aquel Batman interpretado por Christian Bale y este nuevo Batman interpretado por Robert Pattinson hubo otro Batman cinematográfico interpretado por Ben Affleck y creado por Zack Snyder, pero este no llegó a tener película propia, ya que su proyecto no llegó a ver la luz y, con el tiempo, fue mutando a la película que nos ocupa.

Aquella película, que también llevaba el título de The Batman, iba a estar protagonizada y dirigida por Affleck, quién también escribió el guion junto a Geoff Johns. El villano principal iba a ser Deathstroke, interpretado por Joe Manganiello, aunque también se iban a ver muchos villanos del universo de Batman, todo muy en plan de los videojuegos de Arkham.

Sin embargo, ocurrieron varias cosas que hicieron que esa película no viese la luz. Una de ellas fue el desmoronamiento del DC Extended Universe que estaba creando Zack Snyder -el cual ahora se conoce como SnyderVerse -, ya que Warner Bros. no quedó muy satisfecha con los resultados de Batman v Superman: El Amanecer de la Justicia (2016) y decidieron apartar a Snyder y remodelar a su gusto Justice League (2017) con ayuda de Joss Whedon, obteniendo uno resultados desastrosos.




Affleck, cansado de las presiones de Warner y los fans -además de sus problemas con el alcohol -terminó por abandonar la dirección de la película, siendo reemplazado por Matt Reeves, aunque permaneció en ella como protagonista y productor. Sin embargo, su mala relación con Reeves hizo que terminara abandonando definitivamente el proyecto, el cual quedó completamente en manos de Reeves.

Reeves rehizo la película por completo. Rechazó el guión que Affleck había escrito junto a Johns y escribió un guion completamente nuevo junto a Peter Craig y Mattson Tomlin; aunque, este último no aparece acreditado -posiblemente, porque utilizó ideas de este guión para el cómic Batman: The Imposter, publicado en 2021 -.

Esta nueva película ya no sería una continuación de Justice League y no formaría parte del universo cinematográfico de DC -aunque, podría terminar formando parte con el multiverso -, siendo una película independiente, al igual que Joker (Todd Phillips, 2019). Además, contaría con un Batman más joven y principiante. Los cómics Batman: Año Uno, Batman: El Largo Halloween y Batman: Dark Victory fueron los principales referentes de Reeves, al igual que las películas de David Ficher; especialmente, Seven (1995) y Zodiac (2007).

En cuanto a quién sería el actor que diese vida al nuevo Batman cinematográfico, la gran incógnita se reveló en mayo de 2019. Reeves afirma que siempre tuvo en mente a Robert Pattinson -incluso afirma que escribió el guion pensando en él -, aunque bien es cierto que el actor se disputó el papel con los actores Nicholas Hoult, Aaron Taylor-Johnson y Armie Hammer -quién ya estuvo muy cerca de interpretar a Batman en la película de la Liga de la Justicia que iba a dirigir George Miller -y la elección final quedó entre Pattinson y Hoult.

Pattinson al final se hizo con el papel y el anuncio de su elección generó polémica, ya que, pese a que el actor había dado sobradas muestras de su talento en otras películas, muchos le veían todavía como el protagonista de la saga Crepúsculo. Sin embargo, a medida que iban saliendo los tráiler e imágenes promocionales, fue convenciendo más.

Por lo demás, Zoë Kravitz fue elegida para dar vida a Catwoman, Jeffrey Wright para interpretar a James Gordon, Paul Dano para ser Enigma, Colin Farrell para interpretar a El Pingüino, Andy Serkis para dar vida a Alfred y John Turturro para ser Carmine Falcone.

Y así llegamos a la película que nos ocupa, la cual se estrenó este fin de semana con éxito recaudando 134 millones de dólares en EEUU y 124 millones más en el resto del mundo, haciendo un total de 258 millones de dólares. Además, está teniendo muy buenas críticas y la respuesta del público ha sido de lo más positiva.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Supongo que los que me conocéis ya sabéis lo mucho que me encanta Batman, uno de mis personajes de cómic favoritos y, para mi, el mejor personaje de DC Comics; incluso por encima del mismísimo Superman. Llevo leyendo cómics suyos desde que tengo uso de razón y conozco muy bien su historia, su mitología y hasta su psicología.

Y esta película, como cualquier cosa que han hecho sobre el hombre murciélago -ya sea buena o mala -, la esperaba con ganas, pero bien es cierto que también tenía mis dudas. Para empezar, la elección de Pattinson no me terminaba de convencer del todo -y esto no tiene nada que ver con Crepúsculo, que quede claro -, pero también las he tenido con otros actores -como Chris Evans con el Capitán América -y al final me han terminado convenciendo. Así que le di una oportunidad, como ha todo, pero ahí quedaban todavía mis dudas.

Otra cosa que me echaba para atrás es a tanta gente poniendo a la película por las nubes sin haberla visto aún, tan solo por lo visto en los tráilers y las promociones; incluso ya hasta decían que iba a superar a las películas de Christopher Nolan y todo. Cuando una película recibe tanto elogios sin haber llegado aún a los cines siempre me da mala espina. Aunque, eso si, esto no influye en mi opinión sobre la película en cuestión una vez que la vea; quiero dejar esto bien claro.




Tampoco ayudaban muchos las muestras de ego que Matt Reeves estaba demostrando a lo largo de la producción de la película, diciendo cosas que ninguna otra película había tenido un reparto tan bueno como el que había reunido él y cosas así. Y es que el ego es el peor enemigo de los directores de cine.

Y otra cosa que me hizo tener menos interés por este film fue después de ver Zack Snyder´s Justice League (Zack Snyder, 2021), la cual me hizo tener mucha más curiosidad por la película que habría dirigido Ben Affleck de la que hacían un interesante adelanto con la escena del epílogo con Lex Luthor y Deathstroke. Desde luego, tenía muchas más ganas de ver esa película que esta.

Pero, aún así, no perdí nunca el interés del todo por este film, la primera película de Batman en solitario que tenemos en diez años, como he mencionado antes. Además, me tomé la molestia de viajar a la gran ciudad para poder verla el día de su estreno, ahora que viajar se ha puesto algo más fácil.

Pues bien, una vez vista la película, debo decir por un lado que me ha gustado, pero por el otro también debo decir que no me llegado a satisfacer del todo. La película es buena pero, desde luego, no es esa gran maravilla que muchos van diciendo por ahí que es.

Y, desde luego, no es ni de lejos mejor que las películas de Christopher Nolan. Como ya he dicho muchas veces, superar lo que hizo Nolan con Batman no es algo imposible, pero si muy difícil. 

Y esta película ni se le acerca de lejos. Ni tan siquiera alcanza a lo que ha hecho Zack Snyder en DC; incluso a Batman v Superman: El Amanecer de la Justicia, pese a ser su película DC más floja. A las que si puede colocarse a la altura es a las películas de Tim Burton.

Visualmente, la película si es una maravilla gracias, especialmente, a la estupenda dirección de Reeves y un gran trabajo de fotografía y diseño de producción, además de unos buenos efectos especiales. También en el trabajo de sus actores, algo de lo que hablaré más adelante.

El guión, en cambio, es bueno, pero no es ninguna maravilla. Se ha puesto mucho el acento en que esta película es la que más ha potenciado al Batman detective, sin embargo, aunque la trama detectivesca está bastante lograda en su desarrollo, el desenlace final -o, más bien, los desenlaces -resulta de lo más previsible. Y el tramo final les ha quedado bastante flojo, no dando en ningún momento la sensación de caos que debería dar.

Luego falla el ritmo y la película se hace pesada en muchos momentos. Y no lo digo por su duración de casi tres horas, porque yo disfruto mucho las cuatro horas que dura Zack Snyder´s Justice League. No, aquí el problema no es la duración -de hecho, hasta diría que a la película le falta algo de metraje -, aquí el problema es de desarrollo y, como ya he mencionado antes, de ritmo.

Y, en cuanto a como funciona como adaptación de Batman, Reeves ha querido hacer su propio Batman cinematográfico y también ha querido hacer una thriller como los de los años 70. Lo cual está muy bien pero, como suelo decir muchas veces, una cosa es la intención y otra el resultado final. Y aquí se podría decir que ha logrado sus objetivos solo a medias.

Para empezar, es cierto que ha querido hacer su propio Batman, alejándose totalmente del Batman de Snyder. Sin embargo, por mucho que quieran negarlo sus responsables y los fanáticos que la están poniendo por las nubes, hay una gran influencia del Batman de Nolan en la película. Lo cual estaría bien si no fuera porque, como ya he dicho, la película está muy lejos de estar a su altura.

Y, en cuanto al thriller, aquí la película ha estado más lograda. Aunque, más que a los thrillers de los años 70, me ha recordado más a los de los años 90; lo cual tampoco es malo, ya que en los 90 hubo thrillers muy buenos.

En cuanto al reparto, la gran pregunta: ¿Qué me ha parecido Robert Pattinson como Batman?

Pues, con toda la sinceridad del mundo, no me ha terminado de convencer del todo. Aunque, no por culpa del actor, ya que Pattinson es muy buen actor y lo ha demostrado en películas como El Faro (Robert Eggers, 2019) o TENET (2020), donde estuvo a las órdenes del mismísimo Nolan, quién alabó su elección.

El problema es el tratamiento que se le ha dado al personaje.

Reeves ha querido darnos el Batman más oscuro y atormentado visto hasta ahora en el cine, lo cual está muy bien. Pero, vuelvo a repetir, una cosa es la intención y otra el resultado final. Y aquí a Reeves se le ha ido la mano y su Batman al final resulta deprimente; pero, deprimente en el peor de los sentidos.

Al final, con Pattinson pasa como con Michael Keaton, que convence más como Batman que como Bruce Wayne. Sin embargo, yo tengo fe en el actor y creo que al final hará un estupendo Batman si se lo trabajan mejor en las secuelas -porque está claro que esta película es el comienzo de una saga -; aunque, eso si, dudo mucho que llegue a alcanzar a Christian Bale, que sigue siendo el mejor Batman cinematográfico.

Además, Bale tuvo que esperar a la segunda película para que empezaran a robarle protagonismo, porque aquí Batman termina siendo eclipsado por el resto del reparto.

Comenzando por Zoë Kravitz, que está maravillosa como Catwoman. Bueno, más bien como Selina Kyle, ya que en la película no llegamos aún a verla del todo como Catwoman. Pero, vamos, ella ha sido de lo mejor de la película y hasta llega a robarle el protagonismo a Pattinson en muchos momentos. A ver si en las secuelas ya la vemos convertida del todo en Catwoman y hasta podría protagonizar su propia película; aunque, eso si, si al final la hacen, que no sea otro ultrabodrio como la película de Halle Berry.




Otro que ha estado sobresaliente en la película ha sido Jeffrey Wright como James Gordon, haciendo un gran trabajo que hace que importe poco que nos hayan metido un Gordon negro.

También ha estado sobresaliente Andy Serkis como Alfred, aunque lo he encontrado algo desaprovechado.

En cuanto a los villanos, el premio gordo se lo lleva sin duda El Pingüino, interpretado por un irreconocible Colin Farrell. Debo admitir que, cuando lo veía en los tráilers y las promociones me echaba algo para atrás pero, una vez le he visto en la película, ha llegado hasta sorprenderme y hasta le consideraría una de las mejores encarnaciones del personaje. Ahora si que me apetece ver ese rumoreado spin-off del personaje.

John Turturro también ha estado excelente como Carmine Falcone y su encarnación del personaje ha sido muy buena y, pese a la influencia de Nolan, se agradece que este Falcone sea muy diferente del que interpretó Tom Wilkinson en Batman Begins (2005).

Sin embargo, quién no ha llegado a convencerme del todo ha sido el Enigma interpretado por Paul Dano. Todo el tiempo que está con la máscara, como esa especie de mezcla entre el John Doe de Seven y el asesino de Zodiac, pues el personaje está muy bien y llega a ser muy creíble como la gran amenaza del film. Sin embargo, es cuando se quita la máscara cuando el personaje cae en picado.

Y, al igual que con Pattinson, no ha sido culpa del actor, ya que el tipo hace un estupendo trabajo. Pero, desgraciadamente, no ha sido suficiente para que el personaje resulte igual de creíble como la gran amenaza del film. Ni tan siquiera el cara a cara que tiene con Batman en la escena del interrogatorio -que, aunque cambien cosas, es claramente la escena del interrogatorio del Joker en The Dark Knight (2008) -consigue impactar lo más mínimo.

Aunque, donde más se ve las carencias del personaje es en la escena de Arkham donde se encuentra con el personaje de Barry Keoghan, el cual se dijo que entraba en la película para interpretar al oficial Merkel pero, como se venía rumoreando insistentemente los últimos meses, al final ha resultado ser el Joker.

Pues bien, aunque a penas le veamos la cara en esa escena, tanto el actor como el personaje se comen con patatas al Enigma de Dano, el cual queda ya casi reducido a una parodia de si mismo.

Bueno, vamos resumiendo ya.

The Batman es una buena película, pero no es ni de lejos esa gran maravilla de la que muchos dicen por ahí que es; si tuviera que puntuarla, le pondría una nota que iría entre un 6´5 y un 7.

Si es un muy buen comienzo para una interesante saga y, pese a la influencia de Nolan, si nos han dado un nuevo Batman cinematográfico.







19 de agosto de 2021

THE SUICIDE SQUAD (2021)


ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún que se abstenga de leerla y, si lo hace de todas formas, lo hará bajo su total responsabilidad.








Vamos con una película que ha tenido la suerte de que su estreno no se ha visto retrasado a causa de la pandemia del COVID-19. Y es que su rodaje finalizó poco antes de que esta estallase y así, su estreno, fijado para el pasado 6 de agosto, pudo mantenerse.

Rick Flag (Joel Kinnaman), Harley Quinn (Margot Robbie), el Capitán Boomerang (Jai Courtney) son enviados en un nuevo comando de Task Force X con nuevos miembros a una misión en Corto Maltese, un país insular donde un golpe de estado derrocó del poder al régimen que lo gobernaba y lo ha sustituido por otro régimen contrario a EEUU, lo que supone un peligro, ya que esto hace que ese nuevo régimen pueda acceder a un proyecto secreto que podría tener drásticas consecuencias.

La misión de esta nuevo Escuadrón Suicida es infiltrarse en Corto Maltese y destruir todo lo relacionado con ese proyecto. Sin embargo, nada más llegar, el equipo es emboscado por el ejército del país y la mayoría de sus miembros terminan muertos, con excepción de Harley Quinn, que es capturada por las tropas gubernamentales, y Rick Flag, que cae en poder de la guerrilla que lucha contra el gobierno del país. Todo esto se debe a que Amanda Waller (Viola Davis) los envió como señuelo para que un segundo equipo pueda entrar en el país. Este equipo está formado por Bloodsport (Idris Elba), Ratcatcher 2 (Daniela Melchior), Polka-Dot Man (David Dastmalchian), King Shark (voz de Sylvester Stallone) y Peacemaker (John Cena).

Escuadrón Suicida (David Ayer, 2016) es una película que hizo una buena taquilla pero recibió una críticas horribles, algo que muchos achacaron a los cambios que Warner hizo en el montaje final; de hecho, David Ayer está ahora pidiendo hacer el AyerCut de esa película después de que Zack Snyder haya podido hacer el SnyderCut de Justice League y los excelentes resultados que este ha dado.



Dejando esto a un lado, Warner puso en marcha una secuela de aquel film, la cual estuvo en manos de otros directores, pero sin llegar a avanzar mucho. No obstante, la cosa cambió cuando Disney despidió a James Gunn por unos polémicos tweets del pasado y Warner no dudó en contratarlo para DC. Ya sabemos que Warner está siempre con el radar alerta para contratar a todo el que sale cabreado del Marvel Cinematic Universe; de hecho, se dice que ahora van detrás de Scarlett Johansson.

El caso es que, de los proyectos que le ofrecían, Gunn se decantó por la secuela de Escuadrón Suicida, la cual volvió a escribir empezando desde cero y ha dirigido contando con una gran libertad creativa que, entre otras cosas, le ha permitido poder hacer la película con clasificación R con una gran cantidad de violencia, humor negro e incorrección política.

Por desgracia, no parece que Gunn vaya a poder gozar de nuevo de esta libertad creativa en vista de los flojos resultados que la película está teniendo en taquilla.

Pese a que debutó en el primer puesto en su primer fin de semana, tan solo hizo 26 millones de dólares en la taquilla estadounidense y, en su segundo fin de semana, ha sufrido una fuerte caída del 81%. A día de hoy, lleva recaudados 43 millones en EEUU y 75 millones más en el resto del mundo, haciendo un total de 118 millones de dólares. Una cifra nada positiva para una película que ha costado 185 millones de dólares -sin contar los otros gastos -.

Yo, la verdad, soy la primera persona que se sorprende con esto. Esperaba que esta película fuera a ser un gran éxito; incluso pensaba que, si había una película que pudiera superar los 80 millones de dólares que Black Widow hizo en su estreno, sería esta. Pero, nada más lejos de la realidad. 

Desde luego, Gunn tiene suerte de que Disney le haya perdonado y le deje dirigir Guardianes de la Galaxia Vol. 3, que llegará en 2023 y con la que, seguramente, logrará resarcirse. Aunque, su periodo en DC Films aún no ha terminado y, de hecho, está buscando nuevos proyectos de DC y se están rumoreando algunos; el más reciente es la anunciada película de Gotham City Sirens.




Volviendo a la película, esta sin duda va a ser un fracaso, en vista de como están cayendo las recaudaciones, y ya se están buscando culpables. Unos culpan a la pandemia, otros a la mala promoción, otros al estreno simultáneo con HBO Max, otros a la clasificación R... Yo, en cambio, pienso que le ha pasado factura su predecesora, la cual decepcionó a mucha gente que ha creído que esta película iba a ser más de lo mismo. Ya les pasó a El Increíble Hulk (Louis Leterrier, 2008) y a Godzilla: Rey de los Monstruos (Michael Dougherty, 2019).

Por otro lado, la película está teniendo unas excelentes críticas y, aunque el boca a boca no parece que la esté ayudando, la opinión de la mayoría del público es de lo más positiva.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Para empezar, a mi si me gustó la primera película. Aunque, si es cierto que tenía cosas mejorables, como ese nefasto Joker interpretado por Jared Leto; el cual, Zack Snyder nos lo ha arreglado recientemente.

Esta secuela me la esperaba mucho mejor y, desde luego, no me he equivocado, porque la película...


...ME HA ENCANTADO


Desde luego, la película ha sido lo que me esperaba y he disfrutado enormemente viéndola, dejándome con muchas ganas de querer verla más veces. 

Aunque, eso si, aunque me ha gustado, me parece una película muy buena y está entre lo mejor del año, no me ha parecido esa gran maravilla de la muchos están hablando, elevándola a los altares y diciendo que es lo mejor que se ha hecho en cine de superhéroes -cuando es una película de anti-héroes, no de superhéroes -. Y, desde luego, no me parece ni por asomo que sea mejor que Black Widow. A la película que si supera, y en mucho, es a su predecesora; que creo que, aunque se haga al final el AyerCut, seguirá quedando por debajo de esta.

Una cosa que quiero dejar clara antes de ponerme a analizar la película es que esta película es una secuela, no un reboot, como muchos la están calificando. La película es una secuela y los personajes que repiten son los mismos que los del film anterior, no otras versiones con los mismos actores. Lo que ocurre es que Gunn ha decidido seguir su propio camino, ignorando, no solo a su predecesora, también a todo el universo cinematográfico de DC. Porque el tipo ha hecho aquí lo que le ha dado la gana.

Y eso es lo mejor de la película, ver a un James Gunn totalmente desatado y gozando de una total libertad que no tenía ni con Guardianes de la Galaxia (2014). Una libertad que, por desgracia, es muy probable que pierda en vista de los flojos resultados de este film.

Pero, bueno, al menos ha conseguido hacer lo que quiere en esta película, donde no se corta un pelo en lo que ha violencia, humor negro e incorrección política se refiere.




Porque aquí, a diferencia de la película de 2016, no se andan con ocultamientos y nos dejan claro desde el principio para que se ha creado algo como la Task Force X. Mientras en la primera película trataban de taparlo diciéndonos que había sido creada para combatir contra Superman -cuando cualquiera de esos individuos no duraría ni un minuto contra el hombre de acero -, aquí no se cortan y nos dejan claro que los escuadrones suicidas son grupos de personas prescindibles que realizan misiones ultrasecretas de carácter ilegal, muchas veces, para ocultar los trapos sucios del gobierno de EEUU; como se da aquí el caso.

Luego tenemos que esta película si tiene bien ganada la clasificación R, todo lo contrario que la nefasta Birds of Prey (Cathy Yan, 2020). De hecho, estuve la mayor parte del tiempo comparándola con aquella porquería de película, la cual presumía mucho de clasificación R pero, al final, mucho ruido y pocas nueces. Porque, vamos, entre ver a Harley Quinn liándose a tiros y provocando una auténtica matanza de soldados de Corto Maltese -adornando la cosa con flores y pajaritos -en la escena de su fuga a verla irrumpiendo en una comisaría disparando bolsas de judías contra los polis, yo me quedo con lo primero todos los días de la semana.

Aquí no se da el caso de aquella porquería de película, ya que tenemos violencia y gore para parar un tren. Hay cuerpos reventando cada dos por tres, decapitaciones, desmenbramientos, cuerpos partidos por la mitad y, sobre todo, muertos por todos lados; tanto de una bando, como de otro. Porque, ya desde el principio, nos dejan claro los prescindibles que son los miembros de la Task Force X; especialmente, para una Amanda Waller mucho más hija de puta que lo que fue en la primera.

Pero, como ya he mencionado antes, además de la violencia y el gore, también tenemos buenas dosis de humor negro -el momento de Harley Quinn con el personaje de Juan Diego Botto es para aplaudirlo; más que nada, porque ese actor me cae fatal -y, sobre todo, incorrección política. El comentario que hacen sobre los afganos hay que tener muchos huevos para hacerlo hoy en día; especialmente, sabiendo las razones por las que James Gunn fue despedido por Disney.

Por lo demás, la película está muy bien a nivel visual. Los efectos especiales están muy logrados, el diseño de producción es estupendo y las escenas de acción son brutales y están muy bien rodadas. 

En cuanto al reparto, no me enrollaré mucho, ya que es una película con una gran cantidad de personajes -aunque, muchos de ellos terminan criando malvas -. 




Margot Robbie como Harley Quinn sigue siendo lo mejor; y aquí, además, ha mejorado con respecto a la anterior película. Idris Elba está muy bien como sustituto de Will Smith. John Cena parece que ha nacido para el personaje de Pacemaker y, desde luego, tiene su serie spin-off bien merecida. Viola Davis vuelve a hacer un excelente trabajo como Amanda Waller. Y, desde luego, el gran descubrimiento de la película es la actriz portuguesa Daniela Melchior, que está impresionante como Ratcatcher 2 y logra brillar con luz propia en varios momentos de la película; ella, desde luego, también se merece su propio spin-off.

Bueno, vamos resumiendo ya.

The Suicide Squad es una película muy buena y muy disfrutable desde que empieza hasta que termina, además de que posee una mala leche que se echa mucho de menos en el cines de hoy en día -y no solo el de Hollywood -. 

Como secuela, es muy superior a su predecesora y, aunque es fiel a esta, bien puede funcionar como película autosuficiente.