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25 de diciembre de 2024

KRAVEN EL CAZADOR (2024)

 


ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún, que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todas formas, lo hará bajo su total responsabilidad.








Ya he visto Kraven el Cazador, tercera película del Spider-Verse que Sony nos ofrece este año, y me dispongo a dar mi opinión sobre ella.

Pero, vayamos por partes.

Sergei Kravinoff tiene una difícil relación con su padre, Nikolai Kravinoff (Russell Crowe), un poderoso líder criminal con afición por la caza que quiere que le suceda al frente de su imperio del crimen. Para ello, quiere que crezca fuerte y no duda en llevarlo a sus cacerías. Después de la muerte de su madre, Sergei y su medio-hermano, Dimitri son llevados por Nikolai a África para cazar un famoso león que muchos han intentado cazar sin éxito, ya que quién logre cazarlo se convierte en una leyenda. Sergei está cerca de dispararle, pero no se atreve a hacerlo y el león lo ataca y lo deja malherido. 

Una joven llamada Calypso lo encuentra y le da una extraña poción que le dio su abuela, una sacerdotisa vudú, antes de pedir ayuda y lograr llevarlo al hospital. Tras recuperarse, Sergei se da cuenta de que está adquiriendo unas habilidades sobrenaturales, al tiempo que la relación con su padre se vuelve más difícil, lo que le lleva a fugarse de casa. Años después, un Sergei ya adulto (Aaron Taylor-Johnson) se dedica a dar caza a criminales y cazadores furtivos bajo el nombre de Kraven. Una de sus últimas víctimas es un poderoso traficante de armas que opera desde una cárcel rusa al que Calypso (Ariana DeBose), convertida en una abogada, perseguía. Aún mantiene una buena relación con Dimitri (Fred Hechinger), mientras la relación con su padre sigue distante.

Kraven el Cazador es un famoso villano de Spiderman. Antes de darle una película en solitario, Sony intentó de forma fallida ponerlo como villano en una de las películas del hombre araña, como la cancelada cuarta entrega de la saga de Sam Raimi o en The Amazing Spider-Man (Marc Webb, 2012). 




Finalmente, en 2017 pusieron en marcha su película en solitario. Richard Wenk, guionista de películas como The Expendables 2 (Simon West, 2012) o The Equializer (Antoine Fuqua, 2014), fue contratado para escribir el guion, el cual luego fue reescrito por Art Marcum & Matt Holloway, guionistas de Iron Man (Jon Favreau, 2008) o Uncharted (Ruben Fleischer, 2022). 

Para dirigir la película, el elegido fue J.C. Chandor, director de películas como Cuando todo está Perdido (2013), El Año más Violento (2014) o Triple Frontera (2019).

Después de sufrir varios retrasos, la película se estrenó finalmente en EEUU el pasado 12 de diciembre -en España un día después -.

Sus resultados en taquilla no pueden ser peores. Con un presupuesto de 110 millones de dólares -presupuesto que se incrementó a causa de los muchos retrasos que tuvo la película -, solo lleva recaudados 18 millones en EEUU y 25 millones más en el resto del mundo, haciendo un total de 43 millones de dólares. Un fracaso en toda regla; de hecho, están recortando la película para ver si esta tiene más suerte en los próximos días.

Tampoco le ha ido bien con la crítica, la cual la ha pulverizado. El público ha sido más benevolente, pero muy poco.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Yo, sinceramente, he ido a ver esta película con los cuchillos afilados para destrozarla en cuanto saliera de verla. Porque el historial que tiene Sony con el Spider-Verse es de traca. Sobre todo este año, con Madame Web y la tercera entrega de Venom, de las que tenéis review en este mismo blog por si queréis ver como "reparto amor" a ambas películas. Así que con esta película no iba a tener piedad alguna si se cumplían mis peores expectativas.

Sin embargo, y sinceramente también, debo decir que con esta película me he llevado una sorpresa; y bastante agradable, debo añadir.

Bueno, tampoco ha sido tanta sorpresa, ya que me intuía algo así cuando salió el primer tráiler y, una vez vista la película, he podido comprobar que se han cumplido mis pronósticos más positivos.

Y es que la película funciona. Pero, ESO SI, funciona siempre que no la veamos como una película de Kraven el Cazador. Porque esto de Kraven el Cazador no tiene ABSOLUTAMENTE NADA.

Esto no es Kraven el Cazador. De Kraven el Cazador solo tiene el título, los nombres de los personajes y alguna que otra referencia a los cómics, como el famoso chaleco del personaje que meten con calzador al final de la película o un momento del film donde el protagonista ve arañas imaginarias, un guiño al cómic La Última Cacería de Kraven

Pero, por lo demás, esto no se podría ni considerar una adaptación de Kraven el Cazador. Puede que, oficialmente, lo sea, pero no lo es en absoluto. Para disfrutarla, hay que verla como de verdad es, una película de acción sobre un tipo con habilidades sobrenaturales que se dedica a dar caza a criminales y a cazadores furtivos.


AHÍ ES DONDE LA PELÍCULA FUNCIONA


Porque eso es lo que tenemos. No es nada del otro mundo, es una película de acción simple para pasar el rato, pero bien hecha y que se disfruta bastante de principio a fin. Encima, con una muy bienvenida clasificación R que le permite ofrecernos escenas de acción de lo más brutales y buenas dosis de sangre y gore.

Además, la película acierta en una cosa en la que fallan las otras películas del Spider-Verse; especialmente, las películas de Venom. Y es que el protagonista no es ningún héroe ni ningún superhéroe, sino un ANTI-HÉROE. Otra cosa muy bienvenida, ya que las películas de anti-héroes no abundan mucho hoy en día.




En esto tiene mucho que ver el trabajo de su protagonista. Aquí entro en el tema del reparto.

Aaron Taylor-Johnson no ha sido nunca santo de mi devoción. Es un buen actor, pero siempre le he visto funcionar mejor en papeles secundarios -como el que hacía en TENET (Christopher Nolan, 2020) -pero no me convencía como protagonista; incluso en las películas de Kick-Ass se lo comía con patatas la Hit-Girl de Chloë Grace Moretz.

Sin embargo, en esta película ha logrado convencerme como protagonista y hasta empiezo a pensar que sería una buena idea que él sea el próximo James Bond, tal y como dicen.

También me ha gustado mucho Ariana DeBose como Calypso, además de que su personaje no es ningún adorno ni ningún florero, ya que tiene bastante peso en la trama. Además, también se agradece que no metan ningún romance entre ella y el protagonista, otra cosa de agradecer.

El que si que no me ha convencido es Alessandro Nivola, que interpreta a Rhino, uno de los villanos e la película. Y no lo digo porque no pueda soportar a este actor desde que le vi en Parque Jurásico III (Joe Johnston, 2001). El problema es su interpretación cuando es Aleksei Sytsevich, el alter ego del personaje, porque parece que está repitiendo el personaje que interpretó en la película Cara a Cara (John Woo, 1997) en lugar del personaje que debía interpretar.

Cuando al final se convierte en Rhino, la cosa mejora. Aunque, lo estropea algo el CGI, ya que los efectos especiales por ordenador son un punto flaco de la película.

Después está Fred Hechinger, al que vimos hace poco como el Emperador Caracalla en Gladiator II (Ridley Scott, 2024), quién hace un buen trabajo dando vida a Dimitri Kravinoff, el hermanastro del protagonista. Al final, termina convirtiéndose en el Camaleón, otro famoso villano de Spiderman. Algo que ocurre en los cómics, si, pero cualquiera que conozca la historia de Kraven y el Camaleón en las viñetas sabe que su relación de hermanos no es tan buena como la que se ve en la película.

Cabe mencionar que en la película aparece Christopher Abott, protagonista de la nueva película del Hombre Lobo de Blumhouse, quién se supone que interpreta a el Extraño. El trabajo del actor es bueno, pero el personaje como que sobra en una película como esta.

Aunque, sin duda, el mejor de todos ha sido Russell Crowe, quién hace un trabajo excelente como el padre del protagonista y el verdadero villano de la película. Además, su personaje es lo que más se acerca al Kraven el Cazador de los cómics.




Bueno, vamos resumiendo ya. 

Desde luego, he disfrutado mucho viendo esta película, cosa que no esperaba ni de lejos, porque disfrutar con una película del Spider-Verse era misión imposible hasta ahora.

No obstante, se disfrutar siempre que no la veas como una película de Kraven el Cazador. Porque esto no es Kraven el Cazador. El director J.C. Chandor ha hecho su propia película y se la ha entregado a los de Sony disfrazada como una adaptación de Kraven el Cazador, que era lo que le pedían. Un total acierto en vista de los resultados.

No se merece, ni de lejos, el fracaso que está teniendo en los cines pero, por desgracia, la mala fama de sus predecesoras le ha pasado factura. Una pena, porque me hubiera gustado que hicieran una secuela, cosa que ahora es imposible que ocurra.

Como también es imposible que Sony recapacite y nos ofrezca cosas como esta en lugar de basuras como las películas de Venom, Morbius y Madame Web.





30 de noviembre de 2024

VENOM: EL ÚLTIMO BAILE (2024)

 


ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún, que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todas formas, lo hará bajo su total responsabilidad. Y, ya de paso, si con eso consigo quitarle las ganas de ver este montón de mierda, algo que hemos ganado.






Vuelvo a decir lo mismo que cuando analicé Venom: Habrá Matanza. Aquí no esperéis lo de ¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos, ni lo de Vayamos por partes

Aquí ya me pongo a dar hostias desde el primer momento.

Para empezar, se que esta review llega con retraso, ya que la película se estrenó a finales de octubre. Pero, ya lo dije en su día, esta no pensaba verla en cines. Ya tragué con la primera y tragué con la segunda y, en ambas, Sony me tomó por gilipollas. Una tercera ya no.




Sigo defendiendo que las películas deben verse en los cines, pero hay excepciones y, desde luego, esta es una de ellas. Porque, tras haberla visto por medios poco ortodoxos, me alegro de no haber desperdiciado dinero en la entrada, como si hice en las dos anteriores.

Porque, una vez más, Sony ha vuelto a cagarse en el personaje.

En la primera, convirtieron a Venom en una alcahueta. En la segunda, lo pusieron a criar gallinas. Ahora, tenemos el...


...VENOM ASPIRANTE A HIPPIE


Así es. Cuando Eddie Brock y él son recogidos por esa familia de hippies encabezada por Otto Hightower, Venom va y le dice a Eddie que serían muy felices con una vida como esa. Imaginaos a Venom con una corona de flores fumando porros y cantando el Kumbayá. Yo prefiero no imaginármelo por miedo a sufrir una crisis psicótica.

Afortunadamente, no llegamos a ver esto en la película. Lo que si vemos son una sucesión de situaciones estúpidas, diálogos plomizos, chistes que tienen de todo menos gracia y momentos que producen vergüenza ajena. Como cuando Eddie y Venom se reencuentran con la Señora Chen (Peggy Lu) en Las Vegas, en una de esas casualidades que no te la crees si alguien te la cuenta por ahí.




Por cierto, si ese es el "último baile" al que hace referencia el título, apaga y vámonos. Porque esto, más que El Último Baile, es más bien El Último Tango en París, pero sin mantequilla.

También tenemos las dichosas "discusiones de pareja" entre Eddie y Venom; aunque, afortunadamente, no son tan prolongadas como en las dos anteriores películas.

Todo ello hasta llegar a lo más rescatable de la película, el climax en el que vemos a distintos Venoms en plena batalla contra los Xenophage, esos monstruos alienígenas que tienen una picadora en la espalda y que están al servicio de Knull. Esto lo esperábamos en la primera película y han esperado hasta la tercera para sacarlo ¡Ole sus cojones!

Hablando de Knull. Se suponía que era el gran villano de la función, pero tan solo tiene unas pocas apariciones, siempre con la misma pose, y luego en una de las escenas post-créditos nos enteramos que se lo reservan como villano para una futura Venom 4; que la habrá, ya que estas mierdas son lo único del Spider-Verse que le funcionan a Sony en taquilla.

Y, ya que hablamos de escenas post-créditos ¿Qué vamos a tener en la cuarta entrega? ¿Venom-cucaracha?

Por cierto, otra de las cosas rescatables de la película es cuando Venom simbiotiza un caballo; algo que hubiera sido una agradable sorpresa si no nos lo hubieran reventado en el tráiler.

Que esa es otra, porque luego, en los créditos finales, nos muestran un montón de animales simbiotizados por Venom. Pues bien, ese momento es mejor que la propia película. Desde luego, no entiendo como no lo aprovecharon en el film, que hubieran hecho que Venom llegara a un zoo, a un circo o a una reserva de animales y simbiotizara a los animales de allí, creando todo un ejército. Hubiera sido algo digno de verse.




Pero no, como es habitual en ellos, Sony desaprovecha las cosas buenas y le da bola a todo lo más nefasto y bochornoso que se les pasa por la cabeza. Y no solo con Venom, también con Morbius (Daniel Espinosa, 2022) y Madame Web ( S.J. Clarkson, 2024); y también tenemos a Kraven el Animalista, el cual llegará pronto y ya le tengo bastante miedo.

Volviendo con la película que nos ocupa, está escrita y dirigida por Kelly Marcel, guionista de las dos primeras películas. Con este movimiento, lo único que hacen es demostrar que Ruben Fleischer y Andy Serkis solo fueron llevados para hacer el paripé y poner su nombre en los títulos de crédito, porque la dirección es igual de plana que en las dos películas anteriores. Se ve que aquí han querido ahorrarse el sueldo de director.

Bueno, vamos resumiendo ya.

Venom: El Último Baile es otra basura más del Spider-Verse que, por tercera vez, echa a perder a un gran personaje de Marvel. Todo ello orquestado por los de Sony, que no sé como no se les cae la cara de vergüenza con estas porquerías que están haciendo.




25 de febrero de 2024

MADAME WEB (2024)

 

ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todos modos, lo hará bajo su total responsabilidad.















Bueno, finalmente he visto Madame Web, nueva película que forma parte de lo que se conoce como el Spider-Verse, un universo cinematográfico que Sony está haciendo con personajes relacionados con Spiderman, del cual poseen los derechos.

La historia comienza en Perú, en 1973, en medio de la selva amazónica, donde la embarazada Constance Webb (Kerry Bishé) busca una rara especia de araña. Pero, al encontrarla, su socio, Ezekiel Sims (Tahar Rahim), le dispara a ella y a los otros miembros de la expedición y roba la araña. Una extraña tribu indígena conocida como Las Arañas, la cual posee unas habilidades parecidas a las de las arañas, intenta salvar a Constance, pero no pueden evitar que muera, no sin antes dar a luz a su hija, Cassandra Webb.

Treinta años después, en 2003, Cassandra (Dakota Johnson) vive en Nueva York, donde trabaja como paramédico junto a su compañero, Ben Parker (Adam Scott), cuya cuñada, Mary Parker (Emma Roberts), se encuentra embarazada. Tras sufrir un accidente que la hace tener experiencia cercana a la muerte, Cassandra empieza a experimentar extraños fenómenos que en principio cree que se tratan de algún tipo de déjà vu hasta darse cuenta que de alguna manera puede moverse en el tiempo y ver el futuro.

Ezekiel, mientras, gracias a la araña que robó, ha adquirido superpoderes, además de haber prosperado mucho económicamente. Sin embargo, no para de ver su muerte en el futuro a manos de tres Spider-Women, lo que le lleva a buscarlas en el presente para asesinarlas antes de que adquieran sus poderes. Con ayuda de una hacker (Zosia Mamet) y tecnología robada a la NSA, logra averiguar que esas futuras mujeres araña son tres adolescentes, Julia Cornwall Carpenter (Sydney Sweeney), Anya Corazón (Isabela Merced) y Mattie Franklin (Celeste O'Connor). No duda en ir a por ellas para asesinarlas pero, por alguna razón, estas terminan en un mismo tres con Cassandra, quién tiene una visión de Ezekiel asesinándolas, lo que la lleva a tratar de protegerlas.

Esta es la cuarta película del Spider-Verse que nos llega y la primera de las tres que se estrenan este año. 




A la película no le está yendo nada bien. Está siendo un tremendo fracaso de taquilla, con 28 millones de dólares recaudados solo en EEUU y 26 millones más en el resto del mundo, haciendo un total de 54 millones de dólares que a penas se acercan a su presupuesto de 80 millones de dólares; eso sin contar otros gastos, como los de promoción, algo en lo que Sony acostumbra a excederse.

Además, está siendo pulverizada por crítica y público por igual, por lo que el fracaso es total.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Jamás había estado tan de acuerdo con las opiniones de la crítica y el público generalizado. Porque esta película se merece las pestes que están echando de ella por todos sitios; hasta diría que se quedan cortos.

Sony no para de lucirse con este Spider-Verse que se están cascando. Venom (Ruben Fleischer, 2018), era una película mediocre. Su secuela, Venom: Habrá Matanza (Andy Serkis, 2021), era un montón de mierda que hasta hacía quedar bien a su predecesora. Y Morbius (Daniel Espinosa, 2022), tres cuartos de lo mismo.

Pero, lo que han hecho con esta película no tiene nombre ni ningún tipo de perdón. Y no lo digo porque la película sea una mierda, que lo es, lo digo porque la película es también...


...UNA JODIDA ESTAFA


Porque es así, nos han estafado, como esos hijos de la gran puta que roban el dinero a la gente con estafas piramidales. Igual.

Por poner un ejemplo. Imaginaros si en Spiderman (Sam Raimi, 2002) solo viéramos a Tobey Maguire con el traje de superhéroe durante solo unos pocos segundos y toda la película fuera de él como Peter Parker recibiendo sus poderes y tratando de lidiar con ellos, pero en ningún momento le viéramos combatir el crimen con su icónico traje, el cual no han parado de mostrarnos en todas y cada una de las promociones de la película, dándonos una idea completamente equivocada de lo que el film en realidad es.

Pues eso es lo que nos han hecho con esta porquería de película, donde no hemos parado de ver en trailers, posters e imágenes promocionales a sus protagonistas enfundadas en sus trajes de Spider-Women, unos trajes muy molones y muy comiqueros, para que luego en la película solo las veamos con esos trajes y en plan superheroínas solamente unos segundos. 

Porque resulta que la parte en la que aparecen con los trajes es...


...UNA VISION DEL FUTURO


Eso es, la visión que tiene Ezekiel de su muerte y un corto plano al final -donde también vemos a Cassandra como Madame Web --es lo único que vamos a ver a las Spider-Women en esta película.

No sé los demás, pero a mi lo que me animaba a ver esta película eran, precisamente, las Spider-Women. Porque era eso lo que había ido a ver, una película de superheroínas arácnidas, no la historia de una paramédico que tiene que hacer de canguro de tres adolescentes, que eso es lo que parece esta película; de hecho, eso es lo que sería esta película si le quitamos al villano y las pocas escenas de acción que tiene.




Desde luego, yo he salido del cine con la sensación de que me han estafado. Y no me valen las excusas que van poniendo en las redes sociales los defensores de esta película -que los hay, por increíble que parezca -.

Que no me vengan con lo de que si esto es solo una película de orígenes, que es el punto de partida para algo más grande, que es algo diferente a lo que el cine de superhéroes nos tiene acostumbrados y bla, bla, bla... Ese no es el problema, son libres de hacer la película que quieran, como si quieren hacer una película experimental con las protagonistas leyendo El Quijote durante todo el metraje. Pero que luego no nos la traten de vender como algo que no es.

Pero, bueno, dejemos ya este tema porque, por desgracia, ese no es el único defecto de la película ¡Ojalá fuera ese el único problema! Pero no.

La película tiene varios defectos más, comenzando por el guion.

Un guion en el que han trabajado varias personas, incluida su director, S.J. Clarkson, o los guionistas de Morbius -eso explica muchas cosas -. Un guion lleno de situaciones tan ridículas y tan estúpidas que hasta dan vergüenza ajena. Parece que los guionistas escribían la primera gilipollez que se les pasaba por la cabeza, luego elegían las que más les gustaban y con esas formaban el guion.

El mejor ejemplo lo tenemos en la escena del restaurante, con la que hasta me llevé las manos a la cabeza y todo.

Vale que los adolescentes de hoy en día son bastante descerebrados y hacen muchas locuras, pero es que aquí tenemos tres adolescentes que parecen retrasadas mentales y cuesta creerse que el futuro van a ser superheroínas. Porque, sabiendo que las persigue un asesino sobrenatural, no se les ocurre nada mejor que ir a un restaurante lleno de gente, tontear con unos chicos y ponerse a bailar encima de una mesa como si estuvieran de despedida de soltera. Solo les faltaba grabarse con un móvil y subirlo a TikTok para que les quedara perfecto.

Pero, la cosa sigue. Porque tenemos a Cassandra que, aún estando buscada por asesinato y secuestro, la tía se puede marcar un viaje de ida y vuelta a Perú sin problemas o robar un taxi y pasearse con él por Nueva York como Pedro por su casa. Si, toma la precaución de quitarle las matrículas, porque todos sabemos que, tras la denuncia de un taxi robado, la policía no va a sospechar de un taxi sin matrículas conducido por una mujer cuya descripción encaja con la de una sospechosa buscada por asesinato.

Y su compañero, Ben, no se queda atrás. Le deja a él al cuidado de las adolescentes mientras ella se va a Perú, pero su cuñada se pone de parto antes de tiempo y a él no se le ocurre nada mejor que llevárselas al hospital también. Vamos a ver, son adolescentes, no niñas, por lo que podía dejarlas solas en la casa. Y si son tan gilipollas como para irse a otro restaurante a bailar sobre una mesa, es porque el destino -o Dios para los que seáis creyentes -quiere que mueran.

Por cierto, por si alguien no lo sabe aún, ese tal Ben es el Tío Ben Parker y su cuñada embarazada, interpretada por la sobrina de Julia Roberts, es Mary Parker, por lo que el niño que vemos nacer es el mismísimo Peter Parker, cuyo nacimiento vemos en esta película. No sé si esto es porque al final van a introducir a Spiderman en el Spider-Verse pero, la verdad, que me importa bien poco, porque a saber que Spiderman son capaces de hacernos Sony; y no me valen Tobey Maguire o Tom Holland como ejemplo, porque el primero es obra de Sam Raimi y el otro es obra de Marvel Studios.

Volviendo al guion, pues nada, una sucesión de tonterías a cada cual más ridícula. Encima, dejando cosas sin aclarar, como el tema del villano.




Sabemos quién es y su naturaleza. De hecho, no es un mal villano y, además, con el traje que le ponen aquí, nos dan una idea de lo que podría suponer que alguien como Spiderman fuese un villano y no un justiciero. El problema es que a penas nos cuenta nada sobre él.

Sabemos que la araña que robó le dio poderes y eso le hizo ser un hombre rico y poderoso, pero a penas sabemos más. No sabemos si tiene una empresa o si dirige una organización criminal o algo. Es alguien que está dispuesto a asesinar para conseguir, pero sin saber cuales son sus objetivos. Encima, cuando muere al final, no sabemos que ocurre con todo lo que posee o si las autoridades descubren que lo que es o que tiene tecnología robada a la NSA en su casa. Seguramente, la hacker que trabaja para él, interpretada por la hija de David Mamet, se encargará de borrar todas las huellas, pero esto es algo que debían habernos mostrado, aunque fuera un poco.

Sobre el reparto, no voy a decir mucho, tan solo decir que esto ha sido un desperdicio de buenas actrices que podrían haber dado mucho más de sí si el conjunto que las rodea no apestara tanto.

Bueno, vamos resumiendo ya.

La película es una puñetera mierda y una jodida estafa.

Si esto fuera una comedia dramática sobre una paramédico y tres adolescentes o un anuncio largo de Pepsi -porque ojo la publicidad descarada que hacen aquí de Pepsi -, pues la cosa estaría bien, pero no lo es, es una película de superhéroes -bueno, más bien, de superheroínas -que parece de todo menos una lo que es, pero nos han hecho creer que si lo es para llevarnos al cine engañados.

Desde luego, no sé como a los de Sony no se les cae la cara de vergüenza. Y todavía nos tienen preparadas para este año la de Kaven el Animalista y la tercera de Venom, por si no hemos tenido ya suficiente.