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4 de enero de 2017

PASSENGERS (2016)














Una de las últimas películas del recientemente terminado 2016 es este film de ciencia ficción que ha levantado cierto interés por dos cosas, especialmente.

Una de ellas es su pareja protagonista, Jennifer Lawrence y Chris Pratt, dos de las grandes estrellas del momento. La otra es que es una película original, que no está basada en ninguna novela, cómic o videojuego, algo muy raro en las superproducciones hollywoodienses hoy en día.

En el futuro, la Tierra está colonizando otros planetas. La Avalon es una nave que se dirige al planeta Homestead II con 5.000 pasajeros a bordo en estado de invernación en un viaje de 120 años. Sin embargo, un fallo técnico hace que uno de los pasajeros, Jim Preston (Chris Pratt), un ingeniero mecánico, se despierte 90 años antes de llegar. Tras pasar más de un año solo en la nave, con la única compañía de un robot camarero (Michael Sheen), Jim pierde la esperanza de volver a dormirse y empieza a darse cuenta de que va a morir solo en esa nave. Es entonces cuando se fija en una de las pasajeras invernadas, Aurora Lane (Jennifer Lawrence), una bella escritora. Averiguando cosas sobre ella en los registros de la nave, Jim termina enamorándose de ella y, tras pensárselo mucho, decide sabotear su cámara de invernación y despertarla, condenándola a su mismo destino. Jim le hace creer que, al igual que él, su cámara de invernación se averió y, pronto, la convivencia entre ambos en ese lugar les hace congeniar. Sin embargo, siempre está presente el temor de que ella descubra la verdad.

Passengers está dirigida por el noruego Morten Tyldum, que tras una exitosa carrera en su país natal, se dio a conocer al mundo con su primera película en inglés, la británica The Imitation Game (Descifrando Enigma) (2014). Ahora, entra de lleno en Hollywood con esta película escrita por Jon Spaihts y, como ya he dicho, protagonizada por dos grandes estrellas del momento.

Esto, junto a una premisa argumental bastante interesante, hacen de esta película una muy buena carta de presentación. Sin embargo, otra cosa son los resultados.


Con un presupuesto de 110 millones de dólares, la película lleva recaudados 66 millones en EEUU y 56 millones más en el resto del mundo, haciendo un total de 122 millones de dólares. No es un gran taquillazo, pero está claro que la película hará dinero. Por otro lado, la crítica la está recibiendo con críticas mixtas y entre el público también hay división de opiniones.

¿Y qué opino yo?

Pues no me voy a ir por las ramas. Opino que la película es una MIERDA.

No esperaba mucho de esta película, la verdad, pero ni me imaginaba semejante despropósito.

Visualmente, la película está muy bien, ahí si que le reconozco el mérito. Los efectos especiales están de lo más logrados y el diseño de producción es sensacional. En los tráilers, el diseño de la nave me echaba para atrás pero, una vez vista la película, ves que dicho diseño funciona.

La dirección de Tyldum en esta película no es que sea brillante pero, técnicamente, lo hace bastante bien. Además, el tipo introduce varios guiños cinematográficos; especialmente, al cine de Stanley Kubrick –El Resplandor (1980) incluida –.

Técnica y visualmente, la película está muy bien, eso no lo discuto. Sin embargo, esto solo haría que, si tuviera que puntuarla, la película solo tendría un 3 o un 4, porque el resto es para echarlo a la basura. Especialmente, el guión; un guión que echa a perder por completo una muy buena premisa argumental.

El film tiene un arranque bastante notable, introduciéndonos muy bien en la historia y, sobre todo, en la soledad del personaje de Pratt. Toda esa parte está muy bien. Es cuando entra en escena el personaje de Lawrence cuando todo se viene abajo y en caída libre. No por culpa de la actriz, que conste, sino porque es a partir de ahí cuando la película se quita la careta y nos deja ver la verdad.

Y es que nos la han metido bien doblada. Todo lo de la ciencia ficción y la reflexión sobre la soledad nos es más que una cortina de humo que oculta una película romántica de lo más pastelosa. En el fondo, no es más que un telefilm de mediatarde disfrazado de película de ciencia ficción.

Todo son situaciones ridículas, diálogos simplones y momentos que llegan a provocar vergüenza ajena. Esperaba que, al llegar la parte en la que [SPOILER] ella descubre la verdad y el conflicto que esto genera [/SPOILER], la cosa mejorase, pero ni por esas, porque todo está tratado de la forma más penosa posible.

Ni tan siquiera el climax, donde meten algo de acción para despertarnos, la película se salva, porque, al final, el desenlace es el que te esperas: el más previsible y tópico que te puedas imaginar, digno de la comedia romántica más ñoña.

En cuanto a los actores.

A mí Jennifer Lawrence me encanta, es una actriz estupenda y muy carismática; además, en este film está más preciosa que de costumbre. Chris Pratt también me encanta, como actor es genial y también derrocha mucho carisma. Sin embargo, pese al buen trabajo que ambos hacen en este film, la química entre los dos es totalmente nula.


Hay más química cuando cada uno de los dos interactúa con el androide camarero Arthur, genialmente interpretado por Michael Sheen, quién para mí es quién más destaca en toda la película.

Luego tenemos a Laurence Fishburne, que es muy buen actor y hace un buen trabajo. Sin embargo, su presencia en el film es completamente anodina y no tengo duda de que tan solo está en la película para que [SPOILER] veamos alguna muerte en la película [/SPOILER].

Claro, que Fishburne se puede dar con un canto en los dientes si comparamos su papel con el que hace aquí Andy Garcia; quién no me extrañaría que, después de esto, agradezca el haber salido en Cazafantasmas.

Bueno, vamos resumiendo ya porque no vale mucho la pena seguir dedicando tiempo a esta mierda.

Una película visualmente muy lograda, pero con un guión nefasto y un completo desperdicio de dos estupendos protagonistas y una premisa argumental que podría haber dado algo más potable. Un despropósito que lo único que consigue es aburrir y abochornar que, encima, sus responsables nos han tomado por gilipollas tratando de vendernos como una nueva obra maestra de la ciencia ficción lo que no es más que un telefilm romántico de los que a Antena 3 le gusta poner en navidades para ayudarnos a echar la siesta.

Como ya he dicho antes, no me esperaba mucho de ella; pero, por muy poco que fuera, lo poco que esperaba era mucho comparado con el resultado final. Y que no me venga nadie con que por lo menos es una historia original porque, si esto es lo que se entiende hoy día por originalidad, apaga y vámonos.



Una película que, desde luego, no recomendaría ni a mi peor enemigo. Verla no es más que un desperdicio de tiempo y dinero.







14 de agosto de 2013

THE WOLVERINE (2013)
















Con mucho retraso os traigo mi review de una de las películas que mas he esperado este año. La vi la misma semana de su estreno, pero diversos factores me inpidieron escribir y publicar aquí su respectiva review; cosa a la que ya le he puesto remedio.

La película en cuestión es The Wolverine, la segunda película de Lobezno en solitario que aquí en España ha puesto el título de Lobezno Inmortal; título que, aunque tenga que ver con la temática de la película, yo me he negado a utilizar, ya que no me ha gustado nada, y he decidido seguir refiriéndome a ella por su título original.

La película transcurre tras los acontecimientos de X-Men: La Decisión Final (Brett Ratner, 2006). Tras la muerte de Jean Grey (Famke Janssen), Lobezno (Hugh Jackman) vive de forma ermitaña en Canadá. Allí es localizado por Yukio (Rila Fukushima), una japonesa que trabaja para Yashida (Hal Yamanouchi), a quién conoció en los últimos días de la II Guerra Mundial. Lobezno estaba prisionero en un campo japonés donde Yashida era uno de los guardias. El campo estaba cerca de Nagasaki y, cuando cayó la segunda bomba atómica, fue salvado por Lobezno. Ahora, convertido en el presidente de un gran imperio empresarial y muy cerca de morir de cáncer, le propone pagar su deuda liberándole de la maldición que supone la inmortalidad traspasando sus poderes de curación a él. Lobezno se niega, pero esa noche se le aparece en sueños la misteriosa mujer (Svetlana Khodchenkova) que se supone que es la médico de Yashida.

Al día siguiente le comunican que Yashida a muerto y, durante el funeral, unos yakuzas intentan secuestrar a Mariko (Tao Okamoto), la nieta de Yashida, y Lobezno no duda en intervenir. Pero, durante la pelea, descubre que sus poderes de curación ya no funcionan como antes. Aún así, logra salvar a Mariko y huir con ella. A partir de ahí, los dos son perseguidos por dos partes. Por un lado está Shingen (Hiroyuki Sanada), el hijo de Yashida y padre de Mariko, quién por alguna razón quiere eliminar a su hija, a la que antes prometió a Noburo (Brian Tee), un político corrupto. La otra parte es Harada (Will Yun Lee), un joven que se crió junto a Mariko como si fuera un hermano, pero que está a las órdenes de esa misteriosa doctora, que resulta ser una peligrosa mutante llamada Viper y que guarda oscuros propósitos para Mariko y Lobezno. Durante la huida, Lobezno y Mariko terminan enamorándose.


The Wolverine supone la segunda película en solitario de Lobezno, uno de los personajes mas conocidos de los X-Men; y uno de mis favoritos, por cierto. De hecho, ha sido siempre el personaje que mas me ha gustado de todo el universo de los X-Men.

Interpretado siempre por Hugh Jackman, el personaje hizo su debut cinematográfico en X-Men (Bryan Singer, 2000), repitiendo después en sus dos secuelas, X2 (2003), también de Singer, y X-Men: La Decisión Final (Brett Ratner, 2006), antes de hacer su debut en solitario en X-Men Origins: Wolverine (Gavin Hood, 2009), la cual no fue muy bien recibida, aunque si logró un notable éxito comercial.

Solo unos meses después del estreno de aquel film, en el verano de 2009, se puso en marcha un proyecto de secuela inspirado en el cómic de 1981 de Frank Miller y Chris Claremont, cuya historia transcurre en Japón y cuenta la historia de amor imposible entre Lobezno y Mariko Yashida, una joven japonesa hija de un jefe yakuza y prometida a otro hombre. Christopher McQuarrie, quién trabajó en la primera película de X-Men –aunque no apareció acreditado –, fue contratado para escribir el guión de la película, el cual luego fue reescrito por Mark Bomback y Scott Frank.

El proyecto pronto despertó interés, pero este estuvo mucho tiempo sin arrancar. Finalmente, se puso en marcha en octubre de 2010 con Darren Aronofsky como director y con previsión de estrenarse en el verano de 2012. Pero en marzo de 2011 las cosas se torcieron. Aronofsky abandonó la producción y, para empeorar las cosas, el terremoto y el tsunami que sufrió Japón, seguido de la catastrofe nuclear de Fukushima, echaron al traste los planes de rodar en el paín nipón por aquella época.

Todo esto hizo que la producción se paralizara unos meses mientras se buscaba un nuevo director y, con todo esto, el estreno se retrasara un año.

El elegido de una larga lista de candidatos para reemplazar a Aronofsky fue James Mangold, quién ya había trabajado con Jackman en Kate & Leopold (2001). La producción se reanudó y el inicio del rodaje se fijó para octubre de 2011, pero fue retrasado a la primavera de 2012 para que Jackman pudiera trabajar en Los Miserables (Tom Hooper, 2012).

Finalmente, la película se rodó en Japón y en Australia y quedó lista para estrenarse en EEUU el pasado 26 de julio; aunque en España pudimos disfrutarla desde el 24 de julio.

Cabe decir que la película no está siendo el gran éxito que se esperaba, pero tampoco le están yendo mal las cosas. La película ya lleva recaudados 113 millones de dólares en EEUU, estando muy cerca de alcanzar los 120 millones de su presupuesto. A todo esto hay que añadirle los 194 millones recaudados en el resto del mundo, con lo que la recaudación total es de 307 millones de dólares.

Sobre como está siendo recibida por público y crítica, es cierto que está teniendo un recibimiento mejor que su predecesora, aunque hay una gran diversidad de opiniones.

¿Y que es lo que opino yo de esta película?

Bueno, como ya he dicho al principio, vi la película el mismo fin de semana de su estreno, aunque no he podido publicar la review hasta ahora.


Tras verla puedo decir que que la película me ha gustado. Pero también debo decir que no me ha entusiasmado tanto como esperaba y, desde luego, no la he encontrado mejor que la anterior película, la cual me encantó; todo el mundo la pone a parir, pero a mi me gustó mucho. Eso si, reconozco que me gustó mas como película, ya que como adaptación fallaba mucho, puesto que se tomaba unas libertades enormes con respecto a los cómics.

Esta nueva película es algo mas fiel a los cómics y se podría decir que supera a su predecesora como adaptación. Aunque tampoco lo es mucho, ya que también se toma sus libertades, y estas son muchas. Como ya he dicho, la película adapta el cómic de Frank Miller y Chris Claremont, pero lo hace de una forma muy libre, tomando el cómic solo como base y cambiando bastante la historia y algunos personajes; como el de Singhen Yashida, el cual es dividido en dos personajes que son padre e hijo, o el de Harada, quién esperábamos verle convertido en el Samurai de Plata y, al final, naranjas de la china. Aunque si mantiene algunos elementos del cómic fácilmente identificables, como la parte del oso y los cazadores del principio o la de Lobezno siendo atacado por un ejército de ninjas.

Como película, está muy bien dirigida. James Mangold, que para mi es un muy buen director –a pesar de que varias de sus películas, sobre todo las mas recientes, me resultaron bastante decepcionantes –, hace un formidable trabajo con un buen manejo de los actores, un buen pulso a la hora de rodar momentos dramáticos y, sobre todo, unas escenas de acción de lo mas espectaculares; como la escena del tren de alta velocidad o el enfrentamiento final con ese enorme samurai hecho de adamantium –aunque la sorpresa que guarda en su interior ya se veía venir –.

El guión no es ninguna maravilla, pero tampoco es malo. Cumple su cometido y tiene unas diálogos bastante aceptables. El problema es que, tras una primera parte muy buena, el ritmo empieza a fallar en la segunda mitad y la película se llena de altibajos que la hacen ser brillante en algunos momentos, pero aburrida y anodina en otros, sin encontrar en ningún momento el término medio.

Ese es el gran problema, ya que tras un notable comienzo y una primera parte muy lograda, luego la película se desinfla en su segunda parte y esto le impide ser el film tan brillante que nos esperábamos.

Sobre el reparto, los actores en general lo hacen bien. Empezando por Hugh Jackman, que vuelve a estar genial como Lobezno, haciendo suyo el personaje desde el primer momento y ahora dándole una visión mas atormentada y romántica. Este Lobezno cinematográfico tiene muchos detractores, pero yo no estoy entre ellos. A mi esta encarnación cinematográfica del famoso mutante, aunque, en su día, antes de ver el primer X-Men, tuve mis dudas con respecto a Jackman –como todo el mundo –me gusta mucho y la interpretación de Jackman me parece genial. El tipo hace suyo el personaje en todo momento y, sobre todo, sabe captar muy bien su personalidad, algo que yo siempre he valorado por encima del parecido físico; algo que parecen no entender los puristas.

Will Yun Lee hace una interpretación muy buena, el problema es que está muy desaprovechado en toda la película –además de que no nos dan el gusto de verle como Samurai de Plata –, y Hal Yamanouchi y Hiroyuki Sanada están muy bien en sus respectivos roles de Yashida y Singhen, respectivamente.


Aunque, quienes de verdad destacan en este film son las féminas. Tao Okamoto y Rila Fukushima han llegado a sorprenderme, y mucho, como Mariko Yashida y Yukio. Debo admitir que ambas me despertaron desde el primer momento cierta desconfianza al ser dos modelos sin a penas experiencia en la interpretación pero, como ya he dicho, las dos han llegado ha sorprenderme con una interpretación muy a la altura por parte de ambas y logrando un enorme parecido con sus homólogos del cómic. En el caso de Fukushima, el parecido llega a ser hasta físico; no quiero ponerme en plan purista, pero todavía no entiendo por qué le cambiaron el peinado –en el cómic lleva el pelo corto y negro –, porque es que hubiera sido el mismo retrato.

Luego está Viper, que me ha parecido una villana estupenda, independientemente de su fidelidad al cómic, tan amenazante como encantadora; para mi es la verdadera villana de toda la película –porque es que hay varios para elegir –. Este personaje iba a ser interpretado por Jessica Biel y hubiera sido muy interesante verla en ese papel, porque es una muy buena actriz y, aunque no hayamos tenido muchas oportunidades de verla haciendo de mala, yo pienso que hubiera bordado el personaje. Afortunadamente, su sustituta, Svetlana Khodchenkova, hace un muy buen trabajo y está a la altura en todo momento.

Y no me olvido de Famke Janssen, que está tan fantástica dando vida a Jean Grey como lo estuvo en las películas de X-Men.

Resumiendo ya.

La película no ha sido lo que me esperaba, no lo voy a negar, porque me esperaba mucho mas. Pero, aún así, me ha gustado y, a pesar de los altibajos de su segunda parte, me ha parecido una buena y disfrutable película. No será un film brillante y, para mi, es inferior a su menospreciada predecesora, pero me ha parecido una buena película.

Y sobre Lobezno, es que ya me cuesta imaginarme a otro actor interpretándole que no sea Hugh Jackman; y parece que a los de la Fox tampoco, ya que se rumorea que le han ofrecido 75 millones de dólares para seguir interpretándole. Yo es que la verdad, ya no quiero ver un Lobezno que no esté interpretado por Jackman.


En fin, la película está bien. No ha cumplido todas mis expectativas pero, aún así, la recomiendo; si es que aún queda alguien que no la haya visto ya a estas alturas.








16 de abril de 2012

TITANIC (1997)







El 14 de abril de 1912, el RMS Titanic, un lujoso transatlántico que hacía su viaje inaugural entre Inglaterra y EEUU, chocó contra un iceberg y, a pesar de que se suponía que era el barco mas grande, moderno y seguro del mundo, terminó hundiéndose en las frías aguas del atlántico norte, muriendo 1.517 personas de las 2.227 que viajaban a bordo, siendo una de las mayores catástrofes marítimas de la historia.

Claro, que esta catástrofe no se debió solo al iceberg, también tuvo mucho que ver la negligencia del capitán y la compañía al no aminorar la marcha a pesar del avistamiento de icebergs. Por no hablar de que el número de botes salvavidas era insuficiente y, encima, estos eran llenados con menos de la mitad de personas que estos podían transportar y siguiendo el rígido, y anticuado, protocolo de salvar a las mujeres y a los niños primero.

Total, una gran catástrofe de la que el pasado sábado se cumplieron 100 años y de la que el cine y la Tv han sacado bastante provecho con varias versiones cinematográficas y televisivas de este trágico suceso.

Aunque, ninguna de estas dio tanto que hablar como esta versión cinematográfica que James Cameron escribió, produjo y dirigió con uno de los mayores presupuestos de la historia del cine y que, durante 12 años, fue la película mas taquillera de la historia del cine; solo desbancada por el propio Cameron con Avatar (2009).

La película comienza en la actualidad. El cazador de tesoros Brock Lovett (Bill Paxton) busca en los restos del Titanic un collar con un valioso diamante conocido como el Corazón del Mar. Sin embargo, lo único que encuentra en el lugar donde se supone está el diamante es un dibujo de una mujer desnuda que lleva puesto ese collar. Tras darlo a conocer a los medios, recibe la llamada de una anciana (Gloria Stuart) que afirma ser la mujer de ese dibujo, Rose DeWitt Bukater (Kate Winslet), una pasajera del Titanic a la que se creía muerta en el naufragio. Brock hace llevar a la mujer a su barco y esta le cuenta su historia, la cual comienza el 10 de abril de 1912, cuando el Titanic comenzó su viaje.

Ella viaja en el barco junto a su madre (Frances Fisher) y su prometido, Cal Hockley (Billy Zane), a quién ella no ama en absoluto pero se ve obligada a casarse con él, dado que es millonario y la familia de ella está completamente arruinada. Ella, que no desea para nada ese destino, está a punto de suicidarse pero, en esos momentos, es salvada por Jack Dawson (Leonardo DiCaprio), un joven dibujante de clase baja y espíritu libre que viaja en el barco gracias a que ganó los pasajes en una partida de cartas. Los dos se enamoran al instante, pero Rose se ve obligada a dejar de verle por las presiones de su madre y las amenazas de Cal. Sin embargo, el joven no desiste y, finalmente, Rose desafía a todos y se marcha con él. Los dos acuerdan irse juntos una vez el barco atraque en Nueva York. Sin embargo, es el día 14 de abril e ignoran que una catástrofe está a punto de interrumpir bruscamente su historia de amor.

James Cameron, un gran amante de las profundidades, siempre sintió una gran fascinación por la historia del Titanic. Su interés en hacer esta película comenzó durante el rodaje de Abyss (1989), cuando conoció a Robert Ballard, el famoso oceanógrafo que descubrió los restos sumergidos del Titanic en 1985. En un principio, no quiso hacer una película, sino una expedición submarina a los restos del Titanic que, de hecho, se llegó a hacer; a ella pertenecen las imágenes verdaderas de Titanic hundido que pueden verse al principio de la película.

Durante años, Cameron buscó financiación para este proyecto, el cual ya preveía de lo mas costoso debido a su envergadura. Finalmente, encontró el apoyo de la Fox, la cual recurrió a la Paramount para que le ayudara con los costos de producción de tan megalómano proyecto.

La película fue en su día la mas cara de la historia del cine, con un presupuesto de 200 millones de dólares –50 millones mas de lo previsto –. Muchos vaticinaban un gran fracaso, debido, principalmente, a lo trillado de su historia y a que muchos veían a Cameron mas como director de películas de acción y ciencia ficción.

No obstante, la película arrasó en taquilla de una manera fulminante. Solo en EEUU recaudó mas de 600 millones de dólares, a los que hay que sumar 1.295 millones recaudados en el resto del mundo. En total, la película hizo 1.932 millones de dólares; cifra que, sin duda, ha aumentado recientemente con el reestreno de la película en 3D –ahora debe superar ya los 2.000 millones –. Unas cifras que tan solo el propio Cameron ha sido capaz de superar, como ya he dicho antes, con su siguiente película –para la que hubo que esperar 12 años –, el film de ciencia ficción Avatar (2009).

Además, la película fue muy bien recibida por crítica y público y obtuvo un sin fin de premios. Entre ellos, 11 oscars con los que igualaba el record de Ben-Hur (William Wyler, 1959). Aunque este no fue el único record que igualaba, ya que también obtuvo 14 nominaciones, las misma que Eva al Desnudo (Joseph L. Mankiewicz, 1950).

El film se convirtió en todo un fenómeno sociológico en su día y, durante años, dio mucho que hablar. Uno de los mas beneficiados –o perjudicados, según se mire –, fue su protagonista, Leonardo DiCaprio, quién se convirtió en toda una estrella de Hollywood. No obstante, tuvo que arrastrar también la imagen de héroe romántico empalagoso durante unos cuantos años hasta que Martin Scorsese lo rescató y nos lo presentó como lo que es, un gran actor.

A todo esto, ¿que opino yo de esta película?

Si me preguntaran cual es la película que menos me gusta de la filmografía de Cameron, diría sin dudar que es esta. Y no porque sea mala. Al contrario, es una buena película. Sin embargo, en mi modesta opinión, yo creo que se la ha sobrevalorado en exceso.

Yo vi esta película en su día en el cine y me gustó, pero no tanto como al resto de la gente; que hasta aplaudía y todo. Además, con el paso de los años mi interés por el film ha ido decayendo a marchas forzadas, hasta el punto de que, cuando la emiten por la Tv, ni tan siquiera la veo entera; tan solo la segunda parte, la correspondiente al hundimiento del barco.

Tecnicamente, la película es brillante. Está muy bien rodada, su diseño de producción es excelente y los efectos especiales son de lo mas logrados. La reconstrucción que hace del hundimiento del transatlántico es realmente sensacional. Todavía recuerdo cuando vi esta escena en el cine y de como me puso la carne de gallina. Es, sin duda, el mejor momento de la película y uno de los mejores momentos de la historia del cine. Eso no lo discuto.

Las interpretaciones son también muy buenas, lo mismo que la dirección de actores. DiCaprio y Kate Winslet hacen un excelente trabajo y, además, tienen una química estupenda. El resto del reparto también está a la altura. Las interpretaciones son unas mejores que otras pero, en general, los actores cumplen.

Por contra a todo esto, el principal problema de la película radica en su guión, un guión de lo mas simplón y previsible. Me sorprende que, cuando se estrenó Avatar hace tres años, hubo mucha gente que se quejó de su guión y, sin embargo, cuando se estrenó esta a penas hubieron críticas negativas en torno a esto. Al contrario, incluso hubo críticos que decían que era una injusticia que la película no estuviera nominada a los oscars en la categoría de guión ¡Increíble!

Porque, vamos. Puede que el guión de Avatar también pecara de tópico y simplón pero, comparado con el de esta película, es una maravilla.

Para empezar, la historia de amor que nos muestra, a parte de estar de lo mas trillada, reúne todos los tópicos habidos y por haber en este tipo de historias. Él, un chico pobre, pero encantado de la vida, ella, una chica de la alta sociedad que envidia su mundo porque vive en una jaula de oro. Algo visto mil veces, pero que podría haber funcionado si Cameron hubiera sabido aprovechar esta historia mejor o, por lo menos, haber potenciado los elementos de alrededor; como el componente sexual. Y mira que tuvo oportunidades, como la escena del retrato o la escena de sexo dentro del coche, dos secuencias que prometían, pero que están rodadas de una forma insípida y terminan siendo frías y carentes casi por completo de sensualidad.

Luego, a pesar de las buenas interpretaciones, los personajes están estereotipados a mas no poder. El personaje de Billy Zane, el prometido millonario y cabrón de Rose, reúne todos los elementos de un villano de culebrón. La madre de la protagonista, interpretada por Frances Fisher, tres cuartos de lo mismo. Y así un largo etc. La película trata de mostrar a modo crítico la diferencia de clases de la época, pero lo hace de una forma muy superficial, como alguien que cree saber como es la pobreza por haberse leído las novelas de Charles Dickens o haberse visto la filmografía de Ken Loanch, pero que nunca ha salido a la calle a ver por sus propios ojos como es de verdad la dura situación de los pobres y la clase trabajadora.

La primera parte de la película es soporífera. Todo es tan tópico y previsible que llega a aburrir terriblemente. La cosa mejora en la segunda parte con el espectacular naufragio, el mejor momento de la película, como he dicho antes, que hace mucho mas llevaderas las tres horas que dura el film.

Debo decir que me gusta como termina la película. No hay un final feliz, puesto que el chico muere al final. Pero tampoco es triste del todo, ya que la chica decide no volver a su anterior vida –me encanta la escena en la que Cal la busca entre los supervivientes y ella se oculta de él –y decide iniciar una nueva vida, convertida también en un espíritu libre por su propia cuenta.

Este final y la escena del hundimiento son la principal razón de que la película reciba el aprobado por mi parte.

Resumiendo.

Una película brillante en su apartado técnico e interpretativo, pero muy pobre a nivel argumental y de guión. La forma en como recrean el hundimiento del famoso barco es impresionante, pero le quitamos eso y, practicamente, nos quedaría un telefilm de mediatarde.

No es una mala película, pero no es ni de lejos la gran obra maestra que dicen que es. Y, desde luego, no se merecía llevarse tantos oscars. Está bien que arrasara en el apartado técnico, pero no debió haber sido la gran ganadora de ese año. Sobre todo, estando también en esa edición L.A. Confidential (Curtis Hanson, 1997), que si es una verdadera obra maestra y la mejor película de aquel año. Otra prueba mas de lo injustos que llegan a ser esos premios.

La nueva edición en 3D que se ha reestrenado hace poco no la he visto y dudo mucho que me moleste en verla.

Y de la canción de Celine Dion mejor no hablo, porque no quiero recordar experiencias traumáticas.