Con
mucho retraso os traigo mi review de una de las películas que mas he
esperado este año. La vi la misma semana de su estreno, pero diversos factores me inpidieron escribir y publicar aquí su respectiva review; cosa a la que ya le he puesto remedio.
La película en cuestión es The Wolverine, la segunda película de Lobezno en solitario que aquí en España ha puesto el título de Lobezno Inmortal; título que, aunque tenga que ver con la temática de la película, yo me he negado a utilizar, ya que no me ha gustado nada, y he decidido seguir refiriéndome a ella por su título original.
La
película transcurre tras los acontecimientos de X-Men: La
Decisión Final (Brett Ratner, 2006). Tras la muerte de Jean Grey
(Famke Janssen), Lobezno (Hugh Jackman) vive de forma ermitaña en
Canadá. Allí es localizado por Yukio (Rila Fukushima), una japonesa
que trabaja para Yashida (Hal Yamanouchi), a quién conoció en los
últimos días de la II Guerra Mundial. Lobezno estaba prisionero en
un campo japonés donde Yashida era uno de los guardias. El campo
estaba cerca de Nagasaki y, cuando cayó la segunda bomba atómica,
fue salvado por Lobezno. Ahora, convertido en el presidente de un
gran imperio empresarial y muy cerca de morir de cáncer, le propone
pagar su deuda liberándole de la maldición que supone la
inmortalidad traspasando sus poderes de curación a él. Lobezno se
niega, pero esa noche se le aparece en sueños la misteriosa mujer
(Svetlana Khodchenkova) que se supone que es la médico de Yashida.
Al
día siguiente le comunican que Yashida a muerto y, durante el
funeral, unos yakuzas intentan secuestrar a Mariko (Tao Okamoto), la
nieta de Yashida, y Lobezno no duda en intervenir. Pero, durante la
pelea, descubre que sus poderes de curación ya no funcionan como
antes. Aún así, logra salvar a Mariko y huir con ella. A partir de
ahí, los dos son perseguidos por dos partes. Por un lado está
Shingen (Hiroyuki Sanada), el hijo de Yashida y padre de Mariko,
quién por alguna razón quiere eliminar a su hija, a la que antes
prometió a Noburo (Brian Tee), un político corrupto. La otra parte
es Harada (Will Yun Lee), un joven que se crió junto a Mariko como
si fuera un hermano, pero que está a las órdenes de esa misteriosa
doctora, que resulta ser una peligrosa mutante llamada Viper y que
guarda oscuros propósitos para Mariko y Lobezno. Durante la huida,
Lobezno y Mariko terminan enamorándose.
The
Wolverine supone la segunda película en solitario de Lobezno,
uno de los personajes mas conocidos de los X-Men; y uno de mis
favoritos, por cierto. De hecho, ha sido siempre el personaje que mas
me ha gustado de todo el universo de los X-Men.
Interpretado
siempre por Hugh Jackman, el personaje hizo su debut cinematográfico
en X-Men (Bryan Singer, 2000), repitiendo después en sus dos
secuelas, X2 (2003), también de Singer, y X-Men: La
Decisión Final (Brett Ratner, 2006), antes de hacer su debut en
solitario en X-Men Origins: Wolverine (Gavin Hood, 2009), la
cual no fue muy bien recibida, aunque si logró un notable éxito
comercial.
Solo
unos meses después del estreno de aquel film, en el verano de 2009,
se puso en marcha un proyecto de secuela inspirado en el cómic de
1981 de Frank Miller y Chris Claremont, cuya historia transcurre en
Japón y cuenta la historia de amor imposible entre Lobezno y Mariko
Yashida, una joven japonesa hija de un jefe yakuza y prometida a otro
hombre. Christopher McQuarrie, quién trabajó en la primera película
de X-Men –aunque no apareció acreditado –, fue contratado
para escribir el guión de la película, el cual luego fue reescrito
por Mark Bomback y Scott Frank.
El
proyecto pronto despertó interés, pero este estuvo mucho tiempo sin
arrancar. Finalmente, se puso en marcha en octubre de 2010 con Darren
Aronofsky como director y con previsión de estrenarse en el verano
de 2012. Pero en marzo de 2011 las cosas se torcieron. Aronofsky
abandonó la producción y, para empeorar las cosas, el terremoto y
el tsunami que sufrió Japón, seguido de la catastrofe nuclear de
Fukushima, echaron al traste los planes de rodar en el paín nipón
por aquella época.
Todo
esto hizo que la producción se paralizara unos meses mientras se
buscaba un nuevo director y, con todo esto, el estreno se retrasara
un año.
El
elegido de una larga lista de candidatos para reemplazar a Aronofsky
fue James Mangold, quién ya había trabajado con Jackman en Kate
& Leopold (2001). La producción se reanudó y el inicio del
rodaje se fijó para octubre de 2011, pero fue retrasado a la
primavera de 2012 para que Jackman pudiera trabajar en Los
Miserables (Tom Hooper, 2012).
Finalmente,
la película se rodó en Japón y en Australia y quedó lista para
estrenarse en EEUU el pasado 26 de julio; aunque en España pudimos
disfrutarla desde el 24 de julio.
Cabe
decir que la película no está siendo el gran éxito que se
esperaba, pero tampoco le están yendo mal las cosas. La película ya
lleva recaudados 113 millones de dólares en EEUU, estando muy cerca
de alcanzar los 120 millones de su presupuesto. A todo esto hay que
añadirle los 194 millones recaudados en el resto del mundo, con lo
que la recaudación total es de 307 millones de dólares.
Sobre
como está siendo recibida por público y crítica, es cierto que
está teniendo un recibimiento mejor que su predecesora, aunque hay
una gran diversidad de opiniones.
¿Y
que es lo que opino yo de esta película?
Bueno,
como ya he dicho al principio, vi la película el mismo fin de semana
de su estreno, aunque no he podido publicar la review hasta ahora.
Tras verla puedo decir que que la película me ha gustado. Pero también debo decir que no me ha entusiasmado tanto como esperaba y, desde luego, no la he encontrado mejor que la anterior película, la cual me encantó; todo el mundo la pone a parir, pero a mi me gustó mucho. Eso si, reconozco que me gustó mas como película, ya que como adaptación fallaba mucho, puesto que se tomaba unas libertades enormes con respecto a los cómics.
Esta nueva película es algo mas fiel a los cómics y se podría decir que supera a su predecesora como adaptación. Aunque tampoco lo es mucho, ya que también se toma sus libertades, y estas son muchas. Como ya he dicho, la película adapta el cómic de Frank Miller y Chris Claremont, pero lo hace de una forma muy libre, tomando el cómic solo como base y cambiando bastante la historia y algunos personajes; como el de Singhen Yashida, el cual es dividido en dos personajes que son padre e hijo, o el de Harada, quién esperábamos verle convertido en el Samurai de Plata y, al final, naranjas de la china. Aunque si mantiene algunos elementos del cómic fácilmente identificables, como la parte del oso y los cazadores del principio o la de Lobezno siendo atacado por un ejército de ninjas.
Como
película, está muy bien dirigida. James Mangold, que para mi es un
muy buen director –a pesar de que varias de sus películas, sobre
todo las mas recientes, me resultaron bastante decepcionantes –,
hace un formidable trabajo con un buen manejo de los actores, un buen
pulso a la hora de rodar momentos dramáticos y, sobre todo, unas
escenas de acción de lo mas espectaculares; como la escena del tren
de alta velocidad o el enfrentamiento final con ese enorme samurai
hecho de adamantium –aunque la sorpresa que guarda en su interior
ya se veía venir –.
El
guión no es ninguna maravilla, pero tampoco es malo. Cumple su
cometido y tiene unas diálogos bastante aceptables. El problema es
que, tras una primera parte muy buena, el ritmo empieza a fallar en
la segunda mitad y la película se llena de altibajos que la hacen
ser brillante en algunos momentos, pero aburrida y anodina en otros,
sin encontrar en ningún momento el término medio.
Ese
es el gran problema, ya que tras un notable comienzo y una primera
parte muy lograda, luego la película se desinfla en su segunda parte
y esto le impide ser el film tan brillante que nos esperábamos.
Sobre
el reparto, los actores en general lo hacen bien. Empezando por Hugh
Jackman, que vuelve a estar genial como Lobezno, haciendo suyo el
personaje desde el primer momento y ahora dándole una visión mas
atormentada y romántica. Este Lobezno cinematográfico tiene muchos
detractores, pero yo no estoy entre ellos. A mi esta encarnación
cinematográfica del famoso mutante, aunque, en su día, antes de ver
el primer X-Men, tuve mis dudas con respecto a Jackman –como
todo el mundo –me gusta mucho y la interpretación de Jackman me
parece genial. El tipo hace suyo el personaje en todo momento y,
sobre todo, sabe captar muy bien su personalidad, algo que yo siempre
he valorado por encima del parecido físico; algo que parecen no
entender los puristas.
Will
Yun Lee hace una interpretación muy buena, el problema es que está
muy desaprovechado en toda la película –además de que no nos dan
el gusto de verle como Samurai de Plata –, y Hal Yamanouchi y
Hiroyuki Sanada están muy bien en sus respectivos roles de Yashida y
Singhen, respectivamente.
Aunque,
quienes de verdad destacan en este film son las féminas. Tao Okamoto
y Rila Fukushima han llegado a sorprenderme, y mucho, como Mariko
Yashida y Yukio. Debo admitir que ambas me despertaron desde el
primer momento cierta desconfianza al ser dos modelos sin a penas
experiencia en la interpretación pero, como ya he dicho, las dos han
llegado ha sorprenderme con una interpretación muy a la altura por
parte de ambas y logrando un enorme parecido con sus homólogos del
cómic. En el caso de Fukushima, el parecido llega a ser hasta
físico; no quiero ponerme en plan purista, pero todavía no entiendo
por qué le cambiaron el peinado –en el cómic lleva el pelo corto
y negro –, porque es que hubiera sido el mismo retrato.
Luego
está Viper, que me ha parecido una villana estupenda,
independientemente de su fidelidad al cómic, tan amenazante como
encantadora; para mi es la verdadera villana de toda la película
–porque es que hay varios para elegir –. Este personaje iba a ser
interpretado por Jessica Biel y hubiera sido muy interesante verla en
ese papel, porque es una muy buena actriz y, aunque no hayamos tenido
muchas oportunidades de verla haciendo de mala, yo pienso que hubiera
bordado el personaje. Afortunadamente, su sustituta, Svetlana
Khodchenkova, hace un muy buen trabajo y está a la altura en todo
momento.
Y no
me olvido de Famke Janssen, que está tan fantástica dando vida a
Jean Grey como lo estuvo en las películas de X-Men.
Resumiendo
ya.
La
película no ha sido lo que me esperaba, no lo voy a negar, porque me
esperaba mucho mas. Pero, aún así, me ha gustado y, a pesar de los
altibajos de su segunda parte, me ha parecido una buena y disfrutable
película. No será un film brillante y, para mi, es inferior a su
menospreciada predecesora, pero me ha parecido una buena película.
Y
sobre Lobezno, es que ya me cuesta imaginarme a otro actor
interpretándole que no sea Hugh Jackman; y parece que a los de la
Fox tampoco, ya que se rumorea que le han ofrecido 75 millones de
dólares para seguir interpretándole. Yo es que la verdad, ya no
quiero ver un Lobezno que no esté interpretado por Jackman.
En
fin, la película está bien. No ha cumplido todas mis expectativas
pero, aún así, la recomiendo; si es que aún queda alguien que no
la haya visto ya a estas alturas.
















