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23 de agosto de 2024

ALIEN: ROMULUS (2024)

 

ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún, que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todos modos, lo hará bajo su total responsabilidad.








Finalmente, ya he podido ver una de mis películas más esperadas del año. Película que resucita la saga Alien de la mano del uruguayo Fede Alvarez con Ridley Scott como productor.

Pero, vayamos por partes.

Año 2142, han pasado 20 años del incidente en la nave Nostromo. Rain Carradine (Cailee Spaeny), una joven huérfana, y su hermano adoptivo, Andy (David Jonsson), un sintético reprogramado, malviven en Jackson's Star, una colonia minera perteneciente a Weyland-Yutani donde trabajan en un régimen de semi-esclavitud. Pese a que Rain ya ha cumplido su cupo y puede irse, la compañía se niega a darle el permiso y extiende su contrato unos años más. Esto la lleva a unirse a un grupo de jóvenes como ella que, conscientes de que la compañía no les va a dejar marchar nunca, han trazado un plan para escapar de ese lugar.

El plan consiste en subir hasta una nave espacial abandonada que orbita el planeta y recuperar de ella unas cámaras de criostasis que les permitirán poder escapar hasta el planeta Yvaga. Para ello, necesitan a Andy y su capacidad para interactuar con el sistema informático de la nave. Pese a su negativa iniciar, Rain accede pero, una vez llegan a la nave en el transportador Corbelan, descubren que esta es, en realidad, una estación espacial científica que alberga un terrible peligro.

Cuando Disney compró la Fox, las sagas de Alien y Predator estaban en un estado lamentable tras sus respectivas dos últimas películas, las nefastas Alien: Covenant (Ridley Scott, 2017) y The Predator (Shane Black, 2018). Y, la verdad, se veía muy difícil que los nuevos dueños pudieran recuperarlas.

Pero, nada más lejos de la realidad. Hace dos años, el director Dan Trachtenberg logró resucitar la saga Predator con la estupenda Prey (2022), una película que él mismo ideó y que logró que la nueva 20th Century Studios se la produjera. Pese a que la película solo se estrenó en streaming, logró un gran éxito y muy buenas críticas. Actualmente, tiene una secuela en camino y otra película relacionada con la saga que prepara el propio Trachtenberg.




Pues de una forma muy parecida surgió la película que nos ocupa, la cual fue ideada por el director uruguayo Fede Alvarez, quién le presentó su idea a Ridley Scott, a quién gustó la idea y accedió a producir la película. Un buen modo de resarcirse después de que casi se cargara la misma saga que él comenzó en 1979 con la mencionada Alien: Covenant; con la cual también se llevó por delante el interesante proyecto de Neill Blomkamp.

Originalmente, la película iba a seguir el mismo camino que Prey y se iba a estrenar directamente en streaming, pero se lo pensaron bien y decidieron finalmente estrenarla en cines.

Una decisión muy acertada, ya que la película ha sido todo un éxito, llegando a quitar a Deadpool & Wolverine -que ya lleva 1.151 millones de dólares en todo el mundo -del primer puesto de la taquilla estadounidense. Con un presupuesto de 80 millones de dólares, la película lleva recaudados 50 millones solo en EEUU y 68 millones más en el resto del mundo, haciendo un total de 118 millones de dólares.

Además, está teniendo excelentes críticas y la opinión de la mayoría del público es muy positiva.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Como ya he mencionado al principio, esta era una de las películas que más esperaba este año por lo mucho que me gusta la saga Alien, por lo buen director que es Fede Alvarez y por lo muy buena pinta que tenía en los tráilers y las promociones. Además, el que este film surgiera de una forma parecida a Prey, era otro punto a favor.

Una vez vista la película, debo decir con toda la sinceridad del mundo que, por un lado, me ha gustado mucho, he disfrutado una barbaridad viéndola y tengo ganas de verla más veces. Pero, por otro lado, hay algo que hace que la película no sea del todo redonda y que me haya dejado al final también cierta sensación de decepción. 

Esto es algo de lo que hablaré más adelante. Primero, vamos con lo bueno, que en esta película abunda por todas partes.

Porque la película es MUY BUENA. Sin duda, es la mejor película de la saga después de Alien, el Octavo Pasajero (Ridley Scott, 1979) y Aliens: El Regreso (James Cameron, 1986), a las cuales la película homenajea mucho.



Tal y como nos indicaron en las imágenes promocionales, la película hace mucha utilidad de la nostalgia, con multitud de guiños y referencias a las dos primeras películas en todo momento. Eso si, más hacia la primera película que a la segunda, pese a que en las promociones parecía que iba a ser lo contrario.

Pero, lo mejor es que la película no se queda solo en simples referencias. Tanto el diseño de producción como el ambiente lúgubre y claustrofóbico de las primeras películas está muy bien reflejado en este film gracias, principalmente, al excelente trabajo que hace Fede Alvarez, quién ha logrado hacer una película muy fiel a las películas de Ridley Scott y James Cameron, pero también dándole su propia identidad, que esa es otra de las virtudes que tiene este film, ya que no todo es nostalgia.

Dejando todo esto de lado, la película se disfruta mucho. El ritmo nunca decae, sabe muy bien como y cuando crear tensión y los efectos especiales están muy logrados, agradeciéndose mucho el uso de animatronics y efectos prácticos.

Yo no soy anti-CGI, no estoy en contra de los efectos especiales hechos por ordenador. Pero si veo preocupante el abuso que se hace mucho de estos hoy en día; como en Madame Web, por poner un ejemplo, donde hasta los trenes de la estación de metro estaban hechos con CGI -aunque la película seguiría siendo mala aunque la hubieran hecho con marionetas -.

Por eso se agradece el uso de los efectos prácticos, demostrando que aún tienen cabida en el cine actual.

Efectos especiales a parte, las películas también necesitan un buen guion, y esta película lo tiene. Puede que el guion no sea ninguna maravilla, pero es un guion bien escrito y trabajado que saca lo mejor de la historia que cuenta.

Otra cosa que también necesitan las películas es un buen reparto respaldado por una buena dirección de actores. Y esta película también lo tiene.

El trabajo de los intérpretes también es otro punto a favor del film, con un casting de pocos, pero eficientes actores que hacen un muy buen trabajo. 

Comenzando por la protagonista, Cailee Spaeny, una estupenda actriz que ya nos ha dado muestras de su talento en películas como Priscilla (Sofia Coppola, 2023) o Civil War (Alex Garland, 2024); incluso en películas como Pacific Rim: Insurrección (Steven S. DeKnight, 2018), donde ella era de lo mejor de aquel film. Y aquí está fantástica en todo momento dando vida a un personaje que, aunque no se puede librar de las comparaciones de la Ripley de Sigourney Weaver, tiene su propia personalidad.

El resto del reparto también hace un muy buen trabajo. Especial mención para Isabela Merced, aunque la desaprovechan un poco. 

Aunque, si ha habido uno que ha destacado por encima de los demás es, sin duda, David Jonsson como el androide Andy, quién hace un estupendo trabajo dando vida a un personaje que sufre varias evoluciones a lo largo de la película, donde comienza siendo un aliado, para luego convertirse en una especie de antagonista, antes de volver a ser un aliado. 

En resumidas cuentas, la película es muy buena. Una más que digna sucesora de Alien y Aliens que, sin duda, supera en mucho a las otras entregas que se han hecho. Ciento que estas tampoco es que le hayan puesto las cosas muy difíciles, pero bueno.

Sin embargo, como ya he mencionado antes, hay algo en ella que me rechina mucho y que evita que la película sea del todo redonda.




Hablo, naturalmente, del último acto, donde la película deja de homenajear a Alien y Aliens y se convierte en algo así como Alien: Resurrection meet Prometheus. Presentándonos esa extraña criatura que recuerda más a los bichos que salían en la película de 2012 y al bicho que salía en la parte final de la película de 1997 que a los famosos xenomorfos.

Recientemente, Alvarez ha declarado que el estudio no estaba de acuerdo con esa escena y, desde luego, esta es una de las pocas veces que estoy de acuerdo con el estudio, porque esa escena no me ha gustado nada.

Esto es una opinión personal mía, que conste. Habrá a quién le guste y están en su derecho de que les guste. Pero, yo hablo por mi y digo a las claras que ese momento no me ha gustado nada, me parece una ida de pinza que estropea el conjunto de la película y, además, hace que los xenomorfos queden algo desaprovechados.

Porque esa es otra. Los xenomorfos de esta película están muy logrados, pero he echado de menos más presencia de ellos.

Por el contrario, con los que si han hecho justicia es con los Abrazacaras, que si tienen más presencia y momentos para lucirse; como esa escena que recuerda a Los Pájaros (Alfred Hitchcock, 1963).

Bueno, vamos resumiendo ya.

Alien: Romulus es una muy buena película que, desgraciadamente, se echa bastante a perder en su último acto. Pero, a pesar de esto, es sin duda de lo mejor del año y, como ya he mencionado antes, es la mejor película de la saga después de Alien, el Octavo Pasajero y Aliens: El Regreso.





28 de octubre de 2016

NO RESPIRES (2016)
















Tres años después de debutar en Hollywood con su estupendo remake de Posesión Infernal, el director Fede Alvarez nos trae su segunda película, donde continúa dentro del género de terror y donde cuenta de nuevo con Sam Raimi como productor.

Rocky (Jane Levy), Alex (Dylan Minnette) y Money (Daniel Zovatto), tres adolescentes de los bajos fondos de Detroit, se dedican a robar en casas que cuentan con sistemas de seguridad instalados por la empresa en la que trabaja el padre de Alex. Sin embargo, no suelen sacar mucho con los artículos que roban. Es por ello que se deciden a dar un último gran golpe que con el que podrán retirarse y trasladarse a California. El golpe consiste en introducirse en la única casa habitada en un barrio que se ha quedado vacío a causa de la crisis. El habitante de la casa es un hombre ciego (Stephen Lang) que se dice guarda una gran cantidad de dinero. Todo parece indicar que será un golpe fácil. Pero, las cosas no serán lo que parecen.

El uruguayo Fede Alvarez se dio a conocer al mundo en 2009 con el estupendo cortometraje Panic Attack!, trabajo que llamó la atención de Sam Raimi, quién decidió contratarle para dirigir Evil Dead (2013), remake de su gran clásico Posesión Infernal (1981).


La película fue un éxito, pero recibió muy malas críticas y el peso de realizar una nueva versión de una película de culto con tantos seguidores fue muy duro para él, por lo que, para su siguiente película, decidió realizar una historia más original; aunque, sin moverse del género de terror.

Así surgió esta Don't Breathe –que en España se conoce como No Respires –, donde ha contado de nuevo con Sam Raimi como productor, pero se ha visto libre de la losa que es tener una gran obra maestra a sus espaldas.

La película ha sido mejor recibida y, sobre todo, está siendo un gran éxito de taquilla. Solo en EEUU lleva recaudados a día de hoy 88 millones de dólares y en el resto del mundo ha amasado ya 61 millones, haciendo un total de 149 millones de dólares. Si estuviéramos hablando de una superproducción que ha costado de 100 millones de dólares para arriba, estaríamos hablando de fracaso. No obstante, este no es el caso, ya que su presupuesto es de casi 10 millones de dólares.

El fuerte de esta película es el mismo que el de muchas películas de terror que se hacen actualmente, películas de presupuestos tan bajos que las convierten en grandes éxitos pese a no hacer cifras astronómicas.

Aquí tenemos una película con pocos personajes, sin grandes estrellas que cobran millonadas en su reparto y que se desarrolla en su mayor parte en un escenario. Además, aunque las escenas de esteriores se rodaron en Detroit, lo correspondiente al interior de la casa del ciego se rodó en Hungría para abaratar costes.

Y, como podemos, ver, la jugada le ha salido muy bien, tanto al estudio, a Raimi y a Alvarez, al que ya empiezan a ofrecerle superproducciones para dirigir.

Pero, bueno, dejemos esto a un lado y vamos a ver lo que me ha parecido la película.

A mí Evil Dead me gustó mucho, como ya dejé bien claro en este mismo blog. Me pareció una película muy buena y un remake de lo más digno. Es cierto que no llegaba ni de lejos a la maestría de la original, pero no lo necesitaba. Además, no era exactamente un remake, ya que se trataba de una historia diferente que transcurría en el mismo escenario; de hecho, se habló de juntar esta película con la saga original a modo de crossover.


Pero, bueno, eso es otra historia. Vamos a hablar de esta película que es lo que importa.

El caso es que, como ya he dicho, Evil Dead me gustó mucho y, por ello, tenía mucha curiosidad por ver esta película, ya que en aquel film, y en el cortometraje Panic Attack!, se veía que Alvarez era un tipo con mucho talento.

Tras ver la película, me queda del todo claro que Alvarez es un estupendo director y un tipo que dirige con mucho talento. Sin embargo, creo que debería dejarle los guiones a otros, ya que el guión es el gran talón de Aquiles de esta película.

Pero, empecemos por lo bueno.

La película está muy bien dirigida. Desde luego, Alvarez sabe dirigir muy bien. Visualmente, la película es fantástica, con un casi perfecto uso de la cámara, un diseño de producción muy logrado y, sobre todo, una fotográfía de lo más cuidada. Muchas películas de terror de ahora son demasiado oscuras, tratan de darle un tono lúgrube a base de oscurecer y eso hace que a penas se aprecie lo que está sucediendo y hasta llegas a perder en ocasiones el hilo de lo que está pasando.

Pero eso no ocurre con esta película. La fotografía, obra de Pedro Luque –que ya trabajó con Alvarez en Panic Attack! –está de lo más lograda, logrando una atmósfera de lo más oscura, pero sin entorpecer la visibilidad en ningún momento.

Otro de los logros de Alvarez es su capacidad de crear tensión, logrando varios momentos de lo más angustiosos. También consigue que el ritmo nunca decaiga y que sus momentos de acción sean de lo más brutales. Aunque no tiene tanto gore ni tanta sangre como Evil Dead, la película es bastante violenta y tiene algún que otro momento desagradable.

Los actores también son un punto a favor de la película.

Alvarez ha vuelto a contar con Jane Levy, a quién tuvo como protagonista en Evil Dead. La chica hizo un estupendo trabajo en aquella y aquí no solo ha estado a la altura, sino que hasta se supera. Desde luego, es una estupenda actriz que merece más reconocimiento.


Aunque, aquí el gran protagonista es el ciego, interpretado genialmente por Stephen Lang, conocido, principalmente, por ser el villano de Avatar (James Cameron, 2009). El trabajo que hace en esta película es, sin duda, impecable. Lo malo es que el tipo va a acabar encasillado –si es que no lo está ya –en papeles de villano si sigue así.

Dylan Minnette, la verdad, no me convencía mucho cuando lo veía en los tráilers. Pero, como suele ser habitual, los tráilers no nos lo muestran todo y, tras ver la película, debo decir que el chico lo hace muy bien y su trabajo está completamente a la altura.

No puedo decir lo mismo de Daniel Zovatto. Su interpretación no es que sea mala del todo, pero no está a la altura de la de sus compañeros de reparto y podría haberse convertido en un lastre para el film. Afortunádamente, Alvarez fue hábil y se desembarazó de él a tiempo.

Bien, ya he hablado de las cosas buenas de la película. Ahora, vamos con las malas, las cuales se concentran, principalmente, en el guión, obra del propio Alvarez y su colavorador habitual, Rodo Sayagues.

El guión no es que sea malo del todo, está bien elaborado, tiene buenos diálogos y buenas situaciones, te introduce rápidamente en la historia y, sobre todo, va directamente al grano, sin perder el tiempo en tiempos muertos que no llegan a nada, haciendo que durante toda la película se vayan sucediendo cosas constantemente para que esta no aburra.

El problema del guión es que está repleto, pero repleto, de incoerencias y, sobre todo, se abusa mucho de la suspensión de la credibilidad.

Para quién no lo sepa, suspensión de la credibilidad son esos momentos que no tienen explicación alguna y que suelen servir como recurso en momentos en los que un guionista o director no sabe como resolver una situación. Algo que puede funcionar si no se abusa de ello o si los la película es lo suficientemente buena para pasarlo por alto.


Un buen ejemplo lo tenéis en El Silencio de los Corderos (Jonathan Demme, 1991) con lo de la pluma estilográfica. Seguramente, muchos le habrán dado vueltas a como Hannibal Lecter consigue hacerse con esa pluma que, más adelante, le ayuda a escapar. Un claro ejemplo de suspensión de la credibilidad que los logros de tan maravillosa película logran hacer que se pueda pasar por alto y, como ya he dicho, no se abusa de ellos a lo largo del film.

Aquí, en cambio, Alvarez y Sayagues hacen un abuso total de estos momentos. Los que ya habéis visto la película, seguramente, sabréis de lo que hablo. Para los que no, no quiero hacer spoiler ni tampoco enrollarme mucho. Cuando veáis la película los que no la habéis visto aún rápidamente veréis que la película está llena de momentos que resultan muy difíciles de creer.

Y ese es el gran problema de la película. Si los errores, incoherencias y momentos de suspensión de credibilidad fueran pocos, se podrían pasar fácilmente por alto, ya que la película es tan buena y tiene tantos logros cinematográficos que se podrían haber pasado fácilmente por alto. Pero, por desgracia, son muchos y son imposibles de pasar por alto.

Pero, ojo, esto no hace que la película sea mala. La película sigue siendo buena y de lo más lograda. El problema es que hace que te sea imposible verla si no desconectas de toda lógica.

Pese a sus deficiencias con el guión, queda claro que Alvarez es un director muy bueno y con mucho talento que espero que sepa aprovechar bien el éxito de esta película y haga una buena carrera en Hollywood que, desde luego, se lo merece. De momento, ya tiene por delante la adaptación del cómic Incógnito, del gran Ed Brubaker, y yo espero que le vaya muy bien.










12 de julio de 2013

EVIL DEAD (2013)

















Bueno, ahora que se ha pasado un poco la fiebre de Man of Steel, voy a ponerme con algunas películas que tengo atrasadas, comenzando por este film, remake de la gran obra maestra de Sam Raimi.

Cuatro jóvenes (Shiloh Fernandez, Elizabeth Blackmore, Lou Taylor Pucci y Jessica Lucas) se disponen a pasar un tiempo en una cabaña aislada en un bosque de Tennessee para ayudar a Mia (Jane Levy), la hermana menor de uno de ellos, a alejarse de las drogas. No obstante, durante su estancia en ese lugar, encuentran, entre otras cosas, un extraño libro, el Libro de los Muertos, y uno de ellos lo lee a pesar de la advertencia de que esto puede liberar fuerzas demoníacas. Es entonces cuand Mia empieza a ver a una misteriosa mujer ensangrentada y a sentir una presencia demoníaca acosándola. Horrorizada, pide que la saquen de allí, pero creyendo que sigue bajo los efectos de las drogas, no le hacen caso hasta que finalmente es poseída por ese demonio. Los jóvenes consiguen reducirla y encerrarla en el sótano, pero la única salida del lugar está inundada y se ven atrapados en ese lugar a merced de los demonios.

Posesión Infernal (1981) fue la ópera prima de Sam Raimi, pero también es, y seguirá siendo, su gran obra maestra. Un film insuperable que muchos han tratado de imitar sin a penas acercarse a la calidad del original. Por eso, que se hiciera un remake de esta joya parecía algo de lo mas descabellado. No obstante, un punto a favor es que el propio Sam Raimi está implicado en el asunto y eso a veces es bueno; afortunadamente, esta es una de esas veces.


Como ya dije cuando hablé de la película original en el otro blog, entre los planes de Raimi figuraba hacer tanto una cuarta entrega de la original –la cual tuvo dos secuelas, Terroríficamente Muertos (1987) y El Ejército de las Tinieblas (1992), ambas dirigidas por Raimi –como un remake de aquella. La idea de realizar una nueva versión fue desarrollada por Raimi y Bruce Campbell, protagonista de la original y amigo del director, y trabajaron en esto durante varios años –aunque Campbell estuvo cerca de tirar la toalla en 2009 –hasta llegar a conseguir sacar adelante el film que ahora nos ocupa.

Dado que Raimi en esta ocasión se limitaría a la producción, se buscó un nuevo director, siendo elegido Fede Alvarez, director de nacionalidad uruguaya cuya experiencia se limita a unos cuantos cortos, siendo este su primer largometraje. El propio Alvarez escribió el guión junto a Rodo Sayagues, un colaborador habitual; aunque el guión luego fue reescrito por una no-acreditada Diablo Cody debido a que los dos no se defendían muy bien en inglés.

La película ha tenido un éxito bastante notable. Con un reducido presupuesto de 17 millones de dólares, solo en EEUU ha recaudado 54 millones de dólares, a los que hay que sumar 43 millones mas recaudados en el resto del mundo, por lo que su recaudación total es de 97 millones de dólares; un éxito en toda regla. Ni que decir tiene que ya tiene una secuela en marcha y hasta están pensando en fusionarla con la saga original y todo; porque, según parece, esto no sería exactamente un remake, sino una historia que transcurre en el mismo lugar en una época distinta.

Lo mejor de todo es ver que ha gustado mucho, tanto a la mayoría de fans de la película original como a los que ni la conocen.

¿Y que me ha parecido a mi?

Pues bien, a mi la película me ha gustado mucho; me HA ENCANTADO. Es inferior a la orinal, eso no hace falta que lo diga, pero la he encontrado un remake de lo mas digno y muy disfrutable de principio a fin; excepto para las mentes sensibles que no soporten la violencia y el gore, claro.


Lo mejor de la película es que muestra en esencia lo que debería ser un remake: contar una misma historia pero de una forma totalmente diferente.

Y eso es lo que hace aquí Fede Alvarez de una manera muy inteligente. El planteamiento de la película es similar al de la original y la historia es practicamente la misma, pero el desarrollo de los acontecimientos es totalmente diferente hecho con un estilo completamente diferente y eso es lo bueno, porque aunque te cuenten lo mismo, te da la sensación en todo momento de ver otra película; que es exactamente lo que estás viendo.

Hay remakes que son completamente calcos de sus respectivas películas originales y otros que, aunque se venden como remakes, luego no tienen nada que ver con la original. Aquí no se da ninguno de los casos. Por un lado, tenemos una película muy diferente a la original, pero que por otro lado se mantiene muy fiel a esta; incluso el director la homanajea con varios planos y secuencias como el coche llegando a la cabaña, el reloj, la motosierra o la protagonista siendo atacada y violada por el bosque.

Fede Alvarez fue elegido por el propio Raimi y, desde luego, hizo una muy buena elección. El tipo, como ya he dicho, dirige muy bien, logrando momentos de verdadero terror, con una eficacia tremenda en los momentos de tensión, una brillante forma de mover la cámara y un muy buen manejo de los actores. Además, el tipo no se corta un pelo en lo que a violencia se refiere, porque la película tiene unas cantidades de sangre y gore realmente impresionantes; y todo utilizando efectos especiales mas convencionales en plena era del CGI, lo que sin duda habrá gustado mucho a los nostálgicos. Lo que si se echa en falta es el humor negro de la original; aunque, bien mirado, este hubiera desentonado mucho en esta película.

Luego el trabajo de el reparto también ayuda mucho. Los actores, en general, lo hace bien. Aunque, de todos destaca Jane Levy, que es la protagonista principal. En la original, al principio, el protagonismo iba a recaer en el personaje de Ellen Sandweiss, quién ya fue la heroína de Within the Woods (1978) –el cortometraje de Raimi que sirvió como preámbulo para su obra maestra –, pero al final cambiaron la historia –por imposiciones, creo –y el protagonismo recayó en Bruce Campbell.

En esta película recuperan la idea de la heroína protagonista, aunque al principio la historia es la misma, ya que la vemos poseída y encerrada en el sótano y a su hermano le toca hacer de héroe. Aunque luego la cosa cambia y ella se convierte en la heroína de la función. Y todo esto funciona muy bien gracias al excelente trabajo de Levy, quién hace una interpretación realmente estupenda que se convierte en el motor principal de la película.


Una película que, como ya he dicho, es muy buena, dura lo que tiene que durar y no aburre nada; además, deja con ganas de mas, por lo que me alegro de que preparen una secuela. Tiene algunos fallos, todo hay que decirlo, pero pasan desapercibidos.

Como remake, es muy digno y hace justicia con la original; sin duda, se ha hecho pensando mucho en los fans de esta, quienes podemos disfrutar de las dos sin ningún problema. La película no trata ni mejorar, ni desplazar, ni mucho menos sustituir a la primera, es solo una muestra de como hubiera sido la original si se hubiera hecho hoy en día; lo cual era la principal intención de Raimi cuando decidió hacer este remake. Como película de terror es muy brutal y llega a dar miedo de verdad; sobre todo en la parte final.


Una película estupenda. Junto con Man of Steel y Star Trek Into Darkness, de lo mejor de este 2013.