Mostrando entradas con la etiqueta Christopher Nolan. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Christopher Nolan. Mostrar todas las entradas

19 de enero de 2021

TENET (2020)
















Vamos con la última película de Christopher Nolan. Película que ya catalogué como la mejor película del pasado 2020 y ahora me dispongo a dar las razones para ello.

Pero, vayamos por partes.

La película sigue a un individuo conocido como El Protagonista (John David Washington), un agente de la CIA que, tras participar en una misión en Kiev que, aparentemente, ha salido mal, descubre que ha sido puesto a prueba para entrar en TENET, una organización secreta que le llevará un paso más allá en el mundo del espionaje al entrar en contacto con objetos que han sido invertidos y pueden moverse atrás en el tiempo. Estos objetos fueron fabricados por alguien en el futuro y enviados al presente en cápsulas del tiempo.

El Protagonista logra descubrir que el que proporciona estos objetos invertidos es Andrei Sator (Kenneth Branagh), un multimillonario ruso que está en contacto con esa gente del futuro y está planeando algo que podría destruir el planeta entero. El Protagonista debe descubrir que está tramando Sator y tratar de evitarlo, para lo que utilizará a la esposa de este, Kat (Elizabeth Debicki) para llegar hasta él.

Esta ha sido la primera película de Christopher Nolan en mucho tiempo que no ha sido un gran éxito. De hecho, su recaudación ni ha sido rentable y se la considera un fracaso.

Sin embargo, esto se debe a que la película se estrenó en plena pandemia, con la mayor parte de los cines cerrados y los que estaban abiertos tenían aforo limitado y fuertes medidas de restricción. No obstante, a pesar de ello, la película recaudó 347 millones en todo el mundo, una recaudación que, como ya he mencionado antes, no la hace rentable debido a su enorme presupuesto de 200 millones, pero demuestra dos cosas.




Una de ellas es que, de haberse estrenado en circunstancias normales, la película habría sido un gran éxito y estaríamos hablando de otro taquillazo de Nolan. La otra es que, pese a la pandemia, la gente va a los cines frente a lo que van diciendo por ahí los defensores de que se estrenen las películas directamente en streaming, que afirman que la gente no va a los cines por miedo y que, aunque pase la pandemia, tardarán en volver a ir porque aún tendrán el miedo en el cuerpo.

Una completa gilipollez, porque los 347 millones que ha hecho esta película no han crecido en los árboles, son de gente que ha acudido a los cines a verla y, de no ser por las restricciones, la película hubiera recaudado mucho más. Además, cabe decir que la película superó las expectativas en su estreno en EEUU, donde las previsiones le daban entre 25 y 40 millones en su primer fin de semana y terminó recaudando 53 millones.

Esto es lo que la diferencia de Wonder Woman 1984, cuyo bajo rendimiento no creo que se deba solo a la pandemia. Puede que sin pandemia la película de Patty Jenkins hubiera recaudado más, no lo niego, pero aún así, estaríamos hablando de cifras decepcionantes de una película que ha sido muy decepcionante.

Pero, bueno, aquí estoy para hablar de TENET, que es el único gran blockbuster que se ha estrenado en plena pandemia solo en cines. Algo que le debemos al empeño de Nolan quién, además, no es nada partidario de estrenar las películas en streaming. Ya tuvo polémica hace unos años al criticar que plataformas como Netflix estrenaran películas y ha sido una de las voces más discordantes con la decisión de Warner Bros. de estrenar todas sus películas de 2021 en cines y en HBO Max -al que considera el peor servicio de streaming -a la vez.

Pero, bueno, volvamos con la película, la cual ha tenido muy buenas críticas y la valoración del público ha sido muy positiva.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Ya lo he dicho al principio, para mi esta ha sido la mejor película de 2020. Claro que, teniendo en cuenta como ha sido 2020, no es decir mucho. Por no hablar de que no colocaría esta película entre lo mejor de la filmografía de Christopher Nolan.

Aunque, no me malinterpretéis, ya que eso no quiere decir que esta no sea una gran película, ya que en una filmografía de un gran director como Nolan, hasta las películas menores son muy buenas. Ahí está el ejemplo de Imsomnia (2002), que podría considerarse como su película más del montón y, aún así, es una película muy buena.

En el caso de TENET, yo no la colocaría entre las mejores películas del cineasta, como Memento (2001), Batman Begins (2005), The Dark Knight (2008), Origen (2010) o Dunkirk (2017), pero si la pondría a la altura de películas como Following (1998), El Truco Final (El Prestigio) (2006), The Dark Knight Rises (2012) o Interstellar (2014), que pese a no estar a la altura de los títulos antes citados, son películas estupendas.

TENET es una película muy buena, con un brutal arranque y que se disfruta de principio a fin, ya que va progresando a medida que avanza.

Visualmente, es impresionante, ahí no tengo ningún problema. La dirección de Nolan sigue siendo brillante, el diseño de producción es alucinante y los efectos especiales están muy logrados. También están muy logradas las escenas de acción.



Los detractores de Nolan afirman que el director rueda mal las escenas de acción, cosa que no es verdad. Lo que ocurre es que Nolan suele rodar las secuencias de acción, especialmente las escenas de peleas, de forma realista, como si las presenciaras en persona en lugar de en una película, lo que puede hacer que no resulten tan espectaculares como las escenas de acción efectistas. 

En esta película, en cambio, como ya ocurrió en Origen, Nolan ha optado por escenas de acción más efectistas, lo cual hace la película más espectacular. Además de que ha debido suponer un reto rodar estas escenas con el añadido de los efectos de la inversión temporal; especialmente, en la escenas de la carretera o la brutal batalla final.

Aunque, de nuevo, el punto fuerte de Nolan es el guión, escrito de nuevo por él mismo. Nolan concibió esta historia hace más de 20 años y la estuvo desarrollando desde entonces hasta que comenzó a escribir el guión en 2014, año en el que estrenó Interstellar; donde trabajó el físico teórico Rip Thorne, a quién consultó Nolan para este guión.

Hay muchos comentarios negativos que afirman que el guión de la película es muy lioso y que al final no se entiende nada. Comentarios de gente que, o bien no ha prestado atención o no quieren comprenderlo solo para criticar por criticar.

Porque la película está bien explicada. De hecho, la única escena donde aparece la actriz Clémence Poésy es donde se explica todo el tema de las inversión del tiempo. Nolan utiliza esa escena para dar una explicación al espectador más despistado, algo parecido a lo que hizo Alfred Hitchcock con la criticada escena del psiquiatra de Psicosis (1960).

El problema es que, para entender todo eso en su totalidad, habría que tener estudios de física cuántica, de ahí que Nolan recurriera a Thorne para poder elaborar el guión. Por eso esta película puedes entenderla -o comprenderla, al menos -, pero no podrías explicarla sin estudios de física, lo cual es mi caso.

Lo único que quedaría sin explicar es como se pudieron fabricar esos objetos invertidos y como se pudieron llevar al pasado, pero esto lo deja Nolan en el aire como el elemento más de ciencia ficción de la película. Y, hablando de nuevo de viajes en el tiempo, tenemos aquí una vez más el lío de Terminator (James Cameron, 1984) de que fue primero, el huevo o la gallina; algo que, como ocurre con la película de Cameron y otras películas que abordan los viajes temporales, es mejor no intentar buscarle sentido.

Dejando esto a un lado, el resto de la historia es, prácticamente, una película de acción y espionaje muy deudora de la saga de James Bond.

Es bien sabido que Nolan es un gran fan de las películas de 007 y uno de sus deseos es dirigir una película del famoso agente británico. Eso si, él quiere hacer su propio James Bond, con el actor que él elija y con su propio estilo, de ahí que rechazara dirigir la última película con Daniel Craig -que a saber cuando la estrenarán, ahora que han vuelto a retrasarla hasta el próximo otoño -.

Por eso, al igual que George Lucas hizo La Guerra de las Galaxias (1977) al no poder hacer una película de Flash Gordon, Nolan ha hecho esta película como un sustituto de su película de James Bond. Algo que también podría decirse de Origen, que también tenía muchos elementos de la saga de 007.

Aunque, TENET tiene más de James Bond que Origen. La película, incluso, recuerda a dos películas de la saga, Operación Trueno (Terence Young, 1965) y Vive y deja Morir (Guy Hamilton, 1973), con el tema del personaje de Elizabeth Debicki y la relación tóxica que tiene con el personaje de Kenneth Branagh, algo que lleva al protagonista a tomar decisiones que ponen en peligro la misión que lleva a cabo.

Eso si, aquí no hay ni romance ni escenas de sexo y, de hecho, la relación que se establece entre el Protagonista y la fémina principal es más de afecto que romántica o sexual.

Esto me lleva al tema del reparto que, como suele ser habitual en la filmografía de Nolan, es otro gran punto a favor, puesto que el actor siempre busca a los actores adecuados para cada personaje.



John David Washington, que interpreta a El Protagonista, hace un trabajo excelente. El actor es hijo de Denzel Washington y, aunque no tiene el talento de su padre, es muy buen actor y en esta película da lo mejor de si.

Robert Pattinson también hace un muy buen trabajo y vuelve a demostrar que el vampiro luciérnaga de Crepúsculo ha quedado bien atrás. El actor, recordemos, es el nuevo intérprete de Batman y el propio Nolan le ha dado su visto bueno. Y, visto lo que hace en esta película, parece que se merece, al menos, un voto de confianza.

Elizabeth Debicki está realmente fantástica. Su personaje no es, desde luego, ningún jarrón decorativo y, como he mencionado antes, su relación tóxica con el villano principal es uno de los ejes centrales de la historia.

Kenneth Branagh está genial como el villano principal del film, un villano megalómano muy en la línea de los villanos de James Bond. Incluso resulta mejor que algunos villanos que ha pasado por la saga; como el interpretado por Christoph Waltz en SPECTRE (Sam Mendes, 2015). En cuanto a su trabajo, solo basta con comparar este personaje con el que interpretó en Dunkirk para darse cuenta de que es muy buen actor y que Nolan saca lo mejor de él.

También Nolan ha sabido sacar lo mejor de Aaron Taylor-Johnson, que me ha sorprendido gratamente en este film en un papel que es como el que debería haber interpretado en Godzilla (Gareth Edwards, 2014), seguro que la película hubiera quedado mejor.

Antes he mencionado a Clémence Poésy y que solo tiene una escena en el film pero, a pesar de ello, la actriz hace un estupendo trabajo.

Lo mismo podría decirse de Michael Caine, un completo habitual en la filmografía de Nolan; incluso estaba en Dunkirk -era la voz del líder de los pilotos británicos -. El actor también tiene solo una escena en el film, pero eso es más que suficiente para que nos deleite con otra de las grandes interpretaciones a la que nos tiene acostumbrados.

Bueno, vamos resumiendo ya.

TENET -título que Nolan sacó del Cuadrado Sator, no es una palabra que se haya inventado ni nada de eso -es una película muy buena que puede no estar entre lo mejor de la filmografía de su director, pero que eso no evita que sea otra muestra de que Nolan es un fuera de serie.

Es una pena que la pandemia le haya impedido triunfar en taquilla pero, por lo menos, ha logrado salvar el desastroso 2020.





28 de noviembre de 2014

INTERSTELLAR (2014)

















Por fin he podido ver Interstellar, una película que esperaba con muchas ansias y que ha generado mucha expectación. Y todo porque quién la dirige es, nasa menos, que Christopher Nolan, un nombre propio que no deja a nadie indiferente, perteneciénte a uno de los cineastas más importantes de los últimos tiempos a quién ya podríamos colocar sin ningún problema entre los grandes cineastas de la historia del séptimo arte.

En el futuro, la Tierra se está muriendo y la humanidad ha comenzado el inicio de su extinción. Una misteriosa plaga está arrasando la vegetación, acabando con la vida de los animales y arrasando los cultivos, mientras que tormentas de polvo hacen la atmósfera irrespirable. En medio de todo esto, los ejércitos son inservibles y la ciencia y la tecnología están quedando obsoletos en una sociedad que ven en las granjas su única oportunidad de supervivencia. Cooper (Matthew McConaughey) es un expiloto de la NASA que ahora vive en una granja y trabaja la tierra mientras se ocupa de sus dos hijos: Tom (Timothée Chalamet) y Murph (Mackenzie Foy).

Cooper está muy unido a Murph, a quién transfiere sus conocimientos y su pasión por la ciencia; la cual se empeña en mantener viva a pesar de que el resto de la humanidad se empeña en lo contrario. Desde hace un tiempo, Murph afirma que hay un fantasma en su habitación. Al principio no la creen, pero Cooper pronto descubre que ese supuesto fantasma es una entidad que le está enviando mensajes cifrados. Tras descifrar uno de esos mensajes, descubre que son unas coordenadas y estas le llevan hasta unas instalaciones. Allí descubre que la NASA, a la que se creía desbaratada, sigue existiendo y, además, un viejo conocido suyo,  el profesor Brand (Michael Caine), trabaja en un ambicioso proyecto para salvar a la humanidad llevándola a otros planetas a través de un agujero de gusano. Cooper acepta formar parte de la misión, pero para ello deberá separarse de su familia, algo que afectará mucho a Murph.


Interstellar surgió de una idea que tuvieron la productora de cine Lynda Obst y el físico teórico Kip S. Thorne. Ambos coincidieron en la película Contact (Robert Zemeckis, 1997), donde ella fue productora ejecutiva y él colaboró como asesor. Los dos escribieron un tratamiento de ocho páginas inspirado en los trabajos de Thorne y en otras teorías científicas, como la Relatividad. Este tratamiento captó la atención de Steven Spielberg, quién en 2006 se puso al frente de un proyecto para llevarlo al cine en una película co-producida por DreamWorks y Paramount Pictures.

Spielberg contrató a Jonathan Nolan para escribir el guión. Este, para documentarse todo lo posible, estudió en el Instituto de Tecnología de California mientras trabajaba en el desarrollo del libreto, cosa que le llevó varios años en un proyecto que parecía no arrancar.

En 2009, Spielberg abandonó el proyecto, pero la Paramount quiso seguir adelante y buscó un nuevo director. Fue entonces cuando Jonathan propuso a su hermano, Christopher Nolan, quién se unió al proyecto en 2012 tras una larga temporada de negociaciones y, al igual que su hermano, también estudió mucho para estar bien documentado para la película. Además, con la llegada de Nolan también se unió al proyecto Warner Bros., ya que este estudio quiere estar implicado en todos los proyectos del director que tantas alegrías les ha dado estos últimos años.

Así, llegamos a esta Interstellar que, como era de esperar, está dando mucho que hablar.

Para empezar, está rindiendo bien en taquilla. Con un presupuesto de 165 millones de dólares, lleva ya recaudados 131 millones solo en EEUU y 330 millones más en el resto del mundo, haciendo un total de 461 millones de dólares; cifras que aumentarán este fin de semana y en las semanas venideras; sobre todo, en la taquilla mundial, ya que aún le quedan países por estrenarse.

Por lo demás, la crítica la está recibiendo bastante bien mientras que, como viene siendo habitual en el cine de Nolan, entre el público hay diversidad de opiniones. Por un lado están los fanáticos del director británico, que no dudan en considerar a la película una obra maestra. Por otro están sus detractores, que tachan a la película de basura; incluso antes de haberla visto. Mientras que, por otro lado más, están los que se mantienen en un punto intermedio, afirmando que la película es muy buena, pero sin llegar a la categoría de obra maestra.

Como ya sabéis bien los que me conocéis, yo siento gran devoción por Christopher Nolan, un director al que admiro e idolatro porque es un director bueno de verdad, con verdadero talento; nada que ver con esos seudocineastas sobrevalorados por los críticos y los gafapastas, más pendientes de los premios que ganan que de las películas que hacen.

Sin embargo, como ya sabéis, soy una persona sincera y no dudo en decir lo que una película me ha parecido de verdad, sin dejarme llevar por ningún tipo de devoción ni fanatismo. Por eso debo decir que mi opinión se acerca más al último grupo, ya que no catalogaría a la película de obra maestra.

No me malinterpretéis, ojo. La película no es, ni mucho menos, normalita ni simplona. Es una película EXCELENTE, yo diría que hasta BRILLANTE, que me ha hecho disfrutar enormemente y hasta ha llegado a emocionarme en varios momentos.


Sin embargo, tiene unos cuantos defectos. No son unos defectos muy grandes como para estropear mucho la película. Pero, lamentablemente, si la estropean lo suficiente como para impedirla ser una obra maestra.

Pero, de eso ya hablaré más adelante. Comenzaré por las cosas buenas.

No me entretendré mucho en el aspecto técnico y visual, porque aquí la película aprueba con matrícula; como viene siendo habitual en las películas de Nolan. El diseño de producción, la fotografía –obra del suizo Hoyte Van Hoytema, nuevo director de fotografía de Nolan ahora que Wally Pfister dirige películas –o los efectos especiales están muy cuidados y son realmente brillantes, haciendo que la película sea toda una muestra de imágenes a cada cual más bella.

Por otro lado, es una excelente película de ciencia ficción pero, a la vez, también es un drama tremendamente emotivo. Una historia muy humana, cuya trama y personajes atrapan desde el principio y que nos trasmite el mensaje de que el amor siempre triunfa por encima todo; incluso de la ciencia o la religión –no se tocan mucho los temas religiosos en la película, pero la cosa está ahí –. Son muchas las películas que, a lo largo de la historia, tratan de meternos ese mensaje, pero muy pocas lo consiguen de verdad porque son más falsas que un duro de yeso.

Ese no es, ni mucho menos, el caso de esta magistral película. Un film que se adentra muy bien en las emociones humanas, las cuales logra transmitir en todo momento y con toda claridad. Y todo gracias a la brillante forma de dirigir de Nolan, quién no se limita a buscar la lágrima fácil, sino que nos abre por completo el alma y el corazón de su película y nos hace a los espectadores partícipes de la historia y de las emociones de sus personajes, todos muy reales y muy bien reflejados; algo en lo que ha tenido mucho que ver su reparto.

De nuevo, Nolan vuelve a reunir un impresionante reparto de muchas caras conocidas, pero sin ser simples elementos decorativos. Al contrario, todos son interpretes muy bien escogidos en sus respectivos papeles que hacen un trabajo excelente acrecentado por la maravillosa dirección de actores del director británico. Incluso el robot TARS –que cuenta con la voz de Bill Irwin –está fantástico y llega a resultar, incluso, tan humano como los propios humanos –incluso más humanos que algunos humanos que aparecen en el film –; y eso que se trata de un robot que ni tan siquiera tiene forma humanoide, sino que parece más un iPad gigante que ha cobrado vida.

Todo el reparto de la película, sin excepciones, hace un gran trabajo. Aunque, de todos ellos, destacan especialmente dos.

Uno es su protagonista principal, Matthew McConaughey, a quién yo siempre he considerado un estupendo actor y en esta película va un paso más allá, estando realmente formidable y llevando muy bien el protagonismo de la historia.


La otra es Jessica Chastain, quién está fantástica en todo momento, consiguiendo atrapar desde su primera aparición y cautivando en cada uno de los fotogramas de la película en los que aparece. Pero, lo mejor, es la enorme química que tiene con McConaughey a pesar de que ambos no comparten plano en ningún momento.

Porque uno de los principales puntos de la película es la relación que el protagonista tiene con su hija Murph, viéndole en la película compartir muchas escenas con ella de niña –donde es interpretada por la joven actriz Mackenzie Foy, quién también hace un trabajo estupendo –y luego, al final, le vemos compartir una escena con ella de anciana –donde le da vida la siempre estupenda Ellen Burstyn –. Sin embargo, no llega a haber un encuentro entre él y ella siendo adulta; quiero decir, una escena en la que ambos interactúen entre ellos –los que hayan visto la película sabrán de lo que estoy hablando –.

Pero, sin embargo –y esto lo digo totalmente en serio –se siente la enorme química que hay entre ambos actores a pesar de que sus personajes estén a años luz de distancia y en mundos diferentes. Otro de los grandes logros de Nolan, sin ninguna duda.

Ahora vamos con lo malo.

Porque, como ya he dicho, no todo en esta película es perfecto y, por desgracia, tiene algunos fallos que la impiden ser una obra maestra.

Para empezar, la forma en como refleja los cataclismos que están arrasando la Tierra la he encontrado algo fría. Vemos que la Tierra se está muriendo por una misteriosa plaga que está acabando con la vegetación y los cultivos y tormentas de polvo que hacen la atmósfera irrespirable pero, sin embargo, no logra transmitir ese sentimiento de catastrofismo que algo así debería transmitir en una película. Encuentro todo eso como muy pasado por encima, sin profundizar ni siquiera un poco en ello.

Luego está la parte en el instituto donde el protagonista descubre que están reeducando a los niños, cambiando hechos históricos –como la llegada del hombre a la luna –, para convencerles de hacerse granjeros. Esa parte podía haberle dado a la película un toque muy Orwelliano, pero lo despachan demasiado deprisa y en seguida queda olvidado.

Otro defecto es lo rápido que transcurre la parte en la que el protagonista llega a las instalaciones de la NASA y es reclutado para la misión. No estoy pidiendo que se enrollaran mucho con esa parte, pero es que es vista y no vista y hasta le hace perder credibilidad.

Y, por último, llegando a la parte del viaje espacial, nos encontramos con dos mundos –el mundo de agua con olas como montañas y el mundo helado –que están de lo más logrados. Sin embargo, creo que deberían haber incluido algún que otro mundo más, ya que dos mundo solo –sin contar un tercero que se ve brevemente al final –saben a poco.

No obstante, estos defectos se deben más a falta de metraje. Muchos se quejan de que la película es demasiado larga; su duración es de 162 minutos -169 si sumamos los títulos de crédito finales –. Sin embargo, yo pienso que la película necesitaba más metraje; una duración superior a las tres horas que ayudara a profundizar más en los aspectos antes nombrados le hubieran hecho ganar muchos puntos a la película.

Nolan está en una posición que le permite poder arriesgarse con una película de más de tres horas y un presupuesto que sobrepase los 200 millones de dólares. Sin embargo, es un tipo con los píes en el suelo cuya cabeza no se nubla por sus taquillazos y sabe perfectamente que en Hollywood puedes pasar de estar en lo más alto a acabar en lo más bajo en poco tiempo; así que no quiere arriesgarse a convertirse en un nuevo Michael Cimino. Lo cual está bien pero, aún así, no hubiera estado de más que se hubiera arriesgado un poco.


Aunque, los defectos no se deben solo a la duración o el presupuesto. Porque otra cosa que caracteriza mucho al cine de Nolan es un total equilibrio entre la espectacularidad y el dramatismo. Sin embargo, aquí rompe ese equilibrio en favor del drama. Lo cual no es malo, pero le obliga a abandonar –salvo en la parte final –ese estilo frenético y esos montajes rápidos que tanto le caracterizan y que hacen sus películas más amenas.

Son fallos bastante pequeños en comparación con la maestría del film pero, como ya he dicho, impiden que esta película sea una obra maestra, quedándose a un paso de ser una nueva 2001: Una Odisea del Espacio (Stanley Kubrick, 1968).

Pero, aún así, la película es excelente. Un film maravilloso e influyente que transmite sentimiento en todo momento y que no deja nada indiferente. De nuevo, Christopher Nolan, aunque no haya estado tan acertado como en trabajos anteriores, nos vuelve a deleitar con otra magistral muestra de talento y, sobre todo, buen cine.


Una película altamente recomendable para todo el mundo; sobre todo, para los amantes de la ciencia ficción.









24 de junio de 2013

MAN OF STEEL (2013)










  











35 años después de que Richard Donner llevara al cine a Superman en un film protagonizado por Christopher Reeve que es ya todo un clásico, llega la película que amenaza seriamente con desbancarla como la mejor película de Superman de la historia. Y viene, nada menos, que de la mano de Christopher Nolan, quién ya destronó a Tim Burton en la saga Batman. Aunque, esta vez, viene solo como productor e inspirador argumental, ya que le ha cedido la dirección a otro. Y no a otro cualquiera, sino otro peso pesado del cine actual: Zack Snyder.

La pregunta es: ¿Lo han conseguido?

Pues eso es de lo que voy a hablar a continuación.

Cuando el planeta Krypton está a punto de extinguirse a causa de la sobreexplotación de los recursos naturales y estalla una revuelta encabezada por el General Zod (Michael Shannon), líder militar del planeta, Jor-El (Russell Crowe), el principal científico kryptoniano, decide enviar a la Tierra a su hijo, Kal-El, concebido de forma natural junto a su esposa, Lara Lor-Van (Ayelet Zurer), algo que no ha ocurrido en Krypton desde hacía siglos. Junto con el bebé envía también el códice que contiene el secreto de la raza kryptoniana, del cual quiere apoderarse Zod quién, al no conseguirlo, asesina a Jor-El. No obstante, su revuelta es aplastada y él es sentenciado a la Zona Fantasma junto con sus seguidores. Poco después, Krypton es destruido muriendo Lara, quién practicamente se suicida al no intentar escapar ni buscar refugio. Tras aterrizar en la Tierra, Kal-El es recogido por los Kent, Jonathan (Kevin Costner) y Martha (Diane Lane), un matrimonio de granjeros que lo adoptan bajo el nombre de Clark Kent.

Años después, Clark (Henry Cavill) ha crecido educado por sus padres adoptivos, quienes le han enseñado a controlar sus habilidades sobrehumanas y a ser mejor persona; aunque esto no evita que se sienta fuera de lugar y se frustre al no poder utilizar sus poderes para ayudar a la gente. Tras la muerte de Jonathan, Clark ha vagado por el mundo intentando buscar la razón de que fuera enviado a la Tierra. La localización de una nave kryptoniana en la zona canadiense del Ártico le pondrá al corriente de sus orígenes y de cual es su cometido: ayudar a la raza humana a no cometer los mismos errores que en Krypton. También le brinda su primer encuentro con Lois Lane (Amy Adams), una tenaz periodista que, tras ser salvada por él y luego desaparecer, empieza a investigar para tratar de encontrarle. Mientras, una misteriosa nave llega a la Tierra. Se trata de Zod, quién logró escapar de la Zona Fantasma y lanza un mensaje a los humanos para que le entreguen a Kal-El o destruirá la Tierra.



Antes de meterme de lleno en el análisis de la película, voy a hablar un poco de los antecedentes.

Como ya dije en su correspondiente entrada, Superman Returns (Bryan Singer, 2006) levantó una expectativas enormes antes de su estreno. Tantas que la Warner llegó a poner en marcha una secuela; y hasta se habló de un proyecto de mezclar a Superman con Batman en una película conjunta dirigida por Singer y Nolan. Esto último solo quedó en un rumor, mientras que la secuela se iba a llamar Superman: Man of Steel, iba a volver a estar dirigida por Bryan Singer y contar con los mismos protagonistas y tenía previsto estrenarse en 2009.

Pero las cosas no salieron como estaban previstas. Superman Returns se estrenó y resultó una tremenda decepción que, aunque no fue del todo un fracaso comercial, no consiguió ni de lejos la recaudación que se esperaba. Aún así, se siguió adelante con la secuela.

Para calmar a las hordas de fans cabreados que pedían a gritos su cabeza, Singer prometió que Superman: Man of Steel iba a ser mucho mas espectacular y entretenida, con villanos como Brainiac y Bizzaro y una historia mucho mas ambiciosa. Incluso comparó Superman Returns con Star Trek: La Película (Robert Wise, 1979) afirmando que Superman: Man of Steel iba a ser como Star Trek II: La Ira de Khan (Nicholas Meyer, 1982). Pero esto no sirvió para que le devolvieran la confianza.

Después, para empeorar las cosas, los guionistas Michael Dougherty y Dan Harris, en quienes se había vuelto a confiar la escritura del guión, abandonaron el proyecto y esto obligó a buscar nuevos guionistas. Sin embargo, se encontraron con la huelga de guionistas que hubo a finales de 2007 antes de que pudieran cubrir estas bajas y la producción fue paralizada. En un principio, iba a ser algo temporal, pero ya no se volvería a saber nada mas de este proyecto.

Y es que la Warner había perdido el interés en continuar con esta secuela y había decidido hacer algo que ya les había dado muy buenos resultados con Batman: reiniciar la franquicia.

Durante 2008, varios guionistas de cómics como Grant Morrison, Geoff Johns, Brad Meltzer o Mark Millar expusieron sus ideas para una posible película. Morrison tenía una idea inspirada en los cómics All-star Superman mezclandola con el cómic Superman: Birthright, mientras que Millar tenía en mente una trilogía tan épica como El Señor de los Anillos o El Padrino que él iba a escribir y apadrinar mientras había pensado en Matthew Vaughn para dirigirla.

No obstante, ninguna de estas historias lograba salir adelante y el proyecto se le empezaba a ir de las manos a la Warner. La cosa empeoró en 2009 cuando una sentencia judicial decretó que, de no haber una película en producción en el año 2011, se exponían a una demanda por parte de los familiares de Joe Shuster y Jerry Siegel, creadores del personaje, lo que puso al estudio contra la espada y la pared.

Fue entonces cuando David S. Goyer, quién se encontraba por entonces trabajando junto a Christopher Nolan en la tercera entrega de Batman, la futura The Dark Knight Rises (2012), le presentó al estudio una idea que había estado desarrollando junto con Nolan para una posible película de Superman. La idea gustó a los ejecutivos quienes, además, tenían mucha confianza en Nolan tras el enorme éxito de The Dark Knight (2008), por lo que, en febrero de 2010, cuando se hizo pública la puesta en marcha de la tercera película de Batman, se anunció la puesta en marcha también de la nueva película de Superman, cuyo estreno se fijó inicialmente para diciembre de 2012 –luego se retrasaría hasta junio de 2013 –y se recuperó para ella el título de Superman: Man of Steel –aunque, luego se le quitaría el Superman del título, quedando solo Man of Steel –.


El nuevo proyecto contaría con guión de Goyer sobre la historia que él mismo había ideado junto a Nolan, quién se encargaría de producir y apadrinar la película, quedando solo por saber quién se encargaría de la dirección. Guillermo del Toro fue el primer elegido, pero este rechazó el proyecto en favor de su añorada adaptación de En las Montañas de la Locura, de H. P. Lovecraft –la cual al final no se hizo –. Otros directores tanteados fueron Robert Zemeckis y Chris Columbus hasta que, finalmente, se hizo una lista con posibles directores de la que quedaron dos firmes candidatos: Darren Aronofsky y Zack Snyder.

Zack Snyder resultó ser el vencedor, siendo fichado en octubre de 2010. Así se dio el pistoletazo de salida para la película que ahora nos ocupa, la cual se estrenó en España el pasado viernes y en EEUU una semana antes.

En taquilla no le está yendo nada mal. Aunque este fin de semana ha perdido el primer puesto y bajado al tercero a causa de los estrenos de Monsters University y World War Z –lo que ha hecho que muchos “listos” ya empiecen a hablar de fracaso –, la película, que ha costado 225 millones de dólares, ya lleva recaudados 210 millones solo en EEUU y 188 millones mas en el resto del mundo, con lo que la película lleva recaudados hasta ahora 398 millones de dólares. Es posible que no haga las cifras estratosféricas que hicieron los The Dark Knight de Nolan o Los Vengadores, pero no hay duda de que será un éxito. De hecho, ya tiene la secuela asegurada de nuevo con Snyder en la dirección y Goyer en el guión –de Nolan no dicen nada, pero seguro que tendrá implicación –y es mas que probable que veamos esa anunciada película de la Liga de la Justicia que irá vinculada con este film.

Sobre como está siendo recibida, se está dando el caso de Superman Returns, pero al revés. Aquí el público la está recibiendo con gran entusiasmo mientras que la crítica la está pulverizando?

¿Y que opino yo de esta película? Pues a eso vamos ahora mismo.

Como ya he dicho muchas veces, yo no soy muy fan de Superman. No es que no me guste, conozco muy bien al personaje y he leído muchos cómics suyos. También reconozco la importancia que tiene en la cultura popular y que es el principal referente para los comiqueros. No obstante, lo que mas me interesa de él son sus películas cuando hay alguien competente detrás.

Desde la ya clásica Superman (Richard Donner, 1978), las siguientes entregas fueron en descenso; especialmente, Superman IV: En Busca de la Paz (Sidney J. Furie, 1987), donde la cosa fue ya en caída libre. Después llegó Superman Returns, que debía haber resucitado la franquicia pero, en lugar de eso, la enterró aún mas en el abismo.

Y ahora llega esta Man of Steel, la cual me ha levantado unas expectativas enormes; mas bien GIGANTESCAS. Y todo por el trío de genios que tiene detrás ocupando los cargos de director, productor y guionistas en los que deposité todas mis esperanzas de encontrarme con una película de Superman como la que llevaba años esperando.



Es cierto que en 2006 también me hice unas muchas expectativas que luego se derrumbaron como una castillo de naipes. Pero aquí tenía mucha mas fe en que, esta vez, si se vieran cumplidas.

Y, desde luego, no me he equivocado, porque la película ME HA ENCANTADO.

Para mi ha sido una película excelente, magnífica, sobresaliente.



UN PELICULÓN



He disfrutado enormemente en el cine las mas de dos horas que ha durado el film –las cuales en ningún momento se me han hecho largas ni, mucho menos, aburridas –y he salido del cine con una gran sensación de satisfacción y unas ganas enormes de meterme de nuevo en la sala de cabeza para poder disfrutarla otra vez. De hecho, ya estoy deseando verla de nuevo.

Aunque, hay una pequeña pega que le encuentro: y es que la película no me ha sorprendido. Sin embargo, esto no ha sido culpa de la película, sino mía.

Me explico.

Ha sido tanta la confianza que he depositado en el trío Snyder-Nolan-Goyer de que me ofrecieran una gran película que la única sorpresa que me hubiera podido llevar es que me hubieran decepcionado. Ocurre como con The Dark Knight, la cual me encantó pero no me llevé la misma sensación de sorpresa como con Batman Begins (2005), porque con aquella no sabía lo que iba a encontrarme y no sabía si Nolan iba a estar a la altura; todo lo contrario que con The Dark Knight, donde ya tenía mucha mas fe en Nolan y, aunque todavía quedaba el temor a que en la secuela no estuviera tan acertado como en la primera, tenía unas expectativas muy altas puestas en él y en esa secuela con el Joker que se vieron rápidamente cumplidas.

Pues lo mismo ha ocurrido con esta película que, aunque no sea ninguna secuela, el talento de sus creadores era mas que suficiente para mi.

Y es que Snyder y Nolan son dos cineastas excelentes, de los mejores que hay en el cine actual. He visto todas su películas y todas me han encantado y, hasta ahora, ninguno de los dos me han decepcionado. No descarto que me decepcionen en un futuro, ya que sus respectivas filmografías son todavía muy cortas y aún les queda a los dos mucha carrera por delante. Pero, de momento, ninguno de los dos me ha defraudado.

Para mi son dos cineastas buenos de verdad, con verdadero talento, nada que ver con estos directores sobrevalorados por la crítica y sus lameculos, quienes los ponen por las nubes y los tachan de genios solo por el hecho de hacer cine de autor. Y ya que hablamos de la crítica, el hecho de que esté machacando esta gran película mientras que a la nefasta Superman Returns la pusiera por las nubes solo me hace ver que mi poca fe en esta gente y su criterio está mas que justificada.

Ya se que cansineo mucho con este tema, pero vuelvo a recordar cuando en su día esta gente despreció a alguien como Alfred Hitchcock; que si no es por François Truffaut, a saber si hubiera pasado a la historia como el gran cineasta que fue.

Y no me olvido de David S. Goyer, al que considero un estupendo guionista –aunque, como director todavía deja mucho que desear; por suerte, aquí solo se ha limitado al guión –y cuyos enormes conocimientos sobre cómics le vinieron muy bien a Nolan para no cagarla con Batman de una forma parecida a como lo hizo Ang Lee con Hulk en 2003.



Y aquí no hay duda de que ha hecho su mejor trabajo, con un estupendo guión muy bien edificado sobre un muy logrado argumento –obra de él y de Nolan, como ya he dicho –, con un excelente tratamiento de los personajes y la historia y un notable equilibrio entre espectacularidad y dramatismo.

Sin duda, un trabajo sobresaliente a nivel de guión que le ha servido muy bien a Snyder para construir una película estupenda, aportando su muy característico estilo visual –tachado de videoclipero por mucho ignorante que se las da de listo –, pero también su buen gusto en la puesta en escena, su muy eficaz manejo de los efectos especiales y las escenas de acción y su buena mano con los actores gracias, especialmente, a una dirección de actores soberbia.

Todo ello bajo la atenta supervisión de Nolan quién, aunque no para de afirmar que a penas intervino en la película y que todo el mérito es de Snyder y Goyer –siempre ha sido un tipo muy modesto; otra característica de él que me gusta mucho, ya que me hartan los directores egocéntricos –, se nota mucho su mano en toda la película; especialmente, en la primera mitad de esta.

Visualmente, la película es fascinante. El diseño de producción es excelente y los efectos especiales están de lo mas logrados; aunque hay un cierto abuso bastante grande del CGI, todo hay que decirlo.

Luego, sin dejar en ningún momento de lado el dramatismo, la historia y los personajes, la película tiene acción y espectacularidad por un tuvo; ya en ese brutal comienzo en Krypton hay el doble de acción que en Superman Returns. Y luego nos deleitan con escenas tan impresionantes como el rescate en la plataforma petrolífera, la espectacular batalla en Smallville, la devastación de Metropolis –muy criticado por la muerte de muchos inocentes, algo que yo no entiendo, la verdad –o, sobre todo, la brutal pelea final entre Superman y el General Zod.

Después está el tema del reparto, por lo que la película recibe un nuevo 10 en la larga lista de dieces que está cosechando.

Desde luego, Henry Cavill ha sido una excelente elección. A parte de que el tipo encaja muy bien físicamente en el personaje, su interpretación es genial. El tipo derrocha carisma todo el tiempo y consigue que el personaje no le venga grande, estando a la altura en todo momento. Además, me gusta mucho el traje que le han puesto. Ya era hora de ver a un Superman cinematográfico que no esté vestido con un pijama, sino con un traje de material elástico muy ceñido que marque mucho sus músculos; igual que en los cómics. Desde luego, el traje me ha gustado mucho, y me da absolutamente igual que no esté hecho de un tejido liso, que el azul sea muy oscuro, que no lleve los famosos calzoncillos rojos –algo que agradezco, porque siempre los encontré ridículos –o que no lleve el símbolo en la capa –otra cosa que también agradezco, ya que nunca entendí porque le ponían también el símbolo en la capa cuando ya lo lleva en el pecho –.

Admito que nunca hubiera pensado en Amy Adams para dar vida a Lois Lane, ya que por su apariencia dulce la veía mas para otros personajes, como Lana Lang. Sin embargo, confié siempre en su elección porque, ante todo, es una excelente actriz y sabía que estaría a la altura del personaje. Y, desde luego, no me equivoqué, porque la chica está fantástica. Su interpretación es brillante y capta en todo momento la fuerza y personalidad del personaje; además de que, por fin, alguien logra darle el toque sexy que tanto he echado de menos en el cine. Porque, como ya dije cuando analicé la película de Richard Donner, Lois Lane es, ante todo, un personaje sexy, muy sexy, y esto no habían logrado plasmarlo en las películas hasta ahora, ya que Margot Kidder le dio una imagen mas dicharachera y Kate Bosworth una imagen demasiado conservadora –hasta era madre y todo –; para ver a una Lois Lane sexy había que recurrir a la Tv, donde teníamos dos buenos ejemplos con Teri Hatcher y Erica Durance en las series Lois y Clark y Smallville, respectivamente. Pero todo eso ha cambiado con Adams, quién logra estar sexy hasta vestida con el mono militar.



Michael Shannon está excelente como General Zod. Desde luego, no pudieron escoger mejor villano principal para la película; enigmático, amenazador, pero también muy carismático y con cierto encanto. Y, desde luego, no voy a hacer ninguna comparación con el otro General Zod al que dio vida un gran actor como Terence Stamp en Superman y en Superman II (Richard Lester, 1980), porque los dos son muy diferentes; aunque si diré que el General Zod de Shannon me recuerda mas al de los cómics.

Russell Crowe es un actor que siempre me ha encantado desde que lo conocí en la magnífica L. A. Confidential (Curtis Hanson, 1997) y adoro sus interpretaciones en todas y cada una de sus películas que hace; incluso cuando estas no son muy buenas –véase el caso de Un Buen Año (Ridley Scott, 2006) –. Y aquí, desde luego, está excelente como Jor-El; encima, un Jor-El que adquiere mas protagonismo con respecto a anteriores películas, teniendo escenas de acción y todo. También es un Jor-El muy diferente al interpretado por Marlon Brando, por lo que tampoco quiero hacer comparaciones.

Y lo mismo digo de Lara Lor-Van, interpretada aquí por una Ayelet Zurer –la compañera de Tom Hanks en Ángeles y Demonios (Ron Howard, 2009) –que logra estar a la altura en todo momento. Aunque su trabajo queda muy empequeñecido si lo comparamos con el de la otra madre del superheroe, Diane Lane, una magnífica actriz que siempre me fascina y que está fantástica en todo momento y se come la pantalla cada vez que aparece.

Y en cuanto a Kevin Costner, aquí vuelve a dar lo mejor de él, haciendo uno de sus mejores trabajos, de los que no habíamos visto en los últimos años desde que su carrera empezó a decaer. Además, parece que no ha gafado la película, ya que está haciendo una buena taquilla.

En general, los actores hacen un notable trabajo.

En cuanto a la banda sonora, obra de Hans Zimmer, es otro gran acierto de la película que encaja muy bien en su tono épico. Ante las inevitables comparaciones con el inmortal tema de John Williams pues, la verdad, aquí tampoco quiero mojarme. Pero si diré una cosa: durante toda la película en ningún momento eché de menos la melodía de Williams, la cual no se me pasó por la cabeza en ningún momento; prueba de que esta nueva banda sonora funciona muy bien.

¿Puntos negativos que le encuentro al film?

A parte del ya mencionado abuso que hacen del ordenador –aunque esto a penas lastra la película –y de la pérdida del efecto sorpresa por mi parte, también está el hecho de que a la película le falta metraje. No hay duda de que fue concebida como una película de mucha mas duración –se dice que el primer montaje dura mas de tres horas –. Y esto, claro está, hace que algunos personajes o subtramas queden un poco desaprovechados; algo que ya le ocurrió a Snyder en la también excelente Watchmen (2009).

Un buen ejemplo es el Perry White interpretado por Laurence Fishburne, quién también hace un estupendo trabajo –aunque rechine que nos vuelvan a meter un actor negro para interpretar un personaje que siempre ha sido blanco –; no obstante, el tipo tiene tiempo de lucirse en un momento heroico y lo mas seguro es que tenga mucha mas presencia en la anunciada secuela. También la ciudad de Metropolis no aparece en pantalla tanto como debería antes de saltar por los aires; lo mismo que la redacción del Daily Planet.

No hay duda de que la película ganará mucho cuando salga una versión extendida con mas metraje. Pero, de todas maneras, el resultado final ya es de por si muy bueno.

Otro punto negativo –si se le puede llamar así –es que, a gustos personales, la encuentro algo inferior a las películas de Batman de Nolan; al menos de las dos primeras. Claro, que esto puede deberse a que siempre me ha gustado mas Batman que Superman porque, recuerdo que esto es totalmente a gusto personal.

Bueno, todo este análisis está hecho a gusto personal.

Y a gusto personal digo claramente que la película me ha encantado y me ha hecho disfrutar enormemente desde que empieza hasta que termina sin aburrirme en ningún momento y dejándome con muchos deseos de verla otra vez y muchas mas veces mas. Para mi ha sido una película excelente; una obra maestra me atrevería a decir.



Sin duda, es la película del año –a menos que alguna la destrone, cosa que dudo mucho –. Sin duda, la película que esperaba encontrarme en 2006, con un superheroe tan poderoso enfrentado a enemigos también muy poderosos que le ponen las cosas difíciles cuyo enfrentamiento con ellos provoca una gigantesca ola de destrucción a su alrededor; pero todo, eso si, con una buena historia y un solido guión de fondo, además de unos personajes muy carismáticos.

Sobre si es mejor que la película de Richard Donner –solo la comparo con esa, porque a todas las demás películas las supera con creces –, pues para mi si lo es. La cinta de Donner también me parece una gran película, que conste, pero para mi esta la supera sin ninguna duda. Ya pueden decir misa los fanáticos del film de Donner o los anti-Nolan de turno, que a mi no me van a hacer cambiar de opinión.

Lo mismo que los críticos que, desde luego, no se que será para ellos una buena película. Porque para mi, a parte de un buen guión, una buena dirección y unas buenas interpretaciones –de lo que esta película tiene de sobra –, una buena película es esa que te tiene todo el tiempo pendiente de la pantalla y hace que no te aburras lo mas mínimo aunque su duración sea muy larga. No una petardada que hace bostezar todo el tiempo y te da unas enormes ganas de dormirte mientras ves como se han gastado un dineral para no contar practicamente nada.

Bueno, ya no me enrollo mas.

La película es estupenda. El trío Snyder-Nolan-Goyer ha acertado de lleno ofreciéndonos un Superman completamente renovado y tomando mas como referente los cómics que las películas anteriores.


Desde luego, la gran fe y las enormes expectativas que tenía puestas en ellas han sido de sobras recompensadas.