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14 de diciembre de 2024

EL SEÑOR DE LOS ANILLOS: LA GUERRA DE LOS ROHIRRIM (2024)

 


ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún, que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todas formas, lo hará bajo su total responsabilidad.









Ya he visto la nueva película de animación basada en el mundo creado por J. R. R. Tolkien. Película que debía haberse estrenado ayer en España, al igual que en EEUU, pero su estreno se adelantó aquí al pasado 5 de diciembre.

Lamentablemente, y aunque esta era una de mis películas más esperadas de este año, no pude verla la semana pasada en su estreno y he tenido que esperar una semana más para poder verla.

Pero, bueno, ya la he visto y me dispongo a dar mi opinión sobre ella.

Pero, vayamos por partes.

183 años antes de la Guerra del Anillo, en el reino de Rohan, el rey Helm Hammerhand (Brian Cox) vive felizmente con sus dos hijos, Haleth (Benjamin Wainwright), el príncipe heredero, y Hama (Yazdan Qafouri), y su hija, Hèra (Gaia Wise). Pero, su tranquila vida se ve alterada cuando recibe la visita de Freca (Shaun Dooley), señor de la frontera oeste, un hombre muy rico y poderoso que ambiciona hacerse con el trono a través de su hijo, Wulf (Luca Pasqualino), mediante el matrimonio de este con Hèra. El rey se opone tajantemente a este matrimonio, algo que Freca se toma como una ofensa y no duda en mencionar delante de todo el mundo unos rumores que afirman que Helm pretende casar a su hija con un príncipe de Gondor. La discusión entre Helm y Freca llega a las manos y el rey termina matando a Freca de un puñetazo. Después, destierra a Wulf, quién jura vengarse.

Cuatro años después, Wulf regresa a Rohan al frente de los Dunlendings, los hombres salvajes de las tierras dunas, a los que Wulf ha unificado en un ejército. Desoyendo los consejos de Hèra y de Fréaláf (Laurence Ubong Williams), su sobrino, Helm decide no pedir ayuda a Gondor y enfrentarse en persona contra Wulf. Pero, este cuenta también con la ayuda de mercenarios del sur, haciendo su ejército más grande. Además, Helm es traicionado por uno de sus señores y no recibe los refuerzos que le habían prometido. Esto lleva a que sea derrotado y la ciudad de Edoras es tomada e incendiada por Wulf, quién también asesina a Haleth y a Hama. Helm, herido, y Hèra se refugian junto a los supervivientes en la fortaleza de Cuernavilla, lugar que en el futuro será conocido como el Abismo de Helm, donde soportarán un duro asedio.




Peter Jackson, director de las trilogías en acción real de El Señor de los Anillos y El Hobbit, es productor ejecutivo de esta película junto a su esposa y socia, Fran Walsh, mientras que Philippa Boyens, quién co-escribió las mencionadas trilogías junto a Jackson y Walsh, ejerce como productora de este film, donde su hija, Phoebe Gittins, es una de los responsables del guion.

Por su parte, el encargado de dirigir el film ha sido Kenji Kamiyama, quién trabajó en la animación de la mítica Akira (Katsuhiro Ôtomo, 1988) y, como director, ha trabajado en series como Ghost in the Shell: Stand Alone Complex o Blade Runner: Black Lotus, además de dirigir junto a Motonobu Hori la película Ancien y el Mundo Mágico (2017).

Sobre como le está yendo en la taquilla, todavía es pronto, ya que aún no se ha estrenado en EEUU y solo se ha estrenado en España y unos cuantos países. Aún así, lleva ya recaudados 2 millones de dólares.

En cuanto a la reacción de la crítica, no está siendo negativa, pero si muy tibia. En cambio, la reacción del público está siendo mejor.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Tenía muchas ganas de ver esta película por dos cosas. Una era por lo mucho que me gusta la obra de Tolkien y las películas de la trilogía de Peter Jackson. La otra es porque tenía ganas de ver algo decente relacionado con El Señor de los Anillos después del desastre de la serie Los Anillos de Poder -la pienso llamar solo así porque me niego a llamar a eso El Señor de los Anillos -.

La primera temporada de esa serie de Amazon ya dejaba bastante que desear, pero tenía cosas buenas que la hacían aceptable. Pero, la segunda, la cual se emitió no hace mucho, ha sido un desastre de principio a fin. Por no hablar de que me gustaría que me dijeran donde se han gastado los supuesto 500 millones de dólares que dicen que ha costado, porque en la serie seguro que no.

Pero, bueno, vamos a hablar de esta película, que es lo que toca.

Desde luego, me HA ENCANTADO.

He disfrutado mucho viéndola. Por ahí hay algunos que se quejan de su larga duración, dura dos horas y cuarto, pero a mi no se me ha hecho larga y, mucho menos, aburrida. Es una película disfrutable desde que comienza hasta que termina gracias, especialmente, a un ritmo que nunca decae y a un gran sentido de la espectacularidad y la épica.

La película me ha gustado mucho, pero también debo decir que no me ha parecido una gran película. Quiero decir que está muy lejos de llegar a la altura de las películas de El Señor de los Anillos de Peter Jackson o la película de animación de Ralph Bakshi de 1978. Si se la puede equiparar a las películas de El Hobbit, a la primera y a la tercera; a la segunda ya no.

Pero, a pesar de no ser una película grandiosa, es una muy buena película, con una animación muy lograda y momentos brutales y épicos, como la escena de la muerte del rey Helm.

Pero, sobre todo, tiene un buen guion que ha sabido muy bien adaptar en una película una historia que aparece muy resumida en los apéndices de El Señor de los Anillos. Algo que les ha obligado a tener que rellenar muchos huecos. Pero, a diferencia de Los Anillos de Poder, aquí lo han hecho bien y se ha respetado más la obra de Tolkien. 




Porque el trabajo de adaptación es muy bueno. Aunque, si es cierto que se introducen cambios, al igual que en las películas de Peter Jackson. De hecho, la película está más ligada a las películas que a los libros. Incluso tenemos a Miranda Otto poniendo voz a Eowyn, quién actúa como narradora, y aparece el mismo Saruman de las películas; aunque, sin la voz de Christopher Lee, debido al fallecimiento del actor.

También tenemos en el elenco de voces a Dominic Monaghan y Billy Boyd, quienes dieron vida a Merry y a Pippin a las órdenes de Peter Jackson. Aunque, en esta película, son los que ponen voz a los dos orcos que aparecen en una escena.

Sobre los cambios que se hacen, uno de ellos es la muerte del príncipe Hama, quién en los textos moría congelado, mientras que en la película muere asesinado por Wulf antes las impotentes miradas de Helm y Hèra. Otro cambio es la razón de que Gondor no acudiera en ayuda de Rohan, ya que en la película se debe a que Helm se niega a pedirles ayuda, cuando en los textos se debe a que Gondor también estaba siendo atacado en esos momentos. Y luego está la presencia de los Olifantes, llevados por los mercenarios de Harad. En los textos se dice que los mercenarios llegaron allí en barco, por lo que no podrían haber llevado Olifantes, ya que estos son demasiado grandes para llevarlos en barco. En la película se da a entender que los mercenarios y los Olifantes ya llevaban algún tiempo merodeando por la zona, por lo que lo más seguro es que llegaran por tierra.

Pero, de todos los cambios, el que más polémica a generado ha sido, sin duda, el de su protagonista, la princesa Hèra.

Ya desde mucho antes de que se estrenara la película, cuando salieron las primeras imágenes y el primer tráiler, los cuales mostraban a Hèra como una princesa guerrera y que iba a tener bastante protagonismo, la película empezó a recibir críticas desde distintos sectores. 

Unos de esos sectores son esos tipos -por llamarlos de alguna manera -que viven en cavernas con Wifi y para los que ver a una mujer portando una espada, una pistola o un sable láser en lugar de una fregona hace que se suban por las paredes y luego vomiten toda su bilis en la red. A ese sector del público mejor ignorarlo; que se queden en sus cuevas a ver si descubren el fuego o algo.

Yo me centro más en los lectores de Tolkien o los que, como yo, están hasta las narices del wokismo, el cual nos está dando en los últimos años unas heroínas de acción que son para tirarlas a la basura. Y un buen ejemplo es Los Anillos de Poder, con esa Galadriel con cara de estreñida que hace que te den ganas de que la decapiten cada vez que aparece en pantalla. Para mi la verdadera heroína de esa serie era Bronwyn (Nazanin Boniad); una heroína dentro y fuera de la pantalla, por cierto, ya que la actriz que la interpretaba es una activista que lucha contra el régimen de Irán que asesina a mujeres por no llevar la cabeza cubierta.




Sobre los lectores de Tolkien, muchos expresaron su descontento con esta decisión, no por machismo ni demás tonterías, sino porque se le había dado protagonismo a un personaje que en los textos era nombrada de refilón y ni tan siquiera tenía nombre, ya que lo de Hèra es invento de la película. Además, esto desplazaba al que para ellos es el verdadero protagonista, Fréaláf, quién en los textos es quién derrota a Wulf y reconquista Rohan, convirtiéndose en el nuevo rey y dando comienzo a un nuevo linaje.

Este enfado si es comprensible. No obstante, una vez viendo la película, este cambio tampoco afecta mucho a la historia. La mayoría de los hechos transcurren de la misma forma y, aunque Fréaláf pierda protagonismo frente a Hèra, al final forma parte de la derrota de Wulf y la reconquista de Rohan y se convierte en rey; no vemos a Hèra sentándose en el trono de Rohan, que era lo que muchos temían.

Además, en los textos nunca se conoce el destino de Hèra. Muchos dan por hecho que murió, al igual que su padre y sus hermanos, pero lo cierto es que su destino es un misterio, por lo que los guionistas han tenido más libertad para desarrollarla.

A mi, desde luego, me ha gustado mucho Hèra y ya es una de mis heroínas favoritas. Por no hablar de que la da mil vueltas a la Galadriel con cada de estreñida vomitada por Amazon.

Bueno, vamos resumiendo ya.

El Señor de los Anillos: La Guerra de los Rohirrim es una muy buena película que, aunque lejos de la maestría de la trilogía de Peter Jackson, se disfruta mucho desde que empieza hasta que termina y deja con ganas de querer verla más veces.

Además, este puede ser un buen punto de arranque para más películas de animación que recreen otras historias ambientadas en el mundo de Tolkien. A ver si la taquilla responde positivamente.







7 de agosto de 2012

BRAVE (INDOMABLE) (2012)








Después de su fallida experiencia en el cine de acción real con John Carter, el estudio Pixar regresa con lo que mejor se le da, el cine de animación, con Brave –que en España lleva el subtítulo de Indomable –, una película original, aunque inspirada en las leyendas populares que dieron píe a los famosos cuentos de hadas de los Hermanos Grimm.

La película se estrenó en EEUU el pasado 22 de junio, pero a España no llega hasta el próximo 10 de agosto. Claro, que yo no quise esperar tanto y me las arreglé para verla en V. O. a principios de julio. No obstante, cosas como el Comic-Con de San Diego y el estreno de The Dark Knight Rises hicieron que olvidara dar mi opinión sobre la película en este blog.

No obstante, recientemente, he podido verla de nuevo –y con mejor calidad, debo decir –, y, aunque tengo pensado verla en el cine cuando la estrenen aquí, pienso que ya es hora de que diga lo que me ha parecido.

La película cuenta la historia de Mérida (voz de Kelly MacDonald), una princesa nórdica guerrera, rebelde e impetuosa, muy hábil con el manejo del arco, hija del Rey Fergus (voz de Billy Connolly) y la Reina Elinor (voz de Emma Thompson). Cuando sus padres, siguiendo la tradición del reino, concertan un duelo entre los primogénitos de los señores mas importantes de Escocia para que el ganador consiga su mano, ella, dispuesta a forjar su propio destino, se revela y participa en el torneo, siendo ella la ganadora. Esto provoca el caos en el reino y la ira de su madre, con quién tiene una fuerte discusión tras la cual Mérida se escapa. En el camino se topa con una extraña anciana (voz de Julie Walters) que resulta ser una bruja. Mérida cree encontrar en ella la solución y le pide un hechizo con que poder cambiar a su madre para que la deje tener su propio destino. La mujer acepta, pero el hechizo traerá consigo peligrosas consecuencias.

Brenda Chapman (El Príncipe de Egipto) fue quién ideó el argumento de este film y quién lo iba a dirigir. No obstante, desacuerdos con el estudio hicieron que abandonara la producción y fuera sustituida por Mark Andrews. Aún así, ha permanecido en los créditos como co-directora, co-guionista y autora del argumento.

Con un presupuesto de 185 millones de dólares, la película ha conseguido recaudar 223 millones solo en EEUU y 118 millones mas en el resto del mundo, haciendo un total de 341 millones de dólares. La película ha sido un éxito, aunque bastante por debajo de lo esperado en comparación a las cifras a las que el estudio nos tiene acostumbrados.

Debo decir que la película me decepcionó un poco cuando la vi por primera vez, ya que esperaba otra cosa, como algo con mas acción, digamos. Además, Pixar se ha sumado también a todo esto de los trailers engañosos; lo digo por ese teaser trailer donde veíamos a la protagonista viéndoselas cara a cara con un oso y que no aparece en la película.

Claro, que la cosa ha mejorado con el segundo visionado y la película me ha gustado mas. Aunque, aún así pienso que la idea de la película era diferente al resultado final. Creo que Brenda Chapman tenía otra historia pensada y hubiera sido interesante verla. Aún así, el resultado es bastante bueno.

Tecnicamente, no entraré en detalles sobre como es la animación, ya que, en el caso de Pixar, la animación es siempre de principal calidad y en esta película nos lo vuelven a demostrar con creces. Todo acompañado por un espectacular diseño de producción. El diseño de los personajes está muy bien. De nuevo vuelven a demostrar que no hace falta darles un aspecto realista para que parezcan mas humanos y que con un aspecto mas de dibujos animados resultan mas creíbles.

A nivel de guión, la película también está muy acertada, aunque comienza a desinflarse un poco en la segunda mitad. Afortunadamente, la cosa mejora con el impresionante climax. Lo mejor de la película es, sin duda, su protagonista, que es de lo mas carísmatica, y la relación que esta tiene con su madre, verdadero eje central de la historia.

Las escenas de acción, aunque pocas, están muy logradas y los momentos cómicos, la mayoría de ellos a cargo de los tres hermanos de la protagonista, no están mal.

Resumiendo.

La película no ha sido lo que me esperaba, pero sus resultados son muy satisfactorios. Una buena película muy digna de los demás trabajos de Pixar, que vuelve a demostrar que, dentro del cine de animación digital, son los mejores y que casi nadie puede hacerles sombra; tan solo la saga Shrek se ha atrevido a pasarles por encima.

Desde luego, si hacen una secuela yo no me la pierdo.





22 de noviembre de 2011

LAS AVENTURAS DE TINTíN: EL SECRETO DEL UNICORNIO (2011)














Ya he visto la última –de momento –versión cinematográfica del famoso personaje de cómic creado por el belga Georges Remi, mas conocido como Hergé, en 1929 y que es todo un icono del cómic europeo; película que ha sido realizada por dos grandes genios del cine actual: Steven Spielberg y Peter Jackson.

El film ha sido realizado enteramente en animación CGI mediante la cada vez mas popular técnica de Motion Capture, consistente en animar personajes digitales a partir de los movimientos capturados por computadora de actores reales. Algo en lo que Jackson y su compañía de efectos especiales, WETA, son unos grandes expertos, ofreciéndonos maravillas como el Gollum de El Señor de los Anillos, los Na´vi de Avatar o los simios de la reciente El Origen del Planeta de los Simios.

La película adapta tres historietas del cómic de Tintín: El Secreto del Unicornio, El tesoro de Rackham el Rojo y
El Cangrejo de las Pinzas de Oro.


La historia comienza cuando Tintín (Jamie Bell) adquiere en un mercadillo una maqueta de barco que, poco después, un misterioso individuo, Ivanovitch Sakharine (Daniel Craig), trata de comprársela a cualquier precio. Tintín se niega a venderla y la lleva a su casa. Poco después, investiga sobre la maqueta y descubre que esta es una reproducción de El Unicornio, un barco que en el siglo XVII se hundió portando un gran tesoro. Tras regresar a su casa, descubre que le han robado la maqueta e, inmediatamente, sospecha de Sakharine. Afortunadamente, Milú, su fiel perro, le descubre que los ladrones no han podido llevarse un pequeño pergamino que ocultaba la maqueta.

Prosiguiendo su investigación, Tintín es secuestrado por los hombres de Sakharine y llevado hasta el Karaboudjan, un barco del que se ha apropiado. Este quiere el pergamino, pero este le fue robado a Tintín poco antes por un carterista al que persiguen los detectives Hernández (Simon Pegg) y Fernández (Nick Frost). Una vez le dejan solo, Tintín no tarda en escaparse con la ayuda de Milú y, en su huida, se topa con Haddock (Andy Serkis), el capitán del barco, quién se encuentra prisionero de Sakharine. Ambos logran huir del barco, pero son perseguidos por Sakharine, quién está muy interesado en capturar a Haddock con vida. Tintín no tarda en descubrir que Haddock es descendiente de Sir Francis Haddock, el capitán que comandó El Unicornio y que guarda la clave para encontrar el tesoro.

La relación de Tintín con el cine no es algo nuevo.

La primera adaptación cinematográfica fue en la película Tintín: El Cangrejo de las Pinzas de Oro (Claude Missone, 1947), un film de animación de producción belga realizado con marionetas animadas con stop-motion. A esta siguieron dos películas con personajes reales, El Secreto del Toisón de Oro (Jean-Jacques Vierne, 1961) y El Misterio de las Naranjas Azules (Philippe Condroyer, 1964) –esta última rodada en España con co-producción española –y varias películas de animación tradicional; sin contar también series de Tv e, incluso, obras de teatro.

Spielberg tuvo su primer contacto con Tintín tras el estreno de En Busca del Arca Perdida (1981), cuando un rotativo francés dijo que la primera película de Indiana Jones tenía muchas similitudes con los cómics de Tintín. Spielberg entró, entonces, en contacto con la obra de Hergé y quedó maravillado, llegándose a reunir con el autor para proponerle llevar su obra al cine. Hergé, que no quedó muy contento con las anteriores adaptaciones, quedó entusiasmado con la idea. Aunque no llegaría a verlo, ya que falleció en 1983, siendo su esposa la que cerró el trato con Spielberg poco después.


Spielberg, entonces, puso a Melissa Mathison, guionista de E.T. El Extraterrestre (1982), a trabajar en el guión de la futura película. Pero esta no llegó a arrancar y, poco a poco, Spielberg fue perdiendo interés. Después, los derechos fueron recuperados por la Fundación Hergé y, en los años siguientes, varios directores mostraron su interés en adaptar a Tintín; entre ellos, el gran Jean-Jacques Annaud. Sin embargo, ningún proyecto logró salir adelante.

Fue en 2001, tras el exitoso estreno de Shrek, cuando Spielberg volvió a interesarse en Tintín, esta vez para adaptarlo en una película realizada en animación digital. Un año después, volvió a hacerse con los derechos y puso en marcha el proyecto. Pero este tampoco terminaba de arrancar hasta que, a mediados de la década, Peter Jackson, que también llevaba años queriendo adaptar a Tintín, se cruzó en su camino y los dos decidieron sacar adelante el proyecto conjuntamente.

Y así, de esa colaboración surgió el film que ahora nos ocupa. Película producida por Jackson y Spielberg, quién también se ha hecho cargo de la dirección. Cabe decir que este es el comienzo de una trilogía cuya tercera entrega ya está en marcha en vista del enorme éxito que la película está teniendo en Europa –a día de hoy lleva recaudados 187 millones de dólares, siendo su presupuesto de 135 millones –antes de su desembarco en EEUU, donde el personaje es mucho menos conocido, a mediados de diciembre.

Bueno, empecemos ya.

Tintín no está entre mis personajes de cómic favoritos, pero si he leído sus historias y conozco bien al personaje y su entorno. Así que me puedo defender bien para decir que, como adaptación, la película es bastante buena. Se mantiene fiel a los cómics y, además, fusiona muy bien las tres historias que adapta gracias a un guión bastante eficaz.



Luego está el aspecto visual y técnico, donde la película aprueba con matrícula. El trabajo que hace WETA –que ya se ha apuntado este año un buen tanto con la estupenda revisión de El Planeta de los Simios –es de nuevo para quitarse el sombrero, con una animación excelente y unos personajes digitales de lo mas logrados y reales a los que ayudan mucho la interpretación de los actores que les dan vida, como Jamie Bell como Tintín, Andy Serkis como Haddock o Daniel Craig como Sakharine.

Como film de animación y adaptación de Las Aventuras de Tintín, la película es muy, pero que muy, buena. Sin embargo, hay algo en ella que no termina de convencerme del todo.

La película es buena y me ha gustado, pero hay algo en ella que no termina de convencerme. Y creo que se lo que es.

La dirección de Spielberg.

Ya he dicho varias veces que, ultimamente, Spielberg, uno de mis directores mas admirados, me gusta mas como productor que como director. No es que el tipo haya empezado a dirigir mal. Por el contrario, sigue digiriendo muy bien y, de hecho, la dirección de esta película es genial. El problema es que, en los últimos años ha perdido ese toque personal que tanto le caracteriza en sus películas y que le diferencia de los demás cineastas.

Os voy a poner un ejemplo.

Hace años, cuando todavía no había visto El Imperio del Sol (1987) regresaba una noche a mi casa y encendí la Tv. En esos momentos estaban emitiendo esa película en no se que canal y yo, en esos momentos, desconocía por completo de que película se trataba, ya que no sabía la programación de esa noche, en el teleprograma no ponía nada –tan solo lo de “película a determinar” –y aquel televisor era tan viejo que no tenía txt. Sin embargo, me bastó ver solo unos segundos de esa película para saber que se trataba de una película de Spielberg. No sabía que película era, pero si sabía que la había dirigido el Rey Midas del cine porque su toque personal estaba por todas partes en cada uno de los forogramas; ese toque que puede apreciarse fácilmente en todas las películas que ha realizado en los años 70, los años 80 y los años 90. Pero que, a partir de A.I. Inteligencia Artificial (2001), parece que ha perdido por completo.



Sus películas siguen siendo muy buenas y Spielberg sigue dirigiendo muy bien. Pero ya no logro identificarle en ninguna de sus películas. Es mas, parece que en cada una de ellas se deja influenciar mas por el estilo de otros directores; como aquí, donde se ven muchos planos y movimientos de cámara mas propios de Jackson. Ni tan siquiera la reciente entrega de su famoso arqueólogo, Indiana Jones y El Reino de la Calavera de Cristal (2008), me trajo de vuelta, ni tan siquiera un poco, al Spielberg de siempre; y eso que a mi la película no me llegó a desagradar tanto como a la mayoría de los fans.

Y esa es lo que pasa con esta película, donde tampoco puedo ver a Spielberg por ningún lado. Y ese es el problema, porque si se hubiera limitado solo ha producir, pues no habría problema. Pero es que también dirige, y vuelve a hacerlo sin su toque personal; el cual dudo si lo recuperará algún día.

Por eso, aunque Las Aventuras de Tintín: El Secreto del Unicornio es buena, está muy lograda y, sobre todo, deja con ganas de mas –ya la he visto dos veces –, como película de Spielberg flojea bastante. Por eso, a pesar de sus logros, no puedo incluirla en el Rincón de las Muy Buenas.



Eso si, es una película totalmente recomendable. Tanto para los fans de Tintín como para los que nunca han leído una historia suya en su vida.

Para acabar, quiero recalcar que la película está llena de guiños a las historias de Tintín. De todos, me quedo con el del alchool que, ante la falta de gravedad, adquiere una forma parecida a la de una pompa de jabón y sale volando. Tengo solo vagos recuerdos, pero esa escena aparecía es una de las primeras historietas de Tintín que leí y de eso es lo que mas me acuerdo.