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27 de febrero de 2023

ANT-MAN Y LA AVISPA: QUANTUMANÍA (2023)


ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún, que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todas formas, lo hará bajo su total responsabilidad.








He tardado una semana, pero ya he visto la tercera entrega de la saga Ant-Man, la cual se estrenó el pasado 17 de febrero en EEUU y más países, incluido España.

Scott Lang (Paul Rudd) se ha convertido en una celebridad tras la batalla contra Thanos y vive una vida feliz con Hope Van Dyne (Evangeline Lilly) al tiempo que recupera el tiempo perdido con su hija, Cassie Lang (Kathryn Newton), aunque esta le pone las cosas difíciles al no parar de meterse en líos por su activismo político. Otra cosa que preocupa a Lang es que Cassie ha estado trabajando con Hank Pym (Michael Douglas) en un dispositivo para comunicarse con el Reino Cuántico. Al enterarse de esto, Janet Van Dyne (Michelle Pfeiffer) entra en pánico y trata de apagarlo, pero entonces se abre un portal y todos son arrastrados hasta el Reino Cuántico. Allí descubren que sus avitantes viven bajo la tiranía de alguien a quién llaman El Conquistador y que de alguna forma está relacionado con Janet, de cuando ella estuvo atrapada en aquel lugar.

Además de ser la tercera entrega de esta saga formada por Ant-Man (2015) y Ant-Man y la Avispa (2018), esta película supone también el inicio de la Fase 5 del Marvel Cinematic Universe, además de la introducción del que será el nuevo gran villano -o, más bien, villanos -en la nueva etapa del MCU.

La película está dirigida por Peyton Reed, que repite por tercera vez como director, y cuenta con guion del televisivo Jeff Loveness, que ha trabajado en series como The Office o Rick y Morty y en programas como Jimmy Kimmel Live!; además de que se encarga del guion de Avengers: The Kang Dynasty, que llegará en 2025.




En lo que a taquilla se refiere la película tuvo una muy buena apertura, mejor que la que tuvieron sus dos predecesoras. No obstante, en su segundo fin de semana, ha sufrido una fuerte caída del 70%, algo que están resaltando muchos medios y ya empieza a hablarse de fracaso y hasta de agotamiento del MCU. Sin embargo, otros medios recuerdan que, por ejemplo, Spider-Man: No Way Home (Jon Watts, 2021) sufrió una caída del 67% en su segundo fin de semana y, al final, la película terminó recaudando 1.921 millones de dólares.

Así que habrá que esperar a ver como le van las cosas en las siguientes semanas para saber si ha sido un fracaso o no. De momento, a día de hoy lleva recaudados 167 millones de dólares en EEUU y 196 millones más en el resto del mundo, haciendo un total de 363 millones de dólares. 

Donde si ha sido un fracaso ha sido a nivel crítico, ya que la crítica en su mayoría la ha pulverizado, siendo la película del MCU que peores críticas ha recibido. En cambio, la opinión de la mayoría del público ha sido más entusiasta.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

A mi las dos primeras películas me gustan mucho. Puede que no estén entre lo mejor del universo cinematográfico de Marvel, pero son dos buenas películas que se disfrutan mucho; especialmente, la primera, de la cual dije en su día, y sigo manteniendo, que es la que mejor representa al MCU pese a no estar entre lo mejor de este.

Es por ello que esta película la esperaba con ganas. Y, ahora que la he visto, puedo decir a las claras que esta me ha parecido la más floja de las tres.

Que nadie me malinterprete, no es que la película no me haya gustado. La película si me ha gustado, he disfrutado viéndola y, desde luego, vale la pena verla en cines porque es todo un espectáculo. Sin embargo, de las tres películas de Ant-Man, esta es la que menos me ha gustado.

¿Por qué?

Pues por varias razones, pero hay una en especial. Cuando vi en su día la primera, salí con la impresión de haber visto una película de Ant-Man. Cuando vi la segunda, Ant-Man y la Avispa, salí con la impresión de haber visto una película de Ant-Man y de la Avispa. En cambio, con esta película he salido más con la sensación de haber visto más una película de Star Wars o una de sus muchas imitaciones.




Salvo el comienzo y el final, la película se desarrolla enteramente en el Reino Cuántico, dándole a la película más un tono de space opera y, al final, termina pareciendo de todo menos una película de Ant-Man. Quién, por cierto, aquí pasa más a un segundo plano pese a ser el protagonista. 

Porque ese es otro de los defectos de la película. Vale que, a partir de la segunda entrega, esta saga ha empezado a adquirir más un tono coral, pero sigue siendo una película de Ant-Man y, aunque Hank Pym fuera el Ant-Man original, quién lleva ahora el manto de Ant-Man es Scott Lang, quién parece aquí más la estrella invitada que el protagonista.

Esto es algo que ya me ha pasado con otros personajes en otras películas. Ocurrió con Blade (Wesley Snipes) en Blade: Trinity (David S. Goyer, 2004) y con el mismísimo John McClane (Bruce Willis) en La Jungla: Un buen día para Morir (John Moore, 2013) donde puede que ambos fueran los protagonistas de ambas películas y sus respectivas sagas, pero en aquellos films parecía más la estrella invitada que el protagonista. Y aquí pasa lo mismo con Scott Lang.

Cuando llegan al Reino Cuántico, la película se divide en dos partes, ya que el grupo se separa y tenemos dos historias en una; teniendo ahí otro parecido con Star Wars, ya que algo así ocurría en El Imperio Contraataca (Irvin Kershner, 1980) y en El Retorno del Jedi (Richard Marquand, 1983).

Por un lado tenemos la historia con el grupo formado por Scot Lang y su hija Cassie y, por el otro, otra historia con el grupo formado por Hank Pym y Janet y Hop Van Dyne, siendo esta segunda historia más interesante que la de Scott y su hija, de ahí que Ant-Man termine en un segundo plano.

Otra cosa que tenemos en esta película es que, como ya he mencionado al principio, es el comienzo de la Fase 5 del MCU y la presentación de Kang el Conquistador como nuevo gran villano. Aunque, este personaje, en una de sus variantes, ya nos fue presentado en una de sus variantes en la primera temporada de Loki y, de hecho, la escena post-créditos de este film enlaza directamente con la segunda temporada de esa serie, donde se nos presenta otra nueva variante de Kang, Victor Timely.

No obstante, ante tenemos la escena durante los créditos finales, donde vemos que vamos a tener variantes de Kang como para parar un portaviones con la presentación del Consejo de Kangs, con un coliseo lleno de variantes de este personaje -donde hasta hay uno skrull y todo -donde destacan tres, que no son otros que Immortus, Rama-Tut y el Centurion Escarlata. Un pequeño adelanto de lo que nos espera en el MCU.

Pero, bueno, esto ya se verá. Quedémonos con el Kang que vemos en esta película que, al igual que todos los demás, está interpretado por Jonathan Majors. El personaje me ha gustado mucho, me ha parecido un villano sensacional. Sin embargo, me ocurre como con el Gorr interpretado por Christian Bale en Thor: Love and Thunder (Taika Waititi, 2022), que me hubiera gustado ver más de él.

En la película vemos que este personaje fue desterrado al Reino Cuántico por las otras variantes porque se había hecho demasiado poderoso y se había puesto a destruir mundos y hasta se había enfrentado a otros Vengadores y los había vencido. Pues eso es algo que me hubiera gustado ver y no que me lo cuenten. Pero, verlo bien, no con una sucesión de flashbacks tan rápidos que si pestañeas te lo pierdes.




Es posible que en futuras películas nos muestren algo más de la devastación de Kang pero, de momento, me ha parecido un desperdicio de personaje. 

Aunque, no tanto como con M.O.D.O.K., que esto si me ha fastidiado. Más que nada, porque el personaje estaba bien, pese al nuevo origen que le dan; confirmándose que se trata de Darren Cross (Corey Stoll), el villano de la primera película, quién fue rescatado por Kang y ahora está a su servicio.

A mi, como personaje, me ha gustado mucho pese a lo ridículo de su diseño -me entraban ganas de reír cada vez que se quitaba la máscara -; aunque, sinceramente, el personaje es muy difícil de adaptar visualmente. Creo que podría haber dado bastante juego en el MCU si lo hubieran dejado con vida y hubiera escapado del Reino Cuántico. Pero, uno de los defectos que tiene el MCU es que suele desperdiciar villanos prometedores y aquí lo vuelven a hacer matando al personaje al final.

Pero, no es que se hayan cargado al personaje lo que más me ha fastidiado, sino el hecho de que el personaje se redima poco antes de morir. Vuelvo a recordar que este personaje es Darren Cross, el villano de la primera película de Ant-Man, un auténtico hijo de puta que era capaz de mirarse en un espejo después de asesinar a alguien. Vale que yo no soy criminalista ni nada por el estilo, pero dudo mucho que alguien que es capaz de mirarse en un espejo después de asesinar a otra persona a sangre fría sea capaz de redimirse.

Pero, bueno, esto no es culpa de la película, sino de esa hola de buenismo que abunda hoy en día y que lo está infectando todo, incluso el MCU.

En fin. 

Sobre el reparto, no hay mucho que decir. Los que repiten vuelven a hacer un buen trabajo; especialmente, Michael Douglas y Michelle Pfeiffer, quienes vuelven a ser los que, interpretativamente hablando, se llevan la película de calle.

Aún no entiendo como, para interpretar a Cassie Lang, no mantuvieron a Emma Fuhrmann, la actriz que la interpretó en Vengadores: Endgame (Hermanos Russo, 2019), ya que hizo un buen trabajo. Pero, bueno, Kathryn Newton también ha estado a la altura.

Jonathan Majors hace un estupendo trabajo, tanto como Kang el Conquistador como sus otras variantes.

Bill Murray está excelente como Lord Krylar. Puede que solo tuviera una aparición, pero ha sido de lo mejor del film.

Y Katy O'Brian también ha estado muy bien en el papel de Jentorra, un personaje que podría haber sido aprovechado más, pero no decepciona mucho.

Bueno, vamos resumiendo ya.

Ant-Man y la Avispa: Quantumanía es una buena película que no aburre y con la que pasas un buen rato y, como he mencionado antes, vale la pena verla en el cine porque es todo un espectáculo.

Sin embargo, comparada con sus dos predecesoras, es la más floja de la saga, más cercana a Star Wars y derivadas que a Ant-Man y, desde luego, no es un comienzo muy alentador para la Fase 5 del MCU. A ver como se portan las próximas películas.











27 de diciembre de 2011

BATMAN VUELVE (1992)















Después del enorme éxito de Batman (1989) su secuela no se hizo esperar. Tim Burton volvió a encargarse de la dirección y Michael Keaton volvió a encarnar al héroe encapotado; ambos por segunda y última vez.

Esta fue la primera película de Batman que vi en el cine. La primera, que se estrenó cuando yo tenía 9 años, no pude ir a verla al cine -bueno, mas bien no me dejaron -en su día, pero esta si pude verla en la gran pantalla. Cuando se estrenó yo ya tenía 12 años y, además, nos ese mismo año nos habíamos mudado y el cine quedaba ya muy cerca de casa.


Desde luego, flipé mucho viéndola. Aunque, como le ocurre a su predecesora, también ha envejecido bastante mal.

En plenas navidades, Gotham City sufre una oleada de delincuencia por parte de una banda criminal compuesta por antiguos trabajadores de un circo y a la que solo Batman (Michael Keaton) puede hacer frente. El líder de esta banda es un tipo al que llaman El Pingüino (Danny DeVito), un ser deforme que fue arrojado al río por sus padres al poco de nacer y ahora pretende vengarse secuestrando a todos los primogénitos de la ciudad para sacrificarlos. Para ello secuestra a Max Shreck (Christopher Walken), un empresario sin escrúpulos al que obliga a asociarse con él bajo la amenaza de desvelar sus negocios sucios. Por su parte, Shreck ve en esto una buena oportunidad para hacerse con el control de la ciudad sacando a la luz al Pingüino presentándolo como una víctima de la sociedad para que la gente lo admire y así convertirlo en candidato a la alcaldía de la ciudad.

Todo el mundo confía en El Pingüino salvo Batman, quién empieza a investigar sobre él descubriendo su relación con la banda criminal y con un circo donde se produjeron desapariciones de niños. Mientras tanto, surge una misteriosa ladrona, una mujer vestida como una gata que se hace llamar Catwoman, mostrando una gran habilidad para el combate y las acrobacia. Esta es, en realidad, Selina Kyle (Michelle Pfeiffer), la ayudante de Shreck. Este la asesinó arrojándola por una ventana cuando vio que esta había descubierto sus verdaderos planes, sin embargo, regresó a la vida ayudada por unos gatos que lograron transferirle parte de sus habilidades; incluidas las siete vidas –nueve para los americanos –.



Al principio, Tim Burton no estaba muy por la labor de volver a dirigir una secuela de Batman después de los problemas que tuvo con el estudio en la primera película. Así que regresó bajo una serie de condiciones. Una de ellas era que la película debía esperar. La Warner quería comenzar con ella a mediados de 1990, pero Burton antes quería dirigir la película Eduardo Manostijeras (1991). También se le díó un mayor control sobre el proyecto, convirtiéndole también en productor, relegando a Jon Peters y Peter Guber, productores de la anterior entrega, a la producción ejecutiva.


Otra de las decisiones de Burton fue contratar a Daniel Waters para reescribir el guión que Sam Hamm había escrito y reemplazar al diseñador de producción Anton Furst –quién ganó un oscar por el diseño de producción de la primera película –por Bo Welch, con quién ya trabajó en Bitelchús (1988) y la mencionada Eduardo Manostijeras.

El éxito de la película fue muy inferior al de la primera. Aún así, con un presupuesto de 80 millones de dólares, la película recaudó 162 millones solo en EEUU y 104 millones en el resto del mundo, haciendo un total de 266 millones de dólares. Sobre los resultados no-económicos de la película, las opiniones son muy dispares. Para algunos es una gran película, superior a la anterior entrega, mientras que otros, a parte de considerarla inferior a la primera, la encuentran demasiado oscura.

Para mi el film está muy a la altura de la primera y llega a superar a esta en algunos aspectos. En esta ocasión, la puesta en escena es mas eficaz y las escenas de acción están mejor rodadas. El guión sigue sin ser una maravilla, pero está algo mas trabajado y mejor estructurado.



No obstante, el film tiene en contra su diseño de producción, el cual está logrado, pero llega a resultar demasiado oscuro y tenebrista, mas propio de una película de terror que de una adaptación de cómic; Batman es un superheroe oscuro y tenebroso, pero aquí la estética de la película no cuadra mucho con él. Me gusta el diseño del Batskiboat y que mantengan el diseño del Batmóvil de la primera, pero el nuevo diseño del traje de Batman no me termina de convenver. La dirección de Burton sigue siendo eficaz, pero hay momentos en los que el tipo parece que se olvida que está en una película de superheroes y, esta vez, su estilo gótico resulta un tanto mas cargante que en la primera.

En cuanto al reparto, aquí la película está tan acertada como su predecesora. Michael Keaton vuelve a hacer un estupendo trabajo dando vida a Batman y los actores que repiten lo hacen tan bien como en el primer film. Michael Gough vuelve a estar genial como Alfred y Pat Hingle vuelve a hacer una buen trabajo como Comisario Gordon; aunque el personaje vuelve a ser tan anodino como en el primer film.


Por otra parte, Danny DeVito está genial y su Pingüino llega a dar bastante miedo, a diferencia del Joker (Jack Nicholson) de la primera. No obstante, no me hace mucha gracia que lo conviertan en una especie de mutante, cuando en los cómics es solo deforme. Aunque, lo mas chocante, es que vivan pingüinos en las cloacas de Gotham; todavía intento encontrarle alguna explicación a eso.

Christopher Walken hace también un trabajo estupendo dando vida a Max Shreck, un personaje que no aparece en los cómics y cuyo nombre es un guiño a Max Schreck, el famoso –y misterioso –protagonista de Nosferatu (F. W. Murnau, 1922), gran clásico del expresionismo alemán. Originalmente, este personaje iba a ser Harvey Dent –interpretado en la primera por Billy Dee Williams, quién no repitió aquí –y al final de la película no iba a morir, sino quedar desfigurado, dando paso a Dos Caras en la tercera. Esto se desechó y el personaje fue reconvertido en el que se ve en la película. También estaba previsto que al final se descubriera que él y El Pingüino eran hermanos, pero esto también fue desechado.



No obstante, quién mas destaca en el film es, sin duda, Michelle Pfeiffer, quién está realmente impresionante como Catwoman; con una estupenda interpretación y dotando al personaje de una sensualidad difícil de superar. Halle Berry ya puede lucir todo el palmito pueda y enseñar tanta carne como le de la gana, porque su Catwoman no le llega ni a la mitad de la suela del zapato a esta Catwoman que tanto hizo suspirar y hacer correr sudores fríos en su día. Desde luego, Anne Hathaway lo va a tener muy difícil para superar el listón; claro, que ella tiene la ventaja de venir de la mano de Christopher Nolan. A ver que pasa.

Resumiendo.

Una buena película y una muy buena secuela, muy a la altura de su predecesora. A gustos personales, yo prefiero mas la primera, pero este film no le desmerece nada. Desde luego, lo de segundas partes nunca fueron buenas, no puede aplicarse a este film totalmente disfrutable de principio.


Como adaptación, sigue la misma linea que la anterior; que se le va a hacer.