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26 de junio de 2017

WONDER WOMAN (2017)






ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún, que se abstenga de leerla y, si por el contrario, decide leerla, lo hará bajo su total responsabilidad.






















Desde que Ares, dios de la guerra, mató a los demás dioses antes de que Zeus lograra derrotarlo y dejarlo malherido, las Amazonas han vivido ocultas del resto del mundo en la isla de  Themyscira, creada por el propio Zeus, quién también les dejó un arma para protegerse en caso de que Ares regresara: una espada conocida como la matadioses. Desde niña, Diana, la hija de Hyppolita, reina de las Amazonas, ha deseado convertirse en guerrera. Su protectora madre se lo impide, pero su tía, la General Antiope (Robin Wright), la entrena en secreto hasta que Hyppolita lo descubre y, finalmente, acepta que su hija sea entrenada; pero exige que su entrenamiento sea más duro que el de las demás Amazonas.

Así, Diana crece convertida en una fuerte y valiente joven (Gal Gadot) cuyas habilidades superan a las de las otras Amazonas. Un día, Diana rescata a Steve Trevor (Chris Pine), un piloto que se estrella frente a las costas de Themyscira y es perseguido por tropas del ejército alemán. Steve le cuenta a Diana y a las demás Amazonas que se está librando una gran guerra en todo el mundo –la I Guerra Mundial –y que él es un espía del ejército aliado que huía de una base del Imperio Otomano donde los alemanes, encabezados por el general Erich Ludendorff (Danny Huston) y la Doctora Poison (Elena Anaya), están creando un potente arma que porría dar un vuelco a la guerra. Diana cree que Ares está detrás de ese conflicto cree que lo mejor es ir con Steve para enfrentarlo. Pero Hyppolita se niega a ello. Sin embargo, Diana está dispuesta a desafiar a su propia madre para lograr su objetivo.

Ha tardado, pero Wonder Woman POR FIN tiene ya su película.

Llevar a la mujer maravilla a la gran pantalla no ha sido cosa de un día. El primer intento lo llevó a cabo Ivan Reitman en 1996, pero su proyecto no llegó a salir adelante y, en los años siguientes comenzó a pasar por las manos de muchos guionistas hasta que, en 2005, Joss Whedon se hizo cargo de él como guionista y director y todo parecía ir viento en popa.


Sin embargo, en 2007, por alguna incomprensible razón, la Warner decidió cancelar ese proyecto. No obstante, aún había una posibilidad de ver a Wonder Woman en la película de la Liga de la Justicia que George Miller preparaba por aquella época, donde iba a estar interpretada por Megan Gale. Sin embargo, la Warner también decidió cancelar ese proyecto, con el que podían haber creado su propio universo cinematográfico mucho antes que Marvel Studios con Los Vengadores.

Encima, creo que fue por aquella época también que el estudio salió diciendo que ya no iban a hacer más películas de acción protagonizadas por mujeres –cosa que, afortunadamente, no han mantenido –, acabando con las ilusiones de poder ver una película en acción real –porque en animación se han hecho muchas –de Wonder Woman.

Esto hizo que pusiéramos nuestras esperanzas en la Tv, donde la mujer maravilla tuvo algo más de suerte; aunque, solo fuera con la serie protagonizada por Lynda Carter entre 1975 y 1979, ya que hubo otros intentos anteriores que se quedaron en el episodio piloto –aunque, viendo el resultado de aquellos esperpentos, mejor así –.

En 2011 hubo un proyecto de serie con David E. Kelley como showrunner protagonizado por la bellísima Adrianne Palicki, pero también se quedó solo en el episodio piloto. Después, The CW intentó sacar su propio proyecto, titulado Amazon, pero tampoco salió adelante, devolviéndonos la frustración.

Sin embargo, en el cine comenzaron a soplar otros vientos cuando, tras el éxito de Los Vengadores, Warner puso de una vez en marcha su universo compartido con personajes de DC Comics; entre los que estaba Wonder Woman.

La idea de una película protagonizada por la famosa amazona volvió a ser una realidad; sobre todo, cuando se supo que el personaje iba a aparecer en Batman v Superman: El Amanecer de la Justicia (Zack Snyder, 2016). Fue en diciembre de 2013, cuando se anunció que la actriz israelí Gal Gadot era la gran elegida para dar vida a Diana en esta película. Semanas después, se supo que había firmado para esta película y dos películas más; una de ellas Justice League y la otra la película que ahora nos ocupa, el tan esperado y ansiado film en solitario de Wonder Woman.

Desde el principio, la elección de Gadot como Wonder Woman estuvo envuelta en polémica. La mayoría de las críticas se debían a su físico, ya que la encontraban demasiado delgada y plana para interpretar a la mujer maravilla. Esto hizo que la actriz se sometiera a un duro entrenamiento, mostrando en las redes sociales su evolución, para tratar de convencer a los fans.

Aunque, las críticas también se debieron a motivos políticos, ya que, como he mencionado, Gadot es israelí y fue miembro del ejército de Israel, al que ha apoyado públicamente, lo cual hizo que recibiera muchas críticas y, recientemente, la película fue prohibida en Líbano, país que lleva años en guerra con Israel.

Aunque, me pregunto yo si esa es la verdadera razón. Mucha gente en Líbano ha criticado esta medida y han recordado que Gadot ya aparecía en Batman v Superman, la cual si se estrenó sin problemas en ese país; al igual que las películas de Natalie Portman, quién también es de origen israelí y ha apoyado a Israel públicamente. Así que me da que los motivos para rechazar la película son otros; y, conociendo a los musulmanes, ya me imagino cuales son…

Dejando esto a un lado, pese a las críticas, Gadot logró un exitoso debut como Wonder Woman en Batman v Superman: El Amanecer de la Justicia, donde sus escenas fueron lo más aplaudido pese a que su presencia era muy reducida, y ahora vuelve a triunfar, esta vez como protagonista.

Y es que la película está siendo un gran éxito. A día de hoy, la película, cuyo presupuesto es de 149 millones de dólares, lleva recaudados 318 millones solo en EEUU y 334 millones más en el resto del mundo, haciendo un total de 652 millones de dólares.


Pero, el éxito no es solo económico. A diferencia de sus antecesoras en el DCEU, la ya nombrada Batman v Superman: El Amanecer de la Justicia y Escuadrón Suicida (David Ayer, 2016), que fueron masacradas por la crítica y parte del público no quedó muy satisfecho con ellas, este film ha logrado unas críticas increíblemente buenas y la opinión de público no puede ser mejor, siendo la película elogiada allá donde va.

Para Warner y DC esta es la gran esperanza de su universo, donde actualmente se encontraban algo perdidos.

Sin embargo, el éxito de la película puede ir más allá y crear un antes y un después en las películas de superhéroes protagonizadas por mujeres.

Hasta ahora, las películas protagonizadas por superheroínas tenían las cosas muy difíciles, ya que los únicos ejemplos que teníamos eran películas como Supergirl (Jeannot Szwarc, 1984), Catwoman (Pitof, 2004) o Elektra (Rob Bowman, 2005), las cuales fueron grandes fracasos; fracasos que son utilizados como argumento por los detractores para decir que las superheroínas no son rentables y no interesan al público. El éxito de Wonder Woman echa por tierra ese argumento.

Además, la película puede ser tan revolucionaria como lo fueron en su día La Guerra de las Galaxias (George Lucas, 1977) o Parque Jurásico (Steven Spielberg, 1993). De hecho, ya está influenciando a muchas niñas que juegan a ser Wonder Woman y están empezando a dejar de lado el rollo de las princesas Disney.

Una noticia que me llegó al alma fue la de una niña que tenía prevista una fiesta de cumpleaños con temática de La Bella y la Bestia y, tras ver la película, pidió que se cambiara la temática de la fiesta por una relacionada con Wonder Woman.

Eso si, la película no solo debe influenciar a las niñas, también debe hacerlo con los niños para que quieran ser como Steve Trevor. Hoy día todavía queda mucho machismo en nuestra sociedad –bien lo dejaron claro todos esos neandertales que el año pasado le declararon la guerra a la nueva versión de Cazafantasmas –, cosa que se evitaría si se les diera una mejor educación a los niños. Por eso me parece una tontería que algunos cines hayan hecho pases de la película donde solo puedan entrar mujeres.

Y a todo esto, ¿Qué me ha parecido a mí la película?

Esta es una película, que yo creo que he estado esperando toda mi vida. Ver una película de Wonder Woman, que ha sido una de mis heroínas favoritas desde mi más tierna infancia –junto con Red Sonja y la creación de E. Badia Romero de quién cogí prestado su nombre y su imagen para comunicarme por internet –, ha sido siempre uno de mis grandes sueños que, ahora, tras muchos años de espera, se ha hecho por fín realidad.

La gran pregunta es si la película está a la altura y ha hecho que hayan valido la pena tantos años de espera.

Pues bien, me alegra decir que la respuesta es un SI con mayúsculas. Porque la película me ha ENCANTADO. Una película increíble, maravillosa, fascinante…




…UNA JODIDA OBRA MAESTRA




He disfrutado enormemente desde el principio hasta los últimos créditos finales –y no estaba esperando ninguna escena post-créditos, ya que aquí avisaron de que no la habría –. Y no solo eso. Si ya su escena en Batman v Superman hizo que se me saltaran las lágrimas de la emoción, aquí lamenté no haberme llevado una caja de pañuelos porque he llorado lo que no está escrito; y mira que yo no soy muy de llorar en público –ni siquiera lloro en los entierros –. Al final, cuando terminó la película, hasta aplaudí, y no fui la única persona que lo hizo, lo cual me alegró más de lo que ya estaba.

Para empezar, el trabajo que hace Patty Jenkins es maravilloso. Puede que la tipa llegara a la película rebotada tras la marcha de Michelle MacLaren, primera directora elegida, y que puede que con su elección Warner y DC le quisieran meter un gol a Marvel Studios, ya que ella iba a dirigir Thor: The Dark World (Alan Taylor, 2013) pero se marchó por diferencias creativas generando una gran polémica. Pero, todo eso importa ya bien poco, porque el trabajo que hace en este film ha sido increíble, con una gran dirección de actores, un excelente manejo de los momentos dramáticos y un eficaz pulso a la hora de rodar escenas las escenas de acción.

Porque la película tiene unas escenas de acción impresionantes, muy bien rodadas, con un gran sentido de la espectacularidad y una gran personalidad por parte de su directora, ofreciéndonos momentos increíbles.

La batalla en la playa entre Amazonas y soldados alemanes es IMPRESIONANTE; todo lo visto en los tráilers se queda corto. La escena es brutal y te tiene todo el tiempo con la boca abierta. Lo mismo que la escena en el campo de batalla en Bélgica. Desde el épico comienzo en las trincheras –con una extraña forma en la que la protagonista se cambia de ropa, que yo creo que es un homenaje a la serie de Lynda Carter o a las películas de Superman de Christopher Reeve –hasta que llega al poblado, todo es un no parar de momentos que desatan la adrenalina hasta llegar al brutal momento en el campanario. Creo que los brazos de la butaca del cine todavía tienen la marca de mis uñas.


Y luego el momento final, el gran enfrentamiento con Ares que tanto se estaba esperando y que, desde luego, no drafrauda nada, ya que nos sumerge en otra escena de lo más impresionante. Pero, lo mejor de todo es que la pelea no es solo a nivel físico, también psíquico, ya que antes de que comience la lluvia de hostias hay un enfrentamiento verbal lleno de revelaciones donde el dios de la guerra intenta manipular a Diana; estando muy cerca de conseguirlo. Pero, al final no lo consigue y terminamos teniendo una pelea que sobrepasa lo épico.

Pero no todo es acción sin descanso, ya que, como he dicho antes, Jenkins hace un gran trabajo con la dirección de actores y los momentos dramáticos. Incluso introduce momentos visuales artísticos, como esas pinturas que ilustran la historia de las Amazonas y el enfretamiento con Ares cuando Hyppolita y Antiope le cuentan la historia a Diana y que son, sencillamente, fascinantes.

También, ayudada por un excelente diseño de producción y una estupenda fotografía de Matthew Jensen, recrea muy bien los tres escenarios en que se mueve el film, Themyscira, Londres y la Europa de la I Guerra Mundial; mostrando muy bien el contraste que hay entre el primero –un mundo luminoso e idílico –con el de los otros dos –sitios lúgubres y decadentes –.

Pero, no solo consigue esto a nivel visual. También nos muestra muy bien a través de los ojos de sus protagonista el cambio que supone de vivir en Isla Paraiso a (sobre)vivir en el mundo de los hombres, donde las mujeres no pueden ni opinar y donde cosas que para ella parecen muy normales, como el sexo, en ese mundo son tabú –la escena de la barca es un buen ejemplo de ello –. Todo eso está muy bien plasmado en el film.

Y ese es su mayor acierto. Haber sabido mostrar en la gran pantalla a Wonder Woman como el icono feminista que ha sido en los cómics desde que fue creada en 1941. Una mujer fuerte e independiente, un espíritu libre que sigue más a su instinto que a las normas y que acostumbra a desobeder las órdenes, vengan de donde vengan.

Una cosa que me daba algo de miedo era la relación amorosa con Steve Trevor; no la relación en si, sino como iba a ser tratada en la película. Afortunadamente, la relación amorosa no ha sido ningún lastre; al contrario, me parece que ha beneficiado al film.

Tal y como se decía, la película tiene varias similitudes con Capitán América: El Primer Vengador (Joe Johnston, 2011) –cosa que me alegra, ya que esa película me encanta –y la relación amorosa es una de ella. En la película de Marvel me gustó mucho como Peggy Carter se sentía atraída por Steve Rogers antes de que se le administrara el suero del Supersoldado. Como le fascinaba el valor, el coraje y la astucia que mostraba ese joven sin importarle que fuera un enclenque y un canijo.


Y aquí ocurre, prácticamente, lo mismo. Diana se siente atraída por Steve Trevor, pero no por su físico, ni porque sea el primer hombre que vea en su vida, ni por ninguna cosa fríbola ni ninguna mierda propia de comedia romántica. A ella le fascina su valor, su idealismo y su forma de enfrentarse a los mismos peligros que ella pese a carecer de sus poderes. Además, ella no deja que en ningún momento sus sentimientos la aparten de sus objetivos ni le hagan replantearse sus ideales.

Con un ritmo que nunca decae, la película nos cuenta muy bien como son los orígenes de Wonder Woman. Empezando desde que es una niña rebelde que sueña con entrenarse con las demás Amazonas –por cierto, las escenas correspondientes a los entrenamientos de las Amazonas son otro 10 en la larga lista de dieces que le están cayendo a esta película –. Luego la vemos haciéndose mayor mientras es entrenada. Después vemos como la llegada de Steve Trevor trastoca su mundo y la anima a salir de la isla para salvar el mundo, lo que crea un gran conflicto con su madre. Y, finalmente, vemos como la realidad de la guerra y el mundo de los hombres va acabando con su inocencia y sus ideales, convirtiéndola en la Wonder Woman desencantada con el mundo que vimos en Batman v Superman.

A todo ello ha ayudado un estupendo guión firmado por Allan Heinberg –aunque, Geoff Johns participó de forma no acreditada –y en el que uno de sus inspiradores argumentales es Zack Snyder, también productor de la película; y que yo creo que ha tenido una participación activa en la película, como la que tuvo Christopher Nolan en su Man of Steel (2013), aportando cosas, pero sin interferir en el trabajo de Jenkins.

Un guión muy bueno, muy trabajado, con muy buenos diálogos y situaciones muy logradas. Desde luego, este si es un guión de verdad y no como el de Alien: Covenant. Desde luego, habría que ir a casa de Ridley Scott con una copia de este guión y estampárselo en lo morros.

Como adaptación, se toma varias libertades –algo inevitable –, pero se mantiene muy fiel a los cómics; especialmente, a los de la etapa de George Perez, principal fuente de inspiración para la película.

Pasando al tema del reparto.

No voy a mentir. Cuando Gal Gadot fue elegida para ser Wonder Woman no di, precisamente, saltos de alegría. No la veía en el personaje y su físico no era el más adecuado para el papel. No obstante, fue una elección de Zack Snyder y eso me valía para darle un voto de confianza. Además, como ya he dicho antes, la chica se empleó a fondo en los entrenamientos para mejorar su físico y encajar en el papel.


Y, vamos, si en Batman v Superman ya me convenció, aquí si quedaban algunas dudas, quedan completamente disipadas. La actriz hace un excelente trabajo, dando vida a Wonder Woman como si hubiera nacido para ello y haciendo completamente suyo al personaje, cómo ocurre con Hugh Jackman con Lobezno, Chris Evans con el Capitán América o, sobre todo, Scarlett Johansson con la Viuda Negra.

Chris Pine está muy bien como Steve Trevor. Su trabajo es muy bueno y el tipo derrocha mucho carisma. Además, la química que tiene con Gadot es impresionante.

Connie Nielsen está fantástica como Hyppolita; imponente como reina de las Amazonas y tierna como madre sobreprotectora. Además, en la película tiene su momento de lucha, demostrando que también puede ser una action woman.

Lo mismo digo de Robin Wright como Antiope. Jamás había visto a esta actriz como una mujer de acción y en esta película parece que lleva toda su vida luchando en guerras toda su vida. Además, resulta curioso que, 30 años después, la veamos en un rol tan diferente al que interpretó en La Princesa Prometida (Rob Reiner, 1987); seguro que si ahora hicieran una secuela de esa película la actriz no dudaría en hacer lo del anuncio de las galletas Príncipe.

Del lado de los villanos, Danny Huston, al quién los papeles de villano se le dan muy bien, hace un gran trabajo como el General Ludendorff.

Lo mismo que la española Elena Anaya, que está maravillosa como la Doctora Poison. La actriz ya tiene experiencia como villana en una superproducción hollywoodiense cuando hizo de vampira en Van Helsing (Stephen Sommers, 2004), donde había momentos que llegaba a asustar y todo. Aquí, su personaje es muy diferente, pero ella sigue igual de intimidante.

Aunque, el que se lleva la palma es, sin duda, el villano principal, Ares; que, tal y como me imaginaba, se ocultaba tras el personaje de David Thewlis, una estupendo actor que hace un excelente trabajo en la película. Además, me ha parecido un acierto que el dios de la guerra se ocultara tras una persona del bando aliado que, precisamente, aboga por la paz, ya que era demasiado evidente que lo hiciera tras un general alemán que se niega a rendirse pese a tener la guerra perdida.

Cuando se le ve al final con la armadura, está muy bien. No voy a mentir, me gustaba más aquel diseño donde tenía el cráneo como casco que se vio en algunos juguetes del merchandising, pero este diseño se asemeja más al de los cómics. Aunque, esos si, cuando llevaba el casco puesto solo se le debían haber visto los ojos y no parte del rostro.

Pero, bueno, a mi este Ares me ha encantado y, junto con el General Zod, es sin duda el mejor villano del DCEU.


Y no me olvido de Saïd Taghmaoui, Ewen Bremner y Eugene Brave Rock, que interpretan a esa especie de Comandos Aulladores que acompañan a Diana y a Trevor. Los tres hacen un buen trabajo y están muy bien en sus respectivos papeles.

Bueno, vamos resumiendo ya.

Wonder Woman es todo un PELICULÓN. Una obra maestra de los píes a la cabeza. La película que, sin duda, he estado esperando durante años.

Dentro del DCEU, supera con creces a Batman v Superman: El Amanecer de la Justicia y a Escuadrón Suicida. En cuanto a Man of Steel –que para mí es otra obra maestra –, diría que las dos echarían un buen pulso sin que quedara muy claro quién sería el ganador. Fuera del DCEU, a las películas de Batman de Christopher Nolan no llega a alcanzarlas, pero si se les acerca mucho. Y, desde luego, supera a Los Vengadores y las películas de Marvel Studios; y esto lo dice alguien a quién le encantan Los Vengadores y las películas del MCU.

Desde luego, estoy deseando ver esta película más veces y me muero por ver también la anunciada secuela, donde me encantaría que Patty Jenkins regresara en la dirección.








20 de diciembre de 2016

ROGUE ONE (2016)




ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién aún no la haya visto que se abstenga de leerla o que lo haga bajo su total responsabilidad.


















Ya tenemos entre manos el primer spin-off de Star Wars. Bueno, el primero que se realiza en la era Disney, ya que esto de los spin-offs no es nuevo en la saga galáctica; ahí tenemos las películas que hicieron con los Ewoks de El Retorno del Jedi –tan olvidables como los personajillos que las protagonizan –.

En esta ocasión, nos vuelven a llevar al pasado. Concretamente, poco antes de los acontecimientos de La Guerra de las Galaxias.

En el film que lo empezó todo en 1977 la historia giraba alrededor de los planos de la Estrella de la Muerte, los cuales ayudaron a la rebelión a destruir tan mortífera arma. Sabíamos que esos planos habían sido robados al Imperio, pero no sabíamos como lo hicieron.

Pues, precisamente, a eso pone respuesta esta película.

Cuando Jyn Erso (Felicity Jones) era una niña vivía con sus padres. Su padre, Galen Erso (Mads Mikkelsen) era un importante científico militar del Imperio Galáctico, pero abandonó esa vida y decidió vivir como un simple granjero hasta que el Director Orson Krennic (Ben Mendelsohn) llegó para obligarle a trabajar en la nueva arma en la que el imperio está trabajando. La madre de Jyn es asesinada por la guardia de Krennic, pero Jyn logra escapar y es acogida por un amigo de su familia, Saw Gerrera (Forest Whitaker), un veterano de las Guerras Clon que ahora lucha contra el imperio; primero junto a la rebelión y ahora por su cuenta. 15 años después, Jyn –que fue abandonada por Gerrera cuando solo era una adolescente –es ahora una renegada que no acata órdenes ni del imperio ni de la rebelión. Ahora se encuentra prisionera del imperio y es liberada por los rebeldes, pero ella se resiste a ir con ellos, por lo que es llevada a la fuerza hasta la base rebelde en Yavin 4.

Allí le comunican que un piloto imperial (Riz Ahmed) ha desertado advirtiéndoles de que el imperio está construyendo un arma definitiva en la que su padre está trabajando. Pero el piloto ha sido capturado por Gerrera y quieren que ella, utilizando su amistad, consiga que les dejen acceder al piloto. Ella se niega y los rebeldes amenazan con devolverla al imperio si no colabora, por lo que no le queda más remedio que aceptar y, acompañada por un oficial rebelde, el Capitán Cassian Andor (Diego Luna), y K-2SO (Alan Tudyk), un droide imperial reprogramado, se desplaza hasta la luna de Jedha, lugar donde se alza el último reducto de la cultura Jedi y donde Gerrera y sus extremistas seguidores combaten al imperio, el cual se está llevando los cristales Kyber, los cuales daban poder a los sables laser de los Jedi y ahora el imperio quiere utilizar para su superarma. Pero Jyn ignora que Cassian tiene órdenes secretas con respecto a su padre.


Tras comprar Lucasfilm y la franquicia de Star Wars, Disney puso rápidamente en marcha una nueva trilogía de la saga galáctica. Sin embargo, no se han querido quedar ahí y decidieron explotar aún más la franquicia con la realización de spin-offs que se irían estrenando entre medias de los distintos episodios de la saga.

La película que nos ocupa ha sido dirigida por Gareth Edwards, director de la independiente Monsters (2010) y de Godzilla (2014), y lleva por título Rogue One con el subtítulo de A Star Wars Story, el cual parece que será la marca de fábrica de los spin-offs. Originalmente iba a ser Star Wars Anthology, pero decidieron cambiarlo por razones que aún no me explico. Yo, la verdad, prefiero más el anterior que el de ahora, el cual me niego a utilizar.

Antes de ponerme con la película, hablaré un poco de cómo le están llendo las cosas. En taquilla está haciendo unos datos excelentes. No tan buenos como los que hizo Star Wars: El Despertar de la Fuerza (J.J. Abrams, 2015), pero en su primer fin de semana ya lleva recaudados 155 millones de dólares en EEUU y 135 millones más, haciendo un total de 290 millones de dólares.

Además, la película está siendo bien recibida por público y crítica. Incluso George Lucas, quién en su día defenestró a El Despertar de la Fuerza –hasta el punto de decir que se sentía como si hubiera vendido su franquicia a una red de prostitución –, ha hablado muy bien de ella.

¿Y que opino yo? Pues a eso es a lo que vamos.

Como ya sabéis, a mi me entanta todo lo relacionado con Star Wars y esta película la esperaba con muchas ganas. El Despertar de la Fuerza me encantó y me dio fe de que esta nueva etapa con la franquicia en manos de Disney puede funcionar. Después, todo material que salía de este film no hacía más que aumentarme el hype cada vez más.

El caso es que fui a ver esta película con las expectativas muy altas y, una vez vista, debo decir que me ha ocurrido un poco como con Batman v Superman: El Amanecer de la Justicia. La película me ha gustado mucho, pero no ha cumplido del todo mis expectativas y, pese a sus muchos logros, me ha dejado también cierta sensación de decepción.

He leído críticas y opiniones que dicen que es mejor que El Despertar de la Fuerza. Opiniones que, desde luego, yo no comparto. Si tuviera que elegir entre esta película y El Despertar de la Fuerza, me quedaría sin dudarlo con el Episodio VII de la saga.

Pero, no me malinterpretéis. La película es muy buena, sus responsables se la han tomado muy en serio y hace las delicias de los fans de Star Wars. Además, la forma en la que han hilado su final con el comienzo de La Guerra de las Galaxias me ha parecido brillante.

Está muy bien realizada, el guión es eficaz y cumple bien, las escenas de acción son espectaculares, y hasta brutales, los efectos especiales están a la altura –especialmente, en detalles de los que hablaré más adelante –y, sobre todo, está muy bien insertada en el universo de Star Wars.

Una de las cosas que más me ha gustado es lo bien cuidada que está su ambientación. El diseño de producción está de lo más currado y recrea muy bien el estilo visual de La Guerra de las Galaxias; incluso los nuevos elementos –como los Death Troopers, que me han parecido geniales, pese a que se lucen poco –que incluyen están muy bien insertados y no desentonan nada. En serio, muchas veces llegas a sentir que estás viendo escenas eliminadas de la película de 1977, y no estoy exagerando.


Luego tenemos la cantidad de guiños, referencias y, sobre todo, cameos que, sin ninguna duda, no pasan desapercibidos a ningún fan de Star Wars

Ya sabíamos que la película traía de vuelta al gran Darth Vader; pero es que la cosa no se queda ahí. Tenemos cameos hasta debajo de las piedras; incluso los criminales que se pelearon con Luke Skywalker en la cantina tienen su aparición en este film. Y no solo hay referencias a la saga, también las hay al universo expandido o a series como Star Wars: The Clon War y Star Wars: Rebels; un buen ejemplo lo tenemos en el personaje de Forest Whitaker, Saw Gerrera, personaje sacado de la serie The Clon War y que ahora –según noticias recientes –aparecerá también en Rebels.

Aunque, lo mejor ha sido ver como nos han recuperado, mediante la tecnología informática, a personajes como el Gobernador Moff Tarkin o la Princesa Leia; incluso a algunos pilotos rebeldes que aparecían en la trilogía original también los tenemos de regreso en esta película con el mismo aspecto de antaño.

El trabajo que hacen es impecable. Y no solo los efectos especiales, también los actores que les dan vida saben reconstruir muy bien a sus respectivos homólogos. El mejor ejemplo es Guy Henry, el actor que da vida a Tarkin, quién imita muy bien al fallecido Peter Cushing, tanto sus gestos como su mirada, haciéndonos creer aún más que se trata del mismo personaje que vimos en el film de 1977.

Y, aunque muchos se las den de listos diciendo que canta mucho el ordenador, el trabajo de efectos especiales es realmente impecable; se nota que esta gente está en el mismo barco que los de Marvel Studios, que también hacen cosas increíbles con el CGI, como rejuvenecer a actores o realizar trajes digitales que parecen de verdad –como el de Black Panther en Capitán América: Civil War, que no supe que era CGI hasta que nos los revelaron –.

Y ya que hablamos de efectos especiales, debo decir que, al igual que ocurrió con El Despertar de la Fuerza, me agrada ver que no todo es CGI y que la película apuesta mucho por efectos prácticos, como animatronics, marionetas o maquetas, lo cual es otro gran punto a favor de esta película.

Otra cosa que me ha gustado mucho de la película es que llega a ser políticamente incorrecta, mostrándonos que la Rebelión también tiene su lado oscuro. Aunque, un lado oscuro bastante justificado, ya que en la guerra muchas veces los implicados se ven obligados a hacer cosas sucias. Seguro que más de uno había deseado, al igual que yo, que al principio de la película Lyra Erso (Valene Kane) hubiera disparado a su marido para evitar las cosas que vendrían después. Además, el ser la primera película de Star Wars donde mueren todos sus protagonistas, dejando así un final agridulce, le hace ganar más puntos.

Otra cosa que me ha gustado mucho es su tono bélico de la II Guerra Mundial, tomando películas como Los Cañones de Navarone (J. Lee Thompson, 1961) o Doce del Patíbulo (Robert Aldrich, 1967) como principal referencia; incluso hay algún que otro momento en la espectacular batalla final que llega a recordar a Salvar al Soldado Ryan (Steven Spielberg, 1998).

Ahora vamos con las cosas malas, las cuales impiden a esta película ser una obra maestra y estar entre las grandes del universo Star Wars.

Uno de los principales fallos que he encontrado es en los personajes. No los actores, ya que el reparto en general es muy bueno y los actores hacen un estupendo trabajo. Es en como han tratado a los personajes en donde está el fallo.


Felicity Jones está fantástica. Es una estupenda actriz y en la película hace un gran trabajo. Además, se desenvuelve muy bien en las escenas de acción, demostrando ser toda una action woman. Sin embargo, su personaje no llega a enganchar tanto como debería. Aunque, no por culpa de ella, ya que su evolución a lo largo de la película es demasiado rápida y desdibujada, no dando la sensación de que se luzca tanto como debería; ni tan siquiera al final, donde su enfrentamiento con el villano lo resuelven de la forma más absurda, patética y previsible que se pueda imaginar. Me hubiera gustado, en serio, que estuviera a la altura de Rey (Daisy Ridley) en El Despertar de la Fuerza pero, desgraciadamente, no lo está. Eso si, el personaje no es malo, no me malinterpretéis, solamente es que no lo han tratado bien.

Sobre Diego Luna, el tipo lo hace bien, no lo voy a negar. Pero su personaje carece por completo del carisma que este necesita y, encima, su química con Felicity Jones es completamente nula. Para mí, este personaje –que en los tráilers prometía mucho –ha sido una de las mayores decepciones de la película.

Sobre Riz Ahmed, tres cuartos de lo mismo. Su personaje, pese a la importancia que tiene en la trama, da la sensación de estar en la película metido con calzador y, la verdad, en ningún momento llega a destacar de verdad.

Los personajes de Donnie Yen y Wen Jiang están muy bien, son bastante carismáticos y su química es muy buena. Sin embargo, salvo en el tramo final, dan la sensación de estar bastante desaprovechados.

Lo mismo que el personaje de Forest Whitaker, el ya nombrado Saw Gerrera, que parece estar más aprovechado en los tráilers que en la película. Tan solo el androide K-2SO, destrás del cual está Alan Tudyk, es el único que parece estar aprovechado de verdad en toda la película, resultando ser otra gran revelación, como lo fue BB-8 en El Despertar de la Fuerza.

No obstante, la mayor decepción –incluso más que el capitán rebelde interpretado por Diego Luna –ha sido sin duda el villano principal, el Director Orson Krennic. El actor Ben Mendelsohn hace un estupendo trabajo, no lo voy a negar, pero el personaje, como villano principal, hace aguas por todas partes. No llega a resultar tan amenazador ni tan carismático como debería, ni tan siquiera en los momentos en los que muestra lo despiadado que es; por no decir que hay momentos en los que llega a parecer una parodia de sí mismo.

Cuando lo veía en los tráilers con ese uniforme blanco, llegué a pensar que en realidad pudiera ser el Gran Admirante Thrawn oculto bajo una máscara y que al final de la película descubriría su verdadero yo. Ahora, tras ver la película, me alegro de haberme equivocado.

Para mí, este no es el villano principal. Los grandes villanos son, sin duda, Moff Tarkin y Darth Vader que, pese a tener mucho menos tiempo en pantalla que él, se lo comen con patatas en cada una de sus apariciones. Especialmente, Darth Vader, que solo sale en dos escenas, pero se come la pantalla en todo momento. Los seguidores del Joker de Jared Leto utilizan la excusa del poco tiempo que aparece en pantalla en Escuadrón Suicida para justificar que el personaje no haya convencido; pero Vader demuestra aquí con creces que, si se eres un excelente villano, el tiempo que apareces en pantalla importa poco.

Además, sobre Vader, me ha gustado que mostraran su lugar de residencia, ese impresionante castillo situado en un planeta que, sin duda, será Mustafar; algo que tendría muchos sentido. Por otro lado, aún no he visto la película en voz original para escuchar de nuevo la voz de James Earl Jones, pero seguro que seguirá siendo tan impresionante como en la trilogía original. En cuanto al doblaje español, no consiguen hacer olvidar al fallecido Constantino Romero –algo imposible –, pero debo decir que la voz que han empleado consigue estar a la altura.


Dejando el tema de los personajes a un lado, otra cosa mala es que la película se hace algo lenta y pesada al principio. Pero, por suerte, rápidamente despega y no hay que esperar mucho para ello. A partir de ahí, la cosa va en ascenso. Así que de esta parte no tengo mucha queja.

No obstante, lo que más me ha decepcionado son muchas cosas que aparecían en los tráilers y que luego en la película se las han pasado por el forro de los cojones. Lo que más he echado en falta es esa escena en la que se veía Jyn Erso encarándose con un caza imperial en la parte final. Escena que, sin duda, fue cambiada en las regrabaciones de la película que tuvieron lugar este verano.

Seguramente –y esto es suposición mía –, el que iba dentro del Caza Tie era Krennic y el enfrentamiento final entre él y Erso seguro que hubiera sido mucho más espectacular que como lo resuelven al final, de una forma que, como ya he dicho antes, resulta de lo más patética y previsible y que estropea la imagen feminista que se le está dando actualmente a la franquicia. Habrá quién diga que lo encontró romántico, cosa que hubiera resultado si, como ya he dicho antes, la química entre Felicity Jones y Diego Luna hubiera sido buena, cosa que no es así.

Bueno, resumiendo ya, la película me ha gustado mucho y tengo ganas de verla más veces. Pero, desgraciadamente, como ha ocurrido este año con muchos estrenos prometedores, no ha estado a la altura de lo que esperaba de ella.

Aún así es una buena película y muy recomendable; tanto a los fans de Star Wars como a quienes no han visto una sola película de Star Wars en su vida.