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30 de noviembre de 2024

VENOM: EL ÚLTIMO BAILE (2024)

 


ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún, que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todas formas, lo hará bajo su total responsabilidad. Y, ya de paso, si con eso consigo quitarle las ganas de ver este montón de mierda, algo que hemos ganado.






Vuelvo a decir lo mismo que cuando analicé Venom: Habrá Matanza. Aquí no esperéis lo de ¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos, ni lo de Vayamos por partes

Aquí ya me pongo a dar hostias desde el primer momento.

Para empezar, se que esta review llega con retraso, ya que la película se estrenó a finales de octubre. Pero, ya lo dije en su día, esta no pensaba verla en cines. Ya tragué con la primera y tragué con la segunda y, en ambas, Sony me tomó por gilipollas. Una tercera ya no.




Sigo defendiendo que las películas deben verse en los cines, pero hay excepciones y, desde luego, esta es una de ellas. Porque, tras haberla visto por medios poco ortodoxos, me alegro de no haber desperdiciado dinero en la entrada, como si hice en las dos anteriores.

Porque, una vez más, Sony ha vuelto a cagarse en el personaje.

En la primera, convirtieron a Venom en una alcahueta. En la segunda, lo pusieron a criar gallinas. Ahora, tenemos el...


...VENOM ASPIRANTE A HIPPIE


Así es. Cuando Eddie Brock y él son recogidos por esa familia de hippies encabezada por Otto Hightower, Venom va y le dice a Eddie que serían muy felices con una vida como esa. Imaginaos a Venom con una corona de flores fumando porros y cantando el Kumbayá. Yo prefiero no imaginármelo por miedo a sufrir una crisis psicótica.

Afortunadamente, no llegamos a ver esto en la película. Lo que si vemos son una sucesión de situaciones estúpidas, diálogos plomizos, chistes que tienen de todo menos gracia y momentos que producen vergüenza ajena. Como cuando Eddie y Venom se reencuentran con la Señora Chen (Peggy Lu) en Las Vegas, en una de esas casualidades que no te la crees si alguien te la cuenta por ahí.




Por cierto, si ese es el "último baile" al que hace referencia el título, apaga y vámonos. Porque esto, más que El Último Baile, es más bien El Último Tango en París, pero sin mantequilla.

También tenemos las dichosas "discusiones de pareja" entre Eddie y Venom; aunque, afortunadamente, no son tan prolongadas como en las dos anteriores películas.

Todo ello hasta llegar a lo más rescatable de la película, el climax en el que vemos a distintos Venoms en plena batalla contra los Xenophage, esos monstruos alienígenas que tienen una picadora en la espalda y que están al servicio de Knull. Esto lo esperábamos en la primera película y han esperado hasta la tercera para sacarlo ¡Ole sus cojones!

Hablando de Knull. Se suponía que era el gran villano de la función, pero tan solo tiene unas pocas apariciones, siempre con la misma pose, y luego en una de las escenas post-créditos nos enteramos que se lo reservan como villano para una futura Venom 4; que la habrá, ya que estas mierdas son lo único del Spider-Verse que le funcionan a Sony en taquilla.

Y, ya que hablamos de escenas post-créditos ¿Qué vamos a tener en la cuarta entrega? ¿Venom-cucaracha?

Por cierto, otra de las cosas rescatables de la película es cuando Venom simbiotiza un caballo; algo que hubiera sido una agradable sorpresa si no nos lo hubieran reventado en el tráiler.

Que esa es otra, porque luego, en los créditos finales, nos muestran un montón de animales simbiotizados por Venom. Pues bien, ese momento es mejor que la propia película. Desde luego, no entiendo como no lo aprovecharon en el film, que hubieran hecho que Venom llegara a un zoo, a un circo o a una reserva de animales y simbiotizara a los animales de allí, creando todo un ejército. Hubiera sido algo digno de verse.




Pero no, como es habitual en ellos, Sony desaprovecha las cosas buenas y le da bola a todo lo más nefasto y bochornoso que se les pasa por la cabeza. Y no solo con Venom, también con Morbius (Daniel Espinosa, 2022) y Madame Web ( S.J. Clarkson, 2024); y también tenemos a Kraven el Animalista, el cual llegará pronto y ya le tengo bastante miedo.

Volviendo con la película que nos ocupa, está escrita y dirigida por Kelly Marcel, guionista de las dos primeras películas. Con este movimiento, lo único que hacen es demostrar que Ruben Fleischer y Andy Serkis solo fueron llevados para hacer el paripé y poner su nombre en los títulos de crédito, porque la dirección es igual de plana que en las dos películas anteriores. Se ve que aquí han querido ahorrarse el sueldo de director.

Bueno, vamos resumiendo ya.

Venom: El Último Baile es otra basura más del Spider-Verse que, por tercera vez, echa a perder a un gran personaje de Marvel. Todo ello orquestado por los de Sony, que no sé como no se les cae la cara de vergüenza con estas porquerías que están haciendo.




25 de febrero de 2024

MADAME WEB (2024)

 

ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todos modos, lo hará bajo su total responsabilidad.















Bueno, finalmente he visto Madame Web, nueva película que forma parte de lo que se conoce como el Spider-Verse, un universo cinematográfico que Sony está haciendo con personajes relacionados con Spiderman, del cual poseen los derechos.

La historia comienza en Perú, en 1973, en medio de la selva amazónica, donde la embarazada Constance Webb (Kerry Bishé) busca una rara especia de araña. Pero, al encontrarla, su socio, Ezekiel Sims (Tahar Rahim), le dispara a ella y a los otros miembros de la expedición y roba la araña. Una extraña tribu indígena conocida como Las Arañas, la cual posee unas habilidades parecidas a las de las arañas, intenta salvar a Constance, pero no pueden evitar que muera, no sin antes dar a luz a su hija, Cassandra Webb.

Treinta años después, en 2003, Cassandra (Dakota Johnson) vive en Nueva York, donde trabaja como paramédico junto a su compañero, Ben Parker (Adam Scott), cuya cuñada, Mary Parker (Emma Roberts), se encuentra embarazada. Tras sufrir un accidente que la hace tener experiencia cercana a la muerte, Cassandra empieza a experimentar extraños fenómenos que en principio cree que se tratan de algún tipo de déjà vu hasta darse cuenta que de alguna manera puede moverse en el tiempo y ver el futuro.

Ezekiel, mientras, gracias a la araña que robó, ha adquirido superpoderes, además de haber prosperado mucho económicamente. Sin embargo, no para de ver su muerte en el futuro a manos de tres Spider-Women, lo que le lleva a buscarlas en el presente para asesinarlas antes de que adquieran sus poderes. Con ayuda de una hacker (Zosia Mamet) y tecnología robada a la NSA, logra averiguar que esas futuras mujeres araña son tres adolescentes, Julia Cornwall Carpenter (Sydney Sweeney), Anya Corazón (Isabela Merced) y Mattie Franklin (Celeste O'Connor). No duda en ir a por ellas para asesinarlas pero, por alguna razón, estas terminan en un mismo tres con Cassandra, quién tiene una visión de Ezekiel asesinándolas, lo que la lleva a tratar de protegerlas.

Esta es la cuarta película del Spider-Verse que nos llega y la primera de las tres que se estrenan este año. 




A la película no le está yendo nada bien. Está siendo un tremendo fracaso de taquilla, con 28 millones de dólares recaudados solo en EEUU y 26 millones más en el resto del mundo, haciendo un total de 54 millones de dólares que a penas se acercan a su presupuesto de 80 millones de dólares; eso sin contar otros gastos, como los de promoción, algo en lo que Sony acostumbra a excederse.

Además, está siendo pulverizada por crítica y público por igual, por lo que el fracaso es total.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Jamás había estado tan de acuerdo con las opiniones de la crítica y el público generalizado. Porque esta película se merece las pestes que están echando de ella por todos sitios; hasta diría que se quedan cortos.

Sony no para de lucirse con este Spider-Verse que se están cascando. Venom (Ruben Fleischer, 2018), era una película mediocre. Su secuela, Venom: Habrá Matanza (Andy Serkis, 2021), era un montón de mierda que hasta hacía quedar bien a su predecesora. Y Morbius (Daniel Espinosa, 2022), tres cuartos de lo mismo.

Pero, lo que han hecho con esta película no tiene nombre ni ningún tipo de perdón. Y no lo digo porque la película sea una mierda, que lo es, lo digo porque la película es también...


...UNA JODIDA ESTAFA


Porque es así, nos han estafado, como esos hijos de la gran puta que roban el dinero a la gente con estafas piramidales. Igual.

Por poner un ejemplo. Imaginaros si en Spiderman (Sam Raimi, 2002) solo viéramos a Tobey Maguire con el traje de superhéroe durante solo unos pocos segundos y toda la película fuera de él como Peter Parker recibiendo sus poderes y tratando de lidiar con ellos, pero en ningún momento le viéramos combatir el crimen con su icónico traje, el cual no han parado de mostrarnos en todas y cada una de las promociones de la película, dándonos una idea completamente equivocada de lo que el film en realidad es.

Pues eso es lo que nos han hecho con esta porquería de película, donde no hemos parado de ver en trailers, posters e imágenes promocionales a sus protagonistas enfundadas en sus trajes de Spider-Women, unos trajes muy molones y muy comiqueros, para que luego en la película solo las veamos con esos trajes y en plan superheroínas solamente unos segundos. 

Porque resulta que la parte en la que aparecen con los trajes es...


...UNA VISION DEL FUTURO


Eso es, la visión que tiene Ezekiel de su muerte y un corto plano al final -donde también vemos a Cassandra como Madame Web --es lo único que vamos a ver a las Spider-Women en esta película.

No sé los demás, pero a mi lo que me animaba a ver esta película eran, precisamente, las Spider-Women. Porque era eso lo que había ido a ver, una película de superheroínas arácnidas, no la historia de una paramédico que tiene que hacer de canguro de tres adolescentes, que eso es lo que parece esta película; de hecho, eso es lo que sería esta película si le quitamos al villano y las pocas escenas de acción que tiene.




Desde luego, yo he salido del cine con la sensación de que me han estafado. Y no me valen las excusas que van poniendo en las redes sociales los defensores de esta película -que los hay, por increíble que parezca -.

Que no me vengan con lo de que si esto es solo una película de orígenes, que es el punto de partida para algo más grande, que es algo diferente a lo que el cine de superhéroes nos tiene acostumbrados y bla, bla, bla... Ese no es el problema, son libres de hacer la película que quieran, como si quieren hacer una película experimental con las protagonistas leyendo El Quijote durante todo el metraje. Pero que luego no nos la traten de vender como algo que no es.

Pero, bueno, dejemos ya este tema porque, por desgracia, ese no es el único defecto de la película ¡Ojalá fuera ese el único problema! Pero no.

La película tiene varios defectos más, comenzando por el guion.

Un guion en el que han trabajado varias personas, incluida su director, S.J. Clarkson, o los guionistas de Morbius -eso explica muchas cosas -. Un guion lleno de situaciones tan ridículas y tan estúpidas que hasta dan vergüenza ajena. Parece que los guionistas escribían la primera gilipollez que se les pasaba por la cabeza, luego elegían las que más les gustaban y con esas formaban el guion.

El mejor ejemplo lo tenemos en la escena del restaurante, con la que hasta me llevé las manos a la cabeza y todo.

Vale que los adolescentes de hoy en día son bastante descerebrados y hacen muchas locuras, pero es que aquí tenemos tres adolescentes que parecen retrasadas mentales y cuesta creerse que el futuro van a ser superheroínas. Porque, sabiendo que las persigue un asesino sobrenatural, no se les ocurre nada mejor que ir a un restaurante lleno de gente, tontear con unos chicos y ponerse a bailar encima de una mesa como si estuvieran de despedida de soltera. Solo les faltaba grabarse con un móvil y subirlo a TikTok para que les quedara perfecto.

Pero, la cosa sigue. Porque tenemos a Cassandra que, aún estando buscada por asesinato y secuestro, la tía se puede marcar un viaje de ida y vuelta a Perú sin problemas o robar un taxi y pasearse con él por Nueva York como Pedro por su casa. Si, toma la precaución de quitarle las matrículas, porque todos sabemos que, tras la denuncia de un taxi robado, la policía no va a sospechar de un taxi sin matrículas conducido por una mujer cuya descripción encaja con la de una sospechosa buscada por asesinato.

Y su compañero, Ben, no se queda atrás. Le deja a él al cuidado de las adolescentes mientras ella se va a Perú, pero su cuñada se pone de parto antes de tiempo y a él no se le ocurre nada mejor que llevárselas al hospital también. Vamos a ver, son adolescentes, no niñas, por lo que podía dejarlas solas en la casa. Y si son tan gilipollas como para irse a otro restaurante a bailar sobre una mesa, es porque el destino -o Dios para los que seáis creyentes -quiere que mueran.

Por cierto, por si alguien no lo sabe aún, ese tal Ben es el Tío Ben Parker y su cuñada embarazada, interpretada por la sobrina de Julia Roberts, es Mary Parker, por lo que el niño que vemos nacer es el mismísimo Peter Parker, cuyo nacimiento vemos en esta película. No sé si esto es porque al final van a introducir a Spiderman en el Spider-Verse pero, la verdad, que me importa bien poco, porque a saber que Spiderman son capaces de hacernos Sony; y no me valen Tobey Maguire o Tom Holland como ejemplo, porque el primero es obra de Sam Raimi y el otro es obra de Marvel Studios.

Volviendo al guion, pues nada, una sucesión de tonterías a cada cual más ridícula. Encima, dejando cosas sin aclarar, como el tema del villano.




Sabemos quién es y su naturaleza. De hecho, no es un mal villano y, además, con el traje que le ponen aquí, nos dan una idea de lo que podría suponer que alguien como Spiderman fuese un villano y no un justiciero. El problema es que a penas nos cuenta nada sobre él.

Sabemos que la araña que robó le dio poderes y eso le hizo ser un hombre rico y poderoso, pero a penas sabemos más. No sabemos si tiene una empresa o si dirige una organización criminal o algo. Es alguien que está dispuesto a asesinar para conseguir, pero sin saber cuales son sus objetivos. Encima, cuando muere al final, no sabemos que ocurre con todo lo que posee o si las autoridades descubren que lo que es o que tiene tecnología robada a la NSA en su casa. Seguramente, la hacker que trabaja para él, interpretada por la hija de David Mamet, se encargará de borrar todas las huellas, pero esto es algo que debían habernos mostrado, aunque fuera un poco.

Sobre el reparto, no voy a decir mucho, tan solo decir que esto ha sido un desperdicio de buenas actrices que podrían haber dado mucho más de sí si el conjunto que las rodea no apestara tanto.

Bueno, vamos resumiendo ya.

La película es una puñetera mierda y una jodida estafa.

Si esto fuera una comedia dramática sobre una paramédico y tres adolescentes o un anuncio largo de Pepsi -porque ojo la publicidad descarada que hacen aquí de Pepsi -, pues la cosa estaría bien, pero no lo es, es una película de superhéroes -bueno, más bien, de superheroínas -que parece de todo menos una lo que es, pero nos han hecho creer que si lo es para llevarnos al cine engañados.

Desde luego, no sé como a los de Sony no se les cae la cara de vergüenza. Y todavía nos tienen preparadas para este año la de Kaven el Animalista y la tercera de Venom, por si no hemos tenido ya suficiente.




7 de abril de 2022

MORBIUS (2022)


ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún, que se abstenga de leer lo que viene a continuación o, de lo contrario, lo hará bajo su total responsabilidad.














Después de muchos retrasos -otra película que teníamos que haber visto en 2020 pero fue retrasada por la pandemia -, este fin de semana llegó finalmente a los cines esta película que adapta a Morbius el Vampiro Viviente, uno de los villanos de Spiderman y que forma parte del Spider-Verse.

Como ya sabéis, el Spider-Verse es ese universo compartido que está haciendo Sony con los enemigos de Spiderman y otros personajes del universo del arácnido. Ya nos han dado dos películas de Venom y tienen más películas por delante, siendo las de Kraven el Cazador y la de Madame Web las más avanzadas.

Esta película está dirigida por Daniel Espinosa, director sueco de origen chileno que ha dirigido películas como El Invitado (2012) y El Niño 44 (2015) y cuya película anterior a esta fue Life (2017), película de ciencia ficción de Sony que se dijo que era un film de orígenes de Venom, cosa que no fue. Mientras, el encargado de dar vida a Morbius es Jared Leto, actor que ya tiene experiencia dando vida a villanos de cómic tras interpretar al Joker en la película Escuadrón Suicida (David Ayer, 2016); un Joker bastante nefasto que, afortunadamente, Zack Snyder nos lo mejoró en Zack Snyder´s Justice League (2021).

Como ya he dicho, la película se ha estrenado finalmente este fin de semana tras dos años de retraso a causa de la pandemia y, desde luego, no se puede decir que las cosas le estén yendo sobre ruedas. 

En taquilla, aunque se ha colocado en el primer puesto, tan solo ha recaudado 41 millones de dólares en EEUU y 45 millones más en el resto del mundo, haciendo un total de 86 millones de dólares. No son cifras muy astronómicas, pero se libra del fracaso a ser su presupuesto de 83 millones de dólares.



En lo que a la crítica se refiere, aquí la cosa ha sido más desastrosas, con unas críticas de lo más nefastas -la puntuación en Rotten Tomatoes da vergüenza ajena verla -. La opinión del público, en cambio, ha sido más positiva; pero tampoco para tirar muchos cohetes.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Yo, la verdad, le tenía mucho miedo a esta película; y no, precisamente, porque trate sobre vampiros. Y es que, después de lo que hizo Sony con las dos películas de Venom. miedo me daba lo que podrían haber hecho aquí con Morbius y lo que harán con Kraven el Cazador y demás personajes.

Otra razón es la anterior película de su director, la ya nombrada Life, la cual fue una mierda de campeonato -ya dejé constancia en este mismo blog -y temía que esta película también pudiera seguir el mismo camino. Además, aquella película, a diferencia de esta, tuvo buenas críticas; de ahí que las nefastas críticas que está teniendo no sean una de las cosas que he tenido en mis expectativas.

Total, que con todo esto he ido a ver la película esta semana y, la verdad, no he salido muy alegre de verla. Sin embargo, tampoco he salido con la sensación de haber visto un bodrio infumable, como ocurrió con Life o, más recientemente, con la segunda de Venom.

La película no es mala del todo, pero tampoco buena del todo, más bien, regulera tirando a mediocre, lo que ya la coloca por encima de la primera de Venom, la cual era mediocre. Así que nos encontraríamos ante lo mejor que hasta ahora nos ha dado el Spider-Verse.

Aunque, si esto es lo mejor que nos puede dar el Spider-Verse, mejor que no hagan más películas.

Porque, aunque la película no sea mala del todo, como ya he dicho, no he salido muy alegre de verla. Más bien, he salido como si me acabara de echar una siesta, porque la película aburre lo que no está en los escritos. Y eso que estamos hablando de una película que no llega a las dos horas de duración.

Pero, el problema no es la duración, porque el montaje final es una completa chapuza. Se dice que la película tuvo muchos remontajes y reshoots durante los dos años de retrasos que ha ido teniendo y, viendo el resultado final, parece que es verdad. A la película le falta metraje, las situaciones se van sucediendo sin pena ni gloria y el ritmo no para de fallar.

A su favor digo que Daniel Espinosa hace un buen trabajo en la dirección, ya que la película está bien dirigida y la ambientación de película de terror está bastante lograda. El problema es que el resultado final es de lo más simplón y, aunque hay algunos momentos destacables, como la parte del barco -un claro homenaje a la novela Drácula y la parte del viaje del Demeter -o la pelea en el metro, todo lo demás falla.

Por ejemplo, a parte de lo del Demeter, hay más homenajes en la película. La escena en la que, tanto el protagonista como los espectadores descubren que en personaje de Matt Smith es el verdadero villano -aunque, esto es algo que se veía venir desde lejos -está hecha -o, al menos, a mi me dio esa sensación -en forma que homenajea al final de Sospechosos Habituales (Bryan Singer, 1995) -quién haya visto la película sabrá de lo que hablo -. Sin embargo, la escena está muy torpemente montada y, si se trataba de un homenaje, les ha quedado como el culo.



Aunque, en lo que más falla la película es en que no cumple su cometido, que es mostrarnos el nacimiento de uno de los villanos de Spiderman. Aquí no ocurre como en Joker (Todd Phillips, 2019), donde al final de la película veíamos a Arthur Fleck (Joaquin Phoenix) convirtiéndose en el Joker. Aquí no da en ningún momento la sensación de que el personaje termine convirtiéndose en villano y tampoco da la sensación de que quieran convertir al personaje en un anti-héroe. La verdad es que lo único que da la sensación es que no tienen ni puñetera idea de por donde tirar con el personaje.

A lo largo de la película vemos a Michael Morbius tratando de resistirse en todo momento a convertirse en vampiro y tratando de buscar una cura, mientras Milo, el personaje de Matt Smith, trata de arrastrarlo hasta el mal. Hasta ahí bien. Pero, al final, cuando Milo asesina a la Doctora Brancroft, ese debía haber sido el momento en el que Morbius se pasa al mal, asesinando a Milo de una forma brutal y abrazando el vampirismo. Así, la película les hubiera quedado bien, pero tienen que tirar por el camino del sentimentalismo y, encima, tratando de homenajear otra vez; esta vez, a Christopher Nolan con la bandada de murciélagos que solo están ahí para darle espectacularidad a un climax de lo más descafeinado.

Esto, además, hace algo estúpida la segunda escena de los créditos finales. En la primera vemos a El Buitre (Michael Keaton) llegando a este universo por el hechizo del Doctor Extraño en Spider-Man: No Way Home (Jon Watts, 2021) y en la segunda vemos a El Buitre reuniéndose con Morbius para proponerle una alianza contra Spiderman, en clara referencia a los Seis Siniestros. Sin embargo, la escena falla porque no hemos visto todavía a Morbius convertirse en villano. A lo mejor ya es un villano en esa escena, ya que da la sensación, pero es que, como ya he dicho, si la intención es convertirlo en villano, ya tendrían que haberlo hecho en la película.

Al final, esas escenas, las cuales la crítica las considera las peores que se han hecho hasta ahora, solo sirven para dos cosas. Una es informarnos de que Sony se queda con el personaje de El Buitre de Michael Keaton se lo queda Sony; un buen personaje que, seguramente, Sony va a desperdiciar, como hizo con el Carnage de Woody Harrelson. La otra es informarnos de algo que se viene diciendo desde hace tiempo, que el Spider-Verse va a tener su propio Spiderman.




Sobre la llegada de El Buitre al Spider-Verse, Espinosa confesó recientemente que no tenían ni puñetera idea de como traer al personaje a este universo y, si Spider-Man: No Way Home no les hubiera dado la idea del hechizo, no habrían sabido como explicarlo. Y, sobre el cartel de Spiderman que se veía en uno de los tráilers, el director también confesó que le dijeron que lo pusiera y luego lo borraron del montaje final. Más pruebas de lo caótica que fue la producción de esta película.

Sobre el reparto. 

Jared Leto hace un buen trabajo y, seguramente, hubiera hecho muy creíble la transición del personaje a villano si nos la hubieran mostrado en la película. 

Matt Smith también hace un buen trabajo como el villano principal. En un principio, su personaje iba a ser Hunger, pero decidieron reconvertirlo en otro Morbius.

La bellísima Adria Arjona está muy bien en el papel de Martine Brancroft, pero está terriblemente desaprovechada. Al igual que en los cómics, el personaje muere y regresa a la vida convertida en vampiro, pero la película lo limita a un simple plano insertado al final.

Otro que está también terriblemente desaprovechado es Jared Harris, que hace un muy buen trabajo, pero se olvidan de él durante gran parte de la película y lo recuperan en el tercer acto solo para que lo veamos morir, dando siempre la sensación de que lo hacen porque tenían que darle un final al personaje.

Los policías interpretados por Tyrese Gibson y Al Madrigal están muy bien, pero podrían haber dado más juego.

Bueno, vamos resumiendo ya.

Morbius tiene a su favor que es mejor que las dos películas de Venom y de Life; lo cual no es decir mucho, teniendo en cuenta la calidad de estas películas.

Al final nos encontramos con una película regulera que podría haber sido mucho mejor, pero desperdicia muchas oportunidades y al final da la sensación de que ni sus responsables sabían lo que estaban haciendo.


 






26 de octubre de 2021

VENOM: HABRÁ MATANZA (2021)


ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún, que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todas formas, lo hará bajo su total responsabilidad.








Vamos con la secuela de Venom (Ruben Fleischer, 2018), titulada Venom: Let There Be Carnage y, aquí en España, Venom: Habrá Matanza.

Matanza, ya. Matanza la que va a haber como me presente un día en las oficinas de Sony con dos cuchillos de carnicero; lo de La Matanza de Texas será un juego de niños comparado con eso.

No, aquí no esperéis lo de "¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos" ni lo de "Vayamos por partes", porque aquí comienzo a dar hostias desde el principio porque esta película lo merece.

Total, tampoco hay mucho que hablar de ella. Tan solo que su predecesora, pese a ser una película muy mediocre, fue -incomprensiblemente -un gran éxito de taquilla y eso ha dado píe a esta secuela donde Andy Serkis reemplaza a Ruben Fleischer en la dirección y donde, como se nos adelantó en la escena post-créditos de la primera, el gran antagonista es Carnage -Matanza para los españoles -encarnado por Woody Harrelson.



Yo, la verdad, esperaba que esta película fuese mejor. No me esperaba ni de lejos una gran película, pero si algo que mejorase a su mediocre predecesora. Pero no. Sony ganó un dineral tomándonos por gilipollas con la primera película y aquí han decidido volver a tomarnos por gilipollas a ver si así se forran otra vez.

Y les está funcionando, porque la película está siendo otro éxito de taquilla; no digo las cifras porque me da vergüenza ajena.

Para empezar. El cambio de director ni se nota, porque Andy Serkis parece que está ahí solo para poner su nombre en los títulos de crédito, ya que la dirección es tan plana y mediocre como la del anterior film donde, al menos, nos daban algunas buenas escenas, como la de los SWAT en la niebla. Aquí ni eso. 

Luego tenemos el (mal)trato que le están dando a Venom. En la primera nos lo convirtieron en una alcahueta y aquí, a parte de volver a ejercer de alcahueta un rato, nos lo convierten en un compañero de piso tocapelotas, una marujona, un predicador, un detective improvisado y hasta en un criador de gallinas. 

Es que nos lo convierten hasta en discotequero. Porque esa es otra. Después de asistir de nuevo a las cansinas discusiones entre Eddie Brock y él, tenemos un momento en el que Venom se separa de Brock -haciéndole una peineta y todo -y, en lugar de irse a cazar criminales, algo con lo que había estado cansineando todo el tiempo, se nos va a una discoteca a ahogar sus penas en la que es, sin duda, la escena más ridícula de todo el film. Lo único que agradezco de esa escena es que, cuando coge el micrófono, no se ponga a cantar. Porque, si se pone a cantar, juro que me pongo en píe en ese momento y me largo del cine cagando leches.




Sobre el reparto, al igual que en la anterior película, Tom Hardy, como buen actor que es, hace lo que puede ante un conjunto que no para de caerse por su propio peso y un guión empeñado en ridiculizarle.

Sobre Michelle Williams, otra vez vuelven a desperdiciar a esta estupenda actriz utilizándola como florero. Uno de los mejores momentos de la anterior película fue cuando ella se convertía en Lady Venom, pero solo duraba unos segundos. Pero aquí tiene más delito, porque aquí si tienen una buena oportunidad de aprovecharla más como Lady Venom y vuelven otra vez a mostrárnosla otros pocos segundos. 

En cuanto a Woody Harrelson, pues es sin duda lo mejor de la película y de lo poco rescatable que hay en este film. Como Cletus Kasady está genial y, como Carnage, es hasta impresionante. Cada vez que sale él, consigue levantar la película. El problema no es que está desaprovechado, es que está desaprovechadísimo.

¿Dónde está la matanza que nos prometieron? Vale que le vemos matar a unas cuantas personas, pero yo esperaba bastantes más muertes. Luego tenemos que su relación con Shriek, no es ni de lejos la de los cómics, queriendo hacer aquí un mediocre intento de convertirlos en una especie de modernos Bonnie y Clyde o la pareja de Asesinos Natos (Oliver Stone, 1994) -que protagonizó Harrelson junto a Juliette Lewis -. 




En cuanto a Naomie Harris, que es quién interpreta a Shriek, no se los demás, pero a mi me daba en todo momento la sensación de que estaba interpretando de nuevo su papel en la saga Piratas del Caribe.

Vamos resumiendo ya, porque como continúe me van a terminar cerrando el blog.

Venom: Habrá Matanza es UNA MIERDA. Mira que me gusta poco la primera, pero es que esta la hace hasta parecer mejor. Y cuando hagan la tercera -que la harán, en vista del éxito que está teniendo esta -, la va a ver su puñetera madre, porque ya me han tomado por gilipollas dos veces, una tercera ya no.

Si le daré una oportunidad al resto del Spider-Verse, aunque iré a verlas con mucha desconfianza; porque Morbius tiene una pinta que echa bastante para atrás y lo de Kick-Ass haciendo de Kraven el Cazador mejor no hablo.

En cuanto a la escena post-créditos, donde Sony ya logra su objetivo de meter la nariz en el Marvel Cinematic Universe, solo digo que, si al final hacen ese enfrentamiento entre este Venom y el Spiderman interpretado por Tom Holland del que se está hablando mucho últimamente, espero que sea Marvel Studios la que se encargue de hacerlo y que Sony se quede de espectador.



P.D: Lo que he dicho al principio de hacer una matanza en las oficinas de Sony con dos cuchillos de carnicero era solo una broma, que conste. Quiero aclararlo porque, tal y como están las cosas hoy en día, cualquier broma en la red puede malinterpretarse y montarse un buen follón.