Bueno,
ahora que se ha pasado un poco la fiebre de Man of Steel, voy
a ponerme con algunas películas que tengo atrasadas, comenzando por
este film, remake de la gran obra maestra de Sam Raimi.
Cuatro
jóvenes (Shiloh Fernandez, Elizabeth Blackmore, Lou Taylor Pucci y
Jessica Lucas) se disponen a pasar un tiempo en una cabaña aislada
en un bosque de Tennessee para ayudar a Mia (Jane Levy), la hermana
menor de uno de ellos, a alejarse de las drogas. No obstante, durante
su estancia en ese lugar, encuentran, entre otras cosas, un extraño
libro, el Libro de los Muertos, y uno de ellos lo lee a pesar de la
advertencia de que esto puede liberar fuerzas demoníacas. Es
entonces cuand Mia empieza a ver a una misteriosa mujer ensangrentada
y a sentir una presencia demoníaca acosándola. Horrorizada, pide
que la saquen de allí, pero creyendo que sigue bajo los efectos de
las drogas, no le hacen caso hasta que finalmente es poseída por ese
demonio. Los jóvenes consiguen reducirla y encerrarla en el sótano,
pero la única salida del lugar está inundada y se ven atrapados en
ese lugar a merced de los demonios.
Posesión
Infernal (1981) fue la ópera prima de Sam Raimi, pero también
es, y seguirá siendo, su gran obra maestra. Un film insuperable que
muchos han tratado de imitar sin a penas acercarse a la calidad del
original. Por eso, que se hiciera un remake de esta joya parecía
algo de lo mas descabellado. No obstante, un punto a favor es que el
propio Sam Raimi está implicado en el asunto y eso a veces es bueno;
afortunadamente, esta es una de esas veces.
Como
ya dije cuando hablé de la película original en el otro blog, entre
los planes de Raimi figuraba hacer tanto una cuarta entrega de la
original –la cual tuvo dos secuelas, Terroríficamente Muertos
(1987) y El Ejército de las Tinieblas (1992), ambas
dirigidas por Raimi –como un remake de aquella. La idea de realizar
una nueva versión fue desarrollada por Raimi y Bruce Campbell,
protagonista de la original y amigo del director, y trabajaron en
esto durante varios años –aunque Campbell estuvo cerca de tirar la
toalla en 2009 –hasta llegar a conseguir sacar adelante el film que
ahora nos ocupa.
Dado
que Raimi en esta ocasión se limitaría a la producción, se buscó
un nuevo director, siendo elegido Fede Alvarez, director de
nacionalidad uruguaya cuya experiencia se limita a unos cuantos
cortos, siendo este su primer largometraje. El propio Alvarez
escribió el guión junto a Rodo Sayagues, un colaborador habitual;
aunque el guión luego fue reescrito por una no-acreditada Diablo
Cody debido a que los dos no se defendían muy bien en inglés.
La
película ha tenido un éxito bastante notable. Con un reducido
presupuesto de 17 millones de dólares, solo en EEUU ha recaudado 54
millones de dólares, a los que hay que sumar 43 millones mas
recaudados en el resto del mundo, por lo que su recaudación total es
de 97 millones de dólares; un éxito en toda regla. Ni que decir
tiene que ya tiene una secuela en marcha y hasta están pensando en
fusionarla con la saga original y todo; porque, según parece, esto
no sería exactamente un remake, sino una historia que transcurre en
el mismo lugar en una época distinta.
Lo
mejor de todo es ver que ha gustado mucho, tanto a la mayoría de
fans de la película original como a los que ni la conocen.
¿Y
que me ha parecido a mi?
Pues
bien, a mi la película me ha gustado mucho; me HA ENCANTADO. Es
inferior a la orinal, eso no hace falta que lo diga, pero la he
encontrado un remake de lo mas digno y muy disfrutable de principio a
fin; excepto para las mentes sensibles que no soporten la violencia y
el gore, claro.
Lo
mejor de la película es que muestra en esencia lo que debería ser
un remake: contar una misma historia pero de una forma totalmente
diferente.
Y eso
es lo que hace aquí Fede Alvarez de una manera muy inteligente. El
planteamiento de la película es similar al de la original y la
historia es practicamente la misma, pero el desarrollo de los
acontecimientos es totalmente diferente hecho con un estilo
completamente diferente y eso es lo bueno, porque aunque te cuenten
lo mismo, te da la sensación en todo momento de ver otra película;
que es exactamente lo que estás viendo.
Hay
remakes que son completamente calcos de sus respectivas películas
originales y otros que, aunque se venden como remakes, luego no
tienen nada que ver con la original. Aquí no se da ninguno de los
casos. Por un lado, tenemos una película muy diferente a la
original, pero que por otro lado se mantiene muy fiel a esta; incluso
el director la homanajea con varios planos y secuencias como el coche
llegando a la cabaña, el reloj, la motosierra o la protagonista
siendo atacada y violada por el bosque.
Fede
Alvarez fue elegido por el propio Raimi y, desde luego, hizo una muy
buena elección. El tipo, como ya he dicho, dirige muy bien, logrando
momentos de verdadero terror, con una eficacia tremenda en los
momentos de tensión, una brillante forma de mover la cámara y un
muy buen manejo de los actores. Además, el tipo no se corta un pelo
en lo que a violencia se refiere, porque la película tiene unas
cantidades de sangre y gore realmente impresionantes; y todo
utilizando efectos especiales mas convencionales en plena era del
CGI, lo que sin duda habrá gustado mucho a los nostálgicos. Lo que
si se echa en falta es el humor negro de la original; aunque, bien
mirado, este hubiera desentonado mucho en esta película.
Luego
el trabajo de el reparto también ayuda mucho. Los actores, en
general, lo hace bien. Aunque, de todos destaca Jane Levy, que es la
protagonista principal. En la original, al principio, el protagonismo
iba a recaer en el personaje de Ellen Sandweiss, quién ya fue la
heroína de Within the Woods (1978) –el cortometraje de
Raimi que sirvió como preámbulo para su obra maestra –, pero al
final cambiaron la historia –por imposiciones, creo –y el
protagonismo recayó en Bruce Campbell.
En
esta película recuperan la idea de la heroína protagonista, aunque
al principio la historia es la misma, ya que la vemos poseída y
encerrada en el sótano y a su hermano le toca hacer de héroe.
Aunque luego la cosa cambia y ella se convierte en la heroína de la
función. Y todo esto funciona muy bien gracias al excelente trabajo
de Levy, quién hace una interpretación realmente estupenda que se
convierte en el motor principal de la película.
Una
película que, como ya he dicho, es muy buena, dura lo que tiene que
durar y no aburre nada; además, deja con ganas de mas, por lo que me
alegro de que preparen una secuela. Tiene algunos fallos, todo hay
que decirlo, pero pasan desapercibidos.
Como
remake, es muy digno y hace justicia con la original; sin duda, se ha
hecho pensando mucho en los fans de esta, quienes podemos disfrutar
de las dos sin ningún problema. La película no trata ni mejorar, ni desplazar, ni mucho menos sustituir a la primera, es solo una muestra de como hubiera sido la original si se hubiera hecho hoy en día; lo cual era la principal intención de Raimi cuando decidió hacer este remake. Como película de terror es muy
brutal y llega a dar miedo de verdad; sobre todo en la parte final.
Una
película estupenda. Junto con Man of Steel y Star Trek
Into Darkness, de lo mejor de este 2013.
















