Mostrando entradas con la etiqueta fantástico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fantástico. Mostrar todas las entradas

12 de agosto de 2025

RED SONJA (2025)

 

ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún, que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todos modos, lo hará bajo su total responsabilidad.









Por fin he visto la nueva versión cinematográfica de Red Sonja. Una película para la que he tenido que esperar muchos años; más, incluso, que con Black Widow (Cate Shortland, 2021).

Y es que esta película ha tenido que soportar una larga odisea antes de poder ver la luz. 

Pero, vayamos por partes.

Cuando era una niña, Sonja (Matilda Lutz), una joven hirkania, se vio obligada a huir cuando su poblado fue arrasado por las tropas de un tiránico rey. Desde entonces, ha vagado por el gran bosque de Hirkania buscando a su gente, que vive oculta desde entonces. Cuando ajusticia a unos cazadores furtivos, es capturada por las tropas de Draygan (Robert Sheehan), quién en el pasado fue esclavo del rey que arrasó su pueblo y, tras matarlo, se ha convertido en un poderoso y despiadado Emperador que extiende su poder por todo el mundo conocido y ahora ha fijado su mirada en el bosque hirkanio, donde pretende encontrar la otra mitad de un libro que le convirtió en lo que es.

Tras ser capturada, Sonja es obligada a combatir en la arena junto a otros prisioneros esclavizados, los cuales luchan para conseguir su libertad, como ocurrió con Annisia (Wallis Day), quién tras lograr su libertad es ahora la lugarteniente del Emperador. Aunque, no desea luchar, Sonja participa en la arena, donde pronto se convierte en una celebridad, siendo conocida como Sonja la Roja por su cabellos pelirrojos. Pero, cuando Daygan los obliga a combatir contra un cíclope al que controla con su tecnología, Sonja logra liberarlo y volverlo contra el Emperador, logrando que ella y los otros prisioneros logren escapar. Pero, al verse perseguidos por las fuerzas de Draygan, a Sonja y los demás no les queda más remedio que enfrentarse contra él en lugar de huir.

Antes de empezar, pongámonos en contexto.

Red Sonja fue creada para Marvel Comics en 1973 por el guionista Roy Thomas y el dibujante Barry Windsor-Smith. Ambos se inspiraron en Red Sonya de Rogatino, heroínca creada por el escritor Robert E. Howard para el relato La Sombra del Buitre (1934).




Howard es el creador de Conan el Bárbaro, pero su Red Sonya nada tiene que ver con el famoso cimmerio, ya que se trata de una heroína del siglo XVI que lucha contra los turcos con una espada y una pistola en el célebre Sitio de Viena (1529).

Thomas y Windsor-Smith la reinventaron como una guerrera hirkania de la Era Hiboria. Al principio, como un personaje recurrente en los cómics de Conan el Bárbaro antes de protagonizar sus propias historias.

Su primera adaptación al cine fue en 1985, en una película dirigida por Richard Fleischer que en España se la conoce como El Guerrero Rojo. En ella, Brigitte Nielsen dio vida a Red Sonja y contó en su reparto con Arnold Schwarzenegger que, curiosamente, no dio vida al Conan que encarnó en Conan el Bárbaro (John Milius, 1982) y Conan el Destructor (Richard Fleischer, 1984), sino a un personaje inventado, Lord Kalidor -aunque, para mucho es Conan con otro nombre -.

Esta película fue bastante mala, como película y como adaptación, y fue un fracaso de taquilla, recaudando 15 millones de dólares con un presupuesto de 18 millones.

La película que nos ocupa surgió por primera vez como proyecto en 2008, con Robert Rodriguez como director y Rose McGowan como protagonista. El proyecto prometía y llegaron a verse imágenes promocionales bastante chulas, pero el proyecto fue finalmente descartado en 2009 y, en 2010, se anunció que Simon West sería su director y Amber Heard su protagonista.

Por aquel entonces, había en marcha una nueva versión cinematográfica de Conan el Bárbaro dirigida por Marcus Nispel y protagonizada por Jason Momoa y los responsables querían que comenzar a trabajar con la película de Red Sonja antes de comenzar con la secuela de esa película. Pero, la película de Conan, estrenada en 2011, fue un fracaso y, al final, ni hubo secuela y los planes de Red Sonja con Simon West se echaron abajo y, aunque West se mostró optimista de seguir adelante con la película después del éxito de The Expendables 2 (2012), su película al final no vería la luz.

Luego, en 2018, el proyecto volvió a tomar forma con Bryan Singer como director, pero este no llegó muy lejos, ya que por aquel entonces su carrera se resintió debido a acusaciones de agresión sexual y falta de profesionalidad en los rodajes de sus películas.

Aún así, los responsables siguieron adelante con la película. Contrataron a Joey Soloway para dirigirla, a Tasha Huo como guionista y a Hannah John-Kamen para dar vida a Red Sonja. Sin embargo, Soloway y John-Kamen terminaron abandonando el proyecto en 2022. Sin embargo, esta vez solventaron con más rapidez estas ausencias. 

Aunque, en un principio se habló de que Tasha Huo asumiría la dirección de la película, esta finalmente recayó en M.J. Bassett, quién se declara una gran admiradora de Red Sonja y, además, ya tenía experiencia adaptando a un personaje de Robert E. Howard con Solomon Kane (2010). En cuanto a la actriz que terminaría dando vida a Red Sonja, la elegida finalmente fue la italiana Matilda Lutz, protagonista de la película Revenge (Coralie Fargeat, 2017). 

Con Bassett -que reescribió el guion de Huo, aunque no aparece acreditada como guionista -y Lutz al frente, la película salió finalmente adelante y se rodó Bulgaria. Sin embargo, todavía le quedaba por delante la pesadilla de buscar distribuidora, algo que hizo que el estreno de la película se retrasara tres años.

Además, poco era el material promocional que se veía, incluso un tráiler mostrado en la Comic-Con de San Diego de 2024 no llegó a salir a la luz en la red. Todo esto hacía temer mucho sobre el futuro de la película.

Sin embargo, en febrero de 2025, Signature Entertainment adquirió la película para su distribución en Reino Unido e Irlanda y, en marzo de 2025, Samuel Goldwyn Films, la adquirió para distribuirla en EEUU, pudiendo la película ver la luz finalmente.

La película tiene previsto estrenarse mañana, 13 de agosto, en EEUU, por lo que aún no hay datos de taquilla ni críticas al respecto. No obstante, si ha podido verse ya en algunos países, como Rusia, el primer país donde ha llegado, estrenándose el pasado 31 de julio. 

Aquí en España, en cambio, aún no tiene fecha de estreno, así que, para no esperar más, me las he arreglado para verla por métodos poco ortodoxos.




Así que, una vez vista la película, me dispongo a dar mi opinión sobre ella.

Yo tenía muchas ganas de ver esta película, ya que Red Sonja es una heroína que me encanta y deseaba ver una película decente sobre ella, puesto que la película de 1985 no me gusta nada; incluso me aburre.

Pues bien, una vez vista esta película puedo decir que me ha gustado. No me ha entusiasmado mucho, eso si, pero si puedo decir que se han visto satisfechas muchas de mis expectativas. Además de que he disfrutado mucho viéndola y tengo ganas de verla más veces.

Aunque, eso si, el comienzo es lo que más me ha echado para atrás con ese rollo seudohippie que, por un momento, me ha hecho temer que se había cumplido mi mayor temor, que la película fuese devorada por el cáncer del wokismo. Mis pelos se me han puesto como escarpias en ese momento, donde lo único rescatable es un plano donde claramente se homenajea a Parque Jurásico.

Pero, afortunadamente, esto no dura mucho. En cuanto la protagonista apuñala a los cazadores furtivos con la misma naturalidad que quién mata mosquitos, la película se encarrila rápidamente y, a partir de ahí, empieza a ser lo que esperabas de ella.

Incluso llegamos a ver a Red Sonja con su icónico bikini de cota de malla, algo que no es una sorpresa, ya que nos lo mostraron en un vídeo featurette. Sin embargo, eso no era nada con verlo en la película, el cual le queda genial a la protagonista y podría perfectamente haberlo llevado puesto toda la película. Pero, desgraciadamente, eso hubiera sido muy peligroso en los tiempos que corren, donde hasta les pueden acusar de nazis y todo.

No obstante, para mi ha llegado a ser hasta emocionante ver a Red Sonja luciendo su famoso bikini en una película; bikini que, por cierto, fue creado por un español, el dibujante Esteban Maroto.

Por lo demás, la película está bastante bien. Puede que el ritmo falle en algunos momentos, pero no se nota mucho ni impide que la película se disfrute.

Es una película bastante violenta y sangrienta, con buenas escenas de acción. Desgraciadamente, tiene carencias de presupuesto y eso se nota bastante, haciendo que las escenas de acción sean menos espectaculares y menos densas de lo que deberían ser.

Pero, a pesar de ello, la película nos ofrece algunos grandes momentos, como la escena del Cíclope; el cual, por cierto, está muy bien hecho para una película de este tipo y hasta le da mil patadas al kaiju que sale en el Superman de James Gunn.

En cuanto a la adaptación, tal y como se esperaba, se toman muchas libertades, esto es algo que se sabía y que los responsables de la película ni tan siquiera lo ocultaron. Pero, a pesar de ello, la película hace bastante justicia. Y no solo a Red Sonja, también al mundo de Conan creado por Robert E. Howard; incluso se hace una referencia a Conan Rey al final de la película.

Prácticamente, toda la película va sobre los orígenes de Red Sonja, a quién vemos como evoluciona durante toda la película hasta convertirse en la Red Sonja que todos conocemos. 

Cabe decir que esta Red Sonja está más inspirada en los cómics de Dynamite Entertainment que en la de Marvel Comics. En esos cómics la Red Sonja original moría y era reemplazada por una reencarnación y en la película llegamos a verla morir y ser traída de nuevo a la vida.

Pero, lo primordial para dar vida cinematográficamente ha Red Sonja ha sido, sin duda, el trabajo de su protagonista. Matilda Lutz está realmente fantástica durante todo el metraje y parece haber nacido para dar vida a Red Sonja. Sin duda, fue una excelente elección.

En cuanto al resto del reparto, quién más sobresale después de Lutz es Robert Sheehan como el villano principal, Draygan, un personaje que, al comienzo, parece muy tópico pero, contra más vas sabiendo de él, va resultando más interesante, llegando a descubrirse que hasta está relacionado con el pasado de Red Sonja.

Wallis Day está muy bien en el papel de Annisia, aunque la he encontrado un poco desaprovechada. No desaprovechada del todo, pero si algo desaprovechada.




Lo mismo se podría decir de Luca Pasqualino en el papel de Osin, un personaje que tiene cierto peso en la trama, pero desaparece durante una parte de la película.

Quién si que no he encontrado desaprovechada pese a su corta participación es Rhona Mitra, quién está fantástica en el papel de Petra y tiene una muerte bastante impresionante, a pesar de que nos priva poder verla luchando, ya que da gusto ver a esta actriz desenvolviéndose en escenas de acción.

Bueno, vamos resumiendo ya.

Red Sonja es todo lo contrario de la versión de 1985, ya que es una buena película y una adaptación que hace justicia con el personaje que adapta; lo cual la hace ser también mejor que el Superman de James Gunn.

Cierto que está lejos de ser una película grandiosa y es mejorable en algunos aspectos, pero es bastante satisfactoria y se disfruta bastante.

Ojalá tuviera secuelas; de hecho, su final anima a ello. Pero lo veo muy difícil, ya que no parece una película que vaya a triunfar mucho en los cines; en EEUU ya tienen previsto sacarla en digital el 29 de agosto, por lo que mucha fe en no se puede decir que le tengan. Aunque, veremos como le va, ya que puedo equivocarme.






29 de septiembre de 2024

THE CROW (2024)

 

Me gustaría que esta review sirviera de advertencia a los que aún no han visto la película, pero advierto de que esta review contiene SPOILERS por si me meto en un lío de lo contrario. Así que advertidos quedáis los que aún no la hayáis visto.










He tardado, pero ya he visto la nueva película de El Cuervo y me dispongo a dar mi opinión sobre ella.

Pero, vayamos por partes.

En un centro de rehabilitación -donde, por alguna razón, les hacen a todos vestir de rosa -, se encuentran Eric (Bill Skarsgård), un joven problemático de pasado turbulento, y Shelly (FKA Twigs), una joven música con problemas que está allí porque se dejó capturar por la policía para evitar ser capturada por una gente peligrosa que la persigue. Cuando esta gente logra encontrarla, Shelly escapa del centro con la ayuda de Eric y, mientras los dos escapan por la ciudad, se enamoran.

Ambos son finalmente encontrados por la gente que busca a Shelly y ambos son asesinados. Eric va a parar a una especie de purgatorio con forma de vía de tren abandonada donde se encuentra con Kronos (Sami Bouajila), un espíritu guía que le dice que, si quiere volver a ver a Shelly, deberá matar al responsable de su muerte, por lo que regresa a la vida con la capacidad de curarse rápidamente de sus heridas. Con estos nuevos poderes buscará al responsable de su asesinato y el de Shelly. Este es Vincent Roeg (Danny Huston), un poderoso jefe mafioso que en realidad es un hombre que lleva muchos siglos viviendo después de hacer un pacto con el diablo en el que este le proporciona almas puras a cambio de la inmortalidad.

El Cuervo, célebre cómic de 1989 creado por James O'Barr, fue llevado de forma magistral al cine en 1994, en una también célebre película dirigida por Alex Proyas cuyo rodaje le costó la vida a su protagonista, Brandon Lee. A pesar de esto, la película fue un gran éxito -con 15 millones de dólares de presupuesto, recaudó 93 millones en todo el mundo -y dio pie a tres secuelas, El Cuervo: Ciudad de Ángeles (Tim Pope, 1996), El Cuervo: Salvación (Bharat Nalluri, 2001) y El Cuervo: Juego Malvado (Lance Mungia, 2005), todas ellas muy inferiores a la original; de hecho, solo la segunda entrega llegó a los cines, las otras dos fueron directas al mercado doméstico.




Esto llevó a que se pensara en hacer un reboot para revivir la franquicia. 

En 2008, Stephen Norrington, director de Blade (1998), anunció que tenía planes para hacer una nueva versión más realista y dura que la película de 1994, casi como un documental, pero no se supo nada más al respecto.

No obstante, solo un año después, se puso en marcha un proyecto de reboot, pero la cosa iba a ir para largo, ya que, mientras el guion era continuamente reescrito por guionistas diferentes, el proyecto pasó por las manos de diferentes directores al tiempo que no pararon de tantearse actores para el papel protagonista. Entre los nombres que sonaron estaban Mark Wahlberg, Luke Evans, Channing Tatum, Bradley Cooper o Alexander Skarsgård -curiosamente, hermano de quién ha terminado protagonizando la película -.

Dos de los primeros directores que pasaron por el proyecto son españoles. El primero era Juan Carlos Fresnadillo, que duró poco en él, y el otro era F. Javier Gutiérrez, que trabajó en él varios años hasta que terminó abandonándolo para dirigir Rings (2017), por lo que fue reemplazado por Corin Hardy.

En 2016 parecía que todo iba viento en popa con Hardy como director y Jason Momoa como protagonista. Todo parecía ir bien, con planes de rodar la película en Budapest y algunas fotos circulando por las redes sociales con Momoa caracterizado como Eric Draven. Pero, la cosas volvieron a torcerse y, en 2018, tanto Hardy como Momoa abandonaron el proyecto, el cual volvió a quedar en dique seco.

No obstante, volvió a ser revivido en 2020, con Rupert Sanders como director, Bill Skarsgård dando vida a Eric Draven y la cantante FKA Twigs en el papel de Shelly Webster, que aquí iba a adquirir más protagonismo. Tras un rodaje en Praga en 2022 no exento de problemas, la película se terminó y quedó lista para estrenarse este año, llegando a los cines de EEUU el pasado 23 de agosto y a los cines españoles el 30 de agosto.

¿Cómo le han ido las cosas? Pues como el culo.

En taquilla ha sido un fracaso tremendo, con 23 millones de dólares recaudados en todo el mundo con un presupuesto de 50 millones, siendo lanzada rápidamente a digital. A todo ello hay que unir unas críticas igual de desastrosas y una opinión del público bastante negativa.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

La verdad es que no puedo decir que la película me haya decepcionado porque, la verdad, no esperaba mucho de ella. No es por el hecho de que hayan hecho un reboot de El Cuervo, por mucho que adore el cómic de O'Barr y la película de 1994. 

La experiencia ya me ha enseñado muchas veces -demasiadas, diría yo -, que estos proyectos que tardan muchos años en llegar y pasan por muchas manos, no suelen terminar bien. Hay excepciones, cómo no, Desafío Total (Paul Verhoeven, 1990) es un buen ejemplo, pero por lo general estas cosas suelen terminar en desastre.

Y aquí se ha dado el caso, porque lo que nos han ofrecido aquí es un MONTÓN DE MIERDA tan grande que se podría ver hasta desde el espacio.

Para que os hagáis un ejemplo. Tenemos una película que dura 1 hora y 50 minutos; aunque, más bien serían 1 hora y 40 minutos si quitamos los 10 minutos de los títulos de crédito finales. Pues bien, bien, de esa hora y cuarenta minutos, tenemos una hora y cuarto que...


...NO VALEN ABSOLUTAMENTE UNA MIERDA


Repito, UNA HORA Y CUARTO. Una hora y cuarto donde la película aburre hasta a las piedras. Me alegro de no haberla visto en cines, porque he llegado a dormirme y el sofá de mi sala de estar es más cómodo; además de que al terminar pude revisar las partes en las que me había dormido para poder hacer la review.



No es hasta que se pasa esa hora y cuarto cuando la película llega a arrancar y empieza a parecerse en algo a El Cuervo y la cosa se anima. No mucho, eso si, pero al menos nos dan una escena que, sin ser gran cosa, logra salvar un poco la película.

Hablo, naturalmente, de la escena de la ópera que, aunque sea un John Wick descafeinado, nos da el que es, sin duda, el mejor momento de la película, lleno de violencia, sangre y gore, con el que llegas a disfrutar de verdad. Lamentablemente, para llegar a eso, antes te tienes que tragar una hora y cuarto que es para tirarla a la basura y lo que viene después, el enfrentamiento final con el villano principal, por desgracia no está a la misma altura.

Sobre la hora y cuarto de la que me estoy quejando tanto ¿Qué hay en ese metraje para que haga hasta que me entren ganas de suicidarme?

Por un lado, aquí les ha dado por darle más bola a la relación romántica entre Eric y Shelly, llegando a mostrar como se conocen y todo. Algo con lo que no tendría problema algunos si hubieran hecho bien las cosas, pero ni de coña. Aquí se cascan una historia romántica de lo más ñoña, propia de las peores comedias románticas. Por no hablar de que la química entre los protagonistas es completamente nula.

Además, durante todo ese tiempo, los protagonistas están siendo perseguidos por partida doble. Por un lado, por los sicarios del villano principal y, por el otro, por las autoridades -recordemos que se han escapado de un centro de rehabilitación -, pero se pasean por la ciudad como Pedro por su casa y hasta van de discotecas y de picnic con amigos.

Así se tiran, por lo menos, una hora, hasta que finalmente los malos los cazan -mucho tardan en hacerlo -. Ahí es cuando parece que la película va a arrancar de una vez, pero no, todavía queda un cuarto de hora de aburrimiento en el que el protagonista, tras volver de la muerte, va de un lado para otro como pollo sin cabeza en lugar de hacer lo que tiene que hacer: VENGARSE.

Que esa es otra, ahora a El Cuervo no le mueve la venganza, lo que le mueve es EL AMOR; no olvidemos que estamos en los tiempos de lo políticamente correcto y lo de los protagonistas que buscan venganza no está bien visto.

En fin, como ya he dicho, una hora y cuarto que lo único que hace es aburrir y que no es hasta los últimos 25 minutos cuando la película se anima un poco y empieza a parecerse, aunque sea un poco, a lo que es El Cuervo, dándonos el momento de la ópera que compensa un poco la castaña que te has tenido que tragar hasta llegar ahí, pero no logra salvar del todo el conjunto.

Desde luego, Rupert Sanders se ha lucido. Aunque, no creo que haya sido culpa de él, ni de los guionistas, ya que me da la impresión de que la producción de esta película ha sido como la de Parque Jurásico III (Joe Johnston, 2001), un caos que se ha ido escribiendo sobre la marcha y donde el director se ha limitado a hacer lo que le mandan.

De hecho, la película, visualmente, está bien dirigida; aunque tiene algunos fallos de montaje. Y es que Sanders es un buen director, pero también es un tipo sin personalidad que se limita a hacer películas por encargo y a hacer lo que le mandan. Es la diferencia con Alex Proyas; bueno, el Alex Proyas de los años 90, porque el tipo parece que ha perdido su talento por el camino y lo último que nos ha dado son mierdas como catedrales.

En cuanto al reparto.

Bill Skarsgård es un buen actor y aquí hace lo que puede para evitar que el conjunto termine de caerse por su propio peso; me ha recordado a Tom Hardy en las películas de Venom. Por suerte, a finales de año le veremos como Conde Orlok en la nueva versión de Nosferatu de Robert Eggers, que ahí seguro que hacen más justicia con él.

La otra cara de la moneda es la protagonista femenina. FKA Twigs será buena cantante, pero como actriz es un petardo y, como ya he mencionado antes, la química que tiene con Skarsgård es completamente nula. Isabella Wei, la actriz que interpreta a Zadie, la amiga asiática de Shelly, hace un mejor trabajo pese a lo corto que es su papel.

Como ya he mencionando antes, aquí han querido darle más protagonismo a Shelly Webster, cosa que no me parece mal. El problema es que la han cagado eligiendo a la actriz, porque esta Shelly Webster da la sensación de que está más muerta antes de que la asesinen que después. Este papel era más idóneo para alguien como Zoë Kravitz, con ella la película hubiera ganado muchos puntos.




En cuanto a Danny Huston, otro buen actor que, además, se le dan bien los papeles de villano, pues lo mismo que con Skarsgård, otro que hace lo que puede para que el conjunto no termine de caerse. 

En fin, vamos resumiendo ya.

Una película muy, pero que muy, mala, tanto como adaptación de cómic como película en si. Hace quedar bien, incluso, a la peor de las secuelas de la película de 1994.

Los últimos 25 minutos son lo único que vale la pena de este engendro, aunque no son gran cosa -salvo la escena de la ópera -y, para verlos, antes hay que tragarse una hora y cuarto que dan hasta ganas de vomitar.

Lamentable lo que han hecho aquí. Para eso, mejor que no hubieran hecho nada.






29 de diciembre de 2023

REBEL MOON - PARTE 1: LA NIÑA DEL FUEGO (2023)







Rebel Moon es el nuevo trabajo de Zack Snyder como director y su segunda colaboración con Netflix después de Army of the Dead (2021). Una historia que nos llega dividida en dos partes, siendo esta la primera de ellas.

La historia comienza en Veldt, una luna donde sus habitantes viven pacíficamente dedicándose a la agricultura. Allí vive Kora (Sofia Boutella), una mujer con pasado misterioso que convive con los habitantes de ese lugar. Las cosas se torcerán con la llegada de las fuerzas de Mundomadre, un basto imperio que gobernado por el tiránico Balisarius (Fra Free), quién se hizo con el poder autoproclamándose regente tras el asesinato de la familia real. 

El comandante que dirige a esas fuerzas, Atticus Noble (Ed Skrein), busca a unos rebeldes y exige los recursos de la aldea para continuar su búsqueda. Tras asesinar al jefe de los aldeanos, les da diez semanas de plazo antes de su regreso. Pero Kora da muerte a los soldados que Noble dejó en la aldea como guarnición, rebelando que fue una guerrera al servicio de Mundomadre e hija adoptiva de Balisarius. Consciente de que Noble regresará y arrasará con todo, Kora decide salir en busca de guerreros que les ayuden a luchar contra el invasor.

Hay dos claras influencias en esta película. Una es Los Siete Samuráis (1954), el gran clásico de Akira Kurosawa que ya ha tenido varios ramakes y hasta multitud de imitaciones. La otra es La Guerra de las Galaxias (George Lucas, 1977) -la cual, ya de por si, ha estado muy influenciada por el cine de Kurosawa -.

De hecho, Snyder concibió esta historia originalmente como una idea para una película ambientada en el universo de Star Wars, pero fue rechazada por Lucasfilm, lo que llevó a Snyder a reconvertirla y crear su propio universo galáctico. Incluso tiene previsto aumentarlo más fuera de esta película y su segunda parte con una serie animada, un cómic y un podcast informativo.

Aunque, todo depende de los resultados de esta película, la cual, aunque pudo verse en cines de forma limitada, fue estrenada directamente en Netflix el pasado 22 de diciembre.




La película está generando opiniones encontradas. Por un lado, a la crítica no le está gustando nada y la está machacando a más no poder. Por el otro, está gustando más al público y es, de hecho, una de las películas más vistas de la plataforma.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Los que me conocéis, ya sabéis lo mucho que me gusta Zack Snyder. Me parece un excelente director y, hasta el momento, me gustan todas sus películas; incluso, las más flojas. Así que esta película la esperaba con muchas ganas.

Bueno, una vez vista, puedo decir que me ha gustado mucho, he disfrutado viéndola y tengo ganas de ver la segunda parte. Aunque, también debo decir que no ha satisfecho del todo mis expectativas porque, aunque es una película muy buena, también tiene varias carencias que no la hacen ser del todo redonda.

Esta película me ha recordado mucho a Batman v Superman: El Amanecer de la Justicia (2016), que es también una película muy buena y me gustó mucho pero, a la vez, también me dejó cierta sensación de decepción. Aunque, con esta película que nos ocupa no me hice tantas expectativas como con aquella, por lo que la decepción ha sido menor.

En lo que es el aspecto visual, aquí la película es impresionante, un 10 de 10. Efectos especiales, escenas de acción, diseño de producción y la fotografía -hecha por el propio Snyder -están de lo más logrados. Aquí la película cumple con creces, no hay más que decir.




Donde falla es en el guion, que no es malo del todo, pero no está lo suficientemente trabajado, especialmente, en el desarrollo de personajes y el desarrollo de la historia, haciendo que casi todo llegue a resultar muy tópico y previsible sin a penas sorpresas. Además de que muchos de los personajes estás bastante estereotipados; especialmente, los villanos.

Afortunadamente, Snyder logra solventar todo esto con una eficaz y muy sólida dirección, logrando que el conjunto no se hunda y consigue que, pese a sus defectos, se disfrute.

Donde mejor se ve esto es en el clímax, cuando el personaje de Charlie Hunnam, un personaje muy deudor de Han Solo, muestra su verdadera cara. Ese giro que hacen con ese personaje era algo que se veía venir desde lejos, pero Snyder ha sabido resolverlo de una forma más acertada, porque podría haber seguido el camino fácil y hacer que el personaje haga como Han Solo en el clímax de La Guerra de las Galaxias, pero decide resolver la situación de una forma diferente dando un giro a otro personaje que parecía estar solo de relleno.

En cuanto al reparto, independientemente de los personajes, los intérpretes hacen un buen trabajo. Especialmente, su protagonista, Sofia Boutella, que está fantástica en el que es su primer papel protagonista y se desenvuelve muy bien en las escenas de acción; aunque, esto es algo que ya sabíamos tras haberla visto en otras películas.

Debo decir que uno de los mejores momentos es la pelea final con el villano interpretado por Ed Skrein. Es una pelea brutal, espectacular y violenta que compensa muchas de las carencias del film. Pero, lo mejor es que es una pelea de verdad y se resuelve como una pelea de verdad. Digo esto porque en muchas películas de acción protagonizadas por mujeres de hoy en día la pelea final con el villano principal suelen resolverla de forma patética, llegando en muchas ocasiones a echar a perder la película entera. 

Aquí, afortunadamente, no ocurre eso y Snyder nos ofrece una pelea como Dios manda sin andarse con pamplinas y, con ello, termina salvando mucho del conjunto. Y todo eso pese a que la película no es de clasificación R.




Aunque, si hay prevista una versión extendida con clasificación R de la que Snyder no para de hablar maravillas, afirmando que será una película completamente diferente. Sin embargo, dado que la película, pese a haberse visto en cines de forma limitada, se ha estrenado directamente en Netflix, no entiendo a que viene eso de darnos una versión PG-13 y otra R y no haber hecho la película R directamente. Este es otro de los fallos de la película.

Bueno, vamos resumiendo ya. Puede que Rebel Moon - Parte 1: La Niña del Fuego sea una película fallida, pero eso no impide que sea una buena película que se disfruta bastante. 

A mi, desde luego, me ha gustado y tengo ganas de verla más veces. También espero con ganas ver la segunda parte y esa versión con clasificación R; además del cómic, la serie animada y el podcast para saber más de este mundo que Snyder está creando.



25 de mayo de 2023

INDIANA JONES Y EL TEMPLO MALDITO (1984)


Como hice en la anterior, aquí advierto también de que la review contiene SPOILERS. Puede que, a estas alturas, quién no haya visto la película es porque no quiere verla pero, al menos, no se la arruino a futuras generaciones.





 



Continúo el tour por las películas de la saga Indiana Jones que estoy haciendo como anticipo al estreno de la última entrega, Indiana Jones y el Dial del Destino. La cual, por cierto, ha sido recientemente presentada en Cannes y, desde luego, las primeras criticas que está recibiendo no son nada alentadoras.

Pero, bueno, cuando la vea ya podré opinar de ella. Ahora, de lo que opino es de las películas de la saga que ya he visto. Ya hice el análisis correspondiente a En Busca del Arca Perdida (1981) y ahora toca el de su primera secuela, Indiana Jones and the Temple of Doom (1984), conocida en España como Indiana Jones y el Templo Maldito.

Pero, vayamos por partes.

La historia comienza en Shanghai, en 1935. Indiana Jones (Harrison Ford) se encuentra en el Club Obi-Wan con Lao Che (Roy Chiao), un poderoso líder criminal, para hacer un intercambio, pero la cosa sale mal y Jones tiene que huir de la ciudad junto a Tapón (Ke Huy Quan), un niño chino amigo y colaborador suyo, y Willie Scott (Kate Capshaw), una cantante de cabaret que se ve arrastrada en la huida. Jones, Willie y Tapón logran escapar de la ciudad en avión, pero este avión resulta pertenecer a Lao Che, quién hace que los pilotos salten en paracaídas en pleno vuelo después de vaciar los depósitos de combustible, lo que hace que el avión se estrelle.

Indy, Willie y Tapón logran sobrevivir y llegan hasta la India, donde encuentran un poblado donde los habitantes les piden ayuda, ya que les fue robada su piedra sagrada y, además, los niños fueron raptados y llevados al palacio de Pankot. Jones cree que la piedra que les robaron es una de las piedras de Sankara y acepta ayudarles. Al llegar al palacio son bien recibidos por su joven maharajá, quién les permite pasar la noche en el palacio. Pero, tras sufrir un intento de asesinato, Indy descubre que bajo el palacio se está alzando de nuevo el culto Thuggee, una sanguinaria secta que se creía extinguida.

Recuerdo que ya hablé largo y tendido de como fue la gestación de esta y las otras películas, así que aquí tampoco me enrollaré.

Tan solo decir que Steven Spielberg, George Lucas y Harrison Ford repitieron como director, productor ejecutivo y protagonista, respectivamente. Quién no repitió fue Lawrence Kasdan en el guion. Le ofrecieron repetir, pero a Kasdan no le gustó la historia que habían elegido y tampoco le convencía el tono oscuro de esta nueva entrega.




Los encargados de reemplazarle fueron la pareja de guionistas Willard Huyck y Gloria Katz, que ya trabajaron con Lucas en la segunda película de este como director, American Graffiti (1973), y luego trabajarían en otras dos producciones de Lucas, Howard, un Nuevo Héroe (1986) -dirigida por Huyck y producida por Katz -y Asesinatos en la Radio (Mel Smith, 1994).

Precisamente, esta última película, una comedia negra ambientada en los años 30, cuando las emisoras de radio retransmitían desde grandes escenarios teatrales y montaban grandes espectáculos, fue lo que inspiró el número musical con el que arranca la película, donde Kate Capshaw se suponía que iba a cantar en inglés pero, en el último momento, se cambió por chino mandarín. Aunque esa película es de 1994, Lucas llevaba desde principios de los años 70 trabajando en el guion de la misma con Huyck y Katz.

La película fue también un gran éxito de taquilla. Puede que inferior al de su predecesora pero, aún así, recaudó 180 millones de dólares solo en EEUU y 153 millones más en el resto del mundo, haciendo un total de 333 millones de dólares; todo ello con un presupuesto de 28 millones de dólares.

Al igual que En Busca del Arca Perdida, fue también todo un fenómeno sociológico. No obstante, en la respuesta de la crítica, aquí las críticas fueron más mixtas debido, principalmente, al tono oscuro de la película. Lucas afirma que quería que esta segunda entrega fuese más oscura que la primera, de la misma manera que El Imperio Contraataca fue más oscura que La Guerra de las Galaxias.

Sin embargo, son muchos los que insinúan que esto se debió al estado de ánimo de Lucas y Spielberg por aquel entonces, ya que el primero se había divorciado de su mujer y el segundo había roto con su pareja de entonces.

Pero, bueno, vamos a lo que me parece a mi esta película.

La película me encanta, me parece una muy buena película y, sin duda, la considero la mejor de la saga después de En Busca del Arca Perdida.

Uno de sus principales aciertos es que sea más oscura que su predecesora y hasta tiene momentos gore, como la famosa escena en la que el villano Mola Ram le arranca el corazón a un tipo. Algo que creó tal controversia en su día que causó el nacimiento de la clasificación PG-13.

Aunque, no solo fue la oscuridad y el gore lo que creó controversia, uno de los momentos cómicos que es ya una escena mítica. Hablo, naturalmente, de la cena en el palacio de Pankot consistente en serpientes con sorpresa, escarabajos que se comen como si fueran mejillones rellenos, sopa de ojos y sorbetes de sesos de momo.

Esta escena fue hecha para reírse de los prejuicios occidentales ante las costumbres de otras culturas, pero en la India no lo entendieron así y lo tomaron como una burla y les prohibieron rodar en el país, teniendo que llevarse la producción a Sri Lanka.

Y, sin embargo, ahora van diciendo por ahí que en occidente vamos a terminar comiendo insectos por todo este rollo del cambio climático. Otra muestra más de lo gilipollas que se está volviendo el mundo.

Pero, bueno, volvamos con la película. Como ya he dicho, fue un acierto hacerla más oscura que la primera, pero su gran logro no radica en esto. Su gran logro es que es una secuela fiel a la película original pero, a la vez, también es muy diferente a esta. Eso es lo que deben ser las secuelas, fieles a sus predecesoras pero, a la vez, diferentes a estas, en lugar de darnos más de lo mismo una y otra vez, algo que puede funcionar al principio pero, a la larga, hace que una saga se vuelva cansina.

Lucas y Spielberg acertaron haciendo esta película diferente a la original. Desgraciadamente, no lo supieron ver en su día y consideraron lo consideraron un error. De ahí que la siguiente entrega repitiera muchas cosas de la primera. Pero, bueno, de eso ya hablaré cuando toque hablar de esa película.




Como ya he dicho antes, para mi esta película es la mejor entrega de la saga después de la primera. Puede que sea más oscura que esta, pero carece de la ambigüedad que tenía Indiana Jones en la película anterior. Aquí Jones es un héroe completo. Lo más de anti-héroe que le vemos hacer en este film es cuando, en la escena del comienzo amenaza con apuñalar a Willie Scott si no le dan el diamante; aunque, yo dudo mucho que hubiera llegado a hacerlo.

Es cierto que más adelante le vemos convertirse en villano, pero eso no es por voluntad propia, sino por esa cosa que le obligan a beber y, cuando Tapón lo libera quemándole con la antorcha, vuelve a ser el héroe que todos conocemos.

Así que aquí no tenemos a un Indiana Jones moviéndose por la delgada línea entre el bien y el mal como si tuvimos en En Busca del Arca Perdida. Y eso que esta película es un precuela, ambientada un año antes. Sin embargo, yo nunca la he visto como una precuela, la verdad. Lucas dijo que la planteó como una precuela al no contar de nuevo con los nazis como villanos, pero a mi eso me parece una completa gilipollez.

Lo único que nos indica que la película es una precuela es cuando, al comienzo, nos ponen en sobreimpresión: Shanghai, 1935. Sin embargo, eso se podría cambiar perfectamente por Shanghai, 1937 y no cambiaría nada la película.

Por lo demás, la película es muy buena. Al igual que la primera, el ritmo nunca decae y va progresando a medida que avanza la película, el diseño de producción es genial, los efectos especiales están a la altura y las escenas de acción son espectaculares y muy bien rodadas.

Aquí la gran estrella, sin duda, es la persecución de vagonetas en la mina, una escena realmente impresionante de lo trepidante, espectacular y lo bien hecha que está en una época en la que los efectos especiales por ordenador no estaban tan a la orden del día. Es cierto que hay algunos momentos que canta, como algunos planos donde se ve claramente que lo que van en la vagoneta son muñecos, pero, a pesar de eso, la escena es realmente brillante, solo superada por la escena del camión de En Busca del Arca Perdida.

No obstante, no todo en esta película me gusta, ya que hay un momento en especial que nunca ha llegado a convencerme del todo y es, de hecho, la parte que más me rechina de este film. 

Hablo del comienzo en el Club Obi-Wan en Shanghai, muchos adoran esa parte, pero a mi me sobra completamente. Aunque, no todo, eso si. El número musical con los títulos de crédito iniciales está bien y la parte de la negociación con Lao Che también. Es toda esa movida que se monta después, con peleas, tiroteos, gente arrastrándose por el suelo o corriendo de un lado a otro como pollo sin cabeza... Todo eso me resulta muy cansino e insoportable y me recuerda horrores a la película 1941 (1979), el primer gran fracaso de Spielberg, sobre todo a esos excesos en la puesta en escena que terminaron echando a perder lo que podía haber sido una buena sátira sobre la II Guerra Mundial. 

Afortunadamente, todo eso termina pronto, cuando Indy salta por la ventana utilizando el gong como escudo y, a partir de ahí, la película empieza a ir cuesta arriba; con algún que otro altibajo, eso si, pero siempre cuesta arriba.

Sobre el reparto, Harrison Ford sigue estando genial como Indiana Jones, haciendo completamente suyo al personaje.




Kate Capshaw -esposa de Spielberg en la vida real -hace un buen trabajo como Willie Scott, un personaje que, como he dicho antes, es completamente diferente a Marion Ravenwood y, además, aporta mucho humor a la película al ser una mujer muy refinada que se ve arrastrada a una serie de situaciones para las que no está preparada. Algo que puede ser visto como machismo a ojos del feminismo del siglo XXI, sin embargo, a pesar de esto, ella tiene también sus momentos para lucirse como heroína, como cuando evita que Indiana Jones y Tapón terminen convertidos en pinchos morunos en otra de las míticas escenas de este film.

Y, hablando de Tapón, también es muy bueno el trabajo que hace Ke Huy Quan, actor que este mismo año ha ganado el Oscar a mejor actor de reparto por Todo a la Vez en Todas Partes (Daniel Kwan y Daniel Scheinert, 2022). 

Y no puedo olvidarme del gran villano de la película, Mola Ram, interpretado por el actor hindú Amrish Puri, famoso actor de Bollywood que aquí hace un gran trabajo, llegando hasta a dar miedo y todo.

Bueno, vamos resumiendo ya.

Indiana Jones y el Templo Maldito es una muy buena película, una dignísima secuela de En Busca del Arca Perdida y, sin duda, la mejor entrega de la saga después de la primera. 

Diferente, pero fiel a su predecesora es, junto con Aliens: El Regreso (James Cameron, 1986), un excelente ejemplo de como deberían ser las secuelas.