8 de febrero de 2026

RETURN TO SILENT HILL (2026)

 

ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quién no la haya visto aún, que se abstenga de leer lo que viene a continuación y, si decide hacerlo de todos modos, lo hará bajo su total responsabilidad.







Vamos con esta película, la tercera traslación a la gran pantalla de la popular franquicia de videojuegos de Konami.

Pero, vayamos por partes.

En el pasado, James Suderland (Jeremy Irvine), un joven pintor que se encuentra viajando en su coche, se encuentra con Mary Crane (Hannah Emily Anderson), a quién le hace perder el autobús cuando trataba de irse de su pueblo, Silent Hill. Ambos terminan enamorándose y terminan viviendo juntos en ese pueblo.

En el presente, James vive solo en la ciudad, atormentado, alcohólico y en psicoanálisis. Cuando recibe una carta de Mary invitándole a regresar a Silent Hill, no se lo piensa dos veces y regresa al pueblo, el cual encuentra cubierto de niebla y ceniza y prácticamente abandonado a causa de una extraña enfermedad que ha causado muchas muertes.

Silent Hill fue llevado por primera vez al cine en una película de 2006 dirigida por el francés Christophe Gans. Una película que, aunque no gustó a la crítica, si gustó al público y rápidamente se convirtió en una película de culto.

Después, se hizo una secuela, Silent Hill: Revelation 3D (2012), escrita y dirigida por M. J. Bassett, que no hizo una muy buena taquilla -aunque se libró del fracaso gracias a su bajo presupuesto -, pero fue mucho más machacada por la crítica que la primera y tampoco agradó a gran parte del público.




Después de esto, la franquicia parecía muerta en el cine hasta que, sorpresivamente, se puso en marcha esta película, donde Christophe Gans regresa como director. Este nuevo film es un completo reinicio de la saga inspirado en el segundo videojuego de la franquicia, Silent Hill 2, lanzado en 2001 y con un reciente remake lanzado en 2024.

La película no se estrena en España hasta el próximo 19 de febrero, pero ya lleva tiempo estrenada en muchos países.

En taquilla, las cosas no le han ido nada bien, incluso peor que a sus predecesoras, con una recaudación global de 13 millones de dólares con un presupuesto de 23 millones. Un fracaso en toda regla.

A esto hay que unir unas críticas desastrosas y un recibimiento del público bastante negativo.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Como ya he mencionado antes, la película no se estrena en España hasta febrero, pero me las he apañado para verla por métodos poco ortodoxos porque le tenía muchas ganas, la verdad.

Para empezar, me gustan mucho los videojuegos de la franquicia -al menos, los primeros -, siendo Silent Hill 3 uno de mis videojuegos favoritos. En cuanto a las películas, me gustó mucho la primera y, pese a que se llevó muchos palos, me gustó mucho también Silent Hill: Revelation 3D.

Es por ello que esperaba mucho esta película, la cual pintaba muy bien por sus tráilers y promociones y porque, además, recuperaba como director a Christophe Gans, que hizo un excelente trabajo en la película de 2006 y, además, es un estupendo director, responsable de películas muy buenas, como Crying Freeman: Los Paraísos Perdidos (1995), El Pacto de los Lobos (2001) o La Bella y la Bestia (2014) -que le daba cien patadas a la versión que hizo Disney con Hermione Granger -.

Con esas expectativas he visto esta película esperando una tercera buena película basada en los videojuegos de Silent Hill que añadir a mi lista. Sin embargo, he terminado llevándome... 


...LA PRIMERA GRAN DECEPCION DEL AÑO


Para empezar, pienso que su principal problema es que hayan querido hacer una adaptación de Silent Hill 2; una adaptación muy libre, eso si, pero una adaptación de todos modos.

Para mi, lo que mejor funcionaba de la película de 2006 era que no adaptaba ningún videojuego en especial, sino que se trataba de una historia libre ambientada en el universo de los videojuegos manteniéndose fiel a estos. Silent Hill: Revelation 3D, en cambio, si estaba claramente inspirada en Silent Hill 3. Pero solamente estaba inspirada, no se trataba de una adaptación en toda regla; al menos, yo no la veo como tal -quizá será por eso por lo que me gusta tanto -.




Pero aquí si que han querido hacer una adaptación y ahí es donde la han cagado. No porque se trate de una adaptación muy libre, porque las adaptaciones libres funcionan cuando están bien hechas, el problema es que esta no lo está.

Debo decir que, como película, no es mala del todo. Visualmente está muy bien, además de que recrea bastante bien la atmósfera de los videojuegos algunos momentos icónicos de Silent Hill 2. Ahí se ha notado bastante la mano de Gans como director.

En cambio, de quién si hemos notado la ausencia es de Roger Avary en el guion. Recordemos que Avary, co-guionista de Pulp Fiction (Quentin Tarantino, 1994), fue quién escribió la película de 2006; además de que ya había trabajado anteriormente con Gans con una participación no acreditada en el guion de Crying Freeman.

Aquí Gans no ha vuelto a contar con Avary -puede que por los problemas que este tuvo con la ley -y se ha encargado él mismo del guion junto con otros dos guionistas; uno de ellos guionista del reboot de El Cuervo -eso explica muchas cosas -. Y el resultado al final ha sido lamentable, con una película que comienza muy bien y te hace tener esperanzas de que vas a ver una buena película, pero luego, a medida que avanza, se vuelve todo un puñetero caos, dando la sensación de que ni Gans ni los otros guionistas sabían ni por donde tenían que tirar y todo es ir dando palos de ciego. Encima, con un ritmo, que hace que la película aburra totalmente.

Al final es todo un sin sentido que termina con un ¿Final feliz? que yo creo que metieron con calzador esperando compensar al público por la paja mental que acaban de tragarse. Igual que metieron con calzador a la psicoterapeuta, un personaje completamente anodino que yo pienso que está en la película solo para tratar de explicarnos un poco lo que sucede porque creo que hasta Gans es consciente de que ni Sherlock Holmes iba a entender lo que pasa aquí.

También, para explicarnos lo que ocurre, tenemos una serie de flashbacks entre medias que nos muestran la relación entre James y Mary y como esta se va deteriorando por la relación que tiene ella con el Culto, ofreciéndonos una escena ritual que es de lo más perturbadora. Estos flashbacks no están mal, la verdad, pero tampoco mejoran mucho el conjunto.

Luego, en lo que a la parte fiel al videojuego se refiere, ya he dicho que la película visualmente está muy bien hecha y recrea muy bien la atmósfera de los videojuegos, como he mencionado antes también.

Pero, más allá de eso, en lo que a guion se refiere, la película va de cagada en cagada. Especialmente, con lo que hacen con varios de los personajes del videojuego. Como el personaje de Eddie, que para lo que hace en la película, se lo podrían haber ahorrado.

Luego tenemos a Laura, que lo que hacen aquí con ella es de juzgado de guardia. Visualmente, le han cambiado por completo su aspecto y parece más un fantasma salido de las películas de Expediente Warren. Sin embargo, eso no es lo peor que hacen con ella, lo peor es que, argumentalmente hablando, le dan por completo la vuelta al personaje.




Esto podría tener pase si hubiera visto la película doblada, porque podría hacer que, aunque el personaje se llame Laura, no sea la misma Laura del videojuego. Como hago con el personaje de Jon Snow en Silent Hill: Revelation 3D, que aunque se llame Vincent, yo no o veo ni por asomo como el Vincent del videojuego y pienso en él como personaje completamente diferente que se llama igual. Aquí podría hacer lo mismo con Laura, el problema es que he visto la película en voz original y la actriz que le da vida es Evie Templeton, la misma que le pone voz en el remake de Silent Hill 2, así que al escuchar su voz no puedo imaginarla como un personaje diferente que tiene el mismo nombre.

Y luego tenemos a Angela y a María que, a diferencia del videojuego, aquí pasan sin pena ni gloria. Para colmo, hacen una mezcla de personajes, haciendo que estas, al igual que Laura, sean distintas representaciones de Mary, algo que, aunque ya lo intuimos de primeras, nos revelan de forma muy patética con la lápida de un cementerio. Y lo mismo ocurre con el mencionado Eddie, que es representado como una versión perdedora de James, ya que este menciona que quería ser pintor. 

Porque hacen como que el viaje a Silent Hill ocurre solo en la mente de James, quién se encuentra atado en una cama de hospital. Pero, esto es algo que tampoco queda muy claro porque, como ya he mencionado antes, al llegar a este momento la película que ha vuelto un puñetero caos que ni sus propios responsables entienden.

Y, para rematar, dos elementos muy característicos de los videojuego, el icónico Pyramid Head y las Enfermeras, las tenemos en la película, pero ambos metidos con calzador. Pyramid Head a penas aparece en un par de escenas y, encima lo convierten también en otra de las representaciones de James. En cuanto a las Enfermeras, a penas aparecen en una escena, algo habitual, el problema es que aquí da la sensación de que, mientras hacían la película, alguien se acordó de ellas en el último momento y decidió meterlas.

En fin, vamos resumiendo ya.

Return to Silent Hill es la decepción hecha película. Se esperaba mucho de ella, sobre todo con el regreso de Christophe Gans, pero este regreso solo se ha notado en el apartado visual, uno de los puntos positivos que tiene este film junto con el trabajo de sus protagonistas.

Una completa paja mental que solo se entiende a medias si has jugado al videojuego Silent Hill 2 -especialmente, el remake -, porque quienes no lo hayan jugado lo más seguro es que terminen más perdidos que un burro en un garaje. De ahí que hasta tengan que sacarse una anódina psicoterapeuta para tratar de explicar un poco lo que ocurre aquí.

La peor de las tres, sin duda. Cuando veo una película por los métodos poco ortodoxos, me haya gustado o no, luego suelo ir a verla a los cines cuando se estrena en España para compensar -más en estos momentos en que los cines necesitan todo el apoyo del mundo -, pero no sé si con está película hacer una excepción.



5 de enero de 2026

AVATAR: FUEGO Y CENIZA (2025)

 

ATENCION. Advierto que esta review contiene SPOILERS de la película. Quienes no la hayan visto aún, que se abstengan de leer lo que viene a continuación y, si deciden hacerlo de todas maneras, lo harán bajo su total responsabilidad.









Bueno, si habéis visto mi resumen del año del otro blog, ya sabréis un poco mi opinión sobre esta película, la tercera de la exitosa saga creada por James Cameron en 2009 y uno de los últimos grandes estrenos del pasado 2025.

Me hubiera gustado haber escrito esta review antes, pero no tuve tiempo y creo que se merece que de una opinión más detallada de ella, que es lo que voy a hacer.

Pero, vayamos por partes.

Tras lo ocurrido en la anterior película, Jake Sully (Sam Worthington) y su familia se han instalado definitivamente en Metkayina. Pero, las cosas no van muy bien, ya que la familia tiene que lidiar con la muerte de Neteyam (Jamie Flatters), el hijo mayor, algo que ha afectado especialmente a Neytiri (Zoe Saldaña), quién ha desarrollado un odio a los humanos tan grande que hasta llega a despreciar a Spider (Jack Champion), el hijo del Coronel Quaritch (Stephen Lang) que fue adoptado por la familia. Además, la convivencia con Spider se hace difícil al no poder respirar la atmósfera de Pandora.

Esto lleva a Sully a tomar la drástica decisión de llevar a Spider de vuelta con los humanos. Pero, para que no se sienta abandonado, toda la familia lo acompaña en el viaje que realizan con unos mercaderes Na'vi. Pero, en plena travesía, el convoy es atacado por los Mangkwan, un clan Na'vi de ideas radicales liderado por la despiadada Varang (Oona Chaplin). Los Mangkwan incendian y saquean las naves y persiguen a los supervivientes, como a Sully y su familia, quienes quedan separados y deben huir a través de la jungla. Pero, no solo de los Mangkwan, ya que Quaritch acude al lugar con intención de vengarse de Sully y recuperar a su hijo. Este tiene un primer encuentro con Varang y los Mangkwan que no es nada agradable, pero después ve en ellos unos potenciales aliados y terminará logrando una alianza entre ellos y los humanos. Mientras, en la huida, la máscara de Spider se queda sin energía, lo que pone su vida en peligro, ya que la máscara de repuesto quedó en el convoy, ahora destruido y tomado por los Mangkwan. Esto lleva a Kiri (Sigourney Weaver), la hija del avatar de la Dra. Grace Augustine, a conectar su cola con él y el joven adquiere la habilidad de respirar la atmósfera de Pandora. Esto le hace aún más peligrosa, ya que si cae en manos de los humanos estos pueden reproducir esa habilidad y tendrían menos problemas para asentarse en Pandora.




James Cameron rodó esta película simultáneamente con la anterior entrega, Avatar: El Sentido del Agua (2022). De hecho, ambas iban a ser una sola película, pero Cameron decidió separarlas.

Aún quedan otras dos entregas más para completar la saga, previstas para 2029 y 2031, pero aún se desconoce si se llegarán a rodar; hasta el propio Cameron ha manifestado la posibilidad de no hacer esas dos películas y dedicarse a otros proyectos -algo que yo agradecería mucho -. Sin embargo, todo dependerá de como le vaya a esta película.

En el momento que escribo esto, la película lleva recaudados 265 millones de dólares en EEUU y 669 millones en el resto del mundo, haciendo un total de 934 millones de dólares; no obstante puede que ya haya superado los mil millones. Un éxito, si, pero inferior a sus predecesoras y no parece que vaya a superar los dos mil millones, como si hicieron estas. De todas maneras, después de un año tan flojo en lo que a taquilla se refiere, estas cifras serán muy bienvenidas.

Además, las críticas siguen siendo buenas, aunque bastante inferiores a las de sus predecesoras, pero la opinión del público sigue siendo muy favorable.

¿Y qué opino yo? Pues a eso vamos.

Como ya dejé claro en mi resumen de fin de año del blog matriz, considero esta película una de las decepciones del año, al igual que su predecesora, la cual es una película bastante superior a la primera entrega, Avatar (2009), pero llegó a gustarme menos que aquella porque, en el fondo, me pareció estar viendo la misma película, ya que, pese a su cambio de ubicación por un entorno más oceánico, Cameron nos dio más de lo mismo.

Pues prácticamente lo mismo se podría decir de este film. Aunque, si debo decir que he encontrado esta película más disfrutable que su predecesora y, además, se agradece que hayan metido a otros villanos a parte de los humanos; el problema es que, a pesar de ello, la amenaza sigue siendo la misma.




Para empezar, hablaré del apartado técnico y visual donde, al igual que las anteriores películas, este film aprueba con matrícula, ya que visualmente es una obra maestra, ya que este es el punto fuerte de la saga. Los efectos especiales, el diseño de producción o el uso de las 3D siguen siendo de lo mejor, lo mismo que las escenas de acción, tan espectaculares y trepidantes como siempre. 

Hasta aquí todo muy bien, ya que el apartado técnico es lo más trabajado de esta saga por parte de Cameron. El problema, como siempre, está en el guion donde, aunque se nota cierta mejoría al contar con la ayuda de Amanda Silver, Rick Jaffa y otros guionistas, sigue siendo el talón de Aquiles.

Aunque, el mayor problema es que Cameron no quiera explorar más este universo que él mismo ha creado y que tiene un sin fin de posibilidades. Pero no, el tipo se empeña en seguir metiéndonos con cucharón el mensaje ecologista y anti-colonialista, el cual ya quedó bien claro en la primera película y, que está bien que lo quiera mantener en las secuelas, pero no a costa de seguir centrando las tramas en ello.

Ese es problema de Cameron, que se ha vuelto últimamente muy comodón. Y hablo del mismo Cameron que dirigió Aliens: El Regreso (1986) y Terminator 2: El Día del Juicio Final (1991), dos secuelas fieles a sus predecesoras -una de ellas, dirigida también por él -, pero a la vez muy diferentes de ella, cosa que lamentablemente no ocurre en esta saga.

Aunque, aquí ha tenido la oportunidad de hacer algo distinto pero, lamentablemente, la ha desperdiciado.

Sin duda, la mejor parte de la película es, sin duda, la primera. El viaje con los mercaderes del aire me ha parecido genial; aunque, me hubiera gustado que hubiera sido más denso. Luego, el ataque de los Mangkwan es de lo más brutal e impresionante, llegó a parecerme un Mad Max en el aire. Y, luego, toda esa parte de supervivencia en la jungla me ha gustado mucho y, si la película hubiera seguido por ese camino, el resultado hubiera sido mejor, sin ninguna duda.

Pero no, Cameron nos saca de la jungla y hace que los Mangkwan se alíen con los humanos para seguir dándonos más de lo mismo. Encima, ahora hasta se remakea a si mismo haciendo que Quaritch enamorándose de Varaang y uniéndose más a su clan, de la misma manera que Sully se enamoraba de Neytiri y se unía más a su clan en la primera película.




Y no digamos ya que, al igual que en la primera, otra vez tiene que intervenir la diosa Eywa en la batalla final. Para colmo, esto me confirma uno de los peores temores que tenía desde la segunda película: el avatar de Sigourney Weaver es la Virgen María.

En fin, vamos resumiendo ya.

Puede que esta tercera entrega me haya gustado más que la segunda pero, al igual que aquella, también la considero una decepción. Cameron tenía la oportunidad de llevar la saga a otro nivel, pero la ha desperdiciado.

Aunque, vale la pena verla en cines y en 3D, al menos una vez, por su brillante acabado visual, pero nada más.

Desde luego, pocas ganas tengo de que Cameron haga la cuarta y la quinta entrega, salvo que, de una vez, le de por de por dejar de lado la guerra entre Na'vi y humanos y se decida de una vez a explorar más este universo que ha creado, el cual tiene un sin fin de posibilidades si se le echa imaginación.