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12 de agosto de 2025

RED SONJA (2025)

 

ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún, que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todos modos, lo hará bajo su total responsabilidad.









Por fin he visto la nueva versión cinematográfica de Red Sonja. Una película para la que he tenido que esperar muchos años; más, incluso, que con Black Widow (Cate Shortland, 2021).

Y es que esta película ha tenido que soportar una larga odisea antes de poder ver la luz. 

Pero, vayamos por partes.

Cuando era una niña, Sonja (Matilda Lutz), una joven hirkania, se vio obligada a huir cuando su poblado fue arrasado por las tropas de un tiránico rey. Desde entonces, ha vagado por el gran bosque de Hirkania buscando a su gente, que vive oculta desde entonces. Cuando ajusticia a unos cazadores furtivos, es capturada por las tropas de Draygan (Robert Sheehan), quién en el pasado fue esclavo del rey que arrasó su pueblo y, tras matarlo, se ha convertido en un poderoso y despiadado Emperador que extiende su poder por todo el mundo conocido y ahora ha fijado su mirada en el bosque hirkanio, donde pretende encontrar la otra mitad de un libro que le convirtió en lo que es.

Tras ser capturada, Sonja es obligada a combatir en la arena junto a otros prisioneros esclavizados, los cuales luchan para conseguir su libertad, como ocurrió con Annisia (Wallis Day), quién tras lograr su libertad es ahora la lugarteniente del Emperador. Aunque, no desea luchar, Sonja participa en la arena, donde pronto se convierte en una celebridad, siendo conocida como Sonja la Roja por su cabellos pelirrojos. Pero, cuando Daygan los obliga a combatir contra un cíclope al que controla con su tecnología, Sonja logra liberarlo y volverlo contra el Emperador, logrando que ella y los otros prisioneros logren escapar. Pero, al verse perseguidos por las fuerzas de Draygan, a Sonja y los demás no les queda más remedio que enfrentarse contra él en lugar de huir.

Antes de empezar, pongámonos en contexto.

Red Sonja fue creada para Marvel Comics en 1973 por el guionista Roy Thomas y el dibujante Barry Windsor-Smith. Ambos se inspiraron en Red Sonya de Rogatino, heroínca creada por el escritor Robert E. Howard para el relato La Sombra del Buitre (1934).




Howard es el creador de Conan el Bárbaro, pero su Red Sonya nada tiene que ver con el famoso cimmerio, ya que se trata de una heroína del siglo XVI que lucha contra los turcos con una espada y una pistola en el célebre Sitio de Viena (1529).

Thomas y Windsor-Smith la reinventaron como una guerrera hirkania de la Era Hiboria. Al principio, como un personaje recurrente en los cómics de Conan el Bárbaro antes de protagonizar sus propias historias.

Su primera adaptación al cine fue en 1985, en una película dirigida por Richard Fleischer que en España se la conoce como El Guerrero Rojo. En ella, Brigitte Nielsen dio vida a Red Sonja y contó en su reparto con Arnold Schwarzenegger que, curiosamente, no dio vida al Conan que encarnó en Conan el Bárbaro (John Milius, 1982) y Conan el Destructor (Richard Fleischer, 1984), sino a un personaje inventado, Lord Kalidor -aunque, para mucho es Conan con otro nombre -.

Esta película fue bastante mala, como película y como adaptación, y fue un fracaso de taquilla, recaudando 15 millones de dólares con un presupuesto de 18 millones.

La película que nos ocupa surgió por primera vez como proyecto en 2008, con Robert Rodriguez como director y Rose McGowan como protagonista. El proyecto prometía y llegaron a verse imágenes promocionales bastante chulas, pero el proyecto fue finalmente descartado en 2009 y, en 2010, se anunció que Simon West sería su director y Amber Heard su protagonista.

Por aquel entonces, había en marcha una nueva versión cinematográfica de Conan el Bárbaro dirigida por Marcus Nispel y protagonizada por Jason Momoa y los responsables querían que comenzar a trabajar con la película de Red Sonja antes de comenzar con la secuela de esa película. Pero, la película de Conan, estrenada en 2011, fue un fracaso y, al final, ni hubo secuela y los planes de Red Sonja con Simon West se echaron abajo y, aunque West se mostró optimista de seguir adelante con la película después del éxito de The Expendables 2 (2012), su película al final no vería la luz.

Luego, en 2018, el proyecto volvió a tomar forma con Bryan Singer como director, pero este no llegó muy lejos, ya que por aquel entonces su carrera se resintió debido a acusaciones de agresión sexual y falta de profesionalidad en los rodajes de sus películas.

Aún así, los responsables siguieron adelante con la película. Contrataron a Joey Soloway para dirigirla, a Tasha Huo como guionista y a Hannah John-Kamen para dar vida a Red Sonja. Sin embargo, Soloway y John-Kamen terminaron abandonando el proyecto en 2022. Sin embargo, esta vez solventaron con más rapidez estas ausencias. 

Aunque, en un principio se habló de que Tasha Huo asumiría la dirección de la película, esta finalmente recayó en M.J. Bassett, quién se declara una gran admiradora de Red Sonja y, además, ya tenía experiencia adaptando a un personaje de Robert E. Howard con Solomon Kane (2010). En cuanto a la actriz que terminaría dando vida a Red Sonja, la elegida finalmente fue la italiana Matilda Lutz, protagonista de la película Revenge (Coralie Fargeat, 2017). 

Con Bassett -que reescribió el guion de Huo, aunque no aparece acreditada como guionista -y Lutz al frente, la película salió finalmente adelante y se rodó Bulgaria. Sin embargo, todavía le quedaba por delante la pesadilla de buscar distribuidora, algo que hizo que el estreno de la película se retrasara tres años.

Además, poco era el material promocional que se veía, incluso un tráiler mostrado en la Comic-Con de San Diego de 2024 no llegó a salir a la luz en la red. Todo esto hacía temer mucho sobre el futuro de la película.

Sin embargo, en febrero de 2025, Signature Entertainment adquirió la película para su distribución en Reino Unido e Irlanda y, en marzo de 2025, Samuel Goldwyn Films, la adquirió para distribuirla en EEUU, pudiendo la película ver la luz finalmente.

La película tiene previsto estrenarse mañana, 13 de agosto, en EEUU, por lo que aún no hay datos de taquilla ni críticas al respecto. No obstante, si ha podido verse ya en algunos países, como Rusia, el primer país donde ha llegado, estrenándose el pasado 31 de julio. 

Aquí en España, en cambio, aún no tiene fecha de estreno, así que, para no esperar más, me las he arreglado para verla por métodos poco ortodoxos.




Así que, una vez vista la película, me dispongo a dar mi opinión sobre ella.

Yo tenía muchas ganas de ver esta película, ya que Red Sonja es una heroína que me encanta y deseaba ver una película decente sobre ella, puesto que la película de 1985 no me gusta nada; incluso me aburre.

Pues bien, una vez vista esta película puedo decir que me ha gustado. No me ha entusiasmado mucho, eso si, pero si puedo decir que se han visto satisfechas muchas de mis expectativas. Además de que he disfrutado mucho viéndola y tengo ganas de verla más veces.

Aunque, eso si, el comienzo es lo que más me ha echado para atrás con ese rollo seudohippie que, por un momento, me ha hecho temer que se había cumplido mi mayor temor, que la película fuese devorada por el cáncer del wokismo. Mis pelos se me han puesto como escarpias en ese momento, donde lo único rescatable es un plano donde claramente se homenajea a Parque Jurásico.

Pero, afortunadamente, esto no dura mucho. En cuanto la protagonista apuñala a los cazadores furtivos con la misma naturalidad que quién mata mosquitos, la película se encarrila rápidamente y, a partir de ahí, empieza a ser lo que esperabas de ella.

Incluso llegamos a ver a Red Sonja con su icónico bikini de cota de malla, algo que no es una sorpresa, ya que nos lo mostraron en un vídeo featurette. Sin embargo, eso no era nada con verlo en la película, el cual le queda genial a la protagonista y podría perfectamente haberlo llevado puesto toda la película. Pero, desgraciadamente, eso hubiera sido muy peligroso en los tiempos que corren, donde hasta les pueden acusar de nazis y todo.

No obstante, para mi ha llegado a ser hasta emocionante ver a Red Sonja luciendo su famoso bikini en una película; bikini que, por cierto, fue creado por un español, el dibujante Esteban Maroto.

Por lo demás, la película está bastante bien. Puede que el ritmo falle en algunos momentos, pero no se nota mucho ni impide que la película se disfrute.

Es una película bastante violenta y sangrienta, con buenas escenas de acción. Desgraciadamente, tiene carencias de presupuesto y eso se nota bastante, haciendo que las escenas de acción sean menos espectaculares y menos densas de lo que deberían ser.

Pero, a pesar de ello, la película nos ofrece algunos grandes momentos, como la escena del Cíclope; el cual, por cierto, está muy bien hecho para una película de este tipo y hasta le da mil patadas al kaiju que sale en el Superman de James Gunn.

En cuanto a la adaptación, tal y como se esperaba, se toman muchas libertades, esto es algo que se sabía y que los responsables de la película ni tan siquiera lo ocultaron. Pero, a pesar de ello, la película hace bastante justicia. Y no solo a Red Sonja, también al mundo de Conan creado por Robert E. Howard; incluso se hace una referencia a Conan Rey al final de la película.

Prácticamente, toda la película va sobre los orígenes de Red Sonja, a quién vemos como evoluciona durante toda la película hasta convertirse en la Red Sonja que todos conocemos. 

Cabe decir que esta Red Sonja está más inspirada en los cómics de Dynamite Entertainment que en la de Marvel Comics. En esos cómics la Red Sonja original moría y era reemplazada por una reencarnación y en la película llegamos a verla morir y ser traída de nuevo a la vida.

Pero, lo primordial para dar vida cinematográficamente ha Red Sonja ha sido, sin duda, el trabajo de su protagonista. Matilda Lutz está realmente fantástica durante todo el metraje y parece haber nacido para dar vida a Red Sonja. Sin duda, fue una excelente elección.

En cuanto al resto del reparto, quién más sobresale después de Lutz es Robert Sheehan como el villano principal, Draygan, un personaje que, al comienzo, parece muy tópico pero, contra más vas sabiendo de él, va resultando más interesante, llegando a descubrirse que hasta está relacionado con el pasado de Red Sonja.

Wallis Day está muy bien en el papel de Annisia, aunque la he encontrado un poco desaprovechada. No desaprovechada del todo, pero si algo desaprovechada.




Lo mismo se podría decir de Luca Pasqualino en el papel de Osin, un personaje que tiene cierto peso en la trama, pero desaparece durante una parte de la película.

Quién si que no he encontrado desaprovechada pese a su corta participación es Rhona Mitra, quién está fantástica en el papel de Petra y tiene una muerte bastante impresionante, a pesar de que nos priva poder verla luchando, ya que da gusto ver a esta actriz desenvolviéndose en escenas de acción.

Bueno, vamos resumiendo ya.

Red Sonja es todo lo contrario de la versión de 1985, ya que es una buena película y una adaptación que hace justicia con el personaje que adapta; lo cual la hace ser también mejor que el Superman de James Gunn.

Cierto que está lejos de ser una película grandiosa y es mejorable en algunos aspectos, pero es bastante satisfactoria y se disfruta bastante.

Ojalá tuviera secuelas; de hecho, su final anima a ello. Pero lo veo muy difícil, ya que no parece una película que vaya a triunfar mucho en los cines; en EEUU ya tienen previsto sacarla en digital el 29 de agosto, por lo que mucha fe en no se puede decir que le tengan. Aunque, veremos como le va, ya que puedo equivocarme.






14 de diciembre de 2024

EL SEÑOR DE LOS ANILLOS: LA GUERRA DE LOS ROHIRRIM (2024)

 


ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún, que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todas formas, lo hará bajo su total responsabilidad.









Ya he visto la nueva película de animación basada en el mundo creado por J. R. R. Tolkien. Película que debía haberse estrenado ayer en España, al igual que en EEUU, pero su estreno se adelantó aquí al pasado 5 de diciembre.

Lamentablemente, y aunque esta era una de mis películas más esperadas de este año, no pude verla la semana pasada en su estreno y he tenido que esperar una semana más para poder verla.

Pero, bueno, ya la he visto y me dispongo a dar mi opinión sobre ella.

Pero, vayamos por partes.

183 años antes de la Guerra del Anillo, en el reino de Rohan, el rey Helm Hammerhand (Brian Cox) vive felizmente con sus dos hijos, Haleth (Benjamin Wainwright), el príncipe heredero, y Hama (Yazdan Qafouri), y su hija, Hèra (Gaia Wise). Pero, su tranquila vida se ve alterada cuando recibe la visita de Freca (Shaun Dooley), señor de la frontera oeste, un hombre muy rico y poderoso que ambiciona hacerse con el trono a través de su hijo, Wulf (Luca Pasqualino), mediante el matrimonio de este con Hèra. El rey se opone tajantemente a este matrimonio, algo que Freca se toma como una ofensa y no duda en mencionar delante de todo el mundo unos rumores que afirman que Helm pretende casar a su hija con un príncipe de Gondor. La discusión entre Helm y Freca llega a las manos y el rey termina matando a Freca de un puñetazo. Después, destierra a Wulf, quién jura vengarse.

Cuatro años después, Wulf regresa a Rohan al frente de los Dunlendings, los hombres salvajes de las tierras dunas, a los que Wulf ha unificado en un ejército. Desoyendo los consejos de Hèra y de Fréaláf (Laurence Ubong Williams), su sobrino, Helm decide no pedir ayuda a Gondor y enfrentarse en persona contra Wulf. Pero, este cuenta también con la ayuda de mercenarios del sur, haciendo su ejército más grande. Además, Helm es traicionado por uno de sus señores y no recibe los refuerzos que le habían prometido. Esto lleva a que sea derrotado y la ciudad de Edoras es tomada e incendiada por Wulf, quién también asesina a Haleth y a Hama. Helm, herido, y Hèra se refugian junto a los supervivientes en la fortaleza de Cuernavilla, lugar que en el futuro será conocido como el Abismo de Helm, donde soportarán un duro asedio.




Peter Jackson, director de las trilogías en acción real de El Señor de los Anillos y El Hobbit, es productor ejecutivo de esta película junto a su esposa y socia, Fran Walsh, mientras que Philippa Boyens, quién co-escribió las mencionadas trilogías junto a Jackson y Walsh, ejerce como productora de este film, donde su hija, Phoebe Gittins, es una de los responsables del guion.

Por su parte, el encargado de dirigir el film ha sido Kenji Kamiyama, quién trabajó en la animación de la mítica Akira (Katsuhiro Ôtomo, 1988) y, como director, ha trabajado en series como Ghost in the Shell: Stand Alone Complex o Blade Runner: Black Lotus, además de dirigir junto a Motonobu Hori la película Ancien y el Mundo Mágico (2017).

Sobre como le está yendo en la taquilla, todavía es pronto, ya que aún no se ha estrenado en EEUU y solo se ha estrenado en España y unos cuantos países. Aún así, lleva ya recaudados 2 millones de dólares.

En cuanto a la reacción de la crítica, no está siendo negativa, pero si muy tibia. En cambio, la reacción del público está siendo mejor.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Tenía muchas ganas de ver esta película por dos cosas. Una era por lo mucho que me gusta la obra de Tolkien y las películas de la trilogía de Peter Jackson. La otra es porque tenía ganas de ver algo decente relacionado con El Señor de los Anillos después del desastre de la serie Los Anillos de Poder -la pienso llamar solo así porque me niego a llamar a eso El Señor de los Anillos -.

La primera temporada de esa serie de Amazon ya dejaba bastante que desear, pero tenía cosas buenas que la hacían aceptable. Pero, la segunda, la cual se emitió no hace mucho, ha sido un desastre de principio a fin. Por no hablar de que me gustaría que me dijeran donde se han gastado los supuesto 500 millones de dólares que dicen que ha costado, porque en la serie seguro que no.

Pero, bueno, vamos a hablar de esta película, que es lo que toca.

Desde luego, me HA ENCANTADO.

He disfrutado mucho viéndola. Por ahí hay algunos que se quejan de su larga duración, dura dos horas y cuarto, pero a mi no se me ha hecho larga y, mucho menos, aburrida. Es una película disfrutable desde que comienza hasta que termina gracias, especialmente, a un ritmo que nunca decae y a un gran sentido de la espectacularidad y la épica.

La película me ha gustado mucho, pero también debo decir que no me ha parecido una gran película. Quiero decir que está muy lejos de llegar a la altura de las películas de El Señor de los Anillos de Peter Jackson o la película de animación de Ralph Bakshi de 1978. Si se la puede equiparar a las películas de El Hobbit, a la primera y a la tercera; a la segunda ya no.

Pero, a pesar de no ser una película grandiosa, es una muy buena película, con una animación muy lograda y momentos brutales y épicos, como la escena de la muerte del rey Helm.

Pero, sobre todo, tiene un buen guion que ha sabido muy bien adaptar en una película una historia que aparece muy resumida en los apéndices de El Señor de los Anillos. Algo que les ha obligado a tener que rellenar muchos huecos. Pero, a diferencia de Los Anillos de Poder, aquí lo han hecho bien y se ha respetado más la obra de Tolkien. 




Porque el trabajo de adaptación es muy bueno. Aunque, si es cierto que se introducen cambios, al igual que en las películas de Peter Jackson. De hecho, la película está más ligada a las películas que a los libros. Incluso tenemos a Miranda Otto poniendo voz a Eowyn, quién actúa como narradora, y aparece el mismo Saruman de las películas; aunque, sin la voz de Christopher Lee, debido al fallecimiento del actor.

También tenemos en el elenco de voces a Dominic Monaghan y Billy Boyd, quienes dieron vida a Merry y a Pippin a las órdenes de Peter Jackson. Aunque, en esta película, son los que ponen voz a los dos orcos que aparecen en una escena.

Sobre los cambios que se hacen, uno de ellos es la muerte del príncipe Hama, quién en los textos moría congelado, mientras que en la película muere asesinado por Wulf antes las impotentes miradas de Helm y Hèra. Otro cambio es la razón de que Gondor no acudiera en ayuda de Rohan, ya que en la película se debe a que Helm se niega a pedirles ayuda, cuando en los textos se debe a que Gondor también estaba siendo atacado en esos momentos. Y luego está la presencia de los Olifantes, llevados por los mercenarios de Harad. En los textos se dice que los mercenarios llegaron allí en barco, por lo que no podrían haber llevado Olifantes, ya que estos son demasiado grandes para llevarlos en barco. En la película se da a entender que los mercenarios y los Olifantes ya llevaban algún tiempo merodeando por la zona, por lo que lo más seguro es que llegaran por tierra.

Pero, de todos los cambios, el que más polémica a generado ha sido, sin duda, el de su protagonista, la princesa Hèra.

Ya desde mucho antes de que se estrenara la película, cuando salieron las primeras imágenes y el primer tráiler, los cuales mostraban a Hèra como una princesa guerrera y que iba a tener bastante protagonismo, la película empezó a recibir críticas desde distintos sectores. 

Unos de esos sectores son esos tipos -por llamarlos de alguna manera -que viven en cavernas con Wifi y para los que ver a una mujer portando una espada, una pistola o un sable láser en lugar de una fregona hace que se suban por las paredes y luego vomiten toda su bilis en la red. A ese sector del público mejor ignorarlo; que se queden en sus cuevas a ver si descubren el fuego o algo.

Yo me centro más en los lectores de Tolkien o los que, como yo, están hasta las narices del wokismo, el cual nos está dando en los últimos años unas heroínas de acción que son para tirarlas a la basura. Y un buen ejemplo es Los Anillos de Poder, con esa Galadriel con cara de estreñida que hace que te den ganas de que la decapiten cada vez que aparece en pantalla. Para mi la verdadera heroína de esa serie era Bronwyn (Nazanin Boniad); una heroína dentro y fuera de la pantalla, por cierto, ya que la actriz que la interpretaba es una activista que lucha contra el régimen de Irán que asesina a mujeres por no llevar la cabeza cubierta.




Sobre los lectores de Tolkien, muchos expresaron su descontento con esta decisión, no por machismo ni demás tonterías, sino porque se le había dado protagonismo a un personaje que en los textos era nombrada de refilón y ni tan siquiera tenía nombre, ya que lo de Hèra es invento de la película. Además, esto desplazaba al que para ellos es el verdadero protagonista, Fréaláf, quién en los textos es quién derrota a Wulf y reconquista Rohan, convirtiéndose en el nuevo rey y dando comienzo a un nuevo linaje.

Este enfado si es comprensible. No obstante, una vez viendo la película, este cambio tampoco afecta mucho a la historia. La mayoría de los hechos transcurren de la misma forma y, aunque Fréaláf pierda protagonismo frente a Hèra, al final forma parte de la derrota de Wulf y la reconquista de Rohan y se convierte en rey; no vemos a Hèra sentándose en el trono de Rohan, que era lo que muchos temían.

Además, en los textos nunca se conoce el destino de Hèra. Muchos dan por hecho que murió, al igual que su padre y sus hermanos, pero lo cierto es que su destino es un misterio, por lo que los guionistas han tenido más libertad para desarrollarla.

A mi, desde luego, me ha gustado mucho Hèra y ya es una de mis heroínas favoritas. Por no hablar de que la da mil vueltas a la Galadriel con cada de estreñida vomitada por Amazon.

Bueno, vamos resumiendo ya.

El Señor de los Anillos: La Guerra de los Rohirrim es una muy buena película que, aunque lejos de la maestría de la trilogía de Peter Jackson, se disfruta mucho desde que empieza hasta que termina y deja con ganas de querer verla más veces.

Además, este puede ser un buen punto de arranque para más películas de animación que recreen otras historias ambientadas en el mundo de Tolkien. A ver si la taquilla responde positivamente.







24 de diciembre de 2014

EL HOBBIT: LA BATALLA DE LOS CINCO EJÉRCITOS (2014)




















Once años después, volvemos a llegar otra vez al final del camino. Peter Jackson finaliza su nueva trilogía ambientada en la Tierra Media con el estreno de la tercera entrega. Aunque, a diferencia de las anteriores, y de la trilogía de El Señor de los Anillos, esta película no se ha rodado simultáneamente con las otras, sino que fue rodada después; al menos, en parte.

Recordemos que, originalmente, la adaptación de El Hobbit iba a constar solo de dos películas pero, en plena producción de ambos films, se decidió convertirla en una trilogía, por lo que tuvo que ser rodada después. Eso si, no la película entera, sino el material necesario para convertir las dos películas que se estaban preparando en tres film, para lo que Jackson tuvo que tirar de los apéndices publicados al final de El Retorno del Rey, ya que la novela de El Hobbit no daba ya para tanto.

Esto ha llevado también a un baile de títulos. Cuando la adaptación constaba de dos películas, la primera se iba a titular El Hobbit: Un Viaje Inesperado y la segunda llevaría por título El Hobbit: Partida y Regreso. Luego, cuando se decidió hacer la trilogía, la primera película conservó su título, pero la segunda pasó a llamarse El Hobbit: La Desolación de Smaug mientras que El Hobbit: Partida y Regreso pasó a ser el título de la tercera.

Sin embargo, el pasado mes de abril nos sorprendieron con un nuevo cambio de título. Así, la película que nos ocupa pasó a llamarse El Hobbit: La Batalla de los Cinco Ejércitos mientras el título de El Hobbit: Partida y Regreso desaparecía del mapa.

No obstante, consciente de la importancia que el subtítulo de Partida y Regreso tiene para los fans de Tolkien, Peter Jackson ha decidió emplearlo para nombrar a la trilogía completa en futuros packs de DVD y Blu-Ray; al menos, eso dicen.


Pero, bueno, dejo ya este rollo de los títulos y paso a hablar de la película.

Esta comienza justo donde la dejó la anterior entrega. El dragón Smaug (Benedict Cumberbatch) arrasa la Ciudad del Lago en represalia por el intento de Thorin Escudo de Roble (Richard Armitage) y los enanos de darle muerte. Mientras Tauriel (Evangeline Lilly), Kíli (Aidan Turner) y los enanos que se quedaron con él ayudan a escapar a las hijas de Bardo (Luke Evans), este logra escapar de la celda donde le tenían encerrado y consigue dar muerte a Smaug con ayuda de su hijo y la última flecha negra. Al morir, el dragón cae sobre el gobernador (Stephen Fry), quién intentaba huir en una barca con todas las riquezas de la ciudad. Los supervivientes de la ciudad acogen a Bardo como su líder y los lleva a las ruinas de la Ciudad del Valle para reclamar a Thorin el oro que les prometió. Pero Thorin, atrincherado en Erebor, se niega a cumplir su promesa, ya que, como le ocurrió a su abuelo, el oro está corrompiendo su mente. Además, la cosa empeora al no encontrar la Piedra del Arca, llegando a sospechar que uno de los enanos la tiene escondida.

La piedra está en realidad en manos de Bilbo (Martin Freeman), quién no quiere entregarla por su temor a que el estado de Thorin empeore. Por ello, decide escapar de Erebor y entregarle la piedra a Bardo. Para su sorpresa, Thranduil (Lee Pace) se encuentra allí con un ejército de elfos con el que pretende atacar Erebor. Muerto Smaug, el rey elfo quiere recuperar unas gemas que forman parte del gran tesoro de los enanos y, por ello, él y Bardo han sellado una alianza. Allí también se encuentra Gandalf (Ian McKellen), quién fue liberado de la fortaleza de Dol Guldur por los miembros del Concilio Blanco. Mientras Elrond (Hugo Weaving) y Saruman (Christopher Lee) combaten a los Nazgûl, Galadriel (Cate Blanchett) libera a Gandalf y logra expulsar de allí a Sauron (Benedict Cumberbatch), quién huye hacia Mordor. Elrond piensa que deben avisar a Gondor del regreso del señor oscuro y acabar con él antes de que recupere su poder, pero Samuran afirma que, sin el Anillo Único, Sauron no representa una amenaza y él mismo se encargará de él. Mientras eso pasaba, Gandalf fue sacado de la fortaleza por Radagast el Pardo (Sylvester McCoy) y decide acudir inmediatamente a Erebor para avisar de que un gran ejército de orcos liderado por Azog (Manu Bennett) se dirige hacia la montaña. Pero no van allí por sus riquezas, sino porque es un punto estratégico que permitiría a Sauron poder acceder al antiguo reino de Angmar, el cual supondría una gran amenaza si se alzara de nuevo.

En taquilla, a la película le está yendo bien con 98 millones de dólares recaudados en EEUU y 269 millones más recaudados en el resto del mundo que hacen un total de 367 millones de dólares. Unas muy buenas cifras, aunque no tan espectaculares como las que hacían en su día las películas de El Señor de los Anillos. Sobre opiniones de público y crítica, pues lo mismo que con las dos anteriores, para que decir más.

¿Y qué opino yo?

A mi esta nueva trilogía, pese a ser inferior a la de El Señor de los Anillos y el haber estirado la historia y se note, me gusta mucho. Al contrario que mucha gente que se sintió decepcionada con ella, la primera película me gustó mucho, me encantó. Luego llegó la segunda y esta me gustó incluso más. Es por ello por lo que tenía puestas bastantes expectativas en esta tercera entrega, que esperaba que cerrara la trilogía con broche de oro.

Pues bien, tras haberla visto, debo decir que la película me ha gustado mucho y he disfrutado mucho viéndola. Sin embargo, también salí de verla con cierta sensación de decepción. Y es que, para ser el cierre de una trilogía, yo me esperaba más, la verdad.


Vamos a ver, la película es muy buena. De nuevo la dirección de Peter Jackson es magistral, tanto en las batallas y las escenas de acción, las cuales son de lo más espectaculares, como en los momentos dramáticos y la dirección de actores.

El ritmo nunca decae, los efectos especiales y el diseño de producción cumplen a la perfección y el trabajo de los actores sigue siendo muy bueno y, además, se ve una gran mejoría en la mayoría de actores que repiten. De aquí destaco sin ninguna duda a Richard Armitage, quién se ha superado claramente en su papel de Thorin y ha sabido llevar muy bien al personaje en su descenso a la locura. Sobre las nuevas incorporaciones –que no son muchas –, destaco sin ninguna duda a Billy Connolly, quién está realmente sensacional como Dáin Píes de Hierro.

La película está muy bien. Como ya he dicho antes, he disfrutado mucho viéndola y tengo ganas de verla de nuevo. Sin embargo, le falta algo muy necesario para haber cerrado esta trilogía con broche de oro. Le falta ÉPICA.

Sinceramente, no he visto épica en ningún momento de la película. Las batallas son espectaculares y de lo más impresionantes y brutales, pero no he visto que desprendan épica en ningún momento. Tampoco he visto épica en los momentos importantes, como la muerte de Smaug, el enfrentamiento del Concilio Blanco contra Sauron o la pelea final entre Thorin y Azog. Todos esos momentos están muy bien, no me malinterpretéis, son brutales y están de lo más logrados, pero carecen de épica; o, al menos, yo no sé la veo.

La épica en esta película brilla por su ausencia. Esa misma épica que poseía la anterior trilogía; especialmente, El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey (2003), la cual desprendía épica en cada momento. Yo no esperaba que esta película estuviera a la altura de El Retorno del Rey, pero si esperaba que, al menos, se le acercara un poco. Como ya he dicho, Peter Jackson ha hecho un gran trabajo, pero en lo que a épica se refiere, ha estado muy, pero que muy, descafeninado.

Puede que en esta nueva trilogía prime más la acción y el espectáculo por encima de la épica pero, aún así, las dos anteriores películas tenían sus momentos épicos. Pero aquí nada. Ni tan siquiera he visto épica en los momentos más brutales, como las muertes que se producen al final, las cuales no revelaré por los que no hayan visto aún la película y no se hayan leído el libro –que, por desgracia, los hay –.


Desde luego, no sé que le habrá pasado a Peter Jackson en esta película, porque las dos anteriores si me causaron mucha satisfacción. Quizá sea verdad que ha sido un error el dividir la saga en tres películas cuando el material no daba para tanto.

Sin embargo, esa es otra. Porque, a diferencia de las dos primeras, aquí no hay ninguna sensación de estiramiento; está estirada la historia, no os equivoquéis, pero aquí no da esa sensación. Además, para mí le faltan cosas.

Por ejemplo, la escena de Smaug y la destrucción de la Ciudad del Lago, aunque es un momento excelente y de lo más brutal, se me ha hecho demasiado corta. Para mí, debería haber sido una escena más densa que aprovechara mejor a un excelente villano como Smaug. Porque, después de los grandes momentos que nos dio en la anterior entrega, yo tenía muchas ganas de verlo más y me encuentro con que lo desaprovechan mucho.

Luego está el asunto de Sauron y el Concilio Blanco. La cosa, tal y como queda, está bien. Sin embargo, no hubiera estado de más que Jackson hubiera metido una escena en la que viéramos como se termina de forjar la alianza entre Sauron y Saruman. Pero, bueno, esto es solo a gusto propio. Además, conociendo a Jackson, seguro que tiene una escena como esa guardada para alguna versión extendida.

Bueno, vamos resumiendo ya.

La película es muy buena. Como ya he dicho, me ha gustado mucho y he disfrutado mucho viéndola. Pero, para mí ha sido la más floja de los tres. Si tengo que poner las tres películas en una escala sobre cual me gusta más y cual menos, sin duda, el primer puesto lo ocuparía La Desolación de Smaug, el segundo puesto lo ocuparía Un Viaje Inesperado, y el tercer lugar lo ocuparía esta;una escala muy diferente a la de El Señor de los Anillos, donde el puesto lo ocuparía El Retorno del Rey, el segundo puesto lo ocuparía La Comunidad del Anillo y el tercer puesto lo ocuparía Las Dos Torres.


Y es que, como ya he dicho antes, la película, aunque esté muy bien, para ser un final de trilogía no ha logrado estar a la altura. Y todo por esa falta de épica que se hace notar en todo momento.

Una pena. Pero, aún así, la película es muy buena y, desde luego, la recomiendo.