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5 de mayo de 2023

EN BUSCA DEL ARCA PERDIDA (1981)


Se que, a estas alturas, quién no haya visto esta película es que no piensa verla. Pero, aún así, advierto de que contiene SPOILERS para no arruinársela a futuras generaciones.








Este año, justo el día de mi cumpleaños -si es que no la retrasan otra vez, porque a saber -se estrena la última película de la saga Indiana Jones. Así que, como ya he hecho con otras sagas, iré analizando las demás películas hasta que se estrene.

Y comienzo con la que lo comenzó todo. Una película que es todo un clásico y uno de los films más influyentes de las últimas décadas.

Hablo, naturalmente, de Raiders of the Lost Ark, conocida en España como En Busca del Arca Perdida, la película que supuso la presentación al mundo del icónico personaje de Indiana Jones.

Pero, vayamos por partes.

La historia comienza en Sudamérica, en 1936. El arqueólogo Indiana Jones (Harrison Ford) busca un ídolo de oro pero, después de conseguir el artefacto tras superar varias trampas mortales, este le es arrebatado por su mayor rival, el arqueólogo francés René Belloq (Paul Freeman). De regreso a EEUU, Jones recibe la visita de dos agentes del Cuerpo de Inteligencia Militar del ejército americano que le informan que los alemanes están realizando una importante excavación arqueológica en Egipto y están buscando a Abner Ravenwood, un antiguo mentor de Jones, quién no tarda en deducir que los alemanes van en busca del Arca de la Alianza, de la cual Ravenwood era un gran estudioso.

A Jones le es encomendada la misión de encontrar el Arca antes que los nazis y, para ello, debe encontrar antes a Ravenwood, ya que este tiene en su poder un objeto con el que se puede localizar la ubicación del Arca. Esto le lleva hasta Nepal, donde encuentra a su hija, Marion Ravenwood (Karen Allen), con quién tuvo una relación en el pasado que no terminó bien y aquello causó el distanciamiento de Jones con su mentor, quién está muerto. Tras un enfrentamiento con agentes nazis, quienes le han seguido hasta allí, Jones escapa junto con Marion y el artefacto y llega a Egipto donde, con ayuda de un viejo amigo, Sallah (John Rhys-Davies), planea infiltrarse en la excavación alemana, donde descubre que Belloq se encuentra allí colaborando con los alemanes.

Es curioso como los trabajos en los que está implicado George Lucas suelen surgir de proyectos frustrados. La Guerra de las Galaxias (1977) surgió de un frustrado intento por parte de Lucas de hacer una película de Flash Gordon. Willow -la película dirigida por Ron Howard en 1988, no ese espanto se serie que han hecho en Disney + -surgió de un frustrado intento, también por parte de Lucas, productor ejecutivo de ese film, de hacer una película de El HobbitLa película que nos ocupa surgió de un frustrado intento, este por parte de Steven Spielberg, de hacer una película de James Bond.

La historia es de sobras conocida. Durante unas vacaciones en Hawai, en 1977, Spielberg le comentó a Lucas sus deseos de dirigir una película del agente 007, pero siempre era rechazado. A Spielberg le interesaba, principalmente, por la acción y por la ambientación en lugares exóticos. Fue cuando Lucas le salió con una idea que estaba desarrollando y que contenía esos elementos que le interesaban a Spielberg, a quién le interesó la idea.




El resto, ya es historia. Hicieron una película que, a parte de ser un brutal éxito de taquilla -recaudó 354 millones de dólares en todo el mundo con un presupuesto de 20 millones -, también se convirtió en todo un fenómeno sociológico, en el nacimiento de un personaje icónico y en el inicio de una exitosa saga y una franquicia millonaria.

Ya hablé largo y tendido de como fue la gestación de esta película y sus secuelas, así que no me enrollaré con esto.

Como ya ocurriera con La Guerra de las Galaxias, esta película bebe de muchas fuentes. Para la película que inició la saga galáctica, Lucas se inspiró en muchas cosas, desde el werstern hasta el cine de samuráis pasando por las novelas de espada y brujería, los cómics y los seriales de ciencia ficción, como los del mencionado Flash Gordon o los de Buck Rogers.

Con esta película ocurre lo mismo. Lucas se inspiró, principalmente, en las novelas, las películas y los seriales de aventuras. Una de sus principales fuentes fue Las Minas del Rey Salomón, tanto la novela de H. Rider Haggard como la versión cinematográfica de 1950 dirigida por Compton Bennett y Andrew Marton con Stewart Granger y Deborah Kerr de protagonistas. Aunque, si hay una película que ha influido de verdad es El Secreto de los Incas (Jerry Hopper, 1954), de donde cogieron, especialmente, el vestuario de Charlton Heston.

Aunque, las influencias de esta película no solo vienen de la ficción, también vienen de la vida real, ya que se inspiraron también en la figura real de Sylvanus Morley, un famoso arqueólogo que llegó a trabajar como espía para la inteligencia naval de EEUU, como hace Indiana Jones en esta película.

Sin embargo, como ocurre también con La Guerra de las Galaxias, a pesar de haber bebido de muchas fuentes, esta película termina siendo un film con identidad propia y llegó a crear escuela, con una larga sucesión de imitaciones que hasta creó su propio subgénero. Puede que Las Minas del Rey Salomón fueran una de sus principales inspiraciones, pero las adaptaciones, tanto en cine y Tv, que se han hecho posteriormente están claramente influenciadas por este film. Y no digamos ya películas como The Mummy (Stephen Sommers, 1999), series como Cazatesoros o videojuegos como Tomb Raider, los cuales no existirían si no fuera por esta película.

Pero, bueno, ya he hablado de como fue la influencia de esta película, ahora, vamos con la opinión que tengo de ella.

Personalmente, es una película que me encanta, ya lo he dejado claro varias veces. Ya he perdido la cuenta de las veces que la he visto y, desde luego, no me canso de verla. Y, en comparación con sus secuelas, no tengo ninguna duda de que esta es la mejor película de toda la saga. Aquí no ocurre como con Star Wars, donde reconozco de forma objetiva que El Imperio Crontraataca es la mejor, pero mi favorita sigue siendo La Guerra de las Galaxias.

Aquí no ocurre eso. Personalmente, para mi es la mejor de la saga y, objetivamente hablando, también lo es. Y no solo porque sea la que lo comenzó todo o por ser la que tiene los momentos más icónicos, como la ya legendaria escena de Indiana Jones perseguido por una gran roca gigante, la pelea en el avión, la muy espectacular, y todavía insuperable, persecución con camión o la terrorífica escena final cuando abren el Arca.

A parte de todo eso, la grandeza de esta película y su superioridad sobre las secuelas radica en que posee algo que las otras no tienen:



AMBIGÜEDAD



Esta es la única película donde el Doctor Jones no es un héroe completo y donde le vemos hacer tanto cosas de héroe como de anti-héroe, muchas de ellas relacionadas con la chica del film, Marion Ravenwood. Por ejemplo, vemos como la rescata en Nepal cuando los nazis están a punto de torturarla, pero luego, cuando descubre que está viva y prisionera en el campamento alemán, decide no liberarla por miedo a que pueda entorpecer su búsqueda del Arca, algo que no hacen los héroes. Y no digamos ya la historia que hay entre los dos en el pasado, la cual no nos cuentas, pero tampoco es necesario para comprender muy bien lo que pasó.

Amy Farrah Fowler (Mayim Bialik) se equivocaba en The Big Bang Theory cuando dijo que Idiana Jones era una figura irrelevante en esta película, ya que según ella se habría conseguido el Arca sin él. Desde luego, los guionistas de esa serie no estuvieron nada acertados en ese episodio y se nota que no entendieron de que iba de verdad la película.




El Arca de la Alianza es solo un MacGuffin -la palabra que Alfred Hitchcock empleaba para designar un elemento que motiva a los personajes y el desarrollo de una historia, pero carece de relevancia por si misma -, el cual el cineasta Philip Kaufman le propuso a Lucas, gran amigo suyo; de ahí que Kaufman aparezca en los créditos como responsable de la historia junto con Lucas. Porque la verdadera trama de la película es el camino de Indiana Jones para convertirse en un héroe completo después de verle toda la película navegando entre dos aguas; porque el villano Belloq tiene razón, solo hace falta un pequeño empujón para que Indy se convierta en un villano y la búsqueda del Arca es lo que más a prueba le pone en este sentido.

La primera vez que vemos el rostro del personaje es emergiendo de las sombras, pero esas sombras no le abandonan del todo y muchas veces que vemos su rostro lo vemos envuelto en sombras -gracias, especialmente, al excelente trabajo de fotografía de Douglas Slocombe -como muestra visual de esa ambigüedad que acompaña al personaje toda la película hasta la gran secuencia final, donde finalmente toma la decisión de no mirar el Arca cuando esta es abierta. Una decisión muy dura para él, porque él tiene tantos deseos de ver el contenido del Arca tanto como Belloq, algo que demuestra cuando decide no destruir el Arca y dejarse capturar.

Pero, al final, supera la tentación, su vida le es perdonada y se convierte en un héroe. Y, como suele ocurrirle a los héroes, terminan puteándole. En este caso, el Gobierno de EEUU, el cual se queda con el Arca y la guarda en esa inmensa bóveda llena de cajas pese a que le prometieron que podría quedarse con ella.

Es en esto en lo que radica el gran logro de este film, mostrar la ambigüedad de Indiana Jones y su transformación en héroe. Una ambigüedad que ya no se ve -al menos, no de forma tan explícita -en las siguientes secuelas; ni tan siquiera en Indiana Jones y el Templo Maldito (1984), pese a ser esta una precuela y la más oscura de toda la saga.

Aunque, eso si, este no es el único logro de la película, ni mucho menos. Como película de aventuras es realmente magistral, con un excelente comienzo y un ritmo que nunca decae que hace que la película se disfrute enormemente, yendo de un momento brillante a otro hasta un gran climax. Las escenas de acción son espectaculares y están muy bien rodadas y la banda sonora, a parte de magistral, es tan icónica como la película; banda sonora obra del gran John Williams, responsable de otras bandas sonoras icónicas, como la de Tiburón (Steven Spielberg, 1975) o La Guerra de las Galaxias.

Incluso los momentos de humor son realmente brillante. Aquí, el primer premio se lo lleva, sin duda, la escena de la persecución en El Cairo, cuando Jones se encuentra cara a cara con un espadachín que se poner a hacer demostraciones de su destreza con el sable, a lo que Indy responde desenfundando su revolver y disparándole en el acto -algo propio de los anti-héroes, por cierto -. 

La anécdota de como surgió esta escena es de sobras conocida. Originalmente, en el guion había una escena de luchas con espadas que ocupaba tres páginas. Sin embargo, varios miembros del equipo enfermaron de disentería y Ford era uno de ellos. Durante el rodaje de esa escena, el actor se moría de ganas por terminar e irse corriendo al baño, así que sugirió cambiar esa escena por el disparo y así tenemos otra de las muchas escenas de este film que han pasado a la historia.




Otro punto a favor es el gran trabajo de su reparto ayudados por la gran dirección de actores de Spielberg.

Especial mención para su protagonista, Harrison Ford, quién ha hecho tan suyo al personaje de Indiana Jones que me es imposible imaginarme a otro actor interpretándolo; ni tan siquiera a alguien que sea mejor actor que Ford. El actor y el personaje están tan unidos que, cuando Ford muera -esperemos que todavía quede mucho para eso -, lo más sensato es que el personaje de Jones debería morir también y no intentar reiniciarlo con otro actor porque lo único que van a conseguir es cagarla; ya lo intentaron con Han Solo y mira como les fue.

Recordemos que Ford estuvo muy cerca de no interpretar al personaje porque ya era famoso gracias a Star Wars y Lucas quería una cara poco conocida. El primer elegido fue Tom Selleck, quién tuvo que renunciar al papel por comprometerse con la serie Magnum P.I. -algo que el actor todavía lamenta -. No es por desmerecer a este actor, pero la verdad es que fue un acierto que no pudiera protagonizar la película y le dejara el camino libre a Ford. Selleck es buen actor y hubiera hecho un buen Indiana Jones, pero hubiera sido un Indiana Jones muy diferente al Indiana Jones interpretado por Ford y dudo que hubiera tenido el mismo impacto.

Por lo demás, Karen Allen está muy bien como la protagonista femenina. Puede que sea la chica del film, pero está lejos de ser solo un simple florero. Puede que no sea una action woman, pero tiene sus momentos de acción para lucirse y, de hecho, llega a salvarle el pellejo a Indy en algunas ocasiones; incluso se busca sus formas de intentar escapar por ella misma cuando Jones la deja tirada en el campamento alemán, como he mencionado antes.

Y mención especial también para el villano principal, Belloq, interpretado por Paul Freeman en el que es, sin duda, su mejor papel y su trabajo más destacado; porque, después, lo más destacable que le he visto hacer es haberse enfrentado a los Power Rangers en la primera incursión cinematográfica de estos personajes, Power Rangers: La Película (Bryan Spicer, 1995), donde interpretó al villano Ivan Ooze.

Bueno, vamos resumiendo ya.

En Busca del Arca Perdida es una película magistral e imprescindible a la que el tanto el cine de aventuras como el cine en general le deben mucho. Una obra maestra inigualable que, pese a haber pasado ya más de cuatro décadas de su estreno, se mantiene tan fresca como el primer día.

Y, desde luego, la mejor de todas las películas de la saga.






14 de julio de 2021

BLACK WIDOW (2021)



ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún, que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, quién decida leerlo a pesar de todo, lo hará bajo tu total responsabilidad.


















Después de los eventos de Capitán América: Civil War (Hermanos Russo, 2016), Natasha Romanoff (Scarlett Johansson) se encuentra perseguida por las fuerzas de Ross (William Hurt), quién la persigue por incumplir los Acuerdos de Sokovia y ayudar a escapar al Capitán América y al Soldado de Invierno. En su huida, un hecho la obligará a regresar a Budapest, donde se pondrá cara a cara con su pasado al reencontrarse con Yelena Belova (Florence Pugh) quién, al igual que ella, fue una Viuda Negra de la Sala Roja, la cual cree que está destruida.

Sin embargo, Yelena le revela que la Sala Roja aún está operativa y su responsable, Dreykov (Ray Winstone), continúa con vida y la dirige. Además, ahora es más peligroso que nunca, ya que las nuevas Viudas están bajo control mental y, además, Dreykov tiene un secuaz muy peligroso, Taskmaster, quién es capaz de imitar la forma de luchar de sus adversarios. Natasha y Yelena deciden acabar con la Sala Roja y liberar a las otras Viudas, pero para ello necesitan la ayuda de Alexei Shostakov (David Harbour), un supersoldado ruso conocido como Red Guardian, y Melina Vostokoff (Rachel Weisz), dos personas importantes en su pasado, ya que, en los años 90, cuando Natasha y Yelena eran niñas, estuvieron infiltradas en los EEUU junto a Alexei y Melina fingiendo ser una típica familia estadounidense mientras realizaban labores de espionaje.

Creé este blog en 2010, el año en que Scarlett Johansson hizo su debut como Viuda Negra en Iron Man 2. Por aquel entonces, pese a que el Marvel Cinematic Universe no había hecho más que comenzar, ya deseaba que Scarlett tuviera su propia película de la Viuda Negra como protagonista y eso, entre otras cosas, motivó la creación de este blog de reviews de películas, ya que tenía la esperanza de que, algún día, se hiciera la película y yo publicase aquí su review. 

Cosa que, finalmente, he podido hacer. La Viuda Negra de Scarlett Johansson tiene su propia película y esta ya se encuentra en los cines.




Eso si, ha sido más de una década de espera en la que, durante muchos años, aunque se hablaba de que había un proyecto sobre la mesa, la película no se ponía en marcha y su futuro era de lo más incierto; hasta muchos llegaron a decir que esta película jamás llegaría a hacerse. Sin embargo, yo nunca perdí la esperanza y, al final, mi paciencia tuvo su recompensa.

Fue en los primeros días de 2018 cuando se supo que la película era una realidad con la noticia del fichaje de Jac Schaeffer como guionista en la que también se reveló que, unos meses antes, durante la celebración de Acción de Gracias de 2017, Kevin Feige y otros ejecutivos de Marvel Studios se habían reunido con Scarlett para hablar de la película. A partir de ahí, la maquinaria se puso definitivamente en marcha.

Scarlett, que siempre ha deseado que la Viuda Negra tenga su propia película y ha abogado siempre por que se hagan más comic-movies y películas de acción protagonizadas por mujeres, estuvo siempre muy implicada en el proyecto, reuniéndose con Schaeffer para discutir detalles del guión y tomando participación activa en la producción, llegando a ser productora ejecutiva del film.

Scarlett tuvo, incluso, su participación en la elección de directora para el film. Marvel Studios llegó a tantear hasta 65 directoras, decantándose finalmente por la australiana Cate Shortland, que era la gran favorita de Scarlett, quién estaba muy encantada con el trabajo que hizo Shortland en la película Lore (2012).

También, cuando hubo que hacer unas reescrituras al guión y Schaeffer estaba ocupada al haber sido fichada como showrunner de la serie WandaVision, Scarlett influyó en la elección de Ned Benson para encargarse de esas reescrituras.

En definitiva, Scarlett ha tenido mucho peso e influencia en la película y esto ha sido para bien. No se ha metido en la película en plan estrella caprichosa queriendo que se haga todo lo que ella diga, nada más lejos de la realidad. La principal obsesión de Scarlett era hacer una buena película que no fuera una simple comic-movie de acción, quería que hubiera drama, emociones y, sobre todo, una historia que valga la pena.

¿Lo ha conseguido? De eso hablaremos más adelante. Ahora vamos con como le está yendo a la película, la cual se estrenó el pasado 9 de julio tras unos cuantos retrasos que hicieron más larga aún la espera.

Y es que, después de diez años esperando la película, me tocó esperar más de un año más. Cuando esta por fin iba a llegar a los cines el 1 de mayo de 2020, estalló la pandemia del COVID-19 y los estrenos cinematográficos tuvieron que retrasarse a causa del cierre de los cines. La película fue retrasada al 6 de noviembre de 2020, fecha en la que debía llegar Eternals, lo que hizo que tuviera que moverse el calendario de la Fase 4 del MCU anunciado en la Comic-Con de San Diego de 2019.




Sin embargo, en vista de que la pandemia no terminaba -o que los que mandan no la dejaban terminar -, el estreno volvió a ser retrasado al pasado 7 de mayo hasta que, finalmente, Marvel Studio fijó su estreno el 9 de julio y anunció que la película se estrenaría en cines y a la vez en Disney + con una suscripción especial.

Porque esa es otra. Con la pandemia y el cierre de los cines, las plataformas de streaming han hecho su agosto y muchos estudios ven en ellas la forma de dar salida a muchas de sus películas. Warner Bros. fue la que dio un paso más agigantado cuando ordenó que todas sus películas de 2021 se estrenasen en cines y en HBO Max a la vez, provocando el cabreo de mucha gente; entre ellos, el mismísimo Christopher Nolan.

Con Black Widow, durante el más de un año que ha estado sin estrenarse, hubo muchas voces que pedían que la película fuera lanzada directamente a Disney +, como ya hicieron con Mulán (Niki Caro, 2020), cuyo estreno en cines fue suprimido y la película fue lanzada directamente a Disney +, también con una suscripción especial. Disney no ha dado datos oficiales, pero parece que la empresa no les salió bien, ya que se estima que la película, que costó 200 millones de dólares, solo consiguió ganar 70 millones de dólares, demostrando que las plataformas de streaming no tienen el mismo nivel recaudatorio de las salas de cine.

Eso, seguramente, fue lo que hizo que Disney se resistiera a lanzar Black Widow directamente en streaming pese a que cada vez eran más las voces que lo pedían; y no solo de fans impacientes, también de inversores de a propia Disney -como un hijo de la gran puta, de cuyo nombre no quiero acordarme, que pedía que Disney lanzara todas sus películas en streaming -. Aunque, finalmente, para no modificar más el calendario de Marvel Studios y porque ya no podían esperar más, decidieron estrenar en cines y en streaming a la vez.

Una decisión que yo critiqué, no lo voy a negar -hasta llamé cobardes a los de Disney -. Pero, afortunadamente, no ha perjudicado la carrera comercial de la película.

Después de tener el mejor estreno cinematográfico durante la pandemia, la película ha logrado recaudar 80 millones de dólares en su primer fin de semana en EEUU y 78 millones más en el resto del mundo, haciendo un total de 158 millones de dólares. Unas cifras muy buenas que hasta superan las espectativas, ya que Disney y Marvel esperaban recaudar entre 120 y 130 millones.

Pero ahí no queda la cosa, ya que Disney, por primera vez, ha dado datos de Disney + y, según afirman ellos, la película llevaría ganados en la plataforma de streaming hasta 60 millones de dólares que, sumados ha lo que la película lleva recaudado en cines, harían que las ganancias de la películas ascendieran a 218 millones de dólares, con lo que la película habría recuperado su presupuesto de 200 millones.

La película, sin duda, está siendo un éxito y, de haberse estrenado en situación normal, estaríamos hablando de cifras aún mayores. Puede que no llegue a recaudar los 1.000 millones que Disney y Marvel Studios esperaban recaudar antes de la pandemia pero, en vista de como la película está rindiendo con muchos cines aún cerrados y el aforo limitado en los que están abiertos, no hay duda de que los podría haber conseguido.

A todo eso hay que añadir que la película está teniendo muy buenas críticas y la respuesta de la mayor parte del público es de lo más entusiasta. 

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Finalmente, después de tantos años de espera, por fin pude ver la película. La vi en el cine, tal y como he defendido siempre frente a los que pedían que fuera lanzada directamente en streaming, el día del estreno. Aunque he querido dejar pasar unos días antes de dar mi opinión para no hacer la crítica en caliente con la euforia del momento.

Después de tanto años esperando, primero a que se hiciera esta película y después a poder verla, que esta película hubiera resultado ser una decepción, para mi habría sido catastrófico. Afortunadamente, ese no ha sido el caso, porque la película...


...ME HA ENCANTADO


Y algo que quiero añadir: me ha gustado más, incluso, de lo que esperaba, por lo que la alegría es doble.

Desde luego, todos estos años de espera han valido la pena, porque he disfrutado enormemente las más de dos horas que dura el film -las cuales, se me han pasado volando -y tengo unas ganas enormes de verla más veces.

Es una estupenda película de acción y espionaje, pero también con mucho drama y emociones. Todo ello muy bien mezclado gracias, principalmente, a un buen guión, una dirección sobresaliente y el gran trabajo que hace su reparto.

Desde luego, la película no es una simple sucesión de escenas de acción y efectos especiales sin historia y con personajes vacíos. Los que digan eso mienten. Si hay varias escenas de acción, todas espectaculares, brutales y muy bien rodadas, pero entremedias hay una historia sólida respaldada por un guión muy trabajado que desarrolla muy bien a sus personajes principales.




Cate Shortland hace un excelente trabajo como directora, con una gran dirección de actores y una muy cuidada forma de tratar los momentos dramáticos, consiguiendo que el ritmo no decaiga en ningún momento y consiguiendo que la película vaya progresando desde su excelente prólogo -no me extraña que hablen maravillas de él -hasta su muy espectacular y brutal climax.

Si alguien cree que los tráilers y los muchos avances de la película que nos han estado metiendo las últimas semanas nos han destripado toda la película, está bien equivocado, porque hay unas cuantas sorpresas a los largo del metraje. Una de las principales tiene que ver con el villano Taskmaster, pero de eso hablaré más adelante.

Los títulos de crédito iniciales para mi son, sin duda, los mejores de todo el MCU y de los mejores que he visto en general, llegando a ser hasta escalofriantes mostrando como las Viudas Negras son seleccionadas y formadas desde niñas mientras suena la versión de Smells Like Teen Spirit de Malia J de fondo.

Del aspecto visual, fotografía, efectos especiales y diseño de producción, no hablaré mucho. Como en la mayoría de las películas del MCU, este aspecto está de lo más conseguido.

El reparto, sin duda, es otro de los puntos a favor. Al igual que hizo Christopher Nolan en sus películas de Batman, no se han limitado solo a escoger caras conocidas, sino a buenos intérpretes cuidadosamente seleccionados para los papeles que interpretan.

Comenzando, como no, por la gran estrella de la película, Scarlett Johansson. Desde su primera aparición en Iron Man 2 (Jon Favreau, 2010), ella hizo suyo el personaje de Natasha Romanoff y, a lo largo de los últimos años la hemos visto evolucionar en sus distintas participaciones en las películas de Los Vengadores y del Capitán América.

Aquí afronta por primera vez su primera película como protagonista principal, con una Natasha Romanoff enfrentada a su pasado y encontrando redención en algunas de las cosas que hizo, y de nuevo vuelve a estar brillante en todo momento y a hacer una vez más suyo al personaje de la Viuda Negra. Un papel del que ella se siente muy orgullosa y, si esta es su despedida del MCU, sin duda se despide por todo lo alto.

La marcha de Scarlett del MCU ers algo que me entristece. Pero, afortunadamente, han sabido buscarle una buena sucesora con Florence Pugh, quién da vida a la segunda Viuda Negra más famosa de Marvel, Yelena Belova.

Pugh es una estupenda actriz y en la película hace un excelente trabajo. No se adueña de la película, como dicen algunas críticas, pero si consigue brillar con luz propia y darle una gran personalidad a su personaje. Pero, sobre todo, ella y Scarlett tienen una gran química juntas; incluso fuera de las pantalla, como se ve en muchas apariciones públicas en las que se las ha visto juntas.

La elección de Pugh ha sido un gran acierto, porque para este papel -y si es verdad que será la nueva Viuda Negra del MCU -, no solalmente hacía falta una muy buena actriz -algo que Pugh es de sobra -, sino alguien que lograra estar a la altura de Scarlett en todo momento, algo que no hubieran logrado otras actrices por muy buenas que fueran, como Emma Watson, que aspiró a este papel; y mira que Emma Watson me gusta mucho y me parece una actriz sensacional.

Por eso, ha sido bueno que hayan sabido encontrar a la actriz idónea para este papel porque, de lo contrario, les hubiera ocurrido como con Alden Ehrenreich con Han Solo o Alicia Vikander con Lara Croft. Desde luego, Scarlett puede estar tranquila, ya que tiene una gran sucesora que mantendrá muy bien su legado en el MCU.

Otro gran acierto del reparto es David Harbour, el famoso Sheriff Hopper de Stranger Things, que hace un estupendo trabajo como un Red Guardian muy en horas bajas que aporta bastante humor a la película.

Otra gran elección es Rachel Weisz, una estupenda actriz que está maravillosa en todo momento en el papel de Melina Vostokoff.

Mención especial merece la joven actriz Ever Anderson, la hija de Milla Jovovich y Paul W.S. Anderson, quién da vida a Natasha de joven. Desde luego, la chica es todo un portento y el trabajo que hace en la película es totalmente sobresaliente. Ya se decía que su actuación en la película había dejado boquiabiertos a todos, incluso a Scarlett, y se ve que no exageraban.

También, pese a sus pocas apariciones, cabe mencionar el estupendo trabajo de O-T Fagbenle en el papel de Mason, un personaje que vendría a ser una mezcla de varios personajes que han aparecido en los cómics de la Viuda Negra, ayudándola y, sobre todo, consiguiéndole cosas.

Fagbenle era quién más sonaba como la identidad de quién se ocultaba tras la máscara de Taskmaster; yo, de hecho, lo creía, pero me alegro de haberme equivocado. Finalmente, quién se ocultaba bajo esa máscara era la hija de Dreykov, interpretada por Olga Kurylenko, a quién se suponía que Natasha había matado, pero que al final está viva y le da a Natasha una oportunidad para redimirse.

Aunque, sinceramente, creo que ha sido un error utilizar un personaje como Taskmaster para esta revelación. Creo que hubiera sido más acertado haber utilizado a Iron Maiden -a la que le hacen un guiño en forma de easter egg en la película -. Incluso, al estar en la película Melina Vostokoff -que es el alter ego de Iron Maiden en la película -, podrían hasta haber jugado con el espectador de una forma parecida a como hicieron con Vigilante en Arrow.

Pero, bueno, esto es solo una pequeña pega que no estropea a penas nada el conjunto de la película.

Finalizando ya con el reparto, tenemos a Ray Winstone que también hace un gran trabajo como Dreykov, el gran villano de la película, que vendría a ser también una mezcla de personajes relacionados con la Viuda Negra en los cómics, como Yuri Stalyenko. La confrontación de Natasha con él en el climax en la Sala Roja es uno de los mejores momentos de la película y me alegró mucho que introdujeran el tema de las feromonas del cómic de Richard K. Morgan y Bill Sienkiewicz.




Además, han demostrado un gran valor con los momentos violentos en los que ella le provoca para que le rompa la nariz porque, tal y como están las cosas hoy en día con estos temas, hasta se podrían haber metido en un lío -mirad la que le montaron a Christopher Nolan por la escena en la que Kenneth Branagh pateaba en el suelo a Elizabeth Debicki en TENET (2020) -. Porque perfectamente podrían haber hecho que ella se rompiera la nariz desde el principio y así haber evitado esos momentos violentos que pueden ofender a esta generación de cristal que se está adueñando del mundo -si es que no lo ha hecho ya -.

Además, en esa escena volvemos a encontrarnos con esa Natasha Romanoff manipuladora que logró engañar a Loki en Los Vengadores (Joss Whedon, 2012) y que tanto hemos echado de menos en las demás películas; seguramente, para evitar problemas con las feministas del siglo XXI.

Y, ya que estamos con el tema feminista, la película tiene su dosis de feminismo, pero bien insertado en la trama y sin convertirse en un panfleto feminista con el que tratar de vender la película como han hecho otras películas recientes, como Charlie´s Angels (Elizabeth Banks, 2019) o Birds of Prey (Cathy Yan, 2020). Además, el feminismo de esta película no es ese feminismo tóxico que está abundando hoy en día y del que si hacen gala los títulos antes citados.

Como último apunte, la película tiene una escena post-créditos en donde vemos a Yelena visitando la tumba de Natasha y descubriendo que trabaja para Valentina Allegra de Fontaine, alias Madame Hydra, interpretada por Julia Louis-Dreyfus y que vimos por primera vez en la serie Falcon y el Soldado de Invierno reclutando a John Walker (Wyatt Russell) como U.S. Agent para lo que sea que está planeando. 

Esa escena apunta directamente a la serie Hawkeye, donde sabemos que Florence Pugh estará, ya que Valentina envía a Yelena a por Clint Barton (Jeremy Renner), al que Yelena considera culpable de la muerte de Natasha; seguramente, por las manipulaciones de Valentina. Así que tenemos una pista sobre la serie.

Bueno, vamos resumiendo ya.

Black Widow es una excelente película, disfrutable desde que empieza hasta que termina y que dan ganas de querer verla más veces. Ha hecho que valgan la pena los muchos años que ha habido que esperar para poder verla.




Una película totalmente digna de la Viuda Negra cinematográfica a la que da vida Scarlett Johansson, que si es cierto que se despide del MCU con esta película, lo hace por todo lo alto y dejando a una excelente sustituta.

Aunque ¿Es esta de verdad la última aparición de Scarlett en el MCU? Lo digo por el final, donde vemos como Natasha, cansada de huir, se entrega a las fuerzas de Ross y, dos semanas después, la vemos con el look de Vengadores: Infinity War (Hermanos Russo, 2018) yendo a ayudar al Capitán América a rescatar a los Vengadores encerrados en La Balsa. No sabe muy bien que ocurre en esas dos semanas, si Natasha escapó o hizo un trato con Ross. Me inclino por esto último en vista del Jet que Mason logra conseguirle, la cosa estaría en que clase de trato fue el que hizo.

Algo ocurrió en esas dos semanas y no creo ni por asomo que se haya quedado en la sala de montaje; especialmente, conociendo a Marvel Studios. Además, Cate Shortland habló recientemente del tema y ha dicho que eso está dejado así a posta. Ella dice que para hacer pensar al espectador, pero yo creo que veremos algo de eso en alguna película o serie futura. 

Así que, aunque se vaya definitivamente, Scarlett todavía podría aparecer algo más en el MCU. Puede que me equivoque, pero no pierdo la ilusión; como nunca la perdí con que esta película iba a hacerse algún día.




22 de marzo de 2021

ZACK SNYDER´S JUSTICE LEAGUE (2021)



Advierto que que esta review contiene SOPILERS de la película. Quién no la haya visto aún que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, quién decida leerlo de todas formas, lo hará bajo su total responsabilidad.










Vamos con una película de lo más esperada. Una película que deberíamos haber visto hace casi cuatro años pero que, por desgracia, los de Warner nos privaron de ver y, en lugar de eso, nos dieron una cosa peor. Sin embargo, la lucha de su director, apoyado por sus incondicionales, ha hecho que sea posible que podamos verla; aunque sea con retraso y, lamentablemente, no se vea en los cines.

Se trata, naturalmente, del Snyder Cut de la película de la Liga de la Justicia. El montaje de Zack Snyder que muchos negaron su existencia pero que ahora se puede ver en streaming y, de forma limitada, en cines IMAX.

Antes de ponerme con ella, vamos a repasar un poco su historia.

Zack Snyder es el director de la primera película en acción real de la Liga de la Justicia, la cual formaba parte del entonces conocido como DC Extended Universe. Snyder dirigió la película y les ofreció a Warner Bros. un primer montaje de la misma.. Pero, Warner no había quedado muy contenta con los resultados de Batman v Superman: El Amanecer de la Justicia (2016), también dirigida por Snyder y ordenó un nuevo montaje supervisado por Joss Whedon, al que ordenaron rodar nuevas escenas y darle a la película un tono más parecido al de las películas del Marvel Cinematic Universe; algo que Whedon conocía muy bien, ya que venía de dirigir las dos primeras películas de Los Vengadores.




Oficialmente, se nos dijo en su día, marzo de 2017, que Snyder se vio obligado a abandonar la post-producción de la película debido al suicidio de su hija, Autumn Snyder -a quién está dedicado el Snyder Cut -, lo que llevó a la contratación de Whedon para terminar la película. Sin embargo, la realidad es bien distinta.

Es cierto que Snyder abandonó la película por el suicidio de su hija, pero ya antes de que esto ocurriera, habían empezado a apartarlo de la post-producción en favor de Whedon. Como he dicho antes, Warner no estaba muy contenta con los resultados de Batman v Superman, llegándole a quitar a Snyder el mando sobre el DCEU. Y, tras el vistazo al montaje mostrado por Snyder, decidieron que Whedon rehiciera la película, rodando nuevas escenas y dándole a la película un toque más Marvel, como he dicho antes.

Whedon llegó a rodar de nuevo parte de la película. El problema es que estas nuevas escenas requerían más post-producción y solo quedaban unos meses para el estreno de la película. Se pidió que se retrasara el estreno y dar más tiempo a los de efectos especiales, pero los altos cargos de Warner querían que la película se estrenara antes de que se completara la compra de Time Warner -ahora WarnerMedia -por parte de AT&T y así poder cobrar una modificación. Así que el estreno de la película no se retrasó y los encargados de los efectos especiales tuvieron que terminarlos en un tiempo record. Además, Warner ordenó que la película fuera solo de dos horas, dejando muy poco tiempo de ejecución.

El resultado ya lo vimos en noviembre de 2017. Una película que no es mala del todo, pero que si es muy fallida y, desde luego, no es la película que un grupo tan icónico como como la Liga de la Justicia merecía. La duración de dos horas a penas dejaba profundizar en la historia y los personajes y el que no les hubieran dejado más tiempo para los efectos especiales hizo que estos perjudicaran mucho al resultado visual. El peor parado fue Superman, ya que, cuando Whedon rodó las nuevas escenas, el actor Henry Cavill se encontraba rodando la película Mission: Impossible - Fallout (Christopher McQuarrie, 2018), lo que le obligaba a tener que llevar bigote. Este bigote fue borrado con CGI, pero de una forma lamentable que hizo que el personaje fuera objeto de burlas; burlas que aún hoy día perduran y perdurarán con el tiempo, como ocurrió con los pezones de Batman en Batman y Robin (Joel Schumacher, 1997).

Yo ya di mi opinión en este mismo blog y recibí críticas por ellos, ya que hubo mucha gente que aceptaba la película pese a sus fallos y hasta arremetían contra Zack Snyder, llegando a negar el Snyder Cut, como ya he mencionado antes, y mostrando a Joss Whedon como un salvador. Hoy, muchos de estos, al ver que el tiempo no les ha dado la razón, se han cambiado de camisa y ahora alaban a Snyder y su montaje, el mismo que ellos mimos negaban, demostrando lo hipócritas que son.

Pero, bueno, yo no estoy aquí para hablar de lo que hacen otras personas, sino para dar mi opinión. Yo desde el primer momento siempre renegué de la versión de Whedon y siempre mantuve que Snyder hubiera hecho algo mucho mejor; lo dije en la review y siempre me reafirmé en ello. También era de la opinión de que el Snyder Cut existía, aunque si debo decir que no tenía esperanzas de que este llegara a ver la luz algún día y, si al final lo hacía, tendría que pasar más de un cuarto de siglo, como ocurrió con el montaje de Richard Donner de Superman II (1980).

Afortunadamente, me equivoqué.

Durante los siguientes tres años, Zack Snyder luchó por que su visión de la película viera la luz, mostrando imágenes de escenas eliminadas a través de las redes sociales para poner los dientes largos y movilizando a sus incondicionales, llegándose a crear un auténtico debate en internet. Finalmente, el 20 de mayo de 2020, Snyder hizo el anuncio oficial durante una Watch Party de Man of Steel (2013) ante varios fans, donde también estuvo presente Henry Cavill y así supimos que el Snyder Cut iba a ver finalmente la luz.

Y, ahora, ya lo podemos ver desde que se estrenó a nivel mundial el pasado 18 de marzo. En EEUU lo hizo a través de HBO Max, al igual que en los países donde puede verse el servicio de streaming de WarnerMedia, mientras que en otros países se ha visto en otras plataformas; aquí, en España, se puede ver a través de HBO España. Por desgracia, no ha llegado a los cines, tan solo de forma limitada a los cines IMAX.




Y, bueno, los resultado que está teniendo no pueden ser mejores. La crítica la está poniendo por las nubes, al igual que la mayor parte del público. Hay detractores de ella, no voy a decir que no, pero en su mayoría la gente está disfrutando con ella y la está poniendo por las nubes. Todo lo contrario que ocurrió con la versión de Joss Whedon, que fue defenestrada por la crítica y fue recibida de forma fría por la mayor parte del publico.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Ya sabéis los que me conocéis y me leéis que yo siempre he estado del lado de Zack Snyder y, desde que me decepcionó tanto la película de 2017, siempre he mantenido que si se hubiera respetado la versión de Snyder, esta hubiera sido mucho mejor. Además, siempre he creído que el Snyder Cut existía, pese a que no tenía esperanzas de que Warner nos dejara verlo, como ya he mencionado antes. Y, desde luego, cuando Snyder hizo el anuncio oficial, he estado esperándolo como agua de mayo con unas expectativas muy altas.

Pues bien, una vez visto debo decir que mis expectativas no solo se han visto cumplidas, se han visto hasta superadas. Porque la película...


ME HA ENCANTADO


He disfrutado enormemente con ella las cuatro horas que dura su metraje, las cuales se me han pasado volando. Y, desde luego, tengo unas ganas enormes de verla más veces. 

Desde luego, me enorgullece decir que, por fin, la Liga de la Justicia tiene la película que se merecía. Porque esto SI es una película de la Liga de la Justicia y no esa COSA que nos ofrecieron en 2017.

Ya os digo que va a haber muchas comparaciones con la versión de Joss Whedon, la cual ya salía perdiendo sin que la versión de Snyder hubiera visto todavía la luz y, ahora que esta acaba de salir, lo mejor que podrían hacer es quemar todas las copias si les queda algo de vergüenza.

Eso si, no me voy a ensañar mucho con Whedon, ya que el tipo la tiene ya bastante liada. Además, él solo hizo lo que le mandaban. Si me tengo que ensañar con alguien es con las mentes pensantes de la Warner, quienes han quedado completamente retratados.

Yo ya lo decía desde el principio, si el Snyder Cut lograba ver la luz, los de Warner iban a quedar como el culo porque, saliera lo que saliera, sabía que lo que hizo Zack Snyder iba a ser mejor que la chapuza que ellos hicieron con la ayuda de Whedon y así ha sido. 

Porque esto es otra película. Aunque esta y la película de 2017 sean dos versiones de una misma película, ambas son, prácticamente, dos película completamente diferentes. Esto no es uno de esos Director´s Cut que suelen sacar en las ediciones especiales de DVD y Blu-Ray y que lo único que hacen es mostrar algo más de metraje extra de sus respectivas películas.

NO. Esto es una película completamente diferente que, aunque cuente la misma historia que la versión de 2017, poco tiene que ver con aquella. Eso se ve en los resultados, porque hemos pasado de una película buena tirando a regulera a un auténtico PELICULÓN.

Cabe decir que, al ir esta película directamente al streaming, Snyder no se ha cortado un pelo y nos ofrece la versión integra, con cuatro horas de duración -en lugar de los 160 minutos que duraba el montaje que les mostró a Warner en su día -y con clasificación R, por lo que tenemos una buenas dosis de sangre, decapitaciones, desmenbramientos, cuerpos reventados y más cosas. También ha luchado porque llegue como una película y no como una miniserie y porque prevalezca el título de Zack Snyder´s Justice League, ya que Warner querían ponerle un título donde no apareciera el nombre de Zack Snyder y tratar de hacer pasar la película por un simple Director´s Cut.

El director dejó claro que no iba a emplear nada del metraje rodado por Whedon y así ha sido. Aquí no hay ni rastro de esas cosas ridículas que tenía la otra versión; para poner un ejemplo, la familia rusa que había en aquella especie de Chernobyl a las afueras de Moscú donde tiene lugar la batalla final aquí desaparece por completo.

Y todo lo demás, está completamente mejorado. El tono colorido que tenía la otra versión es reemplazado por un estilo más sobrio, más propio del director. Otra cosa que ha mejorado Snyder es que ha arreglado los muchos planos recortados que tenía la película de 2017 y no hay tanta abundancia de primeros planos y planos medios. Además, le ha dado una formato IMAX que, curiosamente, está generando ahora cierto debate.

Los efectos especiales están totalmente mejorados. El mejor beneficiado en el villano Steppenwolf, que hasta tiene un diseño completamente distinto. Para mi pueden decir misa los que defienden el diseño de la otra versión por se más fiel a los cómics, porque este Steppenwolf le da mil vueltas al otro. Además de que, como ya he dicho, los efectos especiales son mucho mejores; porque el de 2017 tenía un CGI tan malo que dañaba los ojos solo con verlo. También los Parademonios han sido mejorados; más ligeramente, pero se les ha dado un aspecto más amenazador.

Aunque, la mejoría de Steppenwolf no solo está en es aspecto visual; pero de eso ya hablaré más adelante. Continuemos con el aspecto técnico.

Otra mejora muy notable está en las escenas de acción, que pueden ser las mismas que vimos en la versión de 2017, pero son mucho más brutales, espectaculares y hasta están mejor resueltas.

Un buen ejemplo lo tenemos en la escena en Londres, cuando Wonder Woman se enfrenta al comando terrorista liderado por Roose Bolton. La escena puede ser la misma que la de la otra versión, pero la pelea es completamente diferente, mucho más brutal e impresionante. 

Y así toda la película. El enfrentamiento en Isla Stryker, los ataques de Steppenwolf a las Amazonas y los Atalantes, y sobre todo la batalla final, que es una auténtica pasada y deja a la de la otra versión a la altura del betún. Y no me olvido del flashback que muestra la batalla que hubo en el pasado, la cual aquí es mucho más densa e impresionante y nos ofrece poder ver en acción a Darlseid, que aquí tiene unas cuantas escenas la mar de brillantes.




Y, vamos, otro punta más a favor es la banda sonora, donde Junkie XL ha hecho un trabajo brillante frente a un Danny Elfman que contó con poco tiempo de ejecución y se limitó a reciclar temas de otras películas, como las de Batman de Tim Burton.

La versión de 2017 tenía muchos defectos, pero uno de los principales era su duración de solo dos horas, lo que hacía que todo ocurriera demasiado deprisa y no se desarrollaran bien ni la historia ni los personajes. Eso aquí no ocurre, especialmente, con su duración de cuatro horas. 

Cuatro horas que, como he mencionado antes, se pasan volando porque es una duración completamente justificada, sin que hayan metido paja de relleno en ningún sitio, y, sobre todo, porque en ningún momento falla el ritmo, que era uno de los principales problemas que tuvo Batman v Superman: El Amanecer de la Justicia

La historia es densa, pero muy fluida, no aburre nada y está llena de grandes momentos. Además, los personajes que habían quedado muy desdibujados en la otra versión. No es el caso de Superman (Henry Cavill) -aunque este ya no tiene ni rastro del bigote mal borrado y, además, por fin le ponen el traje negro -, Aquaman (Jason Momoa) y Wonder Woman (Gal Gadot); aunque, esta mujer maravilla es bastante más agresiva, como le gusta a Snyder, quién desde el principio quería una Wonder Woman decapitadora y aquí la tiene -le corta la cabeza a Steppenwolf en el climax -.

Uno de los personajes que han salido más favorecidos en esta versión es, sin duda, Batman (Ben Affleck), que en la versión de 2017 fue completamente ridiculizado, llegando hasta a dar vergüenza ajena en algunos momentos. Cosa que no ocurre aquí, donde tenemos un hombre murciélago mejor, incluso, que el visto en Batman v Superman.

Otro beneficiado es Cyborg (Ray Fisher) que, a parte de ser mejorado visualmente, tiene un mejor desarrollo, una buena muestra de sus orígenes mediante flashback de lo más impresionante y la relación con el padre está mucho mejor desarrollada.

Aunque, sin duda, el que mejor mejoría ha tenido ha sido Flash (Ezra Miller), que puede seguir siendo el gracioso del grupo, pero aquí ya no es tan payaso como en la otra versión y, al final, es quién termina salvando la situación en una escena de lo más épica y, visualmente, de lo más impresionante. Que esa es otra, mientras la versión de 2017 carecía por completo de épica, esta tiene épica por todas partes.

En cuanto a Steppenwolf, como ya he mencionando antes, no solo ha sido mejorado en el aspecto visual, también nos lo han convertido en un gran villano y no solo en un matón con cuernos, que es lo que era en la película de 2017.

Cabe decir que la duración más larga ha permitido la inclusión de personajes que en la otra versión fueron excluidos, como el Detective Marciano (Harry Lennix) -el cual se ve genial, tanto en el CGI como en el diseño -, Iris West (Kiersey Clemons), Vulko (Willem Dafoe) y, sobre todo, Darkseid (Ray Porter). Aunque, estos ya se sabía de antemano que iban a aparecer y algunos hasta los vimos en los tráilers. 

Sin embargo, hay un personaje que ha sido toda una sorpresa. Hablo de Ryan Choi (Ryan Zheng), uno de los alter egos de Atom al que pudimos ver también en el crossover televisivo Crisis en Tierras Infinitas -donde lo interpretó Osric Chau -y que, según declaró Snyder recientemente, su presencia en la película obedece a unos planes que tenía para una película de Atom.

Y no me olvido del Joker de Jared Leto, el cual Snyder no solo recuperó para este film, sino que hasta lo ha mejorado. Porque, el Joker que vemos en esta película le da cien patadas al visto en Escuadrón Suicida (David Ayer, 2016), y eso que es el mismo actor. El personaje solo tiene una escena en la que tiene una conversación con Batman, pero es una escena maravillosa que hace las delicias de cualquier lector de los cómics de Batman.

Esta escena tiene lugar en otro de los sueños de Batman con ese futuro apocalíptico de la Tierra dominada por Darkseid con Superman convertido en villano y que forma parte del largo epílogo de la película. Un epílogo que deja cosas abiertas para más entregas, porque no olvidemos que esta iba a ser la primera de varias películas. En su día se dijo que iban a ser dos, pero más reciente se han dicho que serían tres.

Son muchos los fans que están pidiendo que Snyder continúe haciendo más películas de DC y, sobre todo, de la Liga de la Justicia, creando su propio universo, el Snyderverse, ahora que esta película no es canon en el universo cinematográfico de DC.

Snyder no para de decir que su tiempo en DC ya ha pasado y no tiene pensado volver pero, por otro lado, no para de hablar últimamente de los planes que tenía para las otras películas de la Liga de la Justicia, con personajes como Batgirl o Green Lantern y villanos de Batman como Harley Quinn, Enigma o Dos Caras. Incluso ha afirmado recientemente que tenía pensado que, en el futuro, el hijo de Superman y Lois Lane (Amy Adams) se convirtiera en el nuevo Batman; y recordemos que en la película se ve que Lois tiene una prueba de embarazo.

Snyder podría haber hecho que esta película fuera completamente autosuficiente, pero hasta introduce la escena con Lex Luthor (Jesse Eisenberg) y Deathstroke (Joe Manganiello), que en la otra versión usaron como escena post-créditos y utilizaron como adelanto de una posible Liga de la Injusticia, pero que aquí es un claro adelanto de la película en solitario de Batman que iba a dirigir y protagonizar Ben Affleck.




Me da a mi que, tras haber conseguido que Warner Bros. le dejara hacer el Snyder Cut, el director va ahora a que le dejen hacer el Snyderverse que ahora están pidiendo los fans. Y, desde luego, visto lo que ha hecho aquí, yo estoy deseando que lo haga.

Bueno, vamos acabando ya.

Zack Snyder´s Justice League es una auténtica MARAVILLA. Una gozada desde que empieza hasta que termina y una forma de devolverle la dignidad a la Liga de la Justicia en el cine después de los visto en 2017.

Puede que Snyder fallara con Batman v Superman: El Amanecer de la Justicia al intentar repetir la fórmula de Man of Steel sin la ayuda de Christopher Nolan pero, tal y como aventuré en su día, aquí ha hecho algo más de su propia cosecha y la cosa le ha quedado que ni pintada.

Esta es la película que deberíamos haber visto en cines hace casi cuatro años. A los de Warner Bros. se les debería caer la cara de vergüenza por privarnos de esto en su día y haber tenido que esperar tanto para poder verlo, todo por querer emular a Marvel.