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19 de enero de 2021

TENET (2020)
















Vamos con la última película de Christopher Nolan. Película que ya catalogué como la mejor película del pasado 2020 y ahora me dispongo a dar las razones para ello.

Pero, vayamos por partes.

La película sigue a un individuo conocido como El Protagonista (John David Washington), un agente de la CIA que, tras participar en una misión en Kiev que, aparentemente, ha salido mal, descubre que ha sido puesto a prueba para entrar en TENET, una organización secreta que le llevará un paso más allá en el mundo del espionaje al entrar en contacto con objetos que han sido invertidos y pueden moverse atrás en el tiempo. Estos objetos fueron fabricados por alguien en el futuro y enviados al presente en cápsulas del tiempo.

El Protagonista logra descubrir que el que proporciona estos objetos invertidos es Andrei Sator (Kenneth Branagh), un multimillonario ruso que está en contacto con esa gente del futuro y está planeando algo que podría destruir el planeta entero. El Protagonista debe descubrir que está tramando Sator y tratar de evitarlo, para lo que utilizará a la esposa de este, Kat (Elizabeth Debicki) para llegar hasta él.

Esta ha sido la primera película de Christopher Nolan en mucho tiempo que no ha sido un gran éxito. De hecho, su recaudación ni ha sido rentable y se la considera un fracaso.

Sin embargo, esto se debe a que la película se estrenó en plena pandemia, con la mayor parte de los cines cerrados y los que estaban abiertos tenían aforo limitado y fuertes medidas de restricción. No obstante, a pesar de ello, la película recaudó 347 millones en todo el mundo, una recaudación que, como ya he mencionado antes, no la hace rentable debido a su enorme presupuesto de 200 millones, pero demuestra dos cosas.




Una de ellas es que, de haberse estrenado en circunstancias normales, la película habría sido un gran éxito y estaríamos hablando de otro taquillazo de Nolan. La otra es que, pese a la pandemia, la gente va a los cines frente a lo que van diciendo por ahí los defensores de que se estrenen las películas directamente en streaming, que afirman que la gente no va a los cines por miedo y que, aunque pase la pandemia, tardarán en volver a ir porque aún tendrán el miedo en el cuerpo.

Una completa gilipollez, porque los 347 millones que ha hecho esta película no han crecido en los árboles, son de gente que ha acudido a los cines a verla y, de no ser por las restricciones, la película hubiera recaudado mucho más. Además, cabe decir que la película superó las expectativas en su estreno en EEUU, donde las previsiones le daban entre 25 y 40 millones en su primer fin de semana y terminó recaudando 53 millones.

Esto es lo que la diferencia de Wonder Woman 1984, cuyo bajo rendimiento no creo que se deba solo a la pandemia. Puede que sin pandemia la película de Patty Jenkins hubiera recaudado más, no lo niego, pero aún así, estaríamos hablando de cifras decepcionantes de una película que ha sido muy decepcionante.

Pero, bueno, aquí estoy para hablar de TENET, que es el único gran blockbuster que se ha estrenado en plena pandemia solo en cines. Algo que le debemos al empeño de Nolan quién, además, no es nada partidario de estrenar las películas en streaming. Ya tuvo polémica hace unos años al criticar que plataformas como Netflix estrenaran películas y ha sido una de las voces más discordantes con la decisión de Warner Bros. de estrenar todas sus películas de 2021 en cines y en HBO Max -al que considera el peor servicio de streaming -a la vez.

Pero, bueno, volvamos con la película, la cual ha tenido muy buenas críticas y la valoración del público ha sido muy positiva.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Ya lo he dicho al principio, para mi esta ha sido la mejor película de 2020. Claro que, teniendo en cuenta como ha sido 2020, no es decir mucho. Por no hablar de que no colocaría esta película entre lo mejor de la filmografía de Christopher Nolan.

Aunque, no me malinterpretéis, ya que eso no quiere decir que esta no sea una gran película, ya que en una filmografía de un gran director como Nolan, hasta las películas menores son muy buenas. Ahí está el ejemplo de Imsomnia (2002), que podría considerarse como su película más del montón y, aún así, es una película muy buena.

En el caso de TENET, yo no la colocaría entre las mejores películas del cineasta, como Memento (2001), Batman Begins (2005), The Dark Knight (2008), Origen (2010) o Dunkirk (2017), pero si la pondría a la altura de películas como Following (1998), El Truco Final (El Prestigio) (2006), The Dark Knight Rises (2012) o Interstellar (2014), que pese a no estar a la altura de los títulos antes citados, son películas estupendas.

TENET es una película muy buena, con un brutal arranque y que se disfruta de principio a fin, ya que va progresando a medida que avanza.

Visualmente, es impresionante, ahí no tengo ningún problema. La dirección de Nolan sigue siendo brillante, el diseño de producción es alucinante y los efectos especiales están muy logrados. También están muy logradas las escenas de acción.



Los detractores de Nolan afirman que el director rueda mal las escenas de acción, cosa que no es verdad. Lo que ocurre es que Nolan suele rodar las secuencias de acción, especialmente las escenas de peleas, de forma realista, como si las presenciaras en persona en lugar de en una película, lo que puede hacer que no resulten tan espectaculares como las escenas de acción efectistas. 

En esta película, en cambio, como ya ocurrió en Origen, Nolan ha optado por escenas de acción más efectistas, lo cual hace la película más espectacular. Además de que ha debido suponer un reto rodar estas escenas con el añadido de los efectos de la inversión temporal; especialmente, en la escenas de la carretera o la brutal batalla final.

Aunque, de nuevo, el punto fuerte de Nolan es el guión, escrito de nuevo por él mismo. Nolan concibió esta historia hace más de 20 años y la estuvo desarrollando desde entonces hasta que comenzó a escribir el guión en 2014, año en el que estrenó Interstellar; donde trabajó el físico teórico Rip Thorne, a quién consultó Nolan para este guión.

Hay muchos comentarios negativos que afirman que el guión de la película es muy lioso y que al final no se entiende nada. Comentarios de gente que, o bien no ha prestado atención o no quieren comprenderlo solo para criticar por criticar.

Porque la película está bien explicada. De hecho, la única escena donde aparece la actriz Clémence Poésy es donde se explica todo el tema de las inversión del tiempo. Nolan utiliza esa escena para dar una explicación al espectador más despistado, algo parecido a lo que hizo Alfred Hitchcock con la criticada escena del psiquiatra de Psicosis (1960).

El problema es que, para entender todo eso en su totalidad, habría que tener estudios de física cuántica, de ahí que Nolan recurriera a Thorne para poder elaborar el guión. Por eso esta película puedes entenderla -o comprenderla, al menos -, pero no podrías explicarla sin estudios de física, lo cual es mi caso.

Lo único que quedaría sin explicar es como se pudieron fabricar esos objetos invertidos y como se pudieron llevar al pasado, pero esto lo deja Nolan en el aire como el elemento más de ciencia ficción de la película. Y, hablando de nuevo de viajes en el tiempo, tenemos aquí una vez más el lío de Terminator (James Cameron, 1984) de que fue primero, el huevo o la gallina; algo que, como ocurre con la película de Cameron y otras películas que abordan los viajes temporales, es mejor no intentar buscarle sentido.

Dejando esto a un lado, el resto de la historia es, prácticamente, una película de acción y espionaje muy deudora de la saga de James Bond.

Es bien sabido que Nolan es un gran fan de las películas de 007 y uno de sus deseos es dirigir una película del famoso agente británico. Eso si, él quiere hacer su propio James Bond, con el actor que él elija y con su propio estilo, de ahí que rechazara dirigir la última película con Daniel Craig -que a saber cuando la estrenarán, ahora que han vuelto a retrasarla hasta el próximo otoño -.

Por eso, al igual que George Lucas hizo La Guerra de las Galaxias (1977) al no poder hacer una película de Flash Gordon, Nolan ha hecho esta película como un sustituto de su película de James Bond. Algo que también podría decirse de Origen, que también tenía muchos elementos de la saga de 007.

Aunque, TENET tiene más de James Bond que Origen. La película, incluso, recuerda a dos películas de la saga, Operación Trueno (Terence Young, 1965) y Vive y deja Morir (Guy Hamilton, 1973), con el tema del personaje de Elizabeth Debicki y la relación tóxica que tiene con el personaje de Kenneth Branagh, algo que lleva al protagonista a tomar decisiones que ponen en peligro la misión que lleva a cabo.

Eso si, aquí no hay ni romance ni escenas de sexo y, de hecho, la relación que se establece entre el Protagonista y la fémina principal es más de afecto que romántica o sexual.

Esto me lleva al tema del reparto que, como suele ser habitual en la filmografía de Nolan, es otro gran punto a favor, puesto que el actor siempre busca a los actores adecuados para cada personaje.



John David Washington, que interpreta a El Protagonista, hace un trabajo excelente. El actor es hijo de Denzel Washington y, aunque no tiene el talento de su padre, es muy buen actor y en esta película da lo mejor de si.

Robert Pattinson también hace un muy buen trabajo y vuelve a demostrar que el vampiro luciérnaga de Crepúsculo ha quedado bien atrás. El actor, recordemos, es el nuevo intérprete de Batman y el propio Nolan le ha dado su visto bueno. Y, visto lo que hace en esta película, parece que se merece, al menos, un voto de confianza.

Elizabeth Debicki está realmente fantástica. Su personaje no es, desde luego, ningún jarrón decorativo y, como he mencionado antes, su relación tóxica con el villano principal es uno de los ejes centrales de la historia.

Kenneth Branagh está genial como el villano principal del film, un villano megalómano muy en la línea de los villanos de James Bond. Incluso resulta mejor que algunos villanos que ha pasado por la saga; como el interpretado por Christoph Waltz en SPECTRE (Sam Mendes, 2015). En cuanto a su trabajo, solo basta con comparar este personaje con el que interpretó en Dunkirk para darse cuenta de que es muy buen actor y que Nolan saca lo mejor de él.

También Nolan ha sabido sacar lo mejor de Aaron Taylor-Johnson, que me ha sorprendido gratamente en este film en un papel que es como el que debería haber interpretado en Godzilla (Gareth Edwards, 2014), seguro que la película hubiera quedado mejor.

Antes he mencionado a Clémence Poésy y que solo tiene una escena en el film pero, a pesar de ello, la actriz hace un estupendo trabajo.

Lo mismo podría decirse de Michael Caine, un completo habitual en la filmografía de Nolan; incluso estaba en Dunkirk -era la voz del líder de los pilotos británicos -. El actor también tiene solo una escena en el film, pero eso es más que suficiente para que nos deleite con otra de las grandes interpretaciones a la que nos tiene acostumbrados.

Bueno, vamos resumiendo ya.

TENET -título que Nolan sacó del Cuadrado Sator, no es una palabra que se haya inventado ni nada de eso -es una película muy buena que puede no estar entre lo mejor de la filmografía de su director, pero que eso no evita que sea otra muestra de que Nolan es un fuera de serie.

Es una pena que la pandemia le haya impedido triunfar en taquilla pero, por lo menos, ha logrado salvar el desastroso 2020.





5 de junio de 2014

X-MEN: DÍAS DEL FUTURO PASADO (2014)
























ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS muy reveladores de la película. Quién no la haya visto aún, que se abstenga de leerla o lo haga bajo su total responsabilidad.








Diez años después de que decidiera abandonar la saga mutante para jugar a ser Richard Donner con Superman, Bryan Singer vuelve a ponerse tras las cámaras en una película de X-Men con este film que es a la vez una secuela de X-Men: First Class y una precuela de las tres primeras películas de la saga que, como principal novedad, nos presenta a los respectivos actores y personajes de estas por primera vez juntos.

La película comienza en un futuro distópico y apocalíptico en el que los mutantes son perseguidos y exterminados por unos robots llamados Centinelas que tienen la capacidad de adquirir sus poderes y usarlos contra ellos. Solo resiste un pequeño grupo de mutantes encabezado por Charles Xavier (Patrick Stewart) y Magneto (Ian McKellen), quienes en el pasado fueron enemigos. Estos idean un plan para cambiar la realidad que los rodea. Kitty Pryde (Ellen Page), también conocida como Shadowcat, ha desarrollado la capacidad de enviar la mente de las personas al pasado, lo cual puede servirles para enviar a alguien a la época en la que todo se torció. Sin embargo, un viaje tan largo puede terminar dañando la mente y el cuerpo de dicha persona, por lo que Lobezno (Hugh Jackman), quién tiene la capacidad de regenerarse, se presta voluntario.

La cosa sale bien, y Lobezno despierta en su mismo cuerpo, pero del año 1973. Ese año, en pleno tratado de paz de París, Mística (Jennifer Lawrence), va a asesinar a Bolivar Trask (Peter Dinklage), empresario y científico que experimenta con mutantes y que es el principal responsable del programa Centinela, el cual no ha logrado salir adelante por la oposición del Congreso; cosa que cambia tras el asesinato de Trask. Además, Mística es capturada y su ADN es utilizado para crear una nueva generación de robots que favorecerá que los Centinelas se hagan con el poder en el futuro. Lobezno avisa de todo esto al Charles Xavier de esa época (James McAvoy), quién vive de forma uraña junto con Bestia (Nicholas Hoult) en su mansión después de verse obligado a cerrar su escuela cuando sus alumnos fueron reclutados para la guerra de Viet Nam; además, no ha superado del todo que Mística lo abandonara para irse con Magneto (Michael Fassbender). Lobezno logra convencer a Xavier, pero ahora Mística va por libre y les será difícil convencerla, por lo que también necesitarán la ayuda de Magneto, quién se encuentra encerrado en el Pentágono acusado de asesinar a John F. Kennedy. Para liberarlo, necesitarán la ayuda de un joven que se hace llamar Mercurio (Evan Peters) y que posee una gran velocidad.


Bryan Singer creó un antes y un después en lo que a cine de superheroes se refiere con la estupenda X-Men (2000), primera adaptación cinematográfica de los famosos mutantes de Marvel creados por Stan Lee y Jack Kirby en 1963. A esta luego le siguió su secuela, X2 (2003), que resultó mucho mejor que su predecesora. Singer también fue el director de esta y, viendo su capacidad de superarse, la tercera entrega con la que pensaba culminar de forma épica esta historia se preveía un peliculón.

Sin embargo, antes de que pudiera hacerla, en 2004 la Warner le salió con una oferta de lo mas suculenta: dirigir la nueva película de Superman. Oferta que no dudó en aceptar.

Yo no le culpo, la verdad, ya que dirigir una película sobre un superheroe tan icónico debe ser el sueño de cualquier cineasta. Incluso yo aceptaría con entusiasmo si me lo propusieran a mí; y eso que Superman no está entre mis favoritos. Sin embargo, viendo los resultados de su aventura con el hombre de acero, mas le hubiera valido a Singer haberse quedado con los mutantes –o en su casa haciendo punto de cruz –, porque semejante desastre no tiene nombre.

En fin, después de aquello, Singer dirigió las películas Valkiria (2008) y Jack, el Caza Gigantes (2013), ambas dos peliculas de producciones problemáticas llenas de problemas y retrasos cuyos resultados en taquilla fueron bastante irregulares. Afortunadamente, Singer lleva una carrera paralela como productor de series de Tv, como House o Sexy Money, bastante exitosa; quiero dejar esto claro para que no parezca que su regreso a los X-Men fue por necesidad.

Su primer regreso a la saga mutante fue como productor en X-Men: First Class (2011) -aunque ya estuvo como productor no acreditado en X-Men Origins: Wolverine (Gavin Hood, 2009) -, la cual en un principio iba a dirigir él, pero al final se quedó como productor e inspirador argumental, dejándole la dirección a Matthew Vaughn quién, afortunadamente, hizo un estupendo trabajo, como ya dejé bien claro en este blog.

Habría que esperar hasta la película que nos ocupa –donde es ahora Vaughn quién se limita a la producción y el argumento –para que Singer volviera a ocupar la silla de director en esta franquicia y comprobar si el tipo continúa en forma para seguir dirigiendo a los mutantes.

Al igual que ocurrió con X-Men: First Class, esta nueva película se inspira también en una popular miniserie de los comics. La elegida es la historia realizada por Chris Claremont y John Byrne en 1981 y que es una de las más populares de la franquicia. En ella nos encontrábamos con un futuro distópico en el que los EEUU están bajo control de los robots Centinelas y los mutantes son perseguidos y exterminados. En ese futuro, Kitty Pryde lograba trasladar su mente al pasado a su otro yo más joven para advertir a los X-Men del peligro que se les avecina cuando Mistica asesine al senador Robert Kelly, desencadenando una histeria anti-mutante que desembocará en la aprobación del programa Centinela, lo cual llevará a ese futuro terrible.

Esa historia ha servido de base para la película que mañana se estrena en España a pesar de que debía haberse estrenado el mismo día que en EEUU, el 23 de mayo; una decisión de última hora sin explicación alguna y que, desde luego, yo no entiendo. Por ello he decidido no esperar y, tras hacerme con una copia en V.O. bastante decente, me la he visto.

Ya la vi hace unos días, pero no he podido publicar la review hasta ahora, ya que antes tenía que terminar la de X-Men: La Decisión Final (Brett Ratner, 2006), esa tercera entrega que Singer no llegó a dirigir.

Antes de ponerme con ella, voy a hablar de cómo le están yendo las cosas.


En taquilla está arrasando. Con un presupuesto de 200 millones de dólares, solo en EEUU lleva recaudados 172 millones a los que hay que añadir 344 millones más en el resto del mundo. Con lo que su recaudación total asciende a 516 millones de dólares que la convierten en la película de los X-Men más taquillera, desbancando a X-Men: La Decisión Final, que hasta ahora ostentaba este título con 459 millones de dólares.

Además, público y crítica la están recibiendo de forma muy entusiasta. Muchos la consideran ya la mejor película de toda la saga y, desde luego, no van mal encaminados.

Tras haber visto la película por métodos poco ortodoxos, estoy deseando que llegue ya a los cines españoles y poder ir a verla en una sala de cine porque, desde luego, vale mucho la pena.

La película me ha ENCANTADO. He disfrutado enormemente con ella. Y a mi también me ha parecido la mejor entrega de la saga hasta ahora. En resumen, todo un…




PELICULÓN




Desde luego, el regreso de Bryan Singer ha sido por la puerta grande y de nuevo se ha vuelto a superar, ya que para mi esta película me ha llegado a parecer superior a X2, que hasta ahora era para mí la mejor entrega de la saga junto con X-Men: First Class, la cual también se ha visto superada por esta.

Esta es sin duda la película que debíamos habernos encontrado en 2006 en lugar de X-Men: La Decisión Final, la cual no era mala del todo, pero resultó bastante decepcionante. Ahora más que nunca tengo claro que Singer debió haber rechazado a Superman y haber continuado con los mutantes, a los que les tiene bien cogido el punto.

La película está muy bien hecha, con un acabado impecable y un ritmo que nunca decae. Las escenas de acción están de lo más logradas, el diseño de producción es excelente y recrea muy bien las dos épocas en las que se desarrolla la historia y los efectos especiales son muy buenos y están a la altura en todo momento.

La película está llena de grandes momentos. Los más destacables son el espectacular comienzo en el futuro con los mutantes luchando contra los Centinelas, el rescate de Magneto en el Pentágono, la secuencia del jet –donde vemos que no es buena idea cabrear a Magneto en un avión en pleno vuelo –, cuando Magneto convierte la Casa Blanca en su fortaleza utilizando un estadio de beisbol y a los Centinelas –a los que somete bajo su control introduciéndoles metal fundido –o la espectacular batalla final en el futuro al mismo tiempo que se desarrolla el enfrentamiento final en 1973. Aunque, sin duda, la secuencia más impresionante es cuando el Charles Xavier del pasado y el del futuro se encuentran cara a cara; un momento de lo más memorable.


Una de las dudas que más me despertaba Singer en este film era como se las iba a apañar para meter tantos personajes en un film de dos horas de metraje; ya que, ante tal cantidad de mutantes, tenía el temor de que ocurriera otra sobresaturación que perjudicara a otros personajes, como ocurrió en X-Men: La Decisión Final. Y, desde luego, noticias como que el personaje de Pícara fue eliminado del metraje –aunque, no del todo, como podemos apreciar al final del film –, no ayudaban mucho.

Pero, nada más lejos de la realidad. Aquí no ocurre como en la película de Brett Ratner, donde daba en todo momento la impresión de que habían metido tantos personajes solo para presumir de que tenían más mutantes que nadie. Aquí ocurre todo lo contrario, ya que aquí todos y cada uno de los personajes está estratégicamente colocado y todos reciben la dosis de presencia en la película que les corresponde, ni más ni menos. Todo esto gracias al buen hacer de Singer, ayudado por un cuidado y trabajado guión de un Simon Kinberg mucho más acertado que en la película de 2006.

Uno de los personajes que más me ha sorprendido ha sido Mercurio; personaje al que también veremos en la secuela de Los Vengadores interpretado por Aaron Taylor-Johnson.

Aquí en esta película le da vida Evan Peters, quién hace un muy buen trabajo y, además, el personaje es de lo más genial; haciendo que hasta importe poco las ridículas pintas que le ponen. Además, puede que tenga una corta aparición, pero protagoniza UNA DE LAS MEJORES ESCENAS DE LA PELICULA.

Sobre si han respetado la paternidad de Magneto sobre él –ya que, al igual que las anteriores entregas, esta se toma muchas libertades con los cómics –, solo digo que no se dice claramente, pero se llega a insinuar en un par de ocasiones. Una de ellas cuando el chico le dice a Magneto que su madre conoció a un tipo con sus mismos poderes. La otra es cuando al final Magneto, tras sellar la Casa Blanca con el estadio de beisbol, amenaza a la humanidad por la Tv. Mercurio lo está viendo desde su casa con su hermana –que no es Bruja Escarlata, ya lo dejaron claro –y su madre está detrás con cara de querer hacerle una gran confesión sobre el tipo de la pantalla.

Otro gran acierto de Singer ha sido reiniciar por completo este universo cinematográfico de una forma muy inteligente utilizando los viajes en el tiempo y las realidades alternativas de una forma muy parecida a como lo hizo J. J. Abrams en la estupenda Star Trek (2009). Esto le da una gran libertad para arreglar las incoherencias que X-Men: First Class tenía con las tres primeras películas –las cuales en su día me hicieron ver la película más como un reboot que como una precuela –o resucitar a personajes muertos en anteriores films, como Jean Grey o Cíclope, a quienes vemos al final de la película encarnados por sus respectivos actores; porque, recordemos, la realidad ha sido alterada y ya nada es como antes.

Esto también le permite enfocar la historia de una forma distinta en futuras películas, algo que queda patente con ese final abierto que nos indica que en la siguiente entrega veremos una historia entre un Lobezno que conserva sus recuerdos del futuro y una Mística que ahora va por libre, fuera del yugo de Magneto. Desde luego, resulta muy interesante y las posibilidades son muchas.


Sobre el reparto, en general todos los actores hacen un buen trabajo. Hugh Jackman está tan magnífico como siempre dando vida a Lobezno. Jennifer Lawrence está de nuevo fantástica como Mística, superando aquí su trabajo de la anterior película. Ellen Page está tan maravillosa como siempre como Litty Pryde. James McAvoy y Michael Fassbender demostraron tener una gran química en X-Men: First Class, y aquí vuelven a demostrarlo; su química es, incluso, mayor que la de Ian McKellen y Patrick Stewart, aunque estos también hacen un estupendo trabajo. Y Peter Dinklage como Bolivar Trask, sencillamente magistral.

Desde luego, la película es buenísima. A mí me ha encantado y he disfrutado enormemente viéndola. Bryan Singer no podía haber vuelto mejor a esta saga y ya tengo muchas ganas de ver lo que nos tiene deparado en la siguiente entrega, donde tendremos como villano a Apocalipsis.

De esta ya tenemos un pequeño adelanto al final de los títulos de crédito finales en una impresionante escenas post-créditos donde podemos ver al susodicho Apocalipsis en el antiguo Egipto –recordemos que fue el primer mutante y nació hace 3000 años en la tierra de los faraones –construyendo las pirámides con sus poderes mientras es adorado como un dios por una gran multitud de gente; incluso a lo lejos se puede apreciar la silueta de “cuatro jinetes”.



Una suculenta guinda para ponerle a un pastel de lo más delicioso.







5 de noviembre de 2012

LOOPER (2012)







 








Una de las grandes sorpresas de este año ha sido Looper, film de acción y ciencia ficción del casi desconocido Rian Johnson con una de las premisas argumentales mas originales que se han visto en los últimos tiempos y en donde Bruce Willis y Joseph Gordon-Levitt dan vida al mismo personaje.

En año 2044 los EEUU viven en un alto índice de pobreza debido al colapso económico, por lo que el nivel de delincuencia ha subido mucho y el crimen organizado se ha hecho cada vez mas poderoso. Además, una parte de la población son mutantes con poderes telequinéticos. Dentro de 30 años, en el año 2074, se inventan las máquinas del tiempo, pero los viajes temporales son prohibidos. También se crea una potente tecnología de seguimiento que hace que a los jefes criminales les sea imposible ocultar los cuerpos de las personas que asesinan. Es por ello por lo que recurren a las máquinas del tiempo y las personas que deciden eliminar las envían al pasado, al año 2044, donde son asesinadas por unos asesinos conocidos como Loopers. Estos van a un lugar concreto donde la víctima le es enviada desde el futuro atada, con una bolsa en la cabeza y con varios lingotes de plata adheridos al cuerpo que son el pago para el Looper, quién debe matar a esa victima con un arma conocida como trabuco que en inservible a mas de 15 metro pero, dentro del área de los 15 metros, es imposible fallar con ella. El Looper, después, se deshace del cadáver y se dedica a vivir la vida a todo lujo en ese mundo tan pobre.

No obstante, como los viajes en el tiempo están prohibidos, hay veces que los jefes del futuro se deben deshacer de los propios Loopers. Cuando un Looper descubre que la víctima tiene lingotes de oro y no de plata significa que a quién acaba de matar es él mismo en el futuro, lo que quiere decir que se ha cerrado cerrado el circuito y ya no se requieren mas sus servicios. Así, una vez retirado, solo le queda vivir la vida con la fortuna que ha amasado los 30 años que le quedan de vida hasta que llega el día en que irán a por él para llevarle al pasado y ser asesinado por él mismo. Joe Simmons (Joseph Gordon-Levitt) es un Looper y es uno de los mejores. Trabaja para Abe (Jeff Daniels) un hombre enviado del futuro para gestionar el negocio de los Loopers y encargarse de que se cumplen los contratos y se cierran los circuitos. Joe siente dudas y remordimientos por lo que hace, pero está dispuesto a mantener su nivel de vida a toda costa, lo que le lleva a traicionar a un compañero que no cerró el circuito y al que había intentado ayudar. No obstante, su vida cambiará cuando, en su último trabajo, la víctima es su yo del futuro (Bruce Willis). Pero llega desatado, con la cabeza descubierta y consigue escapar.


 Como ya he dicho, Looper ha sido toda una sorpresa. Sobre todo para mi que, la verdad, no tenía mucho interés en ella a pesar de que estuviera mi admirado Bruce Willis. Lo que pasa es que la película ha triunfado en varios festivales y ha sido elogiada por los críticos y esto es algo que a mi me suele echar para atrás, porque ya sabéis lo en desacuerdo que suelo estar siempre con los críticos. No obstante, decidí darle una oportunidad, porque yo siempre le doy oportunidades a todo y, además, mucha gente de mi entorno y lectores de mis blogs me la han estado recomendando. Así que, tras posponer su visionado un par de semanas, finalmente he visto la película este fin de semana y ya puedo decir a las claras lo que me ha parecido.

Y, desde luego, debo admitir que esta es una de las pocas veces en la que los críticos tienen enteramente toda la razón, porque la película es muy, pero que muy, buena y he disfrutado viéndola desde que empieza hasta que termina y hasta ya estoy deseando verla otra vez.

Pero vayamos por partes.

La película está escrita y dirigida por Rian Johnson, un tipo al que muy pocos conocen ahora pero que, sin duda, dará bastante que hablar en los próximos años. Porque que el tipo es uno de los nuevos talentos del cine actual y esta es la película que lo ha dado a ver al mundo. El tipo ya había dado muestras de su talento en sus primeras películas, Brick (2005) y The Brothers Bloom (2008), pero ha sido este film lo que lo ha dado a ver al gran público, como ya ocurriera en su día con otros grandes talentos del cine actual, como Christopher Nolan o Zack Snyder, quienes demostraron al mundo lo grandes que son con Memento (2001) y 300 (2007), respectivamente.

Johnson es genial como director y guionista. Dirige muy bien, tanto las escenas de acción, brutales, violentas y muy bien resueltas, como a los actores, ya que la dirección de actores es otro de los puntos mas fuertes del film. Como guionista consigue que la historia no se estanque en ningún momento y logra que el ritmo a penas decaiga; tan solo en algunos puntos del film, pero a penas tienen importancia. También nos ofrece unos diálogos buenos y de lo mas trabajados y consigue resolver con acierto todas las situaciones, además de que cuida muy bien los detalles correspondientes a los viajes en el tiempo y las consecuencias que acarrea que algo del pasado se altere y tenga repercusión en el futuro –sobre todo en el físico de los personajes –.

Aunque, hay una pega que le quiero poner a Johnson y es en el estilo visual.

Los efectos especiales están muy logrados, lo mismo que el diseño de producción, mostrando muy bien ese desolador futuro –no tan de ciencia ficción viendo como está el mundo ultimamente –, todo esto está muy bien. Pero, el gran problema de la película a nivel visual es su gran parecido con muchos films de acción actuales, hasta el punto de que ves el trailer y te da la sensación de ver mas de lo mismo; cosa que, una vez vista la película, ves que no es así.



Sin duda, lo que le falta a Johnson para terminar de estar a la altura de Nolan o Snyder es tener un estilo visual propio con el que poner su sello en cada film y con el que cada película suya que veamos sepamos que es un film de Rian Johnson sin necesidad de leerlo en los títulos de crédito. Steven Spielberg, por poner un claro ejemplo, tenía un estilo propio y muy característico, pero parece haberlo perdido en la pasada década; aunque, con War Horse (2011) parece que lo está empezando a recuperar –cruzo los dedos –. Espero que en sus siguientes películas, Johnson encuentre su estilo propio, porque tiene talento de sobra para encontrarlo.

Volviendo a la película, el trabajo de los actores también han sido un punto muy importante para el film; además, reforzado por la buena dirección de actores de Johnson, como ya he dicho antes.

Bruce Willis está genial, como siempre. Además, aquí, incluso, arriesga su imagen de héroe convirtiéndose en un asesino de niños, una especie de Terminator que ha viajado al pasado para matar a varios niños porque uno de ellos en el futuro se convertirá en algo muy peligroso; aunque sin saber que con ello solo está empeorando las cosas.

Jospeh Gordon-Levitt también hace un gran trabajo, sobre todo aparentando ser una versión mas joven de Willis; cosa que consigue. Yo lo digo en serio, el que en esta película Joseph Gordon-Levitt vaya a envejecer convertido en Bruce Willis resulta mucho mas creíble que Jorge Sanz creciera convertido en Arnold Schwarzenegger en Conan el Bárbaro (John Milius, 1982).

Emily Blunt está muy bien en su papel de madre soltera, protectora de su hijo y de su casa. Lo mismo que el niño que da vida a su hijo, Pierce Gagnon. Se nota que no escogieron al primer niñato que se presentó al casting y eligieron a un actor infantil con verdadero talento; en las escenas en las que se enfada y desata sus poderes telequinéticos llega hasta a dar miedo, palabra.


 Y no me olvido de los siempre estupendos Jeff Daniels y Piper Perabo –quién da vida a una prostituta madre soltera –, que hacen un trabajo estupendo solo ensombrecido por lo corto de sus papeles.

Resumiendo.

Una película estupenda y de las mejores del año. Una idea argumental de lo mas original y muy bien llevada por un director con mucho talento. Una película que nos ofrece acción y entretenimiento, pero también plantea un gran debate moral con las acciones de su doble protagonista y nos presenta el dilema de que ocurriría si nos encontráramos con nuestro yo del futuro.

Sobre los datos en taquilla, son buenos, aunque podrían haber sido mejores. En EEUU ha hecho 63 millones de dólares a los que hay que sumar 75 millones mas hechos en el resto del mundo, siendo en total 138 millones de dólares lo que la película lleva recaudados. Se merecía haber recaudado mucho mas, pero el haber costado solo 30 millones de dólares aleja a este film del fracaso y lo acerca mucho mas al éxito. Una suerte.

Además, si mucha gente que le tenía poca fe la ha descubierto como lo he hecho yo, no hay duda de que en pocos años se convertirá en una película de culto.