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24 de junio de 2013

MAN OF STEEL (2013)










  











35 años después de que Richard Donner llevara al cine a Superman en un film protagonizado por Christopher Reeve que es ya todo un clásico, llega la película que amenaza seriamente con desbancarla como la mejor película de Superman de la historia. Y viene, nada menos, que de la mano de Christopher Nolan, quién ya destronó a Tim Burton en la saga Batman. Aunque, esta vez, viene solo como productor e inspirador argumental, ya que le ha cedido la dirección a otro. Y no a otro cualquiera, sino otro peso pesado del cine actual: Zack Snyder.

La pregunta es: ¿Lo han conseguido?

Pues eso es de lo que voy a hablar a continuación.

Cuando el planeta Krypton está a punto de extinguirse a causa de la sobreexplotación de los recursos naturales y estalla una revuelta encabezada por el General Zod (Michael Shannon), líder militar del planeta, Jor-El (Russell Crowe), el principal científico kryptoniano, decide enviar a la Tierra a su hijo, Kal-El, concebido de forma natural junto a su esposa, Lara Lor-Van (Ayelet Zurer), algo que no ha ocurrido en Krypton desde hacía siglos. Junto con el bebé envía también el códice que contiene el secreto de la raza kryptoniana, del cual quiere apoderarse Zod quién, al no conseguirlo, asesina a Jor-El. No obstante, su revuelta es aplastada y él es sentenciado a la Zona Fantasma junto con sus seguidores. Poco después, Krypton es destruido muriendo Lara, quién practicamente se suicida al no intentar escapar ni buscar refugio. Tras aterrizar en la Tierra, Kal-El es recogido por los Kent, Jonathan (Kevin Costner) y Martha (Diane Lane), un matrimonio de granjeros que lo adoptan bajo el nombre de Clark Kent.

Años después, Clark (Henry Cavill) ha crecido educado por sus padres adoptivos, quienes le han enseñado a controlar sus habilidades sobrehumanas y a ser mejor persona; aunque esto no evita que se sienta fuera de lugar y se frustre al no poder utilizar sus poderes para ayudar a la gente. Tras la muerte de Jonathan, Clark ha vagado por el mundo intentando buscar la razón de que fuera enviado a la Tierra. La localización de una nave kryptoniana en la zona canadiense del Ártico le pondrá al corriente de sus orígenes y de cual es su cometido: ayudar a la raza humana a no cometer los mismos errores que en Krypton. También le brinda su primer encuentro con Lois Lane (Amy Adams), una tenaz periodista que, tras ser salvada por él y luego desaparecer, empieza a investigar para tratar de encontrarle. Mientras, una misteriosa nave llega a la Tierra. Se trata de Zod, quién logró escapar de la Zona Fantasma y lanza un mensaje a los humanos para que le entreguen a Kal-El o destruirá la Tierra.



Antes de meterme de lleno en el análisis de la película, voy a hablar un poco de los antecedentes.

Como ya dije en su correspondiente entrada, Superman Returns (Bryan Singer, 2006) levantó una expectativas enormes antes de su estreno. Tantas que la Warner llegó a poner en marcha una secuela; y hasta se habló de un proyecto de mezclar a Superman con Batman en una película conjunta dirigida por Singer y Nolan. Esto último solo quedó en un rumor, mientras que la secuela se iba a llamar Superman: Man of Steel, iba a volver a estar dirigida por Bryan Singer y contar con los mismos protagonistas y tenía previsto estrenarse en 2009.

Pero las cosas no salieron como estaban previstas. Superman Returns se estrenó y resultó una tremenda decepción que, aunque no fue del todo un fracaso comercial, no consiguió ni de lejos la recaudación que se esperaba. Aún así, se siguió adelante con la secuela.

Para calmar a las hordas de fans cabreados que pedían a gritos su cabeza, Singer prometió que Superman: Man of Steel iba a ser mucho mas espectacular y entretenida, con villanos como Brainiac y Bizzaro y una historia mucho mas ambiciosa. Incluso comparó Superman Returns con Star Trek: La Película (Robert Wise, 1979) afirmando que Superman: Man of Steel iba a ser como Star Trek II: La Ira de Khan (Nicholas Meyer, 1982). Pero esto no sirvió para que le devolvieran la confianza.

Después, para empeorar las cosas, los guionistas Michael Dougherty y Dan Harris, en quienes se había vuelto a confiar la escritura del guión, abandonaron el proyecto y esto obligó a buscar nuevos guionistas. Sin embargo, se encontraron con la huelga de guionistas que hubo a finales de 2007 antes de que pudieran cubrir estas bajas y la producción fue paralizada. En un principio, iba a ser algo temporal, pero ya no se volvería a saber nada mas de este proyecto.

Y es que la Warner había perdido el interés en continuar con esta secuela y había decidido hacer algo que ya les había dado muy buenos resultados con Batman: reiniciar la franquicia.

Durante 2008, varios guionistas de cómics como Grant Morrison, Geoff Johns, Brad Meltzer o Mark Millar expusieron sus ideas para una posible película. Morrison tenía una idea inspirada en los cómics All-star Superman mezclandola con el cómic Superman: Birthright, mientras que Millar tenía en mente una trilogía tan épica como El Señor de los Anillos o El Padrino que él iba a escribir y apadrinar mientras había pensado en Matthew Vaughn para dirigirla.

No obstante, ninguna de estas historias lograba salir adelante y el proyecto se le empezaba a ir de las manos a la Warner. La cosa empeoró en 2009 cuando una sentencia judicial decretó que, de no haber una película en producción en el año 2011, se exponían a una demanda por parte de los familiares de Joe Shuster y Jerry Siegel, creadores del personaje, lo que puso al estudio contra la espada y la pared.

Fue entonces cuando David S. Goyer, quién se encontraba por entonces trabajando junto a Christopher Nolan en la tercera entrega de Batman, la futura The Dark Knight Rises (2012), le presentó al estudio una idea que había estado desarrollando junto con Nolan para una posible película de Superman. La idea gustó a los ejecutivos quienes, además, tenían mucha confianza en Nolan tras el enorme éxito de The Dark Knight (2008), por lo que, en febrero de 2010, cuando se hizo pública la puesta en marcha de la tercera película de Batman, se anunció la puesta en marcha también de la nueva película de Superman, cuyo estreno se fijó inicialmente para diciembre de 2012 –luego se retrasaría hasta junio de 2013 –y se recuperó para ella el título de Superman: Man of Steel –aunque, luego se le quitaría el Superman del título, quedando solo Man of Steel –.


El nuevo proyecto contaría con guión de Goyer sobre la historia que él mismo había ideado junto a Nolan, quién se encargaría de producir y apadrinar la película, quedando solo por saber quién se encargaría de la dirección. Guillermo del Toro fue el primer elegido, pero este rechazó el proyecto en favor de su añorada adaptación de En las Montañas de la Locura, de H. P. Lovecraft –la cual al final no se hizo –. Otros directores tanteados fueron Robert Zemeckis y Chris Columbus hasta que, finalmente, se hizo una lista con posibles directores de la que quedaron dos firmes candidatos: Darren Aronofsky y Zack Snyder.

Zack Snyder resultó ser el vencedor, siendo fichado en octubre de 2010. Así se dio el pistoletazo de salida para la película que ahora nos ocupa, la cual se estrenó en España el pasado viernes y en EEUU una semana antes.

En taquilla no le está yendo nada mal. Aunque este fin de semana ha perdido el primer puesto y bajado al tercero a causa de los estrenos de Monsters University y World War Z –lo que ha hecho que muchos “listos” ya empiecen a hablar de fracaso –, la película, que ha costado 225 millones de dólares, ya lleva recaudados 210 millones solo en EEUU y 188 millones mas en el resto del mundo, con lo que la película lleva recaudados hasta ahora 398 millones de dólares. Es posible que no haga las cifras estratosféricas que hicieron los The Dark Knight de Nolan o Los Vengadores, pero no hay duda de que será un éxito. De hecho, ya tiene la secuela asegurada de nuevo con Snyder en la dirección y Goyer en el guión –de Nolan no dicen nada, pero seguro que tendrá implicación –y es mas que probable que veamos esa anunciada película de la Liga de la Justicia que irá vinculada con este film.

Sobre como está siendo recibida, se está dando el caso de Superman Returns, pero al revés. Aquí el público la está recibiendo con gran entusiasmo mientras que la crítica la está pulverizando?

¿Y que opino yo de esta película? Pues a eso vamos ahora mismo.

Como ya he dicho muchas veces, yo no soy muy fan de Superman. No es que no me guste, conozco muy bien al personaje y he leído muchos cómics suyos. También reconozco la importancia que tiene en la cultura popular y que es el principal referente para los comiqueros. No obstante, lo que mas me interesa de él son sus películas cuando hay alguien competente detrás.

Desde la ya clásica Superman (Richard Donner, 1978), las siguientes entregas fueron en descenso; especialmente, Superman IV: En Busca de la Paz (Sidney J. Furie, 1987), donde la cosa fue ya en caída libre. Después llegó Superman Returns, que debía haber resucitado la franquicia pero, en lugar de eso, la enterró aún mas en el abismo.

Y ahora llega esta Man of Steel, la cual me ha levantado unas expectativas enormes; mas bien GIGANTESCAS. Y todo por el trío de genios que tiene detrás ocupando los cargos de director, productor y guionistas en los que deposité todas mis esperanzas de encontrarme con una película de Superman como la que llevaba años esperando.



Es cierto que en 2006 también me hice unas muchas expectativas que luego se derrumbaron como una castillo de naipes. Pero aquí tenía mucha mas fe en que, esta vez, si se vieran cumplidas.

Y, desde luego, no me he equivocado, porque la película ME HA ENCANTADO.

Para mi ha sido una película excelente, magnífica, sobresaliente.



UN PELICULÓN



He disfrutado enormemente en el cine las mas de dos horas que ha durado el film –las cuales en ningún momento se me han hecho largas ni, mucho menos, aburridas –y he salido del cine con una gran sensación de satisfacción y unas ganas enormes de meterme de nuevo en la sala de cabeza para poder disfrutarla otra vez. De hecho, ya estoy deseando verla de nuevo.

Aunque, hay una pequeña pega que le encuentro: y es que la película no me ha sorprendido. Sin embargo, esto no ha sido culpa de la película, sino mía.

Me explico.

Ha sido tanta la confianza que he depositado en el trío Snyder-Nolan-Goyer de que me ofrecieran una gran película que la única sorpresa que me hubiera podido llevar es que me hubieran decepcionado. Ocurre como con The Dark Knight, la cual me encantó pero no me llevé la misma sensación de sorpresa como con Batman Begins (2005), porque con aquella no sabía lo que iba a encontrarme y no sabía si Nolan iba a estar a la altura; todo lo contrario que con The Dark Knight, donde ya tenía mucha mas fe en Nolan y, aunque todavía quedaba el temor a que en la secuela no estuviera tan acertado como en la primera, tenía unas expectativas muy altas puestas en él y en esa secuela con el Joker que se vieron rápidamente cumplidas.

Pues lo mismo ha ocurrido con esta película que, aunque no sea ninguna secuela, el talento de sus creadores era mas que suficiente para mi.

Y es que Snyder y Nolan son dos cineastas excelentes, de los mejores que hay en el cine actual. He visto todas su películas y todas me han encantado y, hasta ahora, ninguno de los dos me han decepcionado. No descarto que me decepcionen en un futuro, ya que sus respectivas filmografías son todavía muy cortas y aún les queda a los dos mucha carrera por delante. Pero, de momento, ninguno de los dos me ha defraudado.

Para mi son dos cineastas buenos de verdad, con verdadero talento, nada que ver con estos directores sobrevalorados por la crítica y sus lameculos, quienes los ponen por las nubes y los tachan de genios solo por el hecho de hacer cine de autor. Y ya que hablamos de la crítica, el hecho de que esté machacando esta gran película mientras que a la nefasta Superman Returns la pusiera por las nubes solo me hace ver que mi poca fe en esta gente y su criterio está mas que justificada.

Ya se que cansineo mucho con este tema, pero vuelvo a recordar cuando en su día esta gente despreció a alguien como Alfred Hitchcock; que si no es por François Truffaut, a saber si hubiera pasado a la historia como el gran cineasta que fue.

Y no me olvido de David S. Goyer, al que considero un estupendo guionista –aunque, como director todavía deja mucho que desear; por suerte, aquí solo se ha limitado al guión –y cuyos enormes conocimientos sobre cómics le vinieron muy bien a Nolan para no cagarla con Batman de una forma parecida a como lo hizo Ang Lee con Hulk en 2003.



Y aquí no hay duda de que ha hecho su mejor trabajo, con un estupendo guión muy bien edificado sobre un muy logrado argumento –obra de él y de Nolan, como ya he dicho –, con un excelente tratamiento de los personajes y la historia y un notable equilibrio entre espectacularidad y dramatismo.

Sin duda, un trabajo sobresaliente a nivel de guión que le ha servido muy bien a Snyder para construir una película estupenda, aportando su muy característico estilo visual –tachado de videoclipero por mucho ignorante que se las da de listo –, pero también su buen gusto en la puesta en escena, su muy eficaz manejo de los efectos especiales y las escenas de acción y su buena mano con los actores gracias, especialmente, a una dirección de actores soberbia.

Todo ello bajo la atenta supervisión de Nolan quién, aunque no para de afirmar que a penas intervino en la película y que todo el mérito es de Snyder y Goyer –siempre ha sido un tipo muy modesto; otra característica de él que me gusta mucho, ya que me hartan los directores egocéntricos –, se nota mucho su mano en toda la película; especialmente, en la primera mitad de esta.

Visualmente, la película es fascinante. El diseño de producción es excelente y los efectos especiales están de lo mas logrados; aunque hay un cierto abuso bastante grande del CGI, todo hay que decirlo.

Luego, sin dejar en ningún momento de lado el dramatismo, la historia y los personajes, la película tiene acción y espectacularidad por un tuvo; ya en ese brutal comienzo en Krypton hay el doble de acción que en Superman Returns. Y luego nos deleitan con escenas tan impresionantes como el rescate en la plataforma petrolífera, la espectacular batalla en Smallville, la devastación de Metropolis –muy criticado por la muerte de muchos inocentes, algo que yo no entiendo, la verdad –o, sobre todo, la brutal pelea final entre Superman y el General Zod.

Después está el tema del reparto, por lo que la película recibe un nuevo 10 en la larga lista de dieces que está cosechando.

Desde luego, Henry Cavill ha sido una excelente elección. A parte de que el tipo encaja muy bien físicamente en el personaje, su interpretación es genial. El tipo derrocha carisma todo el tiempo y consigue que el personaje no le venga grande, estando a la altura en todo momento. Además, me gusta mucho el traje que le han puesto. Ya era hora de ver a un Superman cinematográfico que no esté vestido con un pijama, sino con un traje de material elástico muy ceñido que marque mucho sus músculos; igual que en los cómics. Desde luego, el traje me ha gustado mucho, y me da absolutamente igual que no esté hecho de un tejido liso, que el azul sea muy oscuro, que no lleve los famosos calzoncillos rojos –algo que agradezco, porque siempre los encontré ridículos –o que no lleve el símbolo en la capa –otra cosa que también agradezco, ya que nunca entendí porque le ponían también el símbolo en la capa cuando ya lo lleva en el pecho –.

Admito que nunca hubiera pensado en Amy Adams para dar vida a Lois Lane, ya que por su apariencia dulce la veía mas para otros personajes, como Lana Lang. Sin embargo, confié siempre en su elección porque, ante todo, es una excelente actriz y sabía que estaría a la altura del personaje. Y, desde luego, no me equivoqué, porque la chica está fantástica. Su interpretación es brillante y capta en todo momento la fuerza y personalidad del personaje; además de que, por fin, alguien logra darle el toque sexy que tanto he echado de menos en el cine. Porque, como ya dije cuando analicé la película de Richard Donner, Lois Lane es, ante todo, un personaje sexy, muy sexy, y esto no habían logrado plasmarlo en las películas hasta ahora, ya que Margot Kidder le dio una imagen mas dicharachera y Kate Bosworth una imagen demasiado conservadora –hasta era madre y todo –; para ver a una Lois Lane sexy había que recurrir a la Tv, donde teníamos dos buenos ejemplos con Teri Hatcher y Erica Durance en las series Lois y Clark y Smallville, respectivamente. Pero todo eso ha cambiado con Adams, quién logra estar sexy hasta vestida con el mono militar.



Michael Shannon está excelente como General Zod. Desde luego, no pudieron escoger mejor villano principal para la película; enigmático, amenazador, pero también muy carismático y con cierto encanto. Y, desde luego, no voy a hacer ninguna comparación con el otro General Zod al que dio vida un gran actor como Terence Stamp en Superman y en Superman II (Richard Lester, 1980), porque los dos son muy diferentes; aunque si diré que el General Zod de Shannon me recuerda mas al de los cómics.

Russell Crowe es un actor que siempre me ha encantado desde que lo conocí en la magnífica L. A. Confidential (Curtis Hanson, 1997) y adoro sus interpretaciones en todas y cada una de sus películas que hace; incluso cuando estas no son muy buenas –véase el caso de Un Buen Año (Ridley Scott, 2006) –. Y aquí, desde luego, está excelente como Jor-El; encima, un Jor-El que adquiere mas protagonismo con respecto a anteriores películas, teniendo escenas de acción y todo. También es un Jor-El muy diferente al interpretado por Marlon Brando, por lo que tampoco quiero hacer comparaciones.

Y lo mismo digo de Lara Lor-Van, interpretada aquí por una Ayelet Zurer –la compañera de Tom Hanks en Ángeles y Demonios (Ron Howard, 2009) –que logra estar a la altura en todo momento. Aunque su trabajo queda muy empequeñecido si lo comparamos con el de la otra madre del superheroe, Diane Lane, una magnífica actriz que siempre me fascina y que está fantástica en todo momento y se come la pantalla cada vez que aparece.

Y en cuanto a Kevin Costner, aquí vuelve a dar lo mejor de él, haciendo uno de sus mejores trabajos, de los que no habíamos visto en los últimos años desde que su carrera empezó a decaer. Además, parece que no ha gafado la película, ya que está haciendo una buena taquilla.

En general, los actores hacen un notable trabajo.

En cuanto a la banda sonora, obra de Hans Zimmer, es otro gran acierto de la película que encaja muy bien en su tono épico. Ante las inevitables comparaciones con el inmortal tema de John Williams pues, la verdad, aquí tampoco quiero mojarme. Pero si diré una cosa: durante toda la película en ningún momento eché de menos la melodía de Williams, la cual no se me pasó por la cabeza en ningún momento; prueba de que esta nueva banda sonora funciona muy bien.

¿Puntos negativos que le encuentro al film?

A parte del ya mencionado abuso que hacen del ordenador –aunque esto a penas lastra la película –y de la pérdida del efecto sorpresa por mi parte, también está el hecho de que a la película le falta metraje. No hay duda de que fue concebida como una película de mucha mas duración –se dice que el primer montaje dura mas de tres horas –. Y esto, claro está, hace que algunos personajes o subtramas queden un poco desaprovechados; algo que ya le ocurrió a Snyder en la también excelente Watchmen (2009).

Un buen ejemplo es el Perry White interpretado por Laurence Fishburne, quién también hace un estupendo trabajo –aunque rechine que nos vuelvan a meter un actor negro para interpretar un personaje que siempre ha sido blanco –; no obstante, el tipo tiene tiempo de lucirse en un momento heroico y lo mas seguro es que tenga mucha mas presencia en la anunciada secuela. También la ciudad de Metropolis no aparece en pantalla tanto como debería antes de saltar por los aires; lo mismo que la redacción del Daily Planet.

No hay duda de que la película ganará mucho cuando salga una versión extendida con mas metraje. Pero, de todas maneras, el resultado final ya es de por si muy bueno.

Otro punto negativo –si se le puede llamar así –es que, a gustos personales, la encuentro algo inferior a las películas de Batman de Nolan; al menos de las dos primeras. Claro, que esto puede deberse a que siempre me ha gustado mas Batman que Superman porque, recuerdo que esto es totalmente a gusto personal.

Bueno, todo este análisis está hecho a gusto personal.

Y a gusto personal digo claramente que la película me ha encantado y me ha hecho disfrutar enormemente desde que empieza hasta que termina sin aburrirme en ningún momento y dejándome con muchos deseos de verla otra vez y muchas mas veces mas. Para mi ha sido una película excelente; una obra maestra me atrevería a decir.



Sin duda, es la película del año –a menos que alguna la destrone, cosa que dudo mucho –. Sin duda, la película que esperaba encontrarme en 2006, con un superheroe tan poderoso enfrentado a enemigos también muy poderosos que le ponen las cosas difíciles cuyo enfrentamiento con ellos provoca una gigantesca ola de destrucción a su alrededor; pero todo, eso si, con una buena historia y un solido guión de fondo, además de unos personajes muy carismáticos.

Sobre si es mejor que la película de Richard Donner –solo la comparo con esa, porque a todas las demás películas las supera con creces –, pues para mi si lo es. La cinta de Donner también me parece una gran película, que conste, pero para mi esta la supera sin ninguna duda. Ya pueden decir misa los fanáticos del film de Donner o los anti-Nolan de turno, que a mi no me van a hacer cambiar de opinión.

Lo mismo que los críticos que, desde luego, no se que será para ellos una buena película. Porque para mi, a parte de un buen guión, una buena dirección y unas buenas interpretaciones –de lo que esta película tiene de sobra –, una buena película es esa que te tiene todo el tiempo pendiente de la pantalla y hace que no te aburras lo mas mínimo aunque su duración sea muy larga. No una petardada que hace bostezar todo el tiempo y te da unas enormes ganas de dormirte mientras ves como se han gastado un dineral para no contar practicamente nada.

Bueno, ya no me enrollo mas.

La película es estupenda. El trío Snyder-Nolan-Goyer ha acertado de lleno ofreciéndonos un Superman completamente renovado y tomando mas como referente los cómics que las películas anteriores.


Desde luego, la gran fe y las enormes expectativas que tenía puestas en ellas han sido de sobras recompensadas.













27 de julio de 2012

THE DARK KNIGHT RISES (2012)



















¡ATENCION! Esta entrada contiene SPOILERS, ya que me es imposible analizar la película sin ellos. Quién no haya visto aún la película que no lea esta crítica; o que lo haga bajo su total responsabilidad.





Llegamos al final del camino. Porque, desgraciadamente, todo lo bueno se acaba. Y el Batman de Christopher Nolan no es una excepción.

Han pasado ya siete años desde que Nolan resucitase la franquicia de Batman y le diera vida propia con la maravillosa Batman Begins (2005) y luego la continuara con la no menos maravillosa The Dark Knight (2008). Ahora, pone punto y final a su saga con esta tercera entrega que nos ocupa ahora titulada The Dark Knight Rises y que aquí en España han puesto el lamentable título de El Caballero Oscuro: La Leyenda Renace. Título que, naturalmente, me he negado a utilizar. Ya me negué a llamar a la anterior entrega El Caballero Oscuro porque me pareció innecesaria la traducción y aquí hago lo mismo.

Pero, bueno, no hablemos de títulos y hablemos de la película y de si Nolan ha sido capaz de cerrar su saga con broche de oro.

Han pasado ocho años desde que el Joker sembrara el caos en Gotham City y de que Batman se autoinculpara de los asesinatos cometidos por Dos Caras para que la memoria de Harvey Dent como fiscal siguiera iluminando a los ciudadanos de Gotham. Y la cosa ha salido bien, ya que, en memoria del desaparecido fiscal, se elaboró la Ley Dent, la cual ha ayudado a mantener la ciudad limpia de grandes delincuentes y del crimen organizado. Pero esto no ha sido tan bueno para los dos autores del engaño. El Comisario Gordon (Gary Oldman) no puede soportar el peso de llevar esa mentira y se está pensando en revelar la verdad. Por otro lado, Bruce Wayne (Christian Bale) decidió colgar la capa de Batman y ha vivido estos años recluido en su mansión atormentado por la muerte de su amada, Rachel Dawes. La dirección de Industrias Wayne la dejó totalmente en manos de Lucius Fox (Morgan Freeman) mientras que su único vínculo con el exterior son las labores filantrópicas que hace a través de la Fundación Wayne ayudado por la bella y enigmática Miranda Tate (Marion Cottillard).

No obstante, el pacífico mundo que han logrado está a punto de venirse abajo cuando un misterioso mercenario conocido como Bane (Tom Hardy), el cual estuvo vinculado a La Liga de las Sombras, llega a la ciudad con la intención de destruirla. Las acciones de Bane hacen que Batman regrese de su exilio, pero en su primer enfrentamiento con Bane es derrotado y malherido, siendo después recluido en una lejana prisión donde, según dicen, Bane nació y se crió. Mientras, Bane provoca el caos en Gotham, destruyendo las salidas de la ciudad, aislando a la policía y liberando a los presos de la prisión de Blackgate para que se hagan con el control. Todo ello antes de que la haga saltar por los aires con un arma nuclear. Los únicos que quedan para hacerle frente son Gordon y algunos policías que quedaron libres, como el joven y decidido John Blake (Joseph Gordon-Levitt). En su regreso, Batman contará con ayuda de estos y con la de Selina Kyle (Anne Hathaway), una famosa ladrona conocida como Catwoman que, al principio, ayudó a Bane pero ahora se replantea cambiar de bando.

Después de Batman Begins se sabía claramente que habría una segunda entrega que tendría al Joker como villano principal por la escena con la que se cerraba la película. Pero, tras la segunda entrega, The Dark Knight, las cosas no estuvieron tan claras.

Era evidente que habría una tercera entrega en vista del enorme éxito de la segunda, pero no había nada oficial y todo eran un sin fin de rumores; sobre todo, en el asunto de los villanos. Eran muchos los villanos rumoreados para el film, aunque los mas sonados eran Enigma –para el que sonó mucho el nombre de Johnny Depp –, El Pingüino, Killer Croc y Black Mask. También se rumoreó mucho la presencia de Catwoman, para la que sonaron Angelina Jolie, Megan Fox y hasta la propia Maggie Gyllenhaal, de quién decía que su personaje podría ser resucitado para convertirlo en la famosa felina. Y, sobre el título, Shadow of the Bat era el preferido de los especuladores.

El caso es que no hubo nada seguro y, durante dos años, todo eran rumores y rumores hasta que, en 2010, se hizo oficial que habría tercera película, que se estrenaría en 2012, que se llamaría The Dark Knight Rises y que Christian Bale, Gary Oldman, Michael Caine y Morgan Freeman regresarían en sus respectivos papeles de Batman, Comisario Gordon, Alfred y Lucius Fox, respectivamente.

Posteriormente, se fueron desvelando nombres, tanto de actores como de personajes. Asi, supimos que el villano principal sería Bane, interpretado por Tom Hardy, y se confirmó la presencia de Catwoman con Anne Hathaway como la gran elegida para el papel. También supimos que Marion Cotillard y Joseph Gordon-Levitt –que, al igual que Tom Hardy, habían trabajado antes con Nolan en Origen (2010) –eran elegidos para dos personajes desconocidos: Miranda Tate ella y John Blake él. Sin embargo, desde el primer momento hubo especulaciones sobre que estos personajes ocultaban otros personajes mas conocidos del universo DC; y no iban mal encaminados.

La película se estrenó el pasado 20 de julio, fecha que muchos, como yo, teníamos grabada a fuego. Desgraciadamente, esa fecha ha quedado marcada de forma trágica por culpa de un perturbado que, durante el estreno de la película en un cine de Aurora, una ciudad cercana a Denver (Colorado), disparó indiscriminadamente contra los presentes matando a 12 personas e hiriendo a otras tantas. Un hecho que ha agravado la leyenda negra que hay en torno a esta saga impulsada por la muerte de Heath Ledger en 2008.

Dejando esto a un lado, a la película le está yendo bien. El film ha costado 250 millones de dólares, lo mismo que John Carter; sin embargo, dudo mucho que esta acabe como esa. A día de hoy, lleva ya recaudados 198 millones solo en EEUU y otros 44 millones en el resto del mundo, haciendo un total de 286 millones de dólares; cifra que irá aumentando en las próximas semanas.

No creo que llegue a igualar las cifras de The Dark Knight –que hizo mas de 1.000 millones en todo el mundo –o que supere a Los Vengadores –que lleva ya amasados 1.459 millones de dólares –, pero está claro que será un éxito enorme.

Sobre las opiniones que está suscitando, ocurre como con la anterior entrega o con cualquier película que levantan tanta expectación. Unos, la mayoría, la adoran mientras otros –los fans incodicionales de Tim Burton en especial –la vapulean y, encima, resaltan cualquier pequeño fallo –de esos que te encuentras en cualquier película –para despotricar contra ella. Patético. Algunos hasta se las dan de físicos diciendo que como es posible que la onda expansiva de la explosión nuclear no destruyera la ciudad; eso si, luego no les molesta que Tim Burton metiera pingüinos en las alcantarillas de Gotham como si nada.

Pero, en fin, dejemos de lado a esta gente que, como ya he dicho, son patéteticos; idiotas que van de listos por la vida porque no tienen una puta neurona en su cabeza. Yo aquí estoy para dar mi opinión y a eso voy.

Empezaré dejando las cosas claras.

A mi la película ME HA ENCANTADO. Para mi es un peliculón, toda una obra maestra y una gran adaptación de Batman. Sin embargo, debo decir que, en comparación con sus predecesoras, esta es la entrega mas floja de la saga por varios factores de los que hablaré mas adelante.

La película tiene sus cosas buenas, que son muchas, y sus cosas malas, que son menos. Comenzaré por las buenas.

La dirección de Nolan vuelve a ser excelente. Su forma de rodar y de llevar el ritmo, haciendo que las casi tres horas que dura la película no aburran nada y que esta a penas se nos haga larga, sigue siendo brillante. Las escenas de acción están logradísimas y los efectos especiales vuelven a ser alucinantes. Buena muestra de todo esto son secuencias impresionantes, como el espectacular prologo en las alturas, los enfrentamientos entre Batman y Bane, la voladura del estadio de fútbol o la trepidante persecución final.

Luego, la película no ha perdido nada del tono épico de sus predecesoras, como en la reaparición de Batman o en la escena en la que este logra escapar de la prisión de Bane; la cual casi me hizo ponerme en píe allí en el cine y empezar a aplaudir, en serio.

Luego tenemos su diseño de producción, que conserva el tono hiperrealista de la segunda, aunque recupera cosas de la primera, como la Mansión Wayne y la Batcueva –eso si, el Batmóvil no lo recuperan, y eso que aquí Batman tiene varios vehículos acorazados para elegir –. El nuevo vehículo, el conocido como The Bat, no está nada mal; ya iba siendo hora de que Batman tuviera un vehículo volador en esta saga. El traje de Batman sigue sigue siendo genial –aunque me sigo quedando con el de la primera –, lo mismo que el de Catwoman, que es realmente fantástico; sobre todo, en ese detalle de las gafas que se convierten en orejas de gato cuando no las utiliza.

Eso si, me hubiera gustado saber un poco de la historia de este traje. Al igual que en esta saga conocemos los orígenes del traje, los gatches y los vehículos de Batman, no hubiera estado de mas saber un poco de donde Catwoman sacó su traje; el cual está claro que no se lo hizo en su casa, como Michelle Pfeiffer.

El trabajo de adaptación vuelve a ser sensacional. La película se basa, principalmente, en dos cómics en especial. Uno es la saga conocida como Batman Knightfall, algo evidente, ya que en ella se relataba el primer enfrentamiento entre Batman y Bane; incluso vemos aquí como Bane le rompe la espalda a Batman de la misma manera que en el cómic.

El otro es la magistral novela gráfica de Frank Miller, El Regreso del Señor de la Noche. Para empezar, nos muestra a un Bruce Wayne mas desmejorado –un héroe roto –que lleva años retirado como Batman y atormentado por la culpa. Luego tenemos que la película termina de forma parecida, con Batman haciendo creer al mundo que ha muerto. Aunque, donde de verdad se puede ver la influencia de este cómic es en la escena en la que Batman sale de su retiro y vuelve a la acción, haciéndolo también en medio de una persecución policial; incluso nos meten al policía veterano y al policía novato que van en un mismo coche y, justo antes de la aparición de Batman, el veterano le dice al novato que se prepare para lo que va a ver. Simplemente, genial.

Luego está el tema del reparto, donde la película acierta de nuevo.

Christian Bale vuelve a estar excelente como Bruce Wayne y como Batman. De nuevo nos vuelve a demostrar que él es Batman, el Batman definitivo, y que, además, no necesita envejecer mucho para emular al Batman de la obra de Frank Miller. Es un actor que ya ha demostrado muchas veces que es capaz de cambiar su físico si la historia lo requiere; no hay mas que verle en El Maquinista (Brad Anderson, 2004).

Gary Oldman vuelve a estar magistral como Gordon, no tengo mas objeciones. Bueno, si tengo una. Me hubiera gustado que, estando el personaje en la película separado de su mujer, Barbara Gordon, hubieran metido a Sarah Essen de por medio. Claro, que la historia podría haber quedado ya muy recargada si lo hubieran hecho.

Con Morgan Freeman como Lucius Fox tampoco tengo ninguna objeción, porque el tipo lo hace tan bien como en las anteriores entregas.

Michael Caine vuelve a hacer un gran trabajo como Alfred, aunque sale muy poco en la película, ya que han querido mantenerse fieles a esa parte de Batman Kingtfall en la Alfred abandonaba a Bruce Wayne cansado de ver como este se ponían constanctemente en peligro sin hacer el menor caso a sus advertencias.

Y, hablando de actores que repiten, me ha gustado mucho la pequeña intervención de Liam Neeson, de nuevo como Rha´s Al Ghul. Aunque esta escena está siendo muy comentada, ya que hay división de opiniones de si se le aparece como fantasma o es producto de la imaginación de Wayne. Yo me inclino por lo segundo.

Y ahora vamos con los nuevos.

Tom Hardy está genial como Bane. Ya pueden decir misa los que se quejan de que este Bane no tiene una máscara que le cubre toda la cabeza o que no sea un tipo enorme, que mide dos metros y tenga unos brazos como jamones de jabugo. Porque, como ya dije con el Joker de Heath Ledger, que su aspecto no sea el mismo, no significa que no pueda ser el mismo personaje de los cómics. Porque este Bane impone tanto como el de las viñetas, un villano que no es solo músculos, sino una mente retorcida capaz de hacer sucumbir a Batman tanto física como mentalmente. Quién prefiera al Bane de Batman y Robin solo porque tiene una máscara parecida a la del cómic y unos brazos como las patas traseras de un diplodocus tiene un problema grabe.

Además, lo que mas me escamaba, era como iba a ser su doblaje español. Porque el doblaje que le hicieron en España al Joker en la anterior entrega fue paténtico, ni pizca de comparación con la voz original del personaje. Aquí, no obstante, los dobladores han estado mas acertados y nos han ofrecido un doblaje mas digno; eso si, recuerda mucho a Darth Vader.

Anne Hathaway me ha gustado mucho como Catwoman. Aunque esta chica nunca ha sido santo de mi devoción, hay que reconocer que es buena actriz y, además, la dirección de actores de Nolan saca lo mejor de ella. Esta Catwoman está muy bien, me ha recordado mucho a la de los cómics de los años 90; precisamente, la que aparece en Batman Kinghtfall. De nuevo me niego a hacer comparaciones, ya que esta Catwoman y la que interpretó Michelle Pfeifer en Batman Vuelve (Tim Burton, 1992) son muy diferentes. Pero, vamos, esta Catwoman, para mi, aprueba con nota.

Lo de Joseph Gordon-Levitt debo decir que estaba cantado; mas que nada, porque su historia me recordó un poco a la de Tim Drake. Al final, Nolan cede a las presiones y nos mete a Robin de por medio. Afortunadamente, nos lo mete ya crecidito, sin el ridículo trajecito rojo con los leotardos verdes, y, esta vez, interpretado por un estupendo actor, no por un carapan como Chris O´Donnell. La verdad es que, viéndole durante la película, te das cuenta de que si Batman necesitara un ayudante o un sucesor, él es el mas indicado. Aunque, eso si, de haberse puesto una máscara en la película, mejor la de Ala Nocturna que la de Robin.

Marion Cotillard está estupenda y su sorpresa final también era evidente por mucho que se esforzara ella en decir que su personaje no ocultaba nada, ya que en unas imágenes del rodaje que pudimos ver el verano pasado se vio claramente que estaba del lado de los malos y el nombre de Talia Al Ghul empezó a circular por todos sitios. Yo pienso que deberían haberse dejado de sorpresas y haber hecho que la actriz fuera Talia Al Ghul durante la mayor parte de la película; en Origen ya demostró lo muy bien que se le da hacer de mala.

Y, para acabar con este tema, una mención a un recuperado Matthew Modine quién, al igual que Batman, salió de su retiro para aparecer en este film en un papel muy corto, pero bueno.

Ahora vamos con las cosas malas.

El guión vuelve a ser brillante, digno de un oscar, como el de sus predecesoras. Pero, esta vez, debo reconocer que tiene algunos fallos que la brillantez del conjunto no logran cubrir del todo. Ahí van unos cuantos.

Como ya he dicho, Bane es un excelente villano pero, al final, cuando se descubre la verdad sobre Miranda Tate, pasa automáticamente a no ser, practicamente, nada. En serio, en cuanto Talia Al Ghul se descubre, deja de ser la figura imponente que es y pasa a convertirse en un simple matón. Además, la forma en como muere al final, con Catwoman disparándole con los cañones del Batpod, me pareció un poco chapuza.

Tampoco me gustó nada que Talia muera al final. Encima, lo hace antes de ver como Batman frustra sus planes, a diferencia de su padre en Batman Begins; me hubiera gustado mucho ver la cara que se le pone al ver a Batman llevándose la bomba para detonarla en el mar y salvar la ciudad. Pero, de todas maneras, que maten al personaje es un error. Me hubiera gustado que la película hubiera terminado con ella en la cárcel, o en Arkham, en una escena en la que un médico le comunica que está embarazada; el hijo, naturalmente, de Bruce Wayne. Claro, que esto hubiera sido ya un final demasiado abierto como para terminar la saga.

La batalla entre los policías y los mercenarios de Bane deja mucho que desear. La escena está bien, encima rodada con actores y especialistas de verdad, sin estar clonados digitalmente. Sin embargo, se pasa muy deprisa. Había mas contenido en las imágenes y los vídeos del rodaje que vimos el verano pasado que en la película. Claro, que esto puede deberse a que Nolan tuvo que cortar la películ; porque, a pesar de su larga duración, se ve que a la cinta le falta metraje.

Luego está el cameo de El Espantapájaros, de nuevo interpretado por Cillian Murphy. A mi no me molesta que vuelvan a sacar a este personaje, pero que lo hagan para sacarlo un par de veces como juez en ese improvisado juzgado de criminales me parece algo insustancial. Al igual que el hecho de no saber que ocurre con él al final. En Batman Begins sabíamos por boca de Gordon que había logrado escapar, pero aquí no sabemos nada mas de él. Deberían haber introducido una escena en la que Batman irrumpe en uno de los juicios, agarra al Espantapájaros del cuello y dice “se levanta la sesión” antes de dejarlo K.O. de un puñetazo.

Luego está Juno Temple, que interpreta a la protegida de Catwoman. El personaje está bien y la interpretación de la chica es correcta, pero su presencia en el film es muy anodina y no sabemos nada de ella ni de sus orígenes, tanto de ella como de su relación con Catwoman. Es un personaje que está por estar y eso no me gusta nada, ya que en las anteriores películas todos los personajes, por muy pequeños que fueran, tenían algo de historia detrás.

Y, por último, está el asunto de El Joker, a quién no hacen ni una sola mención en toda la película mientras que si se hace mención de Dos Caras; a quién incluso vemos en unos flashbacks hechos con material de The Dark Knight.

La cosa tiene su justificación, ya que Nolan y Ledger entablaron amistad mientras rodaban The Dark Knight, por lo que la repentina muerte del actor impresionó mucho a Nolan y este no ha querido saber nada del Joker en esta película. Además, dijo desde el principio que no iba a haber nada del Joker en esta película. Aún así, una pequeña mención no hubiera estado de mas.

Todo esto, y algo mas, hace que este sea el capítulo menos logrado de esta trilogía; sobre todo, si lo comparamos con sus predecesoras.

No obstante, eso no impide que sea una película excelente, una gran adaptación de cómic y, sobre todo, una obra maestra. Además de una muy buena forma de poner fin a esta saga, porque el final de la película a mi me ha convencido. Sabía que Nolan no iba a ser tan tonto de matar a Batman y, de haberlo sido, ahí estaba David S. Goyer para pararle los píes.

Christopher Nolan ha cerrado con broche de oro la que es –al menos, para mi –la mejor saga cinematográfica del hombre murciélago; muy superior a las películas de Tim Burton y a años luz de las películas de Schumacher.



UN DIGNO FINAL PARA UNA SAGA GRANDIOSA