Mostrando entradas con la etiqueta Brie Larson. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Brie Larson. Mostrar todas las entradas

4 de diciembre de 2023

THE MARVELS (2023)


ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún, que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todas formas, lo hará bajo su total responsabilidad.







Si creías que, después de la última película de Thor, la última película de Black Panther y la última película de Ant-Man el universo cinematográfico de Marvel no podía decepcionar más, creíste mal, amigo. 

La película que nos ocupa termina de confirmar la decadencia por la que pasa últimamente Marvel Studios; y el cine de superhéroes en general, porque los de DC están teniendo también una carrerita este año...

Bueno, toca hablar de The Marvels, la cual he tardado en ver y, la verdad, tampoco es que tuviera muchas ganas de verla. La película se supone que es una secuela de Capitana Marvel (Anna Boden y Ryan Fleck, 2019), pero también es una continuación de las series de Tv WandaVision y Ms. Marvel, donde fueron presentadas Monica Rambeau (Teyonah Parris) -bueno, esta en su versión adulta, ya que la vimos de niña en la película de 2019 -y Kamala Khan (Iman Vellani), con quienes Carol Danvers comparte protagonismo.

Pero, vayamos por partes.

Después de los sucedido en la anterior película, Carol Danvers (Brie Larson) llegó hasta Hala, el planeta de los Kree, y destruyó la Inteligencia Suprema, creyendo que así liberaría a los Kree. Sin embargo, esto provocó una guerra civil que arrasó el planeta, dejándolo sin aire, agua y luz solar. Ahora, la nueva líder de los Kree, Dar-Benn (Zawe Ashton), trata de reconstruir Hala, para lo que busca las bandas cuánticas, solo encontrando una de ellas, puesto que desconoce que Kamala Khan (Iman Vellani) posee la otra en la Tierra. Tras combinar el poder de la banda con su martillo de Acusador, crea una anomalía que hace que Carol, Kamala y Monica Rambeau (Teyonah Parris) intercambien sus posiciones cuando utilizan sus poderes. Tras logran complementarse, las tres superheroínas unen sus fuerzas para detener a Dar-Benn, quién quiere reconstruir Hala robando el aire, el agua y la luz solar a los mundos de Carol ama como venganza por lo que le hizo a los Kree.

Nia DaCosta reemplaza en la dirección a la pareja formada por Anna Boden y Ryan Fleck en esta película que cierra los estrenos de Marvel Studios este año. Y, desde luego, no podían haber cerrado de peor forma. 

Para empezar, está siendo un fracaso de taquilla desastroso. A día de hoy, lleva recaudados 79 millones de dólares en EEUU y 110 millones más en el resto del mundo, haciendo un total de 189 millones de dólares, todo ello con un desorbitado presupuesto de 274 millones. Un fracaso en toda regla.

Las opiniones de los críticos no han sido malas del todo, pero tampoco muy entusiastas, lo mismo que las del público.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Que Marvel Studios y el Marvel Cinematic Universe están en crisis es algo más que evidente. Después de su indiscutible reinado en la década de 2010, sus películas ya no reinan en la taquilla tanto como antes. El propio Bob Iger, CEO de Disney, se ha pronunciado al respecto afirmando que se hacen demasiadas secuelas y se prima más la cantidad que la cantidad, y hasta se rumorea que están pensando en volver a juntar de nuevo a los Vengadores originales para remontar.



Sin embargo, no es solo un problema de taquilla, también es un problema de calidad. En lo que llevamos desde que finalizó la conocida como The Infinity Saga, la cual agrupa las tres primeras fases del MCU, tan solo nos han ofrecido dos joyas, que son Black Widow (Cate Shortland, 2021) y Spider-Man: No Way Home (Jon Watts, 2021) -aunque, no se si contar Black Widow porque, aunque se estrenara fuera de ella, es una película que pertenece a The Infinity Saga -.

Luego hemos tenido títulos como Shang-Chi y la Leyenda de los Diez Anillos (Destin Daniel Cretton, 2021), Eternals (Chloé Zhao, 2021) y Dortor Strange en el Multiverso de la Locura (Sam Raimi, 2022), que son buenas películas y a mi me gustaron mucho, pero ninguna de ellas en una maravilla y están lejos de serlo.

La cosa empeoró más a partir de Thor: Love and Thunder (Taika Waititi, 2022), que es la decepción hecha película y un desperdicio de dos estupendos personajes, Gorr el Carnicero de Dioses interpretado por Christian Bale y Mighty Thor interpretada por Natalie Portman

Luego llegó Black Panther: Wakanda Forever (Ryan Coogler, 2022), de la que no llegué a escribir una review, más que nada, porque me dio pereza hacerla. De hecho, solo tengo tres cosas que decir de esa película: 1) la Riri Williams (Dominique Thorne) que nos presentan no me convence nada, 2) mezclar a Namor (Ténoch Huerta) y los atlantes con la cultura Maya fue una cagada monumental -además de un desperdicio de un gran personaje -y 3), por mucho que me gusta el personaje de Shuri (Letitia Wright) y que era algo que estaba cantado -a parte de que sigue la tónica de los cómics -, no me convence que ella sea la nueva Black Panther y me mantengo en que Nakia (Lupita Nyong'o) era una mejor opción.

Y este año, la cosa no ha mejorado mucho con Ant-Man y la Avispa: Quantumanía (Peyton Reed, 2023), más centrada en parecer una space opera que en una película de superhéroes. Si ha mejorado con Guardianes de la Galaxia Vol. 3 (2023), pero esta solo ha servido para que James Gunn se despida de Marvel para dirigir DC Studios junto a Peter Safran. 

Que, por cierto, manda narices que el mejor estreno de Marvel Studios este año sea una película escrita y dirigida por el actual jefe de DC y que ese jefe de DC, en un año lleno de fracasos, su único éxito haya sido con Marvel. Le cuento esto a alguien que ha vivido los últimos cinco años en una cueva y no se lo cree.

Mira que yo soy muy fan del MCU y, salvo unas pocas excepciones, disfruté mucho The Infinity Saga, pero a día de hoy el MCU ya no me entusiasma como antes. Se nota más agotamiento y más descontrol, ni tan siquiera uno de sus principales fuertes, que eran los efectos especiales, les salen bien ya. Además, a diferencia de The Infinity Saga, donde las películas seguían claramente un camino, aquí no parece que avancen hacia ninguna parte.

¿Estamos ante el fin del Marvel Cinematic Universe? Pues puede que si. Pero, bueno, veamos a ver que pasa. El año que viene se estrena Deadpool 3, película que podría suponer un gran subidón al MCU si cumple las expectativas. Además, se dice que se están haciendo cambios para mejorar las cosas y, si resulta ser verdad lo de que piensan traer de nuevo a los Vengadores originales, por mi, bienvenidos sean.

Veremos a ver como evolucionan las cosas pero, de momento, el futuro se ve bastante negro.

Ahora tenemos entre manos The Marvels, película que debía de haber salvado este flojo año, pero no ha hecho más que empeorar las cosas, porque se han caído con todo el equipo.

Y no es de extrañar porque...


...MENUDA PUTA MIERDA NOS HAN HECHO


Mira que yo soy de las pocas personas que defienden Capitana Marvel porque, aunque no fuera gran cosa, aquella película me gustó y encontré a Brie Larson aceptable como Carol Danvers; aunque, sigo manteniendo que este era un papel para Katheryn Winnick.

Pero, vamos, con esta película no pienso ser tan vehemente, porque puede que sea fan del MCU, pero lo que no soy es gilipollas.

Estamos ante una película que no aporta nada, con una historia de todo menos interesante y en la que lo que más vale la pena es la escena de los crédito finales; más adelante hablaré de ella. La película no es más que una excusa para juntar a sus tres protagonistas y ya está. 

En lugar de juntarlas en una película de casi 300 millones de dólares -que, a saber donde se los habrán gastado, porque la película es de todo menos espectacular -, debían haberlas juntado en un especial de Disney +, que seguro que hubiera funcionado mejor. Como el especial de Halloween Werewolf by Night (Michael Giacchino, 2022), el cual me encantó; no tanto, eso si, el especial de Navidad de Guardianes de la Galaxia dirigido por James Gunn, el cual fue un tanto decepcionante.



Todo ese rollo de las protagonistas intercambiándose mientras están en plena acción contra los Kree en tres escenarios diferentes tiene gracia al principio, pero se exceden tanto con eso que al final llegan a resultar cansino.

Aunque, eso no es lo peor. Lo peor son los momentos que dan vergüenza ajena, los cuales son unos cuantos; y no los protagonizados por la familia de Kamala Khan, que esos son los que más se libran de la quema.

Hay dos momentos en especial que me hacen pensar que la directora y los guionistas no sabían por donde tirar a la hora de escribir la película y cada uno ponía la primera chorrada que se le pasaba por la cabeza.

Uno de esos momentos es el de los gatos. Si, pese a que me gustó la película, lo de que Goose fuese quién dejara tuerto a Nick Fury lo encontré estúpido, lo de que esta ponga huevos, nazcan gatitos y los utilicen para evacuar la estación espacial S.A.B.E.R. haciendo que se coman a sus tripulantes para luego escupirlos vivos es... mejor no digo nada.

Pero, el momento que se lleva la palma es cuando llegan al planeta Aladna. Ahí hay una interesante historia de realeza y matrimonios forzados que podría haber dado bastante juego si la hubieran desarrollado como es debido. Aunque, ese no es el problema. El problema es que en ese planeta la gente se comunica cantando y bailando y a los responsables de la película les pareció una idea cojonuda que los números musicales fueran una especie de mezcla entre los de las películas animadas de Disney y los de las películas de Bollywood.

No está bien desear mal a nadie, pero con el gilipollas al que se le ocurrió esa gracia haría una excepción.

En cuanto al tema del reparto, flaco favor le han hecho a Brie Larson juntándola con Teyonah Parris y Iman Vellani, porque las dos se la comen con patatas y no dejan ni los huesos ¿Os acordáis en la serie animada de X-Men cuando Picara le roba sus poderes a Carol Danvers? Pues aquí Monica Rambeau y Ms. Marvel hacen lo mismo, pero con el protagonismo de Larson.

Pero es que luego, la villana, Zawe Ashton, cuando aparece, se las come a las tres. Puede que su personaje caiga gordo pero, a nivel interpretativo, la tía se come a las tres protagonistas y luego pide otra ración.

Pero es que luego, aparece Tessa Thompson como Valkyrie en una escena solo para decir Hola y ya está pero, en ese breve espacio de tiempo, se las come a las cuatro -por cierto, se suponía que en esa escena querían mostrar que Carol y ella tenían un romance, pero al final se echaron atrás; mucho wokismo, mucha inclusión forzada, muchas gilipolleces progres pero, a la hora de la verdad, no hay huevos cuando se trata de personajes protagonistas -.

Pero es que luego, en los últimos minutos de la película tenemos la aparición de Hailee Steinfeld como Kate Bishop y, aunque solo la vemos interactuando con Kamala Khan, basta solo con observarla para saber que, de haber estado en toda la película desde el principio, ella sola se hubiera comido a todo el reparto y no hubiera dejado ni los restos de la mesa.

Vamos, esto en vez de haberse llamado The Marvels, debía haberse llamado Holocausto Caníbal 3 -es que ya existe en España una película que se llama Holocausto Caníbal 2, pese a no tener nada que ver con el film de Ruggero Deodato -.

Por cierto, la aparición de Kate Bishop al final se supone que es un adelanto para los Young Avengers, que es el equipo que quiere juntar Kamala por si alguien no lo sabe. Aunque, a mi me parece que sería hacer un desperdicio con ella. Si de verdad quieren aprovechar a Kate Bishop, que le den una película o una serie formando equipo con Yelena Belova (Florence Pugh) que, en la serie Hawkeye, las dos tenían más química que treinta laboratorios juntos.

Ahora vamos con la escena de los créditos finales, que creo es lo más interesante de la película; y, vamos, que lo más interesante que tenga que ofrecernos sea su escena de los créditos finales dice mucho de este film.

En ella vemos a Monica Rambeau despertando en una realidad paralela, con lo que tenemos una nueva incursión en el multiverso, donde se encuentra con una variante de su madre. Pero, lo mejor viene cuando aparece el Dr. Hank McCoy, más conocido como el mutante Bestia. Por lo que tenemos la primera incursión de los X-Men en el MCU. Ya en la serie Ms. Marvel introdujeron el concepto mutante -poniendo de fondo la música de la mencionada serie animada de X-Men -, pero aquí tenemos ya la famosa Patrulla-X.



Aunque, lo mejor es que el Bestia que vemos está interpretado por el gran Kelsey Grammer, quién lo interpretó en X-Men: La Decisión Final (Brett Ratner, 2006) y luego apareció brevemente en X-Men: Días del Futuro Pasado (Bryan Singer, 2014). 

Independientemente de como fuera X-Men: La Decisión Final -para mi, la peor película de la saga -, el Bestia interpretado por Grammer me pareció excelente, mucho mejor que el que ha interpretado Nicholas Hoult. Sería excelente que Grammer fuera el Bestia oficial del MCU. Sin embargo, ni tan siquiera sabemos si estos X-Men que nos han presentado serán los X-Men oficiales o una variante del multiverso con los mismos actores de la saga de la Fox. El tiempo dirá.

Bueno, vamos resumiendo ya.

No puedo decir que The Marvels haya sido una decepción porque, la verdad, no esperaba mucho de ella. Todo material publicitario que salía no hacía más que echarme para atrás. El segundo tráiler si me dio algo de esperanza, pero lo que vino después volvió a darme el bajón.

Desde luego, de lo peor que nos ha dado el MCU y lo peor que que hemos visto desde que finalizó The Infinity Saga; y mira que tenía competencia con Thor: Loven and Thunder o Black Panther Wakanda Forever.

Desde luego, como Marvel Studios no reaccione, el final del MCU va a llegar antes de los esperado.





24 de marzo de 2017

KONG: SKULL ISLAND (2017)






ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún que se abstenga de verla o, por el contrario, que lo haga bajo su total responsabilidad.


















King Kong está de regreso. Y, esta vez, lo hace para enfrentarse nada menos que a Godzilla.

Sin embargo, ese enfrentamiento no se producirá hasta 2020 y lo que ahora nos concierne es la primera película protagonizada por el famoso simio dentro de este universo cinematográfico que Legendary Pictures y Warner Bros. comenzaron con Godzilla (Gareth Edwards, 2014).

La historia tiene lugar en 1973, poco después de que EEUU se retire de la Guerra de Vietnam. Bill Randa (John Goodman), un alto cargo de Monarch, una ultrasecreta agencia gubernamental, convence al gobierno estadounidense para que organice una expedición a una misteriosa isla recién descubierta: Isla Calavera. La expedición parte rumbo a Isla Calavera formada por miembros de Monarch liderados por Randa, los Sky Devils, un escuadrón de élite del ejército americano recién llegado de Vietnam liderado el Teniente Coronel Preston Packard (Samuel L. Jackson), James Conrad (Tom Hiddleston), ex miembro de la fuerza aérea británica que ha sido contratado como rastreador, y Mason Weaver (Brie Larson), una reportera gráfica pacifista que no se cree la versión oficial y cree que hay otros motivos detrás de esa misión. Una vez en la isla, la expedición es atacada por un enorme simio que destroza los helicópteros y los supervivientes quedan atrapados en la isla. Sin embargo, pronto se darán cuenta de que el simio no es el mayor peligro de ese lugar.

En la Comic-Con de San Diego de 2014, Legendary Pictures sorprendió a los presentes anunciando la puesta en marcha de una nueva película de King Kong.

En un principio, se dijo que iba a ser una precuela del film de 1933 que adaptaba la novela Kong: King of Skull Island, la cual cuenta como el famoso simio llega a convertirse en rey de Isla Calavera. Esto se debió a que, en un principio, Legendary iba a producir la película junto a Universal Pictures –por aquella, época el estudio había roto su sociedad con Warner Bros. y había iniciado una nueva junto a la Universal –, la cual llevaba desde 2009 desarrollando junto a Spirit Pictures una adaptación de esa novela.

Sin embargo, la verdadera intención de Legendary era realizar una película ubidada dentro del universo del Godzilla de Gareth Edwards con vistas a enfrentar a ambos monstruos en el futuro. Esto se confirmaría en octubre de 2015, cuando se anunció oficialmente la película Godzilla vs Kong para 2020.

Legendary tenía pensado producir este universo con la Universal como distribuidores. Sin embargo, el estudio –que ese año vivía uno de sus mejores momentos con los éxitos de 50 Sombras de Grey, Fast & Furious 7 y Jurassic World –no estaba muy interesado y Legendary recurrió a sus antiguos socios, Warner Bros.; eso si, sin romper su sociedad con Universal.


Como ya ocurrió con Godzilla, varios guionistas participaron en el guión de este film sobre King Kong de los cuales unos cuantos acabarían acreditados. Jordan Vogt-Roberts, director cuya carrera se había desarrollado principalmente en Tv, aunque había dirigido la película The Kings of Summer (2013), fue el elegido para dirigir la película.

Así llegamos a la película que nos ocupa, la cual ya está en los cines y, de momento, las cosas le están yendo bien en taquilla; aunque, tampoco es que esté haciendo cifras astronómicas.

Con un presupuesto de 185 millones de dólares, la película lleva 111 millones de dólares recaudados en EEUU y 151 millones recaudados en el resto del mundo, haciendo un total de 262 millones de dólares. No creo que la película vaya a ser un fracaso, pero tampoco me espero un taquillazo.

Yo achaco estos flojos resultados a que le ha perjudicado al film el haberse estrenado en un mes tan competivo emparedada entre dos pesos pesados como Logan y La Bella y la Bestia. Creo que si la película se hubiera estrenado en un mes con pocos estrenos importantes le hubiera ido mucho mejor.

Por lo demás, la opinión del público y la crítica es bastante positiva.

¿Y que opino yo? Pues a eso vamos.

Antes de comenzar quiero dejar claro que yo siempre he sido muy fan de King Kong.

La película de 1933, dirigida por Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack, para mi es una obra maestra y un clásico imprescindible. No sé que decir más de ella que no se haya dicho ya.

La versión de 1976, dirigida por John Guillermin, está lejos de ser una obra maestra como su predecesora, pero me parece un buen film, muy disfrutable y, encima, el tono erótico que le da Jessica Lange le hace ganar muchos puntos. Otro cantar es su secuela, King Kong 2 (1986), también dirigida por Guillermin, que me parece una soberana puta mierda pese a tener a Linda Hamilton en su reparto.

Luego tenemos la versión de 2005 dirigida por Peter Jackson que a mi, particularmente, me encanta. Es cierto que le sobra metraje en la parte inicial y que deberían haber explorado más Isla Calavera pero, por lo general, me pareció un film estupendo y un remake mucho más digno que la película de 1976.

Y en cuanto a esta Kong: Skull Island, pues la verdad que me ha gustado mucho.

No estamos ante una gran obra maestra ni ante nada del otro mundo, todo hay que decirlo. Pero he salido de verla con una gran satisfacción; como que he visto la película que he ido a ver, la película que me esperaba.

Es una película que da lo que promete, ni más ni menos. Y es en eso en lo que radica su virtud. Porque es una película sin pretensiones cuyo principal objetivo es entretener y hacer pasar un rato de lo más agradable.

No hay duda que se ha hecho teniendo en cuenta Godzilla, de Gareth Edwards, tomando nota de los errores de aquel film.

A mí Godzilla me gustó mucho, aunque reconozco que tiene muchos errores. El principal de ellos es centrarse mucho en la parte de los humanos y dejar mucho de lado a los monstruos, que son el eje central de este tipo de películas.

Aquí eso no ocurre. Aquí los monstruos están completamente a la orden del día y, encima, tenemos monstruos para dar y tomar.

Para empezar, la película va directamente al grano. Toda la parte inicial de la presentación de personajes y como el personaje de John Goodman va juntando al equipo nos la resumen muy bien para introducirnos lo antes posible en Isla Calavera y nos sumergen en una auténtica orgía de monstruos y acción que deja muy buen sabor de boca.


Luego tenemos que este no es un nuevo remake, así que no volvemos a tener otra vez la misma historia de llevarse al simio a la ciudad ni nada de eso. Aquí casi toda la película tiene lugar en Isla Calavera y eso les permite explorar más este lugar y, sobre todo, les permite abordar más la parte de la mitología de Kong como rey y dios de ese lugar.

Tampoco tenemos la clásica historia romántica de bella y bestia, aunque no se olvidan del todo de ella y nos muestran cierto acercamiento entre el gorila y la chica. Una muestra de que no se olvidan del todo de los elementos clásicos de las películas de Kong; ahí tenemos también los indígenas adoradores del gorila, el muro y hasta hay una referencia a Kong encadenado.

La película está muy bien dirigida. Jordan Vogt-Roberts no hace un trabajo del todo brillante, pero dirige muy bien y sabe muy bien lo que hacer con el material que tiene entre manos. Las escenas de acción son de lo más espectaculares y están muy bien filmadas; el tipo sabe mover bien la cámara y manejar a los actores. Aunque, lo mejor, es lo bien que ha sabido reflejar la época setentera en la que se desarrolla la película con una ambientación muy lograda, ayudada por una estupenda fotografía y, sobre todo, una acertada banda sonora llena de temas musicales de la época.

Otra cosa que cabe destacar de este director son lo muchos guiños y homenajes que hace a lo largo de la película. El más sonado es el de Apocalypse Now (Francis Ford Coppola, 1979), del que hasta llegaron a hacer un póster y todo. Pero, la cosa no se queda ahí, ni mucho menos.

Los guiños y homenajes son muchos y fácilmente reconocibles. El prólogo de la película, ambientado en la II Guerra Mundial, es un claro homenaje a Infierno en el Pacífico (John Boorman, 1968). La lancha construida con restos de aviones hace clara referencia a El Último Vuelo del Arca de Noé (Charles Jarrott, 1980). Cuando el personaje de Shea Whigham decide no huir y enfrentarse al monstruo cara a cara no me digáis que no se os vino a la cabeza Depredador (John McTiernan, 1987). Y no digamos ya lo del personaje de Samuel L. Jackson y su enfermiza obsesión por matar a Kong, como si del Capitán Ahab de Moby Dick (John Huston, 1956) se tratase. Es que ni Old Boy (Park Chan-wook, 2003) se libra –si, hablo de cuando Kong se come el pulpo –.

Y estos son solo unos cuantos de muchos ejemplos.

Sobre este nuevo King Kong. Pues es IMPRESIONANTE. Para empezar, está muy bien hecho técnicamente. Luego vemos que no mentían cuando nos dijeron que sería el Kong más grande visto hasta ahora, porque el bicho es enorme; encima, dicen que aún está creciendo, puede que para estar lo suficientemente grande para su enfrentamiento con Godzilla.

Además de grande, también es una mala bestia de cuidado. Las peleas que tiene con los otros monstruos son brutales e impresionantes y la escena del enfrentamiento contra los helicópteros, que tanto hemos visto en los tráilers, es sin duda uno de sus mejores momentos del film.

He oído decir por ahí a algunos que este Kong sale muy poco en la película, pero yo creo que sale lo que tiene que salir. Tiene su primera aparición en el prólogo de la película, luego tiene su gran aparición en la brutal escena de los helicópteros, después va saliendo de vez en cuando, teniendo también otras escenas de lucha muy bestiales, hasta llegar a la gran batalla final.

Los demás monstruos también están muy logrados. La gigantesca araña, cuyas patas se camuflan con el bambú y hasta empalan a personas, está también muy lograda y la escena que protagoniza es de lo más brutal. El pulpo gigante también es otro gran acierto. Los bufalos de agua gigantes, aunque no se lucen mucho, también están muy conseguidos. Lo mismo que el bicho palo gigante que, aunque solo sale una vez y a penas hace nada, está muy bien hecho.

Los que si que me han decepcionado un poco son esa especie de pterosaurios que se ven mucho a lo largo del film. Esos bichos están muy bien hechos, pero solo realizan un ataque durante toda la película; encima, esa escena la encontré muy ridícula y forzada, como si fuera una excusa para quitarse ese personaje de en medio.

Y, en cuanto a los Skullcrawler, los villanos principales del film –con permiso de Samuel L. Jackson –, pues estos están muy logrados también. Su diseño es bastante curioso. Son como una especie de lagartos de solo dos patas que, seguramente, estén inspirados en aquel bicho que aparecía brevemente en la película de 1933; ese que trataba de salir del precipicio y que Jack Driscoll hacía caer cortando la liana donde se sujetaba. Estos, en cambio, son más grandes y más letales que aquel. La escena que protagonizan en esa especie de cementerio donde están los esqueletos de los familiares de Kong es tan espectacular como aterradora y las peleas que tienen con Kong son de los más brutales.

Y que decir del más grande de todos, con el que Kong y los protagonistas humanos se las tienen que ver en la espectacular batalla final; un momento que llega a resultar épico.

En  cuanto a los actores.

El reparto está bastante bien. Muchas caras conocidas, pero ninguna superestrella y si buenos interpretes. Otra cosa son los personajes.


Tom Hiddleston hace un estupendo trabajo, no lo niego. Sin embargo, su presencia a lo largo de toda la película la he encontrado un tanto anodina. Se supone que es el gran protagonista de la historia pero, salvo algunos momentos, a penas se luce en todo el film.

Brie Larson, por el contrario, si tiene más momentos para lucirse, sobre todo al final. Además, tiene bastante química con Kong. Como ya he dicho antes, aquí no hay relación romántica, pero se ve que ella y el simio llegan a conectar y eso está muy bien reflejado en el film; especialmente, en la escena en que rescatan al búfalo atrapado por el helicóptero, uno de los mejores momentos de la película, sin duda.

La única pega que le pondría a ella es que, de vez en cuando, pone algunas caras bastante forzadas a lo largo de la película. Aunque eso no es culpa de ella, es una estupenda actriz, que es una estupenda actriz. Es más cosa del director, que si bien hace un buen trabajo, como ya he mencionado antes, en la dirección de actores es en donde más suele fallar.

Samuel L. Jackson también hace un gran trabajo y está muy bien en su papel. No obstante, su personaje no deja de ser el típio oficial al mando completamente zumbado, muy habitual en las películas de serie B.

John Goodman, pues lo mismo. El tipo hace un gran trabajo, pero su personaje es también otro cliché de las películas de serie B. Además, al comienzo de la película el personaje tiene mucha importancia pero, rápidamente, se va diluyendo a medida que avanza el film hasta el punto de que la escena de su muerte, pese a ser un momento impresionante, pasa sin pena ni gloria.

Por otro lado, quién si realmente me ha sorprendido ha sido el personaje de John C. Reilly. El actor hace un estupendo trabajo, algo que se esperaba. Sin embargo, en los tráilers, el personaje daba la sensación de que iba a ser cargante y una molestia a lo largo del film en la que se pasaría todo el tiempo buscando la risa fácil solo consiguiendo hacer que tengamos ganas de que algún monstruo se lo coma.

Sin embargo, tras verlo en la película debo decir que me ha sorprendido, resultando un personaje de lo más interesante que, encima, podría servir como nexo de unión entre las películas de este MonsterVerse; algo sí como Claire Temple (Rosario Dawson) en las series de Marvel y Netflix.

Y aquí vamos al asunto de las conexiones con Godzilla y el MonsterVerse, que aquí están bien introducidas.

La principal conexión, sin duda, es la corporación Monarch, de la que aquí sabemos más cosas –como que fue fundada por el presidente Harry S. Truman –. También se hace mención al primer encuentro con Godzilla en 1954. Además, al igual que la película de Gareth Edwards, los títulos de crédito iniciales se van sucediendo junto con imágenes de archivo de Monarch, que parece que será como una marca de presentación.

Aunque, la mejor conexión es, sin duda, la escena post-créditos. Porque la película tiene una escena justo al final de los créditos finales. Es algo de lo que avisaron, cosa de la que me alegro –todavía me acuerdo del año pasado cuando me quedé hasta el final de los créditos finales de Batman v Superman: El Amanecer de la Justicia solo para salir del cine con cara de gilipollas –.


Aquí, la escena en cuestión es fascinante y, desde luego, hace las delicias de todo amante de Godzilla y las películas de monstruos.  Tiene lugar en una especie de sala de interrogatorio de Monarch donde están retenidos los personajes de Hiddleston y Larson, a quienes le muestran una serie de imágenes de pinturas rupestres que muestran a Godzilla, a Rodhan, a Mortha y a King Ghidorah, dejándonos claro que estos monstruos existen en este universo. La escena termina con una pintura que muestra a Godzilla y a King Ghidorah frente a frente y se funde a negro con el rugido de Godzilla de fondo, lo que podría ser una pista de lo que podríamos ver en Godzilla: King of the Monsters, la secuela del film de Gareth Edwards que llegará en 2019.

Bueno, vamos acabando ya.

En resumen, la película ha estado muy bien. No nos encontramos ante una maravilla del séptimo arte, pero no lo necesita. Es una película muy bien hecha que da lo que promete y no defrauda nada; salvo si vas a verla esperando ver otra cosa.

Una película que hace las delicias de todo amante de las películas de monstruos y el cine de aventuras y que te hace pasar un rato de lo más agradable; además de que te deja con ganas de querer verla más veces.




Desde luego, una película de lo más recomendable.