ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quienes no la hayan visto aún, que se abstengan de leer lo que viene a continuación y, si deciden hacerlo de todas maneras, lo harán bajo su total responsabilidad.
Bueno, si habéis visto mi resumen del año del otro blog, ya sabréis un poco mi opinión sobre esta película, la tercera de la exitosa saga creada por James Cameron en 2009 y uno de los últimos grandes estrenos del pasado 2025.
Me hubiera gustado haber escrito esta review antes, pero no tuve tiempo y creo que se merece que de una opinión más detallada de ella, que es lo que voy a hacer.
Pero, vayamos por partes.
Tras lo ocurrido en la anterior película, Jake Sully (Sam Worthington) y su familia se han instalado definitivamente en Metkayina. Pero, las cosas no van muy bien, ya que la familia tiene que lidiar con la muerte de Neteyam (Jamie Flatters), el hijo mayor, algo que ha afectado especialmente a Neytiri (Zoe Saldaña), quién ha desarrollado un odio a los humanos tan grande que hasta llega a despreciar a Spider (Jack Champion), el hijo del Coronel Quaritch (Stephen Lang) que fue adoptado por la familia. Además, la convivencia con Spider se hace difícil al no poder respirar la atmósfera de Pandora.
Esto lleva a Sully a tomar la drástica decisión de llevar a Spider de vuelta con los humanos. Pero, para que no se sienta abandonado, toda la familia lo acompaña en el viaje que realizan con unos mercaderes Na'vi. Pero, en plena travesía, el convoy es atacado por los Mangkwan, un clan Na'vi de ideas radicales liderado por la despiadada Varang (Oona Chaplin). Los Mangkwan incendian y saquean las naves y persiguen a los supervivientes, como a Sully y su familia, quienes quedan separados y deben huir a través de la jungla. Pero, no solo de los Mangkwan, ya que Quaritch acude al lugar con intención de vengarse de Sully y recuperar a su hijo. Este tiene un primer encuentro con Varang y los Mangkwan que no es nada agradable, pero después ve en ellos unos potenciales aliados y terminará logrando una alianza entre ellos y los humanos. Mientras, en la huida, la máscara de Spider se queda sin energía, lo que pone su vida en peligro, ya que la máscara de repuesto quedó en el convoy, ahora destruido y tomado por los Mangkwan. Esto lleva a Kiri (Sigourney Weaver), la hija del avatar de la Dra. Grace Augustine, a conectar su cola con él y el joven adquiere la habilidad de respirar la atmósfera de Pandora. Esto le hace aún más peligrosa, ya que si cae en manos de los humanos estos pueden reproducir esa habilidad y tendrían menos problemas para asentarse en Pandora.
James Cameron rodó esta película simultáneamente con la anterior entrega, Avatar: El Sentido del Agua (2022). De hecho, ambas iban a ser una sola película, pero Cameron decidió separarlas.
Aún quedan otras dos entregas más para completar la saga, previstas para 2029 y 2031, pero aún se desconoce si se llegarán a rodar; hasta el propio Cameron ha manifestado la posibilidad de no hacer esas dos películas y dedicarse a otros proyectos -algo que yo agradecería mucho -. Sin embargo, todo dependerá de como le vaya a esta película.
En el momento que escribo esto, la película lleva recaudados 265 millones de dólares en EEUU y 669 millones en el resto del mundo, haciendo un total de 934 millones de dólares; no obstante puede que ya haya superado los mil millones. Un éxito, si, pero inferior a sus predecesoras y no parece que vaya a superar los dos mil millones, como si hicieron estas. De todas maneras, después de un año tan flojo en lo que a taquilla se refiere, estas cifras serán muy bienvenidas.
Además, las críticas siguen siendo buenas, aunque bastante inferiores a las de sus predecesoras, pero la opinión del público sigue siendo muy favorable.
¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.
Como ya dejé claro en mi resumen de fin de año del blog matriz, considero esta película una de las decepciones del año, al igual que su predecesora, la cual es una película bastante superior a la primera entrega, Avatar (2009), pero llegó a gustarme menos que aquella porque, en el fondo, me pareció estar viendo la misma película, ya que, pese a su cambio de ubicación por un entorno más oceánico, Cameron nos dio más de lo mismo.
Pues prácticamente lo mismo se podría decir de este film. Aunque, si debo decir que he encontrado esta película más disfrutable que su predecesora y, además, se agradece que hayan metido a otros villanos a parte de los humanos; el problema es que, a pesar de ello, la amenaza sigue siendo la misma.
Para empezar, hablaré del apartado técnico y visual donde, al igual que las anteriores películas, este film aprueba con matrícula, ya que visualmente es una obra maestra, ya que este es el punto fuerte de la saga. Los efectos especiales, el diseño de producción o el uso de las 3D siguen siendo de lo mejor, lo mismo que las escenas de acción, tan espectaculares y trepidantes como siempre.
Hasta aquí todo muy bien, ya que el apartado técnico es lo más trabajado de esta saga por parte de Cameron. El problema, como siempre, está en el guion donde, aunque se nota cierta mejoría al contar con la ayuda de Amanda Silver, Rick Jaffa y otros guionistas, sigue siendo el talón de Aquiles.
Aunque, el mayor problema es que Cameron no quiera explorar más este universo que él mismo ha creado y que tiene un sin fin de posibilidades. Pero no, el tipo se empeña en seguir metiéndonos con cucharón el mensaje ecologista y anti-colonialista, el cual ya quedó bien claro en la primera película y, que está bien que lo quiera mantener en las secuelas, pero no a costa de seguir centrando las tramas en ello.
Ese es problema de Cameron, que se ha vuelto últimamente muy comodón. Y hablo del mismo Cameron que dirigió Aliens: El Regreso (1986) y Terminator 2: El Día del Juicio Final (1991), dos secuelas fieles a sus predecesoras -una de ellas, dirigida también por él -, pero a la vez muy diferentes de ella, cosa que lamentablemente no ocurre en esta saga.
Aunque, aquí ha tenido la oportunidad de hacer algo distinto pero, lamentablemente, la ha desperdiciado.
Sin duda, la mejor parte de la película es, sin duda, la primera. El viaje con los mercaderes del aire me ha parecido genial; aunque, me hubiera gustado que hubiera sido más denso. Luego, el ataque de los Mangkwan es de lo más brutal e impresionante, llegó a parecerme un Mad Max en el aire. Y, luego, toda esa parte de supervivencia en la jungla me ha gustado mucho y, si la película hubiera seguido por ese camino, el resultado hubiera sido mejor, sin ninguna duda.
Pero no, Cameron nos saca de la jungla y hace que los Mangkwan se alíen con los humanos para seguir dándonos más de lo mismo. Encima, ahora hasta se remakea a si mismo haciendo que Quaritch enamorándose de Varaang y uniéndose más a su clan, de la misma manera que Sully se enamoraba de Neytiri y se unía más a su clan en la primera película.
Y no digamos ya que, al igual que en la primera, otra vez tiene que intervenir la diosa Eywa en la batalla final. Para colmo, esto me confirma uno de los peores temores que tenía desde la segunda película: el avatar de Sigourney Weaver es la Virgen María.
En fin, vamos resumiendo ya.
Puede que esta tercera entrega me haya gustado más que la segunda pero, al igual que aquella, también la considero una decepción. Cameron tenía la oportunidad de llevar la saga a otro nivel, pero la ha desperdiciado.
Aunque, vale la pena verla en cines y en 3D, al menos una vez, por su brillante acabado visual, pero nada más.
Desde luego, pocas ganas tengo de que Cameron haga la cuarta y la quinta entrega, salvo que, de una vez, le de por de por dejar de lado la guerra entre Na'vi y humanos y se decida de una vez a explorar más este universo que ha creado, el cual tiene un sin fin de posibilidades si se le echa imaginación.











































