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26 de enero de 2022

CAZAFANTASMAS: MÁS ALLA (2021)


ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película, quién no la haya visto aún que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todas formas, lo hará bajo su total responsabilidad.









Esta review llega con retraso, ya que, desgraciadamente, no pude ver esta película en el cine pese a que tenía muchas ganas de verla. Además, es una de las muchas películas que debían haber llegado en 2020 pero fueron retrasadas a causa de la pandemia.

La película en cuestión es la nueva entrega de la saga Ghostbusters, una tercera entrega de la saga; aunque, más ligada a la primera, Los Cazafantasmas (1984), que a la segunda, Cazafantasmas II (1989).

Callie (Carrie Coon), una mujer divorciada y madre de dos hijos, Trevor (Finn Wolfhard) y Phoebe (Mckenna Grace), que sufre problemas financieros se traslada a la pequeña localidad de Summerville (Oklahoma), donde ha heredado una granja tras la muerte de su padre, con el que no tenía contacto desde que este la abandonara. Tras una serie de extraños sucesos, Phoebe, que posee una mente brillante y una gran afición por la ciencia y la tecnología pese a ser una preadolescente, descubre que su abuelo era Egon Spengler -al que dio vida el fallecido Harold Ramis -, miembro del grupo llamado los Cazafantasmas, quienes salvaron Nueva York de una invasión de fantasmas y otras fuerzas sobrenaturales en los años 80.

En 1994, Egon descubrió que Gozer, el dios sumerio al que derrotaron diez años atrás, iba a regresar en 2021, pero sus compañeros no le hicieron mucho caso, por lo que decidió dejarlo todo, incluso su familia, y se marchó llevándose todo el equipo para cazar fantasmas, lo que hizo que los Cazafantasmas se disolvieran. Egon se trasladó a Summerville, ya que esta pequeña ciudad fue construida por Ivo Shandor (J.K. Simmons), el líder del culto a Gozer, en torno a una mina que oculta a Gozer. Allí esperó construyendo una gran trampa en su granja para atrapar a Gozer, pero esta falla y él muere. Ahora, su fantasma trata de guiar a sus nietos para que terminen lo que él empezó.




Después de Cazafantasmas II, hubo varios intentos de hacer una tercera entrega, pero ninguno salió adelante. Finalmente, Sony decidió hacer un reinicio y puso el proyecto en manos del director Paul Feig, quién dirigió la película Cazafantasmas (2016), la cual tuvo la peculiaridad de que sus cuatro protagonistas eran todas mujeres, ya que Feig siempre quiere protagonistas femeninas en sus películas.

La película estuvo bastante bien. A mi me gustó y me lo pasé muy bien viéndola. Además, tuvo muy buenas críticas.

Pero, el hecho de ser el reboot de un clásico de los 80 ya es motivo suficiente para ganarse el odio de mucha gente desde el mismo momento de su concepción. Encima, el poner a cuatro mujeres de protagonistas hizo que muchos sacaran el neandertal que llevan dentro en la red, la cual se llenó de comentarios que sorprendía que en pleno siglo XXI hubiera gente que pensara así -si a eso se le llama pensar -.

Al final, la película fue un fracaso de taquilla que hizo pensar que no volveríamos a ver una nueva película de Cazafantasmas en mucho tiempo. Sin embargo, nos sorprendieron con esta película que se realizó casi en secreto y que no era un reboot, sino una continuación de la saga.

El principal responsable de esta película es Jason Reitman, hijo de Ivan Reitman, director y productor de las dos primeras películas y que aquí se limita solo a la producción. Jason Reitman ha dirigido esta película y ha escrito el guión junto a Gil Kenan.

La película ha tenido también muy buenas críticas y ha tenido una aceptación mucho más positiva del público, lo cual se ha dejado ver bien en la taquilla, donde la película, con un presupuesto de 75 millones de dólares, ha recaudado 126 millones solo en EEUU y 68 millones más en el resto del mundo, haciendo un total de 194 millones de dólares.




¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

La película me HA ENCANTADO y, desde luego, lamento mucho no haber podido verla en el cine porque esta película lo merecía y mucho.

Y es más, para mi estamos ante la mejor entrega de la saga después de la primera, porque la he encontrado hasta superior a Cazafantasmas II. Más de uno se llevará las manos a la cabeza por el "sacrilegio" que acabo de cometer, pero es lo que pienso y yo digo siempre lo que pienso.

Esta película es la que está más a la altura de la película de 1984; y no lo digo porque conecte directamente con ella o por el uso de la nostalgia. Porque la película hace un muy buen uso de la nostalgia, la cual, como ya he dicho otras veces, si no se utiliza bien o se abusa de ella, puede terminar siendo perjudicial para la película. Aquí, afortunadamente, no se ha dado el caso.

Además de que ha sabido muy bien trasladar toda esa nostalgia a los tiempos actuales, con el coche o los aparatos mejorados.

Dejando la nostalgia a parte, la película está muy bien dirigida por Jason Reitman, con buenos efectos especiales y un muy logrado diseño de producción, además de un ritmo que no decae y que hace las más de dos horas que dura la película se pasen volando.

También ha estado muy acertado Reitman cambiando de aires la saga trasladando la acción a un pequeño pueblo; se echa de menos Nueva York, no lo voy a negar, pero funciona este cambio de aires, claramente influenciado por la serie Stranger Things -no por casualidad tienen en el reparto a uno de sus protagonistas -.




También funciona este nuevo equipo de cazafantasmas, formado esta vez por dos chicas y dos chicos, para que esté la cosa más equilibrada. Aunque, la que sobresale por encima de todos es, sin duda, Mckenna Grace, que es quién se lleva la película de calle dando sobradas muestras de su talento.

Carrie Coon también hace un estupendo trabajo en el papel de Callie, lo mismo que Paul Rudd como Grooberson. Y, pese a que no tienen mucho tiempo para lucirse -con excepción de Dan Aykroyd -, los intérpretes de la película original están sensacionales repitiendo sus respectivos roles.

Bueno, vamos resumiendo ya.

Cazafantasmas: Más Allá me ha parecido una película muy buena, un gran ejercicio de nostalgia, pero también una buena forma de reformar la saga. 

Desde luego, vuelvo a decir que lamento no haber podido ver esta película en el cine porque lo merece y mucho.

Por cierto, hay dos escenas post-créditos. Una es solo diversión y nostalgia y la otra podría ser un indicativo para una posible nueva entrega.









22 de diciembre de 2021

SPIDER-MAN: NO WAY HOME (2021)


ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún, que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todas formas, lo hará bajo su total responsabilidad.








La vida de Peter Parker (Tom Holland) se ha complicado después de que Mysterio (Jake Gyllenhaal) revelara al mundo que él es Spiderman y, además, le acusase de ser el responsable de su muerte y quién estaba detrás del ataque en Londres. Gracias a la intervención del abogado Matt Murdock (Charlie Cox), logra librarse de acciones penales por el momento, pero él, su tía May (Marisa Tomei), su novia MJ (Zendaya) y su mejor amigo, Ned Leeds (Jacob Batalon), además de otras personas de su entorno, son acosados constantemente por los medios de comunicación mientras la opinión pública se divide entre los que piensan que Spiderman es un héroe y los que piensan que es un villano; estos últimos, alentados por J. Jonah Jameson (J.K. Simmons).

Agobiado por la situación y viendo como esto afecta a sus seres queridos, Peter busca la ayuda del Doctor Extraño (Benedict Cumberbatch) quién pone en marcha un hechizo para que todo el mundo olvide que Peter Parker es Spiderman. Pero, al interferir en el hechizo, Peter provoca que este cree grietas en el multiverso que hacen que villanos que se enfrentaron en otros mundos a Spiderman lleguen a su realidad. Así, Peter se verá enfrentado con el Duende Verde (Willem Dafoe), el Doctor Octopus (Alfred Molina), Electro (Jamie Foxx), el Lagarto (Rhys Ifans) y Sandman (Thomas Haden Church).

Spider-Man: No Way Home es la tercera entrega de la actual saga cinematográfica del hombre araña. Saga que surgió gracias a un acuerdo entre Sony Pictures, poseedora de los derechos del trepamuros, y Marvel Studios.

Este acuerdo se debió a que ambas compañías tenían interesen conjuntos sobre el hombre araña. Mientras Marvel Studios buscaba introducir al superhéroe más icónico de Marvel en su universo cinematográfico, el Marvel Cinematic Universe, Sony Pictures buscaba poder formar parte de este lucrativo universo al tiempo que buscaban resarcirse de los flojos resultados de The Amazing Spider-Man 2: El Poder de Electro (Marc Webb, 2014).

Este acuerdo dio como resultado las muy exitosas Spider-Man: Homecoming (2017) y Spider-Man: Lejos de Casa (2019). Además, permitió la aparición de Spiderman en Vengadores: Infinity War (2018) y Vengadores: Endgame (2019), dos éxitos enormes que superaron los dos mil millones de dólares cada una; en el caso de Endgame, hasta llegó a desbancar a Avatar (James Cameron, 2009) como la película más taquillera de la historia -aunque, recientemente, la película de Cameron ha recuperado el trono tras los reestrenos -.




No obstante, pese al éxito conseguido, unas diferencias entre Disney, propietaria de Marvel, y Sony por los porcentajes de beneficios de las películas hizo que el acuerdo se rompiera durante la post-producción de Lejos de Casa y Spiderman volvió a quedar fuera del MCU. Esto y el inexplicable éxito de Venom (Ruben Fleischer, 2018), el cual potenció el propio universo de Sony, el Spider-Verse, hizo creer que el paso del hombre araña por el MCU había terminado.

Sin embargo, semanas después, Marvel y Sony anunciaron un nuevo acuerdo que garantizaba una película más de Spiderman y la aparición de este en otra película del MCU. Más adelante, las compañías anunciaron un nuevo acuerdo, pero los términos de este no se hicieron públicos; aunque la productora Amy Pascal afirmó no hace mucho que tienen pensado hacer tres películas más de Spiderman con Marvel Studios.

Dejando esto a un lado, la tercera película que garantizaba el segundo acuerdo es la película que ahora nos ocupa. Tom Holland continúa siendo el actor que da vida a Peter Parker/Spiderman, Jon Watts, director de las dos películas anteriores, repite por tercera vez como director, al igual que los guionistas Chris McKenna y Erik Sommers.

No obstante, esta película llegaba con una peculiaridad. Y es que, utilizando el multiverso, la película introduce personajes vistos en las anteriores sagas del arácnido que no pertenecen a MCU, todos interpretados por sus respectivos intérpretes. Esto es algo que ya hizo en Tv el Arrowverse durante el crossover Crisis en Tierras Infinitas (2019-2020) y que el año que DC Films está haciendo en la película The Flash, que llegará a los cines en 2022.

Ni que decir tiene que esto generó una gran expectación que ha tenido su repercusión en la taquilla. Desde que se estrenó el pasado viernes, la película no para de batir records. A día de hoy, lleva recaudados 260 millones de dólares solo en EEUU y 340 millones más en el resto del mundo, haciendo un total de 600 millones de dólares cuando todavía no ha pasado ni una semana de su estreno. 

Además, en plena pandemia, dejando de nuevo en evidencia a los que van diciendo por ahí que la gente ya no va a los cines por miedo. De hecho, esta podría ser la primera película que podría superar los mil millones desde que comenzó la pandemia.

Además de eso, tanto la mayoría del público como la crítica la están adorando. 

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Directamente al gran, la película me HA ENCANTADO. Es, sin duda, la mejor de las tres; y mira que tanto Spider-Man: Homecoming como Spider-Man: Lejos de Casa me encantaron. Además, de todas las películas de arácnido que se han hecho después de 2004, esta es, sin duda, la única que está a la altura de las dos primeras películas de Sam Raimi y hasta podría echar un buen pulso con ellas.




No entraré mucho en detalles sobre el aspecto técnico y visual, ya que la película está muy lograda en este campo. Los efectos especiales y el diseño de producción son muy buenos y la dirección de Jon Watts es de lo más eficaz, se nota que el tipo va mejorando con cada película; ahora tengo más ganas de ver lo que hará con Los 4 Fantásticos.

El plato fuerte de esta película, que es la introducción de personajes de otras sagas empleando el multiverso, ha sido realizada de la forma más acertada. Ninguna de estas apariciones es un simple cameo -tan solo el del Matt Murdock de Charlie Cox pero, aún así, su aparición es genial -y todos tienen su importancia en la película y su peso en la trama. 

Además, algunos de ellos están hasta mejorados. Uno de los mejores ejemplos es Electro, que deja de ser azul y le dan un nuevo traje con el que, cuando utiliza la electricidad, se forma un efecto en su cara que recuerda a la máscara que el personaje utiliza en los cómics.

El otro mejor ejemplo es el Lagarto, que sigue teniendo aspecto humanoide, pero con un diseño mejor y ya no tiene esa descompensación entre cabeza y cuerpo que tenía en The Amazing Spider-Man (Marc Webb, 2012).

Es una pena que Paul Giamatti no pudiese regresar como Rhino porque, seguramente, le hubieran puesto un traje en lugar de meterlo dentro de un robot.

Y en cuanto a lo de juntar a los tres hombres araña cinematográficos, que decir, ha sido la hostia en patinete. Ver al Spiderman de Tom Holland interactuar con el Spiderman de Tobey Maguire y el Spiderman de Andrew Garfield, tanto en los momentos dramáticos como en las escenas de acción durante la espectacular batalla final en la Estatua de la Libertad, ha hecho todas mis delicias como fan.

Pero, a parte de todo esto, la película no se queda en un simple fan service. Su trama y su guión están muy conseguidos, equilibra muy bien el humor con los momentos dramáticos y nos muestra el definitivo salto a la madurez de este Spiderman interpretado por Tom Holland, quién al final hace un gran sacrificio que le da un giro completo a la saga, dejándonosla en un punto muy interesante si continúan con más entregas.

El final -maravilloso, por cierto -me recordó mucho al de Skyfall (Sam Mendes, 2012) ya que, al igual que en la película de James Bond, recupera elementos clásicos de Spiderman, como la máquina de coser, el apartamento con grandes ventanas para poder salir por ellas y, sobre todo, Spiderman corriendo y balanceándose entre los edificios de Nueva York. Lo dicho, una delicia para todo fan. 

En cuanto al reparto, muy bien.

Tom Holland vuelve a estar brillante como Peter Parker y Spiderman; especialmente, en el salto a la madurez que he mencionado antes. También Tobey Maguire y Andrew Garfield vuelven a estar geniales en sus respectivos roles del hombre araña. 



Willem Dafoe y Alfred Molina estuvieron excelentes cuando interpretaron al Duende Verde y a Doctor Octopus en las películas de Sam Raimi y aquí vuelven a estarlo. En el caso de Jamie Foxx como Electro, su trabajo es, incluso, mejor que el que hizo en la película de Marc Webb. Y, aunque estén la mayor parte del tiempo digitalizados, Rhys Ifans y Thomas Haden Church hacen también un estupendo trabajo como el Lagarto y Sandman.

Zendaya vuelve a estar fantástica como MJ -que sigue sin ser Mary Jane por mucho que le hayan añadido ahora el apellido Watson -y Jacob Batalon está muy bien como Ned Leeds, que ya no está tan insoportable como en las anteriores películas.

Benedict Cumberbatch vuelve a hacer un estupendo trabajo como Doctor Extraño. Además, se agradece que su presencia en la película no sea como nuevo mentor de Spiderman, como se dijo en un principio. 

Y Marisa Tomei está de nuevo impresionante en la que es su despedida como la tía May, ya que, lamentablemente, vemos su muerte en este film; aunque, eso si, en una escena impresionante. Además, ella es quién menciona por primera vez en esta saga la famosa frase de Un gran poder conlleva una gran responsabilidad.

Bueno, vamos resumiendo ya.

Spider-Man: No Way Home es una película excelente que ha sabido aprovechar muy bien el multiverso, dándonos la oportunidad de ver de nuevo a personajes míticos, y ha hecho que este Spiderman cinematográfico, al que hemos visto crecer a lo largo de los últimos cinco años, de el definitivo salto a la madurez.

Desde luego, espero que puedan continuar la saga. Kevin Feige confirmó que la cuarta entrega ya está en desarrollo, pero ahora los guionista van diciendo que no saben nada al respecto; claro, que podrían estar jugando al despiste, como Andrew Garfield con las muchas veces que declaró que no iba a aparecer en esta película.

Si hacen Spider-Man 4, en la escena de los créditos finales ya nos dan la pista de que el villano podría ser Venom. Pero, eso si, aunque esta escena enlaza con Venom: Habrá Matanza, el Venom que veremos será un Venom diferente, puesto que el de las películas de Tom Hardy se vuelve a su mundo a seguir criando gallinas.

Ya veremos a ver que hace. De momento, disfrutemos de esta estupenda película que ya tengo ganas de ver más veces.






29 de septiembre de 2021

SHANG-CHI Y LA LEYENDA DE LOS DIEZ ANILLOS (2021)



ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún, que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si lo hace de todos modos, lo hará bajo su total responsabilidad.










Hace miles de años, Xu Wenwu (Tony Leung), encontró los Diez Anillos, los cuales le dieron grandes poderes y la inmortalidad. Con ellos fundó la organización de los Diez Anillos y a lo largo de siglos fue conquistando reinos y derrocando gobiernos hasta que, en 1996, se dirigió a una ciudad mítica conocida como Ta Lo con intención de conquistarla. Sin embargo, terminó enamorándose de la guardiana de la ciudad, Ying Li (Fala Chen), pero los habitantes del lugar no le aceptan a él, lo que hace que deban irse. 

Ambos tienen dos hijos, Shang-Chi y Xialing, pero su plácida vida termina cuando los enemigos de Wenwu, la Banda de Hierro, asesinan a Li ante la mirada de Shang-Chi. Al saberlo, Wenwu recupera los Diez Anillos y restablece su organización, iniciando una dura venganza contra la Banda del Hierro mientras entrena a Shang-Chi para ir a por el líder de esta. Pero, cuando es enviado a matarlo, decide no hacerlo y largarse lejos de su padre, iniciando una nueva vida en EEUU, aunque a costa de dejar a su hermana abandonada. Shang-Chi lleva una vida tranquila junto a Katy, su mejor amiga y compañera de trabajo. Sin embargo, su pasado vuelve a encontrarle cuando los hombres de su padre tratan de robarle una joya que su madre le regaló y que, junto con una joya similar que tiene su hermana, son las llaves para acceder a Ta Lo.

Como los demás personajes de Marvel, Shang-Chi ha tenido muchos intentos de ser llevado al cine antes de la película que ahora nos ocupa. 

Ya en los años 80, el propio Stan Lee quiso poner en marcha un proyecto protagonizado por Brandon Lee, que era hijo del mítico Bruce Lee, cuya imagen sirvió de inspiración para la creación del personaje en los cómics en 1973; mismo año en el que murió la leyenda de las artes marciales -una muerte tan envuelta en sombras como la de su hijo durante el rodaje de El Cuervo (Alex Proyas, 1994).



Después, a partir de 2001, DreamWorks intentó sacar adelante su propia película, por la que pasaron directores como Stephen Norrington o Ang Lee, pero este proyecto tampoco logró salir adelante y los derechos del personaje regresaron a Marvel. Sin embargo, la película del personaje tardaría aún en llegar.

En 2005, cuando Marvel Studios hizo el histórico acuerdo con Paramount Pictures que puso en marcha el Marvel Cinematic Universe, se dijo que una de las 10 películas que formaban este acuerdo era la de Shang-Chi y, de hecho, ya empezaron a haber algunas introducciones, como los Diez Anillos en Iron Man (Jon Favreau, 2008).

No obstante, las cosas cambiaron cuando Disney compró Marvel en 2009 y lo siguiente serían multitud de rumores de proyectos cinamtográficos que no se materializaban o algunos intentos de introducir al personaje en el MCU; como una escena post-crédito en Los Vengadores (Joss Whedon, 2012) que se descartó por temor a que la película pudiera ser prohibida en China, ya que en el gigante asiático consideran este personaje un mal estereotipo de los chinos.

Finalmente, la película se anunció en 2018 y, en el verano de 2019, durante el panel de Marvel Studios en la Comic-Con de San Diego -del cual hice un directo -, se anunció oficialmente que la película llevaría por título Shang-Chi y la Leyenda de los Diez Anillos y se confirmó que en ella haría su primera aparición de El Mandarín.

Recordemos que este personaje iba a hacer su primera aparición en el MCU en la película Iron Man 3 (Shane Black, 2013) interpretado por Ben Kingsley pero, al final nos dieron gato por liebre cuando se descubrió que ese Mandarín no era más que un fracasado actor interpretando el papel de supervillano, algo que cabreó a muchos fans, lo que llevó a Marvel Studios a arreglarlo con el cortometraje Marvel One-Shot: All Hail the King (Drew Pearce, 2014), donde encontrábamos a ese actor, de nuevo interpretado por Kingsley, en la cárcel convertido en una celebridad siendo entrevistado por un periodista que resultaba ser miembro de los Diez Anillos que se llevaba al actor para que respondiera ante el verdadero Mandarín, furioso por haber utilizado su nombre -o, más bien, uno de sus nombres -.

Se desconocía que fue lo que el Mandarín le hizo a ese actor, pero eso es algo a lo que esta película da una respuesta. Aunque, de eso hablaré más adelante.

Para dirigir la película se eligió a Destin Daniel Cretton, director hawaiano de ascendencia japonesa por parte de madre, mientras que para protagonizarla dando vida a Shang-Chi el elegido fue Simu Liu, actor y especialista de cine chino-canadiense. La cantante y actriz Awkwafina, estadounidense de ascendencia china y surcoreana, fue elegida para interpretar el rol femenino principal, un personaje inventado para la película, mientras que Tony Leung, un famoso actor hongkonés, sería el encargado de dar vida a El Mandarín, que en la película se le conoce como Xu Wenwu; de hecho, el personaje es conocido por distintos nombres a lo largo de la historia.

La película se estrenó en EEUU y en varios países, entre ellos España, el pasado 3 de septiembre. Su estreno fue solo en cines, después de la polémica con otras películas de Disney estrenadas simultáneamente con Disney +. El caso más sonado el de la antecesora de este film, Black Widow, que terminó con una demanda de Scarlett Johansson a Disney.

Disney se escudaba diciendo que no le quedó más remedio que estrenar Black Widow de forma simultánea porque era la única manera de conseguir unos buenos resultados económicos en plena pandemia. Sin embargo, ese argumento se les viene abajo con este film, que solo se ha estrenado dos meses después y está siendo todo un éxito.

Ya en su primer fin de semana hizo 70 millones de dólares solo en EEUU y aún continúa liderando la taquilla americana después de cuatro semanas. A día de hoy, lleva recaudados 196 millones de dólares solo en EEUU -con vistas a superar los 200 millones en territorio estadounidense en breve -, mientras que en el resto del mundo lleva amasados 167 millones, haciendo un total de 363 millones de dólares. Cifra que va a ir aumentando en las próximas semanas.




Y todo ello sin el estreno simultáneo con Disney + y sin la ayuda del mercado chino, ya que la película ha sido vetada por el gigante asiático. De hecho, Disney ya ha suspendido el Premier Access en Disney + y ha confirmado que el resto de sus estrenos de lo que queda de año irán solo a cines; por no hablar de que hasta ha hecho que Sony adelante el estreno de la secuela de Venom.

Por lo demás, la respuesta de la crítica ha sido de lo más entusiasta, lo mismo que la respuesta de la mayoría del público.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

La película me ha gustado mucho y he disfrutado una barbaridad viéndola. Eso si, no me ha parecido esa gran maravilla que muchos van diciendo por ahí y, desde luego, no la considero mejor que Black Widow.

Pero si es una película muy buena, como ya he mencionado antes, se disfruta mucho desde que comienza hasta que termina y, desde luego, deja con ganas de querer verla más veces. Además, nos presenta un nuevo personaje en el MCU que, sin duda, va a dar mucho juego.

Además, esta película parece que sigue la nueva estrategia de Marvel Studios de no limitarse solo al cine de superhéroes en este nuevo ciclo del MCU. Ya con Black Widow nos ofrecieron una película que era más una historia de acción y espionaje que de superhéroes y aquí nos ofrecen una película de artes marciales con elementos fantásticos bastante deudora del cine asiático -especialmente, en la escena de inicio -. Y, por lo visto hasta ahora, todo parece indicar que Eternals también nos dará algo diferente.

Visualmente, la película es impresionante. Aquí no me enrollaré mucho, ya que las películas del MCU suelen estar muy acertadas en lo que a efectos especiales y diseño de producción se refiere. También en las escenas de acción, espectaculares y muy bien rodadas, con una muy buena coordinación en las escenas de lucha.

También la película está muy lograda a nivel de guión que, aunque sea a costa de sacrificar muchos elementos de los cómics -especialmente, en lo que al origen de los personajes respecta -, nos ofrece una muy buena historia que va progresando a medida que avanza y culmina con un espectacular climax.

Además, coge el testigo de otras películas del MCU y lo hace de forma muy acertada. Por ejemplo, como ya se vio en uno de los tráilers, recupera al personaje de Abominación, interpretado por Tim Roth en El Increíble Hulk (Louis Leterrier, 2008) y que volverá a reaparecer en la serie She-Hulk. Aquí, en la escena en la que sale, vemos que han mejorado su diseño, haciéndolo un poco más fiel al Abominación de los cómics. Además de que nos podría dar pistas de como podría ser su reaparición en la serie.

La otra tiene que ver con El Mandarín. En esta película nos ofrecen un Mandarín que, si bien continúa no siendo del todo El Mandarín de los cómics, si es un Mandarín mucho más acertado que el que nos mostraron en Iron Man 3 y que resultó ser un falso Mandarín. Sin embargo, la película toma el relevo de la tercera entrega del hombre de hierro y del cortometraje que mencioné antes, primero con una conversación y luego recuperando a Ben Kingsley como el actor Trevor Slattery, aquel falso Mandarín, mostrando cual fue el destino de ese personaje.

Es muy bueno ver como han cogido algo que en su día puso en pie de guerra a muchos fans de Marvel, le han dado la vuelta y lo han sabido utilizar muy bien esta vez. Además, la conversación que he mencionado antes, en la que el verdadero Mandarín hace referencia a aquel episodio de Iron Man 3, le sirve muy bien a Marvel Studios para hacer autocrítica.

Sobre el reparto.

Su protagonista, Simu Liu hace un estupendo trabajo. El tipo es buen actor, sabe desenvolverse muy bien en las escenas de lucha y está dotado de un gran carisma que hace que su Shang-Chi cinematográfico sea muy bueno y, como ya he mencionado antes, un muy buen añadido para el MCU.

Me ha sorprendido mucho Awkwafina, cantante y actriz que no solo interpreta el rol femenino principal de la película, también aporta mucho humor a esta. Ella y Liu tienen una gran química juntos y, pese a algunas insinuaciones, me alegra que no hayan metido un romance entre ellos, algo que habría lastrado al film.

Meng'er Zhang también hace un gran trabajo como Xialing y consigue tener mucho peso en la película, ya que su personaje podría haber sido relegado rápidamente a un segundo plano, cosa que no ocurre en este film. Además, en una escena post-créditos la vemos asumir el mando de los Diez Anillos, con lo que también podría dar bastante juego en el MCU.




Fala Chen está realmente fantástica como Ying Li, la madre de Shang-Chi y Xialing. Puede que no tenga mucho tiempo en pantalla, pero las escenas en las que aparece son verdaderamente importantes.

Merece también especial mención Michelle Yeoh, una estupenda actriz que me gusta mucho y que aquí da vida a Ying Nah, hermana de Ying Li y tía de Shang-Chi y Xialing, haciendo también un excelente trabajo. Cabe decir que ya estuvo en Guardianes de la Galaxia Vol. 2 (James Gunn, 2017) dando vida a Aleta Ogord, pero no sería la primera intérprete en repetir dentro del MCU en un papel secundario.

También merece una especial mención Ben Kingsley, que es un excelente actor. Como ya he mencionado antes, aquí repite el papel de Trevor Slattery, el falso Mandarín, como una especie de disculpa con los fans y de hacer autocrítica por parte de Marvel Studios. Y la cosa les ha quedado genial.

En cuanto al verdadero Mandarín, Tony Leung hace también un excelente trabajo que ayuda mucho en las distintas lecturas que tiene el personaje en este film. 

Bueno, vamos resumiendo ya.

La película es muy buena. Para mi, no llega a la altura de Black Widow o de otras de las mejores películas del MCU, como las películas de Los Vengadores -con excepción de La Era de Ultron -, las películas del Capitán América o la primera entrega de Iron Man

Pero, aún así, me ha parecido una película estupenda con la que he disfrutado enormemente y me muero por ver más veces, además de ver secuelas y al personaje en otras películas del MCU.

Además, su éxito está demostrando muchas cosas. Una de ellas es que, pese a los que decían que ya estaba muerto después de Vengadores: Endgame, el universo cinematográfico de Marvel sigue más vivo que nunca y todavía tiene muchas cosas que ofrecer. También, el que su estreno haya sido exclusivamente cinematográfico, demuestra que la gente acude a los cines pese a la pandemia y no se quedan en casa muertos de miedo, y que los estrenos simultáneos no son necesarios.




19 de agosto de 2021

THE SUICIDE SQUAD (2021)


ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún que se abstenga de leerla y, si lo hace de todas formas, lo hará bajo su total responsabilidad.








Vamos con una película que ha tenido la suerte de que su estreno no se ha visto retrasado a causa de la pandemia del COVID-19. Y es que su rodaje finalizó poco antes de que esta estallase y así, su estreno, fijado para el pasado 6 de agosto, pudo mantenerse.

Rick Flag (Joel Kinnaman), Harley Quinn (Margot Robbie), el Capitán Boomerang (Jai Courtney) son enviados en un nuevo comando de Task Force X con nuevos miembros a una misión en Corto Maltese, un país insular donde un golpe de estado derrocó del poder al régimen que lo gobernaba y lo ha sustituido por otro régimen contrario a EEUU, lo que supone un peligro, ya que esto hace que ese nuevo régimen pueda acceder a un proyecto secreto que podría tener drásticas consecuencias.

La misión de esta nuevo Escuadrón Suicida es infiltrarse en Corto Maltese y destruir todo lo relacionado con ese proyecto. Sin embargo, nada más llegar, el equipo es emboscado por el ejército del país y la mayoría de sus miembros terminan muertos, con excepción de Harley Quinn, que es capturada por las tropas gubernamentales, y Rick Flag, que cae en poder de la guerrilla que lucha contra el gobierno del país. Todo esto se debe a que Amanda Waller (Viola Davis) los envió como señuelo para que un segundo equipo pueda entrar en el país. Este equipo está formado por Bloodsport (Idris Elba), Ratcatcher 2 (Daniela Melchior), Polka-Dot Man (David Dastmalchian), King Shark (voz de Sylvester Stallone) y Peacemaker (John Cena).

Escuadrón Suicida (David Ayer, 2016) es una película que hizo una buena taquilla pero recibió una críticas horribles, algo que muchos achacaron a los cambios que Warner hizo en el montaje final; de hecho, David Ayer está ahora pidiendo hacer el AyerCut de esa película después de que Zack Snyder haya podido hacer el SnyderCut de Justice League y los excelentes resultados que este ha dado.



Dejando esto a un lado, Warner puso en marcha una secuela de aquel film, la cual estuvo en manos de otros directores, pero sin llegar a avanzar mucho. No obstante, la cosa cambió cuando Disney despidió a James Gunn por unos polémicos tweets del pasado y Warner no dudó en contratarlo para DC. Ya sabemos que Warner está siempre con el radar alerta para contratar a todo el que sale cabreado del Marvel Cinematic Universe; de hecho, se dice que ahora van detrás de Scarlett Johansson.

El caso es que, de los proyectos que le ofrecían, Gunn se decantó por la secuela de Escuadrón Suicida, la cual volvió a escribir empezando desde cero y ha dirigido contando con una gran libertad creativa que, entre otras cosas, le ha permitido poder hacer la película con clasificación R con una gran cantidad de violencia, humor negro e incorrección política.

Por desgracia, no parece que Gunn vaya a poder gozar de nuevo de esta libertad creativa en vista de los flojos resultados que la película está teniendo en taquilla.

Pese a que debutó en el primer puesto en su primer fin de semana, tan solo hizo 26 millones de dólares en la taquilla estadounidense y, en su segundo fin de semana, ha sufrido una fuerte caída del 81%. A día de hoy, lleva recaudados 43 millones en EEUU y 75 millones más en el resto del mundo, haciendo un total de 118 millones de dólares. Una cifra nada positiva para una película que ha costado 185 millones de dólares -sin contar los otros gastos -.

Yo, la verdad, soy la primera persona que se sorprende con esto. Esperaba que esta película fuera a ser un gran éxito; incluso pensaba que, si había una película que pudiera superar los 80 millones de dólares que Black Widow hizo en su estreno, sería esta. Pero, nada más lejos de la realidad. 

Desde luego, Gunn tiene suerte de que Disney le haya perdonado y le deje dirigir Guardianes de la Galaxia Vol. 3, que llegará en 2023 y con la que, seguramente, logrará resarcirse. Aunque, su periodo en DC Films aún no ha terminado y, de hecho, está buscando nuevos proyectos de DC y se están rumoreando algunos; el más reciente es la anunciada película de Gotham City Sirens.




Volviendo a la película, esta sin duda va a ser un fracaso, en vista de como están cayendo las recaudaciones, y ya se están buscando culpables. Unos culpan a la pandemia, otros a la mala promoción, otros al estreno simultáneo con HBO Max, otros a la clasificación R... Yo, en cambio, pienso que le ha pasado factura su predecesora, la cual decepcionó a mucha gente que ha creído que esta película iba a ser más de lo mismo. Ya les pasó a El Increíble Hulk (Louis Leterrier, 2008) y a Godzilla: Rey de los Monstruos (Michael Dougherty, 2019).

Por otro lado, la película está teniendo unas excelentes críticas y, aunque el boca a boca no parece que la esté ayudando, la opinión de la mayoría del público es de lo más positiva.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Para empezar, a mi si me gustó la primera película. Aunque, si es cierto que tenía cosas mejorables, como ese nefasto Joker interpretado por Jared Leto; el cual, Zack Snyder nos lo ha arreglado recientemente.

Esta secuela me la esperaba mucho mejor y, desde luego, no me he equivocado, porque la película...


...ME HA ENCANTADO


Desde luego, la película ha sido lo que me esperaba y he disfrutado enormemente viéndola, dejándome con muchas ganas de querer verla más veces. 

Aunque, eso si, aunque me ha gustado, me parece una película muy buena y está entre lo mejor del año, no me ha parecido esa gran maravilla de la muchos están hablando, elevándola a los altares y diciendo que es lo mejor que se ha hecho en cine de superhéroes -cuando es una película de anti-héroes, no de superhéroes -. Y, desde luego, no me parece ni por asomo que sea mejor que Black Widow. A la película que si supera, y en mucho, es a su predecesora; que creo que, aunque se haga al final el AyerCut, seguirá quedando por debajo de esta.

Una cosa que quiero dejar clara antes de ponerme a analizar la película es que esta película es una secuela, no un reboot, como muchos la están calificando. La película es una secuela y los personajes que repiten son los mismos que los del film anterior, no otras versiones con los mismos actores. Lo que ocurre es que Gunn ha decidido seguir su propio camino, ignorando, no solo a su predecesora, también a todo el universo cinematográfico de DC. Porque el tipo ha hecho aquí lo que le ha dado la gana.

Y eso es lo mejor de la película, ver a un James Gunn totalmente desatado y gozando de una total libertad que no tenía ni con Guardianes de la Galaxia (2014). Una libertad que, por desgracia, es muy probable que pierda en vista de los flojos resultados de este film.

Pero, bueno, al menos ha conseguido hacer lo que quiere en esta película, donde no se corta un pelo en lo que ha violencia, humor negro e incorrección política se refiere.




Porque aquí, a diferencia de la película de 2016, no se andan con ocultamientos y nos dejan claro desde el principio para que se ha creado algo como la Task Force X. Mientras en la primera película trataban de taparlo diciéndonos que había sido creada para combatir contra Superman -cuando cualquiera de esos individuos no duraría ni un minuto contra el hombre de acero -, aquí no se cortan y nos dejan claro que los escuadrones suicidas son grupos de personas prescindibles que realizan misiones ultrasecretas de carácter ilegal, muchas veces, para ocultar los trapos sucios del gobierno de EEUU; como se da aquí el caso.

Luego tenemos que esta película si tiene bien ganada la clasificación R, todo lo contrario que la nefasta Birds of Prey (Cathy Yan, 2020). De hecho, estuve la mayor parte del tiempo comparándola con aquella porquería de película, la cual presumía mucho de clasificación R pero, al final, mucho ruido y pocas nueces. Porque, vamos, entre ver a Harley Quinn liándose a tiros y provocando una auténtica matanza de soldados de Corto Maltese -adornando la cosa con flores y pajaritos -en la escena de su fuga a verla irrumpiendo en una comisaría disparando bolsas de judías contra los polis, yo me quedo con lo primero todos los días de la semana.

Aquí no se da el caso de aquella porquería de película, ya que tenemos violencia y gore para parar un tren. Hay cuerpos reventando cada dos por tres, decapitaciones, desmenbramientos, cuerpos partidos por la mitad y, sobre todo, muertos por todos lados; tanto de una bando, como de otro. Porque, ya desde el principio, nos dejan claro los prescindibles que son los miembros de la Task Force X; especialmente, para una Amanda Waller mucho más hija de puta que lo que fue en la primera.

Pero, como ya he mencionado antes, además de la violencia y el gore, también tenemos buenas dosis de humor negro -el momento de Harley Quinn con el personaje de Juan Diego Botto es para aplaudirlo; más que nada, porque ese actor me cae fatal -y, sobre todo, incorrección política. El comentario que hacen sobre los afganos hay que tener muchos huevos para hacerlo hoy en día; especialmente, sabiendo las razones por las que James Gunn fue despedido por Disney.

Por lo demás, la película está muy bien a nivel visual. Los efectos especiales están muy logrados, el diseño de producción es estupendo y las escenas de acción son brutales y están muy bien rodadas. 

En cuanto al reparto, no me enrollaré mucho, ya que es una película con una gran cantidad de personajes -aunque, muchos de ellos terminan criando malvas -. 




Margot Robbie como Harley Quinn sigue siendo lo mejor; y aquí, además, ha mejorado con respecto a la anterior película. Idris Elba está muy bien como sustituto de Will Smith. John Cena parece que ha nacido para el personaje de Pacemaker y, desde luego, tiene su serie spin-off bien merecida. Viola Davis vuelve a hacer un excelente trabajo como Amanda Waller. Y, desde luego, el gran descubrimiento de la película es la actriz portuguesa Daniela Melchior, que está impresionante como Ratcatcher 2 y logra brillar con luz propia en varios momentos de la película; ella, desde luego, también se merece su propio spin-off.

Bueno, vamos resumiendo ya.

The Suicide Squad es una película muy buena y muy disfrutable desde que empieza hasta que termina, además de que posee una mala leche que se echa mucho de menos en el cines de hoy en día -y no solo el de Hollywood -. 

Como secuela, es muy superior a su predecesora y, aunque es fiel a esta, bien puede funcionar como película autosuficiente.