Mostrando entradas con la etiqueta Steven Spielberg. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Steven Spielberg. Mostrar todas las entradas

8 de julio de 2025

JURASSIC WORLD REBIRTH (2025)

 

ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todas formas, lo hará bajo su total responsabilidad.

















Jurassic World Rebirth -Jurassic World: El Renacer para los españoles -era, sin duda, una de mis películas más esperadas de este año. 

La película se estrenó el pasado miércoles, 2 de julio, y yo fui a verla ese mismo día. No obstante, no he tenido tiempo de escribir la review hasta ahora, periodo de tiempo en el que he podido ver la película una segunda vez.

Así es, escribo esta review después de haber visto la película dos veces. Y, la verdad, es lo mejor, porque con un segundo visionado se ven mejor las cosas.

Pero, vayamos por partes.

La historia comienza en 2010, cinco años antes de incidente en el Jurassic World. InGen posee unas instalaciones secretas en la isla de Saint-Hubert, situada en el océano Atlántico, muy lejos de Isla Nublar, donde realizan experimentos secretos donde tratan de crear nuevas especies de dinosaurios a base de mezclar especies que crean híbridos mutantes. Uno de estos especímenes, el D-Rex, creado a partir de un T-Rex, logra escapar de su contención y causa estragos en el laboratorio.

17 años después, los dinosaurios que escaparon de Isla Nublar y de Lockwood State y se esparcieron por la Tierra han muerto en su mayoría al no poder adaptarse al clima de la época actual, los pocos supervivientes han logrado sobrevivir en zonas aisladas cerca del Ecuador. En medio de esto, Martin Krebs (Rupert Friend), representante de una empresa farmacéutica, contrata los servicios de Zora Bennett (Scarlett Johansson), una ex-militar experta en operaciones encubiertas convertida en mercenaria. Su misión consiste en liderar un equipo que vaya a la isla de Saint-Hubert para conseguir tres muestras de ADN de tres dinosaurios específicos con los que poder crear un medicamento revolucionario. Para ello, contarán con la ayuda del Dr. Henry Loomis (Jonathan Bailey), un paleontólogo atormentado por el poco interés que la gente empieza a mostrar por los dinosaurios, y Duncan Kincaid (Mahershala Ali), otro mercenario que ya ha trabajado con Zora en el pasado. El equipo se embarca rumbo a la isla pero, durante el camino, se topan con una familia cuya embarcación ha sido atacada.

Jurassic World Rebirth nos llega después de que Jurassic World: Dominion (Colin Trevorrow, 2022) cerrase la trilogía que Trevorrow comenzó con Jurassic World (2015) y luego continuó con Jurassic World: Fallen Kingdom (J.A. Bayona, 2018), donde se llevó la saga a otro nivel dejando a los dinosaurios libres por la Tierra e introduciendo la clonación humana.

Desgraciadamente, todo esto fue echado a perder en la mencionada Jurassic World: Dominion, película muy decepcionante que, no solo no supo aprovechar las cosas buenas que le dejó su predecesora, también supuso un tremendo paso atrás que echó bastante a perder los logros que se habían conseguido con esa trilogía.

Después de esto, la saga parecía estar muerta hasta que, a principios de 2024, nos sorprendieron anunciando oficialmente esta película, un proyecto en el que Steven Spielberg se puso a trabajar nada más terminar Dominion y para el que trajo de vuelta a David Koepp, guionista de la película original, Parque Jurásico (1993), y de su primera secuela, El Mundo Perdido: Jurassic Park (1997), ambas dirigidas por Spielberg, quién luego sería productor ejecutivo en las demás entregas de la saga, como lo es también en esta película que nos ocupa.




Para dirigir esta nueva película, no lo tuvieron fácil a la hora de encontrar un director, ya que el proyecto estaba muy avanzado tras una pre-producción muy rápida y su estreno estaba fijado para principios de julio de 2025, lo cual no dejaba mucho margen para maniobrar. El primer director que sonó, David Leitch, co-director de John Wick (Chad Stahelski, 2014) y director de películas como Deadpool 2 (2018), Bullet Train (2022) o El Especialista (2024), rechazó el proyecto por estas razones.

Afortunadamente, lograron fichar a Gareth Edwards, director de Monsters (2010), Godzilla (2014), Rogue One (2016) y The Creator (2023), un director de gran talento que, además, es un gran admirador de Parque Jurásico. Edwards no es un director que acepta cualquier proyecto que le ponen por delante y, además, según confesó no hace mucho, estuvo cerca de rechazar la película porque quería descansar. Pero, como ya he dicho antes, es un gran admirador de Parque Jurásico y eso le llevó a aceptar.

Y no es el único gran admirador de Parque Jurásico que eligieron para la película, ya que para el papel principal eligieron a Scarlett Johansson, quién también es una gran admiradora de la película original y, para ella, estar en este film es un sueño hecho realidad. Es tal su devoción por la película de 1993 que, cuando el rodaje de Black Widow (Cate Shortland, 2021) coincidió con el rodaje de Jurassic World: Dominion en los estudios Pinewood de Londres, intentó que la contrataran en la película de los dinosaurios, incluso, para servir cafés en el set de rodaje.

Según ella, llegó a encontrarse una vez con Spielberg y le pidió desesperadamente un papel en la franquicia, incluso no le importaba si su personaje moría en los primeros minutos de película. Luego, según dijo Edwards, durante la elección del casting de la película, Spielberg llegó a decir que le dieran un papel a ella porque sino le mataba.

Todo esto de broma, ojo, dejo esto claro porque hoy en día mucha gente se toma en serio cualquier cosa que lee en la red.

Volviendo a la película, esta se terminó sin problemas y, tras una gran campaña en la que Scarlett y sus compañeros de reparto han promocionado la película en distintas ciudades del mundo, se ha estrenado finalmente en EEUU, España y gran parte del mundo el pasado 2 de julio.

Sobre como le está yendo, pues desde luego, en taquilla no le está yendo nada más. En sus primeros cinco días, la película recaudó 147 millones de dólares en EEUU, siendo el tercer mejor estreno durante el puente del 4 de julio, solo superada por Transformers: El Lado Oscuro de la Luna (Michael Bay, 2011) (157 millones) y Spiderman 2 (Sam Raimi, 2004) (152 millones). En el resto del mundo recaudó 171 millones, haciendo un total de 318 millones de dólares.

Y eso que muchos vaticinaban un fracaso, ya que, por le contrario, la crítica no ha sido muy amable con el film y la opinión del público está muy dividida.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Ya he dejado claro muchas veces que Parque Jurásico es una película muy especial para mi, ya que es la película que despertó mi pasión por el cine. Así que imaginaos lo feliz que me hizo saber que mi amada Scarlett Johansson es también una fanática de esa película -hasta puede que más que yo -.

Ella deseaba con todas sus ansias formar parte de una de las películas de la saga jurásica y, desde luego, yo deseaba verla formando parte tanto como ella. Así que esta película es un sueño hecho realidad para mi tanto como lo es para ella.

Por eso, en una opinión totalmente PERSONAL, yo esta película la voy a adorar independientemente de sus resultados. Una película que une Jurassic Park con Scarlett Johansson tiene mi total bendición.

Eso, como ya he dicho, es mi opinión totalmente PERSONAL. 




Ahora, vamos con una más objetiva y, sobre todo, sincera porque lo cierto es que la película me ha gustado, aunque también debo decir que me esperaba más de ella, por lo que no puedo decir que haya satisfecho del todo mis expectativas.

Pero, a pesar de ello, la película me ha gustado y he disfrutado mucho viéndola. Desde luego, la enorme decepción que me llevé hace tres años con Jurassic World: Dominion, no me la he llevado con esta película, que es mil veces mejor que aquella.

La mayoría de las malas críticas que ha recibido dicen lo mismo, que su historia y su guion son muy simples y que no aporta nada a la saga ¿Y sabéis que? Tienen razón.

Pese al regreso de David Koepp, no se puede decir que la película tenga un guion brillante, además de que la historia es simple, los personajes estás bastante estereotipados y hay un montón de clichés. Y, desde luego, no aporta nada a la saga ni al cine de dinosaurios.

Sin embargo, digo lo mismo que dije con Sinners, película a la que este film me recordó mucho.

Además de que su historia era prácticamente un remake de Abierto hasta el Amanecer, Sinners no aportaba nada al cine de vampiros y también estaba llena de clichés y personajes estereotipados. Sin embargo, tenía detrás a Ryan Coogler, un director con mucho talento que supo aprovechar bien el material que tenía en sus manos, por muy pobre que fuera, y nos ha dado la que es para mi una de las mejores películas del año.

Pues lo mismo ocurre con esta película. 

Desde luego, estuvieron de lo más acertados eligiendo como director a Gareth Edwards, un director que también tiene mucho talento y que, además, siente una gran pasión por Jurassic Park, otro punto muy a favor.

Y así, Edwards ha sabido aprovechar al máximo el material que tenía entre manos por muy pobre que este fuera y nos ha dado una película muy buena que, como he mencionado antes, se disfruta mucho desde que empieza hasta que termina. No tarda en arrancar y su ritmo nunca decae, haciendo que las dos horas y cuarto que dura se pasen volando.

Luego, visualmente, la película es alucinante y las escenas de acción son de las mejores que se han visto en toda la saga. Escenas como la del Mosasaurus, la persecución del T-Rex en el río, el momento de los Mutadoms o el climax con el D-Rex son de lo más brutales y espectaculares. Creía que Universal la había cagado mostrando demasiado material en las promociones, pero ver estas escenas enteras en una pantalla grande de cine no es lo mismo que verlas sesgadas en la pantalla de un ordenador o un móvil.

(Eso si, eso no quiere decir que los estudios deban excederse en mostrar material de las películas en las promociones, un problema muy grande en el Hollywood de hoy)

Aunque, no todo son escenas de acción o momentos terroríficos, que también están muy logrados. Edwards también nos muestra algunos momentos de lo más emotivos. El mejor de ellos, sin duda, es la escena de los Titanosaurus, un momento que llega a emocionar de verdad y que, aunque no llega a estar del todo a su altura, recuerda mucho al gran momento de la película original cuando Alan Grant ve al Brachiosaurus por primera vez.

Por cierto, los dinosaurios de esta película son sensacionales y están muy bien hechos. Hasta ahora, ninguna de las secuelas había logrado reproducir unos dinosaurios tan reales como los de la primera película y esta película no es una excepción, sin embargo, aunque estos dinosaurios no llegan a la perfección de aquellos, si son los que más se le acercan.

Pero, no todo ha sido bueno en esta película que, como ya he mencionado antes, no me ha satisfecho del todo. Y es que ha habido también cosas que no me han gustado de la película. 

Una de ellas ha sido la subtrama de la familia, la cual para mi sobra por completo en esta película, ya que lastra mucho la historia. Para mi, la película hubiera estado mejor si solo hubiera estado el equipo protagonista; incluso la escena del T-Rex la podrían haber hecho con ellos.

Luego está que todo el tema de la isla, las instalaciones de InGen y los dinosaurios mutantes está tratando de una forma muy superficial, sin profundizar mucho en eso. Como ya he dicho, el talento de Edwards solventa muy bien todo esto, pero espero que, si al final hay más secuelas, esto le arreglen.




Aunque, lo que menos me ha gustado del todo es el trato que se le han dado a los Velociraptors. Vale que los Mutadoms molan mucho y sean una de las novedades de este film, pero después del T-Rex los Velociraptors son las grandes estrellas de esta saga y, por lo menos, merecían haber tenido una escena para lucirse, como si la tiene el T-Rex. Aquí solo los vemos en un plano y a penas los vemos bien, ya que es un plano nocturno y, además, se les ve de fondo muy desenfocados.

Y es algo que me jode porque, por lo visto en el merchandising, estos Velociraptors tienen un diseño sensacional y, además, muy aterrador que ha quedado completamente desaprovechado. Espero que, si es verdad que hay una versión extendida de la película, se le haga justicia a estos bichos.

Además, en la escena en la que salen, hubiera aplaudido con las orejas el que se hubieran comido al novio de la chica, el peor personaje del film porque es un completo gilipollas y, por mucho que quieren hacerlo pasar por héroe salvando a la chica en plan Los Vigilantes de la Playa, sigue siendo un gilipollas.

Esto me lleva al tema del reparto, el cual también ha hecho lo suyo en este film. Porque, como he mencionado antes, los personajes de la película están bastante estereotipados, pero esto es algo que también se ha sabido solventar gracias, esta vez, al talento de sus protagonistas, que han sabido dar vida y, sobre todo, personalidad, a estos personajes, haciendo que terminen gustando.

Y comienzo por su protagonista principal, mi amada Scarlett Johansson, que hace un excelente trabajo dando vida a Zora Bennett, un personaje que está logrando que ya no eche tanto de menos su Viuda Negra del universo Marvel.

Jonathan Bailey también está sensacional en el papel del paleontólogo Henry Loomis, sin duda, el mejor sucesor de Alan Grant de toda la saga.

Mahershala Ali también hace un gran trabajo Duncan Kincaid, además de que su gran carisma hace que simpatices mucho con su personaje y no importe mucho su milagrosa salvación en el final de la película. De todas maneras, esto es algo que hemos visto en muchas películas, incluso en esta saga -y no hablo solo de películas, acordaos de como Michael Crichton resucitaba a Ian Malcolm en la segunda novela -.

Martin Krebs es, sin duda, el personaje más estereotipado y, sobre todo, previsible; desde el momento que supe que era el representante de la empresa farmacéutica que contrata a los protagonista supe enseguida que sería una especie de Carter Burke de Aliens: El Regreso (James Cameron, 1986). Sin embargo, este es otro de los personajes que se beneficia mucho del estupendo trabajo del actor que le da vida, Rupert Friend, quién hasta logra darle bastante carisma al personaje, haciendo que te caiga mal, pero menos de lo que se esperaba.

Y, aunque la familia sea algo que sobra en este film, al menos, sus intérpretes hacen un buen trabajo, especialmente, Manuel Garcia-Rulfo, que está muy bien en el papel de padre.

Bueno, vamos resumiendo ya.

Jurassic World Rebirth es una muy buena película. Puede que no sea una maravilla a nivel de historia y de guion, pero el talento de su director hace que el resultado final sea muy bueno, aunque mejorable en algunos aspectos. 

Pese a algunas cosas que no me han gustado, he disfrutado mucho viéndola las dos veces que la he visto; más en el segundo visionado, cuando vas sin expectativas y sabes lo que te vas a encontrar. Y, desde luego, tengo ganas de verla más veces.

Desde luego, se merece el éxito que está teniendo, el cual, entre otras cosas, ha hecho que Scarlett Johansson sea la actriz más taquillera de la historia.







25 de mayo de 2023

INDIANA JONES Y EL TEMPLO MALDITO (1984)


Como hice en la anterior, aquí advierto también de que la review contiene SPOILERS. Puede que, a estas alturas, quién no haya visto la película es porque no quiere verla pero, al menos, no se la arruino a futuras generaciones.





 



Continúo el tour por las películas de la saga Indiana Jones que estoy haciendo como anticipo al estreno de la última entrega, Indiana Jones y el Dial del Destino. La cual, por cierto, ha sido recientemente presentada en Cannes y, desde luego, las primeras criticas que está recibiendo no son nada alentadoras.

Pero, bueno, cuando la vea ya podré opinar de ella. Ahora, de lo que opino es de las películas de la saga que ya he visto. Ya hice el análisis correspondiente a En Busca del Arca Perdida (1981) y ahora toca el de su primera secuela, Indiana Jones and the Temple of Doom (1984), conocida en España como Indiana Jones y el Templo Maldito.

Pero, vayamos por partes.

La historia comienza en Shanghai, en 1935. Indiana Jones (Harrison Ford) se encuentra en el Club Obi-Wan con Lao Che (Roy Chiao), un poderoso líder criminal, para hacer un intercambio, pero la cosa sale mal y Jones tiene que huir de la ciudad junto a Tapón (Ke Huy Quan), un niño chino amigo y colaborador suyo, y Willie Scott (Kate Capshaw), una cantante de cabaret que se ve arrastrada en la huida. Jones, Willie y Tapón logran escapar de la ciudad en avión, pero este avión resulta pertenecer a Lao Che, quién hace que los pilotos salten en paracaídas en pleno vuelo después de vaciar los depósitos de combustible, lo que hace que el avión se estrelle.

Indy, Willie y Tapón logran sobrevivir y llegan hasta la India, donde encuentran un poblado donde los habitantes les piden ayuda, ya que les fue robada su piedra sagrada y, además, los niños fueron raptados y llevados al palacio de Pankot. Jones cree que la piedra que les robaron es una de las piedras de Sankara y acepta ayudarles. Al llegar al palacio son bien recibidos por su joven maharajá, quién les permite pasar la noche en el palacio. Pero, tras sufrir un intento de asesinato, Indy descubre que bajo el palacio se está alzando de nuevo el culto Thuggee, una sanguinaria secta que se creía extinguida.

Recuerdo que ya hablé largo y tendido de como fue la gestación de esta y las otras películas, así que aquí tampoco me enrollaré.

Tan solo decir que Steven Spielberg, George Lucas y Harrison Ford repitieron como director, productor ejecutivo y protagonista, respectivamente. Quién no repitió fue Lawrence Kasdan en el guion. Le ofrecieron repetir, pero a Kasdan no le gustó la historia que habían elegido y tampoco le convencía el tono oscuro de esta nueva entrega.




Los encargados de reemplazarle fueron la pareja de guionistas Willard Huyck y Gloria Katz, que ya trabajaron con Lucas en la segunda película de este como director, American Graffiti (1973), y luego trabajarían en otras dos producciones de Lucas, Howard, un Nuevo Héroe (1986) -dirigida por Huyck y producida por Katz -y Asesinatos en la Radio (Mel Smith, 1994).

Precisamente, esta última película, una comedia negra ambientada en los años 30, cuando las emisoras de radio retransmitían desde grandes escenarios teatrales y montaban grandes espectáculos, fue lo que inspiró el número musical con el que arranca la película, donde Kate Capshaw se suponía que iba a cantar en inglés pero, en el último momento, se cambió por chino mandarín. Aunque esa película es de 1994, Lucas llevaba desde principios de los años 70 trabajando en el guion de la misma con Huyck y Katz.

La película fue también un gran éxito de taquilla. Puede que inferior al de su predecesora pero, aún así, recaudó 180 millones de dólares solo en EEUU y 153 millones más en el resto del mundo, haciendo un total de 333 millones de dólares; todo ello con un presupuesto de 28 millones de dólares.

Al igual que En Busca del Arca Perdida, fue también todo un fenómeno sociológico. No obstante, en la respuesta de la crítica, aquí las críticas fueron más mixtas debido, principalmente, al tono oscuro de la película. Lucas afirma que quería que esta segunda entrega fuese más oscura que la primera, de la misma manera que El Imperio Contraataca fue más oscura que La Guerra de las Galaxias.

Sin embargo, son muchos los que insinúan que esto se debió al estado de ánimo de Lucas y Spielberg por aquel entonces, ya que el primero se había divorciado de su mujer y el segundo había roto con su pareja de entonces.

Pero, bueno, vamos a lo que me parece a mi esta película.

La película me encanta, me parece una muy buena película y, sin duda, la considero la mejor de la saga después de En Busca del Arca Perdida.

Uno de sus principales aciertos es que sea más oscura que su predecesora y hasta tiene momentos gore, como la famosa escena en la que el villano Mola Ram le arranca el corazón a un tipo. Algo que creó tal controversia en su día que causó el nacimiento de la clasificación PG-13.

Aunque, no solo fue la oscuridad y el gore lo que creó controversia, uno de los momentos cómicos que es ya una escena mítica. Hablo, naturalmente, de la cena en el palacio de Pankot consistente en serpientes con sorpresa, escarabajos que se comen como si fueran mejillones rellenos, sopa de ojos y sorbetes de sesos de momo.

Esta escena fue hecha para reírse de los prejuicios occidentales ante las costumbres de otras culturas, pero en la India no lo entendieron así y lo tomaron como una burla y les prohibieron rodar en el país, teniendo que llevarse la producción a Sri Lanka.

Y, sin embargo, ahora van diciendo por ahí que en occidente vamos a terminar comiendo insectos por todo este rollo del cambio climático. Otra muestra más de lo gilipollas que se está volviendo el mundo.

Pero, bueno, volvamos con la película. Como ya he dicho, fue un acierto hacerla más oscura que la primera, pero su gran logro no radica en esto. Su gran logro es que es una secuela fiel a la película original pero, a la vez, también es muy diferente a esta. Eso es lo que deben ser las secuelas, fieles a sus predecesoras pero, a la vez, diferentes a estas, en lugar de darnos más de lo mismo una y otra vez, algo que puede funcionar al principio pero, a la larga, hace que una saga se vuelva cansina.

Lucas y Spielberg acertaron haciendo esta película diferente a la original. Desgraciadamente, no lo supieron ver en su día y consideraron lo consideraron un error. De ahí que la siguiente entrega repitiera muchas cosas de la primera. Pero, bueno, de eso ya hablaré cuando toque hablar de esa película.




Como ya he dicho antes, para mi esta película es la mejor entrega de la saga después de la primera. Puede que sea más oscura que esta, pero carece de la ambigüedad que tenía Indiana Jones en la película anterior. Aquí Jones es un héroe completo. Lo más de anti-héroe que le vemos hacer en este film es cuando, en la escena del comienzo amenaza con apuñalar a Willie Scott si no le dan el diamante; aunque, yo dudo mucho que hubiera llegado a hacerlo.

Es cierto que más adelante le vemos convertirse en villano, pero eso no es por voluntad propia, sino por esa cosa que le obligan a beber y, cuando Tapón lo libera quemándole con la antorcha, vuelve a ser el héroe que todos conocemos.

Así que aquí no tenemos a un Indiana Jones moviéndose por la delgada línea entre el bien y el mal como si tuvimos en En Busca del Arca Perdida. Y eso que esta película es un precuela, ambientada un año antes. Sin embargo, yo nunca la he visto como una precuela, la verdad. Lucas dijo que la planteó como una precuela al no contar de nuevo con los nazis como villanos, pero a mi eso me parece una completa gilipollez.

Lo único que nos indica que la película es una precuela es cuando, al comienzo, nos ponen en sobreimpresión: Shanghai, 1935. Sin embargo, eso se podría cambiar perfectamente por Shanghai, 1937 y no cambiaría nada la película.

Por lo demás, la película es muy buena. Al igual que la primera, el ritmo nunca decae y va progresando a medida que avanza la película, el diseño de producción es genial, los efectos especiales están a la altura y las escenas de acción son espectaculares y muy bien rodadas.

Aquí la gran estrella, sin duda, es la persecución de vagonetas en la mina, una escena realmente impresionante de lo trepidante, espectacular y lo bien hecha que está en una época en la que los efectos especiales por ordenador no estaban tan a la orden del día. Es cierto que hay algunos momentos que canta, como algunos planos donde se ve claramente que lo que van en la vagoneta son muñecos, pero, a pesar de eso, la escena es realmente brillante, solo superada por la escena del camión de En Busca del Arca Perdida.

No obstante, no todo en esta película me gusta, ya que hay un momento en especial que nunca ha llegado a convencerme del todo y es, de hecho, la parte que más me rechina de este film. 

Hablo del comienzo en el Club Obi-Wan en Shanghai, muchos adoran esa parte, pero a mi me sobra completamente. Aunque, no todo, eso si. El número musical con los títulos de crédito iniciales está bien y la parte de la negociación con Lao Che también. Es toda esa movida que se monta después, con peleas, tiroteos, gente arrastrándose por el suelo o corriendo de un lado a otro como pollo sin cabeza... Todo eso me resulta muy cansino e insoportable y me recuerda horrores a la película 1941 (1979), el primer gran fracaso de Spielberg, sobre todo a esos excesos en la puesta en escena que terminaron echando a perder lo que podía haber sido una buena sátira sobre la II Guerra Mundial. 

Afortunadamente, todo eso termina pronto, cuando Indy salta por la ventana utilizando el gong como escudo y, a partir de ahí, la película empieza a ir cuesta arriba; con algún que otro altibajo, eso si, pero siempre cuesta arriba.

Sobre el reparto, Harrison Ford sigue estando genial como Indiana Jones, haciendo completamente suyo al personaje.




Kate Capshaw -esposa de Spielberg en la vida real -hace un buen trabajo como Willie Scott, un personaje que, como he dicho antes, es completamente diferente a Marion Ravenwood y, además, aporta mucho humor a la película al ser una mujer muy refinada que se ve arrastrada a una serie de situaciones para las que no está preparada. Algo que puede ser visto como machismo a ojos del feminismo del siglo XXI, sin embargo, a pesar de esto, ella tiene también sus momentos para lucirse como heroína, como cuando evita que Indiana Jones y Tapón terminen convertidos en pinchos morunos en otra de las míticas escenas de este film.

Y, hablando de Tapón, también es muy bueno el trabajo que hace Ke Huy Quan, actor que este mismo año ha ganado el Oscar a mejor actor de reparto por Todo a la Vez en Todas Partes (Daniel Kwan y Daniel Scheinert, 2022). 

Y no puedo olvidarme del gran villano de la película, Mola Ram, interpretado por el actor hindú Amrish Puri, famoso actor de Bollywood que aquí hace un gran trabajo, llegando hasta a dar miedo y todo.

Bueno, vamos resumiendo ya.

Indiana Jones y el Templo Maldito es una muy buena película, una dignísima secuela de En Busca del Arca Perdida y, sin duda, la mejor entrega de la saga después de la primera. 

Diferente, pero fiel a su predecesora es, junto con Aliens: El Regreso (James Cameron, 1986), un excelente ejemplo de como deberían ser las secuelas.



5 de mayo de 2023

EN BUSCA DEL ARCA PERDIDA (1981)


Se que, a estas alturas, quién no haya visto esta película es que no piensa verla. Pero, aún así, advierto de que contiene SPOILERS para no arruinársela a futuras generaciones.








Este año, justo el día de mi cumpleaños -si es que no la retrasan otra vez, porque a saber -se estrena la última película de la saga Indiana Jones. Así que, como ya he hecho con otras sagas, iré analizando las demás películas hasta que se estrene.

Y comienzo con la que lo comenzó todo. Una película que es todo un clásico y uno de los films más influyentes de las últimas décadas.

Hablo, naturalmente, de Raiders of the Lost Ark, conocida en España como En Busca del Arca Perdida, la película que supuso la presentación al mundo del icónico personaje de Indiana Jones.

Pero, vayamos por partes.

La historia comienza en Sudamérica, en 1936. El arqueólogo Indiana Jones (Harrison Ford) busca un ídolo de oro pero, después de conseguir el artefacto tras superar varias trampas mortales, este le es arrebatado por su mayor rival, el arqueólogo francés René Belloq (Paul Freeman). De regreso a EEUU, Jones recibe la visita de dos agentes del Cuerpo de Inteligencia Militar del ejército americano que le informan que los alemanes están realizando una importante excavación arqueológica en Egipto y están buscando a Abner Ravenwood, un antiguo mentor de Jones, quién no tarda en deducir que los alemanes van en busca del Arca de la Alianza, de la cual Ravenwood era un gran estudioso.

A Jones le es encomendada la misión de encontrar el Arca antes que los nazis y, para ello, debe encontrar antes a Ravenwood, ya que este tiene en su poder un objeto con el que se puede localizar la ubicación del Arca. Esto le lleva hasta Nepal, donde encuentra a su hija, Marion Ravenwood (Karen Allen), con quién tuvo una relación en el pasado que no terminó bien y aquello causó el distanciamiento de Jones con su mentor, quién está muerto. Tras un enfrentamiento con agentes nazis, quienes le han seguido hasta allí, Jones escapa junto con Marion y el artefacto y llega a Egipto donde, con ayuda de un viejo amigo, Sallah (John Rhys-Davies), planea infiltrarse en la excavación alemana, donde descubre que Belloq se encuentra allí colaborando con los alemanes.

Es curioso como los trabajos en los que está implicado George Lucas suelen surgir de proyectos frustrados. La Guerra de las Galaxias (1977) surgió de un frustrado intento por parte de Lucas de hacer una película de Flash Gordon. Willow -la película dirigida por Ron Howard en 1988, no ese espanto se serie que han hecho en Disney + -surgió de un frustrado intento, también por parte de Lucas, productor ejecutivo de ese film, de hacer una película de El HobbitLa película que nos ocupa surgió de un frustrado intento, este por parte de Steven Spielberg, de hacer una película de James Bond.

La historia es de sobras conocida. Durante unas vacaciones en Hawai, en 1977, Spielberg le comentó a Lucas sus deseos de dirigir una película del agente 007, pero siempre era rechazado. A Spielberg le interesaba, principalmente, por la acción y por la ambientación en lugares exóticos. Fue cuando Lucas le salió con una idea que estaba desarrollando y que contenía esos elementos que le interesaban a Spielberg, a quién le interesó la idea.




El resto, ya es historia. Hicieron una película que, a parte de ser un brutal éxito de taquilla -recaudó 354 millones de dólares en todo el mundo con un presupuesto de 20 millones -, también se convirtió en todo un fenómeno sociológico, en el nacimiento de un personaje icónico y en el inicio de una exitosa saga y una franquicia millonaria.

Ya hablé largo y tendido de como fue la gestación de esta película y sus secuelas, así que no me enrollaré con esto.

Como ya ocurriera con La Guerra de las Galaxias, esta película bebe de muchas fuentes. Para la película que inició la saga galáctica, Lucas se inspiró en muchas cosas, desde el werstern hasta el cine de samuráis pasando por las novelas de espada y brujería, los cómics y los seriales de ciencia ficción, como los del mencionado Flash Gordon o los de Buck Rogers.

Con esta película ocurre lo mismo. Lucas se inspiró, principalmente, en las novelas, las películas y los seriales de aventuras. Una de sus principales fuentes fue Las Minas del Rey Salomón, tanto la novela de H. Rider Haggard como la versión cinematográfica de 1950 dirigida por Compton Bennett y Andrew Marton con Stewart Granger y Deborah Kerr de protagonistas. Aunque, si hay una película que ha influido de verdad es El Secreto de los Incas (Jerry Hopper, 1954), de donde cogieron, especialmente, el vestuario de Charlton Heston.

Aunque, las influencias de esta película no solo vienen de la ficción, también vienen de la vida real, ya que se inspiraron también en la figura real de Sylvanus Morley, un famoso arqueólogo que llegó a trabajar como espía para la inteligencia naval de EEUU, como hace Indiana Jones en esta película.

Sin embargo, como ocurre también con La Guerra de las Galaxias, a pesar de haber bebido de muchas fuentes, esta película termina siendo un film con identidad propia y llegó a crear escuela, con una larga sucesión de imitaciones que hasta creó su propio subgénero. Puede que Las Minas del Rey Salomón fueran una de sus principales inspiraciones, pero las adaptaciones, tanto en cine y Tv, que se han hecho posteriormente están claramente influenciadas por este film. Y no digamos ya películas como The Mummy (Stephen Sommers, 1999), series como Cazatesoros o videojuegos como Tomb Raider, los cuales no existirían si no fuera por esta película.

Pero, bueno, ya he hablado de como fue la influencia de esta película, ahora, vamos con la opinión que tengo de ella.

Personalmente, es una película que me encanta, ya lo he dejado claro varias veces. Ya he perdido la cuenta de las veces que la he visto y, desde luego, no me canso de verla. Y, en comparación con sus secuelas, no tengo ninguna duda de que esta es la mejor película de toda la saga. Aquí no ocurre como con Star Wars, donde reconozco de forma objetiva que El Imperio Crontraataca es la mejor, pero mi favorita sigue siendo La Guerra de las Galaxias.

Aquí no ocurre eso. Personalmente, para mi es la mejor de la saga y, objetivamente hablando, también lo es. Y no solo porque sea la que lo comenzó todo o por ser la que tiene los momentos más icónicos, como la ya legendaria escena de Indiana Jones perseguido por una gran roca gigante, la pelea en el avión, la muy espectacular, y todavía insuperable, persecución con camión o la terrorífica escena final cuando abren el Arca.

A parte de todo eso, la grandeza de esta película y su superioridad sobre las secuelas radica en que posee algo que las otras no tienen:



AMBIGÜEDAD



Esta es la única película donde el Doctor Jones no es un héroe completo y donde le vemos hacer tanto cosas de héroe como de anti-héroe, muchas de ellas relacionadas con la chica del film, Marion Ravenwood. Por ejemplo, vemos como la rescata en Nepal cuando los nazis están a punto de torturarla, pero luego, cuando descubre que está viva y prisionera en el campamento alemán, decide no liberarla por miedo a que pueda entorpecer su búsqueda del Arca, algo que no hacen los héroes. Y no digamos ya la historia que hay entre los dos en el pasado, la cual no nos cuentas, pero tampoco es necesario para comprender muy bien lo que pasó.

Amy Farrah Fowler (Mayim Bialik) se equivocaba en The Big Bang Theory cuando dijo que Idiana Jones era una figura irrelevante en esta película, ya que según ella se habría conseguido el Arca sin él. Desde luego, los guionistas de esa serie no estuvieron nada acertados en ese episodio y se nota que no entendieron de que iba de verdad la película.




El Arca de la Alianza es solo un MacGuffin -la palabra que Alfred Hitchcock empleaba para designar un elemento que motiva a los personajes y el desarrollo de una historia, pero carece de relevancia por si misma -, el cual el cineasta Philip Kaufman le propuso a Lucas, gran amigo suyo; de ahí que Kaufman aparezca en los créditos como responsable de la historia junto con Lucas. Porque la verdadera trama de la película es el camino de Indiana Jones para convertirse en un héroe completo después de verle toda la película navegando entre dos aguas; porque el villano Belloq tiene razón, solo hace falta un pequeño empujón para que Indy se convierta en un villano y la búsqueda del Arca es lo que más a prueba le pone en este sentido.

La primera vez que vemos el rostro del personaje es emergiendo de las sombras, pero esas sombras no le abandonan del todo y muchas veces que vemos su rostro lo vemos envuelto en sombras -gracias, especialmente, al excelente trabajo de fotografía de Douglas Slocombe -como muestra visual de esa ambigüedad que acompaña al personaje toda la película hasta la gran secuencia final, donde finalmente toma la decisión de no mirar el Arca cuando esta es abierta. Una decisión muy dura para él, porque él tiene tantos deseos de ver el contenido del Arca tanto como Belloq, algo que demuestra cuando decide no destruir el Arca y dejarse capturar.

Pero, al final, supera la tentación, su vida le es perdonada y se convierte en un héroe. Y, como suele ocurrirle a los héroes, terminan puteándole. En este caso, el Gobierno de EEUU, el cual se queda con el Arca y la guarda en esa inmensa bóveda llena de cajas pese a que le prometieron que podría quedarse con ella.

Es en esto en lo que radica el gran logro de este film, mostrar la ambigüedad de Indiana Jones y su transformación en héroe. Una ambigüedad que ya no se ve -al menos, no de forma tan explícita -en las siguientes secuelas; ni tan siquiera en Indiana Jones y el Templo Maldito (1984), pese a ser esta una precuela y la más oscura de toda la saga.

Aunque, eso si, este no es el único logro de la película, ni mucho menos. Como película de aventuras es realmente magistral, con un excelente comienzo y un ritmo que nunca decae que hace que la película se disfrute enormemente, yendo de un momento brillante a otro hasta un gran climax. Las escenas de acción son espectaculares y están muy bien rodadas y la banda sonora, a parte de magistral, es tan icónica como la película; banda sonora obra del gran John Williams, responsable de otras bandas sonoras icónicas, como la de Tiburón (Steven Spielberg, 1975) o La Guerra de las Galaxias.

Incluso los momentos de humor son realmente brillante. Aquí, el primer premio se lo lleva, sin duda, la escena de la persecución en El Cairo, cuando Jones se encuentra cara a cara con un espadachín que se poner a hacer demostraciones de su destreza con el sable, a lo que Indy responde desenfundando su revolver y disparándole en el acto -algo propio de los anti-héroes, por cierto -. 

La anécdota de como surgió esta escena es de sobras conocida. Originalmente, en el guion había una escena de luchas con espadas que ocupaba tres páginas. Sin embargo, varios miembros del equipo enfermaron de disentería y Ford era uno de ellos. Durante el rodaje de esa escena, el actor se moría de ganas por terminar e irse corriendo al baño, así que sugirió cambiar esa escena por el disparo y así tenemos otra de las muchas escenas de este film que han pasado a la historia.




Otro punto a favor es el gran trabajo de su reparto ayudados por la gran dirección de actores de Spielberg.

Especial mención para su protagonista, Harrison Ford, quién ha hecho tan suyo al personaje de Indiana Jones que me es imposible imaginarme a otro actor interpretándolo; ni tan siquiera a alguien que sea mejor actor que Ford. El actor y el personaje están tan unidos que, cuando Ford muera -esperemos que todavía quede mucho para eso -, lo más sensato es que el personaje de Jones debería morir también y no intentar reiniciarlo con otro actor porque lo único que van a conseguir es cagarla; ya lo intentaron con Han Solo y mira como les fue.

Recordemos que Ford estuvo muy cerca de no interpretar al personaje porque ya era famoso gracias a Star Wars y Lucas quería una cara poco conocida. El primer elegido fue Tom Selleck, quién tuvo que renunciar al papel por comprometerse con la serie Magnum P.I. -algo que el actor todavía lamenta -. No es por desmerecer a este actor, pero la verdad es que fue un acierto que no pudiera protagonizar la película y le dejara el camino libre a Ford. Selleck es buen actor y hubiera hecho un buen Indiana Jones, pero hubiera sido un Indiana Jones muy diferente al Indiana Jones interpretado por Ford y dudo que hubiera tenido el mismo impacto.

Por lo demás, Karen Allen está muy bien como la protagonista femenina. Puede que sea la chica del film, pero está lejos de ser solo un simple florero. Puede que no sea una action woman, pero tiene sus momentos de acción para lucirse y, de hecho, llega a salvarle el pellejo a Indy en algunas ocasiones; incluso se busca sus formas de intentar escapar por ella misma cuando Jones la deja tirada en el campamento alemán, como he mencionado antes.

Y mención especial también para el villano principal, Belloq, interpretado por Paul Freeman en el que es, sin duda, su mejor papel y su trabajo más destacado; porque, después, lo más destacable que le he visto hacer es haberse enfrentado a los Power Rangers en la primera incursión cinematográfica de estos personajes, Power Rangers: La Película (Bryan Spicer, 1995), donde interpretó al villano Ivan Ooze.

Bueno, vamos resumiendo ya.

En Busca del Arca Perdida es una película magistral e imprescindible a la que el tanto el cine de aventuras como el cine en general le deben mucho. Una obra maestra inigualable que, pese a haber pasado ya más de cuatro décadas de su estreno, se mantiene tan fresca como el primer día.

Y, desde luego, la mejor de todas las películas de la saga.