16 de junio de 2022

JURASSIC WORLD: DOMINION (2022)

 

ATENCIÓN. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún, que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todas formas, lo hará bajo su total responsabilidad.














Ya he visto Jurassic World: Dominion, la nueva película de la saga jurásica. La sexta entrega de la saga iniciada por Steven Spielberg con la maravillosa Parque Jurásico (1993) y la tercera entrega de esta trilogía que comenzó con Jurassic World (2015), poniendo fin a esta. Y, al parecer, a toda la saga, según unas declaraciones de Chris Pratt; aunque, el productor Frank Marshall afirmó que la saga puede tener continuidad.

Pero, bueno, vamos con esta película que nos ocupa que es lo importante. 

Vayamos por partes.

Cuatro años después de que Isla Nublar fuera destruida por un volcán y los dinosaurios fueses liberados por la Tierra, Claire Dearing (Bryce Dallas Howard) y Owen Grady (Chris Pratt) viven escondidos en Sierra Nevada (California) donde mantienen oculta a Maisie Lockwood (Isabella Sermon), el clon de la hija de Benjamin Lockwood que este crio como su nieta. Pero, cuando unos individuos secuestran a Maisie y a Beta, la hija de la velociraptor Blue, Claire y Owen les siguen la pista hasta Biosym Geneticts, empresa encargada de capturar a los dinosaurios fugados, los cuales retiene en unas instalaciones en Italia bajo la imagen de un santuario pero, en realidad, ocultan experimentos ilegales.

Claire y Owen no son los únicos que investigan a Biosyn. Ellie Sattler (Laura Dern), cree que la empresa está detrás de una extraña plaga de langostas prehistóricas que amenazan con provocar un gran desastre mundial. Ellie busca la ayuda de Alan Grant (Sam Neill) y ambos se infiltran en las instalaciones de Biosyn ayudados por Ian Malcolm (Jeff Goldblum), quién ahora trabaja para Biosyn pero, en realidad, es un infiltrado.

Colin Trevorrow, que dirigió Jurassic World (2015), en la siguiente entrega, Jurassic World: Fallen Kingdom (2018), le cedió la dirección al español J.A. Bayona, ya que él tenía previsto dirigir el Episodio IX de Star Wars. Sin embargo, tratando de reconciliarse con los fans cabreados con Star Wars: Los Últimos Jedi (Rian Johnson, 2017), Lucasfilm lo despidió y rechazó su propuesta, contratando de nuevo a J.J. Abrams, director de Star Wars: El Despertar de la Fuerza (2015), para dirigir Star Wars: El Ascenso de Skywalker (2019), película que debía reconciliar a los fans cabreados y cerrar la saga galáctica con broche de oro, no consiguiendo al final ni lo uno ni lo otro.

Esto hizo que Trevorrow recuperara la dirección en esta nueva película donde, como es habitual, también se ha encargado del guión; esta vez, con ayuda de la emergente Emily Carmichael, que ya trabajó en Pacific Rim: Insurrección (Steven S. DeKnight, 2018).

Uno de los puntos clave de esta película ha sido la recuperación de los protagonistas de la película original, Sam Neill, Laura Dern y Jeff Goldblum; aunque, este último ya tuvo una breve aparición en Jurassic World: Fallen Kingdom.




La película tenía previsto llegar en junio de 2021, pero la pandemia afectó a su producción, haciendo que esta se detuviera en marzo de 2020 y no se reanudara hasta el mes de julio, después de que Universal gastara 5 millones de dólares en medidas de seguridad. No obstante, Trevorrow supo aprovechar el parón realizando labores de post-producción en su casa.

Pero, a pesar de eso, el estreno de la película se retrasó un año, estrenándose finalmente el pasado 10 de junio en EEUU, mientras que en España se estrenó el 9 de junio.

En taquilla, las cosas no le están yendo nada mal, con un notable estreno de 145 millones de dólares en los cines estadounidenses. A día de hoy, la película lleva recaudados 158 millones en EEUU y 247 millones más en el resto del mundo, haciendo un total de 405 millones de dólares.

La crítica, en cambio, ha sido otro cantar, ya que está pulverizando a la película a más no poder, haciendo que tenga las peores notas de toda la saga. La respuesta del público, en cambio, ha sido más positiva.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Yo tenía unas ganas locas de ver esta película. Primero, porque ya sabéis la importancia que tiene para mi Parque Jurásico, película que despertó mi pasión por el cine. Además, las dos entregas anteriores me gustaron mucho. Jurassic World supo utilizar muy bien la nostalgia y Jurassic World: Fallen Kingdom se atrevió a llevar la saga a otro nivel, con los dinosaurios sueltos por el mundo e introduciendo la clonación humana.

Así que tenía mucha curiosidad por ver como Trevorrow cerraba su trilogía con broche de oro; cosa que habría hecho en Star Wars si hubieran utilizado su propuesta, mucho más interesante que lo que se vio en El Ascenso de Skywalker.

Por eso, me he llevado una de las sorpresas más desagradables del año. Porque la película me...


...HA DECEPCIONADO TERRIBLEMENTE


Esto está a años luz de cerrar la trilogía con broche de oro. Me resulta increíble ver como, después del buen trabajo que hicieron en las dos películas anteriores, aquí han hecho una auténtica chapuza cuyo resultado final recuerda más a El Ascenso de Skywalker que a la propuesta que tenía el propio Trevorrow para cerrar Star Wars.

Para empezar, la película se va desarrollando sin pena ni gloria, llegando a hacerse pesada y aburrida. Hay momentos espectaculares, como la parte que tiene lugar en Malta, pero se ven tan rápido como se olvidan.

Presumían mucho de que esta es la película con más dinosaurios y así es, pero la mayoría de los dinosaurios no aparecen ni dos minutos en pantalla.

Pero, lo peor de todo, es ver como esta película ha desaprovechado terriblemente los elementos con los que la anterior película llevaba la saga a otro nivel.

Fallen Kingdom terminaba con los dinosaurios sueltos por el mundo, obligando a los humanos a tener que convivir con ellos. Esto abría todo un abanico de recursos argumentales para esta película. Sin embargo, nos encontramos a que toda esa parte está tratada de forma chapucera en la primera parte para luego, en la segunda, trasladar la acción a las instalaciones de Biosyn y volver a ofrecernos más de lo mismo. 

Eso es indignante, pero no tan indignante como lo que hacen con el otro elemento con el que Fallen Kingdom llevaba la saga a otro nivel: la clonación humana.

En la película anterior teníamos que Benjamin Lockwood decidió cruzar una línea roja clonando a su hija muerta, lo que llevó a John Hammond a romper la sociedad que tenía con él. Pues bien, en esta película nos salen con que fue la propia hija de Lockwood, que era científica, la que se clonó a si misma porque quería tener una hija.


¡PERO QUE PUTA MIERDA ES ESTO!


Después de atreverse a introducir la clonación humana en la saga van y lo convierten en una moñada de la hostia. Penoso. No sé a los demás, pero para mí esto fue toda una patada en la boca.

Por lo demás, nada. La película no consigue levantar en interés en ningún momento. Ni tan siquiera el regreso del trío protagonista de la película original ayuda a que esto vuele; encima, la trama que utilizan para su regreso, lo de las langostas prehistóricas, no hay por donde cogerla.




Y, para rematar, lo que hacen aquí con la T-Rex es de juzgado de guardia. Porque, aunque haya dinosaurios más grandes, la T-Rex es la gran estrella de la saga y en esta película tenían que haberla aprovechado más. Y, desde luego, es un completo error tenerla prisionera en las instalaciones de Biosyn.

Hay un momento en la película en el que dicen que Biosyn tardó tres años en capturarla, algo que no es de extrañar, ya que al no estar limitada por una isla, era más difícil atraparla. El caso es que era ahí donde de verdad estaba la película. En lugar de toda esa chorrada de las langostas y los secuestros de la hija de Blue y la niña clonada, la trama debía haber girado en los intentos por capturar a Rexy y darnos más oportunidades de ver los estragos que puede causar en el mundo de los humanos. Como esa escena en la que la veíamos irrumpiendo en una cine al aire libre que, al final, terminaron cortando en el montaje final, al igual que el prólogo en la prehistoria.

Al final de la película tenemos el esperado enfrentamiento con el Gigatonosaurus, pero ni ahí consiguen hacer algo bueno, ya que es una escena torpe, chapucera y que pasa demasiado deprisa. El enfrentamiento con la Indominus Rex en Jurassic World era de lo más espectacular y hasta llegaba a ser épica, todo lo contrario que en esta película, donde lo único destacable es cuando el Gigatonosaurus termina empalado en las garras del dinosaurio Freddy Krueger -lo llamo así, porque escribir su nombre es misión imposible -, que aparece por ahí sin venir a cuento.

Hablando del Gigatonosaurus ¿Dónde está ese gran villano que quiere ver arder el mundo que nos prometió Trevorrow? Porque yo no lo he visto por ninguna parte.

Y, hablando de arder, la gilipollez humana en su mayor esplendor. Hablo de cuando el villano Lewis Dodgson -personaje que aparecía en la película original y que aquí lo recuperan para convertirlo en una burda imitación de Steve Jobs -manda quemar las langostas para eliminar pruebas y termina incendiando el santuario de dinosaurios. Una escena tan bonita visualmente como estúpida argumentalmente.

En cuanto al reparto. Bryce Dallas Howard y Chris Pratt vuelven a estar muy bien en sus respectivos papeles, ahí no me quejo. 

También están muy bien el recuperado trío protagonista de la película original, Sam Neill, Laura Dern y Jeff Goldblum, y se agradece que su presencia en la película no sean simples cameos. Pero, como ya he mencionado antes, la historia que utilizan para introducirlos en la película no es la más acertada.

La película recupera a Daniella Pineda, a Justice Smith y Omar Sy, pero salen lo justo para decir "Hola" y ya está, porque para lo que hacen...

Lo mismo digo de Mamoudou Athie, que hace un buen trabajo, pero su personaje tiene interés 0 y, si lo hubieran eliminado, ni nos habríamos dado cuenta.

Todo lo contrario que DeWanda Wise, que además de hacer un muy buen trabajo, su personaje si está de lo más interesante y creo que daría mucho juego en futuras películas. Además, al contrario de lo que van diciendo por ahí, yo creo que su cambio de bando está bien justificado ¿A quién no le pone Bryce Dallas Howard?

En cuanto a Campbell Scott, que es quién da vida a Lewis Dodgson, pues tenemos un buen trabajo del actor frente a un personaje horrendo que nada tiene que ver con el que vimos en la película original.




Y, para terminar, el mayor desperdicio de la película. Dichen Lachman, una estupenda actriz a la que se le dan muy bien los papeles de villana y que en esta película podría haber dado mucho juego, pero es desperdiciada sacándola solo en la escena de Malta y luego olvidándose completamente de ella.

Bueno, vamos resumiendo ya.

Película patética y bochornosa que, desde luego, no es el cierra que esta trilogía merecía y, mucho menos, el final que merece la saga al completo.

Desde luego, no entiendo como, después de resucitar tan bien la saga, Colin Trevorrow ha podido meter la pata tan hasta el fondo con una película tan mediocre donde hasta las referencias a la película original son de lo más patéticas.






2 de junio de 2022

TOP GUN: MAVERICK (2022)

 

ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún, que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todos modos, lo hará bajo su total responsabilidad.










El Capitán Pete "Maverick" Mitchell (Tom Cruise) es ahora un veterano piloto de la Marina estadounidense y toda una leyenda de la aviación que ha evitado el ascenso en su carrera militar para continuar volando. También sigue siendo muy indisciplinado y trayendo de cabeza a sus oficiales superiores. Como el Almirante Chester "Hammer" Cain (Ed Harris), quién quiere cerrar el proyecto de vuelo supersónico en el que trabaja y cambiarlo por un programa de drones. Cuando un vuelo temerario de Maverick lleva a la destrucción del avión supersónico que estaban probando, Hammer está a punto de castigarlo por insubordinación pero, en esos momentos, Maverick es requerido para regresar a Top Gun, esta vez, como instructor.

Esto se ha hecho a instancias de su antiguo rival y ahora amigo, Tom "Iceman" Kazansky (Val Kilmer), que ahora es el Comandante de la Flota del Pacífico. La misión de Maverick es adiestrar en tiempo récord a un grupo de pilotos de élite, todos graduados en Top Gun, para una peligrosa y mortal misión de destruir una planta de uranio en un país hostil cuya ubicación hace que tengan emplearse aviones F-18 en lugar de aviones más modernos, como los F-35. Esta misión se convertirá en algo más personal para Maverick cuando entre los pilotos que debe adiestrar se encuentra Bradley "Rooster" Bradshaw (Miles Teller), el hijo de su fallecido amigo, Nick "Goose" Bradshaw.

Top Gun (Tony Scott, 1986), conocida en España con el subtítulo de Ídolos del Aire, fue la película que terminó de encumbrar a Tom Cruise como estrella de Hollywood. Un gran éxito de taquilla y todo un fenómeno sociológico en su día que ahora es un pequeño clásico del cine de los 80.

Ahora, nos llega su secuela 36 años después. Aunque, la película llega con dos años de retraso, ya que es una de las películas que debió haberse estrenado en 2020, pero fue retrasada por la pandemia. De hecho, Paramount Pictures estuvo sopesando la idea de estrenar la película en su plataforma de streaming, Paramount+, pero esto se evitó, principalmente, por el empeño de Cruise, alguien que aún continúa reivindicando los estrenos cinematográficos, como bien dejó claro en el festival de Cannes, donde llegó en helicóptero para promocionar esta película.

Finalmente, la película se estrenó el pasado viernes en EEUU y está siendo todo un éxito, siendo el mejor estreno de Cruise a lo largo de su carrera. A día de hoy, su recaudación en EEUU asciende a 176 millones de dólares a los que hay que sumar 145 millones más en el resto del mundo, haciendo un total de 321 millones de dólares. 




Además, tanto la crítica como el público la están elogiando. Para muchos es, incluso, mejor que la primera.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

A mi la película me HA ENCANTADO. He disfrutado una barbaridad viéndola, tengo muchas ganas de verla de nuevo y, desde luego, coincido plenamente con los que dicen que es superior a la primera, porque así es.

Personalmente, la primera es una película que me encanta y, como ya he mencionado antes, es una película mítica que causó un gran impacto en su día -se dice que aumentó el número de gente que se alistó en la Marina a causa de la película -. Sin embargo, objetivamente hablando, tampoco era nada del otro jueves. Es una buena película, pero solo eso.

Esta, en cambio, es una muy buena película, con mucha nostalgia y homenajes a su predecesora, pero que, afortunadamente, no se queda solo en eso, siendo también una película con identidad propia.

El guion es bastante más sólido. Son varios los guionistas que pasaron por este film, pero la última reescritura fue a cargo de Christopher McQuarrie, un estrecho colaborador de Cruise como guionista y director de las últimas películas de la saga Misión Imposible, y su mano se nota mucho en el resultado final, con un gran desarrollo de personajes, un notable equilibrio entre los momentos dramáticos y los momentos de acción y, sobre todo, un ritmo que nunca decae.

Todo ello ayudado muy bien por la eficiente dirección de Joseph Kosinski, que aquí reemplaza al fallecido Tony Scott y, aunque considero que este nuevo director no está a su altura, si ha conseguido que no se le eche de menos.

Las escenas de combate aéreo están mucho más logradas que en su predecesora -cuyas escenas también eran muy buenas -y no, precisamente, por las nuevas técnicas de ahora. Cruise no quiso utilizar mucho el CGI con este film y se empeñó en que los actores se subieran a los aviones. 

Cuando vemos a los intérpretes en pleno vuelo dentro de la cabina del avión, es completamente real, no hay ninguna pantalla verde detrás ni nada de eso. Con esto, a parte de lograr un mayor realismo en las escenas de vuelo, también se logró una mejor interpretación, ya que los intérpretes experimentaban lo mismo que experimentan los pilotos en pleno vuelo.




Es absolutamente genial ver esas escenas de vuelo, tanto en los entrenamientos, como en la batalla final, donde se hace un claro homenaje a Star Wars, ya que la misión recuerda claramente a la destrucción de la Estrella de la Muerte en el tramo final de La Guerra de las Galaxias (George Lucas, 1977).

Aquí, la batalla final es más espectacular y densa que en la primera, donde hasta introducen un momento de derribo tras las líneas enemigas que está bastante bien y que da paso a volver a ver a Maverick montado en un F-14, al avión clásico de la primera entrega, justificándolo muy bien.

En cuanto al reparto. 

Tom Cruise vuelve a estar excelente como Maverick, aquí convertido en un piloto veterano y dándole al personaje un tono crepuscular como una vieja gloria que se resiste a desaparecer pese a que su fin es algo inevitable. Esto queda muy bien cuando se despide del personaje de Ed Harris -que también hace un excelente trabajo pese a su corta aparición al principio -, cuando este le dice que el fin es inevitable y que él y los demás pilotos van directos a la extinción, a lo que Maverick le responde: "Puede que así sea. Pero hoy no".

Miles Teller no es santo de mi devoción, pero aquí hace un trabajo excelente como el hijo de Goose, del que es, prácticamente, un vivo retrato, no tratándose solo de una mera imitación. Y no solo porque se deje bigote y lleve camisas hawaianas, también su personalidad, su forma de andar o de hablar son todo un calco de Goose. Hasta en la escena homenaje en la que canta Great Balls of Fire de Jerry Lee Lewis frente al piano el tipo lo clava.

Además, ha sido un gran acierto que el motivo de la tensión entre Rooster y Maverick no sea porque el primero culpa al segundo de la muerte de su padre; de hecho, el que se culpa, y mucho, es el propio Maverick.

Jennifer Connelly, a parte de bellísima, también es una excelente actriz y en la película hace un excelente trabajo. Además, la relación amorosa que su personaje tiene con Maverick me ha gustado mucho más que la relación con KellyMcGillis en la primera. Porque, sinceramente, y sin desmerecer a McGillis -que estuvo fantástica en el primer film -, yo siempre he visto esa relación amorosa muy fuera de lugar en la película de 1986, como si la hubieran metido con calzador para ocultar el verdadero propósito de la película -si alguien no sabe de lo que estoy hablando, que busque el vídeo de Quentin Tarantino y que él se lo explique -. Encima, el éxito del tema de la banda sonora Take My Breath Away, de Belin, hizo que se le dieran más escenas a este romance, lastrando un poco la película.




Aquí, en cambio, la relación entre Maverick y el personaje de Jennifer Connelly dura lo que tiene que durar, le dan la importancia que le tienen que dar y no lastra para nada la película.

Jon Hamm hace también un excelente trabajo, aunque se echan de menos algunas escenas más de él en la película.

No me olvido de Monica Barbaro, que está fantástica dando vida a la Teniente Natasha "Phoenix" Trace y no es solo una mera excusa para introducir mujeres piloto en la película.

Y, bueno, aquí tenemos el regreso de Val Kilmer como Iceman. Su aparición se limita solo a una escena, pero es sin duda una de las mejores escenas del film y de lo más emotiva. Además, el actor perdió la capacidad de hablar a causa del un cáncer de garganta y su personaje en la película sufre ese mismo mal, comunicándose al principio a través de un ordenador. Sin embargo, al final llegamos a escucharle hablar.

Esto se debe a que, en 2021, Kilmer se asoció con Sonantic para crear una inteligencia artificial que hablara por él. El actor le proporcionó a la empresa muchas horas de material de archivo con su voz y, utilizando algoritmos, crearon una IA que lograba hablar con la voz del actor y esta IA fue utilizada en la película, logrando un resultado magistral.

Bueno, vamos resumiendo más. 

Top Gun: Maverick es una muy buena película y una secuela que supera a su predecesora, pero que también la homenajea y le hace mucha justicia. Una película hecha tanto para los que adoramos la primera película como para los que nunca vieron la primera -aunque, yo a estos últimos les aconsejaría que la vieran -.

Desde luego, para mi es ya una de las mejores películas del año.








10 de mayo de 2022

DOCTOR STRANGE EN EL MULTIVERSO DE LA LOCURA (2022)


ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún, que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todas formas, lo hará bajo su total responsabilidad.









Ya he visto Doctor Strange en el Multiverso de la Locura, una película que viene dando mucho que hablar y que más va a dar que hablar a partir de ahora.

La película es la secuela de Doctor Strange (Scott Derrickson, 2016), pero también es una película que introduce el multiverso en el Marvel Cinematic Universe, como ya hiciera Spider-Man: No Way Home (Jon Watts, 2021).

Esta película, junto con otras películas de la Fase 4 del MCU, fue anuciada oficialmente en la Comic-Con de San Diego de 2019; aunque, ya en las semanas antes se venía hablando de una posible secuela de Doctor Strange. Esa misma noche se confirmó que Benedict Cumberbatch la protagonizaría de nuevo como Doctor Extraño y que Elizabeth Olsen jugaría un papel importante como Bruja Escarlata. 

También se confirmó que Scott Derrickson volvería como director pero, tras varios meses trabajando en la pre-producción, en enero de 2020 se supo que abandonaba la película por diferencias creativas con Marvel Studios.

Su sustituto fue Sam Raimi, director de la exitosa primera trilogía del hombre araña: Spiderman (2002), Spiderman 2 (2004) y Spiderman 3 (2007). Aunque, lo que más influyó en su fichaje son sus trabajos en el terror; especialmente, en Posesión Infernal (1981) y sus secuelas. Y es que una de las características de esta película es que iba a ser más de terror que de superhéroes.




Su estreno estaba previsto para mayo de 2021 y su rodaje tenía previsto comenzar en mayo de 2020, sin embargo, el estallido de la pandemia hizo que ambos se retrasasen. El rodaje no comenzó hasta noviembre de 2020 mientras que, tras varias modificaciones del calendario de Marvel Studios, el estreno se pospuso hasta el 6 de mayo de 2022, el pasado viernes.

En lo que a taquilla se refiere, la película no está defraudando nada. En su primer fin de semana, la película lleva recaudados 185 millones de dólares dentro de EEUU y 265 millones más en el resto del mundo, haciendo un total de 450 millones de dólares.

La respuesta de la crítica ha sido positiva, pero no ha alcanzado las calificaciones de otras películas del MCU y, como ocurrió con Eternals, muchos medios están poniendo el eco en esto y tratan de vendernos la película como un fracaso crítico solo por no tener las calificaciones astronómicas a las que el MCU nos tenía acostumbrados.

La respuesta del público también ha sido positiva. Aunque, como era de esperar, hay cierto sector del público que se siente decepcionado y está montando en cólera con la película. Hablo, naturalmente, de esos espectadores que esperaban que la película fuera a tener cameos hasta debajo de las piedras de otros personajes Marvel de películas fuera del MCU. 

Más adelante hablaré de esto. Ahora, vamos con qué me ha parecido a mi la película.

Pues bien, la película me HA GUSTADO MUCHO. He disfrutado mucho viéndola y, desde luego, tengo muchas ganas de verla más veces. Aunque, eso si, no la considero una gran maravilla ni ninguna obra maestra. Desde luego, esta película está lejos de alcanzar a las películas de Los Vengadores -quizá a la de La Era de Ultron -, a las del Capitán América o a Black Widow.

Pero, que nadie me malinterprete. La película es MUY BUENA y, desde luego, está a la altura de su predecesora, la cual también me gustó mucho. Aunque, esta película es algo superior a aquella.

Sam Raimi hace un gran trabajo en la dirección y consigue que no se eche de menos a Scott Derrickson. Además, como ya ocurrió con las películas de Spiderman, el tipo ha podido ser fiel a su estilo, el cual es muy reconocible durante la mayor parte de la película.

Visualmente, la película está muy bien. Aquí no me enrollaré mucho ya que, como suele ser habitual en las películas del MCU, hay un aprobado con nota en lo que ha fotografía, diseño de producción y efectos especiales se refiere. Aunque, si debo decir que hay un par de momentos en los que los efectos especiales han cantado algo, pero en conjunto son muy buenos.

En cuanto al tema del terror, me alegra decir que no era solo palabrería. Puede que no estemos ante una película de terror puro y duro, pero la película si tiene una buena ración de momentos realmente terroríficos y en varios de ellos Raimi se autohomenajea y todo. Además, aunque a causa del PG-13 no puede estar tan suelto como en las películas de Posesión Infernal, el tipo no se priva de mostrarnos algunos momentos bastante bestias.

En cuanto al reparto. Benedict Cumberbatch vuelve a estar excelente como Stephen Strange. Además, aquí tiene la oportunidad de interpretar a distintas variantes del personaje a causa del multiverso, lo que hace su trabajo más sobresaliente.

Xochitl Gomez me ha sorprendido mucho como America Chavez y, tanto la actriz como el personaje me han gustado mucho. Lo que no me ha gustado nada es la polémica estúpida que se ha montado en torno al personaje, una superhéroina latina y lesbiana. Algo que en la película no se hace ni especial mención ni se trata como algo especial y, de hecho, pasa casi desapercibido, ya que la única referencia es que el personaje tenía dos madres.




Sin embargo, ha vuelto a ocurrir como con Eternals, los medios han resaltado mucho este detalle, envolviendo al personaje en la bandera del arco iris y tratando de convertirla en un icono LGTB, formando un circo mediático que ha provocado hasta que la película haya llegado a ser prohibida en algunos países retrógrados. Es increíble que en pleno siglo XXI se monte algo así porque una película tenga una superheroína latina y lesbiana, algo que debería ser visto ya como algo normal. Y es así como lo trata la película, como algo normal.

Por lo demás, Rachel McAdams está muy bien como Christine Palmer, Benedict Wong también está muy bien como Wong, y lo mismo digo de Chiwetel Ejiofor, que también está muy bien como Mordo. Aunque, esta vez, como otra variante del personaje en el multiverso; dejándonos claro que este personaje es igual de gilipollas sea la variante que sea.

No obstante, quién ha brillado con luz propia en toda la película es, sin duda, Elizabeth Olsen, que vuelve a estar fantástica como Bruja Escarlata. Además, aquí ejerce como la villana principal, llegando hasta a dar miedo; hay un momento en el que el personaje rompe la cuarta pared y mira a cámara, llegando hasta a acojonar y todo.

Desde luego, Elizabeth Olsen es una estupenda actriz y ha hecho una gran aportación al MCU como Bruja Escarlata que espero que tenga continuidad. Aparentemente, parece que muere al final, pero yo creo que la veremos de nuevo; de hecho, se rumorea que podría tener su propia película y todo.

Y, bueno, no me olvido de Bruce Campbell, quién hace el habitual cameo que suele hacer en las película de Raimi. Eso si, no interpreta a ningún personaje de Marvel, algo que se rumoreaba mucho. Aunque, si aparece en la escena post-créditos, donde también rompe la cuarta pared.

Ahora, vamos con el tema que más está dando que hablar, el de los cameos.

Como ya he dicho, mucha gente está saliendo decepcionada de la película. Se sabía que esta película iba a continuar con el tema del multiverso que ya abordó Spider-Man: No Way Home y que, al igual que esta, iba a tener la aparición de personajes Marvel de otras películas y franquicias. De hecho, ya se confirmó antes del estreno que íbamos a tener a Patrick Stewart de regreso como Charles Xavier.

El problema es que en los meses que han precedido el estreno, no han parado de circular una gran cantidad de rumores, como el regreso también de Hugh Jackman como Lobezno, una nueva aparición de Tobey Maguire como Spiderman, Nicolas Cage de nuevo como Ghost Rider y hasta se llegó a decir que íbamos a ver a Tom Cruise -quién hace años estuvo cerca de interpretar a Tony Stark -como Superior Iron Man. 

Yo advertí desde el blog matriz que había que tomarse las cosas con calma y no hacerse muchas ilusiones con todos estos rumores. Pero, los rumores no hicieron más que crear más y más expectación y mucha gente llegó a creer que la película iba a ser un festival de apariciones de otros personajes e iba a haber cameos hasta debajo de las piedras. Cosa que, al final, no ha ocurrido y esto ha hecho que muchos fans que se hicieron ilusiones hayan salido cabreados y esto les esté llevando a despotricar contra la película solo por no darles lo que ellos esperaban.

Por eso, yo fui a ver la película esperando una buena película y no solo un festival de cameos y me parece triste que haya gente odiando esta película solo por eso.

Además, la película si tiene sus cameos con el momento de los Illuminati. Ahí tenemos al ya nombrado Patrick Stewart como Professor X -con una silla como la que utilizaba en la serie de animación de los años 90 -. Tenemos también a Hayley Atwell como Capitana Carter -algo que esperaba mucho ver -. También tenemos a Maria Rambeau (Lashana Lynch) como una variante de la Capitana Marvel. También a Anson Mount interpretando de nuevo a Black Bolt; pero, un Black Bolt muy diferente al de la fallida serie Inhumans y con un traje más asemejado a los cómics.




Y, la joya de la corona, John Krasinski como Reed Richards. Recordemos que los fans llevan meses -yo diría que hasta años -haciendo campaña para que él interprete a Mr. Fantástico en el MCU y que su esposa, Emily Blunt, de vida a la Chica Invisible. Y esto no es ninguna confirmación, que conste, pero allana el camino para que John Krasinski y Blunt puedan estar en la nueva película de Los 4 Fantásticos que está por llegar; la cual, recordemos, perdió ha su director recientemente y esto también allanaría el terreno para que Krasinski pueda dirigir la película.

Pero, bueno, esto son solo suposiciones mías, no quiero que la gente se haga muchas ilusiones porque puede pasar cualquier cosa.

Yo, no voy a mentir. Esperaba más cameos en la película; no ese gran festival de cameos que esperaban los ahora indignados, pero si algunos más. Pero, a mi me ha parecido suficientemente satisfactorio lo que nos ha ofrecido la película. Mejor eso que no nos hubieran dado nada.

Además, hay otro cameo más que hizo que diera un salto en la butaca. Hablo, naturalmente, de la aparición de Clea en la escena de los créditos finales interpretada, nada menos, que por Charlize Theron, a quién ya estoy deseando ver más veces, ya sea en una Doctor Strange 3, una Vengadores 5 o cualquier cosa.

Bueno, vamos terminando ya.

Doctor Strange en el Multiverso de la Locura es una muy buena película que, aunque no haya dado todo lo que se esperaba de ella, si ha sido de lo más satisfactoria. Ligeramente superior a su predecesora y otra buena muestra de que el Marvel Cinematic Universe está más vivo que nunca.








7 de abril de 2022

MORBIUS (2022)


ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún, que se abstenga de leer lo que viene a continuación o, de lo contrario, lo hará bajo su total responsabilidad.














Después de muchos retrasos -otra película que teníamos que haber visto en 2020 pero fue retrasada por la pandemia -, este fin de semana llegó finalmente a los cines esta película que adapta a Morbius el Vampiro Viviente, uno de los villanos de Spiderman y que forma parte del Spider-Verse.

Como ya sabéis, el Spider-Verse es ese universo compartido que está haciendo Sony con los enemigos de Spiderman y otros personajes del universo del arácnido. Ya nos han dado dos películas de Venom y tienen más películas por delante, siendo las de Kraven el Cazador y la de Madame Web las más avanzadas.

Esta película está dirigida por Daniel Espinosa, director sueco de origen chileno que ha dirigido películas como El Invitado (2012) y El Niño 44 (2015) y cuya película anterior a esta fue Life (2017), película de ciencia ficción de Sony que se dijo que era un film de orígenes de Venom, cosa que no fue. Mientras, el encargado de dar vida a Morbius es Jared Leto, actor que ya tiene experiencia dando vida a villanos de cómic tras interpretar al Joker en la película Escuadrón Suicida (David Ayer, 2016); un Joker bastante nefasto que, afortunadamente, Zack Snyder nos lo mejoró en Zack Snyder´s Justice League (2021).

Como ya he dicho, la película se ha estrenado finalmente este fin de semana tras dos años de retraso a causa de la pandemia y, desde luego, no se puede decir que las cosas le estén yendo sobre ruedas. 

En taquilla, aunque se ha colocado en el primer puesto, tan solo ha recaudado 41 millones de dólares en EEUU y 45 millones más en el resto del mundo, haciendo un total de 86 millones de dólares. No son cifras muy astronómicas, pero se libra del fracaso a ser su presupuesto de 83 millones de dólares.



En lo que a la crítica se refiere, aquí la cosa ha sido más desastrosas, con unas críticas de lo más nefastas -la puntuación en Rotten Tomatoes da vergüenza ajena verla -. La opinión del público, en cambio, ha sido más positiva; pero tampoco para tirar muchos cohetes.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Yo, la verdad, le tenía mucho miedo a esta película; y no, precisamente, porque trate sobre vampiros. Y es que, después de lo que hizo Sony con las dos películas de Venom. miedo me daba lo que podrían haber hecho aquí con Morbius y lo que harán con Kraven el Cazador y demás personajes.

Otra razón es la anterior película de su director, la ya nombrada Life, la cual fue una mierda de campeonato -ya dejé constancia en este mismo blog -y temía que esta película también pudiera seguir el mismo camino. Además, aquella película, a diferencia de esta, tuvo buenas críticas; de ahí que las nefastas críticas que está teniendo no sean una de las cosas que he tenido en mis expectativas.

Total, que con todo esto he ido a ver la película esta semana y, la verdad, no he salido muy alegre de verla. Sin embargo, tampoco he salido con la sensación de haber visto un bodrio infumable, como ocurrió con Life o, más recientemente, con la segunda de Venom.

La película no es mala del todo, pero tampoco buena del todo, más bien, regulera tirando a mediocre, lo que ya la coloca por encima de la primera de Venom, la cual era mediocre. Así que nos encontraríamos ante lo mejor que hasta ahora nos ha dado el Spider-Verse.

Aunque, si esto es lo mejor que nos puede dar el Spider-Verse, mejor que no hagan más películas.

Porque, aunque la película no sea mala del todo, como ya he dicho, no he salido muy alegre de verla. Más bien, he salido como si me acabara de echar una siesta, porque la película aburre lo que no está en los escritos. Y eso que estamos hablando de una película que no llega a las dos horas de duración.

Pero, el problema no es la duración, porque el montaje final es una completa chapuza. Se dice que la película tuvo muchos remontajes y reshoots durante los dos años de retrasos que ha ido teniendo y, viendo el resultado final, parece que es verdad. A la película le falta metraje, las situaciones se van sucediendo sin pena ni gloria y el ritmo no para de fallar.

A su favor digo que Daniel Espinosa hace un buen trabajo en la dirección, ya que la película está bien dirigida y la ambientación de película de terror está bastante lograda. El problema es que el resultado final es de lo más simplón y, aunque hay algunos momentos destacables, como la parte del barco -un claro homenaje a la novela Drácula y la parte del viaje del Demeter -o la pelea en el metro, todo lo demás falla.

Por ejemplo, a parte de lo del Demeter, hay más homenajes en la película. La escena en la que, tanto el protagonista como los espectadores descubren que en personaje de Matt Smith es el verdadero villano -aunque, esto es algo que se veía venir desde lejos -está hecha -o, al menos, a mi me dio esa sensación -en forma que homenajea al final de Sospechosos Habituales (Bryan Singer, 1995) -quién haya visto la película sabrá de lo que hablo -. Sin embargo, la escena está muy torpemente montada y, si se trataba de un homenaje, les ha quedado como el culo.



Aunque, en lo que más falla la película es en que no cumple su cometido, que es mostrarnos el nacimiento de uno de los villanos de Spiderman. Aquí no ocurre como en Joker (Todd Phillips, 2019), donde al final de la película veíamos a Arthur Fleck (Joaquin Phoenix) convirtiéndose en el Joker. Aquí no da en ningún momento la sensación de que el personaje termine convirtiéndose en villano y tampoco da la sensación de que quieran convertir al personaje en un anti-héroe. La verdad es que lo único que da la sensación es que no tienen ni puñetera idea de por donde tirar con el personaje.

A lo largo de la película vemos a Michael Morbius tratando de resistirse en todo momento a convertirse en vampiro y tratando de buscar una cura, mientras Milo, el personaje de Matt Smith, trata de arrastrarlo hasta el mal. Hasta ahí bien. Pero, al final, cuando Milo asesina a la Doctora Brancroft, ese debía haber sido el momento en el que Morbius se pasa al mal, asesinando a Milo de una forma brutal y abrazando el vampirismo. Así, la película les hubiera quedado bien, pero tienen que tirar por el camino del sentimentalismo y, encima, tratando de homenajear otra vez; esta vez, a Christopher Nolan con la bandada de murciélagos que solo están ahí para darle espectacularidad a un climax de lo más descafeinado.

Esto, además, hace algo estúpida la segunda escena de los créditos finales. En la primera vemos a El Buitre (Michael Keaton) llegando a este universo por el hechizo del Doctor Extraño en Spider-Man: No Way Home (Jon Watts, 2021) y en la segunda vemos a El Buitre reuniéndose con Morbius para proponerle una alianza contra Spiderman, en clara referencia a los Seis Siniestros. Sin embargo, la escena falla porque no hemos visto todavía a Morbius convertirse en villano. A lo mejor ya es un villano en esa escena, ya que da la sensación, pero es que, como ya he dicho, si la intención es convertirlo en villano, ya tendrían que haberlo hecho en la película.

Al final, esas escenas, las cuales la crítica las considera las peores que se han hecho hasta ahora, solo sirven para dos cosas. Una es informarnos de que Sony se queda con el personaje de El Buitre de Michael Keaton se lo queda Sony; un buen personaje que, seguramente, Sony va a desperdiciar, como hizo con el Carnage de Woody Harrelson. La otra es informarnos de algo que se viene diciendo desde hace tiempo, que el Spider-Verse va a tener su propio Spiderman.




Sobre la llegada de El Buitre al Spider-Verse, Espinosa confesó recientemente que no tenían ni puñetera idea de como traer al personaje a este universo y, si Spider-Man: No Way Home no les hubiera dado la idea del hechizo, no habrían sabido como explicarlo. Y, sobre el cartel de Spiderman que se veía en uno de los tráilers, el director también confesó que le dijeron que lo pusiera y luego lo borraron del montaje final. Más pruebas de lo caótica que fue la producción de esta película.

Sobre el reparto. 

Jared Leto hace un buen trabajo y, seguramente, hubiera hecho muy creíble la transición del personaje a villano si nos la hubieran mostrado en la película. 

Matt Smith también hace un buen trabajo como el villano principal. En un principio, su personaje iba a ser Hunger, pero decidieron reconvertirlo en otro Morbius.

La bellísima Adria Arjona está muy bien en el papel de Martine Brancroft, pero está terriblemente desaprovechada. Al igual que en los cómics, el personaje muere y regresa a la vida convertida en vampiro, pero la película lo limita a un simple plano insertado al final.

Otro que está también terriblemente desaprovechado es Jared Harris, que hace un muy buen trabajo, pero se olvidan de él durante gran parte de la película y lo recuperan en el tercer acto solo para que lo veamos morir, dando siempre la sensación de que lo hacen porque tenían que darle un final al personaje.

Los policías interpretados por Tyrese Gibson y Al Madrigal están muy bien, pero podrían haber dado más juego.

Bueno, vamos resumiendo ya.

Morbius tiene a su favor que es mejor que las dos películas de Venom y de Life; lo cual no es decir mucho, teniendo en cuenta la calidad de estas películas.

Al final nos encontramos con una película regulera que podría haber sido mucho mejor, pero desperdicia muchas oportunidades y al final da la sensación de que ni sus responsables sabían lo que estaban haciendo.