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3 de agosto de 2025

LOS 4 FANTASTICOS: PRIMEROS PASOS (2025)


ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto, que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todas formas, lo hará bajo su total responsabilidad.










Finalmente, el pasado 25 de julio se estrenó la tan esperada nueva versión cinematográfica de los 4 Fantásticos. Película que tenía dos misiones en especial: 1) introducir a la famosa familia de Marvel en el Marvel Cinematic Universe y 2) darnos por fin una adaptación decente de estos personajes, ya llevados anteriormente al cine de forma penosa.

¿Lo ha logrado? A eso vamos.

Pero, vayamos por partes.

La historia tiene lugar en Tierra 828, donde la humanidad vive en la década de los años 60 en un ambiente retrofuturista. Allí, el grupo de astronautas formado por Reed Richards (Pedro Pascal), su esposa, Sue Storm (Vanessa Kirby), el hermano de esta, Johnny Storm (Joseph Quinn), y el mejor amigo de Reed, Ben Grimm (Ebon Moss-Bachrach), se embarcaron en un viaje espacial cuatro años atrás en el que, tras una explosión de rayos cósmicos, adquirieron superpoderes. Reed adquirió la habilidad de hacerse elástico, Sue, puede hacerse invisible y crear campos de fuerza, Johnny puede volar y controlar el fuego, y Ben termina recubierto por una piel hecha de roca y adquiere una fuerza y habilidad sobrehumanas. Esto les llevó a convertirse en un defensores de la Tierra tras formar un equipo conocido como los 4 Fantásticos.

En la actualidad, los 4 Fantásticos son toda una celebridad, no solo por su lucha contra los supervillanos, también los inventos de Reed han impulsado el progreso tecnológico y las habilidades diplomáticas de Sue han llevado al mundo a un estado de paz. Además, la noticia de que Sue espera un hijo de Reed causa una gran sensación. Sin embargo, las cosas se tuercen con la llegada a la Tierra de Silver Surfer (Julia Garner), quién anuncia la llegada de Galactus (Ralph Ineson), un gigantesco ser cósmico que se alimenta de la fuerza vital de los planetas, el cual ha elegido la Tierra como su nuevo objetivo. Los 4 Fantásticos vuelven a viajar al espacio para enfrentarse a Galactus, pero se encontrarán con un enemigo muy difícil de derrotar que, además, pone al equipo en un grave aprieto cuando exige que le entreguen al futuro hijo de Sue y Reed a cambio de dejar en paz a la Tierra.

Al igual que los X-Men, los derechos de los 4 Fantásticos estaban en poder de la Fox. Pero, tras la compra de Fox por parte de Disney en 2019, tanto los derechos de los mutantes como los de la familia les fueron entregados a Marvel Studios, que ese mismo año anunció en la Comic-Con de San Diego -aquí está el directo que hice -la puesta en marcha de un nuevo proyecto cinematográfico, que es la película que ahora nos ocupa.

Los 4 Fantásticos no han tenido mucha suerte en el cine, que digamos.

La primera adaptación cinematográfica fue en 1994, en una modesta película de serie B producida por Roger Corman que dirigió Oley Sassone. Esta película no llegó ni a estrenarse e, incluso, Marvel intentó destruir todas las copias; cosa que no consiguió. Actualmente, se la puede ver en internet.

Después, con los superhéroes ya en manos de la Fox, se hizo una nueva versión cinematográfica en 2005. Película que en un principio iban a dirigir Chris Columbus y Peyton Reed, director de las películas de Ant-Man, pero terminó dirigiendo Tim Story. Además, en su guion participó Mark Frost, creador junto a David Lynch de la serie Twin Peaks




En su reparto contaba con Chris Evans, el futuro Capitán América del MCU, como Johnny Storm -algo de lo que se cachondeó Deadpool & Wolverine el año pasado -, y Jessica Alba como Sue Storm, algo que generó polémica en su día al haber elegido a una actriz latina para interpretar a una mujer blanca -eran otros tiempos -.

La película no fue muy bien recibida por público y crítica, pero no hizo una mala taquilla, con 333 millones de dólares recaudados en todo el mundo, lo que motivó una secuela, Los 4 Fantásticos y Silver Surfer (2007), con Tim Story repitiendo como director y los mismos protagonistas, además de la presentación de Silver Surfer y Galactus. Pero esta secuela si fue un desastre y terminó de un plumazo con la posibilidad de hacer más secuelas.

Esto llevó a la Fox a reiniciar por completo la franquicia y así llegó Fantastic Four (2015), dirigida por Josh Trank, director de la celebrada Chronicle (2012) y con un reparto que ya despertó el rechazo de los fans desde el principio. Además, el comportamiento de Trank durante el rodaje, destrozando habitaciones de hotel como si fuera una estrella de rock, no hizo más que darle más mala prensa a una película que apuntaba a desastre desde el principio y, al final, eso fue lo que pasó.

Ya dejé mi opinión de esa película en este blog, así que no me enrollo más con ella.

Ahora tenemos esta nueva película que, como ya he mencionado antes, ha sido realizada por Marvel Studios tras recuperar los derechos después de que Disney comprara la Fox. 

Cuando se anunció esta película como proyecto allá por 2019, que los 4 Fantásticos estuvieran en manos de Marvel Studios daba más tranquilidad. Por aquel entonces, la compañía había cerrado con broche de oro The Infinity Saga y el MCU se veía muy prometedor con la recién iniciada The Multiverse Saga. Por lo que se podía dar por hecho que, finalmente, iban a hacer justicia con los 4 Fantásticos.

Desgraciadamente, el MCU ha descaído mucho estos últimos seis años, la pandemia, el exceso de proyectos o la influencia del wokismo les han pasado mucha factura y eso ha provocado un descenso considerable, tanto en la calidad de sus películas como en los resultados de taquilla.

Afortunadamente, se está viendo cierta mejora últimamente. Sin embargo, en taquilla lo tienen todavía muy difícil. El año pasado, Deadpool & Wolverine arrasó por completo y le dio a Marvel Studios la alegría de volver a saborear los mil millones de dólares de recaudación pero, este mismo año, Capitán América: Brave New Wold y Thunderbolts han hecho una taquilla bastante pobre con una preocupante tendencia a la baja.

Y la cosa no parece mejorar con esta película, la cual se ha estrenado el pasado fin de semana con unas cifras muy parecidas a las del Superman de James Gunn. Y la cosa empeora, ya que se dice que este segundo fin de semana ha sufrido una caída bastante grande y, a diferencia de la película de Gunn, aquí lo van a tener difícil para maquillar las cifras y hacerla pasar por un éxito.

A la espera de lo que haga este fin de semana, la película lleva recaudados 170 millones de dólares en EEUU y 100 millones más en el resto del mundo, haciendo un total de 270 millones de dólares.

Por el contrario, la película ha recibido críticas muy buenas y la opinión del público también es muy favorable.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Quiero empezar esta review con una pregunta...


¿TAN DIFICIL ERA HACER UNA PELICULA DECENTE DE LOS 4 FANTASTICOS?


Porque, vamos, entre las películas de Tim Story y el ultrabodrio que hizo Josh Trank, lo más decente que teníamos hasta ahora como adaptación de estos personajes era la película de Serie B de 1994, algo que manda narices.

Por suerte, yo tenía fe en Marvel Studios y, aunque esa fe se vio mermada estos últimos años por el mencionado descenso de calidad del MCU, nunca llegué a perderla del todo.

Ahora, tras haber visto la película, puedo decir finalmente que por fin han hecho una película que le hace justicia a la famosa familia de Marvel. Puede que no sea la adaptación definitiva de estos personajes, pero por fin tengo la sensación de haber visto a los 4 Fantásticos en la pantalla grande.




En cuanto a su introducción en el MCU, eso creo que se verá más en Avengers: Doomsday, aquí de momento estamos viendo su presentación, la cual, desde luego, aprueba con una nota bastante alta. 

Aunque, no tan alta como me hubiera gustado, ya que, aunque la película me ha gustado mucho, también tiene algunas cosas que no me han gustado y eso le ha hecho perder puntos. 

Pero, empecemos por lo bueno. 

Ya dije lo mucho que me gustaba la ambientación en los años 60 cuando la veía en las promociones y, desde luego, viéndola ya en la película, me gusta aún más. Además, la cosa mejora al haberle dado un toque retrofuturista. A mi me gusta mucho el retrofuturismo y me alegró mucho en su día que lo introdujeran en la película Capitán América: El Primer Vengador (Joe Johnston, 2011). Y aquí digo lo mismo.

Ya he dicho que la película funciona como adaptación y también se puede decir que funciona como película. Matt Shakman hace un muy buena trabajo como director, logrando un buen equilibrio que hace que la película se disfrute bastante la mayor parte del tiempo, ya que, desgraciadamente, hay algunos momentos en los que falla el ritmo y la película se hace un poco aburrida. Afotunadamente, estos momentos no son muchos. 

Aunque, el mejor punto a favor que tiene la película son, sin duda, sus personajes, algo que a lo que ha ayudado mucho el guion, la dirección de actores de Shakman y, sobre todo, el trabajo de los actores. 

Ya desde que se anunció por primera vez quienes iban a ser los encargados de dar vida a los nuevo 4 Fantásticos, el reparto me convención y, ahora que he visto la película, puedo decir perfectamente que no me equivocaba. Pedro Pascal está sensacional como Reed Richards, Vanessa Kirby está fantástica como Sue Storm, Joseph Quinn hace un Johnny Storm genial y, sobre todo, aunque su trabajo es digitalizado, Ebon Moss-Bachrach está formidable como La Cosa; una Cosa, por cierto, muy fiel a la de los cómics, sobre todo, en el aspecto visual.

Fuera del grupo protagonista, debo decir que me ha gustado mucho también la Silver Surfer/Shalla-Bal interpretada por Julia Garner. Eso si, espero que esta sea solo la Silver Surfer de Tierra-828 y que, como se especula, el Silver Surfer de Tierra-616 sea Norrin Radd. Si estuviéramos en la década de 2010, esto lo daría por seguro pero, en el Marvel Studios actual, puede pasar cualquier cosa.

También me ha gustado mucho el Rey Topo interpretado por Paul Walter Hauser y me alegra que su presencia en la película no se haya limitado a una simple aparición al comienzo del film, cuando resumen los orígenes de los 4 Fantásticos y las batallas que ha librado. Su aparición en el último acto, aunque sea como aliado improvisado de los protagonistas, me ha parecido bastante bien.

Y, finalmente, el Galactus interpretado por Ralph Ineson ha sido la hostia en patinete y un formidable villano. Además, da gusto ver por fin un Galactus como Dios manda, no esa cosa rara que nos dieron en Los 4 Fantásticos y Silver Surfer que dolían los ojos solo con verlo.

Luego, finalmente, aparece el Doctor Doom en una escena post-créditos. No llegamos a verle la cara, pero Vanessa Kirby afirma que fue Robert Downey Jr. quién rodó esa escena. La verdad es que yo hubiera preferido ver una aparición del personaje a lo grande justo al final de la película, pero en fin. Lo importante de esa escena post-créditos es que enlaza directamente con Avengers: Doomsday y nos da una idea de por qué los 4 Fantásticos viajan a Tierra-616.

Y, hablando de pequeñas apariciones, cabe mencionar que los protagonistas de la película de Serie B de 1994 hacen cameos en la película.

Bueno, ahora vamos con las cosas que no me han gustado.

El guion de la película no es que sea malo, tampoco es brillante pero es un buen guion. Sin embargo, hay algunas tonterías en él que hacen que la película llegue a rechinar.

El mayor de todos es el plan de Reed Richards de teletransportar todo el planeta Tierra para alejarlo de Galactus. No sé a cual de lo guionistas que han trabajado en este film es el gilipollas al que se les ha ocurrido semejante estupidez, pero quién sea se ha cubierto de gloria. Porque ese plan, a parte de ser una GILIPOLLEZ, no hay por donde cogerlo y, por mucho que estemos en una película de género fantástico, es imposible tragarse algo como eso. Cualquiera de los despropósitos que hace la saga Fast & Furious resulta más creíble que eso; y lo digo bien en serio.

Lo mejor de esa parte es cuando Silver Surfer destruye los puentes para la teletransportación y les arruina el plan, dejando bien claro que ese plan era una gilipollez desde el principio.

Luego, el plan de poner a Franklin Richards como cebo para atraer a Galactus tiene un pase pero, cuando luego tratan de darle el cambiazo reemplazando la cesta del bebé por otra vacía durante una distracción... yo creo que ahí le tocaba escribir al gilipollas que se le ocurrió lo de teletransportar la Tierra, no encuentro otra explicación.

Luego, al final del film, me gusta cuando Silver Surfer evita el sacrificio de la Johnny Storm y se sacrifica ella para acabar con Galactus. El problema es que lo hacen de forma sorpresiva cuando era algo que se veía venir desde lejos. Creo que, en lugar de haber intentado sorprender, debían haber mostrado de vez en cuando al personaje debatiéndose entre seguir sirviendo a Galactus o ayudar a los protagonistas, creo que así les hubiera quedado mejor.




Y, para terminar, no me molesta que se hayan sacado de la manga un interés amoroso para La Cosa; especialmente, si la interpreta una estupenda actriz como Natasha Lyonne. Pero, que luego se olviden completamente de esto me molesta bastante. No es que tenga ganas de ver una película romántica, pero si has metido esa subtrama en la película llévala hasta el final.

Eso si, me alegra que el personaje de Lyonne, Rachel Rozman, sea un personaje inventado y no hayan utilizado a la ciega Alicia Masters, porque seguro que hubiera habido comparaciones con el personaje de Lyonne en Blade: Trinity (David S. Goyer, 2004).

Pero, bueno, todos estos fallos no hacen que la película sea mala, aunque si hacen que le tenga que bajar la nota. Aún así, si tuviera que puntuarla, le pondría un 7, ya que, por lo menos, nos han dado unos 4 Fantásticos en condiciones.

Bueno, vamos resumiendo ya.

Los 4 Fantásticos: Primeros Pasos es una buena película a pesar de sus fallos y, sobre todo, una muy buena adaptación de los 4 Fantásticos, algo que no nos habían dado hasta ahora pese a las películas que se habían hecho sobre ellos.

Al igual que Thunderbolts*, marca el camino a seguir para volver a alzar el MCU. Aunque, los flojos resultados en taquilla lo ponen difícil.

De todas maneras, yo creo que el MCU puede volver a remontar, pero veo casi imposible que vuelva a reinar de la misma forma que lo hizo en la pasada década de 2010.






11 de mayo de 2025

THUNDERBOLTS* (*THE NEW AVENGERS) (2025)

 

El spoiler del título ya lo conoce todo el mundo, así que no creo que haya problema. Pero también hay algunos SPOILERS de la trama en esta review y es de esos de los que advierto, así que los que no la hayan visto aún que se abstengan de leer lo que viene a continuación y, quienes decidan hacerlo de todas formas, lo harán bajo su total responsabilidad.











Vamos a hablar de Thunderbolts*, o más bien *The New Avengers o Thunderbolts* (*The New Avengers), como prefiráis llamarla.

Después del estreno de la película -el 30 de abril en España y el 1 de mayo en EEUU -, Marvel Studios inició una creativa campaña publicitaria revelándonos que ese misterioso asterisco que ha acompañado al título de la película la mayor parte del tiempo ocultaba que esta película no es un Escuadrón Suicida de Marvel, sino la presentación de los nuevos Vengadores.

Pero, vayamos por partes.

La historia comienza en Malasia, donde Yelena Belova (Florence Pugh) destruye un laboratorio del Grupo O.X.E por orden de Valentina Allegra de Fontaine (Julia Louis-Dreyfus), quién se está enfrentando en el Congreso a su posible destitución como directora de la CIA, lo que la ha llevado a querer deshacerse de todo lo que la relacione con el Grupo O.X.E. Tras el éxito de esta misión, Valentina envía a Yelena a unas instalaciones secretas pero, una vez allí, se encuentra con U.S. Agent (Wyatt Russell), Ghost (Hannah John-Kamen) y Taskmaster (Olga Kurylenko), todos con órdenes de matar a uno de ellos. Pronto descubren que Valentina los ha enviado allí a matarse entre ellos, ya que quiere deshacerse también de ellos porque son también pruebas contra ella.

Al ver que su plan ha fallado, Valentina hace sellar las instalaciones e incinerar el lugar, pero ellos logran escapar junto con Bob (Lewis Pullman), un misterioso hombre que encuentran en el lugar. Al saber que este plan ha fallado también, Valentina envía a un equipo a eliminarlos, pero logran escapar después de que Bob se sacrifica por ellos, descubriéndose que tiene poderes sobrenaturales. El grupo decide vengarse de Valentina, para lo que contarán con la ayuda de dos personas, Alexei Shostakov (David Harbour), el padrastro de Yelena y antiguo superhéroe soviético conocido como Red Guardian, y Bucky Barnes (Sebastian Stan), el antiguo Soldado de Invierno ahora convertido en Congresista y quiere acabar con Valentina y sus actividades delictivas.




A la espera se saberse lo que ha hecho este fin de semana, esta película dirigida por Jake Schreier -quién hemos sabido hace poco que podría dirigir la nueva película de X-Men -, lleva recaudados desde su estreno 104 millones de dólares en EEUU y 86 millones más en el resto del mundo, haciendo un total de 190 millones de dólares. 

No es que sean unas cifras muy buena, sobre todo con un presupuesto de 180 millones de dólares -sin contar otros gastos, como los de publicidad -, pero si la película logra mantenerse fuerte en los primeros puestos las semanas siguientes podrá salvarse del fracaso y hasta poder ser considerada un pequeño éxito.

En esto tendrá mucho que ver el boca a boca y con esta película está siendo muy positivo, ya que la reacción del público ha sido muy entusiasta y, además, las críticas que está teniendo son muy buenas.

Para muchos, esta película es el primer paso para la recuperación del Marvel Cinematic Universe, el cual se encuentra en horas bajas.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Tenía muchas ganas de ver esta película y, desde luego, le tenía más fe a este film que a Capitán América: Brave New World, la cual, como dije, no resultó tan mediocre como me la esperaba, pero tampoco era para tirar muchos cohetes.

Y, desde luego, no me he equivocado. La película está muy bien, he disfrutado viéndola y, desde luego, da esperanzas al MCU. Sin embargo, también debo decir que no estamos ante ninguna maravilla ni ninguna obra maestra y, desde luego, muchas de las alabanzas que está recibiendo son muy exageradas y pecan demasiado de entusiasmo.

Aunque, la verdad es que entiendo mucho todas estar reacciones, después de lo que nos ha estado dando Marvel Studios últimamente, es normal que muchos fans vean esta película como la segunda llegada de Cristo.

La película es muy buena, de eso no cabe duda, si tuviera que puntuarla, le pondría un 7. Se disfruta bastante -como ya he dicho -, el guion aceptable, el ritmo nunca decae y Jake Schreier hace un muy buen trabajo de dirección, lo que hace que vea con buenos ojos que pueda dirigir la nueva película de X-Men.

En lo técnico y visual se agradece que no abusen del CGI y apuesten mucho por los efectos prácticos. Esto antes no era un problema en el MCU, ya que su CGI era muy bueno y a penas se notaba -todavía recuerdo como flipé cuando supe que el traje de Black Panther era CGI -, pero en las películas más recientes se ha visto un bajón tremendo en lo que a efectos especiales se refiere y su CGI canta una barbaridad.




Otra cosa por la que la película está recibiendo tantas alabanzas es porque no es una película de superhéroes muy convencional. Esto es más una película de personajes rotos que, aunque terminan convertidos en los nuevos Vengadores, terminan la película casi tan jodidos como estaban al principio. Esto podría haber hecho a la película ganar bastantes puntos más, desgraciadamente, la parte correspondiente a los protagonistas y sus traumas, aunque está bien hecha, no ha sido bien aprovechada y esto le resta puntos.

Esto me lleva a la parte del reparto, con unos protagonistas que hacen un buen trabajo.

Comenzando por Florence Pugh, quién vuelve a estar fantástica como Yelena Belova y vuelve a demostrar se una muy digna sucesora de Scarlett Johansson, manteniendo bien el legado de ella al mismo tiempo que construye muy bien el suyo propio.

Sebastian Stan sigue estando muy bien como el Soldado de Invierno, aquí no tengo más que decir.

Lo mismo digo de Hannah John-Kamen, que vuelve a estar estupenda como Ghost.

Wyatt Russell no está a la altura de su padre a nivel interpretativo, pero es buen actor y aquí hace un buen trabajo como U.S. Agent; mucho mejor que en la serie Falcon y el Soldado de Invierno.

David Harbour vuelve a hacer un estupendo trabajo como Red Guardian, desgraciadamente, su personaje da la sensación en todo momento de estar de relleno en la trama.

Aunque, Harbour puede darse con un canto en los dientes si lo comparamos con Olga Kurylenko como Taskmaster, con la que nos han hecho un Madame Web con ella, sacándola en las promociones de forma destacada, como si fuera una miembro del equipo protagonista, para luego sacarla en una escena donde matan a su personaje, quedando fuera tanto de la película como del MCU.




Esto es, sin duda, uno de los puntos negativos del film. Más aún después de que el guionista Eric Pearson declarara poco después del estreno que tenía escrito un arco mayor para ella, entablando amistad con Ghost y aportando algunos momentos cómicos cuando se le iba la memoria de vez en cuando y trataba de completar su misión de asesinar a U.S. Agent, lo que llevaba a los demás a tener que pararla. Pero, todo eso fue suprimido sin que él lo supiera hasta ver la película.

Y no es el único cambio que ha sufrido la película en la post-producción. Afortunadamente, los cambios aquí no son tantos ni tan vistosos como los de Capitán América: Brave New World.

Volviendo al reparto, Julia Louis-Dreyfus hace una gran trabajo como Valentina Allegra de Fontaine, aquí ejerciendo como villana y no solamente como un personaje de moral cuestionable, como habíamos visto hasta ahora.

Y luego tenemos a Lewis Pullman, el hijo del Presidente Whitmore de Independence Day (Roland Emmerich, 1996), quién ya nos ha dado muestras de su talento en películas como Top Gun: Maverick (Joseph Kosinski, 2022) o Salem´s Lot (Gary Dauberman, 2024), y aquí hace un muy buen trabajo en su triple papel de Bob, Sentry y el Vacío.

Y también merece una especial mención Geraldine Viswanathan, quién me ha sorprendido en el papel de Mel, la asistenta de Valentina, quién tiene su peso en la trama, no siendo solo un simple adorno.

Bueno, vamos resumiendo ya.

Thunderbolts* (*The New Avengers) es una muy buena película que, aunque no sea la gran maravilla que muchos dicen que es, se disfruta mucho y, desde luego, supera en mucho a lo que Marvel Studios nos ha estado ofreciendo desde 2022 -con excepción, claro está, de Deadpool & Wolverine -. Puede que no arregle del todo el MCU, pero si marca bien el camino a seguir para la recuperación. 

Ahora, falta ver lo que han hecho con Los 4 Fantásticos, que llegan en julio y a cuya película hacen referencia en la escena post-créditos de este film.






19 de febrero de 2025

CAPITÁN AMÉRICA: BRAVE NEW WORLD (2025)

 

ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún, que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todos modos, lo hará bajo su total responsabilidad.









El pasado viernes fue el día de San Valentín, pero también el día que, finalmente, se estrenaba la cuarta película del Capitán América dentro del Marvel Cinematic Universe.

Sam Wilson (Anthony Mackie) ha asumido ya su papel como nuevo Capitán América. Thaddeus Ross (Harrison Ford), ahora convertido en Presidente de los EEUU, le envía a una misión en México para recuperar un artefacto que fue robado por la Sociedad Serpiente y pretenden venderlo a un misterioso comprador. Sam, junto a Joaquin Torres (Danny Ramirez), el nuevo Falcon, logran recuperar el artefacto, pero Sidewinder (Giancarlo Esposito), el líder de la Sociedad Serpiente, logra escapar y, además, el misterioso comprador no ha hecho su aparición.

Debido a este éxito, Ross los invita a la Casa Blanca, donde se celebra una cumbre con varios líderes mundiales para decir sobre el futuro de Isla Celestial, que es como se conoce al Celestial Tiamut cuando quedó petrificado en el océano Índico, que ahora se ha convertido en un lugar muy codiciado al descubrirse que es la fuente de un nuevo metal, el Adamantium, el cual puede competir con el Vibranium. De hecho, el material robado por la Sociedad Serpiente era una muestra de Adamantium que le fue robada a Japón, país vital para la firma de un importante acuerdo entre las naciones que reclaman Isla Celestial. Pero, las cosas se complican cuando, de forma inesperada, Isaiah Bradley (Carl Lumbly), un super soldado que estuvo 30 años encerrado y soportó todo tipo de experimentos, intenta matar a Ross. El magnicidio es evitado por Sam y por Ruth Bat-Seraph (Shira Haas), una ex-Viuda Negra que ahora es la Asesora de Seguridad de Ross, y Bradley es encarcelado, ya que se piensa que trató de matar a Ross como venganza por haber sido abandonado a su suerte en aquella prisión. Sin embargo, Sam no cree que su amigo sea culpable y tratará de demostrar su inocencia al tiempo que tratará de averiguar quién está detrás del incidente.

Capitán América: Brave New World debía haberse estrenado el pasado 2024, pero fue una de las muchas películas que tuvieron que retrasar su estreno a causa de las huelgas de guionistas y actores que sacudieron Hollywood en 2023.

Aunque, esa no fue la única razón, ya que la película ha sufrido una larga serie de reshoots. Pero, no los reshoots habituales que suelen tener las grandes producciones hollywoodienses, como las del MCU, sino de los que cambiaron una buena parte de la película, dándole otro enfoque. Hasta le cambiaron el título, ya que originalmente tenía como subtítulo New Mundial Order.

Y, si algo nos ha enseñado la historia del cine, es que estas cosas suelen ser perjudiciales para las películas, especialmente, en sus resultados en taquilla.




Sin embargo, ese no parece ser el caso con este film, ya que, en su primer fin de semana, la película ha sorprendido recaudando 88 millones de dólares en EEUU, una cifra que supera las expectativas, las cuales eran de 80 millones. A día de hoy, la película lleva recaudados 100 millones de dólares en los cines estadounidenses y 92 millones más en el resto del mundo, haciendo un total de 192 millones de dólares, los cuales superan su presupuesto oficial de 180 millones de dólares -aunque, a mi me parece un presupuesto muy bajo para una película que ha sufrido tantos reshoots, de ahí que diga lo de "oficial" -.

Estos resultados en taquilla están sorprendiendo mucho, más que nada, después de que la película haya recibido críticas de lo más nefastas. La opinión del público ha sido más positiva, aunque no muy entusiasta, todo hay que decirlo.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Una vez vista la película, debo decir que me he llevado una sorpresa agradable, más que nada, porque me esperaba algo mucho peor, la verdad.

La deriva que está llevando últimamente el MCU, propiciada principalmente por el wokismo, unida a los muchos reshoots que la película ha sufrido me daban bastante desconfianza. Además, a eso hay que unir que, aunque estemos ante la cuarta entrega de la saga cinematográfica del Capitán América, este film es una continuación de la serie Falcon y el Soldado de Invierno -incluso repite uno de sus guionistas y su showrunner -, la cual fue bastante decepcionante -además de que fue de las primeras portadoras del virus woke en el MCU -.

Y, para rematar, la película está dirigida por Julius Onah, director de The Cloverfield Paradox (2018), un montón de mierda tan grande que, entre otras cosas, se cargó el universo que J.J. Abrams estaba creando a raíz de la película Monstruoso (Matt Reeves, 2008).

Con todo eso, y con que esta era la primera película del Capitán América sin Steve Rogers, fui a ver este film con muchas desconfianza y, como ya he dicho, no me llevé el disgusto que me esperaba llevar. Sin embargo, tampoco salí de ella con el mismo entusiasmo que me produjeron en su día sus predecesoras, Capitán América: El Primer Vengador (Joe Johsnton, 2011), Capitán América: El Soldado de Invierno (2014) y Capitán América: Civil War (2016), estas dos dirigidas por los hermanos Russo.

Esta película está muy, pero que muy, por debajo de esas tres películas, siendo sin duda la más floja de la saga. Pero, en su favor, diré que no llega a ser tan aburrida ni tan pedante como lo fueron Thor: Love and Thunder (Taika Waititi, 2022), Black Panther: Wakanda Forever (Ryan Coogler, 2022), Ant-Man y la Avispa: Quantumanía (Peyton Reed, 2023) y, sobre todo, The Marvels (Nia DaCosta, 2023). 

Esto, unido a las muy buenas expectativas que están despertando Thunderbolts* y Los Cuatro Fantásticos: Primeros Pasos, junto con el nuevo giro que está tomando el MCU con el Doctor Doom de Robert Downey Jr. como nuevo gran villano, hace que se empiecen a ver signos de mejora en el MCU.

Pero, bueno, todo eso ya se verá. Vamos a analizar esta película, que es lo que toca ahora.

La película no es mala del todo. Si tuviera que puntuarla, le pondría una nota que estaría entre un 5 y un 5´5. Porque, aunque sea una película muy mejorable, se deja ver, es entretenidad y hasta llega a disfrutarse a ratos. Además, conecta bien con dos películas que habían quedado ya algo olvidadas, dándoles continuidad y atando algunos cabos que quedaron sueltos.

Estas películas son, claramente, Eternals (Chloé Zhao, 2021) y la ya muy lejana El Increíble Hulk (Louis Leterrier, 2008); la cual ya tuvo continuidad en Capitán América: Civil War con el regreso del Thaddeus Ross interpretado por el fallecido William Hurt. De Eternals, ya he contado en el resumen de la trama que da una respuesta sobre el Celestial petrificado que emerge del Índico, mientras que de El Increíble Hulk, entre otras cosas, se nos revela que ocurrió con Samuel Sterns (Tim Blake Nelson), al que vimos convertirse en el villano Líder al final de la película de 2008, pero ya no se supo nada más de él.

Hasta ahí, lo bueno. Ahora vamos con las cosas malas, que la película tiene, y muchas.

Para empezar, los reshoots se notan mucho, hasta en lookcapilar de algunos personajes, si os fijáis bien. Un buen ejemplo son las escenas de acción, ya que algunas son bastante buenas y otras son bastante deficientes. 

Por poner un ejemplo, la primera escena de acción que vemos, la que sucede en México contra la Sociedad Serpiente, la noté muy deficiente, sin la brutalidad ni la espectacularidad de las de las películas anteriores. Sin embargo, la siguiente, el tiroteo en la Casa Blanca, esa si estuvo a la altura. Y así toda la película.




Lamentablemente, los efectos de los reshoots no se limitan solo a las escenas de acción. La trama sufrió modificaciones, se eliminaron escenas y se suprimieron personajes mientras que otros sufrieron modificaciones.

La mencionada Sociedad Serpiente iba a tener mucho más peso en la historia, pero tan solo se la ve en la escena de México, ya que en el resto de la película solo la representa su líder, Sidewinder, que tiene tan solo un par de apariciones más en el resto de la película. Además, se la reduce a un simple grupo de hombres armados sin miembros con superpoderes o habilidades especiales, suprimiéndose personajes como la Diamondback que interpreta Rosa Salazar. Además, la escena de México iba a ser mucho más espectacular e, incluso, el personaje de Isaiah Bradley iba a participar en ella formando equipo son Wilson y Torres, vistiendo un traje y todo.

Otro cambio que se hizo fue con el aspecto del Líder, el cual originalmente iba a ser más fiel a los cómics y no una especie de lagarto de V sin careta, que es lo que al final vemos en la película.

Otro cambio -y este me toca las narices porque es una bajada de pantalones en toda regla -es el que tiene que ver con Ruth Bat-Seraph, que me ha parecido un buen personaje y me ha gustado bastante, pero en la película han cambiado por completo sus orígenes con respecto a los cómics, donde el personaje es el alter ego de Sabra, que es israelí y miembro Mossad. Aquí nos la convierten en una ex-Viuda Negra y en la Asesora de Seguridad del Presidente. Además, también ignoran que es una mutante.

Y, para terminar con los cambios que se hicieron en los seshoots, tenemos que al final vemos a Ross convirtiéndose en Red Hulk, es cual está bastante bien hecho -aunque, me hubiera gustado que tuviera un roja un poco más oscuro -y la pelea final que tiene con Wilson es bastante espectacular. El problema aquí es como se resuelve esa escena tras los reshoots, las cuales hicieron para que encaje mejor más con el wokimos a costa de provocar vergüenza ajena al personal.

Originalmente, la escena iba a ser más brutal, con Red Hulk destrozando por completo el traje de Vibranium de Sam y estando a punto de matarlo, pero Ruth lograba hacerle llegar la muestra de Adamantium de los japoneses y Sam la arrojaba a las heridas de Red Hulk, absorviéndole la radiación gamma y volviendo a Ross de nuevo normal, pero provocando también su muerte.

Lo bueno de esto es que deja al personaje vivo y encerrado en la misma prisión que él mismo construyó, lo cual podría servir para que Marvel Studios pueda aprovechar más al personaje en el futuro, cosa que espero porque, de lo contrarío, Red Hulk pasaría a estar en la lista de buenos villanos desaprovechados por Marvel Studios.

En fin.

Vamos ahora con el reparto.

Anthony Mackie hace un buen trabajo como Sam Wilson, eso no lo voy a negar, porque lleva haciéndolo desde que debutó como el personaje en 2014. El problema es el mismo del que ya he hablado varias veces, y es que yo no trago a Sam Wilson como sucesor de Steve Rogers como Capitán América. No lo tragaba en los cómics ni lo trago ahora en el cine. En la película, cada vez que se refieren a él como el Capitán América hace hasta que se me revuelvan las tripas.

Pero, bueno, esto es una opinión personal mía, ya que yo, como amante de los cómics de Ed Brubaker que soy, prefiero más como nuevo Capitán América a Bucky Barnes (Sebastian Stan). Quién, por cierto, hace un cameo en la película, el cual no está mal, pero tampoco aporta nada. Si, nos revelan que el personaje se ha metido en política y aspira a ser congresista, pero eso es algo que ya hubiéramos descubierto en Thunderbolts*, la cual está al caer; incluso se intuye algo ya en el último tráiler de esta.

Lo mismo digo del regreso de Liv Tyler como Betty Ross, la cual aparece al final solo para decir Hola y ya está. Otra cosa que le debemos a los reshoots pero, para que al final haga los mismo que Linda Blair en El Exorcista: Creyente (David Gordon Green, 2023), mejor que la hubieran suprimido del todo.

El fallecido William Hurt hizo un trabajo excelente como Thaddeus Ross, no quiero quitarle mérito para nada. Pero Harrison Ford se hace con el personaje desde el principio y consigue que no se le eche de menos. Desde luego, fue una excelente elección de casting.

Como ya he mencionado antes, pese a los cambios que le han hecho para adaptarla más al wokismo, me ha gustado mucho Ruth Bat-Seraph algo que se debe, especialmente, al buen trabajo que hace la actriz Shira Haas; que también es israelí, como su personaje sin los cambios wokistas.




Carl Lumbly estuvo muy bien como Isaiah Bradley en la serie Falcon y el Soldado de Invierno y también lo está en la película. La otra cara de la moneda es Danny Ramirez como Joaquin Torres, que ni me gustó en la serie ni me ha gustado en la película.

Y, en cuanto al villano principal, el recuperado Samuel Sterns, pese a los cambios del aspecto del personaje, el trabajo de Tim Blake Nelson es muy bueno y ha sido una muy buena elección como villano principal. Otra cosa es su plan, el cual no hay ni por donde cogerlo y parece que va cambiando sobre la marcha, pero eso es otra cosa y es algo que también le debemos a los reshoots.

Nelson protagoniza, junto a Mackie, la escena post-créditos de la película, donde el villano advierte al protagonista del peligro que se avecina, enlazando así la película con Avengers: Doomsday y Avengers: Secret Wars. Una escena que recuerda al encuentro final entre Batman y Lex Luthor al final de Batman v Superman: El Amanecer de la Justicia (Zack Snyder, 2016), todo hay que decirlo.

Y no me olvido de Giancarlo Esposito, que hace un estupendo trabajo como Sidewinder, el líder de la Sociedad Serpiente pero, al igual que dicha sociedad, también está muy desaprovechado en el film.

Bueno, vamos resumiendo ya.

Capitán América: Brave New World es una película que no es mala y se deja ver, pero con muchos defectos y a la que ha perjudicado mucho los muchos reshoots que ha sufrido.

Aunque, debo decir también que tengo la impresión de que, sin los reshoots, el resultado hubiera sido mucho mejor, pero tampoco nos hubieran dado algo muy grandioso. La película hubiera sido mucho mejor, si, pero tampoco para tirar muchos cohetes.

Por su tono de thriller político se nota que quiere emular a Capitán América: El Soldado de Invierno, pero está a años luz de esta -con reshoots y sin ellos -, como también lo está de Capitán América: Civil War y de Capitán América: El Primer Vengador, la cual, gracias a este film, deja ya de ser oficialmente la más floja de las películas del Capitán América del MCU.

Podría haber sido mejor, pero se agradece que no sea como lo que Marvel Studios nos ha estado ofreciendo los últimos años; con excepción, claro está, de Deadpool & Wolverine (Shawn Levy, 2024), aunque este, pese a pertenecer al MCU, recordemos que juega en otra liga.