28 de octubre de 2022

BLACK ADAM (2022)


ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todas formas, lo hará bajo su total responsabilidad.














El pasado viernes se estrenó finalmente Black Adam, una película de DC que ha tardado muchos años en ver la luz y cuyo recorrido ha sido bastante curioso.

Black Adam no es un superhéroes, sino un villano y es conocido, principalmente, por ser el archienemigo de Shazam. De hecho, estaba previsto que fuera el villano principal de la película de este superhéroe anteriormente conocido como Capitán Marvel.

Al igual que esta película, la película de Shazam, que llegó a los cines en 2019 bajo la dirección de David F. Sandberg y con Zachary Levi y Asher Angel como principales protagonistas, también tardó muchos años en ver la luz. New Line Cinema comenzó a desarrollarla por el año 2000, pero no comenzó a tomar fuerza hasta 2007, cuando se anunció que Dwayne Johnson era elegido para dar vida a Black Adam como villano principal.

Durante los años siguientes, Johnson fue el único miembro del reparto confirmado y siempre estaba hablando con entusiasmo del proyecto en las redes sociales, llegando a parecer que él era el protagonista de la película.

Finalmente, los ejecutivos de Warner Bros. vieron que era un desperdicio tener a una superestrella como Johnson como villano en una película así, en 2017, con Shazam! ya incluida dentro del universo cinematográfico de DC, se reunieron con Johnson y acordaron sacarle de la película y darle un proyecto propio con Black Adam como protagonista principal en plan anti-héroe.




Así surgió la película que nos ocupa, la cual nos llega cinco años después bajo la dirección del español Jaume Collet-Serra y con la presencia también de la Sociedad de la Justicia de América -la JSA si juntamos sus siglas en inglés -; además de una sorpresa en los créditos finales que luego ya no fue tan sorpresa debido a las filtraciones.

En taquilla le están yendo las cosas muy bien, recaudando 140 millones de dólares en todo el mundo en su primer fin de semana y, a día de hoy, lleva ya recaudados 152 millones de dólares con una recaudación muy igualada en EEUU y el resto del mundo, habiendo recaudado en ambas 76 millones de dólares.

Lo que no está tan igualado son las opiniones de crítica y público. Mientras que la crítica la está vapuleando, la opinión mayoritaria del público es mucho más entusiasta.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Personalmente hablando, la película me ha gustado mucho. He disfrutado mucho viéndola, tengo ganas de verla más veces y, cuando salga a la venta, lo más seguro es que me la compre.

Objetivamente hablando, debo decir que no estamos ante una gran película y, mucho menos, una obra maestra. La película es buena, pero nada del otro mundo. Desde luego, está muy lejos de estar a la altura de películas brillantes como Man of Steel (Zack Snyder, 2013), Wonder Woman (Patty Jenkins, 2017) o Aquaman (James Wan, 2018), pero tampoco es una decepción, como Wonder Woman 1984 (Patty Jenkins, 2020), ni un bodrio infumable, como Birds of Prey (Cathy Yan, 2020). Si estaría a la altura de películas como la ya nombrada Shazam! o The Suicide Squad (James Gunn, 2021).

Es una película correcta que cumple en sus dos principales objetivos, que son entretener y presentar al personaje de Black Adam en plan anti-héroe para el universo cinematográfico de DC, el ahora conocido como DC Universe (DCU) en esta nueva etapa con Warner Bros. Discovery.

Yo, desde luego, no comparto que la película esté teniendo esas críticas tan nefastas. Para mi es una película que merece el aprobado; y no solo con un 5 raspado. Di tuviera que puntuarla le pondría un 6´5 o puede que una nota más cercana al 7, aunque sin llegar al 7.

Visualmente, la película es alucinante, con un muy logrado diseño de producción y unos correctos efectos especiales; además de unas muy buenas escenas de acción. Todo ello servido por la eficaz dirección de Jaume Collet-Serra, que hace un muy buen trabajo en este film.

La otra cara de la moneda es el guion. Puede que no sea del todo malo ni inexistente, pero está claro que el guion no es el fuerte de esta película pese a tener a tres guionistas acreditados. Se trata de un guion correcto que cumple en los objetivos antes nombrados, entretener y presentarnos al personaje de Black Adam.

Porque la presentación de este personaje me ha parecido bastante acertada y me ha gustado como han ido revelando detalles de sus orígenes a lo largo de la película. La otra cara de la moneda es la presentación de la JSA, la cual se ha quedado a medias. 

El grupo en si me ha gustado; deberían haber incluido algún que otro miembro más, pero para su presentación, está bien. El problema es que, mientras los personajes de Hawkman y Doctor Fate han tenido un tiempo aceptable en pantalla, los personajes de Cyclone y Atom Smasher los he encontrado algo desaprovechados.




Este sería uno de los puntos decepcionantes de la película, que tiene unos cuantos. Otro de ellos es el villano principal, el cual deja algo que desear pese al buen trabajo del actor. Cuando se convierte en Sabbac en el tramo final de la película mejora bastante; aunque, lo estropea algo su diseño, el cual no está del todo acertado.

Otra cosa que he encontrado decepcionante es que no se haya desarrollado el tema de cuando se critica que la JSA intervenga en Khandaq, un país que, tras siglos sufriendo invasiones, se encuentra bajo el dominio de los mercenarios de Intergang mientras la comunidad internacional mira para otro lado -algo que, desgraciadamente, ocurre mucho en el mundo real -. No estoy pidiendo que hagan una película política o panfletaria, pero si podrían haber hecho algo de denuncia social, como si hizo The Suicide Squad.

Hablando del Escuadrón Suicida, la película cuenta con una breve aparición de Viola Davis como Amanda Waller. Esto es algo que ya se sabía, pero ha sorprendido la aparición también de Jannifer Holland repitiendo el papel de Emilia Harcourt, que interpretó en The Suicide Squad y la serie Pacemaker. También hay pequeña aparición de Djimon Hounsou como Wizard, el cual volverá a interpretar en la secuela de Shazam! el año que viene.

No obstante, la aparición que más está dando que hablar es, sin duda, la que se produce en la escena de los créditos finales, como ya he dicho antes, el regreso de Henry Cavill como Superman. Una breve aparición que el propio Cavill ya ha confirmado que solo es una pequeña muestra de lo que está por venir en virtud a su regreso al universo DC.

Y esto es algo que le debemos a Dwayne Johnson, que es quién se empeñó en introducir a Cavill como Superman en la película y, durante años, ha estado luchando para que esto se produzca mientras ha estado siempre en contacto con Cavill, ya que ambos comparten agente. Johnson siempre se encontró con la firme oposición de los directivos de Warner y DC, especialmente, Walter Hamada, quién hasta hace poco fue el jefe de DC Films. Sin embargo, con la llegada de Warner Bros. Discovery, Johnson no dudó en pasar por encima de Hamada y acudir a los nuevos CEOs de Warner, Michael De Luca y Pamela Abdy, que si dieron el visto bueno.

En cuanto al reparto, Dwayne Johnson cumple dando vida a Black Adam. Ya he dicho muchas veces que este actor no es solo una gran masa de músculos, sino un tipo de lo más carismático y en esta película lo demuestra con creces.

Sarah Shahi está muy bien en el papel de Adrianna Tomaz que, a pesar de lo que digan algunos críticos, no es un simple adorno y su personaje tiene algo de peso en la película. Puede que no la veamos convertirse en Isis, pero pienso que hubiera sido algo precipitado hacerlo en la primera película.

Pese a lo desaprovechado de su personaje, Marwan Kenzari hace un buen trabajo como Ishmael Gregor.

Y, en cuanto a los miembros de la JSA, Pierce Brosnan como Doctor Fate, Aldis Hodge como Hawkman, Quintessa Swindell como Cyclone y Noah Centineo como Atom Smasher, todos hacen una buen trabajo interpretativo independientemente de como hayan sido aprovechados sus respectivos personajes.




Bueno, vamos terminando ya.

Sin ser nada del otro mundo, Black Adam es una buena que se disfruta bastante y presenta de forma aceptable al personaje en el nuevo universo cinematográfico de DC, del que esta película será su originaria, según dijeron en la Comic-Con de San Diego.

Desde luego, para mi esta película no ha sido ninguna decepción, como si lo ha sido Thor: Love and Thunder.

Por cierto, si hacen una nueva película de Tomb Raider, deberían darle la dirección a Jaume Collet-Serra. La parte del comienzo en la que Adrianna Tomaz busca la Corona de Sabbac y da con la tumba de Black Adam me recordó más a los videojuegos de Tomb Raider que la película de 2018.







14 de agosto de 2022

PREY (2022)


ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS. Quién no haya visto aún la película, que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todas formas, lo hará bajo su total responsabilidad.








Cuando Disney compró la Fox, se hizo con varias franquicias, entre ellas, las de Alien y Predator. Dos sagas cuyas últimas entregas, Alien: Covenant (Ridley Scott, 2017) y The Predator (Shane Black, 2018), dejaron mucho -pero mucho, mucho, mucho... -que desear.

La gran pregunta es -bueno, más bien era -que iba a hacer Disney con ellas. 

De Alien sabemos que se está preparando una serie de Tv con Noah Hawley, creador de series tan celebradas como Legion o Fargo, al frente. También se habló de una película con el director Fede Alvarez (Evid Dead, No Respires), pero no se ha sabido nada más al respecto.

No obstante, lo primero que hemos tenido ha sido una nueva película de la saga Predator. Un film que se anunció por sorpresa con el director Dan Trachtenberg, quién estaba trabajando en la historia junto a Patrick Aison, quién se ha encargado de escribir el guion. 

Con el tiempo sabríamos que la película iba a ser una precuela ambientada en la Norteamérica del siglo XVIII y su protagonista iba a ser una india comanche, por lo que estábamos ante la primera película de la saga con una fémina de protagonista.





Finalmente, la película se estrenó el pasado viernes directamente en streaming. Algo que se anunció desde el primer día, ya que aquí no ha ocurrido como con Black Widow (Cate Shortland, 2021), película destinada a cines que Disney terminó estrenando de forma simultánea con Disney + por puro capricho, ganándose una buena demanda por parte de Scarlett Johansson.

Esta película ya estaba destinada desde el principio a verse en streaming. En EEUU lo ha hecho a través de Hulu, plataforma perteneciente a Disney que emite contenido adulto, mientras que en el resto del mundo lo ha hecho a través de Disney + a través de Star, el apartado de la plataforma donde se encuentra ubicado el contenido adulto de esta.

Y, sobre como le está yendo, a la primera película de la saga Predator que se ha hecho bajo el paraguas de Disney las cosas le están yendo muy bien; mejor que lo esperado.

En el tema económico se desconoce cuando dinero está haciendo, ya que, en lo que a streaming se refiere, no se suelen dar cifras, pero se dice que ha sido el mejor estreno que ha tenido la plataforma Hulu; la cual, recordemos, también emitirá la comentada serie de AlienPor otro lado, la película está recibiendo excelentes críticas y está siendo alabada por la mayoría del público.

Incluso dos intérpretes de la película original, Jesse Ventura y Bill Duke, que dieron vida a Blain y a Mac respectivamente, están elogiando la película.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Antes de ponerme con la película, me voy a poner un poco con la saga. 

La primera entrega y la película que lo comenzó todo, Depredador (John McTiernan, 1987), es un auténtico películón que yo ya debo haber visto miles de veces y no me canso nunca de verla. Y, desde luego, ninguna de sus secuelas ha llegado a estar a su altura.

Su primera secuela, Depredador 2 (Stephen Hopkins, 1990) me parece una buena película y una secuela más que digna que, además, tenía el acierto de que trasladaba la historia a una jungla diferente. Un Los Ángeles de finales de los 90 donde las bandas y los narcotraficantes se han hecho más fuertes y han convertido la ciudad en una zona de guerra. Sin embargo, en comparación con sus predecesora, queda muy por debajo, ya que está muy lejos de la maestría de esta.

Después tuvimos el primer crossover con la saga hermana, Alien vs Predator (Paul VS Anderson, 2004), película muy defenestrada, pero que a mi me parece una buena para pasar el rato. En cambio, su secuela, Aliens vs Predator: Requiem (Colin Strause y Greg Strause, 2007), es bastante mala y, hasta la fecha de hoy, sigue siendo para mi lo peor que se ha hecho con el Predator y con Alien.

Luego llegó Predators (Nimród Antal, 2010), producida por Robert Rodriguez y surgida de un proyecto de tercera entrega que el director de Abierto hasta el Amanecer desarrolló en los años 90. A mi esta película me gusta, pero bien es cierto que funciona mejor en la primera parte que en la segunda, donde la película se desinfla bastante y termina al final quedando un resultado bastante irregular.

Y termino con la ya mencionada The Predator (2018), película en la que había puestas muchas esperanzas, ya que la dirigida Shane Black, un viejo conocido de la saga, ya que participó como actor en la película original dando vida a Hawkins, el primer personaje que veíamos morir a manos del Predator en la pantalla. Sin embargo, la película resultó ser una tremenda decepción que perdía la oportunidad de haber llevado la saga a otro nivel. No es una película mala del todo, pero para mi es la peor de las películas del Predator en solitario y, de no existir Aliens vs Predator: Requiem, sería también la peor de todas las películas contando los crossovers.

En cuanto a esta película que nos ocupa, tuve mis dudas, no lo voy a negar. Sin embargo, tenía bastante fe en ella gracias, principalmente, a su director, quién había dirigido antes la película 10 Cloverfield Lane (2016), una de las películas con las que J.J. Abrams trató de ampliar el universo que estaba creando a raíz de la película Monstruoso (Matt Reeves, 2008).




A diferencia de la espantosa The Cloverfield Paradox (Julius Onah, 2018), 10 Cloverfield Lane si es una buena película y demuestra que Dan Trachtenberg es muy buen director, ya que una película de ese tipo, donde la trama se desarrollaba casi enteramente en un mismo escenario con un reducido número de personaje, no es fácil de hacer. Es necesario realizar un muy buen trabajo de guion y dirección de actores para que la película no se caiga por su propio peso y Trachtenberg lo logró porque es un director muy bueno.

Otra cosa que me interesaba de la película es que tenía una protagonista femenina y ya sabéis que es algo que me gusta a mi mucho. Lo malo es que esto está generando polémica por toda esta tontería que hay hoy en día de la inclusión forzada, lo que está haciendo que, por un lado, la película esté siendo atacada por los neardentales que escriben desde sus cavernas y, por el otro, los progres quieran convertir la película en un panfleto feminista.

Parece que han olvidado que lo de tener una protagonista femenina no es algo nuevo en esta saga. Ya en Alien vs Predator tuvimos a Sanaa Lathan de protagonista y en The Predator tuvimos -aunque algo desaprovechada, eso si -a Olivia Munn. Y no nos olvidemos de la saga hermana, Alien, con la Teniente Ripley.

Vamos, que esta película no ha descubierto la pólvora por tener una fémina de protagonista como para que se esté montando tanta tontería a su alrededor. Pero, vamos, son los tiempos en los que nos está tocando vivir donde hay que politizarlo todo por narices.

Bueno, dejando de lado toda esta tontería, paso a decir lo que me ha parecido la película. Y es que la película a mi me...


...HA ENCANTADO


La película me ha gustado mucho, he disfrutado mucho viéndola y me apetece verla más veces; de hecho, ya me la he visto dos veces. 

Algunos colocan esta película, incluso, por encima de la original. Yo no, para mi la película de 1987 sigue siendo insuperable. Sin embargo, si me atrevo a decir que es la que más se le acerca; incluso por encima de Depredador 2 -y mira que me gusta a mi mucho Depredador 2 -.

Tal y como esperaba, Dan Trachtenberg ha hecho un excelente trabajo, creando una película muy diferente a lo visto hasta ahora, con identidad propia, pero no olvidándose de la saga a la que pertenece, a la que le hacen algunas referencias. Como cuando el hermano de la protagonista dice la famosa frase de Dutch en la película original: Si sangra, podemos matarlo. O el origen que le dan a la pistola de la época que le entregaban a Mike Harrigan al final de Depredador 2.

Un origen, por cierto, muy diferente al que daban en un cómic que, visto lo visto, deja de ser canon.

La película está muy bien dirigida, con unas escenas de acción de lo más brutales, con mucha violencia y mucha sangre, para los que decían que ahora con Disney se iba a terminar la violencia en la saga. Nada más lejos de la realidad, ya que la película tiene muchas sangre y, sobre todo, mucho gore -más, incluso, que en las últimas películas de la saga -, con un decapitaciones y desmembramientos cada dos por tres.




Los efectos especiales están bastante logrados, al igual que el diseño de producción, con una muy lograda ambientación de la época en la que se desarrolla el film. Que, por cierto, esta nueva ambientación es otra de las causas de otra de las polémicas absurdas que se ha montado en torno a este film, ya que muchos se quejan de que unos comanches, con armas rústicas de la época, puedan hacer frente a un predator tecnológicamente avanzado. Parece que se han olvidado de como se enfrentó Dutch al predator en la parte final de la película original.

Sobre el diseño del nuevo predator, pues me ha gustado bastante. para empezar, me ha gustado que tenga un diseño diferente a los vistos hasta ahora- También me ha gustado que, aunque siga siendo tecnológicamente más avanzado que los humanos, tenga un aspecto más primitivo.

En cuanto a la protagonista, Amber Midthunder, pues hace un muy buen trabajo, lleva muy bien sobre sus hombros el peso del protagonismo y, sobre todo, se desenvuelve muy bien en las escenas de acción. 

Sobre el personaje, a los que van diciendo por ahí que como le dejan hacer lo que quiera en una sociedad como la Comanche, donde las mujeres eran un cero a la izquierda, no sé que película han visto. Si la protagonista puede salir de caza es porque su hermano, que es la cabeza de familia tras la muerte de su padre, se lo permite, pero siempre tratando de alejarla del peligro. Además, hay una escena donde otros comanches tratan de llevársela a la fuerza de vuelta a la tribu, incluso utilizando la violencia contra ella.

Así que no, la película no traiciona las costumbres Comanches en favor del feminismo como van diciendo por ahí. Además, aunque la película tenga cierto mensaje feminista, no deja que el feminismo se apodere de la historia y se aleja mucho del maniqueo feminazi.

Bueno, vamos resumiendo ya.

Prey es una película muy buena que demuestra que se puede lograr una película de Predator casi a la altura de la original sin necesidad de copiar a esta. Además de que amplía más el universo de la saga y abre un interesante abanico de posibilidades para continuarla.

Lo que más lamento es que no podamos ver esta película en cines porque, desde luego, vale mucho la pena. Vale que era una película ya desde el principio destinada al streaming pero, aún así, es una pena.







16 de junio de 2022

JURASSIC WORLD: DOMINION (2022)

 

ATENCIÓN. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún, que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todas formas, lo hará bajo su total responsabilidad.














Ya he visto Jurassic World: Dominion, la nueva película de la saga jurásica. La sexta entrega de la saga iniciada por Steven Spielberg con la maravillosa Parque Jurásico (1993) y la tercera entrega de esta trilogía que comenzó con Jurassic World (2015), poniendo fin a esta. Y, al parecer, a toda la saga, según unas declaraciones de Chris Pratt; aunque, el productor Frank Marshall afirmó que la saga puede tener continuidad.

Pero, bueno, vamos con esta película que nos ocupa que es lo importante. 

Vayamos por partes.

Cuatro años después de que Isla Nublar fuera destruida por un volcán y los dinosaurios fueses liberados por la Tierra, Claire Dearing (Bryce Dallas Howard) y Owen Grady (Chris Pratt) viven escondidos en Sierra Nevada (California) donde mantienen oculta a Maisie Lockwood (Isabella Sermon), el clon de la hija de Benjamin Lockwood que este crio como su nieta. Pero, cuando unos individuos secuestran a Maisie y a Beta, la hija de la velociraptor Blue, Claire y Owen les siguen la pista hasta Biosym Geneticts, empresa encargada de capturar a los dinosaurios fugados, los cuales retiene en unas instalaciones en Italia bajo la imagen de un santuario pero, en realidad, ocultan experimentos ilegales.

Claire y Owen no son los únicos que investigan a Biosyn. Ellie Sattler (Laura Dern), cree que la empresa está detrás de una extraña plaga de langostas prehistóricas que amenazan con provocar un gran desastre mundial. Ellie busca la ayuda de Alan Grant (Sam Neill) y ambos se infiltran en las instalaciones de Biosyn ayudados por Ian Malcolm (Jeff Goldblum), quién ahora trabaja para Biosyn pero, en realidad, es un infiltrado.

Colin Trevorrow, que dirigió Jurassic World (2015), en la siguiente entrega, Jurassic World: Fallen Kingdom (2018), le cedió la dirección al español J.A. Bayona, ya que él tenía previsto dirigir el Episodio IX de Star Wars. Sin embargo, tratando de reconciliarse con los fans cabreados con Star Wars: Los Últimos Jedi (Rian Johnson, 2017), Lucasfilm lo despidió y rechazó su propuesta, contratando de nuevo a J.J. Abrams, director de Star Wars: El Despertar de la Fuerza (2015), para dirigir Star Wars: El Ascenso de Skywalker (2019), película que debía reconciliar a los fans cabreados y cerrar la saga galáctica con broche de oro, no consiguiendo al final ni lo uno ni lo otro.

Esto hizo que Trevorrow recuperara la dirección en esta nueva película donde, como es habitual, también se ha encargado del guión; esta vez, con ayuda de la emergente Emily Carmichael, que ya trabajó en Pacific Rim: Insurrección (Steven S. DeKnight, 2018).

Uno de los puntos clave de esta película ha sido la recuperación de los protagonistas de la película original, Sam Neill, Laura Dern y Jeff Goldblum; aunque, este último ya tuvo una breve aparición en Jurassic World: Fallen Kingdom.




La película tenía previsto llegar en junio de 2021, pero la pandemia afectó a su producción, haciendo que esta se detuviera en marzo de 2020 y no se reanudara hasta el mes de julio, después de que Universal gastara 5 millones de dólares en medidas de seguridad. No obstante, Trevorrow supo aprovechar el parón realizando labores de post-producción en su casa.

Pero, a pesar de eso, el estreno de la película se retrasó un año, estrenándose finalmente el pasado 10 de junio en EEUU, mientras que en España se estrenó el 9 de junio.

En taquilla, las cosas no le están yendo nada mal, con un notable estreno de 145 millones de dólares en los cines estadounidenses. A día de hoy, la película lleva recaudados 158 millones en EEUU y 247 millones más en el resto del mundo, haciendo un total de 405 millones de dólares.

La crítica, en cambio, ha sido otro cantar, ya que está pulverizando a la película a más no poder, haciendo que tenga las peores notas de toda la saga. La respuesta del público, en cambio, ha sido más positiva.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Yo tenía unas ganas locas de ver esta película. Primero, porque ya sabéis la importancia que tiene para mi Parque Jurásico, película que despertó mi pasión por el cine. Además, las dos entregas anteriores me gustaron mucho. Jurassic World supo utilizar muy bien la nostalgia y Jurassic World: Fallen Kingdom se atrevió a llevar la saga a otro nivel, con los dinosaurios sueltos por el mundo e introduciendo la clonación humana.

Así que tenía mucha curiosidad por ver como Trevorrow cerraba su trilogía con broche de oro; cosa que habría hecho en Star Wars si hubieran utilizado su propuesta, mucho más interesante que lo que se vio en El Ascenso de Skywalker.

Por eso, me he llevado una de las sorpresas más desagradables del año. Porque la película me...


...HA DECEPCIONADO TERRIBLEMENTE


Esto está a años luz de cerrar la trilogía con broche de oro. Me resulta increíble ver como, después del buen trabajo que hicieron en las dos películas anteriores, aquí han hecho una auténtica chapuza cuyo resultado final recuerda más a El Ascenso de Skywalker que a la propuesta que tenía el propio Trevorrow para cerrar Star Wars.

Para empezar, la película se va desarrollando sin pena ni gloria, llegando a hacerse pesada y aburrida. Hay momentos espectaculares, como la parte que tiene lugar en Malta, pero se ven tan rápido como se olvidan.

Presumían mucho de que esta es la película con más dinosaurios y así es, pero la mayoría de los dinosaurios no aparecen ni dos minutos en pantalla.

Pero, lo peor de todo, es ver como esta película ha desaprovechado terriblemente los elementos con los que la anterior película llevaba la saga a otro nivel.

Fallen Kingdom terminaba con los dinosaurios sueltos por el mundo, obligando a los humanos a tener que convivir con ellos. Esto abría todo un abanico de recursos argumentales para esta película. Sin embargo, nos encontramos a que toda esa parte está tratada de forma chapucera en la primera parte para luego, en la segunda, trasladar la acción a las instalaciones de Biosyn y volver a ofrecernos más de lo mismo. 

Eso es indignante, pero no tan indignante como lo que hacen con el otro elemento con el que Fallen Kingdom llevaba la saga a otro nivel: la clonación humana.

En la película anterior teníamos que Benjamin Lockwood decidió cruzar una línea roja clonando a su hija muerta, lo que llevó a John Hammond a romper la sociedad que tenía con él. Pues bien, en esta película nos salen con que fue la propia hija de Lockwood, que era científica, la que se clonó a si misma porque quería tener una hija.


¡PERO QUE PUTA MIERDA ES ESTO!


Después de atreverse a introducir la clonación humana en la saga van y lo convierten en una moñada de la hostia. Penoso. No sé a los demás, pero para mí esto fue toda una patada en la boca.

Por lo demás, nada. La película no consigue levantar en interés en ningún momento. Ni tan siquiera el regreso del trío protagonista de la película original ayuda a que esto vuele; encima, la trama que utilizan para su regreso, lo de las langostas prehistóricas, no hay por donde cogerla.




Y, para rematar, lo que hacen aquí con la T-Rex es de juzgado de guardia. Porque, aunque haya dinosaurios más grandes, la T-Rex es la gran estrella de la saga y en esta película tenían que haberla aprovechado más. Y, desde luego, es un completo error tenerla prisionera en las instalaciones de Biosyn.

Hay un momento en la película en el que dicen que Biosyn tardó tres años en capturarla, algo que no es de extrañar, ya que al no estar limitada por una isla, era más difícil atraparla. El caso es que era ahí donde de verdad estaba la película. En lugar de toda esa chorrada de las langostas y los secuestros de la hija de Blue y la niña clonada, la trama debía haber girado en los intentos por capturar a Rexy y darnos más oportunidades de ver los estragos que puede causar en el mundo de los humanos. Como esa escena en la que la veíamos irrumpiendo en una cine al aire libre que, al final, terminaron cortando en el montaje final, al igual que el prólogo en la prehistoria.

Al final de la película tenemos el esperado enfrentamiento con el Gigatonosaurus, pero ni ahí consiguen hacer algo bueno, ya que es una escena torpe, chapucera y que pasa demasiado deprisa. El enfrentamiento con la Indominus Rex en Jurassic World era de lo más espectacular y hasta llegaba a ser épica, todo lo contrario que en esta película, donde lo único destacable es cuando el Gigatonosaurus termina empalado en las garras del dinosaurio Freddy Krueger -lo llamo así, porque escribir su nombre es misión imposible -, que aparece por ahí sin venir a cuento.

Hablando del Gigatonosaurus ¿Dónde está ese gran villano que quiere ver arder el mundo que nos prometió Trevorrow? Porque yo no lo he visto por ninguna parte.

Y, hablando de arder, la gilipollez humana en su mayor esplendor. Hablo de cuando el villano Lewis Dodgson -personaje que aparecía en la película original y que aquí lo recuperan para convertirlo en una burda imitación de Steve Jobs -manda quemar las langostas para eliminar pruebas y termina incendiando el santuario de dinosaurios. Una escena tan bonita visualmente como estúpida argumentalmente.

En cuanto al reparto. Bryce Dallas Howard y Chris Pratt vuelven a estar muy bien en sus respectivos papeles, ahí no me quejo. 

También están muy bien el recuperado trío protagonista de la película original, Sam Neill, Laura Dern y Jeff Goldblum, y se agradece que su presencia en la película no sean simples cameos. Pero, como ya he mencionado antes, la historia que utilizan para introducirlos en la película no es la más acertada.

La película recupera a Daniella Pineda, a Justice Smith y Omar Sy, pero salen lo justo para decir "Hola" y ya está, porque para lo que hacen...

Lo mismo digo de Mamoudou Athie, que hace un buen trabajo, pero su personaje tiene interés 0 y, si lo hubieran eliminado, ni nos habríamos dado cuenta.

Todo lo contrario que DeWanda Wise, que además de hacer un muy buen trabajo, su personaje si está de lo más interesante y creo que daría mucho juego en futuras películas. Además, al contrario de lo que van diciendo por ahí, yo creo que su cambio de bando está bien justificado ¿A quién no le pone Bryce Dallas Howard?

En cuanto a Campbell Scott, que es quién da vida a Lewis Dodgson, pues tenemos un buen trabajo del actor frente a un personaje horrendo que nada tiene que ver con el que vimos en la película original.




Y, para terminar, el mayor desperdicio de la película. Dichen Lachman, una estupenda actriz a la que se le dan muy bien los papeles de villana y que en esta película podría haber dado mucho juego, pero es desperdiciada sacándola solo en la escena de Malta y luego olvidándose completamente de ella.

Bueno, vamos resumiendo ya.

Película patética y bochornosa que, desde luego, no es el cierra que esta trilogía merecía y, mucho menos, el final que merece la saga al completo.

Desde luego, no entiendo como, después de resucitar tan bien la saga, Colin Trevorrow ha podido meter la pata tan hasta el fondo con una película tan mediocre donde hasta las referencias a la película original son de lo más patéticas.