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2 de junio de 2022

TOP GUN: MAVERICK (2022)

 

ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún, que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todos modos, lo hará bajo su total responsabilidad.










El Capitán Pete "Maverick" Mitchell (Tom Cruise) es ahora un veterano piloto de la Marina estadounidense y toda una leyenda de la aviación que ha evitado el ascenso en su carrera militar para continuar volando. También sigue siendo muy indisciplinado y trayendo de cabeza a sus oficiales superiores. Como el Almirante Chester "Hammer" Cain (Ed Harris), quién quiere cerrar el proyecto de vuelo supersónico en el que trabaja y cambiarlo por un programa de drones. Cuando un vuelo temerario de Maverick lleva a la destrucción del avión supersónico que estaban probando, Hammer está a punto de castigarlo por insubordinación pero, en esos momentos, Maverick es requerido para regresar a Top Gun, esta vez, como instructor.

Esto se ha hecho a instancias de su antiguo rival y ahora amigo, Tom "Iceman" Kazansky (Val Kilmer), que ahora es el Comandante de la Flota del Pacífico. La misión de Maverick es adiestrar en tiempo récord a un grupo de pilotos de élite, todos graduados en Top Gun, para una peligrosa y mortal misión de destruir una planta de uranio en un país hostil cuya ubicación hace que tengan emplearse aviones F-18 en lugar de aviones más modernos, como los F-35. Esta misión se convertirá en algo más personal para Maverick cuando entre los pilotos que debe adiestrar se encuentra Bradley "Rooster" Bradshaw (Miles Teller), el hijo de su fallecido amigo, Nick "Goose" Bradshaw.

Top Gun (Tony Scott, 1986), conocida en España con el subtítulo de Ídolos del Aire, fue la película que terminó de encumbrar a Tom Cruise como estrella de Hollywood. Un gran éxito de taquilla y todo un fenómeno sociológico en su día que ahora es un pequeño clásico del cine de los 80.

Ahora, nos llega su secuela 36 años después. Aunque, la película llega con dos años de retraso, ya que es una de las películas que debió haberse estrenado en 2020, pero fue retrasada por la pandemia. De hecho, Paramount Pictures estuvo sopesando la idea de estrenar la película en su plataforma de streaming, Paramount+, pero esto se evitó, principalmente, por el empeño de Cruise, alguien que aún continúa reivindicando los estrenos cinematográficos, como bien dejó claro en el festival de Cannes, donde llegó en helicóptero para promocionar esta película.

Finalmente, la película se estrenó el pasado viernes en EEUU y está siendo todo un éxito, siendo el mejor estreno de Cruise a lo largo de su carrera. A día de hoy, su recaudación en EEUU asciende a 176 millones de dólares a los que hay que sumar 145 millones más en el resto del mundo, haciendo un total de 321 millones de dólares. 




Además, tanto la crítica como el público la están elogiando. Para muchos es, incluso, mejor que la primera.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

A mi la película me HA ENCANTADO. He disfrutado una barbaridad viéndola, tengo muchas ganas de verla de nuevo y, desde luego, coincido plenamente con los que dicen que es superior a la primera, porque así es.

Personalmente, la primera es una película que me encanta y, como ya he mencionado antes, es una película mítica que causó un gran impacto en su día -se dice que aumentó el número de gente que se alistó en la Marina a causa de la película -. Sin embargo, objetivamente hablando, tampoco era nada del otro jueves. Es una buena película, pero solo eso.

Esta, en cambio, es una muy buena película, con mucha nostalgia y homenajes a su predecesora, pero que, afortunadamente, no se queda solo en eso, siendo también una película con identidad propia.

El guion es bastante más sólido. Son varios los guionistas que pasaron por este film, pero la última reescritura fue a cargo de Christopher McQuarrie, un estrecho colaborador de Cruise como guionista y director de las últimas películas de la saga Misión Imposible, y su mano se nota mucho en el resultado final, con un gran desarrollo de personajes, un notable equilibrio entre los momentos dramáticos y los momentos de acción y, sobre todo, un ritmo que nunca decae.

Todo ello ayudado muy bien por la eficiente dirección de Joseph Kosinski, que aquí reemplaza al fallecido Tony Scott y, aunque considero que este nuevo director no está a su altura, si ha conseguido que no se le eche de menos.

Las escenas de combate aéreo están mucho más logradas que en su predecesora -cuyas escenas también eran muy buenas -y no, precisamente, por las nuevas técnicas de ahora. Cruise no quiso utilizar mucho el CGI con este film y se empeñó en que los actores se subieran a los aviones. 

Cuando vemos a los intérpretes en pleno vuelo dentro de la cabina del avión, es completamente real, no hay ninguna pantalla verde detrás ni nada de eso. Con esto, a parte de lograr un mayor realismo en las escenas de vuelo, también se logró una mejor interpretación, ya que los intérpretes experimentaban lo mismo que experimentan los pilotos en pleno vuelo.




Es absolutamente genial ver esas escenas de vuelo, tanto en los entrenamientos, como en la batalla final, donde se hace un claro homenaje a Star Wars, ya que la misión recuerda claramente a la destrucción de la Estrella de la Muerte en el tramo final de La Guerra de las Galaxias (George Lucas, 1977).

Aquí, la batalla final es más espectacular y densa que en la primera, donde hasta introducen un momento de derribo tras las líneas enemigas que está bastante bien y que da paso a volver a ver a Maverick montado en un F-14, al avión clásico de la primera entrega, justificándolo muy bien.

En cuanto al reparto. 

Tom Cruise vuelve a estar excelente como Maverick, aquí convertido en un piloto veterano y dándole al personaje un tono crepuscular como una vieja gloria que se resiste a desaparecer pese a que su fin es algo inevitable. Esto queda muy bien cuando se despide del personaje de Ed Harris -que también hace un excelente trabajo pese a su corta aparición al principio -, cuando este le dice que el fin es inevitable y que él y los demás pilotos van directos a la extinción, a lo que Maverick le responde: "Puede que así sea. Pero hoy no".

Miles Teller no es santo de mi devoción, pero aquí hace un trabajo excelente como el hijo de Goose, del que es, prácticamente, un vivo retrato, no tratándose solo de una mera imitación. Y no solo porque se deje bigote y lleve camisas hawaianas, también su personalidad, su forma de andar o de hablar son todo un calco de Goose. Hasta en la escena homenaje en la que canta Great Balls of Fire de Jerry Lee Lewis frente al piano el tipo lo clava.

Además, ha sido un gran acierto que el motivo de la tensión entre Rooster y Maverick no sea porque el primero culpa al segundo de la muerte de su padre; de hecho, el que se culpa, y mucho, es el propio Maverick.

Jennifer Connelly, a parte de bellísima, también es una excelente actriz y en la película hace un excelente trabajo. Además, la relación amorosa que su personaje tiene con Maverick me ha gustado mucho más que la relación con KellyMcGillis en la primera. Porque, sinceramente, y sin desmerecer a McGillis -que estuvo fantástica en el primer film -, yo siempre he visto esa relación amorosa muy fuera de lugar en la película de 1986, como si la hubieran metido con calzador para ocultar el verdadero propósito de la película -si alguien no sabe de lo que estoy hablando, que busque el vídeo de Quentin Tarantino y que él se lo explique -. Encima, el éxito del tema de la banda sonora Take My Breath Away, de Belin, hizo que se le dieran más escenas a este romance, lastrando un poco la película.




Aquí, en cambio, la relación entre Maverick y el personaje de Jennifer Connelly dura lo que tiene que durar, le dan la importancia que le tienen que dar y no lastra para nada la película.

Jon Hamm hace también un excelente trabajo, aunque se echan de menos algunas escenas más de él en la película.

No me olvido de Monica Barbaro, que está fantástica dando vida a la Teniente Natasha "Phoenix" Trace y no es solo una mera excusa para introducir mujeres piloto en la película.

Y, bueno, aquí tenemos el regreso de Val Kilmer como Iceman. Su aparición se limita solo a una escena, pero es sin duda una de las mejores escenas del film y de lo más emotiva. Además, el actor perdió la capacidad de hablar a causa del un cáncer de garganta y su personaje en la película sufre ese mismo mal, comunicándose al principio a través de un ordenador. Sin embargo, al final llegamos a escucharle hablar.

Esto se debe a que, en 2021, Kilmer se asoció con Sonantic para crear una inteligencia artificial que hablara por él. El actor le proporcionó a la empresa muchas horas de material de archivo con su voz y, utilizando algoritmos, crearon una IA que lograba hablar con la voz del actor y esta IA fue utilizada en la película, logrando un resultado magistral.

Bueno, vamos resumiendo más. 

Top Gun: Maverick es una muy buena película y una secuela que supera a su predecesora, pero que también la homenajea y le hace mucha justicia. Una película hecha tanto para los que adoramos la primera película como para los que nunca vieron la primera -aunque, yo a estos últimos les aconsejaría que la vieran -.

Desde luego, para mi es ya una de las mejores películas del año.








21 de junio de 2017

LA MOMIA (2017)
















Universal Pictures ha dado comienzo al conocido como Dark Universe, un universo cinematográfico compartido formado por los monstruos clásicos que ellos ayudaron a popularizar con sus películas de los años 30 y 40.

Y la película encargada de inaugurar este universo es la película que nos ocupa, una nueva versión de La Momia.

Como ya sabéis, cuando algo tiene mucho éxito muchos quieren subirse al carro. Después del enorme éxito que Marvel Studios ha tenido con Los Vengadores y sus películas del Marvel Cinematic Universe, ahora a todos los estudios quieren tener su propio universo compartido. Warner Bros. ya tiene el suyo en marcha con los personajes de DC Comics, Sony Pictures lo intentó con Spiderman y Paramount Pictures está formando el suyo con Transformers.

Universal Pictures no quiere quedarse atrás y, a falta de superhéroes o robots gigantes, ha decidido hacerlo con los monstruos clásicos (Drácula, Frankenstein, Hombre Lobo…), creando lo que ellos han llamado Dark Universe.

Juntar a los monstruos clásicos no es algo nuevo, sino algo que ya se ha hecho muchas veces. La propia Universal ya hizo películas donde se juntaban varios monstruos en los años 40. Sin embargo, no hace falta irse muy atrás en el tiempo, ya que recientemente hemos tenido la estupenda serie Penny Dreadful con unos resultados de los más sobresalientes.


El monstruo elegido para inaugurar este universo es la Momia, un ser mitológico surgido de una leyenda que habla de cuerpos momificados en el Antiguo Egipto que vuelven a la vida como una especie de muertos vivientes o seres muy poderosos.

Esta leyenda surgió a raíz del descubrimiento de la tumba de Tutankamón en 1922. La muerte en misteriosas circustancias de personas relacionadas con el descubrimiento hizo que entre los más supersticiosos empezara a hablarse de una maldición en la que la momia del propio Tutankamón volvía a la vida para vengarse de los que habían profanado su tumba.

Todo esto no pasó desapercibido para Hollywood y fue la propia Universal la que lo popularizó con la película La Momia (Karl Freund, 1932), protagonizada por Boris Karloff. Después, se siguieron haciendo muchas películas sobre momias; hasta la Hammer, con la película de 1959 dirigida por Terence Fisher con Christopher Lee y Peter Cushing de protagonistas.

No obstante, una película que volvería a poner de moda el mito de las momias en los tiempos modernos sería la exitosa The Mummy (La Momia) (1999), remake que la Universal hizo de su clásico de 1932 al que Stephen Sommers, su guionista y director, le dio un aire aventurero a lo Indiana Jones que le vino muy bien. A esta le siguió una rápida secuela, El Regreso de la Momia (2001), de nuevo escrita y dirigida por Sommers, que también fue un gran éxito de taquilla y tiene el honor de ser el debut como actor de Dwayne Johnson, quién luego protagonizó un spin-off, El Rey Escorpión (Charles Russell, 2002).

La tercera entrega se hizo más de esperar. Esta fue La Momia: La Tumba del Emperador Dragón (2008) –en la que cambiaban Egipto por China –, donde Rob Cohen reemplazó en la dirección a Sommers, quién permaneció como productor y guionista. Esta tercera entrega no tuvo tanto éxito como sus predecesoras, lo que dio al traste con una cuarta entrega prevista que se iba a ambientar en Perú y ya empezó a hablarse de la idea de reiniciar la saga.

Este reboot permanecería varios años en el limbo hasta que el estudio decidió rescatarlo y utilizarlo para inaugurar su universo de monstruos. Alex Kurtzman, principal responsable de este universo junto a Chris Morgan, es quién se encarga de dirigir mientras que el protagonismo recae en Tom Cruise; quién, curiosamente, había entrado en este universo para protagonizar y producir un reboot de Van Helsing (2004) –otra película de Stephen Sommers –, del que ya no hemos vuelto a saber más. Por su parte, la nueva momia es esta vez una mujer, interpretada por Sofia Boutella.


La película, finalmente, se estrenó el pasado 9 de junio –en EEUU, España y otros países –y, la verdad, no tuvo un arranque muy bueno. La crítica la pulverizó completamente y el público sale de verla con opiniones muy variadas.

En taquilla, se ha dado un caso bastante curioso. Mientras en EEUU tuvo un estreno muy flojo y a día de hoy solo lleva recaudados 58 millones de dólares en territorio estadounidense, en el resto del mundo hizo una taquilla mucho mejor, siendo número uno en muchos países y habiendo recaudado a día de hoy 237 millones de dólares que hacen que su taquilla global ascienda a 295 millones de dólares. Unas cifras que la libran del fracaso, pero no acercan mucho al éxito a una película que ha costado 125 millones de dólares más lo que se hayan gastado en publicidad.

Así que el Dark Universo no ha tenido un arranque muy potente. Aún así, la Universal sigue adelante con él, y ya tienen en el orizonte la siguiente película, una nueva versión de La Novia de Frankenstein (James Whale, 1935) que dirigirá Bill Condon; quién llega a la película precedido por el enorme éxito de La Bella y la Bestia (2017).

Pero, bueno, vamos a hablar de esta película que es lo que importa.

Tras haberla visto, debo decir que no es una mala película, pero tampoco una buena película del todo. Es una película bien planteada, pero que se queda a medias en casi todo.

El guión, originalmente, era de Jon Spaihts, pero ha pasado por las manos de varios guionistas –entre ellos, David Koepp y Christopher McQuarrie –y, la verdad, parece que ninguno tenía las ideas claras a la hora de escribir, porque la película porque hay momentos en los que la película parece avanzar sin rumbo.

Aunque, no es solo los guionistas. Parece que todos los responsables tampoco tenían las ideas muy claras y, al final, parece que estaban más interesados en presentarnos el universo compartido que en la película en si. Porque la película, donde funciona bien, es en presentarnos el Dark Universe, cosa que consiguen con la inclusión de esa organización dirigida por un Doctor Jekyll en plan Nick Fury dedicada a combatir las fuerzas del mal.

En cambio, falla mucho en lo que a la historia de la momia se refiere. Porque todo lo referente a la momia está muy desdibujado. Cuando hablan de sus orígenes, no lo hacen muy bien y luego nunca están del todo claras cuales son sus motivaciones o el por qué de algunas de sus acciones, como [SPOILERla elección del personaje de Cruise como su ¿pareja? [/SPOILER]. Encima, las veces que la vemos en acción son pocas y a penas resultan espectaculares; como cuando va por las calles de Londres provocando el caos, que solo dura unos segundos. Tan solo los momentos en los que [SPOILERsucciona a otros como si de un vampiro se tratase [/SPOILER] llegan a impresionar.

Luego tenemos cosas como unos personajes demasiado estereotipados y momentos de comedia que hacen de todo menos gracia que no hacen más que lastrar el film. En cambio, si están bastante logrados algunos homenajes a otras películas; como uno que hacen a Un Hombre Lobo Americano en Londres (1981), de John Landis –quién no está muy contento con esta película y el Dark Universe, como declaró no hace mucho –, que si me pareció genial.

El diseño de producción y los efectos especiales están bien. Técnicamente, la película está bien hecha, pero tampoco hay nada que llegue a destacar de verdad.

Alex Kurtzman no dirige mal, pero tampoco del todo bien. El tipo algo de experiencia en la dirección, pero no la suficiente para hacer frente a una superproducción como esta. Y esto se nota, especialmente, en las escenas de acción. Algunas –especialmente, las del principio –están rodadas de forma torpe y otras están bien rodadas pero carecen de espectacularidad.


Tan solo hay unos pocos momentos destacables en toda película. Uno de ellos es, sin duda, la escena del avión; aunque, esto es más mérito de Cruise, que se empeñó en rodar esa escena en un avión de gravedad cero la NASA para hacerla más realista que con efectos especiales.

Sinceramente, Kurtzman debería de abstenerse de volver a dirigir más películas de este universo y dedicarse a supervisarlo junto a Chris Morgan.

Sobre los actores, Tom Cruise hace un buen trabajo, pero creo que es lo que más ha perjudicado a la película a causa de su condición de superestrella. Y es que ese ha sido el gran problema, introducir a una superestrella que termina eclipsando a los monstruos cuando estos deberían ser los grandes protagonistas. Pero, de todas maneras, como ya he dicho, su trabajo ha estado a la altura y el que le debamos cosas como la mencionada escena del avión le hacen ganar puntos.

Sofia Boutella está muy bien como la momia pese a los problemas que he mencionado antes.

Annabelle Wallis es una muy buena actriz y hace un buen trabajo solo perjudicado por algunos momentos en el guión donde hacen quedar a su personaje como una gilipollas. Como en la escena de la iglesia [SPOILER] cuando se queda parada mirando como una pazguata como la momia está a punto de acuchillar a Cruise [/SPOILER].

Russell Crowe hace un buen trabajo también y me ha gustado su doctor Jekyll en plan Nick Fury. En la película hay un momento en el que se convierte en Mr. Hyde –no es ningún SPOILER, ya que se veía en algunos avances –y tipo también hace muy bien está encarnación –aunque, deberían haber hecho algo más en plan La Liga de los Hombres Extraordinarios –. El problema es que esa escena resulta muy forzada.

Bueno, vamos resumiendo ya.

En el fondo, La Momia no es una mala película del todo. Es un film que se deja ver y que llega a entretener. Sin embargo, no para de quedarse a medias en casi todos sus objetivos y, al final, resulta bastante fallida.

Si la comparamos con las películas de Stephen Sommers, sale perdiendo por goleada.


Como presentación del Dark Universe está bien. Pero, más vale que se pongan las pilas con las siguientes películas, porque poco futuro le veo a este universo.



27 de junio de 2014

AL FILO DEL MAÑANA (2014)


















¿Qué ocurriría si juntásemos Starship Troopers (Paul Verhoeven, 1997), Battle: Los Angeles (Jonathan Liebesman, 2011) y Atrapado en el Tiempo (Harold Ramis, 1993)? Pues que tendríamos una película como la que ahora nos ocupa.

En un futuro cercano, la Tierra es atacada por unos extraterrestres conocidos como Mimics, los cuales han invadido ya casi toda Europa y amenazan con extenderse por todo el mundo. Para contenerlos los gobiernos del mundo han creado un gran ejército formado por soldados de distintos países y se preparan para lanzar un gran contraataque parecido al famoso desembarco de Normandía. En medio de todo esto, el mayor Bill Cage (Tom Cruise), un oficial sin experiencia en combate dedicado a las relaciones públicas, es requerido por el general Brigham (Brendan Gleeson), para retransmitir el ataque en directo. Pero Cage, a quién le horroriza estar cerca del combate, se niega y extorsiona a Brigham para evitarlo. Cuando cree que ha conseguido su objetivo, el general ordena que lo arresten y Cage es reducido y dejado inconsciente.

Después de esto despierta en una base incomunicada y es puesto bajo el mando del sargento Farell (Bill Paxton), un oficial muy duro. A Farell se le ha comunicado que Cage es un desertor que finge ser un oficial para huir del combate, por lo que no duda en colocarlo en la compañía más peligrosa. Ya en pleno combate, Cage ve que el ataque es un desastre e intenta huir, pero Farell lo obliga a combatir y, durante el enfrentamiento, entra en contacto con uno de los extraterrestres y muere. Entonces, despierta de nuevo el día que es llevado a la base y puesto a merced de Farell, viéndose obligado a repetir todo y morir de nuevo. Cuando la historia vuelve a repetirse, se da cuenta de que ha entrado en una especie de bucle en el que, cada vez que muere, vuelve a repetirlo todo. De esta forma, tratará de avisar de que el ataque será un fracaso, pero nadie le cree. Tan solo encontrará la ayuda de Rita Vrataski (Emily Blunt), una letal guerrera que es toda una celebridad ante el gran número de alienígenas que ha matado. Rita le cuenta que ella también tuvo el don que él tiene ahora y le propone ayudarla a destruir a Omega, el líder de los extraterrestres y acabar de una vez con la guerra.


Al Filo del Mañana es la adaptación de All You Need Is Kill, una novela ligera escrita por el japonés Hiroshi Sakurazaka y que luego fue adaptada en manga y anime antes de ser llevada al cine en la película que ahora nos ocupa. No obstante, no sé cuanto de la novela ha quedado en este film, ya que la historia ha sufrido muchos cambios ante las continuas reescrituras que ha sufrido el guión; un guión por el que han pasado un sinfín de guionistas.

Con un presupuesto de 178 millones de dólares, la película a día de hoy solo lleva recaudados 79 millones en EEUU, una recaudación bastante pobre para una película como esta. Afortunadamente, como suele ocurrir mucho últimamente, salva los muebles con la taquilla internacional, donde lleva recaudados 218 millones que hacen que su recaudación global sea ya de 297 millones de dólares. Además, el público la está recibiendo de forma aceptable y la crítica no se está portando mal.

¿Y que pienso yo?

Antes de empezar, quiero dejar claro que no he leído la novela, así que no puedo juzgarla como adaptación. Tan solo puedo juzgarla como película.

Y como película afirmo que me ha gustado bastante; aunque tampoco me ha parecido nada del otro mundo.

Es una película en la que la brillantez brilla por su ausencia, donde apenas hay cosas destacables y que no será muy recordada a lo largo de los años. Sin embargo, es un film de lo más correcto, muy bien hecho y que se deja ver sin problemas.

Como ya he dicho, la película está muy bien hecha. La dirección de Doug Liman está de lo más lograda, con un ritmo trepidante que nunca decae y unas escenas de acción bastante espectaculares. Los efectos especiales cumplen y el diseño de producción está de lo más trabajado.

Sin embargo, vuelvo a lo dicho antes. Todo está muy logrado, pero no resulta brillante. Las escenas de acción, como ya he dicho, están muy bien filmadas y son muy espectaculares, pero tampoco digamos que destacan mucho. Son escenas del montón, de las que te encuentras en cualquier película de acción. No ocurre como, por ejemplo, en Capitán América: El Soldado de Invierno, donde las escenas de acción eran de lo más prodigiosas y formidables, haciendo que saltaras de la butaca o abrieras la boca de asombro en cualquier momento. Todo lo contrario, aquí las escenas de acción están bien, pero resultan bastante insípidas y dejan con cierta indiferencia.



Lo mismo ocurre con los efectos especiales y el diseño de producción, que por muy logrados que estén, da en todo momento la sensación de que sus responsables se han limitado a hacer sus trabajo sin tan siquiera esforzarse un poco en intentar sorprendernos.

En cuanto al guión, tres cuartos de lo mismo.

El guión está bien. No es ninguna maravilla y está poco pulido, pero cumple bien su cometido y está bien estructurado, consiguiendo que la historia no se estanque en ningún momento y, sobre todo, logrando que en ningún momento se noten las muchas reescrituras que sufrió. Además, tiene buenos diálogos y, encima, lo sazonas con buenos momentos de humor; sobre todo humor negro, como cuando Rita mata a Cage sin pestañear para reiniciarlo todo cuando este resulta herido.

Lo que más me rechina es su final, el cual no está mal del todo, pero me parece un final de lo más complaciente.




Lo siguiente contiene SPOILERS, así que los que no habéis visto la película aún absteneos de leerlo o hacedlo bajo vuestra total responsabilidad.





Al final de la película, cuando destruyen al Omega, Cage absorbe parte de su sangre y esto le hace retroceder una última vez en el tiempo, esta vez mas atrás, llegando hasta poco antes de su entrevista con Brigham. Solo que esta vez todo ha cambiado, los Mimics han sido destruidos y la guerra se ha terminado. Puesto que aún no se ha visto con el general, Cage conserva su rango y va a ver a Rita que, al igual que las otras veces, no recuerda quién es, a lo que él responde con una sonrisa.

La película termina así, aunque no cuesta imaginarse lo que pasará a continuación. Cage utilizará su rango para acercarse a ella y. utilizando también todo lo que sabe de ella, la irá enamorando poco a poco y al final los dos serán felices y comerán perdices.

Vamos, un final muy complaciente que no me extrañaría nada que haya sido impuesto por el estudio.

Yo hubiera preferido más que al final los dos hubieran muerto sacrificándose para destruir al Omega y terminando con la guerra –que es lo que ocurre hasta que dan ese giro del que he hablado antes –y que lo que hayan hecho llegue a oídos de todo el mundo, convirtiéndose los dos en héroes póstumos.

Así, junto al gran cartel de Rita pondrían también uno de Cage, los dos bajo un rótulo que dijera “Los héroes del Louvre” o algo así.  Y que, luego, la película terminase con el personaje de Bill Paxton mirando los carteles con orgullo mientras dice: “Y pensar que no tenía ninguna fe en ese chico…”.

Ese sí que hubiera sido un buen final. Pero, en fin, este es pasable.





Fin de los SPOILERS. Ya podéis leer con tranquilidad.




El trabajo de los actores es, sin duda, de lo mejor.

Tom Cruise está muy bien en su papel, al que se le podría considerar una mezcla entre un jugador y el protagonista de un videjojuego. Además, me gusta mucho verle sacrificar su imagen de héroe presentándose como un cobarde que termina convertido en héroe porque no le queda más remedio.

Emily Blunt está fantástica y, además, tiene muy buena química con Cruise. Además, se desenvuelve muy bien en las escenas de acción y mola mucho ver que, de la pareja protagonista, ella es la más dura de los dos.


Bill Paxton está excelente. Sobre todo, cuando su personaje no para de putear a Cage. Me encanta cuando, durante la primera batalla, Cage intenta huir y él le vuelve a llevar a la línea de combate mientras irónicamente le dice que se está equivocando de camino; me entraron una ganas de reír tremendas.

Brendan Gleeson sale muy poco pero, aún así, hace un buen trabajo.

En definitiva, la película está bien. Aunque no sea gran cosa, está muy bien hecha y hace pasar un muy buen rato, disfrutándose muy bien desde que empieza hasta que termina.

A mí me ha gustado y, de hecho, la he encontrado bastante mejor que Oblivion (Joseph Kosinski, 2013), aquella otra película de ciencia ficción protagonizada por Tom Cruise que pasó sin pena ni gloria y donde la química con la protagonista femenina (Olga Kurylenko) era prácticamente nula.

Una película muy recomendable, aunque solo sea para pasar el rato.









19 de mayo de 2013

OBLIVION (2013)

















Oblivion es la segunda película de Joseph Kosinski después de Tron Legacy (2010), secuela de la ya clásica Tron (Steven Lisberger, 1982), donde el director adapta una novela gráfica que el mismo escribió junto a Avid Nelson.

En el año 2077 la Tierra está completamente debastada. 60 años antes, la humanidad entró en guerra con una raza extraterrestre, los Scavs. Los humanos ganaron la guerra, pero las consecuencias fueron desastrosas ya que, antes de lanzar su ataque, los Scavs destruyeron la Luna, provocando una serie de terremotos y tsunamis que arrasaron el planeta y destruyeron a la mayor parte de la humanidad. Esto obligó a los humanos supervivientes a defenderse con armas nucleares, lo que hizo que ganaran la guerra, pero dejasen el planeta mucho mas inhabitable, al crear grandes zonas radiactivas. Fue por ello por lo que lo que quedó de la humanidad fue evacuada a Titán, una de las lunas de Saturno, donde han creado una colonia espacial.

Al menos, esto es lo que le contaron a Jack Harper (Tom Cruise), quién permanece en la Tierra junto a Vic (Andrea Riseborough), su compañera, tanto de equipo como sentimental. Los dos son los encargados de vigilar y mantener en funcionamiento los androides que se encargan de vigilar y proteger las grandes plataformas que absorben el agua de la Tierra para llevarla a Titán. Jack se encarga de reparar los robots averiados en los enfrentamientos con lo que queda de los Scav volando de un lado a otro en una aeronave mientras Vic le da instrucciones desde la Torre 49, su cuartel general y residencia. Los dos fueron sometidos a un borrado de memoria obligatorio pero, desde hace tiempo, Jack tiene varios sueños donde se encuentra en la Tierra antes de la guerra y en donde suele aparecer una bella mujer (Olga Kurylenko); además, a diferencia de Vic, él está mas cómodo en la Tierra y cada vez desea menos volver a Titán, que es lo que ocurrirá cuando terminen su misión. La vida de Jack cambiará por completo cuando, entre los restos de una nave anterior a la guerra que ha caído del espacio, encuentra varios supervivientes conservados en cápsulas de invernación y entre ellos se encuentra a la mujer que aparece en sus sueños, la cual responde al nombre de Julia. Cuando los androides empiezan a matar a los demás supervivientes, Jack empieza a sospechar que algo está pasando.


El primer intento de Kosinski para convertir su cómic en película fue con la Disney, con quienes ya había trabajado en Tron Legacy, pero estos querían una película menos oscura y mas para todos los públicos, lo que hizo que el director abandonara y se fuera con Universal Pictures, quienes aceptaron hacer una película PG-13. Kosinski escribió el primer borrador del guión junto a William Monahan y este fue posteriormente reescrito por Karl Gajdusek hasta que la Universal encargó la reescritura final a Michael Arndt, guionista de la futura nueva entrega de Star Wars.

El papel principal fue para Tom Cruise, quién llevaba tiempo detrás de este papel, y para la protagonista femenina tuvieron como aspirantes a actrices como Jessica Chastain, Olivia Wilde o Noomi Rapace hasta que cayó en manos de la actriz y modelo ucraniana Olga Kurylenko. Para el otro rol femenino principal, Vic, actrices como Hayley Atwell, Diane Kruger o Kate Beckinsale hicieron pruebas en Pittsburgh con Cruise –quién en esos momentos rodaba allí Jack Reacher –, aunque la elegida fue la menos conocida Andrea Riseborough.

La película se estrenó en EEUU el pasado 19 de abril –aunque en España lo hizo antes, el 12 de abril –y ha tenido un éxito algo irregular. Con un presupuesto de 120 millones de dólares, en EEUU no ha llegado a superar los 100 millones, quedándose en 84 millones de dólares. No obstante, en el resto del mundo le ha ido mucho mejor, recaudando 160 millones con los que su recaudación total es de 244 millones de dólares.

Antes de empezar a analizar la película, quiero dejar claro que no he leído el cómic en que se basa la película –cosa rara en mi, ya que he leído una gran cantidad de cómics a lo largo de mi vida –, así que solo la analizaré como película y no como adaptación. También voy a intentan analizarla sin spoilers y tratando de desvelar los menos posible de la trama.

La película me ha gustado; aunque tampoco se puede decir que me haya entusiasmado mucho.

A nivel visual, es excelente. Kosinski dirige muy bien, como ya demostró en Tron Legacy, y maneja de manera formidable los efectos especiales y las escenas de acción –aunque se echan de menos algunas mas en el film –. Luego, el diseño de producción es realmente genial, sobre todo, con esa Tierra debastada donde los grandes rascacielos se mezclan con el terreno, o el diseño de las naves y los androides.


A nivel técnico y visual, la película funciona muy bien, como ya he dicho. El problema es que falla en otros aspectos. Como en el guión, el cual no es malo, al contrario, es bueno; pero tampoco es para tirar muchos cohetes.

Uno de los grandes problemas es que ocurre lo mismo que, por ejemplo, con La Isla (Michael Bay, 2005). El guión coge multitud de elementos de muchas otras películas de temática similar y eso afecta mucho tanto al mensaje que quiere transmitirnos como a la propia película en si, porque te da en todo momento la sensación de que ya la has visto. El mejor ejemplo es el final, el cual me recordó en todo momento a Independence Day (Roland Emmerich, 1996) mezclándola un poco con 2001: Una Odisea en el Espacio (Stanley Kubrick, 1968). Aunque, a la película que mas está recordando a la mayoría de la gente es a Moon (Duncan Jones, 2009), con la que guarda bastante similitudes.

No se puede machacar a esta película por mezclar elementos de otras películas, ya que esto lo han hecho multitud de películas, pero, como ya he dicho, en todo momentos tienes la sensación de que ya has visto la película antes.

Otro problema del guión es el desarrollo. La primera parte de la película se hace un tanto aburrida y pesada; afortunadamente, en la segunda mitad coge mas fuerza y todo se desarrolla con un ritmo mas fluido que la hace mucho mas entretenida.

Aunque, el punto mas negativo de la película lo he encontrado en sus protagonistas. Tom Cruise y Olga Kurylenko no lo hacen mal, pero tienen muy, pero que muy, poca química entre ellos y esto echa bastante a perder el film, ya que la historia principal se sustenta en la historia de amor entre sus personajes, la cual termina resultando un tanto insustancial. Luego están Morgan Freeman, Melissa Leo o Nikolaj Coster-Waldau –el Jaime Lannister de Juego de Tronos –que hacen un buen trabajo, pero pasan por la película sin pena ni gloria a causa de unos personajes un tanto vacíos y poco desarrollados.

La otra cara de la moneda es Andrea Riseborough, quién ha llegado a sorprenderme y para mi es de lo mejor del film. A penas conocía a esta actriz británica y vaya lo que me estaba perdiendo. Es una actriz estupenda y su interpretación en la película es impresionante, llenando la pantalla en todo momento y transmitiendo mucho mas en las escenas sin diálogos, ya que su mirada expresa mucho mas que los gestos de Cruise. Es una pena que le haya tocado interpretar a un personaje de los que les toca morir a mitad de la película; afortunadamente, los giros que hay en la trama hacen que podamos verla mas veces.


En definitiva, Oblivion no deja de ser una de tantas películas de ciencia ficción distópicas con el mensaje de que no debemos creernos todo lo que nos dicen y de que tenemos que hacer mas caso a nuestros instintos, ya que, de lo contrario, terminaremos siendo esclavos sin tan siquiera saberlo. Un buen mensaje pero, desgraciadamente, la película no logra pasar mas allá del entretenimiento; aunque, eso si, al menos lo intenta.

Aún así, es una buena película que se disfruta bastante y, a pesar de los fallos que ya he comentado, deja al final un buen sabor de boca.


Yo, desde luego, la recomiendo; aunque advierto que no vayáis a verla con las expectativas muy altas.