Mostrando entradas con la etiqueta simios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta simios. Mostrar todas las entradas

22 de julio de 2014

EL AMANECER DEL PLANETA DE LOS SIMIOS (2014)


















El Origen del Planeta de los Simios (Rupert Wyatt, 2011) fue una gran sorpresa. Una película que reiniciaba la franquicia de El Planeta de los Simios de una manera muy inteligente inspirándose en la película La Rebelión de los Simios (J. Lee Thompson, 1972) y adaptándola muy bien a nuestros tiempos para contarnos el origen de la rebelión encabezada por el simio Caesar que desembocará en el mundo dominado por los simios.

Ahora, tres años después, nos llega su secuela, con cambio en la dirección, pero manteniendo intacto el espíritu de la original.

Han pasado diez años después de que el virus ALZ-113 causara estragos sobre la población humana y destruyera su civilización.  En los bosques de Muir, el simio Caesar (Andy Serkis) lidera una gran comunidad de simios que, hasta el momento, ha vivido sin incidentes. Sin embargo, un día Ojos Azules (Nick Thurston), hijo de Caesar y la compañera de este. Cornelia (Judy Greer), y Ash (Doc Shaw), hijo de Rocket (Terry Notary), amigo de Caesar, se topan con un grupo de humanos. Uno de los humanos, nervioso y asustado, dispara contra ellos, hiriendo a Ash. Los humanos formaban parte de un grupo de supervivientes inmune al virus que habita en San Francisco liderado por Dreyfus (Gary Oldman).

Malcolm (Jason Clarke), el humano que lideraba el grupo que se adentró en el bosque, busca poner en marcha una presa hidroeléctrica que puede abastecer a la ciudad. Pero, antes de que puedan regresar para intentar ponerla en marcha, Caesar irrumpe en la ciudad al frente de un gran ejército de simios amenazando con que, aunque no quiere una guerra, él y los simios están dispuestos a luchar si los humanos entran en su territorio. Ante esta amenaza, Dreyfus está dispuesto a llegar a la guerra con los simios, pero Malcolm le convence de que le deje intentar convencerles. Junto con su esposa, Ellie (Keri Russell), su hijo, Alexander (Kodi Smit-McPhee), y otros humanos, Malcolm se vuelve a adentrar en el bosque y consigue convencer a Caesar de que le deje acceder a la presa a cambio de que él y los otros humanos entreguen todas las armas que llevan encima. A pesar de algunos enfrentamientos, finalmente logran poner en marcha la presa y los humanos de San Francisco reciben electricidad. Todo marcha bien, pero Koba (Toby Kebbell), el lugarteniente de Caesar, no ve con buenos ojos esta colaboración a causa de su odio hacia los humanos y empieza a tramar un plan. Al mismo tiempo, Dreyfus no se fía del plan de Malcolm y empieza a preparar a su gente para una posible guerra.


Esta secuela nos llega con algunos cambios. Matt Reeves reemplaza a Rupert Wyatt como director, mientras que Mark Bomback se ha encargado de reescribir el guión que Amanda Silver y Rick Jaffa, guionistas de la primera entrega, habían escrito para este film. También el reparto está renovado casi en su totalidad, aunque seguimos contando con Andy Serkis como Caesar y otros actores que hicieron de simios en la primera; como Toby Kebbell, que vuelve a interpretar a Koba.

Al igual que la primera, está haciendo una excelente taquilla, llevando recaudados a día de hoy 143 millones de dólares solo en EEUU y 108 millones de dólares en el resto del mundo, con lo que su recaudación global es ya de 251 millones de dólares. Además, tanto el público como la crítica la están recibiendo muy bien; siendo una de las pocas veces en las que ambos están muy de acuerdo.

¿Y qué opino yo de este film?

Como dejé bien claro en estemismo blog, la primera me encantó y, de hecho, me pareció la mejor película de la franquicia de El Planeta de los Simios que se ha hecho después del clásico de 1968 protagonizado por Charlton Heston. Es por ello por lo que tenía muchas ganas de verla. Pero de verla en el cine, por lo que no he dudado en esperar la semana que ha tardado en verse en España e ir corriendo a la ciudad –porque ya sabéis que en mi pueblo tardan mucho en llegar las películas –para verla.

Pues bien, una vez vista puedo decir claramente que la película me HA ENCANTADO.

Desde luego, es una muy digna secuela y está muy a la altura  de su predecesora. Eso sí, debo decir que no llega a igualarla del todo y se queda un poco por detrás de ella. No sé si es porque le falta ese toque que Rupert Wyatt le dio a la primera o que en esta prime un poco más la acción y el espectáculo, pero lo cierto es que se queda a las puertas de alcanzar la brillantez de la original.

Pero, que nadie me malinterprete. La película es MUY BUENA.

Matt Reeves ha hecho un estupendo trabajo y demuestra ser un digno sucesor de Wyatt, dotando a la película de mucha energía y, además, un estilo propio; aunque, sin alejarse mucho del de la primera. Los primeros minutos son realmente maravillosos, viendo a los simios cazando y pelando contra osos y como es su convivencia en su comunidad hasta que tienen el primer encuentro con los humanos.


A partir de ahí la película se va desarrollando sin problemas, con un ritmo lento, pero nada tedioso, que no decae en ningún momento hasta llegar a la gran batalla final, tan brutal y espectacular como podía esperarse.

El diseño de producción es sensacional y los efectos especiales están a la altura. Los simios digitales, realizados mediante motion capture, siguen siendo una maravilla. Comenzando por Caesar, quién vuelve a verse muy beneficiado por el estupendo trabajo de Andy Serkis, quién en la anterior hizo una interpretación tan magistral que hasta se hizo campaña para que se le nominara al oscar; algo que también se debería hacer con su interpretación en esta porque el tipo vuelve a estar impresionante en todo momento, haciéndonos olvidar que su personaje es digital.

El trabajo de los demás actores es bastante correcto. Los que más destacan son los dos villanos de la función, Gary Oldman como Dreyfus y Toby Kebbell como Koba, ambos representantes del fanatismo por parte de ambas razas, causa principal del estallido de la guerra entre ambos.

Desde luego, la película es estupenda, se disfruta de principio a fin y deja muy buen sabor de boca y, sobre todo, ganas de querer ver más. A mí, desde luego, me ha gustado mucho y he disfrutado viéndola tanto como disfruté hace tres años con la primera. Y, desde luego, tengo ganas de que se sigan haciendo más entregas; siempre que se mantenga este nivel, claro.

Antes de terminar, me gustaría hacer una reflexión.

Una cosa que siempre he echado de menos en las películas de El Planeta de los Simios es ver reflejado un planeta de simios como el que describió Pierre Boulle en su novela, la novela que inspiró todo esto. Hablo de que los simios habiten en grandes ciudades y tengan una sociedad muy avanzada, como la de los humanos. En la película de 1968 no pudieron hacerlo por falta de medios y en la versión de 2001 dirigida por Tim Burton no quisieron hacerlo; lo que si tiene delito. Aquí, en cambio, sí podrían hacerlo.


Me he dado cuenta de que en esta saga las grandes ciudades, aunque en ruinas y muy deshabitadas, siguen en píe, ya que aquí no son las guerras nucleares lo que ha mermado a la raza humanos, sino un virus que mata a las personas, pero deja los edificios en píe. Por eso nos es muy descabellado pensar que, tras ganar la guerra con los humanos, los simios, a los que no les cuesta aprender a montar a caballo, a manejar armas y, ahora, a crear energía, se trasladen a las ciudades y allí comiencen una civilización que, unos siglos después, sea tan avanzada como la de los humanos; o más.

Sería muy bueno que en una de las futuras secuelas esos astronautas que desaparecieron en la primera entrega viajaran al futuro y se encontraran con la Tierra dominada por unos simios muy avanzados que habitan en las grandes ciudades y visten como lo hacían antes los humanos. No sería del todo fiel a la novela de Boulle, ya que en ella el planeta de los simios no era la Tierra, pero si se acercaría mucho a su idea.

A ver si los responsables de esta saga han sabido ver esto. Aunque, de momento, que continúen con la historia de Caesar, que aún puede seguir dando para más.

En resumen. El Amanecer del Planeta de los Simios es una película estupenda. Totalmente recomendable a los que les gustó la primera; aunque también pueden disfrutarla los que ni tan siquiera la hayan visto. Claro, que yo aconsejaría ver la primera antes que esta.






25 de marzo de 2012

EL PLANETA DE LOS SIMIOS (2001)






Diez años antes de que la franquicia simiesca fuera resucitada, y reiniciada, con la estupenda El Origen del Planeta de los Simios (Rupert Wyatt, 2011), Tim Burton lo intentó con un remake que, aunque logró un gran éxito de taquilla, se ha convertido en una mancha en su curriculum.

La película comienza en el año 2029. Leo Davidson (Mark Wahlberg) trabaja en una estación espacial entrenando simios para que estos piloten naves espaciales. Cuando uno de los simios, el chimpancé Pericles, se pierde en una tormenta eléctrica, Leo desobedece las órdenes y coge una nave para rescatarle, pero termina por atravesar la tormenta él también y acaba viajando en el tiempo, al año 3008, estrellándose en un planeta dominado por simios parlantes que tratan a los humanos como esclavos.

Él es capturado y esclavizado por estos simios, pero no tarda en escapar junto con otros humanos; entre ellos, la bella Daena (Estella Warrer). Ari (Helena Bonham Carter), una chimpancé idealista que lucha por la liberación de los humanos, les ayuda en la huida. Perseguidos por el sádico general Thade (Tim Roth), y el lugarteniente de este, el gorila Attar (Michael Clarke Duncan), Leo, Daena, Ari y los demás tratarán de llegar hasta las ruinas de CALIMA, un lugar sagrado, y prohibido también, para los simios, donde se dice que fue el origen de su civilización. Una vez allí, Leo tendrá una terrible revelación.

El proyecto de un remake de la magistral El Planeta de los Simios (Franklin J. Schaffner, 1968) era un proyecto que venía desde el año 1988 y pasó por las manos de multitud de directores (James Cameron, Oliver Stone, Sam Raimi, Peter Jackson...) y actores (Arnold Schwarzenegger, Tom Cruise, Charlie Sheen...) hasta que vio la luz con Tim Burton como director y Mark Wahlberg de protagonista.

Como ya he dicho, la película fue un gran éxito de taquilla. Con un presupuesto de 100 millones de dólares, la película recaudó 180 millones solo en EEUU y 182 millones mas en el resto del mundo, haciendo un total de 362 millones de dólares.

Sin embargo, a pesar de su éxito financiero, la película recibió un aluvión de malas críticas, tanto de los críticos, como de la mayor parte del público y, sobre todo, los fans de la película original. Incluso la mayoría de los fans de Tim Burton la desprecian; de hecho, hasta el propio Burton reniega de ella.

La película fue tan machacada que, a pesar de su gran éxito financiero, la Fox no se atrevió a seguir adelante a la secuela que tenían preparada. Secuela que Burton se negó a dirigir, alegando que prefería estar muerto antes que volver a dirigir una película de simios, lo cual hizo que tampoco los actores quisieran repetir si no estaba Burton al frente.

¿Es tan mala esta película?

Como ya sabéis, yo no me dejo llevar por la opinión general que se tienen de las películas y analizo las películas según mi mas humilde opinión, sin tener en cuenta las demás; bueno, si las tengo en cuenta, pero no me dejo influenciar por ellas.

Según mi opinión, esta película es bastante mediocre, aunque no me parece mala del todo y creo que se la machacó en exceso.

El caso es que yo vi esta película en su día y tenía mucha fe en ella. La dirigía Tim Burton y los trailers e imágenes que había visto pintaban muy bien. Llegué a creer que hasta podría superar la película original. Todas mis expectativas se vinieron abajo cuando la vi, saliendo del cine con una gran frialdad, como de que había visto una película que no es mala, pero que no cumple las expectativas y resulta bastante mejorable.

Técnica y visualmente, la película es genial. Los efectos especiales son muy buenos y el diseño de producción está muy logrado. Aunque, lo que mas destaca es el maquillaje del gran Rick Baker, que crea unos simios espectaculares y de lo mas reales, llegando a hacerte creer que son simios auténticos. Si no hubiera tenido que competir con la primera entrega de El Señor de los Anillos, la película hubiera ganado sin duda el oscar al mejor maquillaje; categoría que el propio Baker inventó con la magnífica Un Hombre Lobo Americano en Londres (1981).

A nivel interpretativo, la película no está mal; aunque tampoco bien del todo. Los actores lo hacen generalmente bien, pero sus interpretaciones son frías y, en algunos casos –como el de Tim Roth –, están algo pasadas de rosca. Aunque esto no es culpa de los actores, sino de una dirección de actores bastande deficiente.

La película está bien dirigida, pero Burton está bastante ausente. De hecho, no parece que estés en una película suya hasta bien entrado el metraje y, aún así, tampoco se le nota mucho.

Lo peor de la película, sin duda, es el guión. La trama resulta de lo mas simplona y se queda a medias en todo. El ritmo no para de decaer y, en su parte central, la película se hace bastante aburrida. Sus diálogos son de los mas artificiales y, además, meten de por medio escenas cómicas que terminan siendo ridículas; como lo del mono con el acordeón que tiene un niño humano para recoger las monedas que le dan los transeuntes o la partida de cartas donde uno de los simios hace trampa con cartas escondidas en las mangas... de los píes.

Aunque, lo que mas me llama la atención es que aquí intentan ser algo mas fieles a la novela de Pierre Boulle en la que se basan este film y la película de 1968. Por ejemplo, aquí el protagonista llega a otro planeta y no a la Tierra y proviene del futuro y no del siglo XX. Además, al final el protagonista logra abandonar el planeta –aunque aquí no se lleva con él a la chica, la bellísima Estella Warrer; algo imperdonable –y llegar a la Tierra para encontrársela también gobernada por simios. Aunque este final es mas desquiciante, ya que en él aparece una estatua del general Thade en lugar del monumento a Abraham Lincoln en Whasington (DC) –¿como narices llegó allí? –.

Lo que me llama la atención es el por qué, esta vez, no fueron mas fieles y crearon el mundo de los simios como lo refleja la novela, donde los simios son totalmente civilizados, habitan grandes ciudades y visten con ropas como las nuestras. En la original no pudieron hacerlo por falta de medios, pero aquí si podrían haberlo hecho. En lugar de ello, se limitan a parecerse mas a la película original, a la que le hacen varios guiños, como los cameos de Charlton Heston –que aquí interpreta al padre de Thade –o Linda Harrison o el parecido que tienen las ruinas de CALIMA con la Estatua de la Libertad medio enterrada.

Ese es el gran problema de la película, podrían habernos ofrecido una versión mas fiel a la gran novela de Boulle, pero se limitaron a intentar repetir la película original; un completo error.

Resumiendo.

Como ya he dicho, la película no es mala del todo. Se deja ver y, aunque resulte aburrida en su parte central, el comienzo y el final –con esa espectacular batalla entre humanos y simios –resultan mas entretenidos.

Pero, vamos, es un film muy menor que ni de lejos llega a la maestría de la gran película de 1968, de la novela de Boulle, ni de la posterior El Origen del Planeta de los Simios, la cual le da mil vueltas.


Una película muy decepcionante, aunque no sea el gran bodrio que dicen que es.





18 de agosto de 2011

EL ORIGEN DEL PLANETA DE LOS SIMIOS (2011)






Bueno, ya por fin he visto El Origen del Planeta de los Simios, la nueva película de la franquicia iniciada por El Planeta de los Simios, aquel gran clásico de 1968 protagonizado por Charlton Heston y que generó un sin fin de secuelas, series de Tv y hasta un remake, dirigido por Tim Burton, que resultó de lo mas decepcionante.

En esta ocasión, la historia se traslada a nuestro tiempo, antes de que los simios tomen el control y cuando los humanos aún son los que tienen el mando.

Will Rodnan (James Franco), es un científico que, en la búsqueda de una cura contra el alzheimer que pueda ayudar a su padre (John Lithgow), realiza una investigación con primates administrándoles un virus que los vuelve mas inteligentes. Pero, el experimento es detenido cuando una chimpancé hembra es abatida al escapar de su jaula. Rodman descubre poco después de que la chimpancé trataba de proteger a su cría, un pequeño chimpancé al que bautiza como César. Al ver que César experimenta los mismos avances que su madre, Rodman decide adoptarlo y llevarlo a su casa para estudiarlo. Pasan cinco años y César crece como un chimpancé muy inteligente (Andy Serkis). Pero, debido a un incidente con un vecino, el simio es ingresado en un centro para primates donde sufrirá abusos y maltratos por parte de uno de los cuidadores (Tom Felton) y será rechazado por los demás simios, que lo ven como algo diferente a ellos. Sin embargo, César emplea su inteligencia para ir ganándose a los demás simios y hacerse el cabecilla de un plan de fuga y de revuelta contra los humanos.

  

Antes de meterme de lleno en la película quiero dejar las cosas bien claras. Este film es un REBOOT de la saga y, aunque forme parte de la franquicia de los simios, es un completo reinicio de esta y, salvo varios guiños, poco tiene que ver con el film protagonizado por Heston y, mucho menos, con el remake de Burton. Es un nuevo origen para una nueva saga, como lo fue en su día
Batman Begins.

Lo digo porque se está hablando mucho de incoherencias con las otras películas y quiero dejar claro que, al ser un reinicio, no las hay, puesto que este film rompe por completo con las otras películas; aunque, eso si, se mantiene fiel a ellas.
Voy a hablar un poco de su historia.

En 2001, la película de Tim Burton, a pesar de ser vapuleada allá donde iba, fue un gran éxito de taquilla y se puso inmediatamente en marcha una secuela que jamás llegó a ver la luz y de la que Burton –que llegó a afirmar que prefería estar muerto a dirigir otra película de simios –como sus protagonistas se desentendieron totalmente. Buscando la resurrección de la franquicia de los simios, la Fox aprobó en 2008 un proyecto de remake de la película La Rebelión de los Simios (J. Lee Thompson, 1972), cuarta entrega de la saga original donde los simios, convertidos en esclavos y mascotas de los humanos, iniciaban una revuelta encabezada por César, hijo de dos simios que habían llegado del futuro en la entrega anterior y habían muerto a manos de los humanos.

Este proyecto, escrito por Amanda Silver y Rick Jaffa, guionistas de la estupenda The Relic (Peter Hyams, 1997), inició una larga pre-producción en la que sufrió varios cambios. El mas significativo fue reemplazar la idea del remake por la de un reboot de de la franquicia inspirado en el film de Thompson, convirtiéndose así en la película que ahora nos ocupa.

  

Otros cambios que ha sufrido mucho este film ha sido en el título. Comenzó llamándose Genesis Apes cuando aún era un remake. Luego pasó a llamarse Caesar, después fue rebautizada como Caesar: Rise of the Apes para llamarse luego, solamente, Rise of the Apes. Este era su título definitivo hasta que, unos meses antes de su estreno, se decidió cambiarlo por Rise of the Planet of the Apes, como una forma de no hacer olvidar que, por mucho reboot que sea, sigue siendo una película de El Planeta de los Simios.

Otro cambio significativo ha sido en la creación de los simios, donde se ha decidido reemplazar el maquillaje y los disfraces de mono por el CGI y la técnica de la motion capture, consistente en generar personajes digitales mediante actores enfundados en trajes con sensores que registran sus movimientos. Esto, como era de esperar, no ha gustado nada a los puristas o los que odian los efectos especiales por ordenador. Gente con la que yo no me quiero identificar porque, como digo siempre, si el resultado es bueno, da igual como lo hagan o que material utilicen.

Y aquí, desde luego, el resultado ha sido muy, pero que muy, bueno.

Los simios digitales son impresionantes, su aspecto es muy realista y a penas cantan y parecen totalmente reales. Para nada son personajes fríos y sin vida, como dicen muchos por ahí, son personajes con vida propia, con personalidad y totalmente reales, como los dinosaurios de Parque Jurásico (Steven Spielberg, 1993) o los extraterrestres de Avatar (James Cameron, 2009).

Destaca de entre todos el protagonista, César, al que da vida Andy Serkis, un gran actor y todo un experto en esta materia de la motion capture; de hecho, es co-propietario de la compañía WETA, la empresa de efectos especiales de Peter Jackson principal impulsora de esta técnica. Él fue quién dio vida de esta forma al Gollum de la trilogía de El Señor de los Anillos –uno de los mejores personajes digitales jamás creados –y, también a las órdenes de Peter Jackson, dio vida al mítico King Kong en el remake de 2005. Y aquí está genial como César, creando un personaje totalmente carismático con, a parte de un buen uso de esta técnica, una estupenda interpretación.

  

La película es muy buena. Desde luego, me ha gustado mucho.

Está muy bien dirigida. Fue un total acierto no recurrir a un director de renombre y buscar a un director poco conocido, pero con talento. Rupert Wyatt hace aquí un trabajo excelente, con unas escenas muy bien rodadas, una estupenda dirección de actores, un ritmo que no decae en ningún momento y una muy buena forma de mantener el equilibrio entre el dramatismo y la acción. Todo acompañado por un logrado guión que logra mantener muy bien el interés hasta el final, sin que la película aburra lo mas mismo o haga perder el interés, y, sobre todo, hace llegar muy bien al espectador el mensaje del film.

Porque la película tiene mensaje, como lo tuvieron sus antecesoras; ese mensaje que nos dice claramente que no son, exactamente, los simios los causantes de la destrucción de nuestra civilización y la pérdida del poder en el futuro. No lo son porque, precisamente, de eso ya nos encargamos nosotros mimos.

En la original la causante eran las guerras y las armas nucleares. Aquí, en cambio, es la ciencia o, mejor dicho, el mal uso de ella; sobre todo, cuando se quieren forrar a base de ella. Cabe decir que, durante los créditos finales, hay una escena que muestra muy bien todo esto y da la respuesta a todos los que se preguntan como es que los simios nos ganan la batalla.

  

Sobre el tema del reparto, ya he hablado de Andy Serkis, pero vuelvo a recalcar que ha sido de lo mejor del reparto, con una gran interpretación de César que no ha estado nada empañada por los efectos especiales, como ya ocurriera con sus otros trabajos. Cabe decir que él y Wyatt han sido contratados para realizar una nueva adaptación de Rebelión en la Granja, de George Orwell, realizada de la misma forma que este film y yo ya estoy contando el tiempo para poder verla.

James Franco hace una interpretación de lo mas correcta, pero no logra destacar lo que tiene que destacar para ser el protagonista (humano) del film y termina sucumbiendo a Serkis y a los secundarios de lujo, John Lithgow y Brian Cox, que hacen un trabajo excelente. Freida Pinto hace un buen trabajo, pero su personaje está muy poco aprovechado y, aunque no termina siendo un simple florero, tampoco pasa de ser la chica del film; practicamente, la única chica del film, porque los personajes femeninos en el reparto principal brillan por su ausencia. Tom Felton lo hace bien, pero su personaje –el cuidador de simios cabrón –es de lo mas tópico y estereotipado que se ha visto en mucho tiempo y su presencia en el film da la sensación en todo momento de estar muy forzada. Además, Felton debería buscarse otro tipo de papeles porque, entre este y el Draco Malfoy de Harry Potter, va a terminar totalmente encasillado en roles de malo.

Quiero destacar también en el reparto a David Hewlett, quién da vida al vecino piloto de Franco y Lithgow que provoca el encierro de César y al final de la película adquiere una gran importancia. Hewlett es conocido principalmente por ser uno de los protagonistas de Stargate: Atlantis, serie spin-off de Stargate SGU que emite –o, al menos, emitía hasta no hace mucho –la cadena Neox y que a mi, particularmente, me encanta.

La película está siendo muy bien recibida, tanto por crítica y público, y está teniendo mucho éxito. Con un presupuesto de 93 millones de dólares, ya lleva recaudados 112 millones solo en EEUU y su recaudación global es de 186 millones de dólares. Ni que decir tiene que ya se habla de una secuela.

De hecho, en la película hay un guiño a una posible continuación. En un momento dado de la película se ve por la Tv el lanzamiento de una nave espacial llamada Icarus que, según dicen, pretende realizar una misión importante para la NASA. Mas tarde, unos niños reparten periódicos en cuyo titular se habla de astronautas desaparecidos; no dicen quienes son, pero se adivina que son los tripulantes del Icarus. ¿Quién nos dice que esos astronautas no han viajado al futuro y han llegado a la Tierra dominada por los simios con la Estatua de la Libertad medio enterrada?

  

Resumiendo.

Una película muy buena. No llega a la brillantez del film de 1968, pero si supera, y por mucho, al film de Burton. Con unos simios digitales de lo mas logrados y totalmente creíbles; quién diga que son personajes vacíos, sin vida y que cantan mucho para mi miente o no ve mas allá de sus narices. Una película solo estropeada por algunos tópicos en su guión y lo estereotipados que resultan varios de sus personajes, pero que no influyen mucho en el estupendo conjunto final.
Un film totalmente recomendable, tanto para los que adoran la película original y la saga simiesca como para los que no han visto nunca ni una sola de estas películas.